Brusco cambio de la situación estratégica en el Medio Oriente – Thierry Meyssan

Cambia la situación en el Medio Oriente con el surgimiento del triángulo Turquía-Irán-Siria (de izquierda a derecha, los presidentes Gul, Ahmadinejad y Assad).
Cam­bia la situa­ción en el Medio Orien­te con el sur­gi­mien­to del trián­gu­lo Tur­quía-Irán-Siria (de izquier­da a dere­cha, los pre­si­den­tes Gul, Ahma­di­ne­jad y Assad).

El equi­li­brio del Medio Orien­te se ha vis­to ente­ra­men­te modi­fi­ca­do en el trans­cur­so de los últi­mos meses. En pri­mer lugar, han cam­bia­do las posi­bi­li­da­des y las posi­cio­nes de varios acto­res.

-Las fuer­zas arma­das israe­líes, que duran­te dece­nios habían for­ja­do una cade­na de vic­to­rias, ya no logran con­tro­lar el tea­tro de ope­ra­cio­nes. Sus ofen­si­vas con­tra el Líbano (en 2006) y pos­te­rior­men­te con­tra Gaza (en 2008) demos­tra­ron el for­ta­le­ci­mien­to de su poder des­truc­ti­vo, pero deja­ron tam­bién cons­tan­cia de que ya no pue­den alcan­zar los obje­ti­vos que se tra­zan, en los casos seña­la­dos la des­truc­ción del Hez­bo­llah y del Hamas.
Ade­más, el arse­nal de las fuer­zas arma­das israe­líes, a las que Esta­dos Uni­dos pro­vee todo lo que pue­dan nece­si­tar, ya no les garan­ti­za el pre­do­mi­nio. Sus tan­ques, que fue­ron en el pasa­do la prin­ci­pal herra­mien­ta de la blitz­krieg israe­lí, son aho­ra vul­ne­ra­bles a los RPG rusos. La mari­na de gue­rra israe­lí se encuen­tra ante la ame­na­za de los misi­les tie­rra-mar que Chi­na pro­por­cio­na al Hez­bo­llah y que aho­ra cuen­tan con sis­te­mas que les per­mi­ten bur­lar las contramedidas–sistemas de los que no dis­po­nían en 2006. Y para ter­mi­nar, el pre­do­mi­nio de la avia­ción israe­lí no resis­ti­rá por mucho tiem­po ante la pro­li­fe­ra­ción de los S‑300 rusos que están lle­gan­do a la región.

-La cua­si inde­pen­den­cia del Kur­dis­tán ira­quí orques­ta­da por Esta­dos Uni­dos, el desa­rro­llo eco­nó­mi­co de ese cua­si Esta­do bajo tute­la israe­lí y el apo­yo –dema­sia­do visi­ble– que Esta­dos Uni­dos apor­ta a los sepa­ra­tis­tas kur­dos del PKK han obli­ga­do a los mili­ta­res tur­cos a un com­ple­to cam­bio de posi­ción. La alian­za atlán­ti­ca ya no pare­ce garan­ti­zar la inte­gri­dad terri­to­rial tur­ca e Israel se con­vier­te en un enemi­go.
Si bien Anka­ra tra­ta de no inco­mo­dar a Washing­ton, lo cier­to es que el tono ha segui­do subien­do en las rela­cio­nes con Tel Aviv, des­de la con­fron­ta­ción entre Recip Erdo­gan y Shi­mon Peres en el Foro de Davos has­ta el inci­den­te diplo­má­ti­co rela­ti­vo a la serie de tele­vi­sión El Valle de los lobos.

