Pales­ti­na. Yuval Hara­ri: “La solu­ción de tres cla­ses sociales”

Resu­men Medio Orien­te /​22 de sep­tiem­bre de 2021 – Refle­xio­nes de Yuval Hara­ri, uno de los inte­lec­tua­les actua­les más céle­bres de Israel, sobre la ocu­pa­ción de Pales­ti­na: «¿No pode­mos admi­tir que esta­mos avan­zan­do hacia la solu­ción de tres cla­ses? Es decir, hacia un país cuyos dos millo­nes de ciu­da­da­nos son dis­cri­mi­na­dos en la edu­ca­ción, la vivien­da y por la poli­cía, y cuyos los demás millo­nes ni siquie­ra pue­den votar en las elecciones.»

Yom Kipur es un buen momen­to para hacer un auto cri­ti­ca, sí, no solo a nivel indi­vi­dual sino tam­bién a nivel gru­pal. Duran­te muchos años, la dis­cu­sión sobre el con­flic­to pales­tino-israe­lí ha esta­do domi­na­do por una solu­ción de dos Esta­dos. En la era de Netan­yahu, Israel aban­do­nó esta solu­ción y, una vez que ter­mi­nó, vale la pena hacer una intros­pec­ción y pre­gun­tar­nos hones­ta­men­te: ¿hacia dón­de vamos des­de aquí? Si no son dos esta­dos para dos pue­blos, ¿cuál es exac­ta­men­te la visión alter­na­ti­va de Israel? Cuan­do ima­gi­na­mos el futu­ro, ¿qué vemos exac­ta­men­te allí?

Supon­ga­mos que el esce­na­rio israe­lí más opti­mis­ta se hará reali­dad y que podrá cum­plir su visión en su tota­li­dad. ¿Como se verá esto? En este caso, un poco como con nues­tra polí­ti­ca nuclear, la mayo­ría de los israe­líes pre­fe­ri­rían dejar las cosas en la ambi­güe­dad. Pero cuan­do se vive en Israel con los oídos aten­tos y los ojos abier­tos, la visión alter­na­ti­va es tan bri­llan­te como nues­tro sol del mediterráneo.

En resu­men, los gru­pos gober­nan­tes en Israel pasa­ron de una solu­ción de dos esta­dos a una de tres cla­ses socia­les. Pre­vén un país entre el mar Medi­te­rrá­neo y el Rio Jor­dán, don­de vivi­rán tres tipos de per­so­nas: judíos, que goza­rán de todos los dere­chos; ára­bes de cla­se A, que ten­drán algu­nos de los dere­chos; y los ára­bes de tipo B, que casi no ten­drán dere­chos. Esta es la reali­dad hoy, y a juz­gar por los votos en las urnas, pare­ce que la mayo­ría de los judíos en Israel pre­fie­ren que esto tam­bién siga sien­do así, para siempre.

El demo­nio en la lámpara

La solu­ción de las tres cla­ses no es nue­va, duran­te déca­das Israel la ha esta­do imple­men­tan­do, uti­li­zan­do el méto­do del sala­me, cor­tan­do taja­da tras taja­da. Pero has­ta aho­ra, Israel ha nega­do sus inten­cio­nes. El tra­to dife­ren­te dado a judíos, ára­bes que son ciu­da­da­nos de Israel y ára­bes que no son ciu­da­da­nos, se jus­ti­fi­có con el argu­men­to de que se tra­ta de una situa­ción tem­po­ral, que se deri­va de las nece­si­da­des de segu­ri­dad del Esta­do de Israel. Inclu­so hoy, cuan­do los repre­sen­tan­tes israe­líes dan un dis­cur­so públi­co, diga­mos, en la Asam­blea Gene­ral de la ONU, no se atre­ve­rán a hablar abier­ta­men­te sobre la solu­ción de las tres cla­ses socia­les como una solu­ción per­ma­nen­te, sim­ple­men­te hue­le feo.

