India: Todo está roto – Arundha­ti Roy

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La bri­llan­te escri­to­ra hin­dú Arundha­ti Roy vuel­ve a la car­ga con sus escri­tos de denun­cia de lo que real­men­te está ocu­rrien­do en su país. Un tex­to imper­di­ble.

En su deseo de con­ver­tir­se en una super­po­ten­cia, la India se pre­ci­pi­ta hacia la tira­nía. El poder real se encuen­tra aho­ra con un aque­la­rre de oli­gar­cas rapa­ces. Mien­tras tan­to, las masas sufren ylos movi­mien­tos de resis­ten­cia se pre­pa­ran para la gue­rra.

La ley encie­rra al cri­mi­nal des­gra­cia­do,

Al que roba la galli­na

Pero per­mi­te que el delin­cuen­te de altos vue­los esté suel­to

¿Quién roba una común galli­na?

Anó­ni­mo, Ingla­te­rra, 1821

En horas de la madru­ga­da del 2 de julio de 2010, en los remo­tos bos­ques de Adi­la­bad, Andh­ra Pra­desh, la poli­cía esta­tal dis­pa­ró una bala en el pecho de un hom­bre lla­ma­do Che­ru­ku­ri Raj­ku­mar, cono­ci­do por sus com­pa­ñe­ros como Azad. Azad fue miem­bro del Polit­bu­ró del Par­ti­do­Co­mu­nis­ta de la India (Maoís­ta), y había sido nom­bra­do por su par­ti­do como su prin­ci­pal nego­cia­dor para las con­ver­sa­cio­nes de paz con el gobierno de la India. ¿Por qué la poli­cía dis­pa­ró a que­ma­rro­pa y dejó las reve­la­do­ras mar­cas de que­ma­du­ras, cuan­do podrían muy fácil­men­te haber cubier­to sus hue­llas? ¿Fue un error o fue un men­sa­je?

Mata­ron a una segun­da per­so­na esa maña­na – Hem Chan­dra Pan­dey, un joven perio­dis­ta que via­ja­ba con Azad cuan­do fue dete­ni­do. ¿Por qué lo matan? ¿Fue para ase­gu­rar­se de que nin­gún tes­ti­go que­da­ba con vida para con­tar la his­to­ria? ¿O era sólo fan­ta­sía?

En el cur­so de una gue­rra, si en las eta­pas pre­li­mi­na­res­de una nego­cia­ción de paz, por un lado se eje­cu­ta el envia­do del otro lado, es razo­na­ble supo­ner que la par­te que come­tió el cri­men no quie­re la paz. Es cla­ro, como si Azad hubie­se sido ase­si­na­do por­que alguien deci­dió que los ries­gos eran dema­sia­do altos para per­mi­tir que él per­ma­ne­cie­se vivo. Esta deci­sión podría lle­gar a ser un gra­ve error de jui­cio, no sólo por quién era él, sino por el cli­ma polí­ti­co en la India­de hoy.

Goteo revo­lu­cio­na­rio­Días des­pués de haber sali­do recien­te­men­te del bos­que Dan­da­ka­ran­ya en elcen­tro de la India, don­de había pasa­do dos sema­nas y media con la gue­rri­lla maoís­ta, empe­cé a pre­pa­rar un cur­so can­sa­da, pero fami­liar para Jan­tar Man­tar, en Par­lia­ment Street, en Nue­va Delhi. Jan­tar Man­tar es un anti­guo obser­va­to­rio cons­trui­do por Maha­ra­ja Sawai Jai Singh II deJai­pur entre 1727 y 1734. En aque­llos días era una mara­vi­lla cien­tí­fi­ca, que ser­vía para saber la hora, pre­de­cir el tiem­po y el estu­dio de los pla­ne­tas. Hoy en día es una atrac­ción turís­ti­ca que fun­cio­na como sala de expo­si­ción y con­fe­ren­cias.

Des­de hace algu­nos años, las pro­tes­tas ‑a menos que estén pro­mo­vi­das por par­ti­dos polí­ti­cos u orga­ni­za­cio­nes reli­gio­sas- están prohi­bi­das en Delhi. El club náu­ti­co de Raj­path, que en el pasa­do ha sido esce­na­rio de mani­fes­ta­cio­nes enor­mes, his­tó­ri­cas que a veces dura­ban varios días, ya no aco­ge la acti­vi­dad polí­ti­ca y sólo está dis­po­ni­ble para las comi­das cam­pes­tres, los ven­de­do­res de glo­bos y los paseos en lan­cha. En cuan­to a la Puer­ta de la India, lugar de vigi­lias ypro­tes­tas «fashion» de la cla­se media ‑como «Jus­ti­cia para Jes­si­ca», lamo­de­lo que fue ase­si­na­da en un bar de Nue­va Delhi por un matón con cone­xio­nes polí­ti­ca- per­mi­te algu­na de ellas, pero nada más. La Sec­ción 144, una anti­gua ley que prohí­be los gru­pos de más de cin­co per­so­nas en un lugar públi­co, ha sido implan­ta­da en la ciu­dad.

La ley es par­te del códi­go penal apro­ba­do por los bri­tá­ni­cos en 1861 para evi­tar una repe­ti­ción del motín de 1857. Se supo­nía que debía ser una medi­da de emer­gen­cia, pero se ha con­ver­ti­do enun ele­men­to per­ma­nen­te en muchas par­tes de la India. Tal vez fue en agra­de­ci­mien­to por leyes como éstas que nues­tro pri­mer minis­tro, que acep­ta un gra­do hono­rí­fi­co en Oxford, dio las gra­cias a los bri­tá­ni­cos por legar­nos como un rico lega­do «nues­tro poder judi­cial, nues­tro orde­na­mien­to jurí­di­co, nues­tra buro­cra­cia y nues­tra poli­cía, que son todas las gran­des ins­ti­tu­cio­nes deri­va­das de la admi­nis­tra­ción bri­tá­ni­cay la India, y han ser­vi­do bien al país».

Jan­tar Man­tar es el úni­co lugar en Delhi, don­de la Sec­ción 144 se apli­ca pero no se cum­ple. Gen­te de todas par­tes del país,hartas de serig­no­ra­das por la cla­se polí­ti­ca y los medios de comu­ni­ca­ción, con­ver­gen allí, espe­ran­do deses­pe­ra­da­men­te una audien­cia. Algu­nos hacen lar­gos via­jes en tren. Otros, como las víc­ti­mas de la fuga de gas de Bho­pal, han cami­na­do duran­te sema­nas has­ta lle­gar a Delhi. Aun­que los mani­fes­tan­tes tuvie­ron que luchar entre sí por el mejor sitio del pavi­men­to (con sol o frío), has­ta hace poco se les per­mi­tió acam­par en Jan­tar Man­tar duran­te el tiem­po que les ape­te­cie­se: sema­nas, meses, inclu­so años. Bajo la mira­da malé­vo­la de la poli­cía y la Sec­ción Espe­cial, ponían sus sha­mia­nas [tela con la que se hace un ves­ti­do muy popu­lar] y pan­car­tas. Des­de aquí se decla­ra­ba su fe en la demo­cra­cia median­te la emi­sión de sus escri­tos, anun­cia­ban sus pla­nes de pro­tes­ta ypues­ta en esce­na de sus huel­gas de ham­bre inde­fi­ni­da.