-El caos ira­quí y la crea­ción del cua­si Esta­do de Kur­dis­tán han obli­ga­do a los paí­ses veci­nos a poner­se de acuer­do entre sí para pro­te­ger­se de la con­ta­mi­na­ción. Sobre todo por­que Washing­ton ha tra­ta­do de des­es­ta­bi­li­zar­los para man­te­ner­los al mar­gen del jue­go en Irak. Esta­dos Uni­dos e Israel han apo­ya­do en secre­to a los sepa­ra­tis­tas kur­dos de Tur­quía (PKK), a los de Irán (Pejak) y a los de Siria.
Por con­si­guien­te, el eje Irán-Siria se ha con­ver­ti­do en un trián­gu­lo Irán-Siria-Tur­quía cuya legi­ti­mi­dad his­tó­ri­ca no tie­ne paran­gón.
Des­de la épo­ca de la Revo­lu­ción Islá­mi­ca, Irán se encuen­tra a la cabe­za de los chií­tas. Lue­go de la des­truc­ción del Baas ira­quí por par­te de Paul Brem­mer, Siria se ha con­ver­ti­do en líder indis­cu­ti­ble del sec­tor lai­co. Y final­men­te, Tur­quía, here­de­ra del cali­fa­to, es la cuna del sun­nis­mo. En su con­jun­to, estos tres Esta­dos cubren casi todo el espec­tro polí­ti­co del Medio Orien­te.
Esta alian­za cie­rra el capí­tu­lo de la polí­ti­ca de Divi­de et Impe­ra (Divi­de y ven­ce­rás) que las poten­cias colo­nia­les habían veni­do apli­can­do para domi­nar esa vas­ta región. Tam­bién pone fin, en par­ti­cu­lar, a la Fit­na, o sea a la gue­rra civil musul­ma­na entre sun­ni­tas y chií­tas. Ya ante­rior­men­te el rey Abda­la de Ara­bia Sau­di­ta había invi­ta­do al pre­si­den­te ira­ní Ahma­di­ne­jad a hacer jun­tos el pere­gri­na­je a la Meca, cuyo guar­dián es el pro­pio rey Abda­la, Pero Tur­quía es la here­de­ra de los oto­ma­nos, y encar­na por ello el sun­nis­mo his­tó­ri­co.
Ade­más, para Anka­ra este nue­vo trián­gu­lo ensan­cha por fin un hori­zon­te has­ta aho­ra estan­ca­do por los inter­mi­na­bles apla­za­mien­tos de su entra­da a la Unión Euro­pea.

-La des­baa­si­za­ción de Irak, o sea la abier­ta cace­ría desata­da con­tra los anti­guos cua­dros admi­nis­tra­ti­vos del país, pro­vo­có un éxo­do masi­vo. En 6 años más de un millón de ira­quíes han sido aco­gi­dos en Siria. Esta hos­pi­ta­li­dad ára­be inclu­ye el acce­so gra­tui­to y sin con­tra­par­ti­da a los esta­ble­ci­mien­tos esco­la­res e uni­ver­si­ta­rios así como al sis­te­ma de salud en su con­jun­to. En un pri­mer momen­to esta amplia olea­da migra­to­ria pro­vo­có en el país una gra­ve cri­sis eco­nó­mi­ca. Pero, ya dige­ri­da, le está apor­tan­do cua­dros muy cali­fi­ca­dos y un nue­vo dina­mis­mo.

-Los des­ór­de­nes orques­ta­dos por Esta­dos Uni­dos en Yemen han obli­ga­do a la fami­lia real sau­di­ta a apo­yar la polí­ti­ca del rey Abda­la a favor de la eli­mi­na­ción de las ten­sio­nes con Siria e Irán. Se ha invi­ta­do por lo tan­to al clan líbano-sau­di­ta Hari­ri a que se recon­ci­lie con el pre­si­den­te Bachar el-Assad y a que reco­noz­ca el arma­men­to de la Resis­ten­cia liba­ne­sa como legí­ti­mo.
Como con­se­cuen­cia, el ambi­guo resul­ta­do de las elec­cio­nes legis­la­ti­vas arre­gla­das –en las que la coa­li­ción proes­ta­dou­ni­den­se con­for­ma­da alre­de­dor del clan Hari­ri y de la extre­ma dere­cha cris­tia­na resul­tó vic­to­rio­sa en cuan­to a la can­ti­dad de esca­ños a pesar de que la coa­li­ción enca­be­za­da por el Aoun obtu­vo la mayor can­ti­dad de votos– cam­bió de sig­ni­fi­ca­do y abrió la vía a un gobierno de unión nacio­nal, mien­tras que seño­res de la gue­rra como el socia­lis­ta Walid Jum­blatt daban un vira­je de 180 gra­dos para poner­se a favor del vien­to.

