Aní­bal Gar­zón: “En Vene­zue­la exis­te un pro­ce­so refor­mis­ta y no revo­lu­cio­na­rio”. Entre­vis­ta hecha por Nir­man Lucia Berbeo

En exclu­si­va entre­vis­ta al cata­lán Aní­bal Gar­zón, miem­bro del Con­se­jo Edi­to­rial de Kao​sen​la​red​.net y del sema­na­rio boli­viano La Épo­ca, exper­to en estu­dios inter­na­cio­na­les en Amé­ri­ca Lati­na, con mas­ter en desa­rro­llo inter­na­cio­nal, ha tra­ba­ja­do en paí­ses como Argen­ti­na, Cuba, Ango­la, Boli­via y Vene­zue­la, logran­do cono­cer a tra­vés de su amplia labor inves­ti­ga­ti­va las diver­sas reali­da­des de la región.

- ¿Cómo cata­lo­ga­ría el pro­ce­so revo­lu­cio­na­rio que se está lle­van­do a cabo en Vene­zue­la des­de hace más de una década?

- Antes debe­mos de cla­ri­fi­car social­men­te que enten­de­mos por Revo­lu­ción. Según la Real Aca­de­mia de la Len­gua Espa­ño­la, el con­cep­to Revo­lu­ción pue­de defi­nir­se como “cam­bio vio­len­to en las ins­ti­tu­cio­nes polí­ti­cas, eco­nó­mi­cas o socia­les de una nación” o como “cam­bio rápi­do y pro­fun­do en cual­quier cosa”. Tam­bién, pode­mos aña­dir que Karl Marx argu­men­tó que Revo­lu­ción pue­de enten­der­se como una trans­for­ma­ción (com­ple­ta) de las rela­cio­nes socia­les, más allá de cual­quier refor­ma o cam­bio par­cial. En Vene­zue­la des­de la lle­ga­da del Pre­si­den­te Chá­vez al poder en 1999 se uti­li­za teó­ri­ca­men­te y cons­tan­te­men­te el con­cep­to revo­lu­cio­na­rio, y mas aún des­pués de decla­ra­se ofi­cial­men­te socia­lis­ta en abril de 2005. Así, con estos mar­cos con­cep­tua­les creo que no debe­mos caer en cier­ta dema­go­gia uti­li­zan­do con­cep­tos erró­neos ins­ti­tu­cio­na­li­za­dos en los pro­ce­sos de trans­for­ma­ción pau­la­ti­na, no revo­lu­cio­nes, que viven Vene­zue­la y otros paí­ses de Amé­ri­ca Latina.

En Vene­zue­la exis­te un pro­ce­so refor­mis­ta y no revo­lu­cio­na­rio, por que no ha gene­ra­do un cam­bio de leyes de sis­te­ma o modo de pro­duc­ción, don­de las nor­mas del “libre” mer­ca­do siguen pre­va­le­cien­do. Sola­men­te ha exis­ti­do una trans­for­ma­ción den­tro del capi­ta­lis­mo, de base neo­li­be­ral a eco­no­mía mix­ta del esta­do del bien­es­tar ins­pi­ra­do en el eco­no­mis­ta John M Key­nes, con una nue­va Cons­ti­tu­ción y con 17 ple­bis­ci­tos (15 gana­dos por la for­ma­ción de Hugo Chá­vez). Con su lle­ga­da al poder ha mejo­ra­do el nivel de vida de las cla­ses más des­fa­vo­re­ci­das, redu­cien­do la pobre­za, eli­mi­nan­do el anal­fa­be­tis­mo, inclu­so se ha ele­va­do la movi­li­dad social estruc­tu­ral, pero se sigue den­tro del capi­ta­lis­mo, y ade­más no se ha roto, fun­da­men­to de la Revo­lu­ción como expli­ca Marx, con las rela­cio­nes socia­les de pro­duc­ción y la estruc­tu­ra social entre tra­ba­ja­do­res y empre­sa­rios. Es algo que vivió Euro­pa Occi­den­tal des­pués de la II Gue­rra Mun­dial con la vic­to­ria de los lla­ma­dos par­ti­dos socia­lis­tas (social­de­mó­cra­tas), los hijos de la cla­se tra­ba­ja­do­ra podían ir a la uni­ver­si­dad, la edu­ca­ción y la sani­dad era gra­tui­ta, las vivien­das sub­ven­cio­na­das por el Esta­do, y un sin fin de ser­vi­cios socia­les, pero jamás se sepa­ró del capi­ta­lis­mo y por eso actual­men­te se pade­ce en Euro­pa la cri­sis eco­nó­mi­ca de sobre­pro­duc­ción cícli­ca del sis­te­ma financiero.