En cam­bio, los repre­sen­tan­tes israe­líes habla­rán exten­sa­men­te sobre los desa­fíos de segu­ri­dad de Israel, o expli­ca­rán que, aun­que el espa­cio entre el Jor­dán y el mar per­te­ne­ce com­ple­ta­men­te a Israel, nun­ca otor­ga­rá dere­cho de voto a los resi­den­tes de Nablus o Belén, por­que per­te­ne­cen a una espe­cie de cria­tu­ra mila­gro­sa lla­ma­da Auto­ri­dad Pales­ti­na “. Es una cria­tu­ra úni­ca, algo simi­lar al demo­nio de Aladdin.

¿Será posi­ble que no pode­mos admi­tir que avan­za­mos hacia la solu­ción de las tres cla­ses socia­les? Es decir, hacia un país cuyos dos millo­nes de ciu­da­da­nos son dis­cri­mi­na­dos en edu­ca­ción, vivien­da y vigi­lan­cia y otros millo­nes ni siquie­ra son ele­gi­bles para votar en las elecciones.

La mayo­ría de las veces, esta cria­tu­ra está ence­rra­da den­tro de una lám­pa­ra dimi­nu­ta y no moles­ta para que actue­mos como nos plaz­ca. Des­pués de todo, Israel con­tro­la la mayor par­te de la tie­rra y el agua, y todo el aire y el espa­cio digi­tal en Cis­jor­da­nia. Israel tam­bién inter­fie­re cons­tan­te­men­te en la vida coti­dia­na de los resi­den­tes pales­ti­nos y deter­mi­na, por ejem­plo, cuán­to dura­rá un via­je de Nablus, a Belén y si una fami­lia de Hebrón pue­de asis­tir a la boda de un pri­mo en Jor­da­nia. Cuan­do usted hojee su perió­di­co no deje de pres­tar aten­ción por un momen­to a la últi­ma pági­na en la esqui­na supe­rior izquier­da. El mapa del pro­nós­ti­co del tiem­po apa­re­ce allí. Toda el área entre el mar y el Jor­dán, inclui­da inclu­so la Fran­ja de Gaza, está pin­ta­da de un color sóli­do. Tam­po­co encon­tra­rás la Auto­ri­dad Pales­ti­na, ni siquie­ra con lupa.

Pero cuan­do tene­mos que elu­dir la res­pon­sa­bi­li­dad, por ejem­plo, la res­pon­sa­bi­li­dad de vacu­nar a la pobla­ción pales­ti­na con­tra Coro­na, solo tene­mos que fro­tar la lám­pa­ra, ¡y sas! De repen­te, esta cria­tu­ra emer­ge en todo su esplen­dor, qui­tán­do­nos toda res­pon­sa­bi­li­dad. “¿Vacu­nar a los resi­den­tes de Nablus y Belén? ¿Pero cómo esta­mos rela­cio­na­dos con ellos? Nablus y Belén no son nues­tros en abso­lu­to, es de la Auto­ri­dad Palestina”.

Pero qui­zás en Yom Kipur, cuan­do cada uno con­si­go mis­mo, o con un ami­go del mal en quien se pue­de con­fiar, pode­mos ser más visi­bles. ¿Pode­mos admi­tir que avan­za­mos hacia la solu­ción de las tres cla­ses? Es decir, hacia un esta­do cuyos dos millo­nes de ciu­da­da­nos son dis­cri­mi­na­dos en edu­ca­ción, vivien­da y vigi­lan­cia, y otros millo­nes más ni siquie­ra son ele­gi­bles para votar en las elec­cio­nes. Un país, con tres tipos de per­so­nas. Un país, don­de un tipo de per­so­nas siem­pre goza­rá de pre­fe­ren­cia por la segu­ri­dad per­so­nal, el movi­mien­to y el empleo.

Algu­nas per­so­nas recuer­dan tales y tales ejem­plos his­tó­ri­cos. Es irre­le­van­te. No hay dos casos igua­les en la his­to­ria, y tan pron­to como hace com­pa­ra­cio­nes his­tó­ri­cas, inme­dia­ta­men­te comien­za a dis­cu­tir sobre si es simi­lar, no simi­lar y qué tan simi­lar es a lo que suce­dió una vez, y se olvi­da de hablar sobre lo prin­ci­pal: qué está suce­dien­do aquí y aho­ra. Hay que hablar de eso.