Des­de allí inten­ta­ron mar­char hacia el Par­la­men­to (pero nun­ca tuvie­ron éxi­to). Des­de aquí se espe­ra­ba.

Aho­ra, sin embar­go, los tiem­pos de la demo­cra­cia han sido cam­bia­dos. Sólo estric­ta­men­te en las horas de ofi­ci­na, de nue­ve a cin­co. No impor­ta des­de qué pun­to la gen­te ha lle­ga­do, no impor­ta si no tie­nen vivien­da en la ciu­dad, si no se van a las 6 de la tar­de se les dis­per­sa por la fuer­za, con porras y caño­nes de agua si las cosas se salen de con­trol. Los tiem­pos nue­vos se ini­cia­ron apa­ren­te­men­te para ase­gu­rar­se de que los Jue­gos de la Com­mon­wealth de 2010 en Nue­va Delhi se cele­bra­rían sin pro­ble­mas. Pero nadie espe­ra que los tiem­pos anti­guos­vuel­van. Tal vez sea nece­sa­rio para cele­brar un even­to que fue crea­do por el Impe­rio Bri­tá­ni­co. Tal vez sea jus­to que 400.000 per­so­nas hayan vis­to sus casas des­trui­das y hayan sido expul­sa­das de la ciu­dad duran­te la noche. O que cien­tos de miles de ven­de­do­res ambu­lan­tes hayan vis­to des­apa­re­cer su medio de vida por orden de la Cor­te Supre­ma para que los cen­tros comer­cia­les de la ciu­dad refuer­cen su par­te del nego­cio. Y que dece­nas de miles de men­di­gos hayan sido expul­sa­dos de la ciu­dad mien­tras­que más de cien mil galeo­tes [escla­vos que rema­ban en las gale­ras como for­ma de pago por algún deli­to come­ti­do] fue­ron envia­dos a cons­truir el pasos ele­va­dos, túne­les de metro, pis­ci­nas de tama­ño olím­pi­co, esta­dios de calen­ta­mien­to y vivien­das de lujo para los atle­tas.

El anti­guo Impe­rio pue­de no exis­tir. Pero, obvia­men­te, nues­tra tra­di­ción de ser­vi­lis­mo se ha con­ver­ti­do en una empre­sa muy ren­ta­ble para des­man­te­lar­la. Yo estu­ve en Jan­tar Man­tar, por­que miles deha­bi­tan­tes de las ciu­da­des en todo el país habían veni­do a pedir unos dere­chos fun­da­men­ta­les: el dere­cho a la vivien­da, a la ali­men­ta­ción (las­car­ti­llas de racio­na­mien­to), a la vida (pro­tec­ción con­tra la bru­ta­li­dad­po­li­cial y penal por extor­sión muni­ci­pa­les ofi­cia­les).

Era la pri­ma­ve­ra. El sol esta­ba fuer­te, pero toda­vía no que­ma­ba. Es una cosa terri­ble tener­la que decir pero es cier­to, se podíao­ler la pro­tes­ta des­de una dis­tan­cia razo­na­ble: era el olor acu­mu­la­do de mil cuer­pos huma­nos que habían sido des­hu­ma­ni­za­dos, nega­das sus nece­si­da­des bási­cas para el con­su­mo humano (o ani­ma­les) la salud y la higie­ne duran­te años, si no toda una vida. Cuer­pos que han vivi­do de y en la basu­ra de nues­tras gran­des ciu­da­des, orga­nis­mos que no han teni­do abri­go de las incle­men­cias del tiem­po, sin acce­so a agua lim­pia, aire lim­pio, sanea­mien­to o asis­ten­cia sani­ta­ria. Nin­gu­na par­te de este gran país, nin­guno de los regí­me­nes supues­ta­men­te pro­gre­sis­tas, nin­gu­na ins­ti­tu­ción urba­na ha sido dise­ña­do para dar­les cabi­da. Son per­so­nas som­bra, que viven en las grie­tas que sur­gen entre los regí­me­nes y las ins­ti­tu­cio­nes. Duer­men en las calles, comen en la calle, hacer el amor en las calles, dan a luz en las calles, son vio­la­das en las calles, cor­tan las ver­du­ras, lavan la ropa, crían a sus hijos, viven y mue­ren enlas calles. Si la pelí­cu­la fue­ra una for­ma de arte en la que se pudie­se­per­ci­bir el olor pelí­cu­las como Slum­dog Millio­nai­re no gana­rían jamás los Oscar. El hedor de ese tipo de pobre­za no se mez­cla con el aro­ma de las palo­mi­tas de maíz calien­tes.

¿Quié­nes eran los que pro­tes­ta­ban en el Jan­tar Man­tar ese día? ¿De dón­de había veni­do? Eran los refu­gia­dos de la India que bri­lla, la gen­te que se ha derra­ma­do por ahí como los eflu­vios tóxi­cos en un pro­ce­so de fabri­ca­ción que ha per­di­do los estri­bos. Los repre­sen­tan­tes de los más de 60 millo­nes de per­so­nas que han sido des­pla­za­das por la mise­ria rural, el ham­bre, la sequía y las inun­da­cio­nes (muchas de ellas por el hom­bre), por las minas, las fábri­cas de ace­ro y fun­di­cio­nes de alu­mi­nio, a tra­vés de auto­pis­tas y auto­vías, por las 3.300 gran­des pre­sas cons­trui­das a par­tir de la inde­pen­den­cia y aho­ra por las «zonas eco­nó­mi­cas espe­cia­les». Son par­te de los 830 millo­nes de per­so­nas de la India que viven con menos de 20 rupias (20−21 cén­ti­mos de euro, apro­xi­ma­da­men­te) al día, los que mue­ren de ham­bre mien­tras millo­nes de tone­la­das de cerea­les para el con­su­mo humano son o comi­das por las ratas en los alma­ce­nes del gobierno o que­ma­das en gran­des can­ti­da­des (por­que es más bara­to que­mar los ali­men­tos que dis­tri­buir­lo a los pobres). Son los padres de las dece­nas de millo­nes de niños des­nu­tri­dos en nues­tro país, de los dos millo­nes que mue­ren cada año antes de que alcan­cen la edad de cin­co años. Son los­mi­llo­nes que com­po­nen la cade­na de pan­di­llas que son trans­por­ta­das de ciu­dad en ciu­dad para cons­truir la Nue­va India.

