Entre­vis­ta a Moha­med Has­san, espe­cia­lis­ta en geo­po­lí­ti­ca del mun­do árabe.

¿Se deci­de la suer­te del mun­do en el océano Índico?

Cubier­ta por el arco del Islam (que va des­de Soma­lia has­ta Indo­ne­sia, pasan­do por los paí­ses del Gol­fo y Asia Cen­tral), la región se ha con­ver­ti­do en el nue­vo cen­tro estra­té­gi­co del pla­ne­ta. Este nue­vo capí­tu­lo de nues­tra serie “Com­pren­der al mun­do musul­mán” nos con­vo­ca a un crucero.

Moha­med Has­san nos expli­ca de qué mane­ra el desa­rro­llo eco­nó­mi­co de Chi­na tras­to­ca las rela­cio­nes de fuer­za mun­dia­les y saca a los paí­ses del Sur de su depen­den­cia de Occi­den­te. Nos des­ve­la tam­bién las estra­te­gias plan­tea­das por los EEUU con el obje­to de man­te­ner su lide­raz­go. Y por qué el impe­rio usame­ri­cano está lla­ma­do a extin­guir­se. Final­men­te pre­di­ce el fin de la glo­ba­li­za­ción. Res­ta saber si este hold-up pla­ne­ta­rio ter­mi­na­rá sin pro­ble­mas o si los ata­can­tes liqui­da­rán a los rehe­nes en la aventura.

Des­de Mada­gas­car has­ta Tai­lan­dia pasan­do por Soma­lia, Pakis­tán o Bir­ma­nia, la cuen­ca del océano Índi­co se halla par­ti­cu­lar­men­te agi­ta­da ¿Cómo expli­car estas tensiones?
La rela­ción de fuer­zas a esca­la mun­dial se halla en pleno des­or­den. Y la región del océano Índi­co se halla en el cora­zón de esa tem­pes­tad política.

¿De qué región esta­mos hablando?
De la que va des­de la cos­ta orien­tal de Áfri­ca has­ta el sur de Asia. Inclu­ye un lago (el mar Cas­pio) y tres ríos: el mar del Gol­fo, el mar Rojo y el mar Mediterráneo.

¿Por qué es tan impor­tan­te esta región?
Pri­me­ro por­que el 60% de la pobla­ción del mun­do se con­cen­tra en Asia y se halla conec­ta­da al océano Índi­co. Solo la Chi­na y la India repre­sen­tan el 40% de la pobla­ción mun­dial. Ade­más la emer­gen­cia eco­nó­mi­ca de estas dos poten­cias hacen del océano Índi­co una zona par­ti­cu­lar­men­te estra­té­gi­ca. Hoy en día el 70% del petró­leo mun­dial pasa por este océano. Un por­cen­ta­je que tien­de a cre­cer en fun­ción de las cre­cien­tes nece­si­da­des de ambos paí­ses. Por otra par­te, el 90% del comer­cio mun­dial se rea­li­za en bar­cos con­te­ne­do­res y el océano Índi­co aco­ge por sí solo la mitad de ese tráfico.
Como ha seña­la­do el perio­dis­ta usame­ri­cano Robert D. Kaplan, con­se­je­ro inme­dia­to de Oba­ma y del Pen­tá­gono, el océano Índi­co va a con­ver­tir­se en el estra­té­gi­co cen­tro mun­dial de gra­ve­dad del siglo 21. No sola­men­te cons­ti­tu­ye un pasa­je vital para el comer­cio y los recur­sos ener­gé­ti­cos entre Orien­te Pró­xi­mo y y el este de Asia, sino que se halla ubi­ca­do tam­bién en el eje eco­nó­mi­co que se desa­rro­lla entre Chi­na, por una par­te, y Áfri­ca y Amé­ri­ca Lati­na por la otra.

¿El desa­rro­llo de estas nue­vas rela­cio­nes comer­cia­les impli­ca que el Sur está por libe­rar­se de su depen­den­cia de Occidente?

En efec­to, algu­nas cifras pro­du­cen vér­ti­go: el comer­cio entre Chi­na y Áfri­ca se ha mul­ti­pli­ca­do por vein­te des­de 1997. Con Amé­ri­ca Lati­na por cator­ce en menos de diez años. India y Bra­sil cola­bo­ran cada vez más estre­cha­men­te con el con­ti­nen­te negro. Bajo el impul­so del desa­rro­llo chino. Las inver­sio­nes Sur-Sur han aumen­ta­do rápi­da­men­te. Lue­go de haber sido saquea­da por siglos, Áfri­ca emer­ge de su letargo.

¿Por qué tan­tos paí­ses de Áfri­ca y de Amé­ri­ca Lati­na se vuel­ven hacia China?

Des­de hace siglos Occi­den­te come­tió un ver­da­de­ro pilla­je de los recur­sos natu­ra­les del Sur, impi­dien­do el desa­rro­llo de esos paí­ses, espe­cial­men­te a tra­vés de una deu­da odio­sa. Pero Chi­na pro­po­ne mejo­res pre­cios para las mate­rias pri­mas e invier­te en los paí­ses del Sur desa­rro­llan­do infra­es­truc­tu­ras, pro­gra­mas socia­les o pro­yec­tos de ener­gía no con­ta­mi­nan­te. Ha supri­mi­do los impues­tos a la impor­ta­ción a nume­ro­sos pro­duc­tos afri­ca­nos, favo­re­cien­do enor­me­men­te la pro­duc­ción y el comer­cio de ese con­ti­nen­te. Tam­bién ha anu­la­do la deu­da de los paí­ses afri­ca­nos más pobres. Ade­más, con­tra­ria­men­te a lo que hacen las poten­cias occi­den­ta­les, Chi­na no pre­ten­de inmis­cuir­se en la polí­ti­ca inte­rior de sus socios eco­nó­mi­cos. Con moti­vo de una con­fe­ren­cia minis­te­rial sino-afri­ca­na, el pri­mer minis­tro chino Jia­bao resu­mía así la polí­ti­ca de su país: «Nues­tra cola­bo­ra­ción eco­nó­mi­ca y nues­tro comer­cio se apo­yan en las ven­ta­jas recí­pro­cas (…) Nun­ca impu­si­mos con­di­cio­nes polí­ti­cas a Áfri­ca y no lo hare­mos tam­po­co en el futu­ro”. ¡Qué dife­ren­cia con las poten­cias occi­den­ta­les, que no han para­do de hacer y des­ha­cer los gobier­nos afri­ca­nos! El Sur tie­ne sed de inde­pen­den­cia: aliar­se a la Chi­na es una ver­da­de­ra opor­tu­ni­dad para cal­mar esa sed.

Por otra par­te, los paí­ses occi­den­ta­les están pasan­do por una gra­ve cri­sis eco­nó­mi­ca, que tie­ne cier­ta reper­cu­sión en Chi­na pero no le impi­de seguir cre­cien­do. En tales con­di­cio­nes es nor­mal que los paí­ses afri­ca­nos y lati­nos se vuel­van hacia el socio eco­nó­mi­co más sóli­do. Como lo des­ta­ca­ba el Finan­cial Times en otro momen­to, Bra­sil habría sido afec­ta­do por la cri­sis de los EEUU. Pero en 2009 su eco­no­mía con­ti­nuó cre­cien­do y no es casua­li­dad que Chi­na se haya con­ver­ti­do en su prin­ci­pal socio económico.

