¿Acep­ta EH Bil­du la repre­sion «pro­por­cio­na­da»?- Petri Rekabarren

1. Es urgen­te que Sor­tu en con­cre­to y que EH Bil­du en gene­ral con­fir­men o nie­guen la ver­sión dada por EITB en sus infor­ma­ti­vos del pasa­do día 3 de abril, jue­ves, en la que resu­mía la inter­ven­ción en el hemi­ci­clo del Par­la­men­ta­rio por EH Bil­du, Oskar Matu­te. El ente infor­ma­ti­vo, co-pro­pie­dad del PNV y de la Comu­ni­dad Autó­no­ma Vas­ca, emi­tió un video de poco más de un minu­to en el que se decía, pri­me­ro, que todas las fuer­zas par­la­men­ta­rias, inclui­da por tan­to EH Bil­du, habían con­de­na­do los inci­den­tes de Bil­bo; segun­do, insis­tía en que tan­to el PNV como EH Bil­du sos­te­nían que la inter­ven­ción de la Ertzain­tza había sido «pro­por­cio­nal y pro­por­cio­na­da» a la vio­len­cia de los mani­fes­tan­tes; y, ter­ce­ro, en los con­ta­dos segun­dos dedi­ca­dos a Oskar Matu­te se repe­tía la con­de­na de EH Bil­du y se ponía en su boca que la acción de la poli­cía había sido «pro­por­cio­na­da».

2. Pero en el resu­men escri­to que apa­re­ce deba­jo del video, solo pue­de leer­se esto: «Oskar Matu­te (EH Bil­du) ha afir­ma­do que su gru­po “ni com­par­te ni ampa­ra, sino que recha­za” los alter­ca­dos del 3 de mar­zo. No obs­tan­te, ha defen­di­do que los mayo­res “vul­ne­ra­do­res” de dere­chos huma­nos son los miem­bros de la “troi­ka”. “Tan preo­cu­pan­te como ser insen­si­ble con quien sufre daños sería lan­zar­se a una caza de bru­jas para jus­ti­fi­car no se qué inac­ción de la Ertzain­tza”, ha dicho». No apa­re­ce por tan­to nin­gu­na con­fir­ma­ción escri­ta de lo atri­bui­do en la infor­ma­ción audio­vi­sual. Sal­vo error nues­tro, no hemos encon­tra­do nin­gu­na otra refe­ren­cia a esta cues­tión en los medios de pren­sa de EH Bil­du, de Sor­tu y de Amaiur, tam­po­co en Gara. Reite­ra­mos que sal­vo error nues­tro, care­ce­mos de más infor­ma­ción veri­fi­ca­ble que la aquí apa­re­ci­da, sobre un tema deci­si­vo ya que la tesis de la repre­sión pro­por­cio­nal y pro­por­cio­na­da no es sino una for­ma sua­ve de la tesis de la «repre­sión justa».

3. No sabe­mos si Oskar Matu­te empleó el con­cep­to de repre­sión, si uti­li­zó los tér­mi­nos de «repre­sión poli­cial» para cali­fi­car la inter­ven­ción de la poli­cía con­tra la pro­tes­ta popu­lar. Por lo que apa­re­ce en la escue­ta nota de pren­sa, no; más aún, por la muy redu­ci­da fra­se en la que con­fir­ma que EH Bil­du ni ampa­ra ni com­par­te sino que recha­za los méto­dos de tal pro­tes­ta, y leyen­do la fra­se «tan preo­cu­pan­te como ser insen­si­ble con quien sufre daños sería lan­zar­se a una caza de bru­jas para jus­ti­fi­car no se qué inac­ción de la Ertzain­tza», pode­mos infe­rir que Oskar Matu­te jus­ti­fi­ca como nece­sa­ria y pro­por­cio­nal la «acción» poli­cial, defen­dién­do­la de las acu­sa­cio­nes del PP, de UPyD y del PSOE en el sen­ti­do de que la Ertzain­tza había per­ma­ne­ci­do «inac­ti­va».

4. El espa­ño­lis­mo voci­fe­ró sobre su inac­ti­vi­dad, exi­gién­do­le más con­tun­den­cia repre­si­va. Por lo que pode­mos infe­rir de la escue­ta noti­cia, el repre­sen­tan­te de EH Bil­du defen­dió a la Ertzain­tza con­tra la «caza de bru­jas» des­ata­da por los impe­ria­lis­tas espa­ño­les, sos­te­nien­do que sí actuó con­tra la pro­tes­ta popu­lar, pero de for­ma «pro­por­cio­nal». De con­fir­mar­se, no debe­rá extra­ñar­nos vien­do la enco­mia­ble dedi­ca­ción de Gara en ayu­dar a lavar la ima­gen de este cuer­po repre­si­vo y en airear las ideas de la supues­ta ala «vas­quis­ta» del «socia­lis­mo-nacio­nal» español.

5. ¿Por qué le damos enton­ces tan­ta impor­tan­cia a una urgen­te acla­ra­ción ofi­cial de Sor­tu y de EH Bil­du sobre este par­ti­cu­lar asun­to? Pre­ci­sa­men­te por­que la pos­tu­ra con res­pec­to a la repre­sión es una de las líneas rojas que deli­mi­tan obje­ti­va y sub­je­ti­va­men­te los cam­pos enfren­ta­dos: el del opre­sor y el del opri­mi­do. La pos­tu­ra fren­te a la repre­sión expre­sa la acep­ta­ción o el recha­zo de la ley esta­ble­ci­da, de la ley del Esta­do domi­nan­te. Pode­mos dis­cer­nir dos gran­des pos­tu­ras al res­pec­to. La pri­me­ra pos­tu­ra es la que asu­me de una for­ma u otra la nece­si­dad de la repre­sión, pos­tu­ra que tie­ne dos varian­tes; una, es la reac­cio­na­ria y con­ser­va­do­ra, que asu­me cla­ra­men­te la nece­si­dad de la repre­sión para sal­var su sis­te­ma explo­ta­dor, no impor­tán­do­le uti­li­zar este con­cep­to ‑repre­sión- aun­que pre­fie­re recu­rrir al de «defen­sa de la ley», del «orden», e inclu­so del «ciu­da­dano» y has­ta de la «demo­cra­cia».
6. La otra, den­tro de este pri­mer blo­que, es la refor­mis­ta, que no usa el con­cep­to de repre­sión, sino en todo caso el de «error poli­cial», y en caso extre­mo el de «abu­so» y el de «inter­ven­ción des­pro­por­cio­na­da», afir­man­do que la acción par­la­men­ta­ria de la «ciu­da­da­nía» pue­de «con­tro­lar» al gobierno para evi­tar que repi­tan esos erro­res y abu­sos, expli­can­do que las «accio­nes poli­cia­les» han de ser siem­pre pro­por­cio­na­les y pro­por­cio­na­das a la gra­ve­dad de los ata­ques de los «pro­vo­ca­do­res».

7. No exis­ten dife­ren­cias cua­li­ta­ti­vas entre reac­cio­na­rios y con­ser­va­do­res, y refor­mis­tas: ambos acep­tan y defien­den la legi­ti­mi­dad de la ley y el orden y la nece­si­dad de su defen­sa, aun­que con mati­ces secun­da­rios. Los pri­me­ros están dis­pues­tos a repri­mir a la bra­va, con bru­ta­li­dad fas­cis­ta si es nece­sa­rio; los segun­dos apo­yan la repre­sión pero «de for­ma legal», «pro­por­cio­na­da» y «den­tro de la demo­cra­cia», apli­ca­da por los «tra­ba­ja­do­res del orden», como el euro­co­mu­nis­mo espa­ñol deno­mi­na­ba a las fuer­zas repre­si­vas fran­quis­tas. Pero el refor­mis­mo, el que sea, no ha duda­do ni duda­rá en apo­yar la repre­sión con­tra la izquier­da cuan­do esta des­bor­de los estre­chos lími­tes de la ley bur­gue­sa, de su tole­ran­cia. Inclu­so el refor­mis­mo duro, el que toda­vía se auto­pro­cla­ma «revo­lu­cio­na­rio», lo ha hecho y lo hará, bas­ta estu­diar la his­to­ria de los par­ti­dos comu­nis­tas ofi­cia­les de Ita­lia y de los Esta­dos espa­ñol y fran­cés: cada uno en su medi­da, con­tra obje­ti­vos dife­ren­tes, todos salie­ron en defen­sa de la ley capi­ta­lis­ta en los momen­tos críticos.