¿Qué deben pen­sar, estas per­so­nas, de un gobierno que con­si­de­ra opor­tuno gas­tar 9.000 millo­nes de dóla­res (6.400 millo­nes de euros) de dine­ro públi­co (2.000% más que la esti­ma­ción ini­cial) por un espec­tácu­lo depor­ti­vo de dos sema­nas de dura­ción al que, por mie­do al terro­ris­mo, la mala­ria, el den­gue y la nue­va super­bac­te­ria de Nue­va Delhi, muchos atle­tas inter­na­cio­na­les se han nega­do a asis­tir? Al que laRei­na de Ingla­te­rra, jefa titu­lar del Esta­do Libre Aso­cia­do, no ha con­si­de­ra­do pre­si­dir ni siquie­ra en sus sue­ños. ¿Qué deben pen­sar sobre el hecho de que la mayo­ría de esos miles de millo­nes han sido roba­dos por polí­ti­cos y fun­cio­na­rios de esos jue­gos? No mucho, supon­go. Debi­do aque las per­so­nas viven con menos de 20 rupias al día, el dine­ro en esa esca­la debe pare­cer cien­cia fic­ción. Es pro­ba­ble que no se les ocu­rra que es su dine­ro.

De pie allí, en esa mul­ti­tud oscu­ra en ese día bri­llan­te, pen­sé en todas las luchas que se libran por la gen­te en este país: con­tra las gran­des repre­sas en el valle de Nar­ma­da, Pola­va­ram, Aru­na­chal Pra­desh; con­tra las minas en Oris­sa, Chhat­tis­garh y Jharkhand;contra la poli­cía por los adi­va­sis­de Lal­garh; en con­tra de la apro­pia­ción de sus tie­rras para las indus­trias y las Zonas Eco­nó­mi­cas Espe­cia­les en todo el país. ¿Cuán­tos años y gen­te (en cuán­tas mane­ras) han lucha­do para evi­tar pre­ci­sa­men­te ese des­tino?. Pen­sé en Maa­se, Nar­ma­da, Roo­pi, la comu­ni­dad, Mang­tu, Madhav, Saro­ja, Raju, Gud­sa Usen­di y la cama­ra­da Kam­la (mis jóve­nes guar­da­es­pal­das duran­te el tiem­po que pasé con los maoís­tas en la sel­va) con sus armas al hom­bro. Pen­sé en la gran dig­ni­dad de la sel­va con el rit­mo de los tam­bo­res adi­va­si en la cele­bra­ción Bhum­kal en Bas­tar, como la ban­da sono­ra de la ace­le­ra­ción del pul­so de una nación furio­sa.

Aca­bo de ver a Pad­ma, con quien via­jé a Waran­gal. Tie­ne sólo de unos trein­ta años, pero cuan­do sube las esca­le­ras se tie­ne que aga­rrar a la baran­di­lla y arras­tra su cuer­po por ella. Fue dete­ni­da una sema­na des­pués de que hubie­se teni­do una ope­ra­ción de apén­di­ce. Fue gol­pea­da has­ta que tuvo una hemo­rra­gia inter­na y le tuvie­ron que extir­par varios órga­nos. Cuan­do la repri­mie­ron las rodi­llas, la poli­cía expli­có ama­ble­men­te que era para ase­gu­rar­se de «que nun­ca vol­ve­ría a cami­nar de nue­vo por la sel­va». Fue pues­ta en liber­tad tras cum­plir una con­de­na de ocho años. Aho­ra mili­ta en el «Ama­ru­la Bandhu Mith­ru­la Sangham», el Comi­té de Fami­lia­res y Ami­gos de los Már­ti­res. Recu­pe­ra los­cuer­pos de per­so­nas muer­tas en fal­sos enfren­ta­mien­tos. Pad­ma pasa su tiem­po cru­zan­do el nor­te de Andh­ra Pra­desh, en cual­quier trans­por­te que se encuen­tra, para lle­var los cadá­ve­res de per­so­nas cuyos padres o cón­yu­ges son dema­sia­do pobres para hacer el via­je que les per­mi­ta recu­pe­rar los cuer­pos de sus seres que­ri­dos.

La tena­ci­dad, la sabi­du­ría y el cora­je de aque­llos que han esta­do luchan­do por años, por déca­das, para lograr un cam­bio, o inclu­so para que el susu­rro de la jus­ti­cia lle­gue a sus vidas es algo muy común. Si las per­so­nas están luchan­do para derro­car al Esta­do indio,o luchan­do con­tra las gran­des repre­sas, o sólo con­tra una plan­ta de ace­ro en par­ti­cu­lar o mina o zona eco­nó­mi­ca espe­cial, la con­clu­sión es que luchan por su dig­ni­dad, el dere­cho a vivir y oler como seres huma­nos. Están pelean­do por­que, en la medi­da que a ellos res­pec­ta, «los fru­tos del desa­rro­llo moderno» son como el olor del gana­do muer­to en la carre­te­ra.

El 15 de agos­to de este año, el 63 º ani­ver­sa­rio de la inde­pen­den­cia de la India, el Pri­mer Minis­tro, Man­mohan Singh, se subió ala tri­bu­na a prue­ba de balas en el Fuer­te Rojo a pro­nun­ciar un dis­cur­so­sin pasión, banal, a la nación. Al escu­char­lo, ¿quién hubie­ra ima­gi­na­do­que se esta­ba diri­gien­do a un país que, a pesar de tener la segun­da tasa más alta de cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co en el mun­do, tie­ne más pobres en ocho esta­dos que los 26 paí­ses más pobres de Áfri­ca jun­tos? «Todos uste­des han con­tri­bui­do al éxi­to de la India», dijo, «el duro tra­ba­jo denues­tros tra­ba­ja­do­res, nues­tros arte­sa­nos, nues­tros agri­cul­to­res ha traí­do a nues­tro país a don­de está hoy… Esta­mos cons­tru­yen­do una nue­va India en la que cada ciu­da­dano ten­drá una par­ti­ci­pa­ción, una India­que sea prós­pe­ra y en la que todos los ciu­da­da­nos sean capa­ces de vivi­ru­na vida de honor y dig­ni­dad en un ambien­te de paz y bue­na volun­tad. Una India en la que todos los pro­ble­mas pue­dan ser resuel­tos a tra­vés deme­dios demo­crá­ti­cos. Una India en la que los dere­chos bási­cos de todos los ciu­da­da­nos estén pro­te­gi­dos».

