Inter­na­cio­nal. Como Israel finan­cia al lobby estadounidense

Por Phi­lip Giral­di. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 14 de sep­tiem­bre de 2020.

Ima­gi­ne por un momen­to que hay un gobierno extran­je­ro que reci­be miles de millo­nes de dóla­res al año en «ayu­da» y otros bene­fi­cios del con­tri­bu­yen­te esta­dou­ni­den­se. Con­si­de­re la posi­bi­li­dad de que ese gobierno pue­da tomar par­te del dine­ro que reci­be y reci­clar­lo en secre­to, envián­do­lo a gru­pos de ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses para man­te­ner e incre­men­tar ese flu­jo de dine­ro, y ser­vir a otros intere­ses del país receptor. 

Eso sig­ni­fi­ca­ría que Esta­dos Uni­dos está sub­ven­cio­nan­do a los lob­bies y gru­pos que inevi­ta­ble­men­te están tra­ba­jan­do en con­tra de sus pro­pios intere­ses. Y tam­bién sig­ni­fi­ca que los ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses están actuan­do como agen­tes extran­je­ros, dan­do prio­ri­dad a su afec­to por otro país antes que a la nación en la que viven.

Por supues­to, me refie­ro a Israel. No se requie­re ser un obser­va­dor bri­llan­te para notar cómo Israel y sus alia­dos den­tro de los EE. UU. se han vuel­to muy hábi­les para orde­ñar al gobierno de los EE. UU. y obte­ner el máxi­mo posi­ble en todos los nive­les ya sea ayu­da finan­cie­ra, con­ce­sio­nes comer­cia­les, equi­pos mili­ta­res o cober­tu­ra polí­ti­ca. El flu­jo de dóla­res, bie­nes y pro­tec­ción nun­ca se deba­te real­men­te de mane­ra seria y, de hecho, a menu­do, el Con­gre­so o las legis­la­tu­ras esta­ta­les nego­cian direc­ta­men­te con los lob­bies israe­líes. Esta corrup­ción y mani­pu­la­ción del sis­te­ma guber­na­men­tal de los Esta­dos Uni­dos por per­so­nas que son bási­ca­men­te agen­tes extran­je­ros es algo así como una empre­sa cri­mi­nal y uno solo pue­de ima­gi­nar los gri­tos de indig­na­ción pro­ve­nien­tes del New York Times si hubie­ra un acuer­do simi­lar con cual­quier otro país.

La últi­ma reve­la­ción sobre los enga­ños de Israel inclu­ye sub­si­dios paga­dos de mane­ra encu­bier­ta a gru­pos en los Esta­dos Uni­dos por agen­cias guber­na­men­ta­les israe­líes, gru­pos que seguían las direc­cio­nes del esta­do judío, y fre­cuen­te­men­te, entre otras cosas, ter­mi­nan dañan­do los genui­nos intere­ses esta­dou­ni­den­ses. Los gru­pos invo­lu­cra­dos no reve­la­ron los pagos, lo cual es un deli­to gra­ve. Tam­po­co se regis­tra­ron bajo los tér­mi­nos de la Ley de Regis­tro de Agen­tes Extran­je­ros de 1938 (FARA), que esta­ble­ce san­cio­nes para gru­pos e indi­vi­duos que actúen en nom­bre de gobier­nos extran­je­ros. En par­ti­cu­lar, la FARA exi­ge que las finan­zas y las rela­cio­nes de la orga­ni­za­ción afi­lia­da extran­je­ra estén abier­tas a la ins­pec­ción del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia. Esta­ble­ce que “cual­quier per­so­na que actúe como agen­te, repre­sen­tan­te, emplea­do o sir­vien­te, u otras nomi­na­cio­nes, bajo la direc­ción o el con­trol de un man­da­ta­rio extran­je­ro” y que no lo decla­re, podrían ser san­cio­na­dos con has­ta cin­co años de pri­sión y mul­tas de has­ta 250.000 dólares.

Los diver­sos ami­gos y alia­dos de Israel, de mane­ra excep­cio­nal, han esta­do exen­tos de fac­to de cual­quier regu­la­ción del gobierno de los Esta­dos Uni­dos. El últi­mo inten­to serio de regis­trar un gran gru­po de pre­sión fue rea­li­za­do por John F. Ken­nedy, quien ins­tó a la orga­ni­za­ción pre­de­ce­so­ra del Comi­té de Asun­tos Públi­cos de Israel Esta­dou­ni­den­se (AIPAC) que cum­plie­ra con la FARA. Ken­nedy fue ase­si­na­do antes de que pudie­ra com­ple­tar el proceso.

