Chi­na: Ejér­ci­to, geo­po­lí­ti­ca y el retorno a Mao – La Hai­ne

El mun­do cam­bia. Si no fue­se por­que aún hay un impor­tan­te sec­tor afe­rra­do a los vie­jos con­cep­tos (como el poder abso­lu­to del impe­ria­lis­mo esta­dou­ni­den­se, cada vez en un decli­ve mayor al que arras­tra sin com­pa­sión a sus tra­di­cio­na­les alia­dos), esta cons­ta­ta­ción no ten­dría que hacer­se. Bas­ta­ría con un sim­ple vis­ta­zo a la reali­dad. A este sec­tor hay que apli­car­le ese vie­jo aser­to perio­dís­ti­co que dice “no dejes que la reali­dad te estro­pee un buen aná­li­sis”.

Pero la reali­dad es tozu­da, y en ella hay que tener muy en cuen­ta el cam­bio en geo­po­lí­ti­ca inter­na­cio­nal ini­cia­do por Chi­na hace un año cuan­do, con moti­vo de la cri­sis finan­cie­ra, deci­dió jugar un papel más enér­gi­co en la polí­ti­ca inter­na­cio­nal y ace­le­rar el pro­ce­so de expan­sión y defen­sa de sus intere­ses en todo el mun­do ‑Áfri­ca, Asia, Amé­ri­ca Lati­na- a tra­vés de lo que los aca­dé­mi­cos chi­nos deno­mi­nan “el con­sen­so de Bei­jing” y que no es otra cosa que la pues­ta en prác­ti­ca de un mode­lo polí­ti­co y diplo­má­ti­co que pre­fie­re desa­rro­llar el “poder blan­do” –diplo­ma­cia, no inje­ren­cia y mul­ti­po­la­ri­dad- en con­tra­po­si­ción al mode­lo tra­di­cio­nal esta­dou­ni­den­se de inter­ven­ción mili­tar, uni­po­la­ri­dad e inter­fe­ren­cia polí­ti­ca. Y de un año acá, tam­bién hay que aña­dir a la lis­ta la cada vez mayor pre­sen­cia chi­na en Euro­pa (com­pra de deu­da de los dife­ren­tes paí­ses del con­ti­nen­te, la últi­ma por aho­ra en Hun­gría) y el apo­yo pres­ta­do a la can­di­da­ta euro­pea a la pre­si­den­cia del FMI lo que, evi­den­te­men­te, refuer­za la pre­sen­cia de Chi­na en Euro­pa y con­so­li­da al país en el FMI pues­to que se ase­gu­ra la pre­sen­cia de uno de los suyos, Zhu Min, en el nue­vo orga­ni­gra­ma del orga­nis­mo mul­ti­na­cio­nal en pues­tos de espe­cial rele­van­cia (1).

Este nue­vo papel está sien­do dise­ña­do y alen­ta­do en gran medi­da por el Ejér­ci­to. En el año trans­cu­rri­do des­de que se deci­dió tomar la ini­cia­ti­va en el ámbi­to geo­po­lí­ti­co, “por­que cuan­do se enfren­tan desa­fíos y pro­vo­ca­cio­nes Chi­na debe mos­trar su ban­de­ra y gol­pear fuer­te” (2), se han pro­du­ci­do tres hechos que evi­den­cian que los mili­ta­res chi­nos si no han asu­mi­do el con­trol de la situa­ción sí están desem­pe­ñan­do un papel pro­ta­gó­ni­co.

El pri­me­ro de ellos, por su impor­tan­cia, es la apa­ri­ción del caza de ulti­mí­si­ma gene­ra­ción J‑20, apo­da­do por los ana­lis­tas occi­den­ta­les como Stealth (sigi­lo) por el secre­to con que se ha lle­va­do su fabri­ca­ción y por su capa­ci­dad para elu­dir rada­res. Este avión de com­ba­te rom­pe con el equi­li­brio regio­nal en el jue­go de poder aéreo estra­té­gi­co de Asia al hacer inefi­ca­ces no sólo los sis­te­mas regio­na­les de defen­sa sino el con­cep­to de Ata­que Glo­bal Inme­dia­to –basa­do tan­to en los misi­les balís­ti­cos inter­con­ti­nen­ta­les como en la supe­rio­ri­dad aérea- que for­ma par­te del dise­ño estra­té­gi­co esta­dou­ni­den­se des­de 2003. Ade­más, con­vier­te en agua de borra­jas la “ven­ta del siglo” a Tai­wan (4.900 millo­nes de euros en armas) rea­li­za­da por EEUU el año pasa­do y cues­tio­na seria­men­te un con­tra­to simi­lar que EEUU tie­ne pre­vis­to fir­mar con Fili­pi­nas.

El J‑20 es el pri­mer avión de com­ba­te dise­ña­do ínte­gra­men­te en Chi­na, con tec­no­lo­gía pro­pia aun­que basa­da en la esta­dou­ni­den­se. Duran­te la gue­rra con­tra Yugos­la­via un moderno avión, el F‑117 Nighthawk, fue derri­ba­do por los ser­bios. Los res­tos de este apa­ra­to ter­mi­na­ron en manos chi­nas y esta es una de las razo­nes por las que EEUU (ampa­ra­do en las accio­nes de la OTAN) bom­bar­deó la emba­ja­da chi­na (27 de mar­zo de 1999) en Bel­gra­do duran­te esa gue­rra, acción jus­ti­fi­ca­da como “un error”. Se tra­ta­ba de impe­dir que los res­tos del apa­ra­to salie­sen de Yugos­la­via. A lo que se ve, fue en vano. Los ana­lis­tas mili­ta­res rusos con­si­de­ran que los chi­nos han fabri­ca­do el J‑20 copian­do, desa­rro­llan­do y per­fec­cio­nan­do la tec­no­lo­gía del avión esta­dou­ni­den­se derri­ba­do en lo que en la jer­ga mili­tar se deno­mi­na “inge­nie­ría inver­sa” (3). Los mili­ta­res esta­dou­ni­den­ses se jac­ta­ban que los chi­nos esta­ban “a déca­das” de ellos en aero­náu­ti­ca. Ya no es así. Los chi­nos han tar­da­do sólo 12 años en poner en fun­cio­na­mien­to su moder­ní­si­mo avión.

La con­mo­ción que ha pro­vo­ca­do el vue­lo inau­gu­ral del J‑20 ha sido mayús­cu­la y es un impor­tan­te hito estra­té­gi­co para Chi­na. Más que cuan­do envió un hom­bre al espa­cio por pri­me­ra vez (2003). El Ejér­ci­to Popu­lar de Libe­ra­ción no ha hecho públi­co ni los pará­me­tros de las pres­ta­cio­nes que tie­ne el J‑20, ni cuá­les son sus sis­te­mas ni las armas de que está dota­do, lo que ali­men­ta aún más la preo­cu­pa­ción en EEUU pues­to que se teme que sus pres­ta­cio­nes (velo­ci­dad, alti­tud, sigi­lo, agi­li­dad) superen o al menos igua­len a los avio­nes simi­la­res esta­dou­ni­den­ses, per­dien­do así su supe­rio­ri­dad aérea.

Como las malas noti­cias (para EEUU) nun­ca vie­nen solas, la apa­ri­ción del J‑20 ha lle­ga­do acom­pa­ña­da de la con­fir­ma­ción que Chi­na está cons­tru­yen­do su pri­mer por­ta­avio­nes. Al con­tra­rio que el J‑20, en esta oca­sión sí se ha dado ofi­cial­men­te la noti­cia con moti­vo de la con­me­mo­ra­ción del 90 ani­ver­sa­rio de la cons­ti­tu­ción del PCCh, el pasa­do 1 de julio. El trián­gu­lo del poder mili­tar chino se cie­rra, por el momen­to, con la anun­cia­da pre­ten­sión de con­tar con bases mili­ta­res fue­ra de sus fron­te­ras, espe­cial­men­te nava­les y con capa­ci­dad para reci­bir sub­ma­ri­nos (4).