Este eje Sur-Sur defi­ne la hege­mo­nía occi­den­tal. ¿Deja­rán los EEUU y Euro­pa que Chi­na inva­da sus territorios?

El desa­rro­llo de este eje Sur-Sur pre­sen­ta glo­bal­men­te dos ame­na­zas impor­tan­tes para los intere­ses de las poten­cias impe­ria­lis­tas y espe­cial­men­te para los EEUU. En pri­mer tér­mino, reti­ra de la zona de influen­cia occi­den­tal paí­ses ricos en mate­rias pri­mas. E inme­dia­ta­men­te des­pués le per­mi­te a la Chi­na dis­po­ner de todos los recur­sos nece­sa­rios para con­ti­nuar con su des­lum­bran­te desa­rro­llo. En pleno ascen­so, Pekín está ya atra­pan­do a la pri­me­ra poten­cia eco­nó­mi­ca, los EEUU. Según Albert Kei­del, anti­guo eco­no­mis­ta del Ban­co Mun­dial y miem­bro del Con­se­jo Atlán­ti­co, Chi­na podría pasar al fren­te en 2035. Hoy en día Washing­ton tra­ta de con­te­ner la emer­gen­cia chi­na para man­te­ner su lide­raz­go. Y el con­trol del océano Índi­co se halla en el cen­tro de esta estra­te­gia. La lucha con­tra la pira­te­ría soma­lí no es más que un pre­tex­to para que las fuer­zas de la OTAN tomen posi­cio­nes en el océano Índi­co y las poten­cias occi­den­ta­les man­ten­gan su con­trol de esta cuen­ca. Japón tam­bién ha empren­di­do la cons­truc­ción de una base mili­tar en Yibu­ti para com­ba­tir la piratería.

Tan pron­to se habla de pira­tas y como de terro­ris­tas islá­mi­cos. ¿Se tra­ta de una ame­na­za real o de un pretexto? 

Yo no digo que no haya ame­na­za. Sino que sim­ple­men­te las poten­cias occi­den­ta­les la ins­tru­men­ta­li­zan para poner­la al ser­vi­cio de sus intere­ses estra­té­gi­cos en la región. ¿Cómo se desa­rro­lló la pira­te­ría en Soma­lia? Hace vein­te años que ese país no tie­ne gobierno. Algu­nas com­pa­ñías euro­peas han apro­ve­cha­do para ir a pes­car en sus cos­tas y otras para vol­car dese­chos tóxi­cos. En tales con­di­cio­nes los pes­ca­do­res soma­líes se vie­ron impe­di­dos de tra­ba­jar y se lan­za­ron a la pira­te­ría para sobre­vi­vir. Pero lue­go el fenó­meno fue toman­do otras dimen­sio­nes. Pero si se quie­re resol­ver el pro­ble­ma de la pira­te­ría es nece­sa­rio ata­car­lo en sus raí­ces y res­ta­ble­cer un orden polí­ti­co legí­ti­mo en Somalía.

Orden que los EEUU no han que­ri­do has­ta ahora…
Sí, y su insen­sa­ta polí­ti­ca podría aca­rrear males mucho mayo­res toda­vía. En efec­to, es nece­sa­rio saber que Soma­lia es el cen­tro his­tó­ri­co del Islam en Áfri­ca del Este. En otra épo­ca la influen­cia de los jefes reli­gio­sos soma­líes era muy impor­tan­te. Habían lle­va­do el Islam suní has­ta Mozam­bi­que. Lue­go, cuan­do duran­te el siglo XVIII los chii­tas oma­níes exten­die­ron su influen­cia al Áfri­ca Orien­tal, influ­ye­ron enor­me­men­te en la cul­tu­ra de la región pero no logra­ron con­ver­tir a la pobla­ción al chiismo.
Hoy en día exis­te la posi­bi­li­dad de que se desa­rro­lle un movi­mien­to islá­mi­co a cau­sa de los erro­res come­ti­dos por los EEUU en el Cuerno de Afri­ca. Y si los diri­gen­tes de ese movi­mien­to uti­li­za­ran esta his­to­ria común para reu­nir a sus miem­bros en toda Áfri­ca Orien­tal y defen­der a Soma­lia como cen­tro his­tó­ri­co del islam afri­cano, enton­ces la ame­na­za se vol­ve­ría muy seria para los EEUU.

El océano Índi­co se halla coro­na­do por el “arco del Islam”, que se extien­de des­de Áfri­ca Orien­tal has­ta Indo­ne­sia, pasan­do por los paí­ses del Gol­fo y de Asia Cen­tral ¿Cómo es posi­ble que ese océano, cuna de poten­cias musul­ma­nas, haya aca­ba­do bajo el domi­nio de las poten­cias occidentales?
Antes de la aper­tu­ra del canal de Suez en 1869, cua­tro gran­des poten­cias domi­na­ban la región: el impe­rio tur­co-oto­mano, el de los per­sas (actual Irán), el de los mon­go­les (impe­rio musul­mán que se desa­rro­lló en la India) y Chi­na. A tra­vés del océano Índi­co, el comer­cio había pues­to en con­tac­to a las pobla­cio­nes musul­ma­nas con los otros pue­blos de la región y per­mi­ti­do al Islam exten­der­se has­ta Chi­na y Áfri­ca Oriental.
Fue así como se for­mó el arco del Islam y el océano Índi­co fue domi­na­do en gran par­te por las poten­cias musulmanas.

Pero un gran acon­te­ci­mien­to, ocu­rri­do en la India, va a cimen­tar la domi­na­ción euro­pea en la región: la revuel­ta de los cipa­yos de 1857. Los cipa­yos eran sol­da­dos indios al ser­vi­cio de las com­pa­ñías ingle­sas. Las injus­ti­cias que come­tían sus emplea­do­res los con­du­je­ron a una rebe­lión que muy rápi­da­men­te des­em­bo­có en un gran movi­mien­to popu­lar. Fue una evo­lu­ción muy vio­len­ta, los cipa­yos masa­cra­ron a amu­chos ingle­ses pero final­men­te estos logra­ron repri­mir el movi­mien­to. En Gran Bre­ta­ña una gran cam­pa­ña pro­pa­gan­dís­ti­ca denun­ció la bar­ba­rie de los cipa­yos. Karl Marx ana­li­zó el acon­te­ci­mien­to y sacó otras con­clu­sio­nes: “Sus méto­dos son bár­ba­ros pero debe­mos pre­gun­tar­nos qué los lle­vó a ejer­cer tan­ta bru­ta­li­dad: los colo­nos bri­tá­ni­cos esta­ble­ci­dos en la India”.

Hoy en día vivi­mos algo simi­lar con los aten­ta­dos del 11 de setiem­bre. Toda la opi­nión públi­ca occi­den­tal está diri­gi­da a indig­nar­se ante los méto­dos bár­ba­ros de los terro­ris­tas islá­mi­cos. Pero no se hace pre­gun­tas sobre cuá­les fue­ron los fac­to­res que die­ron ori­gen a esta for­ma de terro­ris­mo: eso nos con­du­ci­ría a la polí­ti­ca de los EEUU en el Orien­te Pró­xi­mo duran­te estos últi­mos cin­cuen­ta años. La repre­sión de la rebe­lión de los cipa­yos tuvo dos con­se­cuen­cias impor­tan­tes: en pri­mer tér­mino, la colo­nia india has­ta ese momen­to admi­nis­tra­da por com­pa­ñías pri­va­das, pasó ofi­cial­men­te a ser admi­nis­tra­da por el gobierno bri­tá­ni­co. Inme­dia­ta­men­te des­pués Gran Bre­ta­ña depu­so al últi­mo líder musul­mán indio, el empe­ra­dor mogol Muham­mad Baha­dur Shah, y lo des­te­rró a Bir­ma­nia, don­de ter­mi­nó sus días.

Once años des­pués de la rebe­lión de los cipa­yos se abre el canal de Suez, que per­mi­te vin­cu­lar el Medi­te­rrá­neo con el océano Índi­co. ¿Un ver­da­de­ro gol­pe de mano para el domi­nio euro­peo en ese océano?
Exac­to. Se ace­le­ra enton­ces la colo­ni­za­ción euro­pea en la cuen­ca del océano Índi­co, Fran­cia se apo­de­ra de Yibu­ti, Gran Bre­ta­ña de Egip­to y lue­go de Bah­rein con el obje­to de pro­te­ger a la India de la inva­sión rusa. Des­pués de muchas con­vul­sio­nes entre los impe­ria­lis­mo de fines del siglo XIX (uni­fi­ca­ción de Ale­ma­nia e Ita­lia, repar­to de Áfri­ca entre las poten­cias euro­peas), el impe­rio del sul­ta­na­to de Omán era la últi­ma poten­cia ára­be acti­va en el océano Índi­co. Para vol­tear­lo los euro­peos mon­ta­ron una cam­pa­ña pro­pa­gan­dís­ti­ca dicien­do que los oma­níes explo­ta­ban a los afri­ca­nos como escla­vos. Con el pre­tex­to de com­ba­tir la escla­vi­tud, Euro­pa movi­li­zó a sus tro­pas hacia el océano Índi­co y ven­ció al sul­ta­na­to de Omán. De este modo el domi­nio occi­den­tal sobre el océano Índi­co fue absoluto.

Pero hoy en día ese domi­nio está pues­to en tela de jui­cio por las poten­cias emer­gen­tes de Asia y el océano Índi­co podría con­ve­ritrse en el tea­tro de la com­pe­ten­cia sino – usame­ri­ca­na. Con los EEUU decli­nan­do y la Chi­na en espec­ta­cu­lar ascen­so, ¿cómo podría Washing­ton blo­quear a su prin­ci­pal competidor?
El Pen­tá­gono está bien plan­ta­do en la región: una enor­me base mili­tar en Oki­na­wa (Japón), un acuer­do con Fili­pi­nas con el pre­tex­to de la lucha con­tra el terro­ris­mo, exce­len­tes rela­cio­nes con el ejér­ci­to indo­ne­sio, que fue adies­tra­do por Washing­ton para masa­crar a un millón de comu­nis­tas e ins­tau­rar una dic­ta­du­ra mili­tar en los años 60…

Ade­más, los EEUU pue­den con­tar con su base mili­tar de Die­go Gar­cía. Esta isla cora­li­na ubi­ca­da en el cora­zón del océano Índi­co haría soñar a más de un turis­ta con sus pla­yas de are­na blan­ca y sus palmeras.
Sin embar­go, la his­to­ria de esta isla tie­ne menos gla­mour: en 1965, Die­go Gar­cía y el res­to del archi­pié­la­go de Cha­gos fue­ron inte­gra­dos al terri­to­rio bri­tá­ni­co del océano Índi­co; en 1971 todos los habi­tan­tes de Die­go Gar­cía fue­ron depor­ta­dos a los EEUU y se cons­tru­yó allí una base mili­tar. Y es des­de ese lugar estra­té­gi­co des­de don­de Washing­ton reali­zó cier­tas ope­ra­cio­nes en el mar­co dela gue­rra fría, las gue­rras de Iraq y Afga­nis­tán. Hoy en día, aun­que los tri­bu­na­les bri­tá­ni­cos les hayan dado la razón, a los habi­tan­tes de Die­go Gar­cía el gobierno bri­tá­ni­co les impi­de regresar.

Los EEUU tie­nen por lo tan­to una bue­na implan­ta­ción mili­tar en la región. Por su par­te, Chi­na tie­ne dos talo­nes de Aqui­les: los estre­chos de Ormuz y de Mala­ca. El pri­me­ro (entre Omán e Irán) cons­ti­tu­ye la úni­ca entra­da al gol­fo Pér­si­co y tie­ne solo 26 kiló­me­tros en su par­te más estre­cha. Alre­de­dor del 20% del petró­leo impor­ta­do por Chi­na pasa por allí. El otro pun­to débil, el estre­cho de Mala­ca (entre Mala­sia y la isla indo­ne­sia de Suma­tra), muy con­cu­rri­do y peli­gro­so, es el prin­ci­pal paso para las mer­ca­de­rías que vie­nen por el Índi­co des­ti­na­das a Chi­na. Alre­de­dor del 80% de las impor­ta­cio­nes chi­nas de petró­leo pasan por este estre­cho. Los EEUU están muy bien ins­ta­la­dos en la zona y podrían blo­quear el estre­cho de Mala­ca si esta­lla­ra un con­flic­to con Chi­na. Lo cual sería una catás­tro­fe para Pekín.

¿Eso expli­ca por qué Chi­na bus­ca diver­si­fi­car sus fuen­tes de energía?
De hecho. Fren­te a este serio pro­ble­ma Chi­na ha desa­rro­lla­do varias estra­te­gias. La pri­me­ra ha sido apro­vi­sio­nar­se en Asia Cen­tral. Un gaso­duc­to vin­cu­la actual­men­te Turk­me­nis­tán con la pro­vin­cia chi­na de Xin­jiang; des­de aho­ra y has­ta 2015 debe­rá pro­veer­le 40 mil millo­nes de metros cúbi­cos por año, o sea la mitad del con­su­mo chino actual. Otro gaso­duc­to vin­cu­la tam­bién a la Chi­na con Kasajs­tán, lle­ván­do­le petró­leo del mar Caspio.

Tam­bien en el sur de Asia, Pekín ha fir­ma­do acuer­dos con Ban­gla­desh para la pro­vi­sión de gas y de petró­leo. Recien­te­men­te ha anun­cia­do la cons­truc­ción de un oleo­duc­to y un gaso­duc­to que le pro­vee­rán 22 millo­nes de tone­la­das de petró­leo y 12 mil millo­nes de metros cúbi­cos de gas por año des­de Myan­mar (Bir­ma­nia).
La ter­ce­ra estra­te­gia chi­na, lla­ma­da “collar de per­las” con­sis­te en cons­truir puer­tos en paí­ses ami­gos a lo lar­go de la cos­ta nor­te del océano Índi­co. Obje­ti­vo: dis­po­ner de un trá­fi­co marí­ti­mo autó­no­mo en la región. En esta estra­te­gia se ins­cri­be la cons­truc­ción del puer­to de aguas pro­fun­das de Gwa­dar, en Pakis­tán. Una cla­se de puer­to espe­cial­men­te adap­ta­do al trá­fi­co de bar­cos con­te­ne­do­res; y Chi­na pien­sa cons­truir otros, espe­cial­men­te en Áfri­ca. Es nece­sa­rio acla­rar que algu­nos bar­cos con­te­ne­do­res que lle­van mer­ca­de­rías des­de Amé­ri­ca Lati­na hacia Chi­na son dema­sia­do gran­des para lle­gar al océano Pací­fi­co a tra­vés del canal de Panamá.

