Al obis­po Muni­lla, fas­cis­ta mili­tan­te, no le sopor­ta ni dios- Car­los Tena

Para que la socie­dad vas­ca cre­yen­te fue­ra “domes­ti­ca­da” en la for­ma pas­to­ral que que­ría el Papa Nazi Bene­dic­to XVI, tras una peti­ción en tal sen­ti­do for­mu­la­da por las más altas auto­ri­da­des de la monar­quía bor­bó­ni­ca espa­ño­la, con el cla­ro obje­ti­vo de ale­jar a los ciu­da­da­nos vas­cos de sus rei­vin­di­ca­cio­nes inde­pen­den­tis­tas, chan­ta­jean­do moral­men­te a los cre­yen­tes que optan por dicha opción política.

La cara es el espe­jo del alma, de este fas­cis­ta y paji­lle­ro mental

Muni­lla, que aun­que nació vas­co se hizo cas­te­llano fran­quis­ta en su juven­tud, ha logra­do en par­te su meta. Miles de hom­bres, muje­res y ado­les­cen­tes de aquel país no están de acuer­do con su par­ti­cu­lar for­ma de “diri­gir espi­ri­tual­men­te” la dió­ce­sis, a la que no solo quie­re impo­ner un nue­vo cate­cis­mo (tan repe­len­te e inú­til como el que se ense­ña­ba en las escue­las y cole­gios de la dic­ta­du­ra), sino que esco­ge a sus curas con sin­gu­lar maes­tría a la hora de poner­los al fren­te de los cien­tos de parro­quias de Gipuzkoa.

Sus pre­fe­ren­cias se deci­den des­pués de haber reci­bi­do infor­mes favo­ra­bles de los semi­na­rios don­de han cur­sa­do estu­dios dichos sacer­do­tes (cen­tros de ona­nis­mo colec­ti­vo, en los que nadie inves­ti­ga la comi­sión de los más que pro­ba­bles deli­tos de pro­xe­ne­tis­mo y pedofi­lia que acom­pa­ña a la Igle­sia Catò­li­ca), para cono­cer de cer­ca su mili­tan­cia de cor­te dic­ta­to­rial, obso­le­ta y tan cris­tia­na como la de los inqui­si­do­res de Torquemada.

Es tan­to el des­con­ten­to que ha pro­vo­ca­do en los fie­les el sin­gu­lar fas­cis­ta Muni­lla, que las pro­tes­tas han lle­ga­do a Roma, don­de no saben exac­ta­men­te qué medi­da tomar en el asun­to. Se espe­ra que Bene­dic­to XVI hable de ello con Rou­co Vare­la duran­te su visi­ta vera­nie­ga al esta­do espa­ñol, otro de los per­so­na­jes más sinies­tros de esa orga­ni­za­ción satá­ni­co-divi­na que es la Vaticana.

En Eus­ka­di es raro que se diga “Cagüen Dios”, dado que han lle­ga­do rumo­res celes­tia­les de que el Ser más defe­ca­do en terri­to­rio espa­ñol, duda en otor­gar su ben­di­ción al tal Muni­lla, el Obis­po donos­tia­rra más repe­len­te, men­ti­ro­so, falaz, sinies­tro y fas­cis­ta de la his­to­ria reciente.

tena​car​los​.word​press​.com

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