Argen­ti­na. Pan­de­mia e inflación

Por Gui­ller­mo Cie­za, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 30 de abril 2021. 

En la Argen­ti­na vivi­mos en un esce­na­rio don­de pare­ce que la dis­cu­sión sobre la pan­de­mia es exclu­yen­te, sin embar­go, subrep­ti­cia­men­te, se vie­ne des­ple­gan­do otro virus que va dete­rio­ran­do mes a mes los men­gua­dos ingre­sos del 80 % de la pobla­ción y pro­me­te futu­ros esta­lli­dos.
Nues­tro país esta atra­ve­san­do una segun­da ola del coro­na­vi­rus, que lo ha lle­va­do al esce­na­rio mas temi­do. El sis­te­ma de salud está colap­sa­do en el AMBA, hay menos camas que pacien­tes y esta cri­sis se está afron­tan­do con tras­la­dos a luga­res menos crí­ti­cos e inter­na­cio­nes domi­ci­lia­rias. Argen­ti­na tie­ne un pro­me­dio de con­ta­gia­dos y falle­ci­dos por enci­ma del pro­me­dio mun­dial. En el mun­do nues­tro país esta en el pues­to 28, según su pobla­ción y en el pues­to 11 de infec­ta­dos. Pode­mos con­so­lar­nos por­que Bra­sil, Chi­le, Uru­guay o Perú les va peor que noso­tros, pero ese es con­sue­lo de ton­tos.
En la situa­ción que esta el país hay res­pon­sa­bi­li­dad del gobierno, que en dis­tin­tas opor­tu­ni­da­des hizo con­ce­sio­nes a la dere­cha en el mane­jo de la pan­de­mia. Y esto fue así, entre otras cosas, por­que tie­ne fun­cio­na­rios como el Minis­tro de Edu­ca­ción, Nico­las Trot­ta, que esta vin­cu­la­do a los mis­mos intere­ses que la dere­cha. En este caso a los intere­ses de la Edu­ca­ción Pri­va­da.
La polí­ti­ca de la dere­cha argen­ti­na en rela­ción a la pan­de­mia ha teni­do la mis­ma orien­ta­ción que tuvo la de Donald Trump en Esta­dos Uni­dos y Jair Bol­so­na­ro en Bra­sil. Los resul­ta­dos empie­zan a ver­se en CABA, la zona del país con mejor nivel eco­nó­mi­co y edu­ca­ti­vo, que esta a la cabe­za de los infec­ta­dos y falle­ci­dos por millón de habi­tan­tes. CABA cuen­ta con gran desa­rro­lla de la medi­ci­na pri­va­da que atien­de al 80% de la pobla­ción. Tie­ne 9,4 camas cada mil habi­tan­tes cada mil habi­tan­tes cuan­do el pro­me­dio nacio­nal es 4,4 ; ade­más, 13,2 médi­cos por habi­tan­te, tri­pli­can­do la media nacio­nal. Con esas ven­ta­jas pre­vias, la ges­tión de Larre­ta auto­pro­cla­ma­do como pala­dín de la edu­ca­ción pre­sen­cial y de la liber­tad para dise­mi­nar con­ta­gios, mues­tra núme­ros opro­bio­sos. Tam­bién está atra­sa­da en lo que hace a la vacu­na­ción de la pobla­ción de ries­go. El atra­so pare­ce deber­se ha cier­to fija­ción que tie­nen los con­ser­va­do­res por los muer­tos. En la Deca­da Infa­me vota­ban los muer­tos, aho­ra los vacu­nan. Este des­qui­cio ten­dría que tener con­se­cuen­cias elec­to­ra­les nega­ti­vas, pero no es segu­ro. Con los por­te­ños nun­ca se sabe…
La apues­ta a la vacu­na, y la deci­sión polí­ti­ca de rom­per el cir­cui­to de las vacu­nas «pota­bles» para Occi­den­te, ape­lan­do a la Sput­nick y a las vacu­nas chi­nas, le ha per­mi­ti­do al gobierno ano­tar­se algu­nos resul­ta­dos favo­ra­bles en el enfren­ta­mien­to a la pan­de­mia. Al fina­li­zar abril, habrá vacu­na­do a la casi tota­li­dad de la pobla­ción de ries­go, lo que no es poco si se mira el pano­ra­ma mun­dial. Sobre ese mis­mo tema, el anun­cio que la Sput­nick va a empe­zar a pro­du­cir­se en el país es muy bue­na noti­cia. La mala noti­cia es que las famo­sas 900.000 dosis de Astra­ze­ne­ca, que fue­ron ela­bo­ra­das en el país y debían regre­sar aquí pri­me­ro en febre­ro, des­pués, en mar­zo, en abril, etc, se siguen pos­ter­gan­do, cons­ti­tu­yen­do un ver­da­de­ro bochorno. Ese bochorno está agra­va­do por­que altas fun­cio­na­rias del Minis­te­rio de Salud son emplea­das de Hugo Sig­man, el socio argen­tino de Astra­Ze­ne­ca.
El gobierno no debe­ría con­so­lar­se con la evi­den­cia que en temas sani­ta­rios son mejor que la dere­cha. La vida de los y las habi­tan­tes de este país tie­ne otros desa­fíos coti­dia­nos.
En mar­zo la infla­ción tre­pó al 4,8%, lo que redon­dea un 13% para el pri­mer tri­mes­tre. Con esos núme­ros las metas infla­cio­na­rias pro­yec­ta­das no van a ser cum­pli­das y sobre los bol­si­llos de los tra­ba­ja­do­res y jubi­la­dos se suma enton­ces todo lo que per­die­ron en los años de Macri, lo que per­die­ron en 2020 y lo que están per­dien­do aho­ra. Lo que está suce­dien­do en Chu­but, don­de los recla­mos de los petro­le­ros, docen­tes, tra­ba­ja­do­res de la salud y otros están con­flu­yen­do en cor­tes de ruta que para­li­zan a bue­na par­te de la Pro­vin­cia son un anti­ci­po de lo que ven­drá.
Es cier­to que con el para­te eco­nó­mi­co que trae­rá la segun­da ola, el gobierno ten­drá menos recur­sos, pero hay dine­ro en jue­go podría recu­pe­rar­se. A fin de mes se ven­ce la con­ce­sión de la Hidro­via del Para­ná. Se ven­cen tam­bién con­ce­sio­nes de puer­tos. Dis­tin­tos inves­ti­ga­do­res y eco­no­mis­tas ase­gu­ran que con un mayor con­trol de las expor­ta­cio­nes se podrían recu­pe­rar diez mil millo­nes de dóla­res que se eva­den anual­men­te. Sobre esas deci­sio­nes, que com­pro­me­te­rán la caja del Esta­do nacio­nal en los pró­xi­mos años, solo hay silencio.

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