De modo que nave­gan por el Atlán­ti­co y lue­go por el Índi­co antes de lle­gar a Chi­na. Por ese iti­ne­ra­rio no deben atra­ve­sar Euro­pa y lle­gar al Índi­co por el canal de Suez. En el mar­co Sur-Sur esos bar­cos con­te­ne­do­res podrían tran­si­tar por Áfri­ca unien­do a Amé­ri­ca Lati­na con Asia.

Esto gene­ra­ría impor­tan­tes con­se­cuen­cias para Áfri­ca, mien­tras que la acti­vi­dad de los gran­des puer­tos euro­peos como Mar­se­lla o Ambe­res decli­na­ría. Conec­tar Áfri­ca con el mer­ca­do asiá­ti­co gra­cias al océano Índi­co le pro­cu­ra­ría gran­des ganan­cias al con­ti­nen­te negro. Cuan­do Nel­son Man­de­la era pre­si­den­te de Sudá­fri­ca desea­ba ver con­cre­tar­se este pro­yec­to, pero los EEUU y Euro­pa se opu­sie­ron. Hoy en día Chi­na está en con­di­cio­nes de tomar la delan­te­ra . Este eje Sur-Sur se está mate­ria­li­zan­do: los paí­ses del ter­cer mun­do esca­pan a las divi­sio­nes esta­ble­ci­das entre ellos y coope­ran cada vez más. ¡El mun­do se halla en ple­na transformación!

¿Cómo es que Chi­na se ha con­ver­ti­do en tan poco tiem­po en una gran potencia? 

Has­ta fines del siglo XIX Chi­na ya era una gran poten­cia. Ven­día mer­ca­de­ría de bue­na cali­dad y dis­po­nía de más divi­sas extran­je­ras, oro y pla­ta, que las poten­cias euro­peas. Pero el país no se halla­ba real­men­te abier­to al comer­cio inter­na­cio­nal. Exis­tían solo algu­nos expen­de­do­res en la cos­ta, para dis­gus­to de Gran Bre­ta­ña. Esta últi­ma, en ple­na revo­lu­ción indus­trial, que­ría intro­du­cir una gran can­ti­dad de pro­duc­tos en el con­jun­to de China.

De modo que cuan­do el virrey Lin Zexu orde­nó en 1838 la des­truc­ción de los paque­tes de opio que Gran Bre­ta­ña impor­ta­ba ile­gal­men­te en terri­to­rio chino, los bri­tá­ni­cos encon­tra­ron un buen pre­tex­to para la gue­rra. Lord Mel­bour­ne envió una expe­di­ción a Can­tón. Esa fue la pri­me­ra gue­rra del opio, que ter­mi­nó cua­tro años más tar­de. Una vez ven­ci­dos, los chi­nos fue­ron obli­ga­dos a abrir amplia­men­te su país al comer­cio internacional.

Pero las poten­cias impe­ria­lis­tas desea­ban pene­trar aún más en el inte­rior de Chi­na con el obje­to de inun­dar­lo con más mer­ca­de­rías. Y exi­gían la lega­li­za­ción de la ven­ta de opio a pesar de los estra­gos que pro­du­cía en la pobla­ción. Por­que ese lucra­ti­vo nego­cio les per­mi­tía cobrar en lin­go­tes de pla­ta y tener una ven­ta­jo­sa balan­za comer­cial. Ante el recha­zo chino, Gran Bre­ta­ña y Fran­cia des­en­ca­de­na­ron la “segun­da gue­rra del opio” (1856−1860) Pues­ta de rodi­llas, Chi­na se trans­for­mó enton­ces en una semi­co­lo­nia de las poten­cias occi­den­ta­les. Final­men­te la ven­ta de opio fue lega­li­za­da y Gran Bre­ta­ña y Fran­cia obtu­vie­ron gran­des beneficios.

De todo eso no se habla nun­ca en Euro­pa, don­de pare­ce que se cono­ce bas­tan­te mal la his­to­ria de China…
En otras par­tes tam­bién. Es impor­tan­te saber que esas gue­rras impe­ria­lis­tas y la des­truc­ción cau­sa­da por las poten­cias colo­nia­les pro­vo­ca­ron la muer­te de cien­tos de millo­nes de chi­nos. Algu­nos fue­ron lle­va­dos como escla­vos a las minas del Perú en tan terri­bles con­di­cio­nes labo­ra­les que se pro­du­je­ron muchos sui­ci­dios colec­ti­vos. Otros fue­ron explo­ta­dos en la cons­truc­ción de los ferro­ca­rri­les de los EEUU. Gran can­ti­dad de niños fue­ron secues­tra­dos y emplea­dos en la per­fo­ra­ción de los pri­me­ros pozos de petró­leo de la Shell en Bru­nei cuan­do toda­vía no exis­tían las tec­no­lo­gías de per­fo­ra­ción meca­ni­za­das. Fue un perío­do terri­ble. Nin­gún pue­blo sufrió tan­to. Hubo que espe­rar has­ta 1949 para que con la revo­lu­ción de Mao Chi­na se con­vier­ta en un esta­do inde­pen­dien­te y próspero.

Algu­nos atri­bu­yen ese for­mi­da­ble pro­gre­so chino a Deng Xiao­ping: cuan­do, toman­do dis­tan­cia del maoís­mo y abrien­do Chi­na a los capi­ta­les extran­je­ros, per­mi­tió del desa­rro­llo del país…

¡Eso es olvi­dar que ya con Mao la Chi­na exhi­bía un con­tí­nuo cre­ci­mien­to, aun­que osci­lan­te entre un sie­te y un diez por cien­to! Cier­ta­men­te, Mao come­tió erro­res duran­te la revo­lu­ción cul­tu­ral. Pero de todos modos sacó de la extre­ma pobre­za a un país de más de mil millo­nes de habi­tan­tes. Y per­mi­tió a Chi­na con­ver­tir­se en un esta­do inde­pen­dien­te lue­go de un siglo de opre­sión. De modo que es fal­so atri­buir el desa­rro­llo de Chi­na úni­ca­men­te a la polí­ti­ca aper­tu­ris­ta de Deng Xiao­ping. Par­tien­do de la nada, el país no ha cesa­do de desa­rro­llar­se a par­tir de 1949. Y esa tarea no ha terminado.

Es evi­den­te que la actual aper­tu­ra hacia el capi­ta­lis­mo des­pier­ta muchas pre­gun­tas sobre el futu­ro de Chi­na.. Exis­ti­rán sin duda con­tra­dic­cio­nes entre las dife­ren­tes fuer­zas socia­les ante el for­ta­le­ci­mien­to de la bur­gue­sía local. Chi­na podría con­ver­tir­se en un país abso­lu­ta­men­te capi­ta­lis­ta, pero domi­na­do por el impe­ria­lis­mo. En ambos casos los EEUU tra­ta­rán de impe­dir que ese país se con­vier­ta en una gran poten­cia dán­do­se el lujo de man­te­ner­se al frente.

Jus­ta­men­te algu­nos afir­man que ella mis­ma se ha con­ver­ti­do en un esta­do impe­ria­lis­ta, expor­tan­do capi­ta­les por todo el pla­ne­ta, y pros­pec­tan­do todo el Sur para su apro­vi­sio­na­mien­to de mate­rias primas.

Exis­te una con­fu­sión, en el seno mis­mo de la izquier­da, sobre la defi­ni­ción de impe­ria­lis­mo plan­tea­do por Lenin (que es sin duda quién mejor estu­dió el fenó­meno). Algu­nos solo tie­nen en cuen­ta un ele­men­to de esta defi­ni­ción: la expor­ta­ción de capi­ta­les a paí­ses extran­je­ros. Sin duda es un fac­tor esen­cial. En efec­to, gra­cias a la expor­ta­ción de capi­ta­les, las poten­cias capi­ta­lis­tas se enri­que­cen más rápi­da­menh­te y ter­mi­nan por domi­nar las eco­no­mías de los paí­ses menos desa­rro­lla­dos. Pero en el mar­co del impe­ria­lis­mo esta domi­na­ción eco­nó­mi­ca es inse­pa­ra­ble de una domi­na­ción polí­ti­ca que trans­for­me al país en una semicolonia.

Dicho de otra mane­ra, si usted es un impe­ria­lis­ta, debe crear en el país al que expor­ta capi­ta­les su pro­pia mario­ne­ta: un gobierno que sir­va a sus intere­ses. Tam­bién pue­de entre­nar al ejér­ci­to de su semi­co­lo­nia para que dé gol­pes mili­ta­res cuan­do la mario­ne­ta deje de obe­de­cer­le. Eso es lo que pasó recien­te­men­te en Hon­du­ras, don­de el pre­si­den­te Manuel Zela­ya fue des­ti­tui­do por un ejér­ci­to cuyos ofi­cia­les habían sido for­ma­dos en aca­de­mias mili­ta­res usame­ri­ca­nas. Tam­bién pue­de infil­trar­se en el apa­ra­to polí­ti­co con orga­ni­za­cio­nes como la CIA para con­tar con cola­bo­ra­do­res inter­nos. En sín­te­sis, el impe­ria­lis­mo se apo­ya en una doble domi­na­ción: eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca. Nin­gu­na va sin la otra.
Eso es lo que mar­ca la dife­ren­cia con Chi­na. No se entro­me­te en los asun­tos polí­ti­cos de los paí­ses con los que comer­cia. Y su expor­ta­ción de capi­ta­les no se orien­ta a aho­gar y domi­nar la eco­no­mía de sus paí­ses socios. De modo que la Chi­na no solo no es una poten­cia impe­ria­lis­ta sino que per­mi­te a los paí­ses víc­ti­mas del impe­ria­lis­mo libe­rar­se tras­to­can­do las rela­cio­nes de domi­nio esta­ble­ci­das por Occidente.

¿Los EEUU pue­den dete­ner aún a sus com­pe­ti­do­res chinos?
De acuer­do, el Pen­tá­gono está bien implan­ta­do en la región, pero una con­fron­ta­ción mili­tar direc­ta con Chi­na pare­ce impro­ba­ble: Washing­ton pare­ce estar siem­pre empe­ci­na­do con Orien­te Pró­xi­mo, de acuer­do con nume­ro­sos ana­lis­tas, no esta­ría en con­di­cio­nes de enca­rar un con­flic­to con Pekín.
En efec­to, bom­bar­dear o inva­dir la Chi­na no es una opción ima­gi­na­ble. Los EEUU deben ela­bo­rar otras estra­te­gias. La pri­me­ra con­sis­te en apo­yar­se en sus esta­dos vasa­llos de Áfri­ca para con­tro­lar el con­ti­nen­te e impe­dir que Chi­na acce­da a las mate­rias pri­mas. Esta estra­te­gia no es nue­va, fue pues­ta a pun­to des­pués de la segun­da gue­rra mun­dial para con­te­ner el desa­rro­llo de Japón.

¿Y cuá­les son actual­men­te esos esta­dos vasallos?
En el nor­te de Áfri­ca, Egip­to. En el este, Etio­pía. En el oes­te, Nige­ria, y para el cen­tro y sur del con­ti­nen­te los EEUU con­ta­ban con Sudá­fri­ca, pero esta estra­te­gia ha fra­ca­sa­do. Como hemos vis­to los EEUU no logran impe­dir que los esta­dos afri­ca­nos comer­cien con Chi­na y han per­di­do mucha influen­cia en el con­ti­nen­te. Lo ates­ti­gua el gol­pe sufri­do por el Pen­tá­gono cuan­do bus­có en vano un país don­de esta­ble­cer la sede de su coman­do regio­nal Afri­com. Todos los esta­dos del con­ti­nen­te recha­za­ron alber­gar esa base. El minis­tro suda­fri­cano de defen­sa expli­có que ese recha­zo era “una deci­sión afri­ca­na colec­ti­va” y la mis­ma Zam­bia le había retru­ca­do al secre­ta­rio de Esta­do usame­ri­cano: “¿Le gus­ta­ría a usted tener un ele­fan­te en su sala de estar?”. ¡Actual­men­te la sede de ese coman­do regio­nal para Áfri­ca tie­ne sede en… Stutt­gart! Es una ver­güen­za para Washing­ton. Otra estra­te­gia de los EEUU para con­tro­lar el océano Índi­co sería azu­zar a la India con­tra Chi­na exa­cer­ban­do las ten­sio­nes entre los dos paí­ses. Esta tác­ti­ca ya fue uti­li­za­da en los años 80 con Irán e Iraq. Los EEUU arma­ban a los dos con­trin­can­tes a la vez y Hen­ri Kis­sin­ger decla­ró: «Déjen­los que se maten entre ellos”. Apli­car esta teo­ría con la India y Chi­na per­mi­ti­ría matar dos pája­ros de un tiro, debi­li­tan­do a las dos gran­des poten­cias emer­gen­tes de Asia. Por otra par­te los EEUU ya habían uti­li­za­do en los años 60 esta tác­ti­ca en un con­flic­to entre Chi­na y la India. Pero la India per­dió, y no creo que actual­men­te sus gober­nan­tes come­tie­ran el mis­mo error de hacer la gue­rra con un vecino para ser­vir a los intere­ses de una poten­cia extran­je­ra. Exis­ten muchas con­tra­dic­cio­nes entre Pekín y Nue­va Delhi, pero no dema­sia­do impor­tan­tes. Estas dos nacio­nes emer­gen­tes del ter­cer mun­do no debe­rían embar­car­se en esta cla­se de con­flic­tos típi­ca­men­te imperialistas.

Nin­gún resul­ta­do enton­ces para los EEUU en la India o en Áfri­ca. Pero en Asia del Este tie­nen muchos aliados.

¿No con­ta­rán con ellos para con­te­ner a China?
Tam­bién allí ha fra­ca­sa­do Washing­ton a cau­sa de su codi­cia. El sur­es­te asiá­ti­co sufrió una terri­ble cri­sis eco­nó­mi­ca en 1997, pro­vo­ca­da por un gra­ve “error” de los EEUU. Todo empe­zó con la deva­lua­ción de la mone­da tai­lan­de­sa, que había sido ata­ca­da por los espe­cu­la­do­res. Por ese gol­pe las Bol­sas enlo­que­cie­ron y muchas empre­sas que­bra­ron. Tai­lan­dia espe­ra­ba reci­bir ayu­da de los EEUU, de los que era fiel alia­da. Pero la Casa Blan­ca ni se inmu­tó. Y recha­zó tam­bién la idea de crear un Fon­do Mone­ta­rio Asiá­ti­co para ayu­dar a los paí­ses más afec­ta­dos. En reali­dad las mul­ti­na­cio­na­les de los EEUU apro­ve­cha­ron la cri­sis asiá­ti­ca para eli­mi­nar a sus com­pe­ti­do­res asiá­ti­cos, cuyo cre­ci­mien­to les inquietaba.
Final­men­te fue Chi­na la que sal­vó a la región de la catás­tro­fe deci­dien­do no deva­luar su mone­da. Una mone­da débil favo­re­ce las expor­ta­cio­nes y si el yuan se hubie­ra deva­lua­do las expor­ta­cio­nes chi­nas hubie­ran aca­ba­do con las dete­rio­ra­das eco­no­mías de sus veci­nos. De mane­ra que man­te­nien­do el valor de su mone­da Chi­na per­mi­tió a los paí­ses de la región reac­ti­var sus expor­ta­cio­nes y recu­pe­rar­se. Al mis­mo tiem­po la mayor par­te de los gobier­nos asiá­ti­cos acre­cen­ta­ron su ren­cor hacia Washing­ton por el papel que desem­pe­ñó en la cri­sis. El pri­mer minis­tro de Mala­sia decla­ró: “La cola­bo­ra­ción de Chi­na y su alto sen­ti­do de la res­pon­sa­bi­li­dad han sal­va­do a la región de una situa­ción mucho más catas­tró­fi­ca”. Des­de enton­ces las rela­cio­nes eco­nó­mi­cas entre Chi­na y sus veci­nos no han deja­do de desa­rro­llar­se. En 2007 Pekín se con­vir­tió en el pri­mer socio comer­cial de Japón, uno de los alia­dos más estra­té­gi­cos de los EEUU en Asia.
Ade­más, Chi­na no tie­ne pre­ten­sio­nes hege­mó­ni­cas en la región. Los EEUU creían que los paí­ses del océano Índi­co esta­rían ate­rra­dos por el pode­río chino y bus­ca­rían la pro­tec­ción usame­ri­ca­na. Pero Chi­na esta­ble­ció con sus veci­nos rela­cio­nes basa­das en el prin­ci­pio de la igual­dad. Des­de ese pun­to de vis­ta los EEUU han per­di­do tam­bién la bata­lla de Asia del Este.

Enton­ces ¿los EEUU no tie­nen nin­gún modo de impe­dir la com­pe­ten­cia china?
Pare­ce que no. Para desa­rro­llar­se, Chi­na tie­ne una nece­si­dad vital de con­tar con recur­sos ener­gé­ti­cos. Los EEUU tra­tan de con­tro­lar esos recur­sos para impe­dir que lle­guen a Chi­na. Era uno de los obje­ti­vos bási­cos de las gue­rras de Afga­nis­tán y de Iraq, pero ambas se han vuel­to un fias­co. Los EEUU han des­trui­do esos paí­ses con el obje­to de poner allí gobier­nos que les fue­ran dóci­les, pero no lo han logra­do. ¡La fru­ti­lla del pos­tre: los nue­vos gobier­nos ira­quí y afgano comer­cian con Chi­na! Pekín no tie­ne nece­si­dad de gas­tar miles de millo­nes de dóla­res en una gue­rra ile­gal para apro­piar­se del oro negro ira­quí: las com­pa­ñías chi­nas han gana­do regla­men­ta­ria­men­te allí las lici­ta­cio­nes de con­ce­sio­nes petroleras.
Se ve enton­ces que las estra­te­gias del impe­ria­lis­mo usame­ri­cano son un fra­ca­so total. Pero aún le que­da una opción a los EEUU: man­te­ner el caos para evi­tar que Chi­na pue­da usu­fruc­tuar la esta­bi­li­dad de los paí­ses estra­té­gi­cos. Ello impli­ca con­ti­nuar las gue­rras en Iraq y en Afga­nis­tán y exten­der­las a otros paí­ses como Irán, Soma­lia o Yemen. Esta visión de cor­to pla­zo podría vol­ver­se catas­tró­fi­ca, por­que embar­ca­ría a más pue­blos con­tra los EEUU, la OTAN y Occi­den­te. Los que quie­ren con­ti­nuar con la vía mili­tar harían bien en estu­diar la his­to­ria de los EEUU de los últi­mos sesen­ta años. Washing­ton no ha gana­do nin­gu­na gue­rra sal­vo la de la minús­cu­la isla de Gre­na­da (1983).

