Cuba. ¿A quién cas­ti­ga el bloqueo?

Por Isa­bel Fabián, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 6 de febre­ro de 2021.

El blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro de Esta­dos Uni­dos que duran­te 60 años Cuba ha enfren­ta­do con estoi­ci­dad, es una daga de doble filo que hie­re tam­bién a los ciu­da­da­nos del país nor­te­ño.
Ese cruel cer­co repre­sen­ta el prin­ci­pal obs­tácu­lo al desa­rro­llo de la nación cari­be­ña, pero, asi­mis­mo, una tra­ba mayús­cu­la para los nor­te­ame­ri­ca­nos que bus­can incre­men­tar el comer­cio bila­te­ral, y sobre aque­llos que anhe­lan cono­cer los atrac­ti­vos del insu­lar territorio.

Sin embar­go, mien­tras el ase­dio cer­ce­na los dere­chos de ambos pue­blos, hay un opti­mis­mo pujan­te que abo­ga por unas rela­cio­nes nor­ma­les y de mutuo beneficio.

Paul John­son, pre­si­den­te de la Coa­li­ción Agrí­co­la de Esta­dos Uni­dos para Cuba, con­si­de­ró que anual­men­te la mayor de las Anti­llas impor­ta alre­de­dor de dos mil millo­nes de dóla­res en pro­duc­tos del sec­tor, pero el gigan­te del nor­te, pese a la cer­ca­nía geo­grá­fi­ca, solo abas­te­ce un 10 por cien­to de la demanda.

Y es que, lejos de bene­fi­ciar­se de las faci­li­da­des que podría pro­veer en mate­ria comer­cial por tra­tar­se de un mer­ca­do natu­ral, el blo­queo gene­ra cada año millo­na­rios per­jui­cios en el ámbi­to de la ali­men­ta­ción y la agri­cul­tu­ra cubanas.

Según un infor­me ela­bo­ra­do por la can­ci­lle­ría de la nación del Cari­be para ejem­pli­fi­car las pér­di­das que oca­sio­na tal pos­tu­ra geno­ci­da, solo en esas ramas, entre abril de 2019 y mar­zo de 2020 se con­ta­bi­li­zan daños valo­ra­dos en apro­xi­ma­da­men­te 428 millo­nes 894 mil 637 dólares.

Una bue­na par­te de las afec­ta­cio­nes se habrían evi­ta­do si las empre­sas cuba­nas tuvie­ran acce­so al mer­ca­do esta­dou­ni­den­se, ase­gu­ra el docu­men­to, y cer­ti­fi­ca, ade­más, que las indus­trias de ese país son capa­ces de abas­te­cer a sus pares de la isla muchas de las mate­rias pri­mas y equi­pa­mien­tos nece­sa­rios para la moder­ni­za­ción de las líneas de producción.

Ape­nas un ejem­plo, de los muchos temas inclui­dos en el infor­me, ilus­tra el comer­cio desaprovechado.

‘La empre­sa impor­ta­do­ra de ali­men­tos regis­tró afec­ta­cio­nes sig­ni­fi­ca­ti­vas debi­do a los ele­va­dos pre­cios del pollo con­ge­la­do en mer­ca­dos geo­grá­fi­ca­men­te dis­tan­tes, en com­pa­ra­ción con el esta­dou­ni­den­se, al cual le fue impo­si­ble acce­der en el perio­do de análisis’.

La comer­cia­li­za­do­ra Alim­port pudo adqui­rir ese pro­duc­to a pre­cios que osci­lan entre 350 y 600 dóla­res por enci­ma del valor de la tone­la­da métri­ca en el mer­ca­do nor­te­ño, sostuvo.

La agro­ali­men­ta­ria no sería la úni­ca esfe­ra favo­re­ci­da en ambas ori­llas con el levan­ta­mien­to del cerco.

Otro cam­po de inte­rés es la bio­tec­no­lo­gía que, para el caso cubano, mar­ca en la actua­li­dad la van­guar­dia en Lati­noa­mé­ri­ca, con el dise­ño de cua­tro can­di­da­tos vacu­na­les con­tra la Covid-19.

Es aún insos­pe­cha­do lo que la indus­tria anti­lla­na logra­ría si no se vie­ra cons­tan­te­men­te limi­ta­da, y por igual son inima­gi­na­bles los bene­fi­cios que ello aca­rrea­ría para miles de ciu­da­da­nos de Esta­dos Unidos.