Chi­na está equi­pa­ran­do su pode­río mili­tar a su poten­cial eco­nó­mi­co y a su influen­cia en el mun­do. Este año 2011 ha aumen­ta­do su pre­su­pues­to mili­tar has­ta un 12’7% (ha pasa­do de 53.000 millo­nes de euros el año pasa­do a 66.000 millo­nes), aún lejos de los cer­ca de 400.000 millo­nes de euros anua­les que los EEUU des­ti­nan al gas­to mili­tar pero en una ten­den­cia sig­ni­fi­ca­ti­va hacia la equi­pa­ra­ción con EEUU a medio pla­zo. No obs­tan­te hay que hacer una pun­tua­li­za­ción: los ana­lis­tas occi­den­ta­les asus­tan a su opi­nión públi­ca cuan­do hablan de estas cues­tio­nes para jus­ti­fi­car el cons­tan­te incre­men­to del gas­to mili­tar en detri­men­to de las cues­tio­nes socia­les. Es algo pare­ci­do a lo que ocu­rría en la URSS, don­de no se tenía en cuen­ta las dife­ren­tes esca­las de pago, la efi­ca­cia de las armas y el hecho de que los sovié­ti­cos care­cie­sen de armas de que sí dis­po­nía EEUU. Unos y otros lo usa­ban para jus­ti­fi­car la carre­ra arma­men­tís­ti­ca.

Eso mis­mo había que apli­car a Chi­na, has­ta aho­ra. Con un Ejér­ci­to con­ce­bi­do de for­ma exclu­si­va­men­te defen­si­va, todo lo que se decía del rear­me chino no era más que un cuen­to para asus­tar a los niños. Sin embar­go, la situa­ción ha dado un vuel­co. Chi­na es ya la segun­da eco­no­mía del mun­do. Los pla­nes ini­cia­les del PCCh eran lle­gar a ser la pri­me­ra eco­no­mía mun­dial en 2027, pero ya hay ana­lis­tas como Hu Angang, direc­tor del Cen­tro de Estu­dios de Chi­na de la Uni­ver­si­dad de Tsinghua, de gran pres­ti­gio en el país por lo habi­tual­men­te acer­ta­do de sus aná­li­sis, que pien­san que ese momen­to lle­ga­rá mucho antes, en 2020, y se apo­ya en datos como que el cre­ci­mien­to de Chi­na es tan espec­ta­cu­lar que le ha per­mi­ti­do colo­car­se con un PIB sólo tres veces menor que el de EEUU en 2010 cuan­do en el año 2000 era ocho veces menor. El con­ti­nua­do cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co, el hecho de ser la prin­ci­pal reser­va de valo­res a lar­go pla­zo del Teso­ro de EEUU, con un total de 1’16 billo­nes de dóla­res (5), y la rápi­da expan­sión eco­nó­mi­ca y comer­cial está comen­zan­do a gene­rar una depen­den­cia res­pec­to de las fuen­tes leja­nas de recur­sos natu­ra­les y mer­ca­dos emer­gen­tes. Eso obli­ga al país a garan­ti­zar, en pri­mer lugar, las rutas marí­ti­mas. Y en segun­do lugar, a ase­gu­rar la pre­sen­cia del Ejér­ci­to chino allá don­de sea nece­sa­rio en el futu­ro.

Alguien que cono­ce per­fec­ta­men­te la Admi­nis­tra­ción esta­dou­ni­den­se, como el ex Sub­se­cre­ta­rio de Defen­sa duran­te la eta­pa de Clin­ton en la pre­si­den­cia, Joseph Nye, lo dice de for­ma cla­ra en su libro de recien­te apa­ri­ción: “el cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co chino ha sido natu­ral y posi­ti­vo para Asia, por­que ha ayu­da­do a millo­nes de per­so­nas a salir de la pobre­za, pero eso da lugar a temo­res de que Chi­na se con­vier­ta en una ame­na­za para EEUU por­que a media­dos de este siglo Asia repre­sen­ta­rá la mitad de la pobla­ción mun­dial y del PIB del pla­ne­ta” (6). Esos temo­res se mani­fies­tan ya expre­sa­men­te en los círcu­los mili­ta­res. Matthew Har­per, capi­tán de cor­be­ta de la Mari­na esta­dou­ni­den­se, escri­be en la últi­ma edi­ción de la revis­ta “Pro­cee­dings” del Ins­ti­tu­to Naval de los Esta­dos Uni­dos que a medi­da que el cre­ci­mien­to del pode­río chino gana la aten­ción del mun­do, más tiem­po, ener­gía y dine­ro serán emplea­dos para pre­gun­tar­se cómo los Esta­dos Uni­dos con­tra­rres­ta­rán la cre­cien­te capa­ci­dad mili­tar chi­na (7).

A buen segu­ro, casos como el de Libia ya no vol­ve­rán a repe­tir­se si Chi­na tie­ne intere­ses. En este caso tan­to el EPL como impor­tan­tes sec­to­res de inte­lec­tua­les han mani­fes­ta­do su males­tar por la fal­ta de ini­cia­ti­va del gobierno y han suge­ri­do que habría que haber teni­do un papel más acti­vo en la cri­sis de Libia antes de la gue­rra (8). El deba­te crí­ti­co con la pos­tu­ra del gobierno chino res­pec­to a Libia fue ini­cia­do por Gu Di, exper­to del Ins­ti­tu­to de Estu­dios Sura­siá­ti­cos de la Uni­ver­si­dad de Sichuan, quien opi­nó que una de las razo­nes de la gue­rra es el inten­to por par­te de EEUU de evi­tar que una poten­cia como Chi­na saque ven­ta­jas estra­té­gi­cas de su situa­ción en Áfri­ca. Para Di, EEUU ha dado este paso, alen­tan­do a la OTAN para que ten­ga un papel pro­ta­go­nis­ta en la gue­rra, por­que se ha vis­to for­za­do a redu­cir su papel estra­té­gi­co en el Orien­te Pró­xi­mo.

Un deba­te simi­lar den­tro de Chi­na se está pro­du­cien­do en estos momen­tos con el incre­men­to de la mari­na de gue­rra esta­dou­ni­den­se en el Mar Meri­dio­nal y el anun­cio de la rea­li­za­ción de manio­bras con­jun­tas EEUU-Viet­nam (9), aun­que en este caso los mili­ta­res se están ali­nean­do con la diri­gen­cia civil. Para Bei­jing la mode­ra­ción fren­te a lo que con­si­de­ra “pro­vo­ca­ción” por par­te de Viet­nam al acep­tar esas manio­bras con­jun­tas es “esen­cial para man­te­ner la esta­bi­li­dad de la región”.

Vol­ver a Mao

Todo esto tie­ne, tam­bién, un inne­ga­ble papel en la polí­ti­ca inter­na. El ex pre­si­den­te Jiang Zemin puso en mar­cha una refor­ma mili­tar que des­po­ja­ba al Ejér­ci­to de gran par­te de los nego­cios que con­tro­la­ba con la pro­me­sa de incre­men­tar el pre­su­pues­to de defen­sa. El EPL con­tro­la­ba indus­trias y gran par­te de los bene­fi­cios que con­se­guía –su ges­tión ha sido más lim­pia y menos corrup­ta que la de los civi­les- iban a parar a apo­yar las nece­si­da­des de defen­sa local y regio­nal. Con la refor­ma de Zemin, el EPL se vio prác­ti­ca­men­te lim­pio de acu­sa­cio­nes de corrup­ción, lo que le gran­jeó una mayor esti­ma y res­pe­to entre la pobla­ción, y pasó a expe­ri­men­tar con la tec­no­lo­gía de doble uso, civil y mili­tar, espe­cial­men­te en la indus­tria marí­ti­ma y aero­es­pa­cial reorien­tán­do­se hacia una mayor capa­ci­dad para pro­te­ger los intere­ses nacio­na­les.

Así, en el ámbi­to civil se ha pro­du­ci­do otro anun­cio impor­tan­te, tam­bién coin­ci­dien­do con el 90 ani­ver­sa­rio del PCCh: se ha supe­ra­do con éxi­to la prue­ba de un sub­ma­rino tri­pu­la­do que ha lle­ga­do a los 3.759 metros de pro­fun­di­dad, con lo que Chi­na se colo­ca al fren­te del exclu­si­vo club de paí­ses (EEUU, Fran­cia, Rusia y Japón) que han sido capa­ces de lle­gar a los 3.500 metros (10). El sub­ma­rino, de nom­bre Jiao­long, va a rea­li­zar una segun­da prue­ba para lle­gar has­ta los 5.000 metros de pro­fun­di­dad y está fabri­ca­do para alcan­zar los 7.000 metros, lo que deja muy atrás a sus com­pe­ti­do­res en la explo­ra­ción del fon­do marino. Eso sig­ni­fi­ca que el 99’8% de las pro­fun­di­da­des mari­nas están a su alcan­ce. Aun­que de carác­ter civil, tén­ga­se este logro en cuen­ta a la hora de recor­dar el incre­men­to de la capa­ci­dad naval y la pre­ten­sión de con­tar con bases de sub­ma­ri­nos.