Has­ta que no haya una rup­tu­ra de modo de pro­duc­ción capi­ta­lis­ta hacia el modo socia­lis­ta, no exis­te Revo­lu­ción. Antes se hacía con las armas, como suce­dió en Cuba, actual­men­te se hace por el elec­to­ra­do y esto no es un méto­do revo­lu­cio­na­rio sino refor­mis­ta como se con­fir­mó con el revi­sio­nis­ta Eduard Berns­tein en la II Inter­na­cio­nal Comu­nis­ta. Aún así, en el con­tex­to actual de Lati­noa­mé­ri­ca podría­mos aña­dir que la suma de refor­mas podría lle­gar a una revo­lu­ción a lar­go pla­zo si se rom­pe final­men­te con la estruc­tu­ra capi­ta­lis­ta. Pero has­ta que no se suce­da no se pue­de hablar de ello, sino segui­rá sien­do dema­go­gia elec­to­ral o utopía.

- ¿Con­si­de­ra que el Pre­si­den­te Hugo Chá­vez es refe­ren­cia para el res­to de la región?

‑Antes de todo debe­ría­mos sepa­rar el nivel regio­nal (rela­cio­nes inter­na­cio­na­les) y el nivel interno de cada país. Pue­de decir­se que Chá­vez tie­ne lide­raz­go y es refe­ren­cia en el tra­ba­jo de inte­gra­ción de los pue­blos de Amé­ri­ca Lati­na al fun­dar dife­ren­tes ins­ti­tu­cio­nes como Petro­ca­ri­be, ALBA-TCP, Ban­co del Sur, UNASUR, etc. Orga­nis­mos que inten­tan rom­per con la domi­na­ción impe­rial de los Esta­dos Uni­dos. Esto es par­te de su pro­yec­to boli­va­riano de uni­fi­car y coope­rar entre los esta­dos lati­no­ame­ri­ca­nos. Pero a nivel interno de cada país no es refe­ren­cia polí­ti­ca por que las con­di­cio­nes nacio­na­les son dife­ren­tes. Por ejem­plo que Chá­vez ven­ga de una for­ma­ción mili­tar pro­fe­sio­nal es des­pec­ti­vo en otros paí­ses. En Vene­zue­la, como excep­ción con­ti­nen­tal, el ejér­ci­to ha sido una ins­ti­tu­ción de ingre­so de cla­ses bajas para poder estu­diar o aumen­tar su ran­go social y es vis­to social­men­te como una ins­ti­tu­ción de adap­ta­ción, pero en otros paí­ses lati­no­ame­ri­ca­nos como Boli­via, Ecua­dor y Argen­ti­na, al haber pade­ci­do duras dic­ta­du­ras mili­ta­res que han repri­mi­dos a cla­ses popu­la­res y movi­mien­tos socia­les pro­gre­sis­tas lo mili­tar es vis­to como indi­ca­dor de repre­sión. Fidel jamás tuvo ese eti­que­ta­je des­pec­ti­vo en Amé­ri­ca Lati­na, pues fue nom­bra­do Coman­dan­te a pesar que él no vie­ne de una for­ma­ción mili­tar pro­fe­sio­nal sino que fue un gue­rri­lle­ro popular.

