[Fotos y Video] Sil­vio Rodri­guez y los cin­co. Con­cier­to completo


No sé por dón­de empe­zar. El hilo de la cohe­ren­cia esta­lla y se hace mil cabos suel­tos. Una mira­da, un ver­so, una melo­día, una visión, una evo­ca­ción, fan­tas­mas, la isla, las pasio­nes… Pero los cabos con­du­cen a un mis­mo ori­gen, a una pie­dra angu­lar, una sín­te­sis; de modo que al azar se pue­de tomar cual­quie­ra de ellos y con­tar inevi­ta­ble, even­tual­men­te, cada uno de los otros. El esta­lli­do es ilu­so­rio, tru­co de las emociones.

El con­cier­to en el par­queo del Esta­dio Lati­no­ame­ri­cano, pro­gra­ma­do hace un par de meses, sería el núme­ro 62 de la Gira inter­mi­na­ble –que es ya eter­na y hoy se con­sa­gró para la pos­te­ri­dad – . Cada pre­sen­ta­ción es úni­ca, espe­cial; pero esta se mul­ti­pli­có, des­bor­dó. Es como si solo hoy hubié­ra­mos hecho 200 con­cier­tos, dijo Silvio.

En pri­me­ra fila esta­ban cin­co hom­bres que ha men­cio­na­do mucho estos años. Hom­bres recién libe­ra­dos –aun los dos que salie­ron antes solo cobra­ron liber­tad total cuan­do se les reu­nie­ron los otros tres – . Y tenían ante sí, final­men­te, al que reco­no­cen acree­dor de uno de sus más fuer­tes alien­tos en casi dos déca­das de ais­la­mien­to: la canción.

“En sep­tiem­bre de 1998, en el hue­co, cuan­do pasá­ba­mos el día en una cel­da de unos pocos pies, sin libros, sin nada, en momen­tos de inde­ci­sión, y nues­tro úni­co entre­te­ni­mien­to era cami­nar de una pared a otra, pen­san­do en lo que había ocu­rri­do, en lo que esta­ba por ocu­rrir, el tiem­po que esta­ría­mos sin ver a nues­tra fami­lia, a nues­tra patria, sur­gió un himno que has­ta hoy se ha man­te­ni­do como un himno de resis­ten­cia de Los Cin­co”, evo­ca Gerar­do al hablar de El necio antes de can­tar­la, casi al final, con sus cua­tro her­ma­nos y el pro­pio Sil­vio. “El necio para un pue­blo de necios”, excla­ma­ría Ramón antes de comenzar.

Yo no sé lo que es el des­tino (…). Yo me mue­ro como viví. Can­ta­ron la nece­dad de vivir sin tener pre­cio: la úni­ca for­ma de que val­ga la vida, de vivir en liber­tad, aun entre muros. ¿Y para qué sir­ve una can­ción? Para eso, para sil­bar­la, tara­rear­la y –quién sabe– para salir de un hue­co, de un abis­mo; para no que­brar­se, para ver la luz del sol en el fon­do, en lo más profundo.

Los cin­co hom­bres ento­na­ron de nue­vo sus him­nos: estas can­cio­nes de Sil­vio, sen­si­bi­li­da­des con­den­sa­das, la glo­ria ances­tral del Mayor, la del Capi­tán San Luis en una car­ta ima­gi­na­da –tan­to más real enton­ces – , la del gigan­te que vive en un país libre cual sola­men­te pue­de ser libre, la glo­ria de apos­tar­se por cual­quier hom­bre, por cual­quier casa. Y los ento­na­ron en medio de una expla­na­da de gen­te que los mira­ba con­mo­cio­na­da, sin un techo que blo­quea­ra, sin muros, bajo el cie­lo de Cuba.

Silvio en el Latino. Foto: Alejandro Ramírez AndersonLos Cin­co can­tan jun­to a Sil­vio las can­cio­nes que los hicie­ron resis­tir. Foto: Ale­jan­dro Ramí­rez Anderson. 
Silvio en el Latino. Foto: Alejandro Ramírez AndersonAdria­na y Gerar­do escu­chan con­mo­vi­dos “El dul­ce abis­mo”. Foto: Ale­jan­dro Ramí­rez Anderson. 
Silvio en el Latino. Foto: Alejandro Ramírez AndersonSil­vio en el Latino. Foto: Ale­jan­dro Ramí­rez Anderson. 
Silvio en el Latino BN (1)Sil­vio se des­pi­dió dicien­do que la noche había sido “Inol­vi­da­ble, mara­vi­lla”. Foto: Ale­jan­dro Ramí­rez Anderson. 
Silvio en el Latino. Foto: Alejandro Ramírez AndersonPri­me­ra fila. Foto: Ale­jan­dro Ramí­rez Anderson. 
Silvio en el Latino. Foto: Alejandro Ramírez AndersonVol­vie­ron. Foto: Ale­jan­dro Ramí­rez Anderson. 
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateCon­cier­to de Sil­vio por los Cin­co. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateNecios y feli­ces can­tan. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateLos Cin­co en Con­cier­to de Sil­vio. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateReu­ni­dos por El Mayor. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateGerar­do Her­nán­dez de vuel­va a la patria. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateGene­ra­cio­nes. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateCuba­nos. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateLa Noti­cia, lar­ga­men­te espe­ra­da. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateRamón Laba­ñino y su hija menor. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateViva Cuba. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.
Concierto de Silvio por los Cinco. Foto: Ladyrene Pérez/ CubadebateEl con­cier­to fue trans­mi­ti­do por la Tele­vi­sión Cuba­na y la cade­na tele­SUR. Foto: Lady­re­ne Pérez /​Cuba­de­ba­te.

Gale­ría: Los Cin­co en Cuba

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