Libia: Hay muchos víncu­los entre las fuer­zas rebel­des con el impe­ria­lis­mo – James Petras

Chury: Muy bien Petras. ¿Qué nove­da­des hay en torno a tu habi­tual tra­ba­jo de aná­li­sis de lo que pasa en el mun­do, en qué estás trabajando?

Petras:Hay varias cosas. Empe­za­mos con el caso de Posa­da Carri­les, un noto­rio terro­ris­ta que reci­bió una abso­lu­ción total en un jui­cio en Texas. A pesar de que no lo pusie­ron en jui­cio por el acto terro­ris­ta en que vola­ron un avión con más de 80 pasa­je­ros, es un terro­ris­ta con­fe­so que aho­ra cami­na libre­men­te por los EE.UU.

EE.UU. pro­te­ge a terro­ris­tas en favor de sus intere­ses, y per­si­gue terro­ris­tas que son crí­ti­cos de su polí­ti­ca. Hace un doble rase­ro y el cri­te­rio que uti­li­za es de que nues­tros terro­ris­tas deben estar libres y los otros terro­ris­tas deben ser juz­ga­dos y con­de­na­dos. Es otro caso don­de se dice una cosa muy cla­ra: que el prin­ci­pal san­tua­rio para terro­ris­tas pro occi­den­ta­les, es los EE.UU. Eso debe­mos ano­tar­lo cuan­do empie­zan con el dis­cur­so con­tra el terrorismo.

El señor Posa­da Carri­les cami­na en Mia­mi por el aire fres­co, un auto-con­fe­sa­do terro­ris­ta por­que hace pocos años con­fe­só en una entre­vis­ta con un perio­dis­ta que sí esta­ba invo­lu­cra­do en los ata­ques terro­ris­tas y vio­len­tos con­tra Cuba.

Eso como pri­mer comen­ta­rio sobre las noti­cias de hoy. El segun­do acon­te­ci­mien­to impor­tan­te es la vic­to­ria en pri­me­ra vuel­ta de Ollan­ta Huma­la, un polí­ti­co de cen­tro izquier­da que algu­na vez fue más nacio­na­lis­ta que aho­ra, pero que mues­tra un recha­zo de la polí­ti­ca del gobierno actual. Si uno lee los dia­rios finan­cie­ros, Alan Gar­cía es el mode­lo para toda Amé­ri­ca Lati­na. Tie­ne cre­ci­mien­to de 7, 8% anual; altas tasas de inver­sión extran­je­ra, enor­mes ganan­cias, sec­to­res de expor­ta­ción muy diná­mi­cos, pero no se pre­sen­tó nin­guno can­di­da­to de su par­ti­do, el APRA.

No se atre­ven por­que Alan Gar­cía, con estas cifras que men­cio­na­mos, tan favo­ra­bles en las pági­nas finan­cie­ras, es recha­za­do. La popu­la­ri­dad de Alan Gar­cía al final de su pre­si­den­cia es menos del 20% y más cer­ca de 10 que de 20. Eso indi­ca que para el pue­blo las cifras que publi­can los dia­rios sobre los gran­des éxi­tos, no son éxi­tos para el pue­blo. Hay cifras ofi­cia­les de que hay 35 % de pobres en Perú, a pesar de más de cin­co años de cre­ci­mien­to grande.

Pero esa cifra del 35 % es de sobre­vi­ven­cia, no es de pobre­za por­que es de dos dóla­res por día. Si uno cal­cu­la la ver­da­de­ra pobre­za supera el 50 %. Por esta razón tene­mos el voto en favor de Ollan­ta Huma­la que habla de una polí­ti­ca de redis­tri­bu­ción de la rique­za, mayor inter­ven­ción del Esta­do para repar­tir las ganan­cias. Es otra indi­ca­ción de que el pue­blo quie­re cam­bios, recha­za el cre­ci­mien­to agro expor­ta­dor por­que no repar­te la rique­za sino que la concentra.

Las gran­des empre­sas mul­ti­na­cio­na­les han cose­cha­do ganan­cias récord en Perú. Nun­ca en la his­to­ria de Perú, inclu­so bajo las peo­res dic­ta­du­ras, han cose­cha­do tan­tas ganan­cias como en el régi­men de Alan Gar­cía y por esa razón su par­ti­do está en total desin­te­gra­ción; un par­ti­do de más de 80 años aho­ra en ple­na desintegración.

El úni­co can­di­da­to que pre­sen­ta algu­na alter­na­ti­va aun­que tibia, reci­be la pri­mer mayoría.

Ese es el segun­do ítem de noti­cias. El ter­ce­ro, menos cono­ci­do, es que Amé­ri­ca Lati­na el año pasa­do gas­tó más dine­ro, hubo un cre­ci­mien­to mayor en los gas­tos mili­ta­res que en cual­quier otra región en el mundo.

Según las cifras de un ins­ti­tu­to espe­cia­li­za­do en la com­pra y ven­ta de armas, el año pasa­do Amé­ri­ca Lati­na gas­tó 63 mil 600 millo­nes de dóla­res en la com­pra de armas. Eso tie­ne dos aspec­tos que debe­mos ano­tar. Ese cre­ci­mien­to de los altos pre­cios de pro­duc­tos mine­ra­les, agrí­co­las, han gene­ra­do mucha rique­za pero en vez de inver­tir esta rique­za en mejo­rar los sala­rios, ser­vi­cios socia­les, aumen­tar los sala­rios de emplea­dos, maes­tros, están gas­tan­do más de 63 mil millo­nes en armas.

¿Para qué? si no hay nin­gu­na ame­na­za por lo menos en casi todos los paí­ses en Amé­ri­ca Lati­na. Bra­sil, Uru­guay, Argen­ti­na, nadie está ame­na­zan­do a estos paí­ses. El úni­co caso excep­cio­nal es el de Vene­zue­la, que sí se sien­te ame­na­za­da en algún gra­do por los Esta­dos Uni­dos. Pero en todo caso cuan­do los gober­nan­tes dicen que no tie­nen dine­ro para finan­ciar este o el otro pro­gra­ma o aumen­tar los sala­rios, debe­mos con­sul­tar el pre­su­pues­to a ver cuán­to más están gas­tan­do en armas; avio­nes que sire­ven como jugue­tes por­que como decía, no están invo­lu­cra­dos en nin­gún con­flic­to grave.

¿Y por qué fir­man estos con­tra­tos? Pri­me­ro, para res­pal­dar a los mili­ta­res, en algu­nos casos para repre­sión inter­na, y segun­do por­que fir­man con­tra­tos con mucha corrup­ción. Noso­tros hemos hecho inves­ti­ga­cio­nes y des­cu­bri­mos que la mayor área de corrup­ción es entre gober­nan­tes y con­tra­tis­tas de la indus­tria mili­tar. Es una opor­tu­ni­dad de enri­que­cer­se a par­tir de gran­des com­pras de armas.

La cuar­ta área que quie­ro ano­tar, es que hay una gran huel­ga de mine­ros y obre­ros fabri­les en Boli­via. Hace tiem­po que hemos comen­ta­do sobre la polí­ti­ca con­ser­va­do­ra de Evo Mora­les, una retó­ri­ca gene­ral sobre revo­lu­ción, anti­im­pe­ria­lis­mo, etc., mien­tras las ganan­cias de las gran­des empre­sas petro­le­ras, ener­gé­ti­cas y mine­ras son enor­mes. Por esta razón aho­ra los obre­ros están exi­gien­do mayo­res aumen­tos de sala­rios. Evo Mora­les ofre­ce 10 por cien­to pero con una tasa de infla­ción mayor de 7%, par­ti­cu­lar­men­te en ítems bási­cos como comi­da, trans­por­te, etc. que han aumen­ta­do más del 15%, un 10% es una pér­di­da del poder adqui­si­ti­vo. Pero en vez de arre­glar un aumen­to para com­pen­sar la infla­ción, él lla­ma a los mine­ros, que res­pal­da­ron a su gobierno has­ta hace poco, golpistas.

Gar­cía Line­ra repi­te esta men­ti­ra dicien­do que los obre­ros que están en huel­ga están hacien­do el jue­go al impe­ria­lis­mo y la derecha.