Todo esto hace que el EPL ten­ga cada vez una voz más fuer­te en temas nacio­na­les y de rela­cio­nes inter­na­cio­na­les. Sus crí­ti­cas hacia la exce­si­va depen­den­cia del capi­tal exte­rior para el desa­rro­llo de Chi­na y los casos de Corea del Nor­te y, en menor medi­da, Irán así lo ponen de mani­fies­to (11).

Cuan­do se pro­du­jo el hun­di­mien­to de la fra­ga­ta de Corea del Sur “Che­noan” (en mar­zo de 2010), EEUU y los sur­co­rea­nos rea­li­za­ron unas manio­bras nava­les “en defen­sa de la región de Asia y del Pací­fi­co” que fue­ron res­pon­di­das por el EPL, en con­tra de la opi­nión del gobierno, par­ti­da­rio de no ten­sar la cuer­da con EEUU, con otras de una enver­ga­du­ra mayor. El EPL las apro­ve­chó para pro­bar sus nue­vos misi­les anti-buques, algo que no pasó des­aper­ci­bi­do para EEUU que deci­dió res­pon­der tiran­do por ele­va­ción: apro­ve­char el roce entre el EPL y el gobierno para pre­sio­nar a éste sobre la “nacio­na­li­za­ción” del Ejér­ci­to chino, es decir, eli­mi­nar la depen­den­cia del EPL res­pec­to del PCCh. A ello se han suma­do con entu­sias­mo sus alia­dos euro­peos y asiá­ti­cos, de for­ma espe­cial Japón. Fabri­can­do ten­sio­nes inter­nas lo que se inten­ta es retra­sar en lo posi­ble los pasos dados por el EPL para lograr la pari­dad estra­té­gi­ca mili­tar con EEUU a medio pla­zo.

Estas pre­sio­nes se han ace­le­ra­do tras la noti­cia del caza J‑20 y de la cons­truc­ción del por­ta­avio­nes. Pero el EPL ha res­pon­di­do a las mis­mas alto y cla­ro: “Fuer­zas hos­ti­les nacio­na­les y extran­je­ras tie­nen el pro­pó­si­to de cri­ti­car el prin­ci­pio de lide­raz­go del Par­ti­do y hacen lla­ma­mien­tos a la nacio­na­li­za­ción de las FFAA en un inten­to de sepa­rar al EPL de la diri­gen­cia del PCCh con el fin de aca­bar con la posi­ción domi­nan­te del PCCh y sub­ver­tir el sis­te­ma del socia­lis­mo con carac­te­rís­ti­cas chi­nas” (12). Y algo más: “es abso­lu­to el lide­raz­go del PCCh sobre las Fuer­zas Arma­das e impor­tan­te para la esta­bi­li­dad y la segu­ri­dad de lar­go pla­zo de Chi­na, ya que las Fuer­zas Arma­das tie­nen la res­pon­sa­bi­li­dad de garan­ti­zar la paz para el desa­rro­llo del país duran­te un perío­do impor­tan­te de opor­tu­ni­da­des estra­té­gi­cas” (13).