-Para el pró­xi­mo año habrán elec­cio­nes pre­si­den­cia­les. ¿Cree posi­ble qué vuel­va a rati­fi­car­se el triun­fo del Jefe de Estado?

- A mi enten­der y ana­li­zan­do las últi­mas elec­cio­nes legis­la­ti­vas del 27 de sep­tiem­bre de 2010 como indi­ca­dor de un enfo­que coyun­tu­ral para los comi­cios pre­si­den­cia­les de diciem­bre de 2012, el PSUV ganó la mayo­ría en el Par­la­men­to con 98 esca­ños, pero per­dió la mayo­ría abso­lu­ta de las 23 par­tes de 165 par­la­men­ta­rios, con­si­guien­do la opo­si­ción, la Mesa de Uni­dad Demo­crá­ti­ca (MUD), 64 esca­ños. En núme­ro de votos la dere­cha no se ale­jó mucho, en par­te. Mien­tras el PSUV obtu­vo el 52% de los votos (5,39 millo­nes) en la elec­ción de 55 par­la­men­ta­rios por lis­ta, la opo­si­ción obtu­vo el 48% (5,31 millo­nes). La dife­ren­cia prin­ci­pal estu­vo en los 110 par­la­men­ta­rios que se esco­gían por votos nomi­na­les, don­de el PSUV tuvo más de dos millo­nes de votos que la opo­si­ción y fue la dife­ren­cia de 34 esca­ños sobre el resul­ta­do gene­ral obte­ni­do. Así, pode­mos ver como Chá­vez no lo ten­drá fácil para ganar las elec­cio­nes. La dere­cha tie­ne un res­pal­do considerable.

Según los últi­mos datos del obser­va­to­rio elec­to­ral GIS XXI con una mues­tra de 2500 per­so­nas rea­li­za­da duran­te el pasa­do mes de mar­zo Chá­vez gana­rá con el 19% a su segun­do rival, pero no son datos fia­bles por que el 25% de la mues­tra no se posi­cio­nó al no cono­cer­se quien se pre­sen­ta­rá como pri­mer can­di­da­to de la MUD.

Sin embar­go, ante ese pano­ra­ma yo creo que el PSUV gana­rá las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les por la acep­ta­ción popu­lar que tie­ne Chá­vez pero hay que con­fir­mar que ese apo­yo es bas­tan­te inter­cla­sis­ta, a Chá­vez le vota una nue­va bur­gue­sía nacio­nal, una cla­se media y los más des­fa­vo­re­ci­dos, y la com­ple­ji­dad y con­flic­ti­vi­dad de intere­ses de ese elec­to­ra­do pue­de per­ju­di­car­lo en algún momen­to. Por ejem­plo, se dice que si Chá­vez sigue con sus bue­nas rela­cio­nes con Colom­bia pue­de obte­ner más votos de una cla­se media y alta que tie­nen buen comer­cio con el país vecino, pero tam­bién pue­de per­der votos de cla­ses popu­la­res y medias for­ma­das polí­ti­ca­men­te que ven que la bue­na rela­ción con el tirano Juan Manuel San­tos es una trai­ción a la lla­ma­da Revo­lu­ción Boli­va­ria­na y a la cama­ra­de­ría inter­na­cio­nal, como la deten­ción y extra­di­ta­ción del perio­dis­ta comu­nis­ta sue­co (de ori­gen colom­biano) Joa­quín Pérez. Con el tiem­po ire­mos vien­do más de cer­ca los resul­ta­dos elec­to­ra­les probables.

-¿Cuá­les con­si­de­ra que son los acier­tos de la Revolución?