No son los gober­nan­tes, que están entre­gan­do la ener­gía y aumen­tan­do las ganan­cias, los que están hacien­do el jue­go al impe­ria­lis­mo: son los obre­ros que exi­gen mejor repar­to de las ganan­cias. Es otra vez este pro­ble­ma que tene­mos den­tro de la izquier­da, de con­fun­dir la retó­ri­ca de per­so­na­jes polí­ti­cos como Gar­cía Line­ra, Evo Mora­les y otros más como sabe­mos en Uru­guay, que uti­li­zan un dis­cur­so apa­ren­te­men­te pro­gre­sis­ta pero de fon­do, cuan­do enfren­tan las exi­gen­cias con­cre­tas sobre cosas como sala­rios y bene­fi­cios, se ponen agre­si­vos; agre­si­vi­dad que nun­ca apli­can a los patro­nes pero si hacia los obre­ros que bus­can mejo­rar su vida.

El otro pun­to que quie­ro tocar tie­ne que ver con Libia. Aho­ra hemos escu­cha­do que una dele­ga­ción de afri­ca­nos está pro­po­nien­do un cese del fue­go, que las fuer­zas guber­na­men­ta­les de Gad­da­fi dejen de ata­car mien­tras los avio­nes y los clien­tes del impe­ria­lis­mo, los mal lla­ma­dos rebel­des, dejan de ata­car. Pero yo creo que en esta situa­ción que esta­mos, don­de es obvio que los mer­ce­na­rios rebel­des no pue­den avan­zar y los avio­nes de la OTAN no dejan que el gobierno pue­da reto­mar las ciu­da­des, tene­mos un gran problema.

Qué debe­mos pen­sar: ¿Que van hacia una sepa­ra­ción del país, como han hecho en Sudán, divi­dien­do el país en dos par­tes y aga­rran­do la par­te petro­le­ra y dejan­do a Gad­da­fi con menor por­ción del petró­leo?. Y esta tác­ti­ca de fomen­tar con­flic­tos y des­pués con­ci­lia­cio­nes que resul­tan en la par­ti­ción y divi­sión del país ha hecho mucho daño por­que pro­du­ce Esta­dos menos via­bles y la por­ción sepa­ra­tis­ta ter­mi­na en manos de los pode­res impe­ria­lis­tas. Eso es el gran peli­gro que enfren­ta­mos aho­ra en Libia don­de obvia­men­te el impe­ria­lis­mo no pue­de ganar con sus rebel­des, sus clien­tes, pero no quie­ren que el gobierno vuel­va a con­tro­lar el país ni que sea un país unido.

Por eso tene­mos que man­te­ner­nos aler­ta sobre este resultado

Chury: Uno tie­ne la sen­sa­ción de que hay sec­to­res en Libia que ‑aun­que no lo sean- actúan como mer­ce­na­rios del impe­ria­lis­mo. No sé si son gru­pos tri­ba­les o no lo son pero esto toman­do en cuen­ta los nive­les de vida que había dado el gobierno de Libia has­ta este momen­to a la mayo­ría de la población.

Petras: Es evi­den­te que los gru­pos opo­si­to­res han reci­bi­do enor­me apo­yo mili­tar de los paí­ses impe­ria­lis­tas. Pero antes de lan­zar­se en esta aven­tu­ra, hemos reci­bi­do muchas noti­cias de que los prin­ci­pa­les fun­cio­na­rios que aho­ra enca­be­zan esta opo­si­ción, reci­bie­ron entre­na­mien­to de la CÍA. Hay un gene­ral aho­ra, que vivía a unas cin­co cua­dras de la prin­ci­pal base de la CÍA y no tenía otra fuen­te de ingre­sos. El señor se lla­ma Hif­ter y aho­ra es uno de los gran­des jefes de los rebel­des y hace un mes vivía en el Esta­do de Vir­gi­nia, a cin­co minu­tos de la prin­ci­pal sede de la CÍA.

