Pen­sa­mien­to crí­ti­co. Quié­nes son los due­ños de las vacu­nas pri­va­das y cómo se están enriqueciendo

Por Pas­cual Serrano. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 1 de mayo de 2021.

Esta es la his­to­ria de cómo los mis­mos accio­nis­tas son due­ños de las dife­ren­tes vacu­nas com­pra­das por la UE y EEUU, de cómo los gobier­nos euro­peos pasa­ron de pagar 2,9 euros a 19,5 la dosis y cómo fue­ron esos mis­mos gobier­nos los que finan­cia­ron con dine­ro públi­co las inves­ti­ga­cio­nes. Son los due­ños del dine­ro del mun­do y aho­ra tam­bién de la salud.

Las deno­mi­na­cio­nes de las vacu­nas que se están dis­tri­bu­yen­do en Euro­pa y Esta­dos Uni­dos ya nos resul­tan fami­lia­res por el nom­bre de sus empre­sas fabri­can­tes: Astra­Ze­ne­ca, Pfizer/​Biotech, Moder­na, Jans­sen (John­son & John­son). Sin embar­go, no se habla tan­to de cuá­les son sus accio­nis­tas, o dicho de otra for­ma, quié­nes son los due­ños de las vacu­nas. Como era de supo­ner bási­ca­men­te se tra­ta de fon­dos de inver­sión. Lo curio­so es que si los ana­li­za­mos encon­tra­mos dos fon­dos comu­nes a todas ellas (inclu­so en otras vacu­nas que están pen­dien­te de apro­bar­se, como la de Nova­vax): The Van­guard Group y Blac­kRock. Estos dos fon­dos de inver­sión admi­nis­tran 16 billo­nes de dóla­res. Si fue­ran un blo­que de nacio­nes, serían la ter­ce­ra poten­cia mun­dial, solo por deba­jo de Esta­dos Uni­dos y Chi­na, de acuer­do con datos del Ban­co Mun­dial en 2019.

Su poder es tal que han pre­sio­na­do para que las prin­ci­pa­les far­ma­céu­ti­cas occi­den­ta­les se coor­di­nen y nego­cien con­jun­ta­men­te. Según la revis­ta finan­cie­ra Expan­sión, «Pfi­zer y Moder­na tra­ba­jan, cada una por su cuen­ta, con otras bio­far­ma­céu­ti­cas como Ren­ts­che­ler Poly­mun, Rovi, Recipharm, mien­tras que Astra­Ze­ne­ca y Nova­vax cola­bo­ran con el Serum Ins­ti­tu­te of India, el mayor fabri­can­te de vacu­nas del mun­do, que está ela­bo­ran­do en para­le­lo pro­duc­tos simi­la­res a los de Oxford-Astra­Ze­ne­ca». Inclu­so esta últi­ma empre­sa anun­ció una alian­za simi­lar con Nova­vax (que, por supues­to, tam­bién tie­ne a Blac­kRock y Van­guard son sus mayo­res accionistas).

Conoz­ca­mos algo más de estos fon­dos. Blac­kRock es uno de los gru­pos finan­cie­ros más influ­yen­tes en Wall Street y Washing­ton, así como en Euro­pa. En abril de 2020, la divi­sión de con­sul­to­ría de Blac­kRock ganó un con­tra­to de la Reser­va Fede­ral de Esta­dos Uni­dos para ges­tio­nar su pro­gra­ma de estí­mu­lo finan­cie­ro. Este fon­do de inver­sión mue­ve más de 6,65 billo­nes de euros, es decir, supera en cua­tro veces y media el Pro­duc­to Inte­rior Bru­to de Espa­ña.

En Espa­ña, según los regis­tros de la Comi­sión Nacio­nal del Mer­ca­do de Valo­res (CNMV), Blac­kRock par­ti­ci­pa en 21 gran­des empre­sas coti­za­das espa­ño­las. 18 per­te­ne­cen al Ibex, lo que supo­ne más de la mitad del selec­ti­vo que agru­pa a las prin­ci­pa­les com­pa­ñías del país. En el peor momen­to de la pan­de­mia y de la Bol­sa espa­ño­la eso eran 13.000 millo­nes de euros. Con­tro­la nada menos que el 15,9% del mer­ca­do espa­ñol de inversiones.

Due­ños de la ban­ca española

De ese dine­ro, cer­ca de 9000 millo­nes de euros están inver­ti­dos en la ban­ca espa­ño­la Blac­kRock es el pri­mer accio­nis­ta de los dos gran­des ban­cos espa­ño­les, San­tan­der y BBVA, el ter­ce­ro de Ban­co Saba­dell y Ban­kin­ter y tie­ne cer­ca del 3% del Ban­co Popu­lar. Cuen­ta tam­bién con capi­tal de Cai­xa­Bank y Ban­kia, aho­ra fusio­na­dos. Tam­bién posee par­ti­ci­pa­cio­nes en gran­des empre­sas mul­ti­na­cio­na­les espa­ño­las, como por ejem­plo: Iber­dro­la, Tele­fó­ni­ca, Rep­sol, Red Eléc­tri­ca, ACS, OHL, Game­sa, IAG, Ama­deus o Aena.

Blac­kRock tam­bién es el mayor case­ro de Espa­ña pues­to que es el accio­nis­ta de refe­ren­cia de las dos mayo­res Soci­mi (socie­dad de inver­sión inmo­bi­lia­ria) espa­ño­las, que están coti­za­das en el Ibex 35: Mer­lin Pro­per­ties Soci­mi, S.A. e Inmo­bi­lia­ria Colo­nial Soci­mi, S.A.

Los de Blac­kRock están en todo lo que pue­da dar dine­ro. Hace unos años se anun­ció que sería el prin­ci­pal accio­nis­ta de una empre­sa crea­da para com­prar plan­tas foto­vol­tai­cas en Espa­ña, como el Gobierno sus­pen­dió las sub­ven­cio­nes a las ener­gías reno­va­bles, el fon­do deman­dó al Gobierno espa­ñol y le exi­gió una indem­ni­za­ción de 124 millo­nes de euros. Per­dió enton­ces la sub­ven­ción, pero segu­ro le lle­ga­rá aho­ra con los fon­dos de recu­pe­ra­ción euro­peos que se des­ti­na­rán al desa­rro­llo de las ener­gías renovables.

Puer­tas giratorias

Una de las estra­te­gias de Blac­kRock es lograr influen­cia polí­ti­ca median­te la con­tra­ta­ción de altos car­gos de gobier­nos y ban­cos cen­tra­les. Todos unos espe­cia­lis­tas en puer­tas gira­to­rias para polí­ti­cos que se por­ta­ron bien. Lle­van con­tra­ta­dos al menos a 84 exfun­cio­na­rios del gobierno de EE. UU. Ade­más del exdi­rec­tor del ban­co cen­tral de Sui­za, el exmi­nis­tro de Hacien­da del Rei­no Uni­do, el exvi­ce­pre­si­den­te de la Reser­va Fede­ral de Esta­dos Uni­dos, el expor­ta­voz par­la­men­ta­rio del par­ti­do ale­mán CDU, el exje­fe de gabi­ne­te de Hillary Clin­ton o el excon­se­je­ro de Jac­ques Chirac.

En cuan­to a The Van­guard Group, es uno de los mayo­res inver­so­res del mun­do, solo supe­ra­do por el Blac­kRock. A comien­zos de 2020 con­ta­ba con 6,2 billo­nes de euros en acti­vos repar­ti­dos en algo más de 400 fon­dos en EEUU, Euro­pa y el res­to del mun­do. Cuen­ta entre sus prin­ci­pa­les inver­sio­nes con com­pa­ñías como Apple, Micro­soft, Ama­zon, Face­book o Alpha­bet (Goo­gle). Suma impor­tan­tes par­ti­ci­pa­cio­nes en otras como The Coca-Cola Com­pany, Wal­mart o Disney.

Esti­mar la pre­sen­cia de Van­guard en Espa­ña, según Eldia​rio​.es es algo más com­pli­ca­do, ya que está divi­di­da en dece­nas de fon­dos que ope­ran en Euro­pa. La CNMV obli­ga a todos los accio­nis­tas que supe­ran el 3% de una empre­sa a hacer públi­cas sus posi­cio­nes y la ges­to­ra esta­dou­ni­den­se no apa­re­ce en nin­gu­na de ellas como inver­sor rele­van­te. Es en los regis­tros de la ins­ti­tu­ción homó­lo­ga esta­dou­ni­den­se, la SEC, don­de se com­prue­ba que Van­guard está pre­sen­te en todas las com­pa­ñías del selec­ti­vo bur­sá­til espa­ñol, aun­que sea con par­ti­ci­pa­cio­nes mino­ri­ta­rias. El dia­rio La Infor­ma­ción esti­mó, en base a dis­tin­tos regis­tros, que el dine­ro de este fon­do alcan­za unos 12.000 millo­nes de euros en el Ibex a fina­les de 2019.

Pero tam­po­co crea­mos que entre estas empre­sas se pelean. Bas­ta saber que Van­guard es el pri­mer accio­nis­ta de Blackrock.

Gold­man Sachs

Cono­ci­das ya las dos gran­des empre­sas pro­pie­ta­rias de nues­tras vacu­nas, vale la pena fijar­se en otra que está pre­sen­te en el accio­na­ria­do de varias de ellas, des­de Astra­Ze­ne­ca has­ta Nova­vax, que se fabri­ca­rá en Espa­ña, se tra­ta de Gold­man Sachs. Como se recor­da­rá, esta enti­dad, con su ban­ca­rro­ta, tuvo un papel impor­tan­te en la cri­sis finan­cie­ra de 2008 y estu­vo invo­lu­cra­da en el ori­gen de la cri­sis de la deu­da sobe­ra­na en Gre­cia, ya que ayu­dó a escon­der el défi­cit de las cuen­tas grie­gas del Gobierno conservador.

El nego­cio de las vacu­nas no para de dis­pa­rar­se para estos fon­dos de inver­sión. El pri­mer gran pelo­ta­zo lo pega Pfi­zer cuan­do des­cu­bre que de cada vial en lugar de salir cin­co dosis se pue­den sacar seis, como el pre­cio fir­ma­do por los gobier­nos eran por dosis, se encuen­tra con una subi­da del 20% de su pro­duc­to, una ganan­cia anual adi­cio­nal de 3.120 millo­nes de euros en su fac­tu­ra­ción glo­bal, por el mis­mo pro­duc­to. Como no les pare­ció sufi­cien­te, duran­te su inter­ven­ción en la con­fe­ren­cia vir­tual Bar­clays Glo­bal Health­ca­re, dos direc­ti­vos de Pfi­zer —el direc­tor finan­cie­ro Frank D’Amelio y Chuck Triano, vice­pre­si­den­te senior de rela­cio­nes con inver­so­res— anun­cia­ron que habría una opor­tu­ni­dad para que Pfi­zer subie­ra los pre­cios de la vacu­na. Aun­que el pre­cio que nego­cia la UE es secre­to, el pri­mer minis­tro búl­ga­ro, Boy­ko Boris­sov, ha reve­la­do hace unos días que Pfi­zer empe­zó cos­tan­do 12 euros la dosis, lue­go 15,50 y aho­ra la Comi­sión Euro­pea está fir­man­do con­tra­to por 19,50 euros. La caí­da en des­gra­cia de Astra­Ze­ne­ca pue­de ser una gran noti­cia, los gobier­nos euro­peos pasa­rán de com­prar una vacu­na que valía 2,9 euros a los 19,50 que ya vale la de Pfi­zer y, como hemos vis­to, los accio­nis­tas son los mismos.

La nue­va reme­sa de com­pra fir­ma­da entre la UE y la far­ma­céu­ti­ca con­tem­pla 300 millo­nes de dosis para la segun­da mitad de 2021. Esto suma­ría un total de 600 millo­nes para todo el año. El Eje­cu­ti­vo comu­ni­ta­rio des­ve­ló tam­bién hace unos días que ha ini­cia­do nego­cia­cio­nes para adqui­rir otros 1.800 millo­nes de dosis en su estra­te­gia de vacu­na­ción para 2022 y 2023. Esto se pro­du­ce al mis­mo tiem­po que se está plan­tean­do no reno­var el con­tra­to de com­pra con Astra­Ze­ne­ca por su incum­pli­mien­to en la entre­ga de las vacu­nas. Es lógi­co si los inver­so­res pue­den ven­der un pro­duc­to por 19 euros por qué van a seguir entre­gan­do otro con la mis­ma fun­ción para el mis­mo clien­te por menos de tres. Incum­ples el com­pro­mi­so de entre­ga del segun­do y les colo­cas el primero.

Inves­ti­ga­ción con dine­ro público

Y, mien­tras tan­to, no dejan de salir a luz infor­ma­cio­nes que mues­tran que los prin­ci­pa­les recur­sos para la inves­ti­ga­ción de las vacu­nas fue­ron públi­cos. Un estu­dio ela­bo­ra­do por pres­ti­gio­sos cien­tí­fi­co a par­tir de toda la docu­men­ta­ción ofre­ci­da por los inves­ti­ga­do­res reve­la que, en el caso de la vacu­na de Astra­Ze­ne­ca, la indus­tria far­ma­céu­ti­ca sopor­tó menos del 3% de los cos­tes de inves­ti­ga­ción que la han hecho posi­ble. La mayor par­te de los 120 millo­nes de euros inver­ti­dos lle­ga­ron des­de el Gobierno del Rei­no Uni­do (45 millo­nes) y la Comi­sión Euro­pea (30 millo­nes), mien­tras el res­to pro­ce­día de enti­da­des tam­bién finan­cia­das con fon­dos públi­cos (cen­tros de inves­ti­ga­ción) y fun­da­cio­nes que apo­yan la inves­ti­ga­ción científica.

El dine­ro públi­co le vino muy bien al con­se­je­ro dele­ga­do, Pas­cal Soriot, que vio cómo la empre­sa le pre­mió el desa­rro­llo de la vacu­na con­tra el coro­na­vi­rus con una subi­da sala­rial que lle­gó a los 18 millo­nes en 2020 y que se apro­xi­ma­rá en los pró­xi­mos años a los 20 millones.

En cuan­to a Pfi­zer, el pre­si­den­te de la empre­sa, Albert Bour­la, decla­ra­ba des­de Nue­va York al perió­di­co espa­ñol El Mun­do que su empre­sa no dis­pu­so de sub­ven­cio­nes ni dine­ro públi­co para inves­ti­gar la vacu­na, sin embar­go, el euro­dipu­tado espa­ñol Ernest Urta­sun le recor­da­ba que la tec­no­lo­gía RNA usa­da por Pfi­zer fue desa­rro­lla­da por Bion­tech con el apo­yo de casi 445 millo­nes de dóla­res del gobierno alemán.

Es por todo ello que el euro­dipu­tado bel­ga Marc Boten­ga denun­cia que los euro­peos hemos paga­do cua­tro veces el valor de la vacu­na. «Los fon­dos públi­cos han finan­cia­do la inves­ti­ga­ción, el desa­rro­llo, la capa­ci­dad pro­duc­ti­va…, pero la pro­pie­dad final de la vacu­na sigue sien­do de la empre­sa. Esto se tra­du­ce, a fin de cuen­tas, en que es la empre­sa la que deci­de la can­ti­dad de vacu­nas que se pue­de pro­du­cir y el pre­cio de ven­ta», afirma.

Lobby con­tra la libe­ra­li­za­ción de la patente

Una inves­ti­ga­ción de Cor­po­ra­te Euro­pe Obser­va­tory mues­tra las manio­bras del gran lobby far­ma­céu­ti­co EFPIA (Fede­ra­ción Euro­pea de Indus­trias y Aso­cia­cio­nes Far­ma­céu­ti­cas) para pre­sio­nar a la Comi­sión Euro­pea para que no ceda ante quie­nes piden la libe­ra­li­za­ción de las paten­tes para poder vacu­nar a toda la huma­ni­dad. EFPIA es el prin­ci­pal gru­po de pre­sión de las gran­des far­ma­céu­ti­cas en Euro­pa, con un gas­to en lobby de has­ta 5,5 millo­nes en 2020 con la par­ti­ci­pa­ción de 25 lobis­tas (4,6 millo­nes en 2019) y ha deja­do cla­ra su opo­si­ción a «cual­quier fle­xi­bi­li­za­ción de los dere­chos de pro­pie­dad intelectual».

Algu­nos núme­ros pue­den ayu­dar a com­pren­der la nega­ti­va de las far­ma­céu­ti­cas. El infor­me del Cor­po­ra­te Euro­pe Obser­va­tory seña­la que «según una esti­ma­ción con­ser­va­do­ra, los ingre­sos de 15.000 millo­nes de dóla­res de las ven­tas de la vacu­na por par­te de Pfi­zer este año lo con­ver­ti­rán en el segun­do fár­ma­co que más ingre­sos gene­ra en cual­quier momen­to y en cual­quier lugar, con un bene­fi­cio esti­ma­do de 4.000 millo­nes de euros (sólo supe­ra­do por un fár­ma­co con­tra la artri­tis). Otros ana­lis­tas alcan­zan una cifra mucho más alta al tomar en cuen­ta una deci­sión recien­te de aumen­tar la pro­duc­ción a 2.500 millo­nes de dosis, y un bene­fi­cio de 3 – 5 dóla­res por dosis: entre 7.500 y 12.500 millo­nes de dóla­res bene­fi­cios (es decir, 10.500 millo­nes de euros)».

Esos fon­dos de inver­sión con los que empe­za­mos nues­tro tex­to ya no son sola­men­te los due­ños del dine­ro que se invier­te en el mun­do, aho­ra son los due­ños de nues­tra salud, o sea, de nues­tra vida.

Fuen­te: Sput­nik Mundo

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