Si la repu­tación de la «inte­gri­dad per­so­nal» de nues­tro pri­mer minis­tro se ha amplia­do, como dicen por el tex­to de sus dis­cur­sos, esto es lo que debe­ría haber dicho: «Salu­dos her­ma­nos y her­ma­nas, en este día en que recor­da­mos nues­tro pasa­do glo­rio­so. Las cosas están un poco caras, lo sé, y seguís lamen­tan­do los pre­cios de losa­li­men­tos. Pero lo veo de esta mane­ra – más de 650 millo­nes de uste­des se dedi­can y viven de la agri­cul­tu­ra, agri­cul­to­res y tra­ba­ja­do­res agrí­co­las, pero sus esfuer­zos supo­nen algo menos del 18% de nues­tro PIB.Miren nues­tro sec­tor de tec­no­lo­gías indus­tria­les. Emplea a 0,2% de la pobla­ción y supo­ne un 5% de nues­tro ingre­so nacio­nal. ¿Se pue­de com­pe­tir­con eso? Es cier­to que en nues­tro país el empleo no ha segui­do el rit­mo­de cre­ci­mien­to, pero afor­tu­na­da­men­te el 60% de nues­tra fuer­za de tra­ba­jo es por cuen­ta pro­pia. El 90% de nues­tra fuer­za labo­ral es emplea­da por el sec­tor no estruc­tu­ra­do. Es cier­to que se las arre­glan para con­se­guir tra­ba­jo sólo por unos meses al año, pero como no tene­mos una cate­go­ría lla­ma­da sub­em­plea­dos, les man­te­ne­mos en una espe­cie de lim­bo por­que no pue­den entrar en nues­tras esta­dís­ti­cas como des­em­plea­dos».

Debe­ría haber segui­do: «Vemos las esta­dís­ti­cas que dicen­que tene­mos la mayor mor­ta­li­dad infan­til y mater­na en el mun­do, pero debe­mos unir­nos como nación e igno­rar las malas noti­cias por el momento.Podemos resol­ver estos pro­ble­mas más ade­lan­te, des­pués de com­ple­tar nues­tra revo­lu­ción, cuan­do el sec­tor de la salud haya sido com­ple­ta­men­te­pri­va­ti­za­do. Mien­tras tan­to, espe­ro que estén hacién­do­se un segu­ro médi­co. En cuan­to al hecho de que la dis­po­ni­bi­li­dad per cápi­ta de cerea­les de con­su­mo humano se ha redu­ci­do en los últi­mos 20 años ‑que pasa por ser el perío­do de nues­tro cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co más rápi­do- créan­me, eso es sólo una coin­ci­den­cia».

Y tam­bién debe­ría haber dicho: «Mis con­ciu­da­da­nos, esta­mos cons­tru­yen­do una nue­va India en la que nues­tras 100 per­so­nas más­ri­cas tie­nen acti­vos por valor de un 25% de nues­tro PIB. La rique­za con­cen­tra­da en menos manos es siem­pre más efi­cien­te. Todos uste­des han escu­cha­do el dicho de que dema­sia­dos coci­ne­ros estro­pean el cal­do. Que­re­mos que nues­tros que­ri­dos mul­ti­mi­llo­na­rios, nues­tros pocos cien­tos de millo­na­rios, sus seres cer­ca­nos y que­ri­dos y sus socios polí­ti­cos y comer­cia­les sean prós­pe­ros y vivan una vida de honor y dig­ni­dad en un ambien­te de paz y bue­na volun­tad en el que sus dere­chos fun­da­men­ta­les están pro­te­gi­dos».

Ade­más: «Soy cons­cien­te de que mis sue­ños no pue­den con­ver­tir­se en reali­dad úni­ca­men­te a tra­vés de medios demo­crá­ti­cos. De hecho, he lle­ga­do a creer en los flu­jos de la demo­cra­cia real a tra­vés del cañón de un arma de fue­go. Por eso hemos des­ple­ga­do el ejér­ci­to, la poli­cía, la Fuer­za Cen­tral de Reser­va de Poli­cía, la Fuer­za de Segu­ri­dad­Fron­te­ri­za, la Fuer­za Cen­tral de Segu­ri­dad Indus­trial de la Fuer­za, la Poli­cía Fron­te­ri­za indo-tibe­ta­na, los fusi­le­ros de la fron­te­ra oriental,los Escor­pio­nes, Gal­gos y Cobras [nom­bres de fuer­zas espe­cia­les anti-gue­rri­lla]- para aplas­tar las insu­rrec­cio­nes equi­vo­ca­das que están sur­gien­do en nues­tras zonas ricas en mine­ra­les».

Hubie­se ter­mi­na­do dicien­do: «Nues­tros expe­ri­men­tos con la demo­cra­cia se ini­cia­ron en Naga­land, Mani­pur y Cache­mi­ra. Cache­mi­ra, no nece­si­to reite­rar­lo, es una par­te inte­gral de la India. Hemos des­ple­ga­do a más de medio millón de sol­da­dos para lle­var la demo­cra­cia ala gen­te de allí. Los jóve­nes de Cache­mi­ra que han sido arries­gar sus vidas por desa­fiar el toque de que­da y lan­zar pie­dras a la poli­cía duran­te los últi­mos dos meses son mili­tan­tes de Lash­kar-e-Toi­ba [una orga­ni­za­ción isla­mis­ta a la que se acu­sa de ser un vehícu­lo de los ser­vi­cios secre­tos paquis­ta­níes] que en reali­dad quie­ren empleo, no aza­di [liber­tad]. Trá­gi­ca­men­te, 60 de ellos han per­di­do la vida antes deque pudié­ra­mos estu­diar sus soli­ci­tu­des de empleo. He dado ins­truc­cio­nes a la poli­cía a par­tir de aho­ra para dis­pa­rar a sus extre­mi­da­des en lugar de matar a estos jóve­nes mal guia­dos».

En sus seis años en el car­go, Man­mohan Singh, se ha deja­do ver como un subal­terno de Sonia Gandhi, un subal­terno de moda­les sua­ves. Es un exce­len­te dis­fraz para un hom­bre que, des­de hace dos déca­das, pri­me­ro como minis­tro de Finan­zas y lue­go como pri­mer ministro,ha imple­men­ta­do la nue­va polí­ti­ca eco­nó­mi­ca de un régi­men que ha lle­va­do a la India a la situa­ción en la que se encuen­tra aho­ra. Duran­te años ha mode­la­do su gabi­ne­te y la buro­cra­cia con gen­te evan­gé­li­ca­men­te com­pro­me­ti­da con la adqui­si­ción cor­po­ra­ti­va de todo ‑el agua, la elec­tri­ci­dad, los mine­ra­les, la agri­cul­tu­ra, la tie­rra, las tele­co­mu­ni­ca­cio­nes, la edu­ca­ción, la salud- sin impor­tar las con­se­cuen­cias.

Sonia Gandhi y su hijo, Rahul, desem­pe­ñan un papel impor­tan­te en todo esto. Su tra­ba­jo con­sis­te en diri­gir el Depar­ta­men­to de la Com­pa­sión y el Caris­ma para ganar las elec­cio­nes. Se les per­mi­te hacer (y tam­bién para tomar el cré­di­to por) las deci­sio­nes que pare­cen pro­gre­sis­tas pero en reali­dad son tác­ti­cas y sim­bó­li­cas, des­ti­na­das a impe­dir el des­bor­de de la ira popu­lar y per­mi­tir que el buque gran­de pue­da seguir tra­ba­jan­do. (El ejem­plo más recien­te de esto es la mani­fes­ta­ción 26 de agos­to, que fue orga­ni­za­da por Rahul Gandhi, para recla­mar la vic­to­ria por la can­ce­la­ción del per­mi­so de Vedan­ta [una mul­ti­na­cio­nal india] en la mina de bau­xi­ta de Niyam­gi­ri, una bata­lla que­la tri­bu de los don­gria kondh y una coa­li­ción de acti­vis­tas loca­les, así como inter­na­cio­na­les, han esta­do impul­san­do duran­te años.

La divi­sión del tra­ba­jo entre los polí­ti­cos que tie­nen una base de masas y ganan las elec­cio­nes para man­te­ner la far­sa de la demo­cra­cia en mar­cha, y los que real­men­te diri­gen el país pero o bien nocon­si­de­ran nece­sa­rio ganar las elec­cio­nes (jue­ces y buró­cra­tas) o han sido libe­ra­dos de la obli­ga­ción de hacer­lo (como el pri­mer minis­tro), esu­na sub­ver­sión bri­llan­te de la prác­ti­ca demo­crá­ti­ca. Ima­gi­nar que Sonia­Gandhi y Rahul están a car­go del gobierno, sería un error. El poder real ha pasa­do a manos de un aque­la­rre de oli­gar­cas, buró­cra­tas, jue­ces ypo­lí­ti­cos. A su vez, corren como caba­llos de carre­ra por el pre­mio de unas pocas cor­po­ra­cio­nes. Pue­den per­te­ne­cer a dife­ren­tes par­ti­dos y ponen un gran espec­tácu­lo de riva­les polí­ti­cos, pero eso es sólo sub­ter­fu­gio para con­su­mo públi­co. La úni­ca ver­da­de­ra riva­li­dad es la riva­li­dad comer­cial entre las empre­sas.

Un alto miem­bro de la sec­ta es P. Chi­dam­ba­ram, el minis­tro del Inte­rior. En una con­fe­ren­cia titu­la­da «Pobres paí­ses ricos:los desa­fíos del desa­rro­llo», dic­ta­da en la Uni­ver­si­dad de Har­vard, su anti­gua uni­ver­si­dad, en octu­bre de 2007, Chi­dam­ba­ram, se rego­ci­jó por lata­sa de cre­ci­mien­to del PIB, que pasó de 6,9% en 2001 al 9,4% en 2007. Lo que dijo es lo sufi­cien­te­men­te impor­tan­te para mí: «los recur­sos mine­ra­les de la India inclu­yen el car­bón ‑la cuar­ta mayor reser­va del mundo‑, el hie­rro, man­ga­ne­so, mica, bau­xi­ta, mine­ral de tita­nio, cro­mo, dia­man­tes, gas natu­ral, petró­leo y pie­dra cali­za. El sen­ti­do común nos dice que debe­mos ges­tio­nar estos recur­sos de mane­ra rápi­da y efi­cien­te. Eso requie­re gran capi­tal, orga­ni­za­ción efi­cien­te y un entorno nor­ma­ti­vo­que per­mi­ti­rá la actua­ción de las fuer­zas del mer­ca­do. Nin­guno de estos­fac­to­res está pre­sen­te hoy en el sec­tor mine­ro… El resul­ta­do real de la inver­sión es baja, el sec­tor mine­ro que cre­ce a un rit­mo len­to y actúa como un las­tre para la eco­no­mía».

Le voy a dar otro ejem­plo [de lo que dijo el minis­tro del Inte­rior]: «una vas­ta exten­sión de tie­rra es nece­sa­ria para la loca­li­za­ción de indus­trias… Has­ta aho­ra, la tie­rra ha sido adqui­ri­da­por los gobier­nos en ejer­ci­cio de su poder de domi­nio. El úni­co pro­ble­ma era el pago de una indem­ni­za­ción ade­cua­da. Esa situa­ción ha cam­bia­do. Hay nue­vos acto­res en cada pro­yec­to, y sus recla­ma­cio­nes tie­nen que ser reco­no­ci­das. Aho­ra esta­mos obli­ga­dos a abor­dar cues­tio­nes­co­mo el impac­to ambien­tal… la jus­ti­fi­ca­ción de la adqui­si­ción for­zo­sa, la com­pen­sa­ción de los dere­chos, la reha­bi­li­ta­ción y el reasen­ta­mien­to de los des­pla­za­dos, los luga­res alter­na­ti­vos de casas y tie­rras de cul­ti­vo, y un pues­to de tra­ba­jo para cada fami­lia afec­ta­da. ..».

Per­mi­tir que «las fuer­zas del mer­ca­do» acce­dan a los recur­sos de las minas «de for­ma rápi­da y efi­cien­te» es lo que los colo­ni­za­do­res hicie­ron a sus colo­nias, lo que Espa­ña y Amé­ri­ca del Nor­te­hi­cie­ron a Amé­ri­ca del Sur, lo que Euro­pa hizo (y lo sigue hacien­do) enÁfri­ca. Es lo que hizo el régi­men del apartheid en Sudá­fri­ca.