Pero esa evo­lu­ción es frá­gil, ya que Washing­ton pue­de tener posi­bi­li­da­des de des­es­ta­bi­li­zar la nue­va troi­ka.
Por lo pron­to, varios inten­tos de derro­ca­mien­to con­tra Bachar el-Assad por par­te de gene­ra­les corrup­tos se han vis­to frus­tra­dos antes de lograr tan siquie­ra poner­se en mar­cha.

Los múl­ti­ples aten­ta­dos orques­ta­dos por la CIA en las pro­vin­cias no per­sas del terri­to­rio ira­ní no han desem­bo­ca­do en revuel­tas sepa­ra­tis­tas, mien­tras que la revo­lu­ción de color orques­ta­da en Irán por la CIA y el MI6 en oca­sión de la elec­ción pre­si­den­cial se vio arro­lla­da por una marea huma­na. La res­pues­ta a las pro­tes­tas de varias dece­nas de miles de opo­si­to­res que se cir­cuns­cri­bie­ron a los barrios del nor­te de Tehe­rán fue una gigan­tes­ca mani­fes­ta­ción en la que se con­gre­ga­ron 5 millo­nes de per­so­nas.

Final­men­te, Washing­ton pare­ce no con­tar ya con la posi­bi­li­dad de uti­li­zar nue­va­men­te al Gla­dio para ins­tau­rar una dic­ta­du­ra mili­tar en Tur­quía. Por un lado, por­que la nue­va gene­ra­ción de gene­ra­les tur­cos ya no tie­ne la obse­sión del kema­lis­mo y, por otra par­te, por­que el gobierno demó­cra­ta-musul­mán del AKP se ha dedi­ca­do a des­man­te­lar el Erge­ne­kon (la actual ver­sión del Gla­dio tur­co).

Tam­bién es posi­ble que Washing­ton y Tel Aviv inven­ten nue­vos pre­tex­tos para jus­ti­fi­car accio­nes mili­ta­res.
Por ejem­plo, ya han veni­do sugi­rien­do des­de el año 2007 que Israel des­cu­brió y bom­bar­deó un cen­tro de inves­ti­ga­ción mili­tar nuclear en Siria y que Irán está lle­van­do a cabo un amplio pro­gra­ma de la mis­ma natu­ra­le­za. Más recien­te­men­te, esas mis­mas poten­cias acu­sa­ron a Siria de haber intro­du­ci­do cohe­tes Scud en el Líbano.

Esas acu­sa­cio­nes no resis­ten sin embar­go el más some­ro aná­li­sis, al igual que las que el secre­ta­rio de Esta­do Colin Powell entre­ga­ra en el pasa­do al Con­se­jo de Segu­ri­dad de la ONU sobre las supues­tas armas ira­quíes de des­truc­ción masi­va. Las dife­ren­tes ins­pec­cio­nes de la AIEA no han encon­tra­do otra cosa que evi­den­cias de acti­vi­da­des civi­les y la fuer­za de paz de la ONU en el Líbano des­min­tió la pre­sen­cia de cohe­tes Scud en ese país.

El 23 de febrero de 2010, Bachar el-Assad responde a los reclamos de Hillary Clinton y desafía a Barack Obama recibiendo a Hasan Nasrallah y Mahmud Ahmadinejad. © Tehran Times
El 23 de febre­ro de 2010, Bachar el-Assad res­pon­de a los recla­mos de Hillary Clin­ton y desafía a Barack Oba­ma reci­bien­do a Hasan Nas­ra­llah y Mah­mud Ahma­di­ne­jad. © Teh­ran Times

Rusia entra en escena

La pér­di­da de influen­cia de Esta­dos Uni­dos es tan pal­pa­ble que el gene­ral David Petraeus, coman­dan­te en jefe del Cen­tral Com­mand, ha dado la señal de alar­ma en Washing­ton. A su enten­der, el jue­go que están jugan­do los israe­líes, no sólo en Pales­ti­na sino sobre todo en Irak, ha entor­pe­ci­do los pla­nes esta­dou­ni­den­ses en la región.

Más aun, el empan­ta­na­mien­to de las tro­pas esta­dou­ni­den­ses en Irak y en Afga­nis­tán las ha trans­for­ma­do en rehe­nes de Tur­quía, de Siria y de Irán, úni­cos paí­ses que cuen­tan con la capa­ci­dad nece­sa­ria para apa­ci­guar a los pue­blos en rebe­lión.
En una total inver­sión de los pape­les, el alia­do estra­té­gi­co del Pen­tá­gono se ha con­ver­ti­do en un las­tre mien­tras que sus enemi­gos regio­na­les le sir­ven de escu­do.

Toman­do nota del fra­ca­so del redi­se­ño esta­dou­ni­den­se del Gran Medio Orien­te, Mos­cú se ha repo­si­cio­na­do en la esce­na regio­nal duran­te el via­je del pre­si­den­te Dimi­tri Med­ve­dev a Damas­co y Anka­ra.

Refi­rién­do­se a los con­flic­tos con Israel, Rusia ha reafir­ma­do que todo arre­glo polí­ti­co debe basar­se en las reso­lu­cio­nes per­ti­nen­tes de la ONU (inclu­yen­do el dere­cho inalie­na­ble de los pales­ti­nos al regre­so) y en los prin­ci­pios de la con­fe­ren­cia de Madrid (res­ti­tu­ción de los terri­to­rios ocu­pa­dos, como el este de Jeru­sa­lén y el Golán sirio, a cam­bio de un tra­ta­do de paz).

Dimi­tri Med­ve­dev con­fir­mó ade­más la pre­fe­ren­cia rusa por una solu­ción que impli­que la exis­ten­cia de dos Esta­dos. Tenien­do en cuen­ta la pre­sen­cia de un millón de ex sovié­ti­cos en Israel, Mos­cú tie­ne que pre­ve­nir la posi­bi­li­dad de un éxo­do masi­vo en caso de una caí­da del régi­men sio­nis­ta. Ante esa posi­bi­li­dad, Med­ve­dev se pro­nun­ció por una recon­ci­lia­ción entre Al Fatah y el movi­mien­to Hamas, y se reunió con Kha­led Mechaal, el líder polí­ti­co de la Resis­ten­cia pales­ti­na, a pesar de que Esta­dos Uni­dos lo cata­lo­ga como «terro­ris­ta».

Se tra­ta, en efec­to, de un paso deci­si­vo por par­te de Rusia ya que, des­pués de haber­se nega­do ante­rior­men­te por 3 veces a reci­bir a Mechaal encon­trán­do­se este últi­mo de paso en Mos­cú, el pro­pio pre­si­den­te Med­ve­dev final­men­te se reúne con él, y lo hace ade­más en Damas­co. En esa oca­sión, el pre­si­den­te ruso sub­ra­yó la cre­cien­te urgen­cia de la situa­ción huma­ni­ta­ria exis­ten­te en Gaza y deplo­ró el poco inte­rés de Washing­ton por la solu­ción de ese dra­ma.
Final­men­te, en alu­sión a las ame­na­zas israe­líes de bom­bar­dear los con­vo­yes de armas de Siria hacia el Líbano, Dimi­tri Med­ve­dev advir­tió a Tel Aviv con­tra una esca­la­da de la ten­sión.

Rusia apo­ya el acer­ca­mien­to polí­ti­co y eco­nó­mi­co en mar­cha entre Irán, Siria y Tur­quía. Los tres Esta­dos líde­res del Medio Orien­te han ini­cia­do una inten­sa fase de coope­ra­ción. En varios meses han abier­to sus fron­te­ras y han libe­ra­li­za­do rápi­da­men­te sus inter­cam­bios. Sus eco­no­mías, estan­ca­das por los años de gue­rra, han reci­bi­do una boca­na­da de oxi­geno.

Rusia no tie­ne inten­cio­nes de man­te­ner­se al mar­gen de esta nue­va zona de pros­pe­ri­dad. Anka­ra y Mos­cú han eli­mi­na­do la nece­si­dad de visas para sus resi­den­tes. Gra­cias a esa medi­da un tur­co pue­de entrar en Rusia sin nece­si­dad de ese tipo de for­ma­li­dad, pero no pue­de hacer lo mis­mo ni en Esta­dos Uni­dos ni en los paí­ses de la Unión Euro­pea, a pesar de que Tur­quía es miem­bro de la OTAN y can­di­da­ta a entrar a la UE (Unión Euro­pea).