‑Den­tro del sis­te­ma refor­mis­ta vene­zo­lano, lla­ma­do Revo­lu­ción Boli­va­ria­na, los acier­tos más pro­fun­dos han sido las misio­nes. No sola­men­te para ofre­cer opor­tu­ni­da­des y ser­vi­cios a las cla­ses bajas y mar­gi­na­das his­tó­ri­ca­men­te en la IV Repú­bli­ca, y más en la épo­ca neo­li­be­ral, sino tam­bién para poten­ciar la cul­tu­ra nacio­nal con una edu­ca­ción gra­tui­ta y de cali­dad a todas las gene­ra­cio­nes y géne­ros. Cla­ro, hay que des­ta­car que esto se ha podi­do rea­li­zar, dado que lle­va mucha inver­sión públi­ca, por las refor­mas a favor de una eco­no­mía mix­ta gene­ran­do ingre­sos al Esta­do vene­zo­lano, sobre todo por el petró­leo. La Nación al per­ci­bir mayo­res ingre­sos por la “nacio­na­li­za­ción” de la empre­sa PDVSA ha inver­ti­do bien esa can­ti­dad a favor de un cre­ci­mien­to del desa­rro­llo humano. Ade­más, la cul­tu­ra no sólo debe que­dar en escue­las o des­pa­chos, es decir en teo­rías o pro­fe­sio­na­li­za­ción labo­ral, sino tam­bién en las calles de los barrios, vecin­da­rios, por eso la crea­ción de los Con­se­jos Comu­na­les ha hecho ele­var el nivel de demo­cra­cia par­ti­ci­pa­ti­va y de base, com­ple­men­tan­do con la crea­ción de medios de comu­ni­ca­ción loca­les y comu­ni­ta­rios. Todo este tra­ba­jo de desa­rro­llo cul­tu­ral, comu­ni­ta­rio, edu­ca­ti­vo, para mi enten­der es el prin­ci­pal logro del cha­vis­mo, todo y que que­da mucho por hacer en la cul­tu­ra de valo­res dado que Vene­zue­la sigue sien­do, por su his­to­ria ren­tis­ta petro­le­ra, el país más con­su­mis­ta y de los mas vio­len­tos de Amé­ri­ca Lati­na, y eso sigue sien­do par­te del capi­ta­lis­mo sal­va­je cul­tu­ral que se heredó.

- Como soció­lo­go y ana­lis­ta polí­ti­co ¿qué le fal­ta al pro­ce­so boli­va­riano vene­zo­lano para con­so­li­dar­se definitivamente?

- Pri­me­ra­men­te el pro­ce­so boli­va­riano si quie­re con­so­li­dar­se, y com­ple­tan­do la res­pues­ta ante­rior, debe modi­fi­car las estruc­tu­ras con­su­mis­tas de mer­ca­do en la pobla­ción, sino segui­rá mani­fes­tan­do una cul­tu­ra capi­ta­lis­ta, mate­ria­lis­ta y de egoís­mo, y no una colec­ti­vi­dad. Don­de uno que­rrá apa­ren­tar más que el otro, dis­po­ner de un carro más caro, una vivien­da mejor, mayo­res tec­no­lo­gías de con­su­mo, ropa de mar­cas occi­den­ta­les, etc. Eso es un prin­ci­pio del capi­ta­lis­mo que sigue muy vigen­te en Venezuela.

Pero para hacer un aná­li­sis más estruc­tu­ra­lis­ta con el para­dig­ma mar­xis­ta, si Vene­zue­la quie­re lle­gar a la Revo­lu­ción que tan­to se pro­pa­ga y cul­mi­nar el pri­mer pro­ce­so dia­léc­ti­co mate­ria­lis­ta debe ven­cer las rela­cio­nes de pro­duc­ción dico­tó­mi­cas exis­ten­tes. Has­ta aho­ra ha habi­do una bata­lla con­tra la bur­gue­sía trans­na­cio­nal pro-ame­ri­ca­na con­so­li­da­da en el perío­do neo­li­be­ral, pero con­tra­ria­men­te con el cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co de Vene­zue­la se ha gene­ra­do una nue­va bur­gue­sía nacio­nal. Esa bur­gue­sía por su inte­rés hoy es cha­vis­ta, pero maña­na pue­de ir a la opo­si­ción, por que no mira los intere­ses colec­ti­vos, del pue­blo, de la Nación, sino de su nego­cio y de su cla­se social. Es un ami­go elec­to­ral que pue­de con­ver­tir­se en enemi­go si el pro­ce­so ata­ca su con­di­ción de cla­se bienestante.

La con­ver­sión de la dia­léc­ti­ca entre metró­po­li-saté­li­te como defi­ne la teo­ría de la Depen­den­cia todo y no ser eli­mi­na­da, por que Esta­dos Uni­dos inten­ta des­es­ta­bi­li­zar al gobierno de Hugo Chá­vez, debe ser pasa­da a un segun­do ran­go y empe­zar a ana­li­zar si se quie­re seguir pro­fun­di­zan­do el pro­ce­so boli­va­riano que la dia­léc­ti­ca prin­ci­pal será entre los ricos y pobres vene­zo­la­nos, entre empre­sa­rios nacio­na­les y tra­ba­ja­do­res. Has­ta que no se con­so­li­de la lucha de cla­ses nacio­na­les con la vic­to­ria de las más opri­mi­das, el motor del Pro­ce­so Boli­va­riano no lle­ga­rá a una Revo­lu­ción Socialista.

-¿De qué mane­ra pue­den ser con­tra­rres­ta­dos esas debilidades?

‑La mane­ra prin­ci­pal es tocar la base eco­nó­mi­ca vene­zo­la­na, no seguir sien­do una eco­no­mía de mer­ca­do. Algo que has­ta el momen­to no se ha toca­do de fon­do, sólo sua­vi­za­do. Pode­mos decir que hay cam­bios socia­les, cul­tu­ra­les, edu­ca­ti­vos, polí­ti­cos, pero no eco­nó­mi­cos diri­gi­dos al núcleo de su funcionamiento.

La Unión Sovié­ti­ca vivió un pro­ce­so simi­lar. Tras la Revo­lu­ción de Octu­bre, y eso si fue una revo­lu­ción dado que fue un cam­bio drás­ti­co en poco tiem­po al derri­bar por com­ple­to el fun­cio­na­mien­to del sis­te­ma feu­dal zaris­ta y subir al poder los tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras, el líder Lenin en un país sin estruc­tu­ra eco­nó­mi­ca y casi des­trui­do tras la I Gue­rra Mun­dial ela­bo­ró la NEP (Nue­va Polí­ti­ca Eco­nó­mi­ca), que todo y rea­li­zar una refor­ma agra­ria libe­ró cier­tas regu­la­cio­nes comer­cia­les. Este fenó­meno diri­gi­do a aumen­tar la pro­duc­ti­vi­dad final­men­te pro­pi­ció una des­igual­dad de cla­ses socia­les, don­de las leyes del mer­ca­do de acu­mu­la­ción capi­ta­lis­ta hacían que los más pode­ro­sos pro­pie­ta­rios se comían a los más peque­ños, y vol­vían a con­ver­tir la estruc­tu­ra social en ricos y pobres, en pro­pie­ta­rios y asa­la­ria­dos. Así, como par­te de la solu­ción el nue­vo esta­do sovié­ti­co gene­ró una colec­ti­vi­za­ción “for­zo­sa” median­te pla­ni­fi­ca­cio­nes macro­eco­nó­mi­cas con los pla­nes quin­que­na­les lle­va­dos a cabo por Sta­lin, eli­mi­nan­do así el libre mer­ca­do y las cla­ses socia­les. Hay deba­te sobre las for­mas como se hicie­ron, con cier­ta “mano dura”, y cier­tos erro­res que se come­tie­ron de cen­tra­lis­mo, pero lo que debe­mos apre­ciar es como la URSS se con­vir­tió en poten­cia mun­dial y sobe­ra­na por su gran productividad.

De la his­to­ria se debe apren­der sus acier­tos, y Vene­zue­la debe­ría pro­fun­di­zar en sus pro­gra­mas eco­nó­mi­cos con la nacio­na­li­za­ción de gran­des y media­nas empre­sas, y sobre­to­do apo­yar pro­yec­tos coope­ra­ti­vis­tas públi­cos, redu­cien­do así la pri­va­ci­dad de la eco­no­mía. Esto gene­ra­ría con­flic­tos duros inter­cla­sis­tas, pero la Revo­lu­ción no es un camino de rosas, y ade­más, mien­tras la eco­no­mía siga en manos pri­va­das o de la bur­gue­sía nacio­nal podrán boi­co­tear o para­li­zar el pro­ce­so boli­va­riano cuan­do quie­ran, como suce­dió con el paro de PDVSA en 2002.

- ¿Para cul­mi­nar cuá­les con­si­de­ra que son las debi­li­da­des de la opo­si­ción venezolana?

‑Las prin­ci­pa­les debi­li­da­des de la opo­si­ción vene­zo­la­na han sido el sec­ta­ris­mo y la vio­len­cia. Sec­ta­ris­mo en el sen­ti­do de que no se ha deja­do qui­tar una milé­si­ma par­te de su rique­za y con­trol para el pro­ce­so de refor­mas en Vene­zue­la. En nin­gún momen­to en Vene­zue­la se ha dado una nacio­na­li­za­ción com­ple­ta de todas las pro­pie­da­des de pro­duc­ción. Podrían man­te­ner poder polí­ti­co si hubie­sen sido más inte­li­gen­tes y se hubie­sen inte­gra­do al pro­ce­so, dado que no exis­te un ata­que a la bur­gue­sía nacio­nal sino sim­ple­men­te a cier­tas trans­na­cio­na­les, y que tam­po­co han per­di­do sus pro­pie­da­des con decre­tos de nacio­na­li­za­ción a lo cubano. En Euro­pa la bur­gue­sía fue más inte­li­gen­te y bajo el sis­te­ma de eco­no­mía mix­ta dio mejo­ras a la pobla­ción con­si­guien­do una “alian­za de cla­ses”, una para con­tro­lar­las polí­ti­ca­men­te y no lle­gar a un sis­te­ma comu­nis­ta cubrién­do­les nece­si­da­des a los tra­ba­ja­do­res, y dos, median­te los ser­vi­cios públi­cos como la edu­ca­ción for­mar a mejo­res tra­ba­ja­do­res y así poten­ciar la pro­duc­ción empre­sa­rial. La bur­gue­sía vene­zo­la­na ha esta­do muy diri­gi­da por el impe­rio nor­te­ame­ri­cano, y cual­quier refor­ma social en bene­fi­cio de la mayo­ría que luche con­tra el dog­ma­tis­mo de las leyes del mer­ca­do pare­ce un sis­te­ma comunista.

Y sobre la dimen­sión de vio­len­cia, la dere­cha ha per­di­do pres­ti­gio por­que siem­pre ha inten­ta­do pre­su­mir de éti­ca demo­crá­ti­ca, pero se hace mani­fies­ta su dema­go­gia al no acep­tar la deci­sión de un pue­blo y con­ver­tir­se en lo más anti­de­mo­crá­ti­ca y dic­ta­to­rial. Suce­sos como la huel­ga de PDVSA, el gol­pe de Esta­do del 2002, la des­in­for­ma­ción de las gran­des cor­po­ra­cio­nes mediá­ti­ca pri­va­das sobre la reali­dad vene­zo­la­na, son indi­ca­do­res de su vio­len­cia físi­ca y sim­bó­li­ca como jue­go sucio que la pobla­ción vene­zo­la­na ha per­ci­bi­do y con­se­cuen­te­men­te ha per­di­do legi­ti­ma­ción la oposición.

•  La auto­ra es licen­cia­da en comu­ni­ca­ción social, ana­lis­ta polí­ti­co en Vene­zue­la y cola­bo­ra­do­ra para este medio de comunicación.- 

Foto: N.R.

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