Mumia Abu-Jamal: “Lo impor­tan­te es saber de qué lado estás”

Periodista afronorteamerciano Mumia Abu JamalPerio­dis­ta afro­nor­te­amer­ciano Mumia Abu Jamal

El aula y la cel­da, es una cola­bo­ra­ción entre el perio­dis­ta y escri­tor Mumia Abu-Jamal , pre­so polí­ti­co duran­te más de 30 años, y Marc Lamont Hill, pro­fe­sor y comen­ta­ris­ta de tele­vi­sión. Su diá­lo­go sobre la vida actual en las comu­ni­da­des negras en Esta­dos Uni­dos es fas­ci­nan­te.

Aun­que los dos cre­cie­ron en la comu­ni­dad negra de Fila­del­fia, sus cami­nos de vida tar­da­ron en cru­zar­se. Pero en una serie de lla­ma­das tele­fó­ni­cas, car­tas y visI­tas rea­li­za­das des­de el 2008 has­ta el 2011, Hill habla des­de los salo­nes de la Uni­ver­si­dad Colum­bia en Nue­va York con Abu-Jamal, ence­rra­do en el corre­dor de la muer­te del esta­do de Pen­sil­va­nia. El libro fue publi­ca­do unos meses des­pués de que la Supre­ma Cor­te de Esta­dos Uni­dos decla­ró su sen­ten­cia de muer­te anti-cons­ti­tu­cio­nal (el 11 octu­bre del 2011) y la Fis­ca­lía de Fila­del­fia desis­tió en sus esfuer­zos para eje­cu­tar­lo (el 7 de diciem­bre del 2011).

Se nota en el diá­lo­go que el pro­fe­sor, de cier­ta mane­ra, ve al pre­so como su men­tor, pero éste no es un libro en el que el maes­tro Mumia da las res­pues­tas correc­tas a alguien 24 años más joven, sino un pro­yec­to en el que dos hom­bres negros hablan como cole­gas, ami­gos y her­ma­nos de las cosas que aman y apre­cian en las comu­ni­da­des negras de Esta­dos Uni­dos y tam­bién de las cosas que cues­tio­nan y bus­can cam­biar. Com­par­ten sus ideas, expe­rien­cias y sen­ti­mien­tos, a veces con­tra­dic­to­rios, sobre temas de iden­ti­dad, his­to­ria, raza, cul­tu­ra, lide­raz­go, pri­sión y escue­las, muer­te y vida. Has­ta se arries­gan a abor­dar cues­tio­nes que los hom­bres de cual­quier raza sue­len evi­tar: el amor y la mas­cu­li­ni­dad. La pers­pec­ti­va de las con­ver­sa­cio­nes que se dan en un momen­to de la his­to­ria tan alu­ci­nan­te como deses­pe­ran­te, es de espe­ran­za, resis­ten­cia y liber­tad.

A con­ti­nua­ción se encuen­tran unos bre­ves extrac­tos de las con­ver­sa­cio­nes entre Mumia y Marc, de acuer­do con el uso de sus nom­bres (sin ape­lli­dos) en el libro.

Iden­ti­dad

En una pri­me­ra plá­ti­ca Mumia se defi­ne como pen­sa­dor, escri­tor, acti­vis­ta, ser crea­ti­vo, hom­bre, papá, espo­so, abue­lo e hijo, pero sobre todo “un hom­bre negro libre vivien­do en cau­ti­ve­rio”. Marc le pre­gun­ta por qué se con­si­de­ra libre y Mumia con­tes­ta: “Por­que digo lo que está en mi cora­zón…”

Marc: Yo tra­ba­jo en los medios, la polí­ti­ca y la aca­de­mia y en estos tres espa­cios estoy rodea­do por gen­te que no dicen lo que real­men­te sien­ten, per­so­nas que no dicen su ver­dad por­que temen las reper­cu­sio­nes.

Mumia le pre­gun­ta si se con­si­de­ra libre.

Marc: Pue­do decir que soy padre, acti­vis­ta, escri­tor o pro­fe­sor, pero no pue­do usar la pala­bra “libre” para des­cri­bir­me. Creo que eres más libre que yo. Qué ironía…Me veo entor­pe­ci­do por las meras cosas que cri­ti­co en mi tra­ba­jo ‑el con­su­mis­mo, el patriar­ca­do, inclu­si­ve la supre­ma­cía blanca….Estoy inten­tan­do sanar­me…

Mumia: Nadie es una obra ter­mi­na­da. Todos esta­mos en el pro­ce­so de rea­li­zar­nos. Vivi­mos en lucha con­tra las fuer­zas que dia­ria­men­te nos con­fi­nan, nos domi­nan, nos limi­tan….

Marc le pre­gun­ta sobre el uso del tér­mino “negro” y por qué lo con­si­de­ra cen­tral a su iden­ti­dad.

Mumia: Uso “negro” en lugar de otros tér­mi­nos por­que en los años ‘60 y ‘70 bata­lla­mos duro para usar esta pala­bra. Era la defi­ni­ción más cla­ra de quie­nes somos. No pudi­mos hablar de ser ame­ri­ca­nos o afri­cano-ame­ri­ca­nos vivien­do en Esta­dos Uni­dos por­que no tenía­mos los dere­chos que otros esta­dou­ni­den­ses dis­fru­tan y muy pocos de noso­tros sabía­mos mucho de África….Aún cuan­do mira­mos hacia el con­ti­nen­te afri­cano, a sus pue­blos y a sus luchas de liber­tad para encon­trar ins­pi­ra­ción, enten­di­mos que nues­tra lucha era dife­ren­te.

Raza (en la era de Oba­ma)

Cuan­do Mumia Abu-Jamal le habló por telé­fono a Marc Lamont Hill en 2008 para pro­po­ner­le un diá­lo­go, toda­vía no se sabía si Barack Oba­ma sería el can­di­da­to del Par­ti­do Demó­cra­ta. Has­ta la fecha obser­van su desem­pe­ño como Pre­si­den­te y las incon­gruen­cias del nue­vo movi­mien­to racis­ta que ha sur­gi­do en su con­tra.

Marc: Aún aho­ra es asom­bro­so pen­sar que el hijo de un inmi­gran­te de Ken­ya pue­da ser pre­si­den­te del impe­rio más pode­ro­so en la his­to­ria del mundo….Su narra­ti­va lo hace excep­cio­nal para un seg­men­to del elec­to­ra­do…

Mumia: Lo hace excep­cio­nal, pero tam­bién lo hace acep­ta­ble por­que no es un negro ame­ri­cano de Esta­dos Uni­dos en el sen­ti­do que tú y yo lo somos. Aun­que su fami­lia afri­ca­na tie­ne ante­ce­den­tes colo­nia­les, no tie­ne ante­ce­den­tes de la escla­vi­tud….

A decir ver­dad, ni el uno ni el otro espe­ra­ban mucho de Oba­ma. Los lec­to­res de los ensa­yos de Mumia Abu-Jamal recor­da­rán que el pre­so polí­ti­co había fus­ti­ga­do dura­men­te al can­di­da­to pre­si­den­cial por des­lin­dar­se de su men­tor, el reve­ren­do Jere­miah Wright, al suge­rir que era algo como “el tío loco” que se encuen­tra en muchas fami­lias. Des­pués de citar varias de las decla­ra­cio­nes del reve­ren­do Wright sobre el papel agre­si­vo y vio­len­to de Esta­dos Uni­dos en el mun­do y sobre el tra­to de los indí­ge­nas y afro-des­cen­dien­tes en el país, Mumia acu­só a Oba­ma de inten­tar “apa­ci­guar a la dere­cha fas­cis­ta”. Dijo: “El pro­ble­ma no es la locu­ra del reve­ren­do Wright, sino que él haya dicho la fría ver­dad, sin rodeos. Ahí está el pro­ble­ma”.

Tres años des­pués, el pre­so y el pro­fe­sor cri­ti­can la pos­tu­ra de Oba­ma fren­te a la comu­ni­dad negra en Esta­dos Uni­dos.

Marc: Es frus­tran­te que él no nos acer­que; por lo con­tra­rio corre en la direc­ción opues­ta.

Mumia: Y fíja­te en el tra­to que les da a los negros pobres y de la cla­se obre­ra. Fíja­te en la niña de 7 años Aiya­na Stan­ley Jones, ase­si­na­da a bala­zos por la poli­cía de Detroit en una reda­da. Fíja­te en Sean Bell, ase­si­na­do por la poli­cía de la Ciu­dad de Nue­va York la noche antes de su boda. La lis­ta sigue cre­cien­do. Pero Oba­ma y su Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia no han hecho nada de impor­tan­cia sobre estos asun­tos. Nin­gu­nas acu­sa­cio­nes de crí­me­nes de odio. Nin­gu­na ver­da­de­ra opo­si­ción a la bru­ta­li­dad policiaca….Si no supie­ras que el tipo es negro, no hay nada en su prác­ti­ca que lo dela­ta­ría. No habla de cómo la mayo­ría de los negros están vivien­do un infierno en tér­mi­nos de la eco­no­mía, la salud y la edu­ca­ción. No habla del com­ple­jo indus­trial car­ce­la­rio… Si lo men­cio­na es des­de el pun­to de vis­ta de la dere­cha….

Marc: Y es una locu­ra que aún cuan­do un pre­si­den­te negro no res­pon­de a los gra­ves pro­ble­mas enfren­ta­dos por la Amé­ri­ca negra, sur­ge un fuer­te movi­mien­to en reac­ción a su pre­si­den­cia. Las encues­tas recien­tes seña­lan que hay más racis­mo que nun­ca. El movi­mien­to del Par­ti­do del Té cre­ce. Hay un resur­gi­mien­to de las orga­ni­za­cio­nes del nacio­na­lis­mo blan­co….

Un tema que sur­ge en todas las con­ver­sa­cio­nes repro­du­ci­das en El aula y la cel­da es el de la supre­ma­cía blan­ca, no solo como un asun­to de pre­jui­cios racia­les sino como un sis­te­ma de poder.

Mumia: No pode­mos olvi­dar del hecho fun­da­men­tal: ésta es una socie­dad de la supre­ma­cía blan­ca. Se fun­dó así. En 1790 apro­ba­ron una ley que dice que sólo la gen­te blan­ca pue­de ser nacio­na­li­za­da como ciu­da­da­nos de Esta­dos Uni­dos…. Hubo muchos gru­pos que inten­ta­ron ins­cri­bir­se en el “club blanco”…Pero los jue­ces dije­ron, “No pode­mos defi­nir con pre­ci­sión cien­tí­fi­ca lo que es ‘ser blan­co’ pero sabe­mos lo que es blan­co y lo que no lo es, y tú no eres blan­co”….

Comen­tan que la mis­ma pos­tu­ra pre­va­le­ce has­ta la fecha en Fran­cia, Ale­ma­nia e Ingla­te­rra y des­ta­can la iro­nía implí­ci­ta en un sis­te­ma de poder glo­bal que se ha cons­trui­do en base a una men­ti­ra.

Marc: La lógi­ca racial está muy enre­ve­sa­da en la era de Oba­ma…. Con el envío de avio­nes depre­da­do­res no tri­pu­la­dos por todos lados del mun­do,… él no podría ser más nacio­na­lis­ta o impe­ria­lis­ta, pero nun­ca ten­drá el apo­yo masi­vo de la nación que lo ve como un extran­je­ro sub­ver­si­vo. Inter­pre­ta a la per­fec­ción el papel de un pre­si­den­te blan­co y ni siquie­ra le dan cré­di­to por su actua­ción.

Cul­tu­ra

Los dos auto­res com­par­ten un amor por la cul­tu­ra negra ejem­pli­fi­ca­do en su valo­ra­ción de la músi­ca de John Col­tra­ne, y espe­cial­men­te su can­ción “Un amor supre­mo”, como una fuer­te expre­sión de liber­tad y valor. Sin embar­go esta con­ver­sa­ción en El aula y la cel­da gira alre­de­dor de la expre­sión artís­ti­ca de cul­tu­ra urba­na que ha sido domi­nan­te en las comu­ni­da­des negras duran­te tres déca­das y que se ha exten­di­do a muchas par­tes del mun­do: el hip-hop.

Cabe seña­lar que Marc Lamont Hill es el autor de un libro sobre el hip-hop, Beats, Rhy­mes and Class­room Life (Rit­mos, rimas y la vida esco­lar), mien­tras Mumia ha escri­to varios ensa­yos sobre el tema y man­tie­ne un diá­lo­go con artis­tas como M‑1 de Dead Prez y Boots Riley de The Coup. Al res­pon­der a sus dudas sobre cómo evi­tar la coop­ta­ción, les ha suge­ri­do que para crear un arte dura­de­ro, hay que evi­tar los temas mate­ria­lis­tas y con­cen­trar en la gue­rra con­tra las comu­ni­da­des de color y la resis­ten­cia de la gen­te.

Marc: Cuan­do pien­sas en los jóve­nes negros pobres del Bronx post-indus­trial quie­nes lle­va­ron los vie­jos dis­cos de su abue­la al sótano para crear una for­ma de arte glo­bal, y cuan­do pien­sas en el cie­rre de los pro­gra­mas extra­es­co­la­res y la fal­ta de acce­so a ins­tru­men­tos musi­ca­les para la juven­tud y la mane­ra en que con­vir­tie­ron la tor­na­me­sa en un ins­tru­men­to, el hip-hop real­men­te es un tri­bu­to al genio de los negros, y en este aspec­to es revo­lu­cio­na­rio… Pero tam­bién pien­so que actual­men­te es una for­ma revo­lu­cio­na­ria caren­te de con­te­ni­do revo­lu­cio­na­rio…. Pren­des la radio y escu­chas letras lle­nas de miso­gi­nia, vio­len­cia y homo­fo­bia…. aun­que hay que decir que estas ten­den­cias tam­bién exis­ten en muchos géneros…Sin embar­go, lo que más me preo­cu­pa es la coop­ta­ción por los dis­que­ros.

Mumia dice que en reali­dad él no con­si­de­ra al hip-hop pre­ci­sa­men­te como un movi­mien­to revo­lu­cio­na­rio debi­do a sus altos están­da­res para el uso de este tér­mino, pero admi­ra la mane­ra en que los jóve­nes reco­gie­ron mate­ria­les vie­jos y dese­cha­dos y “crea­ron algo increí­ble­men­te nue­vo que sacu­dió el mun­do”. Tam­bién com­par­te la preo­cu­pa­ción de Marc sobre la for­ma sin el con­te­ni­do. Para los dos auto­res, el impul­so a la liber­tad y el espí­ri­tu de resis­ten­cia son los pun­tos fuer­tes de esta músi­ca y encuen­tran las expre­sio­nes inter­na­cio­na­les suma­men­te refres­can­tes.

Marc: Como un pue­blo opri­mi­do, nues­tra sed por la liber­tad está evi­den­te en toda nues­tra cul­tu­ra.

Mumia: Este impul­so hacia la liber­tad se encuen­tra en los orí­ge­nes del hip-hop…. El hip-hop nació en pro­fun­da opo­si­ción a la narra­ti­va domi­nan­te sobre el mun­do y sobre la juven­tud negra….En Esta­dos Uni­dos esa narra­ti­va dice “lo negro no es humano”…. Entre las voces del hip-hop en Esta­dos Uni­dos y tam­bién en muchas par­tes del mun­do hay quie­nes man­tie­nen viva la tra­di­ción. Hay una con­ti­nui­dad entre el Movi­mien­to de Artes Negras de los años ‘60 y ‘70 y la nue­va gene­ra­ción que com­bi­na la pala­bra y el com­pás para crear pai­sa­jes ver­ba­les y rít­mi­cos de sus vidas, sus reali­da­des, sus temo­res.

Marc: Esto es real. Y este espí­ri­tu de resis­ten­cia tie­ne que estar en la pró­xi­ma fase de nues­tra cul­tu­ra tam­bién….

Lide­raz­go

En medio de los gra­ves pro­ble­mas que las comu­ni­da­des negras enfren­tan hoy en día, Marc y Mumia des­ta­can la fal­ta de lide­raz­go polí­ti­co, inte­lec­tual y moral. Ofre­cen una crí­ti­ca mor­daz a la cla­se polí­ti­ca negra actual y a los líde­res reli­gio­sos que se han vuel­to tra­fi­can­tes de influen­cias. Aun­que bien pue­de ser que muchos de los lec­to­res de este libro no vean la nece­si­dad de nin­gún líder, tam­bién es cier­to que los auto­res no lamen­tan la ausen­cia de un lide­raz­go auto­ri­ta­rio, sino de gen­te de ideas, valor y éti­ca que visua­li­ce otro maña­na y esté dis­pues­ta a actuar colec­ti­va­men­te para rea­li­zar­lo.

Mumia: Nun­ca hemos teni­do una edad de oro, pero en un momen­to cier­tos líde­res fue­ron obli­ga­dos a desa­rro­llar­se debi­do al movi­mien­to de libe­ra­ción negra que explo­ta­ba en el país. Mar­tin Luther King, por ejem­plo, empe­zó como un cau­te­lo­so pre­di­ca­dor de la peque­ña bur­gue­sía y vol­vió a ser un voce­ro de gen­te que no era de su coro o de su igle­sia. Cuan­do levan­tó la voz con­tra la gue­rra en Viet­nam fue denun­cia­do por otros líde­res negros… y aban­do­na­do por la pren­sa blan­ca [que lo había ado­ra­do.…]

Marc: Cuan­do pen­sa­mos en DuBois, Mar­cus Gar­vey, Harriet Tub­man o Ella Baker, vemos una éti­ca de ries­go que mar­ca un fuer­te con­tras­te con la ausen­cia de valor polí­ti­co hoy en día….Tenemos un pre­si­den­te negro que pro­mue­ve for­mas desas­tro­sas del capi­ta­lis­mo glo­bal, ini­cia gue­rras impe­ria­lis­tas y se nie­ga a pro­te­ger a los ciu­da­da­nos más vul­ne­ra­bles del país. Y muchos polí­ti­cos negros sim­ple­men­te fun­cio­nan como porris­tas para su gobierno.

Dice Mumia que en los movi­mien­to socia­les ha exis­ti­do el pro­ble­ma de que “los líde­res no crea­ron un espa­cio para las her­ma­nas” a pesar de unos esfuer­zos para hacer esto. Al hablar de su expe­rien­cia como Pan­te­ra Negra, dice que cuan­do esta­ba escri­bien­do su libro sobre la orga­ni­za­ción, leyó unos escri­tos de uno de los fun­da­do­res, Bobby Sea­le, quien afir­mó que la mayo­ría de los inte­gran­tes eran muje­res. Mumia recuer­da que cuan­do él tra­ba­ja­ba en tres o cua­tro cen­tra­les en dife­ren­tes par­tes del país, le tocó tra­ba­jar bajo el lide­raz­go de muje­res como Judi Dou­glass y Safi­yah Bukha­ri. Dice. “Me di cuen­ta que las muje­res eran las inte­gran­tes y líde­res más cons­tan­tes, con­cien­zu­das y fie­les a sus prin­ci­pios”. Por otro lado, dice que “muchos her­ma­nos cre­cie­ron en la igle­sia, que es estric­ta y pro­fun­da­men­te patriar­cal, y por eso ellos fue­ron con­di­cio­na­dos teo­ló­gi­ca e ideo­ló­gi­ca­men­te para ver a las her­ma­nas como subor­di­na­das”.

Marc hace una pre­gun­ta que sue­le sur­gir en muchos movi­mien­tos socia­les: “His­tó­ri­ca­men­te, muchos líde­res negros han dicho que las cues­tio­nes de géne­ro son impor­tan­tes, pero secun­da­rias a raza. Dado que la supre­ma­cía blan­ca es la lógi­ca y fuer­za orga­ni­za­ti­va de Esta­dos Uni­dos, pien­san que hay que resol­ver la cues­tión de raza pri­me­ro y lue­go diri­gir­nos a los temas de géne­ro, sexua­li­dad, etcé­te­ra. ¿Qué opi­nas al res­pec­to?”

Mumia: Hmmm. Esto está difí­cil, her­mano. Creo que hay que leer y estu­diar el pen­sa­mien­to de las femi­nis­tas negras sobre este tema….Adrien Wing, por ejem­plo, dice que la ley tien­de a ver a la mujer negra como un adi­ti­vo: mujer + negro, como 1+1=2. Pero ella plan­tea que la expe­rien­cia feme­ni­na negra es mul­ti­pli­ca­ti­va: mujer, negra, obre­ra, etc, como 1×1×1=1. No se pue­de res­tar o divi­dir una par­te de la vida de una mujer por­que ella es un ser mul­ti­fa­cé­ti­co. Esto me pare­ce razo­na­ble por­que reve­la los lími­tes de la ley. ¿Cómo es posi­ble res­tar una face­ta inte­gral de tu ser?

Enfa­ti­za que la supre­ma­cía blan­ca, por otro lado, “res­ta, divi­de y exclu­ye”. Se cons­tru­ye sobre la idea de divi­dir y con­quis­tar. Mumia afir­ma que es nece­sa­rio enfren­tar todas las cues­tio­nes a la vez des­de dis­tin­tas reali­da­des mul­ti­di­men­sio­na­les “para pro­du­cir una tota­li­dad que recha­za la estre­chez y fal­se­dad de las ideas de la supre­ma­cía blan­ca y mas­cu­li­na”.

Pri­sión

A Mumia Abu-Jamal y Marc Lamont Hill no sólo les preo­cu­pa el tre­men­do incre­men­to en la pobla­ción car­ce­la­ria, sino el papel cen­tral que la pri­sión asu­me en la cons­cien­cia y vida dia­ria de la comu­ni­dad negra.

Marc: ¿Cómo lle­ga­mos a esta situa­ción? Hoy en día tene­mos 2.5 millo­nes de per­so­nas en pri­sión y 7.7 millo­nes bajo super­vi­sión penal. Uno de cada tres hom­bres negros entre la edad de 20 y 28 está bajo algún tipo de super­vi­sión penal….

Mumia recuer­da que a prin­ci­pios de los ‘70, hubo entre 250,000 y 300,000 per­so­nas encar­ce­la­das. Dice: “Lo enten­di­mos como una mani­fes­ta­ción del fas­cis­mo. ¡Y pro­tes­ta­mos!”

Expli­ca que la des­in­dus­tria­li­za­ción de las áreas urba­nas tie­ne mucho que ver con la explo­sión en la pobla­ción car­ce­la­ria. Gra­cias a Clin­ton y su Tra­ta­do de Libre Comer­cio aho­ra hay pocos tra­ba­jos indus­tria­les, mien­tras los tra­ba­jos en la indus­tria de la repre­sión han aumen­ta­do drás­ti­ca­men­te, espe­cial­men­te en las áreas rura­les. Dice que la cons­truc­ción y man­te­ni­mien­to de las pri­sio­nes, la pre­pa­ra­ción de la comi­da y el sumi­nis­tro de ser­vi­cios de salud, etc., se han vuel­to un gran nego­cio.

Agre­ga: “Y la bur­gue­sía negra hizo un tra­to con el lide­raz­go del Par­ti­do Demó­cra­ta: uste­des hagan lo suyo y per­mi­tan que noso­tros haga­mos lo nues­tro”.

Marc: Si, fue un tra­to faus­tiano. Pro­gra­mas como la acción afirmativa…han per­mi­ti­do que unos indi­vi­duos de la cla­se media negra con­si­gan mejo­res tra­ba­jos, asis­tan a las uni­ver­si­da­des más pres­ti­gio­sas, y se bene­fi­cien de otros meca­nis­mos de movi­li­dad de cla­se. A cam­bio de esto, ellos han cri­mi­na­li­za­do a la gran par­te de la gen­te negra a tra­vés de otras polí­ti­cas….

Mumia: Pues, la cla­se de uno afec­ta la consciencia….Y la polí­ti­ca públi­ca pro­du­ce cri­mi­na­les, ¿ver­dad? Es decir, la ley es lo que los gober­nan­tes digan. Duran­te años se ha per­mi­ti­do que los poli­cías anden roban­do, saquean­do, matan­do….

Dice Marc que es inne­ga­ble que los más cas­ti­ga­dos y más sobre-repre­sen­ta­dos en pri­sión son los negros. Seña­la la deten­ción selec­ti­va de los jóve­nes negros y expli­ca el pro­ce­so de cri­mi­na­li­za­ción. En los ope­ra­ti­vos lla­ma­dos “parar y regis­trar”, los detie­nen y los acu­san de un deli­to gra­ve. Lue­go los jóve­nes no tie­nen los recur­sos para con­tra­tar a un abo­ga­do, y por eso sue­len acep­tar un tra­to ofre­ci­do por el fis­cal, tal vez sin saber que esto impli­ca la pér­di­da de acce­so a vivien­da públi­ca, edu­ca­ción y empleo.

Dice: “Esto es algo que nun­ca pasa­ría en las comu­ni­da­des pri­vi­le­gia­das. ¡Dios mío! Si la poli­cía inva­die­ra al cam­pus de Har­vard, Prin­ce­ton o Colum­bia cual­quier vier­nes en la noche ¿cuán­tas per­so­nas encon­tra­ría con dro­ga, hacien­do escán­da­lo públi­co, ori­nan­do en la calle? ¡Sufi­cien­tes para cons­truir todo un nue­vo com­ple­jo de pri­sio­nes!”

Mumia comen­ta que es intere­san­te que varios esta­dos estén hacien­do unas leves reduc­cio­nes de la pobla­ción car­ce­la­ria en fechas recien­tes, aun­que sea por los moti­vos equi­vo­ca­dos. Dice que debi­do a la cri­sis eco­nó­mi­ca, están sol­tan­do a unos pre­sos para redu­cir sus gas­tos. Pero pien­sa que toda­vía exis­te un pro­ble­ma muy gra­ve en ausen­cia de un amplio movi­mien­to abo­li­cio­nis­ta.

Dice: “Algu­nas per­so­nas aho­ra están empe­zan­do a pen­sar cosas que antes eran tabúes: ¡la abo­li­ción! Pero hace fal­ta todo un movi­mien­to.”

Marc: Sí, estoy con­ven­ci­do que este mons­truo es ven­ci­ble. Pero como dices, hace fal­ta un movi­mien­to, y tie­ne que ser local, nacio­nal y glo­bal por­que están expor­tan­do estas pri­sio­nes. Vemos los ejem­plos de Guan­tá­na­mo y Abu Ghraib.

Cabe seña­lar que un des­tino prin­ci­pal de dichas expor­ta­cio­nes es Méxi­co, don­de actual­men­te hay un auge en la cons­truc­ción de pri­sio­nes tipo super­max que, con finan­cia­mien­to y ase­so­ría bajo la Ini­cia­ti­va Méri­da, repro­du­cen el mode­lo de ais­la­mien­to seña­la­do por exper­tos como el Rela­tor Espe­cial de la ONU, Juan Mén­dez, como una for­ma de tor­tu­ra.

Escue­las

Los afri­ca­nos en Amé­ri­ca siem­pre han con­ce­bi­do la edu­ca­ción como un camino a la liber­tad, dicen Hill y Abu-Jamal. Pero des­pués de que la Supre­ma Cor­te prohi­bió la segre­ga­ción racial en las escue­las en 1954, hubo una reac­ción de los supre­ma­cis­tas blan­cos en con­tra de la pro­pia edu­ca­ción públi­ca y aho­ra se vive una era de re-segre­ga­ción. Dicen que en los últi­mos años, las escue­las no sólo han fra­ca­sa­do en cum­plir con las nece­si­da­des colec­ti­vas de las comu­ni­da­des negras, sino que se han vuel­to sitios de “mala edu­ca­ción, repre­sión y pre­pa­ra­ción para el com­ple­jo indus­trial car­ce­la­rio”.

Mumia: Siem­pre ha exis­ti­do una cri­sis edu­ca­ti­va para los afri­cano-ame­ri­ca­nos, pero aho­ra es peor que nunca…Lo que esta­mos vien­do es la mer­can­ti­li­za­ción de la edu­ca­ción….

Marc: Sí, la lógi­ca de la pri­va­ti­za­ción, glo­ba­li­za­ción y fun­da­men­ta­lis­mo del mer­ca­do libre se extien­de a la edu­ca­ción.

Mumia: Lo peor es que aho­ra las escue­las urba­nas son pre­cur­so­ras de la pri­sión.

Marc: Sí, cuan­do entras en una escue­la en el Nor­te de Fila­del­fia o Watts o Har­lem hay una fila don­de espe­ras 20 minu­tos para entrar. Tie­nes que pasar por poli­cías uni­for­ma­dos, super­vi­so­res de liber­tad con­di­cio­nal, perros que detec­tan dro­gas, escá­ne­res de mano, y detec­to­res de metal….Y una vez que estás den­tro, ¡no hay nadie que impi­da que te vayas! En las aulas, hay muchas cosas prohi­bi­das. Por ejem­plo, aho­ra es una infrac­ción lle­var tije­ras a la escuela…Y si gri­tas a una maes­tra, te pue­den lle­var a la cár­cel, acu­sa­do de alte­ra­ción del orden públi­co.

Mumia: Me pare­ce que esto es la esen­cia del neo­li­be­ra­lis­mo.

Mumia expli­ca que aho­ra con la fuga de bue­nos tra­ba­jos indus­tria­les de los barrios y con el desa­rro­llo de la eco­no­mía de ser­vi­cios, hay un cla­ro esfuer­zo para que­brar el espí­ri­tu de los niños y niñas para que acep­ten su lugar en una socie­dad cir­cuns­cri­ta y para que no haya la más míni­ma resis­ten­cia.

Marc opi­na que ya es hora que la gen­te negra inter­ven­ga. Plan­tea que por supues­to, hay que exi­gir que el gobierno cum­pla con su deber, aún sabien­do que las auto­ri­da­des nun­ca van a dar a las comu­ni­da­des negras las herra­mien­tas de su libe­ra­ción. “Esto sig­ni­fi­ca,” dice, “que nece­si­ta­mos nues­tras pro­pias escue­las, nues­tras pro­pias ins­ti­tu­cio­nes, nues­tras pro­pias comu­ni­da­des…”

Mumia: Se me ocu­rre que es el momen­to para recu­pe­rar las vie­jas escue­las de libe­ra­ción, tal vez con el res­pal­do de un gru­po de pro­mi­nen­tes rape­ros.

Amor

Los auto­res comen­tan que les daba mie­do abor­dar este tema por­que no sabían qué es lo que iban a des­cu­brir.

Marc: Para mí, este tema ha sido el más difí­cil. No sabía dón­de empe­zar.

Mumia: Pues, el amor no ha sido fácil para nosotros…De hecho, fue criminalizado…Sí. Duran­te la escla­vi­tud el amor fue un cri­men para los negros. No pudis­te casar­te con la mujer de tu cora­zón. Y no pudis­te pro­te­ger a tus hijos e hijas. No pudis­te pro­te­ger a tu mamá o tu papá. El amor fue ile­gal. El sexo fue ilí­ci­to, pero el amor fue ile­gal por­que se supo­nía que no éra­mos seres huma­nos. Si pudié­ra­mos amar, habrían teni­do que con­si­de­rar­nos per­so­nas en lugar de mer­can­cía.

Marc: Enton­ces, el amor negro siem­pre ha sido…

Mumia: sub­ver­si­vo….

Marc: ¿Ama­mos a las her­ma­nas, Mu? Digo, ¿los hom­bres negros ama­mos a las muje­res negras?

Mumia: Deci­mos que las ama­mos y soña­mos con ellas, pero no las tra­ta­mos como si las amá­ra­mos….

Mumia comen­ta que si alguien le habría dicho en 1968 que den­tro de 30 o 40 años los cha­vos anda­rían que­rien­do ser padro­tes, él se hubie­ra reí­do o tal vez hubie­ra des­con­ta­do al men­sa­je­ro. Deplo­ra la incul­ca­ción hoy en día de imá­ge­nes des­pec­ti­vas de las muje­res ” en nues­tra cul­tu­ra, nues­tra músi­ca, nues­tra ropa, nues­tras pala­bras y nues­tros pen­sa­mien­tos”. Pre­gun­ta: “¿Qué pue­de ser más depre­da­dor que ver a una mujer des­de la pers­pec­ti­va de un padro­te? Es el capi­ta­lis­mo al máxi­mo extre­mo don­de la mujer es un pro­duc­to”.

Marc lle­va la con­ver­sa­ción a las rela­cio­nes gay y les­bia­nas. Comen­ta que mien­tras muchí­si­mos negros salie­ron a votar por Barack Oba­ma en el 2008, tam­bién muchos vota­ron por la Pro­po­si­ción 8 que puso fin a los matri­mo­nios gay….

Mumia seña­la el papel de la igle­sia en la incul­ca­ción de la homo­fo­bia. Dice: “Nues­tra gen­te toda­vía está ata­da a las igle­sias con mil cuer­das. Pobla­mos las igle­sias o mez­qui­tas que tie­nen en el fon­do ense­ñan­zas que demo­ni­zan a los her­ma­nos y her­ma­nas les­bia­nas, gay, bise­xua­les y trans-géne­ros (LGBT). Somos real­men­te con­ser­va­do­res con res­pec­to a esta cues­tión….”

Mark: No creo que sea posi­ble hablar de amor en una comu­ni­dad que no inclu­ya a los her­ma­nos y her­ma­nas LGBT. ¿Cómo nos ama­mos más ple­na­men­te?

Mumia: ¿Sabes qué, Marc? Tene­mos que amar­nos con toda nues­tra fuer­za o deja­mos de exis­tir. Es tan sen­ci­llo.

Marc: ¿Está dicien­do que nues­tra pro­pia vida está en jue­go?

Mumia: Sí. En el cal­do de la supre­ma­cía blan­ca, la socie­dad real­men­te no nos quie­re. Si no nos que­re­mos pro­fun­da, acti­va y hones­ta­men­te, con todas nues­tras debi­li­da­des, defec­tos y asun­tos no resuel­tos, vamos a des­apa­re­cer de la faz de la tie­rra…. Para mí, el amor es lo que enri­que­ce la vida, lo que le da color, lo que hace que val­ga la pena vivir. Por eso, el amor tie­ne que ser inclu­yen­te, o si no, se va a des­ba­ra­tar. Los pri­me­ros seres huma­nos que levan­ta­ron las caras al cie­lo eran los negros. Por eso, la vida ente­ra vie­ne de ese lega­do. Nos toca amar­la con ganas y dar a luz a un nue­vo mun­do.

Mas­cu­li­ni­dad

Marc Lamont Hill y Mumia Abu-Jamal afir­man que los hom­bres negros se encuen­tran en cri­sis, que sea en el empleo, edu­ca­ción o encar­ce­la­mien­to masi­vo, y pien­san que estas con­di­cio­nes están rela­cio­na­das con su mane­ra de enten­der la mas­cu­li­ni­dad negra.

Mumia: Pien­so que la mas­cu­li­ni­dad es algo que se nos impo­ne, y lo mis­mo es cier­to para los blan­cos, negros, lati­nos y asiá­ti­cos. Ser hom­bre en esta socie­dad impli­ca acep­tar, has­ta cier­to pun­to, el con­cep­to del ‘hom­bre ame­ri­cano’. Esto sig­ni­fi­ca ser agre­si­vo, domi­nan­te, pre­sun­tuo­so, enfá­ti­co y arro­gan­te.

Para Marc, la influen­cia del patriar­ca­do sobre la idea de la mas­cu­li­ni­dad negra es cla­ve. Dice que, lamen­ta­ble­men­te, muchas per­so­nas aso­cian la hom­bría con la capa­ci­dad de domi­nar y con­tro­lar las cosas.

Dice Mumia que a él le da cora­je cuan­do escu­cha crí­ti­cas del lla­ma­do patriar­ca­do negro por­que pien­sa que los hom­bres negros son menos patriar­ca­les que otros hom­bres en la socie­dad. Seña­la que con fre­cuen­cia las muje­res son el sos­tén de la fami­lia debi­do a la exclu­sión de los hom­bres negros en muchos cam­pos. No ale­ga que exis­te un matriar­ca­do negro, pero comen­ta que en la prác­ti­ca, “quien man­ten­ga la fami­lia man­da, y en muchos casos esta per­so­na no es el hom­bre”. Sugie­re que los hom­bres negros no han teni­do la rique­za o el acce­so a capi­tal o pro­pie­dad nece­sa­rio para for­mar par­te de un patriar­ca­do ver­da­de­ro.

Dice: “Es cier­to que algu­nos hom­bres pier­den la cabe­za en casa y quie­ren ser el man­da­más, pero pien­so que esto es una imi­ta­ción de lo que se pro­yec­ta en la cul­tu­ra nacional….No refle­ja el patriar­ca­do, sino la fal­ta de poder. Es el bull­ying. Creo que a veces nos por­ta­mos de mane­ra agre­si­va para ocul­tar nues­tra inca­pa­ci­dad de domi­nar en los espa­cios de poder en la socie­dad…”

Marc: No estoy de acuer­do, her­mano. Con este razo­na­mien­to los supre­ma­cis­tas blan­cos podrían jus­ti­fi­car lo que hacen por­que no tie­nen el poder ins­ti­tu­cio­nal. Tal vez no tene­mos el poder de domi­nar en el mun­do ente­ro, pero tene­mos el poder de ser opre­si­vos en nues­tras comunidades…Hemos cons­trui­do un con­cep­to de mas­cu­li­ni­dad defi­ni­do por la hiper­se­xua­li­dad y la hete­ro­se­xua­li­dad obli­ga­to­ria.

Mumia: No estás min­tien­do. Pero ¿qué par­te de esto es pro­pa­gan­da publi­ci­ta­ria en los medios? Este con­cep­to está pro­yec­ta­do en el mun­do pero noso­tros no lo pro­yec­ta­mos. Más bien segui­mos un guión escri­to por gen­te aje­na a nues­tra realidad…Yo cre­cí escu­chan­do a los can­tan­tes que expre­sa­ron sus anhe­los, sus deseos, su amor para las her­ma­nas –gen­te como Smo­key, los Tem­pta­tions, Teddy Pen­der­grass, Luther…

Marc: ¿Luther?

Mumia: Bueno, pues tal vez no can­ta­ba a las her­ma­nas pero no sabía­mos esto en aquel enton­ces.

Marc: Vale.

Mumia recuer­da que a los hom­bres negros les ense­ñan en la infan­cia a “supri­mir los mie­dos, las penas, los amo­res y la rabia ‘inapro­pia­da’”, y Marc enfa­ti­za que este des­ape­go emo­cio­nal refuer­za y nor­ma­li­za una cul­tu­ra de vio­len­cia.

Dice: “La vio­len­cia hacia la pare­ja ínti­ma y el abu­so sexual son muy fre­cuen­tes en nues­tras comu­ni­da­des, igual que en otras. Pien­so que esto tie­ne que ver con la mane­ra en que habla­mos de nues­tras rela­cio­nes físi­cas con las muje­res. Muchas veces para hablar del sexo, los hom­bres usan tér­mi­nos vio­len­tos como ‘la voy a gol­pear’”.

Mumia: Te escu­cho.

Marc: Creo que es una mane­ra de hacer­nos insen­si­bles a los duros nive­les de vio­len­cia.

Mumia: Tie­nes toda la razón. Nun­ca lo había pen­sa­do de esa mane­ra.

Vida y muer­te

Esta con­ver­sa­ción, como las demás, se hizo cuan­do Mumia toda­vía esta­ba ence­rra­do en el corre­dor de la muer­te antes de ser tras­la­da­do al “hue­co” del penal de media­na segu­ri­dad Maha­noy en diciem­bre del 2011 y lue­go envia­do a Pobla­ción Gene­ral a fina­les de enero del 2012.

Marc: Cuan­do te visi­to, esta­mos sepa­ra­dos por un plexi-glas…Cuando habla­mos por telé­fono, la ope­ra­do­ra inte­rrum­pe constantemente…Has de tener que enfren­tar este tipo de cosas dia­ria­men­te. ¿Cómo se sien­te estar siem­pre bajo la som­bra de la muer­te?

Mumia: Nun­ca te olvi­das de ella. Impreg­na todos los aspec­tos de tu vida…Pero la tris­te ver­dad es que millo­nes de hom­bres negros viven bajo esta som­bra de una mane­ra u otra….

Marc: Para ti per­so­nal­men­te, ¿cuál es la par­te más difí­cil de vivir en el corre­dor de la muer­te?

Mumia: Estar sepa­ra­do de mi espo­sa y mis hijos e hijas. Estar lejos de la gen­te que amo y que me aman….Y no sólo es duro para mí, sino para ellos tam­bién.

Marc: Me pare­ce que uno de los aspec­tos más crue­les es eso de prohi­bir todo con­tac­to físi­co duran­te las visi­tas…

Mumia: Este lugar está dise­ña­do para matar al alma. Pero cuan­do hay amor y cuan­do te esfuer­zas, pue­des sos­te­ner las rela­cio­nes. Aun­que mis hijas e hijos aho­ra son gran­des, nun­ca dejo de hacer­les tar­je­tas de cum­plea­ños a mano. Nun­ca dejo de ave­ri­guar cómo están o dejar­les saber que los amo. Este tipo de amor pue­de cor­tar vidrio. Lo pue­den sen­tir. Mi espo­sa tam­bién.

Marc: Aun­que todo el pue­blo negro no está en el corre­dor de la muer­te, enfren­ta­mos una tre­men­da deses­pe­ra­ción colec­ti­va… ¿Cómo man­te­ne­mos la espe­ran­za en medio de tan­to sufri­mien­to?

Mumia: Pues es nues­tro don y nues­tra mal­di­ción. Pare­ce que nues­tra sabi­du­ría y expe­rien­cia his­tó­ri­ca están codi­fi­ca­das en nues­tro ADN. Tene­mos un espí­ri­tu libre, un sen­ti­do del humor y una lige­re­za de ser que nos sos­tie­ne.

Marc: Sí, no me lo pude creer cuan­do te visi­té la pri­me­ra vez y me tenías murien­do de risa con tus cuen­tos y tus imi­ta­cio­nes…

Mumia: Es el humor de la hor­ca.

Marc: Es increí­ble que en medio de las situa­cio­nes más dolo­ro­sas y absur­das, encon­tre­mos el gozo.

Mumia: Pues nos reí­mos para no llorar…Los negros somos la encar­na­ción tan­to de la deses­pe­ra­ción como del gozo de la vida. Así pudi­mos crear el blues.

Marc: A eso me refie­ro. Ese sen­ti­do tragicómico…Es un com­pro­mi­so a no ser pri­sio­ne­ros de la des­es­pe­ran­za…

Mumia: Tam­bién mis sue­ños son un camino hacia la liber­tad….

Marc: ¿En qué sue­ñas?

Mumia: No me lo vas a creer. Casi no hablo o escri­bo de esto por­que a mucha gen­te le podría sacar de onda, pero como me pre­gun­tas…. va.

Marc: ¡Oh, rayos!

Mumia: Via­jo al mun­do. A veces via­jo a unas memo­rias del pasa­do. Me sor­pren­de qué tan segui­do sue­ño de algo como Plain­field, Ver­mont, don­de fui a la uni­ver­si­dad, por­que es un lugar her­mo­so. He soña­do con ser uno y otro ani­mal, alguien de otro géne­ro, has­ta de otra raza…Una vez soñé que yo era una mar­so­pa o un tibu­rón en el mar… Si estoy cami­nan­do en la calle en mis sue­ños, sien­to el calor del sol. Sudo. He sido una mujer blan­ca, una mujer asiá­ti­ca, has­ta un hom­bre blan­co… Bueno, esa fue una pesa­di­lla.

Marc: ¡Hijo­le! Esto es fas­ci­nan­te. En tus sue­ños tie­nes la liber­tad y la segu­ri­dad de ser quién quieras….Pero lue­go te des­pier­tas y estás otra vez en un cam­po de exter­mi­na­ción. ¿Cómo enfren­tas esta reali­dad?

Mumia: Antes fue devas­ta­dor. Pero aho­ra creo que for­ta­le­ce mi tra­ba­jo. Estoy aquí en un cam­po de exter­mi­na­ción rodea­do por dece­nas de hom­bres en la mis­ma situa­ción. Enton­ces hay que hacer lo mejor posi­ble para trans­for­mar la situación….En Occi­den­te, la muer­te se con­si­de­ra algo para evi­tar, negar y estig­ma­ti­zar. Pero todos esta­mos murien­do.

Marc: ¿Qué tan segui­do pien­sas en la muer­te?

Mumia: Todos los días.

Marc: ¿Te da mie­do?

Mumia: Tie­nes que vivir sin temor por­que no con­tro­las la muer­te.

Marc: ¿Nun­ca tie­nes el impul­so de dar­te por ven­ci­do?

Mumia: ¡Oh no! Soy el hom­bre más ocu­pa­do que conoz­co.

Marc: Pero no es sólo la can­ti­dad de tra­ba­jo que haces. Eres par­te de algo más gran­de ¿no?

Mumia: Marc, la lucha con­tra la pena de muer­te es más gran­de que yo. La lucha con­tra el com­ple­jo indus­trial car­ce­la­rio es más gran­de que yo. La lucha por la jus­ti­cia social es más gran­de que yo. Y éstas con­ti­nua­rán des­pués de que me vaya. La lucha sigue. Lo impor­tan­te es saber de qué lado estás.

Marc: Pero ha de ser difí­cil man­te­ner la espe­ran­za. Tu futu­ro depen­de de tu fe en el sis­te­ma ¿no?

Mumia: Marc, no ten­go espe­ran­zas o fe en el sis­te­ma. Éste ha sido el caso duran­te muchos años. Ten­go espe­ran­zas y fe en la gen­te. Y no pier­do el tiem­po. Pase lo que pase, no habré per­di­do el tiem­po. Mis pala­bras están ahí en el mun­do. Con­tra todos los pro­nós­ti­cos, sé que están lle­gan­do a la gen­te. Esto me lo sé. Sien­to la vibra­ción.

(Toma­do de La Haine/​Aporrea)

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