Iñaki Gil de San Vicente

Arte y arma

«El arte es, pues, algo que se ase­me­ja a la res­pi­ra­ción cor­po­ral. Y por ello, dijo él, han teni­do en la cár­cel a Fritz duran­te ocho años.» Peter Weiss escri­bió las pala­bras que enca­be­zan este arti­cu­li­to en La esté­ti­ca de la resis­ten­cia, obra impe­re­ce­de­ra pues­ta a nues­tro alcan­ce por la edi­to­rial de la fami­lia Forest-Sastre.

Boltxe

En memo­ria de Patri­ce Lumum­ba ase­si­na­do el 17 de enero de 1961

Intro­duc­ción Tras una reso­nan­te vic­to­ria en las pri­me­ras ver­da­de­ras elec­cio­nes en las que par­ti­ci­pa­ron las y los con­go­le­ños, Patri­ce Lumum­ba se con­vir­tió en Pri­mer Minis­tro del Con­go des­de el 24 de junio de 1960 has­ta su derro­ca­mien­to y encar­ce­la­mien­to el 14 de sep­tiem­bre del mis­mo año por el mili­tar Joseph-Désiré

Iñaki Gil de San Vicente

Bre­ve his­to­ria del inter­na­cio­na­lis­mo (I de X)

Ini­cia­mos con esta pri­me­ra entre­ga la serie de diez en la que hare­mos un repa­so his­tó­ri­co de la soli­da­ri­dad inter­na­cio­na­lis­ta entre los pue­blos, entre las nacio­nes tra­ba­ja­do­ras. Pero tam­bién nos ten­dre­mos que enfren­tar, por un lado, a la soli­da­ri­dad muy acti­va entre las cla­ses explo­ta­do­ras, opre­so­ras, entre los Esta­dos impe­ria­lis­tas para

Iñaki Gil de San Vicente

Atmós­fe­ra de villa­nía (I de II)

Atmós­fe­ra de villa­nía (I de II) 1. «Noso­tros cree­mos impo­si­ble lle­gar a la com­pren­sión de la esen­cia de la masa hacien­do abs­trac­ción de su jefe […] A pro­pó­si­to de las dos masas arti­fi­cia­les, la Igle­sia y el Ejér­ci­to, hemos vis­to que su con­di­ción pre­via con­sis­te en que todos sus miem­bros sean igual­men­te ama­dos por

Iñaki Gil de San Vicente

La Covid-19, el sen­ti­do común y la polí­ti­ca (III de III)

«El hom­bre necio gus­ta de pas­mar­se ante cual­quier razo­na­mien­to.» «En círcu­los inte­lec­tua­les bur­gue­ses se tie­ne en gran esti­ma al sen­ti­do común como méto­do de pen­sa­mien­to y guía de acción […] Lamen­ta­ble­men­te, los ideó­lo­gos bur­gue­ses y peque­­ño- bur­gue­ses nos infor­man poco sobre el con­te­ni­do lógi­co del sen­ti­do común y la rela­ción que exis­te entre

Iñaki Gil de San Vicente

La Covid-19, el sen­ti­do común y la polí­ti­ca (II de III)

Nota: Esta es la segun­da entre­ga de la serie de tres. Con­tie­ne los capí­tu­los dedi­ca­dos a Marx, Lenin, Grams­ci y Duna­yevs­ka­ya. Y la ter­ce­ra tra­ta­rá sobre Dia­léc­ti­ca I y II, y el Resu­men. «El hom­bre necio gus­ta de pas­mar­se ante cual­quier razonamiento.»[1 «En círcu­los inte­lec­tua­les bur­gue­ses se tie­ne en gran esti­ma al sen­ti­do común como

Boltxe

Dos­cien­tos años de Marx: lo polí­ti­co ante los retos de hoy

Pese a los malos momen­tos que ha vivi­do la obra de Karl Marx en las déca­das regre­si­vas del capi­ta­lis­mo neo­li­be­ral, sigue sien­do amplia­men­te reco­no­ci­do que esta­mos ante un per­so­na­je de enor­me impor­tan­cia que dejó una obra que es patri­mo­nio del cono­ci­mien­to de la huma­ni­dad. Pero tam­bién sabe­mos que se tra­ta de

Iñaki Gil de San Vicente

La Covid-19, el sen­ti­do común y la polí­ti­ca (I de III)

Intro­duc­ción Esta es la pri­me­ra entre­ga de una serie de tres. Con­tie­ne la Intro­duc­ción, «Qué es el sen­ti­do común» y «Hegel». La segun­da entre­ga con­tie­ne los aná­li­sis sobre Marx, Lenin, Grams­ci y Duna­yevs­ka­ya al res­pec­to. Y la ter­ce­ra, Dia­léc­ti­ca I y II, y el Resu­men. La publi­ca­ción de las dos entre­gas que fal­tan se

Iñaki Gil de San Vicente

Estra­te­gias político-militares

«La pala­bra “terro­ris­mo” se uti­li­za en la mayo­ría de los casos para des­cri­bir la vio­len­cia revo­lu­cio­na­ria. Esta es una peque­ña vic­to­ria para los cam­peo­nes del orden, en cuyas filas, de nin­gún modo resul­tan des­co­no­ci­dos los usos del terror […] Sin duda, hay momen­tos his­tó­ri­cos en los que la lucha armada

Boltxe

Cua­tro con­di­cio­nes para el ascen­so de las pseudociencias

Tra­tar el pen­sa­mien­to pseu­do­cien­tí­fi­co como super­che­ría es des­aten­der un pro­ble­ma, y refu­tar­lo com­pi­lan­do erro­res resul­ta una tarea one­ro­sa e inú­til. Por­que las pseu­do­cien­cias, ade­más de pro­li­jas, se arro­gan un cri­te­rio de veri­fi­ca­ción excep­cio­nal: exi­mir­se de prue­ba y dejar que los escép­ti­cos demues­tren sus men­ti­ras. Así, deba­tir con pseu­do­cien­tí­fi­cos impli­ca admi­tir peti­cio­nes de principio