Mil – Die­go Urre­ta­biz­kaia

El pró­xi­mo 8 de junio se cum­ple la mar­cha núme­ro mil de los jubi­la­dos. MIL. Mil miér­co­les mar­chan­do para exi­gir por sus dere­chos. Mil. Con calor, con frío, con llu­via o vien­to… Mil. Mil con la ropa que pudie­ron com­prar con su magra jubi­la­ción. Mil con esos zapa­tos. Mil con poco en la pan­za y con fal­ta de reme­dios. Mil sin rega­los a sus nie­tos. MIL.

Mil mar­chas a dis­tin­tos pre­si­den­tes y fun­cio­na­rios. Pasó Alfon­sín con su baja de habe­res, Menem y la entre­ga a las AFJP, De la Rúa, el qui­te del 13 % y el défi­cit cero. Cris­ti­na Kirsch­ner y el veto a una Ley que duró solo 24 horas.
MIL…
Llo­ra­ron Ruc­kauf y Cava­llo. Mil pro­me­sas incum­pli­das.
Mil don­de a miles se les fue ter­mi­nan­do la vida.
Se nos fue pelean­do el incan­sa­ble Hec­tor Qua­glia­ro, mili­tan­te de la resis­ten­cia pero­nis­ta, de la CGT de los Argen­ti­nos, fun­da­dor de la CTA, pre­si­den­te del Cen­tro Nacio­nal de Jubi­la­dos de ATE y la Fede­ra­ción de Jubi­la­dos de la CTA.
Se escu­chan los ecos de los gri­tos deses­pe­ra­dos de Nor­ma Pla, quien lle­gó a la mar­cha 100 antes de morir en el 96. Y jun­to con ellos miles que no lle­ga­ban a fin de mes y que no se resig­na­ron.
“No bas­ta par­ti­ci­par un día de exal­ta­ción en la bata­lla, sino se está pre­pa­ra­do de cuer­po y alma para per­se­ve­rar. El que aflo­ja pier­de y el que se va es un cobar­de”, decía Qua­glia­ro.
MIL. Mil mane­ras de pro­tes­ta. Mar­chas, actos, volan­tea­das, cho­ri­pa­nea­das fren­te a Eco­no­mía. Huel­gas de ham­bre, car­pas, ollas popu­la­res… Mil. Hicie­ron mil…
Mil miér­co­les son casi 20 años. La huel­ga más lar­ga de la his­to­ria Argen­ti­na, de La Fede­ra­ción Obre­ros en Cons­truc­cio­nes Nava­les, duró cator­ce meses. Mil don­de nues­tros jubi­la­dos, que no pue­den parar su capa­ci­dad de tra­ba­jo, pusie­ron lo úni­co que podían poner: su cuer­po.
De cada mil jubi­la­dos, ocho­cien­tos cobran hoy jubi­la­cio­nes igua­les o infe­rio­res a la míni­ma: MIL dos­cien­tos vein­ti­sie­te pesos…
Mil maña­nas salien­do de sus casas para lle­gar a la mar­cha.
Los jue­ces y los altos fun­cio­na­rios judi­cia­les cobran el 82 % móvil, tam­bién los diplo­má­ti­cos.
Mil noches mas­can­do bron­ca.
Mil de tu mamá, mil de tu abue­lo, de tu vie­jo.
MIL.
. * Die­go Urre­ta­biz­kaia es Secre­ta­rio de Comu­ni­ca­ción y Difu­sión de la CTA Neu­quén.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *