La cen­tral nuclear de Garo­ña se des­aco­pla­rá de la red eléc­tri­ca, a las 0.00 horas de la madru­ga­da del sába­do al domin­go, para dar ini­cio a la para­da a lo lar­go del mes de mayo.

Esta para­da nos debe lle­var a una refle­xión sobre el cos­te de su man­te­ni­mien­to: Cos­te demo­crá­ti­co, cos­te de segu­ri­dad y cos­te eco­nó­mi­co. No pode­mos olvi­dar que tras el tsu­na­mi y terre­mo­to en Japón, sus cen­tra­les nuclea­res fue­ron lle­va­das a situa­ción de para­da. Pero, y este es uno de los incon­ve­nien­tes de una tec­no­lo­gía tan peli­gro­sa como la nuclear, el ries­go de sufrir un acci­den­te no aca­ba ahí, pues­to que inclu­so con la cen­tral para­da, el com­bus­ti­ble nuclear sigue acti­vo, sigue habien­do reac­cio­nes nuclea­res que, ade­más de radiac­ti­vi­dad, gene­ran mucho calor. Aún en situa­ción de para­da, es nece­sa­rio seguir refri­ge­ran­do el núcleo del reac­tor, el com­bus­ti­ble nuclear, duran­te muchas horas, para evi­tar un acci­den­te nuclear.

Tan­to Fukushi­ma-1co­mo Garo­ña tie­nen unos reac­to­res con un pési­mo sis­te­ma de con­ten­ción. Otro acci­den­te que evi­den­cia el ries­go cons­tan­te de la ener­gía nuclear lo hemos cono­ci­do este sába­do, pues­to que la cen­tral nuclear Ascó I, para­da por recar­ga de com­bus­ti­ble, ha regis­tra­do un ver­ti­do de unos 25 metros cúbi­cos ‑unos 25.000 litros- de agua con­ta­mi­na­da des­de el sis­te­ma de refri­ge­ran­te pri­ma­ria hacia el sumi­de­ro del edi­fi­cio de con­ten­ción. Eguz­ki quie­re mos­trar su denun­cia de la ?infa­li­bi­li­dad? de las nuclea­res como lo demues­tra la his­to­ria: con Three Mile Island; la obso­le­ta tec­no­lo­gía sovié­ti­ca en Cher­nobyl; la catas­tro­fe natu­ral y pos­te­rior fallo de los refri­ge­ra­do­res en Fukushi­ma-Daii­chi Estos deno­mi­na­dos ?acci­den­tes? son fru­to de la mano del hom­bre, con­se­cuen­cia de un mode­lo ener­gé­ti­co nada segu­ro, cos­to­so, impre­de­ci­ble y cuyos efec­tos y resi­duos los asu­mi­mos todos y todas. Un mode­lo que demues­tra que no somos capa­ces de garan­ti­zar su inocui­dad duran­te los miles de años de radio­ac­ti­vi­dad, por mucha pro­fun­di­dad de los océa­nos en los que se depo­si­ta. Res­pec­to a la ener­gía nuclear, debe pri­mar la pre­ven­ción ante dicha pro­duc­ción con ries­gos muy gra­ves para miles o millo­nes de per­so­nas. Estos días se han demos­tra­do que no pue­den ejer­cer­se las fun­cio­nes de con­trol, vigi­lan­cia y fis­ca­li­za­ción del esta­do sobre plan­tas como Garo­ña, inclu­so tras medi­das y anun­cios de tran­qui­li­dad a la pobla­ción. A su vez des­de Eguz­ki con­si­de­ra­mos nece­sa­rio recor­dar que el deba­te ener­gé­ti­co no se cen­tra en que pro­por­ción del mix ener­gé­ti­co debe ocu­par la ener­gía nuclear sino que se debe basar en el aho­rro ener­gé­ti­co, la efi­cien­cia y la pro­duc­ción de ener­gía por medio alter­na­ti­vos. Garo­ña es una plan­ta nuclear que debe­ría haber esta­do cerra­da hace mucho tiem­po por vie­ja, por peli­gro­sa, por inne­ce­sa­ria, por estar amor­ti­za­da, por­que lo deman­da la socie­dad, y por obli­ga­ción con la pro­me­sa elec­to­ral. Esta situa­ción pone sobre la mesa el deba­te sobre la ener­gía nuclear, al care­cer de cre­di­bi­li­dad las afir­ma­cio­nes de que las cen­tra­les nuclea­res cuen­tan con tec­no­lo­gía y sis­te­mas de segu­ri­dad que las hacen infa­li­bles y de la remo­ta posi­bi­li­dad de que ocu­rran acci­den­tes de este tipo. No es la pri­me­ra situa­ción por la que se ven com­pro­me­ti­das las cen­tra­les nuclea­res, y no pode­mos espe­rar a ver cuan­do y dón­de suce­de otro acci­den­te nuclear, sino que tene­mos que ser par­te acti­va y exi­gen­te en el cam­bio de mode­lo ener­gé­ti­co y en espe­cial el cie­rre inme­dia­to de Garo­ña por vie­ja, peli­gro­sa, estar amor­ti­za­da, ser una pro­me­sa elec­to­ral y por que la socie­dad así lo exige.

EGUZKI tam­bién quie­re denun­ciar aque­llos polí­ti­cos nacio­na­lis­tas que siem­pre apues­tan por el mejor pos­tor para sus intere­ses eco­nó­mi­cos, habien­do apos­ta­do cie­ga­men­te por la cen­tral de Lemoiz (nuclear o caver­nas, dije­ron), se ha posi­cio­na­do con­tra Garo­ña por su impo­pu­la­ri­dad y cer­ca­nia, y defien­te en el Esta­do alar­gar la vida de estas cen­tra­les ya paga­das por [email protected] has­ta los 50 o 60 años. Por lo tan­to, exi­gi­mos al PNV, al Gobierno Espa­ñol y al Pre­si­den­te J.L. Rodri­guez Zapa­te­ro en par­ti­cu­lar que atien­da a la deman­da neta­men­te mayo­ri­ta­ria de la socie­dad vas­ca, cie­rre Garo­ña de for­ma inme­dia­ta, apro­ve­chan­do la para­da y plan­teen un pro­gra­ma de cie­rre de las cen­tra­les nuclea­res para aca­bar con esta ener­gía peli­gro­sa en el Esta­do. NUKLEARIK EZ!! GAROÑA ITXI YA !!!

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on Facebook
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.