El tes­ti­mo­nio de Geor­ge Keays, un pacien­te nor­te­ame­ri­cano diag­nos­ti­ca­do de cán­cer de pul­món que apos­tó por la medi­ci­na de la isla para tra­tar su enfer­me­dad, dio prue­ba de lo ante­rior en el docu­men­tal Cuba’s Can­cer Hope, que trans­mi­tió la red de tele­vi­sión Public Broad­cas­ting Ser­vi­ce, de aquel país.

Keays es en reali­dad una excep­ción, pues el mer­ca­do esta­dou­ni­den­se no dis­po­ne del pro­duc­to al que él tuvo acceso.

No obs­tan­te, las posi­bi­li­da­des de inter­cam­bio comer­cial en esta esfe­ra son ili­mi­ta­das. Acor­de con el cita­do tex­to, y bajo la hipó­te­sis de que solo el ocho por cien­to de los esta­dou­ni­den­ses que al año desa­rro­llan el pie del dia­bé­ti­co usen el fár­ma­co cubano Heberprot‑P, úni­co de su tipo en el mun­do, el país pro­duc­tor habría ingre­sa­do en 2019 alre­de­dor de 114 millo­nes 912 mil dólares.

Pese a que los ejem­plos des­cri­tos hablan por sí mis­mos de la con­ve­nien­cia de qui­tar tra­bas para un enten­di­mien­to pleno entre ambos Esta­dos, uno más, el del turis­mo, es har­to feha­cien­te acer­ca de las ganan­cias que la ausen­cia del blo­queo trae­ría consigo.

Si Cuba no cons­ti­tu­ye­ra un exce­len­te des­tino, la com­pa­ñía Car­ni­val Cor­po­ra­tion no se hubie­ra atre­vi­do a anun­ciar que se encuen­tra lis­ta para reajus­tar sus cru­ce­ros a la isla, tras las nue­vas reglas que pue­dan sur­gir con el cam­bio de Gobierno en Esta­dos Unidos.

Al pre­sen­tar el infor­me de la empre­sa en fin de año y el cuar­to tri­mes­tre de 2020, su direc­tor gene­ral, Arnold Donald, rati­fi­có que la nación cari­be­ña fue un pun­to focal lue­go del lla­ma­do des­hie­lo que tuvo lugar duran­te la Admi­nis­tra­ción del pre­si­den­te Barack Oba­ma (2009−2017).

Para Cuba, cuya infra­es­truc­tu­ra turís­ti­ca cre­ce por año, esta alian­za resul­ta vital.

Por­que, de no exis­tir el blo­queo, se cal­cu­la que la cifra anual de visi­tan­tes esta­dou­ni­den­ses podría alcan­zar al menos dos millo­nes, lo que con­ver­ti­ría al país nor­te­ño en el prin­ci­pal mer­ca­do emi­sor de via­je­ros a la isla.

Las medi­das del Depar­ta­men­to de Esta­do con­tra los tras­la­dos de sus ciu­da­da­nos al vecino archi­pié­la­go, como la prohi­bi­ción de los vue­los regu­la­res y chár­te­res hacia las ter­mi­na­les aéreas cuba­nas, excep­to al Aero­puer­to Inter­na­cio­nal José Mar­tí, de La Haba­na, entra­ña­ron una reduc­ción en el flu­jo de visi­tan­tes de tal pro­ce­den­cia en cer­ca de 420 mil pasa­je­ros duran­te el perio­do de aná­li­sis, corro­bo­ró el infor­me de la cancillería.

Has­ta el 4 de junio de 2019, ade­más, se regis­tra­ba un alza del 35 por cien­to en el arri­bo de vaca­cio­nis­tas a bor­do de cru­ce­ros; pero la pros­crip­ción en este ámbi­to oca­sio­nó una afec­ta­ción con­si­de­ra­ble para la eco­no­mía cuba­na, ya que en solo seis meses (de julio a diciem­bre de 2019) se deja­ron de ingre­sar 12 millo­nes 356 mil 941 dólares.

A pro­pó­si­to de la pro­ba­bi­li­dad de comer­ciar libre­men­te con la isla, el empre­sa­rio Doug Kees­ling mani­fes­tó su opti­mis­mo a Agri-Pul­se Communications.

Veo una nue­va Admi­nis­tra­ción y es un nue­vo día. Esta­mos ponien­do nue­va semi­lla en la tie­rra y bus­ca­mos una bue­na cose­cha, decla­ró el agri­cul­tor miem­bro de la Comi­sión del Tri­go de Kansas.

Lo lla­ma­ti­vo es que Kees­ling no es cubano, pero su opti­mis­mo refren­da que los habi­tan­tes de la isla están acom­pa­ña­dos en su empe­ño de ver­se libres de un blo­queo cuyos efec­tos cas­ti­gan, sin dis­tin­ción, a los dos pueblos.

Fuen­te: Pren­sa Latina

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