Sin duda, el gobierno de los EE. UU. ha sido recien­te­men­te más agre­si­vo al exi­gir el regis­tro en la FARA para otras nacio­nes, así como para los esta­dou­ni­den­ses que tra­ba­jen para poten­cias extran­je­ras. Ha habi­do varios casos des­ta­ca­dos de la FARA en las noti­cias. Las prin­ci­pa­les agen­cias de noti­cias rusas que ope­ran en los EE. UU. tuvie­ron que regis­trar­se en el 2017 por­que esta­ban en mayor o menor medi­da finan­cia­das por el Krem­lin. Ade­más, como par­te de sus acuer­dos de decla­ra­ción de cul­pa­bi­li­dad, el ex pre­si­den­te de cam­pa­ña de Trump, Paul Mana­fort, y el exase­sor de Segu­ri­dad Nacio­nal, Michael Flynn, reco­no­cie­ron que no habían cum­pli­do con la FARA cuan­do tra­ba­ja­ban como con­sul­to­res con gobier­nos extranjeros.

Uno de los prin­ci­pa­les des­ti­na­ta­rios de la gene­ro­si­dad del gobierno israe­lí ha sido la Fun­da­ción de Ami­gos de Israel (IAF), que tie­ne pre­sen­cia en 43 paí­ses en todo el mun­do, y que está regis­tra­da en los EE. UU. como una orga­ni­za­ción sin fines de lucro. Reci­bió una sub­ven­ción de 100.000 dóla­res del Minis­te­rio de Asun­tos Estra­té­gi­cos de Israel en 2019, par­te de los 6,6 millo­nes de $ que dis­tri­bu­ye­ron a once orga­ni­za­cio­nes esta­dou­ni­den­ses en 2018 – 9. La Fun­da­ción Ami­gos de Israel uti­li­za par­ti­cu­lar­men­te el sis­te­ma legal para ata­car el movi­mien­to no vio­len­to de boi­cot, des­in­ver­sión y san­cio­nes (BDS), que tie­ne una pre­sen­cia gran­de y cre­cien­te en los cam­pus uni­ver­si­ta­rios. La pre­sión del IAF ha sido efec­ti­va en los EE. UU., y más de la mitad de todos los esta­dos han apro­ba­do leyes que prohí­ben o limi­tan la acti­vi­dad de BDS, ade­más la legis­la­ción que cri­mi­na­li­za a las orga­ni­za­cio­nes que tra­ba­jan en con­tra de Israel tam­bién ha avan­za­do en el Con­gre­so. La IAF ha esta­do direc­ta­men­te invo­lu­cra­da en la redac­ción de dicha legis­la­ción y, más recien­te­men­te, ha esta­do pre­sio­nan­do para que se esta­blez­can nue­vas leyes que defi­nan legal­men­te las crí­ti­cas a Israel como antisemitismo.

El Minis­te­rio de Asun­tos Estra­té­gi­cos israe­lí ini­cial­men­te, en 2015 – 17, tra­tó de dar dine­ro abier­ta­men­te a las orga­ni­za­cio­nes de la diás­po­ra, pero des­cu­brió que muchos gru­pos de judíos esta­dou­ni­den­ses, con­tra su pro­nós­ti­co, no lo acep­ta­ban debi­do a sus preo­cu­pa­cio­nes sobre la FARA y por poder ser acu­sa­dos​de “leal­tad dual”. El Minis­te­rio israe­lí creó enton­ces una «empre­sa de bene­fi­cio públi­co» apa­ren­te­men­te no guber­na­men­tal, para dis­tri­buir el dine­ro de una mane­ra más secre­ta. El meca­nis­mo reci­bió el nom­bre ope­ra­ti­vo de “el Con­cier­to”.

El úni­co pro­pó­si­to de “el con­cier­to” era pro­por­cio­nar dine­ro a los gru­pos de defen­sa de Israel que tra­ba­ja­rían prin­ci­pal­men­te con­tra el BDS y otras acti­vi­da­des que pue­dan des­le­gi­ti­mar al esta­do judío. El Con­cier­to tenía una direc­ti­va inde­pen­dien­te, pero toda su acti­vi­dad esta­ba diri­gi­da por el direc­tor gene­ral del Minis­te­rio de Asun­tos Estra­té­gi­cos israelí.