Ten­ga en cuen­ta el sen­ti­do de la con­fe­ren­cia del minis­tro. ¿Qué com­pen­sa­ción? ¿Cuál reha­bi­li­ta­ción? ¿Y qué » tra­ba­jo para­ca­da fami­lia»? (Sesen­ta años de indus­tria­li­za­ción en la India ha crea­doem­pleo para el 6% de la mano de obra.) En cuan­to a estar «obli­ga­dos» a dar una «jus­ti­fi­ca­ción» para la «adqui­si­ción for­zo­sa» de la tie­rra, un minis­tro del gabi­ne­te sin duda sabe que para adqui­rir tie­rras tri­ba­les obli­ga­to­ria­men­te (que es don­de la mayo­ría de los mine­ra­les están) y dár­se­las a las empre­sas mine­ras pri­va­das es ile­gal e incons­ti­tu­cio­nal envir­tud de la ley de los pan­cha­yats (exten­sión a las zonas pro­gra­ma­das [los pan­cha­yats son los con­se­jos comu­na­les]). Apro­ba­da en 1996, PESA es una enmien­da que inten­ta corre­gir algu­nos de los agra­vios infli­gi­dos a las pobla­cio­nes tri­ba­les por la Cons­ti­tu­ción de la India cuan­do fue adop­ta­da por el Par­la­men­to en 1950. Bajo PESA, la «adqui­si­ción for­zo­sa» de las tie­rras tri­ba­les no pue­den jus­ti­fi­car­se de nin­gu­na mane­ra.

Hace medio siglo, antes de tan sólo un año de su muerte,el Che Gue­va­ra escri­bió: «Cuan­do las fuer­zas opre­si­vas se man­tie­nen en el poder con­tra las leyes que se esta­ble­cie­ron, la paz debe con­si­de­rar­se­ya rota». De hecho, esto es lo que hay. En 2009, Man­mohan Singh dijo enel par­la­men­to: «Si el extre­mis­mo de izquier­da con­ti­núa flo­re­cien­do en algu­nas par­tes impor­tan­tes de nues­tro país que cuen­tan con recur­sos natu­ra­les de mine­ra­les, sin duda afec­tan el cli­ma para la inver­sión». Esta fue una fur­ti­va decla­ra­ción de gue­rra.

Si usted pres­ta aten­ción a las luchas que tie­nen lugar en la India, verá que la mayo­ría de la gen­te está deman­dan­do nada más que sus dere­chos cons­ti­tu­cio­na­les. Pero el gobierno de la India ya no sien­te la nece­si­dad de res­pe­tar la Cons­ti­tu­ción india, que se supo­ne quees el mar­co legal y moral sobre el que des­can­sa nues­tra demo­cra­cia.

Si el gobierno no va a res­pe­tar la Cons­ti­tu­ción, tal vez­de­be­ría­mos impul­sar una enmien­da al preám­bu­lo. «Noso­tros, el Pue­blo de la India, habien­do solem­ne­men­te resuel­to cons­ti­tuir la India en una sobe­ra­na y secu­lar Repú­bli­ca Demo­crá­ti­ca Socia­lis­ta… » podría sus­ti­tuir­se por «Noso­tros, las cas­tas y las cla­ses supe­rio­res de la India, des­pués de haber resuel­to en secre­to cons­ti­tuir la India en un esta­do saté­li­te de las empre­sas, hin­dúes…»

La insu­rrec­ción en el cam­po indio, en par­ti­cu­lar en el cora­zón tri­bal, plan­tea un desa­fío radi­cal no sólo para el esta­do indio,sino a los movi­mien­tos de resis­ten­cia tam­bién. Pone en duda las ideas pre­con­ce­bi­das de lo que cons­ti­tu­ye un avan­ce, desa­rro­llo y, de hecho, lapro­pia civi­li­za­ción. Tam­bién pone en duda la éti­ca, así como la efi­ca­cia de dife­ren­tes estra­te­gias de resis­ten­cia. Estas pre­gun­tas han sido hechas antes, sí. Se les ha pedi­do insis­ten­te­men­te, con toda tran­qui­li­dad, año tras año en cien­tos de for­mas dife­ren­tes: la más con­vin­cen­te y tal vez más visi­ble el Nar­ma­da Bachao Ando­lan, el movi­mien­to con­tra la pre­sa en el valle del Nar­ma­da. La úni­ca res­pues­ta del gobierno de la India ha sido la repre­sión y la opa­ci­dad en un gra­do que sólo pue­de pro­ve­nir de una fal­ta de res­pe­to pato­ló­gi­ca hacia la gen­te común. Peor aún, se ade­lan­tó y ace­le­ró el pro­ce­so de des­pla­za­mien­to y el des­po­jo, has­ta el pun­to que la ira de la gen­te ha lle­ga­do a un pun­to que no se pue­de con­tro­lar. Hoy en día las per­so­nas más pobres del mun­do han logra­do poner fin a algu­nas de las cor­po­ra­cio­nes más ricas en sus zonas. Es una gran vic­to­ria.

Los que se han levan­ta­do son cons­cien­tes de que su país está en un esta­do de emer­gen­cia. Son cons­cien­tes de que, al igual que elpue­blo de Cache­mi­ra, Mani­pur, Naga­land y Assam, tam­bién han sido des­po­ja­dos de sus dere­chos civi­les por las leyes como las de acti­vi­da­de­si­lí­ci­tas (pre­ven­ción) y la espe­cial Ley de Segu­ri­dad Públi­ca de Chhat­tis­garh, que pena­li­zan todo tipo de la disi­den­cia por pala­bra, obrae inten­ción, inclu­so.

Duran­te el esta­do de «emer­gen­cia» de [el gobierno de] Indi­ra Gandhi la pren­sa india nacio­nal publi­có edi­to­ria­les en blan­co para pro­tes­tar con­tra la cen­su­ra. Esta vez, no se ha decla­ra­do la emer­gen­cia pero no pro­tes­ta nadie por­que los medios de comu­ni­ca­ción son el gobierno. Nadie, a excep­ción de las cor­po­ra­cio­nes que lo con­tro­lan, pue­de decir­le al gobierno qué hacer. Altos repre­sen­tan­tes polí­ti­cos, minis­tros y fun­cio­na­rios de los depar­ta­men­tos de la segu­ri­dad apa­re­cen en la tele­vi­sión casi como pre­sen­ta­do­res de noti­cias. Varios cana­les de tele­vi­sión y los perió­di­cos actúan abier­ta­men­te en equi­po con la sala degue­rra de la Ope­ra­ción «Caza Ver­de», una ope­ra­ción mili­tar lan­za­da por el gobierno de la India con­tra los «rebel­des mar­xis­tas», y su cam­pa­ña dedes­in­for­ma­ción. Idén­ti­cas his­to­rias sobre la «indus­tria de los 1.500 millo­nes de rupias de maoís­tas», idén­ti­cas entre­vis­tas a la gue­rri­lle­ra sobre cómo había sido «vio­la­da y re-vio­la­da» por los líde­res maoís­tas. Se supo­nía que había esca­pa­do recien­te­men­te de los bos­ques y las garras de los maoís­tas para decir­le al mun­do su his­to­ria. Aho­ra resul­ta que fue­de­te­ni­da por la poli­cía duran­te meses.

