Gua­te­ma­la. Pre­so polí­ti­co Ber­nar­do Caal, envía una car­ta a Arzú y a la comi­sión de DDHH del Con­gre­so, para denun­ciar el atro­pe­llo de los dere­chos del pue­blo Q´eqchi´

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 7 de febre­ro de 2021.

Ber­nar­do Caal, líder indí­ge­na q’eqchi’, fue encar­ce­la­do en Cobán, Gua­te­ma­la, por denun­ciar ile­ga­li­da­des en el otor­ga­mien­to de licen­cias ambien­ta­les y con­ce­sio­nes para la cons­truc­ción de mega­pro­yec­tos hidro­eléc­tri­cos como OXEC y RENACE, éste últi­mo cons­trui­do en varias de sus fases por el gru­po Cobra, empre­sa de Flo­ren­tino Pérez.

Car­ta envia­da al Parlamento: 

Soli­ci­to a los dipu­tados del Con­gre­so de Gua­te­ma­la, para que lean mis car­tas en el pleno.

La Comi­sión de Dere­chos Huma­nos del Con­gre­so, así como han leí­do la car­ta envia­da por Mynor Moto, tam­bién exi­jo que den lec­tu­ra a mis car­tas que he escri­to des­de pri­sión. Denun­cian­do el atro­pe­llo de los dere­chos del pue­blo Q´eqchi´ y el secues­tro, tor­tu­ra del Río Caha­bón que oca­sio­nan las Hidro­eléc­tri­cas RENACE y OXEC SA. Hidro­eléc­tri­cas que cons­tru­yó la empre­sa “Cobra” de Flo­ren­tino Pérez, Pre­si­den­te del club Real Madrid.

A todos mis ami­gos, a todas mis ami­gas, a todas las per­so­nas que me leen, ayú­den­me a hacer lle­gar esta Car­ta a los diputados.

Hace algu­nas horas, cum­plí 3 años de estar en tor­tu­ra car­ce­la­ria a peti­ción de estas empre­sas Hidro­eléc­tri­cas que no hicie­ron el pro­ce­so de con­sul­tas en base al con­ve­nio 169 de la OIT y el códi­go Municipal.

Ber­nar­do Caal Xol

¿Quién es Ber­nar­do Caal Xol?

Ber­nar­do Caal, líder indí­ge­na q’eqchi’, fue encar­ce­la­do en Cobán, Gua­te­ma­la, por denun­ciar ile­ga­li­da­des en el otor­ga­mien­to de licen­cias ambien­ta­les y con­ce­sio­nes para la cons­truc­ción de mega­pro­yec­tos hidro­eléc­tri­cos como OXEC y RENACE, éste últi­mo cons­trui­do en varias de sus fases por el gru­po Cobra, empre­sa de Flo­ren­tino Pérez.

Estos mega pro­yec­tos aca­pa­ran ríos sagra­dos en Alta Vera­paz, Gua­te­ma­la, des­tru­yen­do los dere­chos del pue­blo q’eqchi . Cabe recor­dar que OXEC se suma al pro­yec­to RENACE, el cual ha colap­sa­do el cau­ce del río Caha­bón en casi 30 kiló­me­tros, afec­tan­do a 29.000 indí­ge­nas.

Para la pobla­ción indí­ge­na, los ríos son sagra­dos y su vida comu­ni­ta­ria se arti­cu­la en torno a ellos. Ber­nar­do ha denun­cia­do reite­ra­da­men­te la fal­ta de con­sul­ta pre­via según esta­ble­ce la legis­la­ción nacio­nal e inter­na­cio­nal, así como los impac­tos nega­ti­vos sobre el río Caha­bón y su población.

Y es por recla­mar este dere­cho que Ber­nar­do Caal fue apre­sa­do (se le atri­bu­ye­ron deli­tos de robo agra­va­do y reten­ción ile­gal) y con­fi­na­do en el cen­tro para hom­bres de Cobán, Alta Vera­paz, en con­di­cio­nes infra­hu­ma­nas y con­si­de­ra­do uno de los cen­tros car­ce­la­rios más peli­gro­sos del país.

Ber­nar­do es el maes­tro que se enfren­tó al aca­pa­ra­mien­to de ríos y dere­chos por mega­pro­yec­tos en Alta Verapaz.

Caal Xol es un líder comu­ni­ta­rio maya q’eqchi de 46 años. Naci­do en 1972 en Sepos Semo­coch, una aldea del muni­ci­pio de San­ta María Caha­bón en con­di­cio­nes de mise­ria, pero gra­cias a la gran tena­ci­dad que le carac­te­ri­za reali­zó estu­dios de magis­te­rio, con­vir­tién­do­se en pro­fe­sor en su pro­pia aldea.

Para él, la defen­sa de los dere­chos huma­nos y la natu­ra­le­za es su for­ma de vivir, no bus­ca nin­gún tipo de protagonismo.

