Ata­ques ultra­li­be­ra­les al pue­blo tra­ba­ja­dor grie­go – PAME

Medi­das ya apro­ba­das y pró­xi­mas medi­das inclui­das en el “memo­rán­dum actua­li­za­do” 

El memo­rán­dum actua­li­za­do pro­mo­vi­do en Gre­cia por el gobierno del PASOK, el FMI, la UE y la plu­to­cra­cia grie­ga inclu­ye nue­vas medi­das anti­po­pu­la­res con el obje­ti­vo de redu­cir aún más el pre­cio de la fuer­za de tra­ba­jo:

Rela­cio­nes labo­ra­les

Ley que per­mi­te que los con­ve­nios de empre­sa pre­va­lez­can sobre los con­ve­nios sec­to­ria­les.

Ley que per­mi­te a las empre­sas que no sean miem­bros de las aso­cia­cio­nes de empre­sa­rios fir­man­tes de con­ve­nios colec­ti­vos su no apli­ca­ción. Has­ta aho­ra esta­ban obli­ga­das a apli­car­los tras su vali­da­ción por el Minis­te­rio de Tra­ba­jo.

Regu­la­ción que adap­ta el sis­te­ma de arbi­tra­je para la fir­ma de con­ve­nios colec­ti­vos a las exi­gen­cias de los capi­ta­lis­tas, pues espe­ci­fi­ca que la fun­ción de arbi­tra­je “debe­ría ser­vir a la com­pe­ti­ti­vi­dad sobre la base del cos­te del tra­ba­jo y la crea­ción de empleo”.

Abo­li­ción de toda res­tric­ción tem­po­ral del tra­ba­jo par­cial y los con­tra­tos tem­po­ra­les esta­ble­ci­dos por la ley 38462010, apro­ba­da por el gobierno el pasa­do mayo.

Exten­sión del deno­mi­na­do perío­do de prue­ba para nue­vos empleos a un año (dos meses has­ta aho­ra). Duran­te ese perío­do, los empre­sa­rios pue­den des­pe­dir sin pre­avi­so y sin pagar nin­gu­na indem­ni­za­ción.

Apli­ca­ción de la Direc­ti­va Bol­kens­tein que pre­vé la eli­mi­na­ción de la res­tric­ción del sala­rio míni­mo con el fin de esti­mu­lar las inver­sio­nes.

Recor­tes drás­ti­cos en las ya bajas pres­ta­cio­nes por des­em­pleo con un aho­rro de 500 millo­nes de euros.

Segu­ri­dad social

“Refor­ma de los prin­ci­pa­les pará­me­tros del sis­te­ma de pen­sio­nes tal como se pre­vé en la ley 3836÷2010”. La recien­te ley con­tra la segu­ri­dad social es sola­men­te el prin­ci­pio. La vía para la nue­va ofen­si­va es el reque­ri­mien­to que se inclu­ye en el memo­rán­dum “actua­li­za­do”, según el cual el incre­men­to en el gas­to en las pen­sio­nes públi­cas no debe­ría exce­der en 2,5 pun­tos por­cen­tua­les del PIB entre 2010 – 60. En caso de que el lími­te del 2,5% se exce­die­ra, la ley cam­bia­ría por medio de nue­vas medi­das con­tra la segu­ri­dad social. 

Abo­li­ción de toda garan­tía esta­tal para las pen­sio­nes auxi­lia­res. Según el memo­rán­dum “actua­li­za­do”, “el gobierno apli­ca una minu­cio­sa revi­sión del fun­cio­na­mien­to de los fon­dos públi­cos de pen­sio­nes auxi­lia­res”. El obje­ti­vo del gobierno es no pagar ni un solo euro del pre­su­pues­to esta­tal a los fon­dos de pen­sio­nes auxi­lia­res. En la prác­ti­ca, esto sig­ni­fi­ca que los fon­dos auxi­lia­res, que ase­gu­ran 1 millón de pen­sio­nes y ya tie­nen un gran défi­cit debi­do a las polí­ti­cas del PASOK y ND, no serán capa­ces de garan­ti­zar las pen­sio­nes y, aun­que lo hicie­ran, éstas serían extre­ma­da­men­te bajas. Ade­más, el memo­rán­dum “actua­li­za­do” esti­pu­la que el gas­to en pen­sio­nes se man­ten­drá esta­ble inclu­so en el caso de que el núme­ro de bene­fi­cia­rios aumen­te (hoy 2,8 millo­nes de tra­ba­ja­do­res pagan con­tri­bu­cio­nes a los fon­dos de pen­sio­nes auxi­lia­res). Esto lle­va­rá a un drás­ti­co recor­te en las pen­sio­nes. 

Revi­sión de la lis­ta de pro­fe­sio­nes pesa­das y de ries­go para redu­cir su cober­tu­ra a no más del 10% de la fuer­za de tra­ba­jo. Las eda­des de jubi­la­ción en los sec­to­res y pro­fe­sio­nes que se exclui­rán de esa lis­ta se incre­men­ta­rá en entre 5 y 7 años. La nue­va lis­ta se sur­ti­rá efec­tos des­de el 1 de julio de 2011 a todos los tra­ba­ja­do­res actua­les y futu­ros.

