Perú. La CONFIEP: cri­sis inter­na y aco­mo­do electoral

Fran­cis­co Durand /​Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 22 de mar­zo de 2021

El gre­mio más pode­ro­so del país, la Con­fiep ( ins­ti­tu­ción que con­gre­ga y repre­sen­ta a la acti­vi­dad empre­sa­rial pri­va­da perua­na, a nivel nacio­nal e inter­na­cio­nal) pasa por un momen­to difí­cil en lo interno y ries­go­so en lo externo. Sufre de una cri­sis de cre­di­bi­li­dad, pre­gun­tán­do­se cómo hacer para que su gas­ta­do men­sa­je de con­ti­nui­dad pren­da en momen­tos que lo pri­va­do, el lucro aso­cia­do a las gran­des empre­sas, tie­ne mayor recha­zo. Anda tam­bién pre­gun­tán­do­se hacia quién incli­nar­se en esta enig­má­ti­ca elec­ción de pun­te­ros inex­per­tos y can­di­da­tos al con­gre­so de igual condición.

Un men­sa­je menos efectivo

El menor impac­to del men­sa­je con­ti­nuis­ta de la Con­fiep es resul­ta­do del can­san­cio que ema­na de su repe­ti­ción ince­san­te des­de 1990, y por pro­me­ter un mila­gro de desa­rro­llo que no ha lle­ga­do real­men­te. Obvia­men­te, este men­sa­je man­tie­ne su fuer­za entre los gana­do­res: los gran­des empre­sa­rios y pro­pie­ta­rios (de accio­nes en bol­sa, de pro­pie­da­des inmo­bi­lia­rias), es decir, para capi­ta­lis­tas y ren­tis­tas de la eli­te del país. Tam­bién para quie­nes los ase­so­ran: con­sul­to­res, abo­ga­dos, publi­cis­tas, lobis­tas y espe­cia­lis­tas de ima­gen. Pero para el res­to no, sien­do el des­alien­to o la duda mayor entre la cla­se media y los jóve­nes. Son un fac­tor cla­ve en la política.

Varios fac­to­res inci­den en esta ero­sión ideo­ló­gi­ca. He aquí mi recuento:

1. El fin de la bonan­za. Hace ya seis lar­gos años que aca­bó la gran bonan­za expor­ta­do­ra y con ella la fie­bre de inver­sio­nes y con­su­mo y el desa­rro­llo de los mega­pro­yec­tos de infraestructura.

2. Los escán­da­los de corrup­ción demos­tra­ron que en la cons­truc­ción de obras públi­cas los con­tra­tos esta­ban ama­ña­dos en base a sobor­nos para que la empre­sa pri­va­da infla­ra los cos­tos y esta­fa­ra al Estado.

3. Millo­na­rios como los Rome­ro, Ode­brecht, y el “rey de los casi­nos”, tam­bién la pro­pia Con­fiep de modo indi­rec­to, son los prin­ci­pa­les donan­tes de los par­ti­dos, direc­ta o indi­rec­ta­men­te (cam­pa­ñas mediáticas). 

4. El abu­so de posi­ción de domi­nio de mer­ca­do de oli­go­po­lios y oli­gop­so­nios se debe a la fal­ta de regu­la­ción. Varios nue­vos casos de abu­sos han sido des­nu­da­dos en la pan­de­mia: pre­cio del oxí­geno, medi­ci­nas enca­re­ci­das ven­di­das en cade­nas de far­ma­cias, intere­ses abu­si­vos, clí­ni­cas pri­va­das con pre­cios des­ho­nes­tos y ope­ra­cio­nes innecesarias.

5. Las AFP han crea­do un sis­te­ma de bajas pen­sio­nes y altas ganan­cias, fre­nan­do pro­pues­tas de dar pen­sio­nes míni­mas uni­ver­sa­les y refor­mas para bajar las comi­sio­nes (entre las más altas del continente).

6. Gran­des empre­sas como la Tele­fó­ni­ca y otras judi­cia­li­zan las fis­ca­li­za­cio­nes y se nie­gan a pagar impues­tos (o los intere­ses mora­to­rios), con apo­yo del Tri­bu­nal Cons­ti­tu­cio­nal (aho­ra sabe­mos para quién tra­ba­ja), mien­tras que la Sunat desa­rro­lla fis­ca­li­za­cio­nes agre­si­vas a media­nos y peque­ños contribuyentes.

7. Las empre­sas mine­ras con­ta­mi­nan el medio ambien­te, en algu­nos casos en for­ma extre­ma (Vol­can), gene­ran poco empleo for­mal direc­to, pagan pocos impues­tos y son defen­di­das por la poli­cía, alo­ja­da en sus cam­pa­men­tos, cuan­do esta­llan protestas. 

8. El sec­tor agro­ex­por­ta­dor abu­sa del sis­te­ma de “ser­vi­ce” para reclu­tar tra­ba­ja­do­res, gene­ran­do pre­ca­rie­dad labo­ral y pagan­do sala­rios bajos sin bene­fi­cios regu­la­res. Al mis­mo tiem­po, exi­gen ren­tas que se vie­nen exten­dien­do des­de el 2000 (Ley Chlim­per) y que se pro­lon­gan al 2029 (gra­cias al últi­mo lobby).

9. La pan­de­mia, apar­te de haber empo­bre­ci­do al país, ha dado un duro gol­pe a las nue­vas gene­ra­cio­nes, cuyo libre endeu­da­mien­to para el con­su­mo, o sus posi­bi­li­da­des de entrar al mer­ca­do con bue­nos pues­tos, ha sido seria­men­te afec­ta­do. Está nacien­do una gene­ra­ción menos pasi­va, más dis­pues­to a acep­tar el pen­sa­mien­to crí­ti­co. La cla­se media va a entrar a un acti­vis­mo polí­ti­co crítico. 

10. Final­men­te, que todo lo arri­ba ano­ta­do es resul­ta­do de una cap­tu­ra cor­po­ra­ti­va del Estado.

Estas duras reali­da­des pre­do­mi­nan aho­ra sobre los dis­cur­sos de éxi­to eco­nó­mi­co vía el mer­ca­do y el con­su­mo des­me­di­do o el genio de los empren­de­do­res. La razón es sim­ple: su prin­ci­pal resul­ta­do, por el tipo de polí­ti­ca eco­nó­mi­ca mer­can­ti­lis­ta adop­ta­do bajo con­di­cio­nes de cap­tu­ra (con per­ma­nen­te apo­yo del MEF y el BCRP), es el enri­que­ci­mien­to de los más ricos. 

Una encues­ta recien­te encar­ga­da por la Comi­sión Omon­te sobre qué pien­san los perua­nos sobre el rol del Esta­do y el sec­tor pri­va­do per­mi­te con­cluir que una mayo­ría de perua­nos pre­fie­re que sea el Esta­do y no los pri­va­dos los que mane­jen las pen­sio­nes, la salud, la edu­ca­ción y, en mate­ria, de empre­sas, que sean los nacio­na­les y no las mul­ti­na­cio­na­les, los que desa­rro­llen cier­tas acti­vi­da­des como la mine­ría y la ban­ca. El resul­ta­do es sor­pren­den­te. Pre­gun­ta­dos si pre­fie­ren qué sec­tor (esta­tal o pri­va­do) debe mane­jar la salud, la edu­ca­ción, los fon­dos de pen­sio­nes, las far­ma­cias, la ban­ca y la mine­ría, las res­pues­tas favo­re­cen amplia­men­te al Esta­do (60% en el caso de la ban­ca, 72 y 73% en el caso de la salud y la edu­ca­ción). Pre­gun­ta­dos sobre el tipo de empre­sa pre­fe­ri­da, las res­pues­tas son mar­ca­dí­si­mas a favor de la empre­sa nacio­nal en cada sec­tor (entre 81% a 87%). ¡Uy!

Cri­sis inter­na y elec­cio­nes 2021

La Con­fiep ya no es lo que fue, al menos si la com­pa­ra­mos al momen­to de su fun­da­ción. Esta muta­ción es resul­ta­do de pro­fun­dos cam­bios eco­nó­mi­cos sec­to­ria­les, inten­sa con­cen­tra­ción del poder eco­nó­mi­co, y trans­na­cio­na­li­za­ción de la eco­no­mía en con­di­cio­nes de glo­ba­li­za­ción. Tam­bién por­que a par­tir del gol­pe de 1992 (que apo­ya­ron) se la juga­ron 100% a sos­te­ner el mode­lo neo­li­be­ral extre­mo y al fujimorismo. 

Estos dos fac­to­res expli­can su depu­ra­ción inter­na. Quie­nes toma­ron la ini­cia­ti­va en noviem­bre de 1984 para fun­dar­la, con ayu­da finan­cie­ra de USAID, fue­ron la Socie­dad Nacio­nal de Indus­trias (SNI), la Aso­cia­ción de Expor­ta­do­res (ADEX), la Cáma­ra Perua­na de la Cons­truc­ción (CAPECO), la Socie­dad Nacio­nal de Mine­ría y Petró­leo (SNMP), la Socie­dad Nacio­nal de Pes­que­ría (SNP), la Cáma­ra de Comer­cio de Lima (CCL) y la Con­fe­de­ra­ción Nacio­nal de Comer­cian­tes (CONACO). Otros sie­te gre­mios se suma­ron, des­ta­can­do la Aso­cia­ción de Ban­cos (ASBANC), la Aso­cia­ción de Radio y Tele­vi­sión (ARTV) y gre­mios meno­res. Nin­gún gre­mio repre­sen­ta­ba a la peque­ña empre­sa, has­ta que se inte­gró a la Con­fiep la CONAMYPE en 1995, salien­do un tiem­po después. 

La gran cri­sis inter­na ocu­rrió con la sali­da de los prin­ci­pa­les gre­mios fun­da­do­res en la cri­sis de 1998. Aquí entra la polí­ti­ca. En esos momen­tos la Con­fiep seguía defen­dien­do la con­ti­nui­dad del régi­men fuji­mo­ris­ta bajo la batu­ta del mine­ro Roque Bena­vi­des, uno de los pri­me­ros bene­fi­cia­rios del mode­lo (Yana­co­cha), quien insis­tió en man­te­ner­lo en el poder (al igual que Chlim­per), has­ta que Fuji­mo­ri se fuga al Japón. Los gre­mios salien­tes en 1998, cabe seña­lar, eran más repre­sen­ta­ti­vos del capi­tal nacio­nal y la empre­sa media­na y pequeña.

El 2021 ha ocu­rri­do otra sali­da impor­tan­te. Aca­ba de irse CAPECO, lue­go de que inter­na­men­te con­de­na­ra al Club de la Cons­truc­ción, sien­do el quin­to gre­mio fun­da­dor en irse.

Tan­to las sali­das por razo­nes polí­ti­cas como las trans­for­ma­cio­nes eco­nó­mi­cas, hacen de la Con­fiep un gre­mio de gre­mios más com­pac­to y menos repre­sen­ta­ti­vo. Ese es su problema.

Has­ta hace poco, con la ante­rior pre­si­den­ta, María Isa­bel León (peque­ña empre­sa­ria de la edu­ca­ción con fines de lucro), lue­go de que Roque Bena­vi­des (en su segun­da pre­si­den­cia), le deja­ra el car­go, la iden­ti­fi­ca­ción con el fuji­mo­ris­mo seguía sien­do evi­den­te. Por un momen­to pare­ció que la Con­fiep iba a tener un can­di­da­to pro­pio cuan­do Roque Bena­vi­des armó su can­di­da­tu­ra. No pren­dió. La pré­di­ca del Perú Mine­ro y la con­ti­nui­dad eco­nó­mi­ca para ase­gu­rar el éxi­to y el logro indi­vi­dual cayó en saco roto, acen­tuán­do­se en la pan­de­mia. Lue­go le dio por entrar a una APRA deca­den­te y divi­di­da, pasan­do al olvi­do. Entre tan­to, aca­ba de ser ele­gi­do pre­si­den­te de la Con­fiep Oscar Cai­po Ric­ci, de la con­sul­to­ra tri­bu­ta­ria y audi­to­ra trans­na­cio­nal KPMG. Aho­ra son los geren­tes de empre­sas extran­je­ras quie­nes la pre­si­den. A eso han apos­ta­do el 2021 en momen­tos que no tie­nen can­di­da­to propio. 

Polí­ti­ca­men­te ten­drán que ver a quién apo­yan en momen­tos que sus vie­jos y lea­les alia­dos fuji­mo­ris­tas (Alber­to pri­me­ro, lue­go Kei­ko) se están des­va­ne­cien­do, al igual que el APRA, en esta­do agó­ni­co. Todo depen­de­rá de los dos can­di­da­tos que lide­ren las encues­tas. Juga­rán sus car­tas cuan­do sepan quie­nes son o quie­nes pue­den ser estos dos pun­te­ros. Ese momen­to está lle­gan­do. Se des­pun­tan el expe­ri­men­ta­do con­gre­sis­ta Johnny Les­cano, más dos caras nue­vas, el joven fut­bo­lis­ta Geor­ge Forsyth y el empre­sa­rio del cili­cio Rafael López Aliaga. 

Su can­di­da­to favo­ri­to, si las ten­den­cias se man­tie­nen y si logran pasar a segun­da vuel­ta, que no es ideal (len­gua­raz, extre­mis­ta, peca­dor tri­bu­ta­rio) es López Alia­ga. En reali­dad, es más repre­sen­ta­ti­vo de la dere­cha reli­gio­sa que la dere­cha eco­nó­mi­ca, de Wilax (voce­ro del Opus Dei, pro­pie­dad del gru­po Wong) más que del gru­po El Comer­cio y RPP, que son los que pesan. Pero en la medi­da que la Con­fiep no tie­ne otras opcio­nes, ten­de­rán a apo­yar­lo por lo bajo. El con­gre­sis­ta Les­cano de Acción Popu­lar es dema­sia­do inde­pen­dien­te y por ratos crí­ti­co de las gran­des empre­sas (caso Tele­fó­ni­ca, AFPs y otros) y Forsyth dema­sia­do inex­per­to. El pro­ble­ma no es por tan­to que no hay espa­cio para aco­mo­dar­se, el pro­ble­ma es, si mane­ja­rán el país a tra­vés de un pac­to, man­te­nien­do el mode­lo y logran­do un míni­mo de gober­na­bi­li­dad (por retos del Con­gre­so y la calle o la carre­te­ra, es decir, las protestas).

En suma, ante la fal­ta de can­di­da­tos pro­pios de casa (tipo PPK), influen­cia­bles (tipo Tole­do, Gar­cía, Huma­la), en un momen­to en que la Con­fiep pier­de cre­di­bi­li­dad y legi­ti­mi­dad, que su repre­sen­ta­ti­vi­dad se limi­ta a las gran­des empre­sas, mayor­men­te extran­je­ras o aso­cia­das, no lo le que­da otra opción que finan­ciar por lo bajo al can­di­da­to que ten­ga más posi­bi­li­da­des de vic­to­ria, vol­car si se pue­de, el apo­yo mediá­ti­co hacia ese lado y enviar emba­ja­do­res cuan­do sal­ga ele­gi­do para colo­car a tec­nó­cra­tas pro Con­fiep y pro con­ti­nui­dad del des­gas­ta­do mode­lo en los pues­to cla­ve: MEF y BCRP. 

Y lue­go a ama­rrar­se los cin­tu­ro­nes. La cri­sis de régi­men recién comienza.

FUENTE: Otra Mirada

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