8. Que­da la segun­da corrien­te, la revo­lu­cio­na­ria, que se carac­te­ri­za por opo­ner­se siem­pre a la repre­sión; más aún, se carac­te­ri­za por haber desa­rro­lla­do una teo­ría de la repre­sión que mues­tra que exis­ten muchas for­mas de inter­ven­ción esta­tal, o de otros pode­res, que pare­ce que no son repre­si­vas pero que sí lo son en reali­dad. Esta teo­ría es un per­fec­cio­na­mien­to de la con­cep­ción clá­si­ca de la repre­sión, la que apa­re­ce en cual­quier enci­clo­pe­dia, que expli­ca que repri­mir es un pro­ce­so gene­ral que inte­gra tam­bién las accio­nes de con­te­ner, refre­nar, tem­plar o mode­rar, ade­más de la acción de con­te­ner, dete­ner o cas­ti­gar con vio­len­cia actua­cio­nes polí­ti­cas o sociales.

9. Como vemos, la repre­sión es mucho más que apa­lear a una mani­fes­ta­ción, o dete­ner y encar­ce­lar. Dado que la repre­sión como pro­ce­so gene­ral, poli­fa­cé­ti­co e inter­ac­ti­vo, es mucho más que la vio­len­cia poli­cial, enton­ces debe­mos man­te­ner siem­pre una denun­cia teó­ri­ca, polí­ti­ca, cul­tu­ral y éti­ca impla­ca­ble con­tra todas sus expre­sio­nes mate­ria­les y sim­bó­li­cas. Por el con­tra­rio, al ir des­apa­re­cien­do del len­gua­je coti­diano, polí­ti­co y éti­co el con­cep­to de «repre­sión» abri­mos de par en par la bre­cha de entra­da de la ideo­lo­gía bur­gue­sa en el inte­rior del movi­mien­to de libe­ra­ción nacio­nal de clase.

10. En muchas áreas ins­ti­tu­cio­na­les de la izquier­da aber­tza­le se está dilu­yen­do la lucha glo­bal con­tra la repre­sión como sis­te­ma mul­ti­fa­cé­ti­co, a la vez que se gene­ra­li­za un len­gua­je laxo e impre­ci­so que abu­sa de tér­mi­nos como el de «défi­cit demo­crá­ti­co» y otros que no sig­ni­fi­can abso­lu­ta­men­te nada en lo teó­ri­co y polí­ti­co por­que se mue­ven en el plano de la ideo­lo­gía del refor­mis­mo duro. El docu­men­to Eus­kal Herria Bidean es un ejem­plo: lo máxi­mo que encon­tra­mos son expre­sio­nes como «nor­mas anti­de­mo­crá­ti­cas y estruc­tu­ras de excep­ción», así como «cri­mi­na­li­za­ción» y «con­cul­ca­ción de dere­chos políticos».

11. Una gene­ro­sa inter­pre­ta­ción de estos tér­mi­nos pue­de dar­nos a enten­der que deba­jo de ellos late una teo­ría crí­ti­ca de la repre­sión como sis­te­ma, pero no es así. El hecho de que la pala­bra «repre­sión» no apa­rez­ca en todo el tex­to, sal­vo error nues­tro de lec­tu­ra, es un indi­ca­ti­vo, aun­que lo gra­ve radi­ca en que en nin­gún momen­to se dice nada sobre los tre­men­dos recur­sos de sojuz­ga­mien­to, alie­na­ción e inte­gra­ción que tie­nen los Esta­dos y el capi­ta­lis­mo, dán­do­se una ima­gen fal­sa de la reali­dad a la que nos enfrentamos.

12. No es este el momen­to para ana­li­zar en deta­lle este docu­men­to en el que se cer­ti­fi­ca la supe­di­ta­ción estra­té­gi­ca incon­di­cio­nal del pue­blo tra­ba­ja­dor y del MLNV a la muy débil peque­ña bur­gue­sía y a las exiguas fuer­zas refor­mis­tas. Cen­trán­do­nos en lo que aho­ra nos con­cier­ne: la acep­ta­ción o no por EH Bil­du del cri­te­rio de pro­por­cio­na­li­dad repre­si­va, la «Vía Vas­ca» no dice abso­lu­ta­men­te nada sobre qué líneas maes­tras de orden públi­co hay que empe­zar a plan­tear des­de aho­ra ‑depu­ra­ción de la Ertzain­tza y de la Poli­cía Foral, y crea­ción de otro sis­te­ma- mien­tras se avan­za hacia la des­mi­li­ta­ri­za­ción y sali­da de Eus­kal Herria de las fuer­zas ocu­pan­tes. Este cla­mo­ro­so silen­cio, que es un ejem­plo más de su vacui­dad gene­ral, es aho­ra ple­na­men­te com­pren­si­ble una vez cono­ci­do el com­por­ta­mien­to de LAB y de EH Bil­du en la tar­de del 3 de mar­zo, cuan­do el inevi­ta­ble males­tar y cabreo popu­la­res des­bor­da­ron las pre­ten­sio­nes ilu­sas y lega­lis­tas de la mayo­ría de los con­vo­can­tes de las mani­fes­ta­cio­nes. Tam­bién la ausen­cia de cual­quier indi­cio sobre qué polí­ti­ca de orden públi­co demo­crá­ti­co-popu­lar tie­ne la «Vía Vas­ca», este silen­cio ensor­de­ce­dor e inso­por­ta­ble, expli­ca mucho de la inter­ven­ción del Par­la­men­ta­rio de EH Bil­du, Oskar Matu­te, sobre la pro­por­cio­na­li­dad en el «accio­nar» de la Ertzaintza.

13. Los efec­tos nega­ti­vos que sur­gen de la hui­da deli­be­ra­da de toda refle­xión revo­lu­cio­na­ria sobre el sis­te­ma repre­si­vo que pade­ce­mos, y la nega­ti­va a ade­lan­tar siquie­ra un indi­cio ele­men­tal del pro­yec­to pro­pio, se mul­ti­pli­can con otras prác­ti­cas que en apa­rien­cia no tie­nen nada que ver con el sis­te­ma repre­si­vo defi­ni­do de mane­ra res­tric­ti­va y sim­ple. Nos refe­ri­mos a las pre­ten­sio­nes de algu­nos sec­to­res de la izquier­da aber­tza­le, por aho­ra redu­ci­dos, de que hay que deba­tir sobre la nece­si­dad de «pedir per­dón por el daño cau­sa­do» al opre­sor, o dicho de mane­ra tram­po­sa «a la socie­dad», para que este tam­bién lo pida y así poda­mos asen­tar una «con­vi­ven­cia basa­da en la jus­ti­cia y en la repa­ra­ción moral».

14. Nun­ca el opri­mi­do ha de pedir per­dón al opre­sor, y sí a la inver­sa. Si pide per­dón al explo­ta­dor y domi­na­dor, enton­ces admi­te que exis­te una ley supre­ma común e igual para ambos, cosa fal­sa. Las cla­ses domi­nan­tes, Esta­dos opre­so­res y pode­res patriar­ca­les siem­pre han exi­gi­do al pue­blo que pida per­dón por su lucha. Los sis­te­mas repre­si­vos bus­can, entre otros obje­ti­vos, des­cuar­ti­zar físi­ca y éti­ca­men­te al repri­mi­do para que ter­mi­ne pidién­do­le per­dón por haber osa­do ser libre. La tesis de la pro­por­cio­na­li­dad repre­si­va que vie­ne a decir que es jus­to que te repri­ma en pro­por­ción a la ile­ga­li­dad de tus actos, es inse­pa­ra­ble de la tesis del perdón.

15. Sor­tu y EH Bil­du han de escla­re­cer toda la inter­ven­ción de Oskar Matu­te, sin omi­tir nada, y han de decir si asu­men o no sus tesis y por qué. De lo con­tra­rio, si se man­tie­ne el silen­cio sobre esta cru­cial cues­tión, se incre­men­ta­rá la mez­cla de des­con­cier­to y males­tar que ya exis­te en bases inde­pen­den­tis­tas y socia­lis­tas. No se tra­ta de una cues­tión abs­trac­ta, sino direc­ta e inme­dia­ta­men­te polí­ti­ca: si es cier­to que en Eus­kal Herria, EH Bil­du y por exten­sión Sor­tu acep­tan la tesis de la repre­sión pro­por­cio­nal y pro­por­cio­na­da, o sea de la «repre­sión jus­ta», si esto es cier­to enton­ces ¿con qué pro­yec­to nos pre­sen­ta­mos a las pró­xi­mas elec­cio­nes euro­peas, por ir a lo inme­dia­to? ¿Con uno que pro­pon­ga que las fuer­zas demo­crá­ti­cas han de acep­tar las repre­sio­nes pro­por­cio­na­das en la Unión Euro­pea como se acep­tan en Eus­kal Herria, si es que es así? Es impo­si­ble sepa­rar del todo lo que se dice aquí de lo que debe­mos decir fue­ra, sobre todo en la defen­sa a ultran­za de los dere­chos huma­nos macha­ca­dos por los «tra­ba­ja­do­res del orden».

Petri Reka­ba­rren
8 de abril de 2014

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