Intro­duc­ción de estric­tos requi­si­tos para las pen­sio­nes de inva­li­dez y nue­vo examen de miles de per­so­nas invá­li­das con­du­cen­te a recor­tes en las pen­sio­nes e inclu­so la supre­sión de varias pen­sio­nes.

Saqueo de los sala­rios del pue­blo por medio de subi­das de impues­tos.

Nue­vo incre­men­to del IVA, subien­do del 11 al 23% el tipo para una gran can­ti­dad de bie­nes y ser­vi­cios (más de 30%).

Amplia­ción de la base del impues­to inmo­bi­lia­rio median­te la actua­li­za­ción de los valo­res de los acti­vos, lo que sig­ni­fi­ca que el pue­blo tra­ba­ja­dor ten­drá que pagar 400 millo­nes de euros.

“Impues­to ver­de” sobre las emi­sio­nes de CO2.

Con­ge­la­ción de la esca­la móvil de las pen­sio­nes, lo que sig­ni­fi­ca que los pen­sio­nis­tas per­de­rán más de 100 millo­nes de euros. 

Pre­su­mi­ble impo­si­ción sobre los pro­fe­sio­na­les, con un ren­di­mien­to de al menos 400 millo­nes.

Mayor pri­va­ti­za­ción de los sec­to­res estra­té­gi­cos

ferro­ca­rril: nue­vos des­pi­dos median­te la reduc­ción de per­so­nal en un 35%. Incre­men­to de las tari­fas para aumen­tar los ingre­sos de la com­pa­ñía en un 55%.Reducción del sala­rio míni­mo en un 20%. Ven­ta de acti­vos del ferro­ca­rril y asig­na­ción de vías con bene­fi­cios a com­pa­ñías pri­va­das que aumen­ta­rán las tari­fas. Cie­rre de las deno­mi­na­das “líneas con pér­di­das”, dejan­do a muchas regio­nes del país sin ser­vi­cio de tren. 

trans­por­te: des­pi­dos masi­vos, reduc­cio­nes sala­ria­les y abo­li­ción de dere­chos labo­ra­les. Incre­men­to en el pre­cio de los bille­tes entre el 30 y el 50%. Recor­tes e inclu­so cie­rre de líneas.

ener­gía: libe­ra­li­za­ción del mer­ca­do ener­gé­ti­co y asig­na­ción de la infra­es­truc­tu­ra de la Empre­sa Públi­ca de Ener­gía y de las fuen­tes de ener­gía (lig­ni­ta, recur­sos hídri­cos) a gru­pos empre­sa­ria­les. Aumen­to drás­ti­co de las tari­fas regu­la­das para los hoga­res y cam­pe­si­nos entre el 40 y el 100%.

sobre las deno­mi­na­das pro­fe­sio­nes regu­la­das: la “aper­tu­ra” de esas pro­fe­sio­nes crea nue­vos cam­pos para el bene­fi­cio de los capi­ta­lis­tas, per­mi­tén­do­les inver­tir su capi­tal acu­mu­la­do. Bajo la pre­sión de los gupos empre­sa­ria­les, los autó­no­mos en estos sec­to­res serán expul­sa­dos del mer­ca­do.

Saqueo al pue­blo

Mayor reduc­ción de pres­ta­cio­nes y remu­ne­ra­cio­nes de horas extras en las empre­sas esta­ta­les. Este obje­ti­vo se logra­rá por medio de la ley sobre “pagos uni­fi­ca­dos en el sec­tor públi­co” que impon­drá recor­tes en las pres­ta­cio­nes.

Apli­ca­ción de una tari­fa gene­ral de 3 euros para los pacien­tes exter­nos en los hos­pi­ta­les públi­cos así como el fun­cio­na­mien­to “todo el día” en los hos­pi­ta­les y cen­tros de salud (turno de tar­de). 

Incre­men­to del 20 – 30% en las tari­fas hos­pi­ta­la­rias para ser­vi­cios y exá­me­nes médi­cos.

Reeva­lua­ción de todo el res­to de pro­gra­mas socia­les con el obje­ti­vo de su abo­li­ción.

El 3 de mar­zo y el 3 de mayo de 2010, el gobierno pro­mo­vió el pri­mer paque­te duro de medi­das de aus­te­ri­dad des­de los años 50, mien­tras al mis­mo tiem­po pro­mo­vía una serie de refor­mas con­tra los intere­ses del pue­blo:

Abo­lió las pagas de Navi­dad, Sema­na San­ta y verano para los fun­cio­na­rios públi­cos y todos los pen­sio­nis­tas tan­to del sis­te­ma públi­co como del pri­va­do.

Recor­tó el sala­rio a los fun­cio­na­rios en un 20%.