Los docu­men­tos inter­nos de El Con­cier­to son pre­de­ci­ble­men­te vagos en la des­crip­ción de las acti­vi­da­des que esta­ba finan­cian­do, inclu­so se podría asu­mir que son deli­be­ra­da­men­te enga­ño­sos. Se refie­ren a accio­nes «defen­si­vas y ofen­si­vas», a la «res­pon­sa­bi­li­dad cor­po­ra­ti­va», al «cam­po de bata­lla digi­tal» y a las «uni­da­des de ampli­fi­ca­ción» que pro­por­cio­na­rían «apo­yo a las orga­ni­za­cio­nes en una red prois­rae­lí». La inten­ción cla­ra era mejo­rar la ima­gen de Israel debi­do a la per­cep­ción gene­ra­li­za­da y com­ple­ta­men­te pre­ci­sa de que su his­to­rial de dere­chos huma­nos se encuen­tra entre los peo­res del mun­do. El Con­cier­to fue crea­do como un meca­nis­mo a acti­var cuan­do la situa­ción deman­da­se un deba­te “fue­ra del gobierno “con dife­ren­tes audien­cias cla­ves … y que “pro­por­cio­na­se una res­pues­ta rápi­da y coor­di­na­da con­tra los inten­tos de empa­ñar la ima­gen de Israel en el mundo.»

Curio­sa­men­te, uno de los des­ti­na­ta­rios más reco­no­ci­dos de los fon­dos de El Con­cier­to fue Cris­tia­nos Uni­dos por Israel (CUFI), el gru­po pro-Israel más gran­de de Esta­dos Uni­dos, que reci­bió casi 1.3 millo­nes de $ en febre­ro de 2019 para pagar varias “pere­gri­na­cio­nes” de 10 sema­nas a Tie­rra San­ta. En cada pere­gri­na­ción par­ti­ci­pa­ron trein­ta «clé­ri­gos cris­tia­nos muy influ­yen­tes de los Esta­dos Uni­dos» quie­nes fue­ron cla­ra­men­te pro­pa­gan­di­za­dos mien­tras esta­ban en Orien­te Pró­xi­mo. Otra gran suma de dine­ro se des­ti­nó a gru­pos de estu­dian­tes pre­do­mi­nan­te­men­te judíos, pre­su­mi­ble­men­te para pro­por­cio­nar­les los recur­sos y la capa­ci­ta­ción nece­sa­ria para opo­ner­se a las crí­ti­cas de los cam­pus uni­ver­si­ta­rios con­tra Israel.

La mane­ra más sen­ci­lla de lidiar con las ope­ra­cio­nes de influen­cia israe­lí masi­vas e ile­ga­les que se están diri­gien­do con­tra los Esta­dos Uni­dos sería, en pri­mer lugar, dedu­cir cada dólar que esté gas­tan­do el gobierno del pri­mer minis­tro Ben­ja­mín Netan­yahu para empo­de­rar a sus ami­gos en Esta­dos Uni­dos, de los 3.8 mil millo­nes de $, más los que Israel reci­be cada año direc­ta­men­te del Teso­ro de los Esta­dos Uni­dos. Israel no se preo­cu­pa­ría si Esta­dos Uni­dos recu­pe­ra­ra unos mise­ra­bles 10 millo­nes de dóla­res, pero defi­ni­ti­va­men­te se envia­ría un mensaje.

Y lue­go se podría hacer un segui­mien­to exi­gien­do a todos los ami­gos de Israel, que jun­tos los que com­po­nen el lobby de Israel, que se regis­tren en el FARA. Uno podría comen­zar con el AIPAC, la Fun­da­ción para la Defen­sa de las Demo­cra­cias (FDD) y el Ins­ti­tu­to de Washing­ton para la Polí­ti­ca del Cer­cano Orien­te (WINEP), pero habrá muchos, muchos más antes de que se ter­mi­ne el tra­ba­jo. Y CUFI, segu­ro. Los cris­tia­nos fun­da­men­ta­lis­tas rea­li­zan acti­vi­da­des que colo­can los intere­ses de Israel por delan­te de los de su pro­pio país, y se nece­si­ta que final­men­te esto sue­ne y haga ruido.

Phi­lip Giral­di, PhD. es Direc­tor Eje­cu­ti­vo del Con­se­jo de Inte­rés Nacional.

Fuen­te: Rebe­lión

Fuen­te original

Tra­duc­ción: Mar­wan Pérez

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