Las fuer­zas arma­das tam­bién están entran­do en el nego­cio­de jugar con nues­tras cabe­zas. En junio de 2010 lan­za­ron una doc­tri­na mili­tar de ope­ra­cio­nes psi­co­ló­gi­cas que, según el comu­ni­ca­do de pren­sa, «es una polí­ti­ca, pla­ni­fi­ca­ción y docu­men­to de eje­cu­ción que tie­ne como obje­ti­vo crear un entorno pro­pi­cio para que las fuer­zas arma­das pue­dan ope­rar median­te el uso de los medios de comu­ni­ca­ción dis­po­ni­bles».

Un mes más tar­de, en una reu­nión de minis­tros prin­ci­pa­les de los esta­dos afec­ta­dos por los naxa­li­tas, se tomó la deci­sión de inten­si­fi­car la gue­rra. Trein­ta y seis bata­llo­nes de la Fuer­za de Reser­va de la India se suma­rán a los 105 bata­llo­nes, y 16.000 agen­tes de la Poli­cía Espe­cial (civi­les arma­dos y con­tra­ta­dos para fun­cio­nes de poli­cía) se suma­rán un total de 30.000. El minis­tro del Inte­rior se com­pro­me­tió a con­tra­tar a 175.000 poli­cías en los pró­xi­mos cin­co años.

Dos días más tar­de, el jefe del Ejér­ci­to dijo a sus ofi­cia­les de alto ran­go que tenían que estar «men­tal­men­te pre­pa­ra­dos para entrar en la lucha con­tra el naxa­lis­mo… Pue­de ser que sea en seis meses o un año o dos, pero si tene­mos que man­te­ner nues­tra rele­van­cia como ins­tru­men­to del Esta­do, ten­dre­mos que rea­li­zar las cosas­que la nación quie­re que haga­mos. «En agos­to, los perió­di­cos infor­ma­ban­que » Fuer­za Aérea de India pue­de dis­pa­rar en defen­sa pro­pia en las ope­ra­cio­nes anti-maoís­tas». El Hin­dus­tan Times citó a un fun­cio­na­rio dicien­do: «No pode­mos usar cohe­tes o las armas inte­gra­les de los heli­cóp­te­ros si pode­mos tomar repre­sa­lias si nos dis­pa­ran… Con este fin, hemos mon­ta­do ame­tra­lla­do­ras late­ra­les en nues­tro heli­cóp­te­ros que son ope­ra­dos por nues­tros Garuds [coman­dos]». Es un ali­vio. No armas inte­gra­les ni cohe­tes, sólo ame­tra­lla­do­ras.

Así que aquí está el esta­do indio, en todo su esplen­dor demo­crá­ti­co, dis­pues­to a saquear, matar de ham­bre, sitiar y aho­ra des­ple­gar la fuer­za aérea en «legí­ti­ma defen­sa» en con­tra de sus ciu­da­da­nos más pobres.

De todas las dife­ren­tes for­ma­cio­nes polí­ti­cas impli­ca­da­sen la insu­rrec­ción en cur­so, nin­gu­na es más con­tro­ver­ti­das que el PCI (Maoís­ta). La razón más obvia es su adop­ción sin com­ple­jos de la lucha arma­da como úni­co camino a la revo­lu­ción. Es el últi­mo, y más militante,de los movi­mien­tos de resis­ten­cia con­tra el asal­to a la tie­rra natal adi­va­si por un cár­tel de empre­sas mine­ras y la infra­es­truc­tu­ra esta­tal. Dedu­cir de ello que el PCI (Maoís­ta) es un par­ti­do con una nue­va for­ma de pen­sar acer­ca del «desa­rro­llo» o el medio ambien­te podría ser un pocoe­xa­ge­ra­do. Para un par­ti­do polí­ti­co que es amplia­men­te vis­to como una opo­si­ción al ata­que de las empre­sas mine­ras su polí­ti­ca (y prác­ti­ca) en la mine­ría sigue sien­do bas­tan­te espe­sa. A par­tir de entre­vis­tas y decla­ra­cio­nes hechas por sus altos diri­gen­tes en el tema de la mine­ría, lo que emer­ge es una espe­cie de enfo­que de «vamos a hacer un mejor tra­ba­jo». Una vaga pro­me­sa de mine­ría «ambien­tal­men­te sos­te­ni­ble», el aumen­to de rega­lías, más reasen­ta­mien­to para los des­pla­za­dos y las apues­tas más altas para las «par­tes intere­sa­das».

Eche­mos una bre­ve mira­da a la estre­lla en el cin­tu­rón mine­ro, la bau­xi­ta que vale varios billo­nes de dóla­res. No hay mane­ra ambien­tal­men­te sos­te­ni­ble de explo­tar la bau­xi­ta y pro­ce­sar el alu​mi​nio​.Es un pro­ce­so alta­men­te tóxi­co que la mayo­ría de los paí­ses occi­den­ta­les han expor­ta­do fue­ra de sus pro­pios entor­nos. Para pro­du­cir una tone­la­da de alu­mi­nio se nece­si­tan alre­de­dor de seis tone­la­das de bau­xi­ta, más de mil tone­la­das de agua y una enor­me can­ti­dad de elec­tri­ci­dad. Para obte­ner esa can­ti­dad de agua en cau­ti­vi­dad y la elec­tri­ci­dad, se nece­si­tan las gran­des repre­sas, que, como sabe­mos, vie­nen con su pro­pio ciclo de des­truc­ción cata­clís­mi­ca. Por últi­mo ‑la gran pre­gun­ta- ¿para quién es el alu­mi­nio? ¿dón­de va a ir? El alu­mi­nio es el mate­rial prin­ci­pal en la indus­tria de las armas.

Tenien­do en cuen­ta esto, ¿qué sería una sana y «sos­te­ni­ble» polí­ti­ca mine­ra? Supon­ga­mos, por el bien del argu­men­to, queel PCI (Maoís­ta) les dio el con­trol del deno­mi­na­do Corre­dor Rojo, la patria tri­bal, con sus rique­zas de ura­nio, bau­xi­ta, cali­za, dolo­mía, car­bón, esta­ño, gra­ni­to, már­mol ¿extrae­rían mine­ra­les para poner en el mer­ca­do con el fin de gene­rar ingre­sos, crear infra­es­truc­tu­ra y expan­dir­sus ope­ra­cio­nes? ¿O sería sólo lo sufi­cien­te para satis­fa­cer las nece­si­da­des bási­cas de la pobla­ción? ¿Cómo defi­nen las «nece­si­da­des bási­cas»? Por ejem­plo, ¿las armas nuclea­res serían una «nece­si­dad bási­ca» en un Esta­do-nación maoís­ta?

A juz­gar por lo que está pasan­do en Rusia y Chi­na, comu­nis­tas y las socie­da­des capi­ta­lis­tas pare­ce tener una cosa en común,el ADN de sus sue­ños. Des­pués de sus revo­lu­cio­nes, des­pués de cons­truir­so­cie­da­des socia­lis­tas que millo­nes de obre­ros y cam­pe­si­nos han paga­do con sus vidas, ambos paí­ses han comen­za­do a rever­tir algu­nos de los bene­fi­cios del cam­bio revo­lu­cio­na­rio y se han con­ver­ti­do en eco­no­mías capi­ta­lis­tas desen­fre­na­das. Para ellos, tam­bién, la capa­ci­dad de con­su­mir se ha con­ver­ti­do en el cri­te­rio por el cual se mide el pro­gre­so. Para este tipo de «pro­gre­so» es para el que se nece­si­ta la indus­tria. Para ali­men­tar a la indus­tria se nece­si­ta un sumi­nis­tro cons­tan­te de mate­ria pri­ma. Para eso se nece­si­tan minas, repre­sas, la domi­na­ción, las colo­nias, la gue­rra. Los anti­guos pode­res están dis­mi­nu­yen­do, los nue­vas cre­cien­do. La mis­ma his­to­ria, per­so­na­jes dife­ren­tes: los paí­ses ricos saquean­do a los pobres.

Ayer fue Euro­pa y Amé­ri­ca, hoy es la India y Chi­na. Tal vez maña­na será Áfri­ca. ¿Habrá un maña­na? Tal vez es dema­sia­do tar­de para pre­gun­tar, pero la espe­ran­za tie­ne poco que ver con la razón.

¿Pode­mos espe­rar que una alter­na­ti­va a lo que pare­ce seru­na muer­te segu­ra para el pla­ne­ta pro­ven­ga de la ima­gi­na­ción que ha pro­vo­ca­do esta cri­sis en pri­mer lugar? Pare­ce poco pro­ba­ble. La alter­na­ti­va, si la hay, sal­drá de los luga­res y las per­so­nas que han resis­ti­do el impul­so hege­mó­ni­co del capi­ta­lis­mo y el impe­ria­lis­mo en vez­de ser coop­ta­dos por el mis­mo. Aquí en la India, inclu­so en medio de toda la vio­len­cia y la codi­cia, toda­vía hay una espe­ran­za inmen­sa.

Si alguien pue­de hacer­lo, pode­mos hacer­lo. Toda­vía tene­mos una pobla­ción que aún no ha sido com­ple­ta­men­te colo­ni­za­da por elsue­ño con­su­mis­ta. Tene­mos una tra­di­ción de vida de aque­llos que han lucha­do por la visión de Mahat­ma Gandhi de la sos­te­ni­bi­li­dad y la auto­su­fi­cien­cia, por las ideas socia­lis­tas de igual­dad y jus­ti­cia social. Tene­mos la visión BR Ambed­kar, que desa­fía a los segui­do­res de Gandhi, así como socia­lis­tas serios. Tene­mos la coa­li­ción más espec­ta­cu­lar de movi­mien­tos de resis­ten­cia con expe­rien­cia, cono­ci­mien­toy visión. Lo más impor­tan­te de todo, la India tie­ne una pobla­ción adi­va­si sobre­vi­vien­te de casi un cen­te­nar de millo­nes de per­so­nas. Ellos­son los que toda­vía cono­cen los secre­tos de una vida sos­te­ni­ble. Si des­apa­re­cen, se lle­va­rán los secre­tos con ellos. Gue­rras como la Ope­ra­ción «Caza Ver­de» harán que des­apa­rez­can. Así que la vic­to­ria de los fis­ca­les de estas gue­rras con­tie­ne den­tro de sí las semi­llas de la des­truc­ción, no sólo para los adi­va­sis, sino, con el tiem­po para la raza­hu­ma­na. Es por eso que la gue­rra en el cen­tro de la India es tan impor­tan­te.

Por eso nece­si­ta­mos una con­ver­sa­ción real y urgen­te entre todas las for­ma­cio­nes polí­ti­cas que se opo­nen a esta gue­rra.

El capi­ta­lis­mo hoy día se ve obli­ga­do a tole­rar las socie­da­des no capi­ta­lis­tas en su seno y reco­no­cer los lími­tes en su bús­que­da de la domi­na­ción; el día en que se vea obli­ga­do a reco­no­cer que­su sumi­nis­tro de mate­ria pri­ma tie­ne fin, es el día en que el cam­bio ven­drá. Si hay algu­na espe­ran­za para el mun­do, no vive en las salas de con­fe­ren­cia sobre el cam­bio cli­má­ti­co o en ciu­da­des con edi­fi­cios altos.Vive bajo en el sue­lo, con sus bra­zos alre­de­dor de la gen­te que va a laba­ta­lla todos los días para pro­te­ger sus bos­ques, sus mon­ta­ñas y sus ríos, por­que saben que los bos­ques, las mon­ta­ñas y los ríos deben ser pro­te­gi­dos.

El pri­mer paso para vol­ver a ima­gi­nar un mun­do que ha ido terri­ble­men­te mal sería dete­ner la ani­qui­la­ción de aque­llos que tie­nen una ima­gi­na­ción dife­ren­te, una ima­gi­na­ción que está tan­to fue­ra del capi­ta­lis­mo como del comu­nis­mo, una ima­gi­na­ción que tie­ne una com­pren­sión muy dife­ren­te de lo que cons­ti­tu­ye feli­ci­dad y ple­ni­tud. Para ganar este espa­cio filo­só­fi­co, es nece­sa­rio con­ce­der un poco de espa­cio para la super­vi­ven­cia de los que pue­den ver­se como los guar­dia­nes de nues­tro pasa­do, pero que real­men­te pue­den ser los guías denues­tro futu­ro. Para ello, tene­mos que pedir a nues­tros gober­nan­tes: ¿Pue­de que­dar agua en los ríos? ¿árbo­les en el bos­que? ¿la bau­xi­ta en lamon­ta­ña? Si ellos dicen que no, enton­ces tal vez debe­rían dejar de pre­di­car la moral a las víc­ti­mas de sus gue­rras.

Arundha­ti Roy es auto­ra del libro «El Dios de las peque­ñas cosas», que ganó en 1997 el Pre­mio Boo­ker. Su libro­más recien­te es «Escu­char al sal­ta­mon­tes: Notas de cam­po sobre la Demo­cra­cia» (Hamish Hamil­ton)

New Sta­tes­man

Tra­du­ci­do para el CEPRID (www​.nodo50​.org/​c​e​p​rid) por María Val­dés 

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