Aho­ra hay otros más que hemos teni­do infor­ma­ción que eran exi­lia­dos; otros más que entien­do que tra­ba­ja­ban en el gobierno de Libia, pero en los últi­mos años eran los prin­ci­pa­les inter­lo­cu­to­res con el impe­ria­lis­mo par­ti­ci­pan­do en pro­gra­mas con­jun­tos con el man­do mili­tar nor­te­ame­ri­cano para Áfri­ca. Hay muchos víncu­los entre las fuer­zas rebel­des con el impe­ria­lis­mo. Exis­te cola­bo­ra­ción, exis­te empleo, exis­ten armas, exis­te direc­ción. Por esta razón no es sim­ple­men­te una hipó­te­sis que los gru­pos rebel­des están bajo el man­do del impe­ria­lis­mo. Yo creo que hay sufi­cien­tes prue­bas para vin­cu­lar­los a un pro­yec­to de exten­der el poder mili­tar de EE.UU. y Euro­pa en Áfri­ca del Nor­te. Un tram­po­lín con­tra cual­quier cla­se de rebel­des en los paí­ses vecinos.

Una cosa más: yo estoy con­sul­tan­do algu­nas fuen­tes de inves­ti­ga­ción del mis­mo Con­gre­so de EE.UU. y des­cu­bri­mos que entre 1955 y 2010, los Esta­dos Uni­dos inter­vie­nen mili­tar­men­te 46 veces en Áfri­ca. Entre las inter­ven­cio­nes que tene­mos, son casi dos doce­nas de paí­ses que han sido afec­ta­dos por estas inter­ven­cio­nes por cien­tos y miles de sol­da­dos. A par­tir de estas inter­ven­cio­nes no con­si­guen pro­du­cir un régi­men demo­crá­ti­co y diná­mi­co; sólo pro­du­cen gobier­nos corrup­tos, mili­ta­res anti­de­mo­crá­ti­cos. Prin­ci­pal­men­te lo que con­si­guen son sol­da­dos afri­ca­nos, mer­ce­na­rios, que uti­li­zan para inter­ve­nir en ter­ce­ros paí­ses, así como uti­li­zan a Etio­pía para ata­car Soma­lía y otros casos simi­la­res. La inva­sión de Libia for­ma par­te de un patrón que lle­va más de 50 años y tie­ne cua­ren­ta y pico de antecedentes.

Chury: Petras, para fina­li­zar, no que­re­mos dejar de lado a la tris­te OTAN que des­pués de Yugos­la­via en reali­dad no supo de éxi­tos por­que acom­pa­ñan­do al impe­rio tuvo nada más que fra­ca­sos en Irak y fra­ca­sos en Afga­nis­tán y aho­ra se le pre­sen­tó la nue­va opor­tu­ni­dad de par­ti­ci­par en esto. Segu­ra­men­te la OTAN tam­bién soli­ci­ta de vez en cuan­do un poqui­to de pro­ta­go­nis­mo como peón del imperialismo.

Petras: Sí, es cier­to. Pero lo que debo ano­tar es que no con­si­guen éxi­tos des­de el ángu­lo de explo­tar los recur­sos de un país, o bene­fi­ciar­se con algún régi­men esta­ble pro impe­ria­lis­ta. Pero sí des­tru­yen y des­ar­ti­cu­lan la eco­no­mía de Irak; han des­trui­do el comer­cio en Afga­nis­tán. En este sen­ti­do el impe­ria­lis­mo como fuer­za no tie­ne capa­ci­dad de cons­truir un impe­rio con saté­li­tes via­bles. Lo que hace es des­truir la posi­bi­li­dad de una alter­na­ti­va pero no son capa­ces de nin­gún acto de crea­ción de saté­li­tes prós­pe­ros, eso es evi­den­te no sólo en Afga­nis­tán e Irak. Lo que están hacien­do aho­ra en Libia es des­truir cami­nos, puer­tos, hos­pi­ta­les, resi­den­cias… Han des­ar­ti­cu­la­do el país y han pro­vo­ca­do un atra­so de vein­te años por­que van a nece­si­tar vein­te años de inver­sio­nes para com­pen­sar por esta destrucción.

Extrac­ta­do por La Haine

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