La depre­sión pos­pan­dé­mi­ca

La pan­de­mia de coro­na­vi­rus mar­ca el final de la expan­sión eco­nó­mi­ca más lar­ga regis­tra­da en los Esta­dos Uni­dos, y expe­ri­men­ta­rá la con­trac­ción eco­nó­mi­ca más fuer­te des­de la Segun­da Gue­rra Mun­dial. La eco­no­mía glo­bal se enfren­ta­ba al peor colap­so des­de la Segun­da Gue­rra Mun­dial cuan­do el coro­na­vi­rus comen­zó a ata­car en mar­zo, mucho

Boltxe

Marx como etnó­lo­go

Duran­te el siglo XIX, la antro­po­lo­gía se trans­for­mó de cien­cia casi neta­men­te filo­só­fi­ca en cien­cia domi­nan­te­men­te empí­ri­ca. Las corrien­tes filo­só­fi­cas, a prin­ci­pios del XIX, eran prin­ci­pal­men­te idea­lis­tas y están aso­cia­das a los nom­bres de Kant, Fich­te, Sche­lling y Hegel. Estas escue­las de antro­po­lo­gía, que se exten­die­ron por toda Euro­pa, fue­ron, con una peque­ña enmien­da

Michael Roberts

Engels sobre la natu­ra­le­za y la huma­ni­dad

A la luz de la pan­de­mia actual, pre­sen­to aquí un extrac­to, en carác­ter de borra­dor, de mi pró­xi­mo libro sobre la con­tri­bu­ción de Frie­drich Engels a la eco­no­mía polí­ti­ca mar­xis­ta en el 200 ani­ver­sa­rio de su naci­mien­to. A menu­do se acu­sa a Marx y Engels de lo que se ha lla­ma­do una visión

Saïd Bouamama

El coro­na­vi­rus como ana­li­za­dor

Intro­duc­ción Exis­ten los ava­ta­res y exis­te la vul­ne­ra­bi­li­dad que lle­va a las catás­tro­fes. La con­fu­sión entre ambas cues­tio­nes es una de las carac­te­rís­ti­cas esen­cia­les del dis­cur­so ofi­cial del gobierno fran­cés (y de otros muchos gobier­nos). No es de extra­ñar esta con­fu­sión volun­ta­ria cuya fun­ción es ocul­tar y hacer des­apa­re­cer la segun­da que, en

Con­fi­na­dos

Según las esti­ma­cio­nes de la AFP, unos 1.700 millo­nes de per­so­nas en todo el mun­do están bajo algún tipo de con­fi­na­mien­to como resul­ta­do del coro­na­vi­rus. Eso es casi una cuar­ta par­te de la pobla­ción mun­dial. La eco­no­mía mun­dial no ha vis­to nun­ca nada pare­ci­do. Casi todas las pre­vi­sio­nes eco­nó­mi­cas para

Saïd Bouamama

Las nue­vas orien­ta­cio­nes del impe­ria­lis­mo fran­cés en Áfri­ca

Intro­duc­ción El anun­cio por medio de un sim­ple comu­ni­ca­do fecha­do el 2 de febre­ro de 2020 del envío al Sahel de 600 mili­ta­res fran­ce­ses suple­men­ta­rios (con lo que la can­ti­dad de fuer­zas de la Ope­ra­ción Barkha­ne ascien­de a 5.100 sol­da­dos) ha sus­ci­ta­do poco deba­te y, menos aún. opo­si­ción. Nin­gu­na ini­cia­ti­va

Iñaki Gil de San Vicente

¿Geo­po­lí­ti­ca o estra­te­gia comu­nis­ta? (I de II)

Pre­sen­ta­ción Nota: este tex­to ha sido redac­ta­do des­pués de la char­la-deba­te habi­da en el gaz­tetxe de Zizur­kil el pasa­do domin­go 9 de febre­ro sobre geo­po­lí­ti­ca. Se deci­dió hacer un segun­do deba­te estu­dian­do la situa­ción mun­dial des­de y para una estra­te­gia comu­nis­ta. La pre­gun­ta sobre qué dife­ren­cia hay entre a la

Jon Iurrebaso Atutxa

Sobre el cam­bio de estra­te­gia vas­ca

Uno de los para­dig­mas que a más de una le cos­tó enten­der y asi­mi­lar, es la cues­tión de la uni­la­te­ra­li­dad, pues­ta en públi­co y pos­te­rior­men­te desa­rro­lla­da des­de la que muchos pen­sa­ban que aún era la resis­ten­cia revo­lu­cio­na­ria vas­ca. Esta uni­la­te­ra­li­dad se ven­dió en su día como una acción tác­­ti­­co-estra­­té­­gi­­ca que pon­dría a nues­tros varia­dos

Saïd Bouamama

Glo­ba­li­za­ción capi­ta­lis­ta, euro­cen­tris­mo e inmi­gra­ción (segun­da par­te)

Intro­duc­ción La regre­sión social que cons­ti­tu­ye la glo­ba­li­za­ción es de una mag­ni­tud sin paran­gón des­de el nazis­mo. Mar­ca un cam­bio de las rela­cio­nes de fuer­za here­da­das, pre­ci­sa­men­te, de la vic­to­ria con­tra él. Va pare­ja de la des­apa­ri­ción de los equi­li­brios sur­gi­dos de la Segun­da Gue­rra Mun­dial con su eje bipo­lar

Jose Mari Lorenzo Espinosa

Jose­ba Arre­gi

A Jose­ba Arre­gi, miem­bro de ETA, le detu­vie­ron e inte­rro­ga­ron mas de 70 poli­cías, en la Direc­ción Gene­ral de Segu­ri­dad, en el cen­tro de Madrid. Nue­ve días des­pués de su deten­ción, el 13 de febre­ro de 1981, moría en un Hos­pi­tal Peni­ten­cia­rio, a cau­sa de las lesio­nes pade­ci­das en los inte­rro­ga­to­rios. Algu­nos