Nica­ra­gua. Esta­dos Uni­dos aumen­ta la pre­sión con más san­cio­nes y prohibiciones

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 16 de noviem­bre de 2021.

El gobierno de EE.UU dio a cono­cer este mar­tes nue­vas san­cio­nes con­tra Nica­ra­gua, prohí­bien­do la entra­da a todos los fun­cio­na­rios del gobierno de Orte­ga, inclu­yen­do alcal­des, vice­al­cal­des, minis­tros y sus familiares.

Las nue­vas medi­das señalan:

La res­tric­ción es para todos los emplea­dos públi­cos, inclu­yen­do miem­bros del ejér­ci­to, sis­te­ma peni­ten­cia­rios, poder judi­cial, todos los minis­te­rios , uni­ver­si­da­des públi­cas inclu­yen­do a los maestros.

Sus­pen­sión y limi­ta­ción de entra­da. Se sus­pen­de la entra­da a los Esta­dos Uni­dos, como inmi­gran­tes o no inmi­gran­tes, de las siguien­tes per­so­nas:
a) Los miem­bros del Gobierno de Nica­ra­gua, inclui­dos los fun­cio­na­rios elec­tos y su per­so­nal;
(b) Alcal­des, vice­al­cal­des o secre­ta­rios polí­ti­cos que pla­ni­fi­ca­ron, orde­na­ron, asis­tie­ron, ayu­da­ron e inci­ta­ron, come­tie­ron o par­ti­ci­pa­ron de otra mane­ra, inclu­so a tra­vés de la res­pon­sa­bi­li­dad del man­do, abu­sos gra­ves o vio­la­cio­nes de los dere­chos huma­nos para cas­ti­gar a mani­fes­tan­tes pací­fi­cos o negar las liber­ta­des fun­da­men­ta­les de los nica­ra­güen­ses. , o quien inten­tó o cons­pi­ró para hacer­lo;
c) Fun­cio­na­rios de los ser­vi­cios de segu­ri­dad de Nica­ra­gua, inclui­dos el Ejér­ci­to de Nica­ra­gua, la PNN, la Direc­ción de Ope­ra­cio­nes Espe­cia­les de la Poli­cía, los gru­pos para­po­li­cia­les y los gru­pos para­mi­li­ta­res;
(d) Fun­cio­na­rios de la admi­nis­tra­ción peni­ten­cia­ria de Nica­ra­gua;
e) Altos miem­bros del Poder Judi­cial, Minis­te­rio Públi­co y Minis­te­rio del Inte­rior de Nica­ra­gua;
(f) Miem­bros de minis­te­rios del gobierno de Nica­ra­gua, agen­cias regu­la­do­ras, empre­sas para­es­ta­ta­les, admi­nis­tra­do­res y pro­fe­so­res de edu­ca­ción supe­rior, y fun­cio­na­rios elec­tos que empren­dan accio­nes, inclui­dos abu­sos de dere­chos huma­nos, para negar ser­vi­cios a quie­nes rea­li­zan esfuer­zos pací­fi­cos para exi­gir el retorno a la demo­cra­cia en Nica­ra­gua. ;
(g) Per­so­nas no guber­na­men­ta­les que actúan como agen­tes o actúan a ins­tan­cias de las des­cri­tas en las sub­sec­cio­nes (a) – (f) de esta sec­ción para faci­li­tar u obte­ner bene­fi­cios finan­cie­ros de polí­ti­cas o accio­nes, inclui­do el frau­de elec­to­ral, abu­sos de los dere­chos huma­nos , o corrup­ción, que soca­ven o lesio­nen las ins­ti­tu­cio­nes demo­crá­ti­cas o impi­dan el retorno a la demo­cra­cia en Nica­ra­gua; y
(h) Los cón­yu­ges, hijos e hijas de las per­so­nas des­cri­tas en los inci­sos (a) – (g) de esta sección.

Como sue­le hacer Washing­ton, tra­ta de esta mane­ra de aco­rra­lar y des­gas­tar a los paí­ses que blo­quea para inten­tar que sus pue­blos se rebe­len. Lo que no entien­de la admi­nis­tra­ción nor­te­ame­ri­ca­na es que cada vez que ellos impo­nen san­cio­nes, los pue­blos aumen­tan su rebel­día y des­pre­cio a quie­nes meten sus nari­ces don­de no deben. Los pro­ble­mas de los nica­ra­güen­ses los deben resol­ver las y los nicaragüenses.

Itu­rria /​Fuen­te

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Twitter
Facebook
Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *