El Che y su car­ta a Arman­do Hart sobre los estu­dios de filosofía

Arman­do Hart Dáva­los es uno de los miem­bros del Comi­té Aca­dé­mi­co Inter­na­cio­nal de la Cáte­dra Libre Ernes­to Che Gue­va­ra de la Uni­ver­si­dad Popu­lar Madres de Pla­za de Mayo.

En sus años juve­ni­les fue vice­pre­si­den­te de la Aso­cia­ción Estu­dian­til de Dere­cho y diri­gen­te de la Fede­ra­ción Estu­dian­til Uni­ver­si­ta­ria de La Haba­na, des­de don­de enca­be­zó la resis­ten­cia al gol­pe de Esta­do de Ful­gen­cio Batis­ta en 1952. Fun­da­dor, jun­to a Fidel Cas­tro, del Movi­mien­to 26 de julio y diri­gen­te del mis­mo en el Llano [en la lucha urba­na], cayó pre­so y fue libe­ra­do con el triun­fo de la revo­lu­ción en 1959. Des­de enton­ces diri­gió el Minis­te­rio de Edu­ca­ción y la cam­pa­ña nacio­nal de alfa­be­ti­za­ción. En 1965 pasa a desem­pe­ñar­se como secre­ta­rio de orga­ni­za­ción del recien­te­men­te fun­da­do Par­ti­do Comu­nis­ta de Cuba. A ese des­pla­za­mien­to de tareas hace alu­sión la dedi­ca­to­ria «Mi que­ri­do secre­ta­rio» con que se ini­cia la car­ta del Che. En 1976 Hart se con­vier­te en minis­tro de Cul­tu­ra. Hoy diri­ge la Socie­dad Cul­tu­ral José Martí.

Cuan­do el Che le escri­be a Arman­do Hart esta car­ta [recién pubi­ca­da en Cuba en sep­tiem­bre de 1997 en Con­tra­co­rrien­te, año 3, nº 9], Gue­va­ra había sali­do con el con­tin­gen­te cubano de la gue­rri­lla del Con­go y se encon­tra­ba «de vaca­cio­nes» ‑según iro­ni­za la misi­va- en Tan­za­nia, antes de vol­ver a Cuba y de allí mar­char a Boli­via. Días des­pués de escri­bir­la, Gue­va­ra comien­za a redac­tar su dia­rio del Con­go, publi­ca­do hace muy poco tiem­po (Bue­nos Aires, Edi­to­rial Sud­ame­ri­ca­na, 1999). La car­ta está fir­ma­da por «R», ini­cial de «Ramón», nom­bre de gue­rra del Che en Áfri­ca y lue­go en Bolivia.

En la car­ta pue­den leer­se las opi­nio­nes crí­ti­cas del Che hacia las posi­cio­nes ideo­ló­gi­cas ofi­cia­les del Par­ti­co Comu­nis­ta de la Unión Sovié­ti­ca [PCUS] del perío­do de Niki­ta Jrus­chov ‑el de «coexis­ten­cia pací­fi­ca» (pos­te­rior a 1956)- lo cual expli­ca que lla­me al líder sovié­ti­co «revi­sio­nis­ta» ‑tér­mino peyo­ra­ti­vo- y men­cio­ne a Sta­lin, tal como por enton­ces plan­tea­ban los comu­nis­tas chi­nos en polé­mi­ca con­tra Jrus­chov. Aun­que lue­go el Che tam­bién recla­ma el estu­dio de León Trotsky entre los mar­xis­tas «hete­ro­do­xos», dife­ren­cián­do­se de esta for­ma de los segui­do­res de Mao Tse Tung (com­ple­ta­men­te hos­ti­les y rea­cios a la figu­ra de Trotsky).

Ade­más, en su escri­to apa­re­cen las crí­ti­cas al «segui­dis­mo» filo­só­fi­co que pro­fe­sa­ban algu­nos cuba­nos fren­te al mar­xis­mo ofi­cial en Fran­cia, difun­di­do por enton­ces en Cuba (en esos momen­tos se publi­can en la isla dos tomos de Lec­tu­ras de mar­xis­mo-leni­nis­mo agru­pan­do a una serie de auto­res fran­ce­ses de fac­tu­ra pro­so­vié­ti­ca ‑esta­li­nis­tas aggiornados‑, enca­be­za­dos por el filó­so­fo Roger Garaudy).

En cuan­to a la refe­ren­cia a «un estu­dio hecho en la Argen­ti­na» sobre Demó­cri­to, Herá­cli­to y Leu­ci­po ‑filó­so­fos grie­gos- no es segu­ro pero sí pro­ba­ble que se tra­te de La doble faz de la dia­léc­ti­ca­del pen­sa­dor argen­tino Car­los Astra­da (Bs​.As., edi­to­rial Deve­nir, 1962), pues allí se le dedi­can a los mis­mos varios capí­tu­los. Aun­que tam­bién es posi­ble que se tra­te de la obra del filó­so­fo ita­liano exi­lia­do en Argen­ti­na Rodol­fo Mon­dol­fo El pen­sa­mien­to anti­guo (Bue­nos Aires, Losa­da, 1942, cuar­ta edi­ción de 1958, tomos I y II), ya que allí figu­ra un capí­tu­lo ente­ro dedi­ca­do a «los ato­mis­tas: Leu­ci­po y Demócrito». 