Para ello, Ber­nar­do pro­mo­vió dife­ren­tes accio­nes lega­les que lle­va­ron a que, el 4 de enero del 2017, la Cor­te Supre­ma de Jus­ti­cia otor­ga­ra ampa­ro defi­ni­ti­vo a su favor, sus­pen­dien­do las licen­cias de los pro­yec­tos Oxec y exi­gien­do la rea­li­za­ción de una con­sul­ta a los pue­blos indí­ge­nas. En mayo de ese mis­mo año, la Cor­te de Cons­ti­tu­cio­na­li­dad rati­fi­có la nece­si­dad de rea­li­zar la con­sul­ta a las comu­ni­da­des, aun­que per­mi­tía la con­ti­nua­ción de los proyectos.

Y ahí comen­zó su pro­ce­so de cri­mi­na­li­za­ción, sien­do dete­ni­do el 30 de enero de 2018 acu­sa­do de hechos que, según los denun­cian­tes, tra­ba­ja­do­res de la empre­sa Netzo­ne S.A., una empre­sa a car­go de la cons­truc­ción de Oxec, habrían ocu­rri­do en 2015.

Pre­so de con­cien­cia que lle­va mas de dos años encar­ce­la­do y que con­ti­núa la lucha.

Defen­der dere­chos no es deli­to y por ello el Minis­te­rio Públi­co ha segui­do ade­lan­te con la acu­sa­ción de robo agra­va­do y reten­ción ile­gal para man­te­ner­le en pri­sión. En noviem­bre de 2018 fue sen­ten­cia­do a más de 7 años de pri­sión por estos deli­tos que no ha come­ti­do. El pasa­do 7 de sep­tiem­bre 2020, la Cor­te de Ape­la­cio­nes de Cobán rati­fi­có su sen­ten­cia, seña­lan­do que la mis­ma ha de cum­plir­se mane­ra íntegra.

Todo el pro­ce­so está lleno de irre­gu­la­ri­da­des. Los magis­tra­dos titu­la­res que no se pre­sen­ta­ban nun­ca a las citas para audien­cias, nom­bra­ron suplen­tes que se excu­sa­ban para no tener que cono­cer el caso. Todo un ata­que al debi­do pro­ce­so. Un com­ple­jo entra­ma­do judi­cial que colo­ca a Caal en una situa­ción de cla­ra inde­fen­sión jurí­di­ca y que nadie está intere­sa­do en revertir.

El 16 de julio de 2020, Amnis­tía Inter­na­cio­nal lo decla­ró pre­so de con­cien­cia tras la revi­sión del expe­dien­te penal abier­to con­tra él, seña­lan­do que no hay evi­den­cia sobre los deli­tos de que se le acusa.

Caal Xol lo tie­ne cla­ro: “soy un pre­so polí­ti­co que se encuen­tra en esta situa­ción por denun­ciar el secues­tro de los ríos, por decla­rar que los están matan­do, por dar a cono­cer el saqueo del terri­to­rio del pue­blo Q’eqchi”.

El sis­te­ma judi­cial de Gua­te­ma­la deja muy cla­ro cuá­les son las con­se­cuen­cias para aque­llos que se atre­van a defen­der dere­chos en con­tra de los intere­ses polí­ti­cos y económicos.

El caso no es una excepción

El caso de Ber­nar­do Caal no es una excep­ción en el país cen­tro­ame­ri­cano. La Uni­dad de Pro­tec­ción a Defen­so­res de Dere­chos Huma­nos de Gua­te­ma­la (UDEFEGUA) ha con­ta­bi­li­za­do 328 agre­sio­nes y deli­tos con­tra acti­vis­tas a favor de los dere­chos huma­nos entre enero y octu­bre de 2017. La cifra total inclu­ye 52 ase­si­na­tos (45 de ellos a muje­res), 72 agre­sio­nes con­tra acti­vis­tas en defen­sa de los pue­blos indí­ge­nas y el terri­to­rio; 131 agre­sio­nes con­tra muje­res y 30 a perio­dis­tas. Asi­mis­mo, orga­ni­za­cio­nes popu­la­res y de dere­chos huma­nos pre­sen­ta­ron en mar­zo de 2017 un docu­men­to a la Comi­sión Inter­ame­ri­ca­na de Dere­chos Huma­nos (CIDH) sobre la repre­sión a comu­ni­da­des que recha­zan las gran­des hidro­eléc­tri­cas en Gua­te­ma­la; el infor­me da cuen­ta de 103 órde­nes de cap­tu­ra, 56 heri­dos, 36 encar­ce­la­mien­tos, 25 deten­cio­nes, 16 pro­ce­sos de cri­mi­na­li­za­ción, 15 ame­na­zas y 11 asesinatos.

Un caso de cri­mi­na­li­za­ción y ame­na­zas, que es un espe­jo de la lucha de Ber­ta Cáceres

Fuen­tes: Pren­sa Comunitaria

Itu­rria /​Fuen­te

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