Con­ge­ló los sala­rios y las pen­sio­nes en los sec­to­res públi­co y pri­va­do para los pró­xi­mos tres años.

Redu­jo los sala­rios de los tra­ba­ja­do­res en empre­sas de uti­li­dad públi­ca, que no reci­ben otras pres­ta­cio­nes, en un 10%.

Impu­so un recor­te entre el 3 y el 10% en las pen­sio­nes supe­rio­res a 1400 euros.

Can­ce­ló el pago de la segun­da cuo­ta de la “pres­ta­ción soli­da­ria” que se diri­gía a los seg­men­tos más pobres de la pobla­ción.

Aumen­tó los tipos del IVA dos veces en 2010.

Aumen­tó tres veces en 2010 el impues­to sobre com­bus­ti­bles. Como resul­ta­do de ello, el pre­cio de la gaso­li­na sin plo­mo se incre­men­tó un 63%.

Aumen­tó tres veces en 2010 el impues­to sobre bebi­das alcohó­li­cas y taba­co. Tras la apli­ca­ción de las medi­das, el pre­cio de los ciga­rri­llos se habrá incre­men­ta­do en un 40% sobre el pre­cio de prin­ci­pios de 2010. En cuan­to a las bebi­das, el incre­men­to suma 3 euros por bote­lla.

Impu­so un impues­to extra sobre los pro­fe­sio­na­les en base a sus ingre­sos en 2009.

Retra­só la edad de jubi­la­ción, exi­gien­do 40 años de coti­za­ción. Aca­bó con el lími­te de 37 años de coti­za­cio­nes inde­pen­dien­te­men­te de la edad, así como la jubi­la­ción con 35 años coti­za­dos y alcan­za­da la edad de jubi­la­ción.

Impu­so drás­ti­cos recor­tes en las pen­sio­nes (más del 35%) por medio del incre­men­to de los años para el cálcu­lo de la base de la pen­sión, pasan­do del tope de 5 años en los últi­mos 10 años a los ingre­sos de toda la vida labo­ral.

Aca­bó con la jubi­la­ción a los 60 años, median­te la abo­li­ción de las pre­ju­bi­la­cio­nes, afec­tan­do prin­ci­pal­men­te a madres de niños peque­ños y a quie­nes tie­nen más de tres hijos.

Redu­jo la cuan­tía de las pen­sio­nes en un 6% annual a aqué­llos que tie­nen 40 años coti­za­dos y “se atre­ven” a reti­rar­se sin haber alcan­za­do los 65 años de edad.

Demo­lió el sis­te­ma de pen­sio­nes de los fun­cio­na­rios median­te la trans­for­ma­ción del sis­te­ma públi­co en uno pri­va­do.

Impu­so a las muje­res que tra­ba­ja­ran entre 5 y 17 años más en nom­bre de su equi­pa­ra­ción con los hom­bres.

Intro­du­jo la ins­ti­tu­ción para el “ajus­te de las pen­sio­nes a la espe­ran­za de vida”, lo que abre la vía al tra­ba­jo has­ta los 70 años.

Intro­du­jo la ins­ti­tu­ción de la “pen­sión en fun­ción de los recur­sos” que es igual a una pres­ta­ción asis­ten­cial y no está garan­ti­za­da antes de los 65 años.

Redu­jo drás­ti­ca­men­te el gas­to esta­tal en pen­sio­nes, el cual cubri­rá mera­men­te la pen­sión en fun­ción de los recur­sos. Así, abo­lió la finan­cia­ción tri­par­ti­ta del sis­te­ma de segu­ri­dad social.

Fusio­nó los fon­dos de pen­sio­nes en tres fon­dos.

Aca­bó con los Con­ve­nios Colec­ti­vos y el sala­rio míni­mo. Apro­bó la legis­la­ción sobre los sala­rios míni­mos de entra­da para los jóve­nes y los des­em­plea­dos de lar­ga dura­ción. Bajo el pre­tex­to del paro juve­nil y el paro de lar­ga dura­ción, aca­ba con el sala­rio míni­mo, que hoy está en 740 euros y crea una gene­ra­ción de “500 euris­tas”.

Aca­bó con la jor­na­da de 8 horas y reba­jó el cos­te de las horas extras. Apro­bó la intro­duc­ción de “lími­tes anua­les para esta­ble­ci­mien­to del tiem­po de tra­ba­jo”. Así, los tra­ba­ja­do­res están obli­ga­dos a tra­ba­jar horas extras en un perío­do y lue­go son emplea­dos menos horas o han de tomar vaca­cio­nes obli­ga­to­rias. Para esas horas extras los tra­ba­ja­do­res no reci­bi­rán el pago adi­cio­nal que se apli­ca­ba has­ta aho­ra. 

Incre­men­tó umbral de des­pi­do para las empre­sas con entre 21 y 200 tra­ba­ja­do­res.

Impu­so drás­ti­cos recor­tes en las indem­ni­za­cio­nes por des­pi­do, recor­tes que alcan­za­ron el 50%.

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