En su con­jun­to, a pesar de su bre­ve­dad, esta car­ta per­mi­te obser­var el gra­do de madu­rez alcan­za­do por el Che en cuan­to a la nece­si­dad de una bús­que­da de una alter­na­ti­va filo­só­fi­ca e ideo­ló­gi­ca autó­no­ma fren­te a la (auto­de­no­mi­na­da) «orto­do­xia» mar­xis­ta, inclu­yen­do den­tro de ella tan­to a la cul­tu­ra ofi­cial de la Unión Sovié­ti­ca como a la ofi­cia­li­za­da por enton­ces en China.

Nés­tor Kohan

[next­pa­ge title=«Carta del Che Gue­va­ra a Arman­do Hart Dáva­los, Dar-Es-Salaam, Tanzania»]

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Car­ta del Che Gue­va­ra a Arman­do Hart Dáva­los, Dar-Es-Salaam, Tanzania

Mi que­ri­do Secretario:

Te feli­ci­to por la opor­tu­ni­dad que te han dado de ser Dios; tie­nes 6 días para ello. Antes de que aca­bes y te sien­tes a des­can­sar […], quie­ro expo­ner­te algu­nas ideí­llas sobre la cul­tu­ra de nues­tra van­guar­dia y de nues­tro pue­blo en general.

En este lar­go perío­do de vaca­cio­nes le metí la nariz a la filo­so­fía, cosa que hace tiem­po pen­sa­ba hacer. Me encon­tré con la pri­me­ra difi­cul­tad: en Cuba no hay nada publi­ca­do, si exclui­mos los ladri­llos sovié­ti­cos que tie­nen el incon­ve­nien­te de no dejar­te pen­sar; ya que el par­ti­do lo hizo por ti y tú debes dige­rir. Como méto­do, es lo más anti­mar­xis­ta, pero ade­más sue­len ser muy malos. La segun­da, y no menos impor­tan­te, fue mi des­co­no­ci­mien­to del len­gua­je filo­só­fi­co (he lucha­do dura­men­te con el maes­tro Hegel y en el pri­mer round me dio dos caídas).

Por eso hice un plan de estu­dio para mi que, creo, pue­de ser estu­dia­do y mejo­ra­do mucho para cons­ti­tuir la base de una ver­da­de­ra escue­la de pen­sa­mien­to; ya hemos hecho mucho, pero algún día ten­dre­mos tam­bién que pen­sar. El plan mío es de lec­tu­ras, natu­ral­men­te, pero pue­de adap­tar­se a publi­ca­cio­nes serias de la edi­to­ra política.

Si le das un vis­ta­zo a sus publi­ca­cio­nes podrás ver la pro­fu­sión de auto­res sovié­ti­cos y fran­ce­ses que tiene.

Esto se debe a como­di­dad en la obten­ción de tra­duc­cio­nes y a segui­dis­mo ideo­ló­gi­co. Así no se dá cul­tu­ra mar­xis­ta al pue­blo, a lo más, divul­ga­ción mar­xis­ta, lo que es nece­sa­rio, si la divul­ga­ción es bue­na (no es este el caso), pero insuficiente.

Mi plan es este:

I. Clá­si­cos filosóficos
II. Gran­des dia­léc­ti­cos y materialistas
III. Filó­so­fos modernos
IV. Clá­si­cos de la Eco­no­mía y precursores
V. Marx y el pen­sa­mien­to marxista
VI. Cons­truc­ción socialista
VII. Hete­ro­do­xos y Capitalistas
VIII. Polémicas

Cada serie tie­ne inde­pen­den­cia con res­pec­to a la otra y se podría desa­rro­llar así:

I. Se toman los clá­si­cos cono­ci­dos ya tra­du­ci­dos al espa­ñol, agre­gán­do­se un estu­dio pre­li­mi­nar serio de un filó­so­fo, mar­xis­ta si es posi­ble, y un amplio voca­bu­la­rio expli­ca­ti­vo. Simul­tá­nea­men­te, se publi­ca un dic­cio­na­rio de tér­mi­nos filo­só­fi­cos y algu­na his­to­ria de la filo­so­fía. Tal vez pudie­ra ser Dennyk [Gue­va­ra se refie­re a Dinnyk que diri­gió una his­to­ria de la filo­so­fía en cin­co tomos] y la de Hegel. La publi­ca­ción podría seguir cier­to orden cro­no­ló­gi­co selec­ti­vo, vale decir, comen­zar por un libro o dos de los más gran­des pen­sa­do­res y desa­rro­llar la serie has­ta aca­bar­la en la épo­ca moder­na, retor­nan­do al pasa­do con otros filó­so­fos menos impor­tan­tes y aumen­tan­do volú­me­nes de los más repre­sen­ta­ti­vos, etc.

II. Aquí se pue­de seguir el mis­mo méto­do gene­ral, hacien­do reco­pi­la­cio­nes de algu­nos anti­guos (Hace tiem­po leí un estu­dio en que esta­ban Demó­cri­to, Herá­cli­to y Leu­ci­po, hecho en la Argentina).

III. Aquí se publi­ca­rían los más repre­sen­ta­ti­vos filó­so­fos moder­nos, acom­pa­ña­dos de estu­dios serios y minu­cio­sos de gen­te enten­di­da (no tie­ne que ser cuba­na) con la corres­pon­dien­te crí­ti­ca cuan­do repre­sen­ten los pun­tos de vis­ta idealistas.

V. [En el ori­gi­nal apa­re­ce el nº IV tacha­do y rec­ti­fi­ca­do como V. La pro­pia car­ta lue­go lo expli­ca]. Se está rea­li­zan­do ya, pero sin orden nin­guno y fal­tan obras fun­da­men­ta­les de Marx. Aquí sería nece­sa­rio publi­car las obras com­ple­tas de Marx y Engels, Lenin, Sta­lin [sub­ra­ya­do por el Che en el ori­gi­nal] y otros gran­des mar­xis­tas. Nadie ha leí­do nada de Rosa Luxem­burg, por ejem­plo, quien tie­ne erro­res en su crí­ti­ca de Marx (tomo III) pero murió ase­si­na­da, y el ins­tin­to del impe­ria­lis­mo es supe­rior al nues­tro en estos aspec­tos. Fal­tan tam­bién pen­sa­do­res mar­xis­tas que lue­go se salie­ron del carril, como Kautsky y Hil­fe­ring (no se escri­be así) [el Che hace refe­ren­cia al mar­xis­ta aus­tría­co Rudolf Hil­fer­ding] que hicie­ron apor­tes y muchos mar­xis­tas con­tem­po­rá­neos, no total­men­te escolásticos.

VI. Cons­truc­ción socia­lis­ta. Libros que tra­ten de pro­ble­mas con­cre­tos, no sólo de los actua­les gober­nan­tes, sino del pasa­do, hacien­do ave­ri­gua­cio­nes serias sobre los apor­tes de filó­so­fos y, sobre todo, eco­no­mis­tas o estadistas.

VII. Aquí ven­drían los gran­des revi­sio­nis­tas (si quie­ren pue­den poner a Jrus­chov), bien ana­li­za­dos, más pro­fun­da­men­te que nin­guno, y debía estar tu ami­go Trotsky, que exis­tió y escri­bió, según parece.

Ade­más, gran­des teó­ri­cos del capi­ta­lis­mo como Marshal, Key­nes, Schum­pe­ter, etc. Tam­bién ana­li­za­dos a fon­do con la expli­ca­ción de los porqué.

VIII. Como su nom­bre lo indi­ca, este es el más polé­mi­co, pero el pen­sa­mien­to mar­xis­ta avan­zó así. Proudhon escri­bió Filo­so­fía de la mise­ria y se sabe que exis­te por la Mise­ria de la filo­so­fía. Una edi­ción crí­ti­ca pue­de ayu­dar a com­pren­der la épo­ca y el pro­pio desa­rro­llo de Marx, que no esta­ba com­ple­to aun. Están Rober­tus y Dürhing en esa épo­ca y lue­go los revi­sio­nis­tas y los gran­des polé­mi­cos del año 20 en la URSS, qui­zás los más impor­tan­tes para nosotros.

Aho­ra veo que me fal­tó uno, por lo que cam­bió el orden (estoy escri­bien­do a vuelapluma).

Sería el IV, Clá­si­cos de la eco­no­mía y pre­cur­so­res, don­de esta­rían des­de Adam Smith, los fisió­cra­tas, etc.

Es un tra­ba­jo gigan­tes­co, pero Cuba lo mere­ce y creo que lo pudie­ra inten­tar. No te can­so más con esta chá­cha­ra. Te escri­bí a ti por­que mi cono­ci­mien­to de los actua­les res­pon­sa­bles de la orien­ta­ción ideo­ló­gi­ca es pobre y, tal vez, no fue­ra pru­den­te hacer­lo por otras con­si­de­ra­cio­nes (no sólo la del segui­dis­mo, que tam­bién cuenta).

Bueno, ilus­tre cole­ga (por lo de filó­so­fo), te deseo éxito.

Espe­ro que nos vea­mos el sép­ti­mo día. Un abra­zo a los abra­za­bles, inclu­yén­do­me de pasa­da, a tu cara y beli­co­sa amistad.

R. [Ramón]

Tex­to publi­ca­do el 31 de julio de 2002

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