La men­ción a las “opor­tu­ni­da­des estra­té­gi­cas” hay que tener­la muy en cuen­ta. Chi­na es ya el pri­mer con­su­mi­dor mun­dial de ener­gía (14), lo que pone de mani­fies­to su supe­rio­ri­dad indus­trial ante la evi­den­te rece­sión en EEUU y Euro­pa. Por con­si­guien­te, Chi­na refuer­za su papel domi­nan­te en la esce­na inter­na­cio­nal y comien­za a mar­car el rum­bo del futu­ro glo­bal. Pero tam­bién Chi­na es cons­cien­te que pre­ci­sa­men­te por ello va a tener que hacer fren­te a medio pla­zo a difi­cul­ta­des de cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co, por lo que nece­si­ta con­so­li­dar su pre­sen­cia en los tres con­ti­nen­tes, pro­duc­to­res de mate­rias pri­mas, don­de ya es el prin­ci­pal motor: Asia, Áfri­ca y Amé­ri­ca Lati­na. Y ase­gu­rar el buen cau­ce de las rela­cio­nes eco­nó­mi­cas en ellos. En Bei­jing se está plan­tean­do la hipó­te­sis de la “con­clu­sión natu­ral del mila­gro eco­nó­mi­co” en una línea simi­lar a la ocu­rri­da con los lla­ma­dos “tigres asiá­ti­cos” duran­te la últi­ma déca­da del siglo XX. Una divi­sión entre mili­ta­res y civi­les sig­ni­fi­ca­ría para Chi­na el desas­tre en su inten­to de lograr la pari­dad estra­té­gi­ca polí­ti­ca, eco­nó­mi­ca y mili­tar con EEUU. Por eso el EPL está recu­pe­ran­do la his­to­ria y recor­dan­do que los prin­ci­pa­les diri­gen­tes polí­ti­cos, tan­to Mao como Deng Xiao­ping, fue­ron mili­ta­res. Por el con­tra­rio, sus suce­so­res en la pre­si­den­cia del país Jian Zemin y Hu Jin­tao (actual pre­si­den­te) no lo fue­ron.

Eso se ha tra­du­ci­do en un hecho que tras­cien­de el sim­bo­lis­mo: por pri­me­ra vez en mucho tiem­po, los chi­nos han cele­bra­do el nata­li­cio de Mao con mani­fes­ta­cio­nes masi­vas y pere­gri­na­cio­nes a su ciu­dad natal. Des­de el últi­mo tri­mes­tre del año pasa­do y has­ta la cele­bra­ción del nue­vo año millo­nes de chi­nos de todo tipo, uni­ver­si­ta­rios, obre­ros, cam­pe­si­nos cele­bra­ron por todo el país reunio­nes para con­me­mo­rar “el lega­do del pre­si­den­te Mao” y el 9 de febre­ro de 2011 (día de entra­da del Año Nue­vo chino) 700.000 per­so­nas acu­die­ron a Shaoshan, la ciu­dad natal de Mao, para “ren­dir­le res­pe­to y home­na­je”. Lo intere­san­te es que ha sido una cele­bra­ción espon­tá­nea y en muchas oca­sio­nes desa­fian­do a los pode­res loca­les. El hecho fue tan sor­pren­den­te para el poder que el Dia­rio del Pue­blo tuvo que hacer­se eco de este fenó­meno (15).

El EPL es, para los chi­nos, una ins­ti­tu­ción de gran res­pe­to. Se le con­si­de­ra en gran par­te el suce­sor de Mao. Y Mao vuel­ve a estar en la men­te de muchos chi­nos, cada vez más des­con­ten­tos con la deri­va capi­ta­lis­ta de la diri­gen­cia “civil” del PCCh. La gene­ra­li­za­ción de huel­gas en las pro­vin­cias orien­ta­les, las rei­vin­di­ca­cio­nes anti­ca­pi­ta­lis­tas de una par­te cada vez mayor de la pobla­ción, los lla­ma­mien­tos a retor­nar a una uni­ver­si­dad “patrió­ti­ca” que deje de lado la ense­ñan­za bur­gue­sa y reto­me “el socia­lis­mo, la moral, la actua­li­dad y la his­to­ria” (sic) y las peti­cio­nes de una “re esta­ta­li­za­ción” de la indus­tria y otros sec­to­res estra­té­gi­cos hacen de Chi­na el país a seguir en el futu­ro pró­xi­mo.