Trai­do­res

La pri­me­ra regla de la solu­ción de tres cla­ses es que no se debe hablar de la solu­ción de tres cla­ses. Al menos no en públi­co. No se debe hablar de ello en públi­co por­que cla­ra­men­te no es una solu­ción jus­ta. Pro­vie­ne de una cos­mo­vi­sión que ante­po­ne otro prin­ci­pio a la jus­ti­cia: la leal­tad tri­bal. Aque­llos que creen en el prin­ci­pio de leal­tad tri­bal, creen que la mis­ma exi­gen­cia de jus­ti­cia para aque­llos que no son miem­bros de la tri­bu es una traición.

Si bien no es acep­ta­ble que hable­mos públi­ca­men­te sobre la solu­ción de las tres cla­ses, la pala­bra “trai­dor” se lan­za al aire en las noti­cias de la maña­na. Ori­gi­nal­men­te, un “trai­dor” era alguien que, por ejem­plo, daba secre­tos mili­ta­res a un esta­do enemi­go. Por ejem­plo, Mar­cus Kling­berg, quien pro­por­cio­nó a los sovié­ti­cos infor­ma­ción sobre el pro­gra­ma de armas bio­ló­gi­cas de Israel. Hoy, por otro lado, para muchos israe­líes, un “trai­dor” es todo aquel que cree que la jus­ti­cia es a veces más impor­tan­te que la leal­tad a la tri­bu judía. Aque­llos que, en nom­bre de la jus­ti­cia, se opo­nen a la solu­ción de las tres cla­ses, han sido pro­mo­vi­dos de sólo “almas her­mo­sas” a “trai­do­res”, inclu­so si en el ejér­ci­to de Israel tie­nen el ran­go de general.

Antes de memo­ri­zar “hemos peca­do, hemos trai­cio­na­do, hemos usur­pa­do”, pri­me­ro debe­mos pre­gun­tar­nos según qué prin­ci­pios mora­les defi­ni­mos cul­pa, trai­ción y robo. ¿Cree­mos que los judíos son per­so­nas supe­rio­res por naturaleza?

Con­si­dé­re­se, por ejem­plo, el tra­to reci­bi­do por la Cor­te Supre­ma de Jus­ti­cia, que a menu­do es acu­sa­da de trai­ción. El pro­ble­ma que tie­nen muchos israe­líes con la Cor­te no se deri­va de una sen­ten­cia en par­ti­cu­lar ni de la iden­ti­dad de un juez u otro. El pro­ble­ma tie­ne su ori­gen en la iden­ti­dad del pro­pio tri­bu­nal supe­rior, que es el Tri­bu­nal Supe­rior de Jus­ti­cia y no el Tri­bu­nal Supe­rior de Leal­tad. Qui­zás, toda­vía tra­ta­rá de opo­ner­se a él, en nom­bre del mis­mo juez. Por eso, pre­fie­ren eli­mi­nar de ante­mano el Tri­bu­nal Supe­rior de Jus­ti­cia, no quie­ren que haya nin­gu­na ins­ti­tu­ción en el país que esté com­pro­me­ti­da con la jus­ti­cia por enci­ma de la lealtad.

