Nue­va ini­cia­ti­va para recha­zar «la vora­ci­dad del sis­te­ma capi­ta­lis­ta»

La ini­cia­ti­va «Ez iren­tsi! ¡No tra­ga­mos!» se pre­sen­tó ayer en Bil­bo. «Ante la lamen­ta­ble des­fa­cha­tez y el abu­so sis­te­má­ti­co, indigno y cri­mi­nal, sen­ti­mos náu­seas, al mis­mo tiem­po que ham­bre de dig­ni­dad y de un poco de decen­cia», expli­ca­ron sus impul­so­res. En un mes rea­li­za­rán tur­nos rota­ti­vos de ayuno para decir «que no tra­ga­mos a este sis­te­ma depre­da­dor».

En la pla­za del Tea­tro Arria­ga de Bil­bo la ini­cia­ti­va popu­lar y abier­ta «Ez Iren­tsi! ¡No tra­ga­mos!» se pre­sen­tó bajo el soni­do del cuerno, todo un sím­bo­lo de la inter­co­mu­ni­ca­ción de nues­tros ante­pa­sa­dos. Se tra­ta de decir bas­ta al mode­lo eco­nó­mi­co y de poder actual que «se aca­pa­ra en pocas manos y sitúa a los gobier­nos tra­ba­jan­do para unos pocos en vez de hacer­lo para el con­jun­to de la ciu­da­da­nía».

Para ello, coin­ci­dien­do con el ciclo lunar decre­cien­te que comen­zó ayer y has­ta el siguien­te, que se pro­du­ci­rá el 12 de mayo, un míni­mo de 30 per­so­nas, por pare­jas, y de for­ma rota­ti­va cada dos días «nos nega­re­mos a comer para expre­sar con cla­ri­dad que no tra­ga­mos», dijo Jose­ba Argintxo­na. Cada gru­po ele­gi­rá dón­de se ins­ta­la­rá para ayu­nar 48 horas. El pri­me­ro se rea­li­za­rá en la Ekoetxea del Cas­co Vie­jo de Bil­bo, pero el lunes se intro­du­ci­rán en un caje­ro auto­má­ti­co del Ban­co San­tan­der. Están pen­san­do en hacer estos ayu­nos en el Árbol de Ger­ni­ka, en el Puen­te Col­gan­te o «cual­quier sitio, por­que cada pare­ja deci­di­rá». El pla­zo fina­li­za el 12 de mayo, pero «si hay más gen­te que se suma, se pue­de con­ti­nuar», dijo Argintxo­na. Esta ini­cia­ti­va popu­lar está abier­ta y, según sus orga­ni­za­do­res, no actúa bajo nin­gu­na ads­crip­ción polí­ti­ca. Cada tar­de se reu­ni­rán en la pla­za del Tea­tro Arria­ga para comen­tar lo que ha ocu­rri­do, o las ideas que hay. Cada domin­go subirán a cada uno de los cin­co mon­tes boci­ne­ros de Biz­kaia: Gor­beia, Oiz, Sollu­be, Kolitza y Belau­te (Gane­ko­gor­ta) para «tocar al mun­do que esta­mos har­tos de que se dé la espal­da a la socie­dad y se apo­ye solo a los ban­que­ros y pode­ros», dijo Arkaitz Cam­pos.

Ange­la Meni­ka­to­rre uti­li­zó el com­por­ta­mien­to de los niños para indi­car «que esta­mos har­tos». «Cuan­do los niños están har­tos, cie­rran la boca. Nos dicen que no tra­gan. Eso es lo que que­re­mos sim­bo­li­zar con la ini­cia­ti­va para seña­lar las prác­ti­cas per­ver­sas de los gobier­nos, que tra­ba­jan para unos pocos para enri­que­cer­les, deján­do­nos a la mayo­ría sin nada».

Se tra­ta, a jui­cio de los impul­so­res de la ini­cia­ti­va, de rei­vin­di­car que se pue­den hacer las cosas de otra mane­ra, poten­ciar la sobe­ra­nía ali­men­ta­ria, el comer­cio jus­to y «no tener que estar siem­pre pen­dien­tes de la bol­sa o la vida». Y Glo­ria Gas­cón lla­mó a par­ti­ci­par y salir de este sis­te­ma en el que «pro­du­ci­mos en exce­so, y eso es malo». «Es un acto sim­bó­li­co, volun­ta­rio, pací­fi­co y crea­ti­vo», pre­ci­só.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *