La caí­da de la URSS: el mito del colap­so eco­nó­mi­co – Vien­tos del Este

Cada vez más inte­lec­tua­les, exper­tos en sus dis­ci­pli­nas, se están replan­tean­do muchas de las opi­nio­nes gene­ra­li­za­das res­pec­to a la Unión Sovié­ti­ca. Uno de los mitos más exten­di­dos es el del colap­so eco­nó­mi­co, y tam­bién es uno de los que están sien­do más cues­tio­na­dos. Según este mito, la caí­da de la URSS habría sido con­se­cuen­cia prin­ci­pal­men­te de una bru­tal cri­sis eco­nó­mi­ca (por la inefi­ca­cia del sis­te­ma). Sin embar­go, tan­to en Rusia, como fue­ra de ella, muchos pien­san que la caí­da de la URSS no tuvo tan­to que ver con una supues­ta cri­sis eco­nó­mi­ca, sino más bien, que fue un pro­ce­so ini­cia­do por las éli­tes de la pro­pia URSS, y la cri­sis eco­nó­mi­ca sería no la cau­sa de las refor­mas, sino la con­se­cuen­cia de ellas, aun­que se haya usa­do como excu­sa. Esta es una idea bas­tan­te exten­di­da en Rusia (véa­se por ejem­plo los estu­dios de Kara-Mur­zá y otros, algu­nos de ellos tra­du­ci­dos inclu­so al espa­ñol), pero tam­bién es com­par­ti­da por otros. Aquí por ejem­plo pre­sen­to el resu­men de un artícu­lo de David Kotz y Fred Wair, publi­ca­do en la revis­ta hún­ga­ra “Esz­mé­let” de izquier­das (“Con­cien­cia”). El artícu­lo es un resu­men de su libro “Revo­lu­tion from abo­ve: the demi­se of the Soviet sys­tem ” (se pue­de leer par­cial­men­te en inter­net aquí, en inglés, yo aún no lo he hecho). Res­pec­to al artícu­lo, no estoy de acuer­do con todas las cosas que comen­tan los dos auto­res, pero en gene­ral me pare­ce muy intere­san­te su aná­li­sis.

Vista del Kremlin de Moscú. Fuente: wikipedia
Vis­ta del Krem­lin de Mos­cú. Fuen­te: wiki­pe­dia

Los auto­res par­ten de la idea, que inten­tan demos­trar en su tex­to, de que aun­que la URSS tenía gra­ves pro­ble­mas eco­nó­mi­cos, nada indi­ca­ba que hubie­ra peli­gro de colap­so eco­nó­mi­co, y de hecho este no se pro­du­jo has­ta que las éli­tes del país des­tru­ye­ron el sis­te­ma eco­nó­mi­co exis­ten­te.

Fue la estruc­tu­ra anti­de­mó­cra­ti­ca del país la que cau­só la catás­tro­fe, no la eco­no­mía pla­ni­fi­ca­da.

Empie­zan hablan­do de la pla­ni­fi­ca­ción sovié­ti­ca y su his­to­ria:

Des­de 1917 los bol­che­vi­ques ensa­yan varias for­mas en cuan­to a la estruc­tu­ra eco­nó­mi­ca del país. Solo en los años 20 sur­ge lo que se ha dado en lla­mar “el sis­te­ma sovié­ti­co”. Se carac­te­ri­za­ba por­que todas las empre­sas no agrí­co­las eran pro­pie­dad social y esta­ban diri­gi­das, en últi­ma ins­tan­cia, por una ins­ti­tu­ción cen­tral des­de Mos­cú.

Cen­tral Hidro­eléc­tri­ca del Dniépr (cons­truí­da entre 1927 y 1932). La foto es de 1947. Fuen­te: wiki­pe­dia 

A pesar de esto, la eco­no­mía sovié­ti­ca con­si­guió un gran cre­ci­mien­to y un rápi­do desa­rro­llo. Muchos pien­san que este rápi­do cre­ci­mien­to fue logra­do por las medi­das esta­li­nis­tas, por la repre­sión con­tra cier­tas capas de la socie­dad, y las difí­ci­les con­di­cio­nes de vida. Pero los auto­res dicen que fue más bien lo con­tra­rio, que el régi­men esta­li­nis­ta retar­dó el cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co, que podía haber sido mucho mayor de lo que en reali­dad fue.

Entre 1928 y 75 la eco­no­mía sovié­ti­ca cre­ció a un rit­mo de un 5,1% anual. Entre 1950 y 75, cuan­do la eco­no­mía ya se había indus­tria­li­za­do, el cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co sovié­ti­co seguía sien­do alto, más inclu­so que el de los EEUU.

El sis­te­ma sovié­ti­co tenía muchas ven­ta­jas sobre el capi­ta­lis­mo: por ejem­plo el pleno empleo, la posi­bi­li­dad de usar los bene­fi­cios empre­sa­ria­les de mane­ra masi­va en el desa­rro­llo de la ense­ñan­za y la for­ma­ción, y ade­más no esta­ba afec­ta­da por las cri­sis perió­di­cas del capi­ta­lis­mo.

No todas las cosas se pue­den medir con el PIB o el cre­ci­mien­to de la eco­no­mía, pero para 1975, el país atra­sa­do que era la URSS, se había con­ver­ti­do en una poten­cia eco­nó­mi­ca que en muchos aspec­tos com­pe­tía con los EEUU, y en algu­nos, inclu­so los supe­ra­ban (véa­se como ejem­plo la carre­ra espa­cial).

Rompehielos atómico "Lenin"
Rom­pehie­los ató­mi­co «Lenin», pri­mer buque de super­fi­cie en el mun­do pro­pul­sa­do por ener­gía nuclear (1959−89). Fuen­te: wiki­pe­dia 

Si en 1960 la mitad de las fami­lias sovié­ti­cas tenía radio, el 10% tele­vi­sión y una de cada 25 fri­go­rí­fi­co, en 1985 todas las fami­lias dis­po­nían de estos elec­tro­do­més­ti­cos. En 1980 la URSS tenía más médi­cos y camas de hos­pi­tal que los EEUU. En los años 70 el desa­rro­llo cien­tí­fi­co, tec­no­ló­gi­co y eco­nó­mi­co de la URSS era segui­do con alar­ma por las poten­cias occi­den­ta­les. Muchos pen­sa­ban que el futu­ro sería del régi­men sovié­ti­co gra­cias a sus gran­des logros, a pesar de sus ras­gos nega­ti­vos.

Sin embar­go, des­de 1975 la eco­no­mía sovié­ti­ca inte­rrum­pe el rápi­do desa­rro­llo que había teni­do has­ta enton­ces. Y el pro­gre­so tec­no­ló­gi­co tam­bién se detie­ne. Por pri­me­ra vez, duran­te una déca­da, la eco­no­mía nor­te­ame­ri­ca­na cre­ce más que la sovié­ti­ca. Ade­más, la carre­ra arma­men­tís­ti­ca, refor­za­da por la admi­nis­tra­ción de Reagan, afec­tó gra­ve­men­te a la eco­no­mía sovié­ti­ca.

En 1985 Gor­ba­chov lle­ga al poder, es el reco­no­ci­mien­to de la éli­te que diri­ge la URSS, de que son nece­sa­rias refor­mas. Pero sus refor­mas no tra­je­ron una mejo­ra de la situa­ción y la pro­duc­ción siguió sin des­pe­gar. Entre 1985 y 1989 el cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co sovié­ti­co medio fue de un 2,2%, en lugar del 1,8% entre 1975 y 1985. Sin embar­go des­de 1975 nun­ca hubo cre­ci­mien­to nega­ti­vo, en cam­bio en los EEUU lo hubo en tres años.

Para fina­les de los años 80 la esca­sez de pro­duc­tos bási­cos se acen­túa. Para los ana­lis­tas occi­den­ta­les esto sig­ni­fi­ca­ba los pri­me­ros indi­cios del colap­so, sin embar­go la expli­ca­ción era otra, la razón era que el ingre­so de las fami­lias había aumen­ta­do mucho más que la pro­duc­ción de artícu­los de con­su­mo, el cul­pa­ble de eso eran las refor­mas eco­nó­mi­cas, que habían des­cen­tra­li­za­do la pro­duc­ción y habían deja­do de con­tro­lar los ingre­sos.

Así, si a media­dos de los años 80 el ingre­so de las fami­lias cre­ció un 3 – 4% anual, en 1988 sal­ta a un 9,1% y en 1989 a un 12,8%. Pero a la vez los pre­cios, que habían sido fija­dos aún por las ins­ti­tu­cio­nes cen­tra­les, no cam­bia­ron casi nada. Por eso la gen­te se encon­tró con un mon­tón de dine­ro en las manos que que­ría gas­tar cuan­to antes y de ahí resul­tó que las tien­das que­da­ron com­ple­ta­men­te vacías. En reali­dad el con­su­mo seguía cre­cien­do.

Es cier­to que la eco­no­mía sovié­ti­ca no con­si­guió un cre­ci­mien­to des­ta­ca­ble en los años 80, pero esa ima­gen de colap­so eco­nó­mi­co es fal­sa.

Sin embar­go en 1990 y 1991 la cosa cam­bia. Gor­ba­chov va per­dien­do el poder fren­te a Yel­tsin. En mayo de 1990 Yel­tsin con­si­guió el poder en la Fede­ra­ción Rusa y se esfor­zó en acu­mu­lar todo el poder en sus manos y arre­ba­tár­se­lo a las auto­ri­da­des sovié­ti­cas. De esta for­ma las ins­ti­tu­cio­nes de pla­ni­fi­ca­ción eco­nó­mi­ca se encon­tra­ron sin nin­gún poder real y la eco­no­mía sovié­ti­ca, que era un todo homo­gé­neo, empe­zó a des­com­po­ner­se a pasos agi­gan­ta­dos. Esto es impor­tan­te resal­tar­lo: la cri­sis no lle­gó por la inca­pa­ci­dad de la eco­no­mía pla­ni­fi­ca­da, sino por que se des­mon­tó la eco­no­mía pla­ni­fi­ca­da y la eco­no­mía que­dó sin medios de coor­di­na­ción efi­ca­ces.

El Obre­ro y la Kol­jo­sia­na (1937) de Vera Múji­na, en la épo­ca sovié­ti­ca. Fuen­te: english​rus​sia​.com 

La éli­te eli­ge el capi­ta­lis­mo:

¿Cómo es posi­ble que el régi­men sovié­ti­co caye­ra sin opo­si­ción inter­na apa­ren­te?

Gor­ba­chov y su círcu­lo pen­sa­ban que el prin­ci­pal pro­ble­ma del régi­men sovié­ti­co era la fal­ta de demo­cra­cia. Por eso desa­rro­lla la peres­troi­ka (rees­truc­tu­ra­ción, recons­truc­ción). En el país se for­man tres gran­des gru­pos de opi­nión (había más pero eran mino­ri­ta­rios): los par­ti­da­rios de las refor­mas, los par­ti­da­rios de man­te­ner el sis­te­ma como tal, y los que recha­za­ban radi­cal­men­te el comu­nis­mo. Se impu­so el anti­co­mu­nis­ta, diri­gi­do por Yel­tsin, sobre todo por­que éste con­si­guió el apo­yo de las éli­tes del país.

Los estu­dios de Alec Nove, Far­mer, Mathews y otros mues­tran que tras la segun­da gue­rra mun­dial la éli­te sovié­ti­ca era una capa social ambi­cio­sa y sin prin­ci­pios defi­ni­dos. Les impor­ta­ba solo el poder y los bene­fi­cios per­so­na­les. En 1991 muchos miem­bros de esta éli­te reco­no­cían abier­ta­men­te que no eran comu­nis­tas, aun­que esta­ban en el Par­ti­do Comu­nis­ta. Esta cas­ta de opor­tu­nis­tas valo­ró sus opcio­nes con la lle­ga­da de las refor­mas de Gor­ba­chov. No les bene­fi­cia­ba el socia­lis­mo demo­crá­ti­co de Gor­ba­chov y muy pocos miem­bros de esta éli­te apo­ya­ron a los gru­pos par­ti­da­rios de vol­ver al sis­te­ma ante­rior. Aun­que ese era el sis­te­ma que les había dado el poder, a la vez lo limi­ta­ba, por ejem­plo no les per­mi­tía la pro­pie­dad pri­va­da y por lo tan­to la acu­mu­la­ción de pro­pie­da­des. Cuan­do en 1991 hay un inten­to de gol­pe de esta­do con­tra las refor­mas, este fra­ca­sa por­que la éli­te se posi­cio­na en favor de Yel­tsin. Esta éli­te ansia­ba con­se­guir la posi­ción de la que dis­fru­ta­ba en Occi­den­te. Y enten­dió que su posi­ción como nue­vos capi­ta­lis­tas en su país les ofre­cía muchas ven­ta­jas.

Así por ejem­plo suce­dió con Vik­tor Cher­no­mir­din, pre­si­den­te del gobierno ruso entre 1992 y 1998, que duran­te la épo­ca sovié­ti­ca había sido minis­tro de pro­duc­ción y tra­ta­mien­to del gas. Hoy es uno de los hom­bres más ricos del mun­do y prin­ci­pal accio­nis­ta de Gaz­prom. Según un aná­li­sis, entre los 100 hom­bres de nego­cios más des­ta­ca­dos de Rusia, 62 eran miem­bros de la éli­te comu­nis­ta, 38 pro­ce­den de la eco­no­mía sumer­gi­da y del mun­do de la delin­cuen­cia.

Un estu­dio de junio de 1991 de la poli­ti­có­lo­ga nor­te­ame­ri­ca­na Judit Kull­berg, mues­tra que el 77% de las cla­ses altas sovié­ti­cas era par­ti­da­ria del capi­ta­lis­mo, mien­tras que el 12% del socia­lis­mo demo­crá­ti­co y el 10% del “comu­nis­mo o nacio­na­lis­mo”.

Según un estu­dio de 1991 de una fun­da­ción nor­te­ame­ri­ca­na en la Rusia Euro­pea, un 10% de la pobla­ción que­ría la vuel­ta al sis­te­ma ante­rior a las refor­mas, un 36% eran par­ti­da­rios del socia­lis­mo demo­crá­ti­co, el 23% el mode­lo social­de­mó­cra­ta sue­co, y solo un 17% que­ría un sis­te­ma simi­lar al capi­ta­lis­mo nor­te­ame­ri­cano o ale­mán. Es decir, el 69% desea­ba algu­na for­ma de socia­lis­mo.

Otros estu­dios y encues­tas mues­tran aun menor índi­ce de apo­yo al capi­ta­lis­mo occi­den­tal.

Los refor­mis­tas domi­na­ban las estruc­tu­ras sovié­ti­cas de poder, los capi­ta­lis­tas en cam­bio domi­na­ban las rusas, por eso su prin­ci­pal obje­ti­vo fue des­truir de algu­na mane­ra la URSS. Sin embar­go, el refe­ren­dum de 1991 mos­tró que la mayo­ría de la pobla­ción esta­ba en con­tra de algo así.

El famo­so Lada «Niva», vehícu­lo todo terreno desa­rro­lla­do en la URSS en los años 70. Foto: wiki­pe­dia. 

En el artícu­lo se men­cio­nan tam­bién datos intere­san­tes sobre la eco­no­mía de la URSS:

Cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co 1928 – 1975:

1928 – 40: URSS- 5,8% EEUU- 1,7%
1940 – 50: URSS- 2,2% EEUU- 4,5%
1950 – 70: URSS- 4,8% EEUU- 2,9%
1975 – 85: URSS- 1,8% EEUU- 2,9%

Fuen­te: The Real Natio­nal Inco­me of Soviet Rus­sia sin­ce 1928, Abraham Berg­son, 1961; Mea­su­res of Soviet Natio­nal Pro­duct in 1982 Pri­ces, Joint Eco­no­mic Com­mit­tee, U.S. Con­gress.

Cre­ci­mien­to de la eco­no­mía sovié­ti­ca entre 1986 – 91

1986: 4,1%
1987: 1,3%
1988: 2,1%
1989: 1,5%
1990: ‑2,4%
1991: ‑12,8%

Fuen­tes: Mea­su­res of Soviet Natio­nal Pro­duct in 1982 Pri­ces, Joint Eco­no­mic Com­mit­tee, U.S. Con­gress.

Fuen­te del artícu­lo: http://​www​.free​web​.hu/​e​s​z​m​e​l​e​t​/​3​8​/​k​o​t​z​w​e​i​r​3​8​.​h​tml

Nota: el artícu­lo fue escri­to ori­gi­nal­men­te para el Foro Comu­nis­ta.

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