No sólo por lo dicho has­ta aquí, sino por el hecho que la afi­lia­ción al PCCh no se incre­men­ta de la for­ma que les gus­ta­ría a los diri­gen­tes actua­les. Aun­que es ele­va­da (en 2011 se han alcan­za­do los 80 millo­nes lar­gos de mili­tan­tes) ya no son los clá­si­cos opor­tu­nis­tas quie­nes se arri­man al Par­ti­do para medrar o enri­que­cer­se, sino que cada vez se refuer­za más con estos sec­to­res que cri­ti­can con fuer­za la deri­va capi­ta­lis­ta. Lo más sig­ni­fi­ca­ti­vo es que el 40% de los nue­vos afi­lia­dos son uni­ver­si­ta­rios, obre­ros, agri­cul­to­res y tra­ba­ja­do­res migran­tes (16). Es decir, los sec­to­res que más impul­san el retorno a Mao. Tal vez debi­do a ello es por lo que el pre­si­den­te Hu Jin­tao ha teni­do que hacer un lla­ma­mien­to al com­ba­te con­tra la corrup­ción y con­tra la “incom­pe­ten­cia” de cier­tos diri­gen­tes en los dife­ren­tes esca­lo­nes del PCCh en los fas­tos con­me­mo­ra­ti­vos del 90 ani­ver­sa­rio del PCCh.


Notas:

(1) Urgen­te 24, 11 de junio de 2011.

(2) Yang Li, gene­ral del Ejér­ci­to Popu­lar de Libe­ra­ción y miem­bro de la Uni­ver­si­dad Nacio­nal de Defen­sa, cita­do por The Asia Times el 9 de mar­zo de 2010.

(3) Ria Novos­ti, 24 de enero de 2011.

(4) Alber­to Cruz, “Chi­na ini­cia el cam­bio en la geo­po­lí­ti­ca inter­na­cio­nal” http://​www​.nodo50​.org/​c​e​p​r​i​d​/​s​p​i​p​.​p​h​p​?​a​r​t​i​c​l​e​793

(5) La pose­sión extran­je­ra de valo­res de lar­go pla­zo esta­dou­ni­den­ses refle­ja la deman­da de obli­ga­cio­nes y otros acti­vos del Teso­ro de EEUU, inclu­yen­do accio­nes y deu­da de agen­cias guber­na­men­ta­les, un ele­men­to cla­ve para finan­ciar el enor­me défi­cit de la balan­za de pagos esta­dou­ni­den­se en rela­ción con el res­to del mun­do. Xinhua, 28 de febre­ro de 2011.

(6) “El futu­ro de la ener­gía”. Una rese­ña del libro, que dedi­ca al poder chino un exten­so capí­tu­lo titu­la­do “¿Debe Chi­na ser con­te­ni­da?”, apa­re­ció el 8 de julio de 2011 en Pro­yect Sin­di­ca­te.

(7) Dia­rio del Pue­blo, 9 de julio de 2011.

(8) Glo­bal Times, 25 de abril de 2011.

(9) Glo­bal Times, 21 de junio de 2011.

(10) Xinhua, 2 de julio de 2011.

(11) Alber­to Cruz, “Chi­na, Rusia y las san­cio­nes a Irán” http://​www​.nodo50​.org/​c​e​p​r​i​d​/​s​p​i​p​.​p​h​p​?​a​r​t​i​c​l​e​885

(12) Li Jinai, gene­ral, miem­bro de la Comi­sión Mili­tar Cen­tral y direc­tor del Depar­ta­men­to Polí­ti­co Gene­ral del EPL en la Agen­cia Xinhua, 21 de junio de 2011. La agen­cia se hace eco de un artícu­lo apa­re­ci­do en el dia­rio del EPL fir­ma­do por el cita­do gene­ral. (13) Ibid.

(14) Faith Biol, eco­no­mis­ta jefe de la Agen­cia Inter­na­cio­nal de la Ener­gía en decla­ra­cio­nes al The Wall Street Jour­nal, 20 de julio de 2010.

(15) Dia­rio del Pue­blo, 10 de febre­ro de 2011.

(16) Xinhua, 23 de junio de 2011.

Alber­to Cruz es perio­dis­ta, poli­tó­lo­go y escri­tor. Su últi­mo libro es “Pue­blos ori­gi­na­rios en Amé­ri­ca. Guía intro­duc­to­ria sobre su situa­ción”, edi­ta­do por Aldea con la cola­bo­ra­ción del CEPRID. [email protected]​eresmas.​com
CEPRID

.* Artícu­lo del perio­dis­ta Alber­to Cruz

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