¿Cómo se ini­ció esta decli­na­ción del Impe­rio Usamericano?
De la Segun­da Gue­rra Mun­dial los EEUU habían sali­do muy bien para­dos, pues entra­ron muy tar­de en el con­flic­to lue­go de haber finan­cia­do (muy lucra­ti­va­men­te) a los dos cam­pos: alia­dos y nazis. Final­men­te Washing­ton deci­dió acu­dir en ayu­da de los alia­dos. Cuan­do ter­mi­nó el con­flic­to Gran Bre­ta­ña esta­ba mina­da por las deu­das, la poten­cia ale­ma­na des­trui­da y la Unión Sovié­ti­ca había paga­do un pesa­do tri­bu­to (más de 20 millo­nes de muer­tos) para ven­cer al ejér­ci­to nazi. Por el con­tra­rio, los EEUU, que no había hecho prác­ti­ca­men­te nin­gún sacri­fi­cio, apa­re­cie­ron como gran­des ven­ce­do­res: tenían un vas­to terri­to­rio, una indus­tria que tra­ba­ja­ba a pleno ren­di­mien­to, gran­des posi­bi­li­da­des agrí­co­las y con sus com­pe­ti­do­res euro­peos de rodi­llas. He ahí cómo los EEUU se con­vir­tie­ron en una poten­cia mundial.
Pero inme­dia­ta­men­te des­pués se gas­ta­ron todo el pre­mio que habían gana­do duran­te la Segun­da Gue­rra Mun­dial por com­ba­tir al comu­nis­mo. La eco­no­mía usame­ri­ca­na se mili­ta­ri­zó y comen­za­ron a enca­de­nar­se las gue­rras, de Corea a Iraq, pasan­do por Viet­nam, por no citar otras. Hoy en día por cada dólar gas­ta­do del pre­su­pues­to usame­ri­cano, sesen­ta cen­ta­vos van al ejér­ci­to. ¡Un desas­tre! Las gran­des indus­trias del país han sido des­trui­das, las escue­las y los hos­pi­ta­les públi­cos se encuen­tran en un esta­do deplorable.
Cin­co años des­pués del paso del hura­cán Katri­na, los habi­tan­tes de Nue­va Orleans viven toda­vía en cam­pa­men­tos. Se pue­de com­pa­rar esta situa­ción con la del Líbano: los que per­die­ron sus casas a cau­sa de los bom­bar­deos israe­líes en el 2006 encon­tra­ron un techo gra­cias al Hiz­bu­lá. Lo que le lle­vó a decir a un mulá que vive en los EEUU que era mejor ser liba­nés que vivir en los EEUU, ya que en el país de los cedros al menos un con­si­gue tener un techo sobre su cabeza.
Este pro­ce­so de mili­ta­ri­za­ción ha sumer­gi­do en el endeu­da­mien­to a los EEUU. Pero hoy en día su prin­ci­pal acree­dor es… ¡Chi­na! El des­tino de estos dos gran­des com­pe­ti­do­res pare­ce estar curio­sa e ínti­ma­men­te relacionado.
¡Sí, la eco­no­mía es cosa de locos! En efec­to, Chi­na expor­ta muchos pro­duc­tos a los EEUU, lo que le gene­ra muchas divi­sas. La acu­mu­la­ción de divi­sas le per­mi­te a Chi­na man­te­ner un cam­bio esta­ble entre el yuan y el bille­te ver­de, favo­re­cien­do las expor­ta­cio­nes. Pero esa mis­ma acu­mu­la­ción de dóla­res hace igual­men­te que Pekín com­pre bonos del teso­ro usame­ri­cano que finan­cian la deu­da esta­dou­ni­den­se. Finan­cian­do a los Esta­dos Uni­dos pue­de decir­se que ¡Chi­na finan­cia la gue­rra con­tra el terro­ris­mo! El Pen­tá­gono con­du­ce esta gue­rra con el obje­to de con­tro­lar mejor los recur­sos ener­gé­ti­cos del mun­do e inten­tar con­te­ner la emer­gen­cia chi­na. Se tra­ta de una situa­ción para­dó­ji­ca. Pero esa cam­pa­ña de los EEUU está fra­ca­san­do y su eco­no­mía está al bor­de de la quiebra.
Les que­da una opción: redu­cir sus gas­tos mili­ta­res y uti­li­zar su pre­su­pues­to en el relan­za­mien­to eco­nó­mi­co. Pero el impe­ria­lis­mo está domi­na­do por la lógi­ca de las ganan­cias inme­dia­tas y la com­pe­ten­cia sin fre­nos: de gol­pe con­ti­nua­rá su carre­ra has­ta morir. El his­to­ria­dor Paul Ken­nedy ha estu­dia­do la his­to­ria de los gran­des impe­rios: cuan­do la eco­no­mía de una gran poten­cia pier­de velo­ci­dad, pero sus gas­tos mili­ta­res aumen­tan, esa poten­cia está des­ti­na­da a desaparecer.

¿Esta­mos enton­ces ante el fin del impe­rio americano?
¿Quién pue­de ase­gu­rar­lo? La his­to­ria está hecha de zig zags y yo no ten­go la bola de cris­tal para pre­de­cir el futu­ro. Pero todo lle­va a creer que la hege­mo­nía de los EEUU toca a su fin. No habrá más super­po­ten­cia mun­dial y los EEUU se con­ver­ti­rán en una impor­tan­te poten­cia regio­nal. Vamos a asis­tir a la vuel­ta del pro­tec­cio­nis­mo y por lo tan­to al final de la glo­ba­li­za­ción. Emer­ge­rán blo­ques eco­nó­mi­cos y entre esos blo­ques el de Asia será el más fuer­te. Hoy en día los millo­na­rios están cada vez menos del lado de los blan­cos y occi­den­ta­les. Están en Asia, en don­de se encuen­tran las rique­zas y la capa­ci­dad de producción.

¿Qué pasa­rá con Europa?
Euro­pa man­tie­ne víncu­los muy fuer­tes con los EEUU. Espe­cial­men­te a tra­vés de la OTAN, una inven­ción de los EEUU al ter­mi­nar la Segun­da Gue­rra mun­dial con el obje­to de con­tro­lar al vie­jo con­ti­nen­te. Sin embar­go, creo que exis­ten en Euro­pa dos tipos de diri­gen­tes: los pro EEUU y los ver­da­de­ros euro­peos. Los pri­me­ros depen­den de Washing­ton. Los segun­dos pri­vi­le­gian los intere­ses pro­pios de Euro­pa y se alian con Rusia. Con la cri­sis eco­nó­mi­ca y la decli­na­ción de los EEUU, el inte­rés lógi­co de Euro­pa será vol­ver­se hacia Asia.
En su céle­bre libro El gran table­ro mun­dial, el poli­tó­lo­go usame­ri­cano Zbig­niew Brze­zins­ki duda­ba que apa­re­cie­se una alian­za entre Euro­pa y Asia, dicien­do que esta unión no se pro­du­ci­ría nun­ca debi­do a las dife­ren­cias culturales.
Des­pués de la Segun­da Gue­rra mun­dial los EEUU domi­na­ban la esce­na eco­nó­mi­ca, espe­cial­men­te la euro­pea, y le expor­ta­ron su cul­tu­ra y sus for­mas de vida. La eco­no­mía gene­ra en efec­to víncu­los cul­tu­ra­les, pero la cul­tu­ra no crea víncu­los sino cuan­do se tie­ne el estó­ma­go lleno. La cul­tu­ra no se come. De modo que cuan­do el estó­ma­go está vacío, la cul­tu­ra que­da detrás de la economía.
Por eso hoy en día, cuan­do el mun­do capi­ta­lis­ta está en cri­sis, Euro­pa debe pri­vi­le­giar sus intere­ses eco­nó­mi­cos antes que los cul­tu­ra­les que la unen a los EEUU. Sería lógi­co enton­ces que mire hacia Asia. Ade­más por­que los lazos cul­tu­ra­les entre Euro­pa y los EEUU los for­jó Hollyw­wod. Pue­de decir­se que los lazos cul­tu­ra­les son his­tó­ri­ca­men­te más fuer­tes entre, por ejem­plo, Ita­lia y Libia o entre Espa­ña y Marruecos.
Cuan­do Henry Kis­sin­ger deja­ba que los ira­níes y los ira­quíes se mata­ran entre sí, decía que la hege­mo­nía de los EEUU era indis­pen­sa­ble para man­te­ner la paz y pro­pa­gar la demo­cra­cia en el mun­do. Nume­ro­sos espe­cia­lis­tas como Brze­zins­ki pen­sa­ban lo mismo.