Chim­pan­cés

Se pue­de enten­der a quie­nes ante­po­nen la leal­tad a la jus­ti­cia. Millo­nes de años de evo­lu­ción han que­da­do atrás. Todos los ani­ma­les socia­les, des­de las hor­mi­gas has­ta los chim­pan­cés, san­ti­fi­can la leal­tad a su gru­po. Aun­que los chim­pan­cés tam­bién entien­den qué es la jus­ti­cia, para ellos siem­pre es secun­da­ria a la leal­tad. En un con­flic­to entre dos miem­bros de su ban­da, los chim­pan­cés a veces se ponen del lado de la jus­ti­cia. Pero en una dispu­ta entre un miem­bro de la ban­da y un chim­pan­cé extran­je­ro, los chim­pan­cés siem­pre pre­fe­ri­rán al miem­bro, inclu­so si está cla­ro que la jus­ti­cia está del otro lado. Así es como la gen­te se com­por­ta en muchas situa­cio­nes, como en los con­flic­tos entre ban­das cri­mi­na­les o en las riva­li­da­des entre equi­pos de fút­bol. Así se com­por­ta la gen­te en muchas situa­cio­nes, como en los con­flic­tos entre ban­das cri­mi­na­les o en las riva­li­da­des entre equi­pos depor­ti­vos (cuan­do Mara­do­na mar­có un gol con la mano, los hin­chas argen­ti­nos no pro­tes­ta­ron por la injus­ti­cia, sino que afir­ma­ron que fue la mano de Dios).

El cálcu­lo aquí es bas­tan­te cla­ro. En muchas situa­cio­nes, si pre­fie­ro la jus­ti­cia a la leal­tad a una tri­bu, daña­rá mis intere­ses e inclu­so pue­de poner en peli­gro mi vida. Pero es pre­ci­sa­men­te por eso que la pre­fe­ren­cia por la jus­ti­cia se lla­ma “mora­li­dad” y no “inte­rés”. La mora­li­dad exis­te para aque­llas situa­cio­nes en la vida don­de el inte­rés tira en una direc­ción y la jus­ti­cia tira en otra. No hay duda de que es más difí­cil com­por­tar­se moral­men­te que com­por­tar­se con inte­rés pro­pio. Pro­ba­ble­men­te esta sea la razón por la que la reli­gión judía ha esta­ble­ci­do un día espe­cial en el año para que nos pre­gun­te­mos: “¿Nos esta­mos com­por­tan­do lo sufi­cien­te­men­te moral?” Nece­si­ta­mos un día espe­cial para pre­gun­tar­nos: “¿Nos esta­mos com­por­tan­do de una mane­ra lo sufi­cien­te­men­te intere­san­te?” – Eso es lo que pre­gun­ta­mos todo el tiem­po de todos modos.

Enton­ces, en este Yom Kipur, antes de memo­ri­zar “hemos peca­do, hemos trai­cio­na­do, hemos roba­do”, pri­me­ro debe­mos pre­gun­tar­nos según qué prin­ci­pios mora­les gene­ral­men­te defi­ni­mos como cul­pa, trai­ción y robo. ¿Cree­mos que los judíos son per­so­nas supe­rio­res por natu­ra­le­za, con dere­cho a pri­vi­le­gios espe­cia­les? ¿Cree­mos que la jus­ti­cia es a veces más impor­tan­te que la leal­tad tri­bal, o que la leal­tad a la tri­bu es siem­pre supe­rior a la jus­ti­cia? ¿Y hay toda­vía una mane­ra de con­ci­liar el recla­mo de valor a la jus­ti­cia con el recla­mo tri­bal de leal­tad, sin tener que ele­gir entre los dos, y sin que el deseo de hacer jus­ti­cia sea con­si­de­ra­do en nues­tro lugar una traición?

Acer­ca del Autor

Yuval Noah Hari­ri es pro­fe­sor en el Depar­ta­men­to de His­to­ria de la Uni­ver­si­dad Hebrea y el autor más ven­di­do de «Sapiens: De ani­ma­les a dio­ses», “Una bre­ve his­to­ria de la huma­ni­dad”, “La his­to­ria del maña­na”, “21 pen­sa­mien­tos sobre el siglo XXI” e “His­to­ria de la huma­ni­dad: His­to­ria ilustrada “.

Este artícu­lo fue publi­ca­do en YNET el 9 de Sep­tiem­bre de 2021

Tra­duc­ción: Daniel Kuper­va­ser, en Twit­ter @KupervaserD

Foto Prin­ci­pal: Pales­ti­nians enter the main check­point sepa­ra­ting Beth­lehem and Jeru­sa­lem. (Acti​ves​tills​.org)



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