¿No se corre el ries­go de que el fin del “Impe­rio” usame­ri­cano pro­vo­que con­flic­tos aun mayores?
La demo­cra­cia de la que ellos hablan es la de los paí­ses impe­ria­lis­tas occi­den­ta­les, que no repre­sen­tan más que el 12% de la pobla­ción mun­dial. Ade­más, no se pue­de decir que la hege­mo­nía de los EEUU haya gene­ra­do paz y esta­bi­li­dad en el mun­do. ¡Por el con­tra­rio! Para man­te­ner­se como úni­ca super­po­ten­cia mun­dial, han pro­vo­ca­do gue­rras y fomen­ta­do con­flic­tos en los cua­tro rum­bos car­di­na­les del planeta.
Hoy en día muchos euro­peos, que con­de­nan los exce­sos de los EEUU, no qui­sie­ran ver caer al “Impe­rio ame­ri­cano”. Ya hace más de sesen­ta años que Washing­ton domi­na mili­tar­men­te al vie­jo con­ti­nen­te, con el pre­tex­to de velar por su segu­ri­dad. A muchos euro­peos les espan­ta la idea de renun­ciar a esa “pro­tec­ción” y tener que asu­mir su pro­pia seguridad.
Tener un ejér­ci­to euro­peo exi­gi­ría inver­tir una gran par­te del pre­su­pues­to euro­peo. Pero como no se tra­ta de un sec­tor pro­duc­ti­vo, esa masi­va finan­cia­ción podría pro­vo­car una nue­va cri­sis. Ade­más, si se invier­te en un ejér­ci­to ¿quién va a com­ba­tir? En el caso de una gue­rra Euro­pa esta­ría expues­ta a serios pro­ble­mas demográficos.

Según creo esta situa­ción per­mi­te com­pren­der la mani­fies­ta volun­tad de algu­nos diri­gen­tes euro­peos de acer­car­se a Rusia. Esa es la úni­ca alian­za, pací­fi­ca y prós­pe­ra que pue­de enca­rar Euro­pa. Pero eso tam­bién supo­ne dejar que Rusia se trans­for­me en una gran poten­cia para que los euro­peos pue­dan apli­car allí sus tec­no­lo­gías. Aho­ra bien, los EEUU se han opues­to siem­pre a la inte­gra­ción de Rusia con Euro­pa. Si de todos modos se pro­du­ce, pro­du­ci­rá un efec­to que obli­ga­rá a Washing­ton a dejar el vie­jo continente.
Los ocho años del gobierno de Bush, su polí­ti­ca béli­ca, sus gas­tos mili­ta­res y sus gran­des fra­ca­sos han ace­le­ra­do la caí­da de los EEUU. ¿Pien­sa usted que Oba­ma podrá cam­biar algo?
Su elec­ción es his­tó­ri­ca. Los afro­ame­ri­ca­nos sufrie­ron mucho en el pasa­do. Aun­que con­tri­bu­ye­ron enor­me­men­te al desa­rro­llo de los EEUU, no se reco­no­cie­ron sus dere­chos polí­ti­cos. Duran­te la gue­rra civil esta­dou­ni­den­se los afro­ame­ri­ca­nos eran víc­ti­mas de la escla­vi­tud en el Sur. La bur­gue­sía del Nor­te les ofre­ció la liber­tad a cam­bio de que com­ba­tie­ran de su lado. Los escla­vos acep­ta­ron y eso per­mi­tió que gana­ra el Nor­te. Entre 1860 y 1880 los EEUU cono­cie­ron un perío­do prós­pe­ro, sin racis­mo, cali­fi­ca­do como de recons­truc­ción por el céle­bre líder afro­ame­ri­cano William Edward Burghardt. Pero muy pron­to la éli­te de los EEUU se asus­tó vien­do que la gen­te de color, los tra­ba­ja­do­res y los ciu­da­da­nos comu­nes se unían: las pro­pie­da­des de la mino­ría bur­gue­sa se sen­tían ame­na­za­das por la soli­da­ri­dad de las cla­ses popu­la­res. Vol­vió por lo tan­to la segre­ga­ción, tenien­do por obje­ti­vo que­brar la uni­dad de las cla­ses popu­la­res y enfren­tar a los ciu­da­da­nos comu­nes entre sí con el obje­to de que la éli­te se halla­ra pre­ser­va­da de toda rebelión.
De modo que en este mar­co la lle­ga­da de un hom­bre negro a la Casa Blan­ca es muy impor­tan­te. Pero aun­que Barack Oba­ma sea un pre­si­den­te pro­gre­sis­ta por su color, eso no es sufi­cien­te: el carác­ter reac­cio­na­rio del impe­ria­lis­mo se reha­ce, se ve cada vez más. De modo que no creo que Barack Oba­ma pue­da cam­biar ni en los meses ni en los años por venir.

El impe­ria­lis­mo no se pue­de cam­biar o adap­tar. Es pre­ci­so derribarlo.

¿Y cual es el lugar del mun­do musul­mán en este gran enfren­ta­mien­to entre Chi­na y los EEUU? ¿Tie­ne algún papel ver­da­de­ra­men­te importante?
Muy impor­tan­te como lo diji­mos al prin­ci­pio, los EEUU han demo­ni­za­do el “peli­gro islá­mi­co” en toda una serie de paí­ses que bor­dean el océano Indi­co: Soma­lía, paí­ses del Gol­fo, Asia Cen­tral, Pakis­tán, Indo­ne­sia… El obje­ti­vo de los EEUU vin­cu­la­do al de las trans­na­cio­na­les es con­tro­lar el petró­leo y los recur­sos ener­gé­ti­cos, así como los pasos estra­té­gi­cos de la región. Pero en Orien­te Pró­xi­mo y en el con­jun­to del mun­do musul­mán se ha desa­rro­lla­do una corrien­te anti­im­pe­ria­lis­ta que resis­te la domi­na­ción de los EEUU.
Se tra­ta de un fac­tor muy posi­ti­vo. Todos los pue­blos del mun­do tie­nen inte­rés en esta­ble­cer rela­cio­nes basa­das en prin­ci­pios de igual­dad y de poner rápi­da­men­te fin a la hege­mo­nía occi­den­tal, que ha gene­ra­do tan­tas agre­sio­nes y tan­tos crí­me­nes. En el pasa­do, toda cla­se de per­so­na­li­da­des y corrien­tes polí­ti­cas tra­ta­ron de arro­jar al mun­do musul­mán en bra­zos de los EEUU y su gran alian­za anti­co­mu­nis­ta. Pero en reali­dad el inte­rés de los pue­blos del “arco del Islam”, el inte­rés de los musul­ma­nes, se encuen­tra en otro lado. Si cada uno com­pren­de y apo­ya el papel posi­ti­vo de Chi­na en el reequi­li­brio de las fuer­zas mun­dia­les, enton­ces resul­ta posi­ble el esta­ble­ci­mien­to de una gran alian­za de todos los paí­ses que quie­ren desa­rro­llar­se de mane­ra autó­no­ma en inte­rés de sus pue­blos, es decir, sacu­dién­do­se el pilla­je y la inje­ren­cia de poten­cias impe­ria­lis­tas. Cada uno debe­ría infor­mar a su alre­de­dor y hacer tomar con­cien­cia de que estos impor­tan­tes cam­bios son posi­ti­vos. Poner fin a la hege­mo­nía de las poten­cias impe­ria­les abri­rá gran­des pers­pec­ti­vas a la libe­ra­ción de los pueblos.

michel​co​llon​.info

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