Mos­cú ha crea­do ins­tan­cias per­ma­nen­tes de con­sul­ta de alto nivel, en los sec­to­res diplo­má­ti­co y eco­nó­mi­co, con Damas­co y Anka­ra, acti­tud que con­tras­ta con la polí­ti­ca de Esta­dos Uni­dos.

A prin­ci­pios de año, la secre­ta­ria de Esta­do esta­dou­ni­den­se, Hillary Clin­ton, con­mi­nó a Siria a dis­tan­ciar­se de la Resis­ten­cia. En res­pues­ta, el pre­si­den­te sirio Bachar el-Assad se mos­tró inme­dia­ta­men­te jun­to a su homó­lo­go ira­ní Mah­mud Ahma­di­ne­jad y con el secre­ta­rio gene­ral del Hez­bo­llah Hasan Nas­ra­llah, e inclu­so fir­mó un docu­men­to que lle­va el iró­ni­co títu­lo de «Tra­ta­do de Dis­tan­cia Redu­ci­da». Aun­que la impro­vi­sa­ción del encuen­tro entre los tres diri­gen­tes no dio tiem­po a que Kha­leed Mechaal estu­vie­ra pre­sen­te, el movi­mien­to Hamas estu­vo aso­cia­do a él.
En apli­ca­ción de sus ame­na­zas, el pre­si­den­te esta­dou­ni­den­se Barack Oba­ma repli­có pro­lon­gan­do por 2 años las san­cio­nes eco­nó­mi­cas con­tra Siria.

Las empre­sas rusas Rosa­tom y Atoms­tro­yex­port, que están ter­mi­nan­do la cons­truc­ción de una cen­tral nuclear civil en Irán (en Bus­hehr) y se encuen­tran enfras­ca­das en las dis­cu­sio­nes pre­pa­ra­to­rias de otras más, y tie­nen pre­vis­ta la cons­truc­ción de otra cen­tral de ese tipo en Tur­quía, a un cos­to de 20 000 millo­nes de dóla­res. La inau­gu­ra­ción de esa ins­ta­la­ción debe tener lugar den­tro de 7 años. Un pro­yec­to simi­lar está en mar­cha con Siria.

La fal­ta de elec­tri­ci­dad, en una región que ha sufri­do los bom­bar­deos israe­líes, cons­ti­tu­ye el prin­ci­pal obs­tácu­lo al desa­rro­llo eco­nó­mi­co. Des­de la pers­pec­ti­va del Medio Orien­te, la pre­mu­ra rusa por cons­truir dichas cen­tra­les no está tan vin­cu­la­da a una ambi­ción comer­cial como a la volun­tad de poner en manos de los pue­blos intere­sa­dos los medios nece­sa­rios para ace­le­rar el desa­rro­llo eco­nó­mi­co que los occi­den­ta­les des­de hace tan­to tiem­po les han veni­do negan­do.
Ade­más, las fir­mas rusas Stroi­trans­gaz y Gaz­prom van a garan­ti­zar el trán­si­to del gas sirio hacia el Líbano, ya que el vecino Israel impi­de a Bei­rut la explo­ta­ción de sus impor­tan­tes reser­vas marí­ti­mas.

En el plano mili­tar, Rusia tomó pose­sión de su nue­va base naval en Siria.
Esta ins­ta­la­ción le per­mi­ti­rá res­ta­ble­cer el equi­li­brio en el Medi­te­rrá­neo, región en la Rusia ha esta­do más o menos ausen­te des­de la diso­lu­ción de la URSS. Mos­cú con­fir­mó tam­bién la pró­xi­ma entre­ga a Tehe­rán de misi­les S‑300, que deben pro­te­ger a Irán de las ame­na­zas de bom­bar­deo pro­ve­nien­tes de Esta­dos Uni­dos e Israel.

Los diplo­má­ti­cos rusos se pro­nun­cian fuer­te­men­te con­tra las pro­vo­ca­cio­nes ira­níes, pero tam­bién han repe­ti­do que no creen en las acu­sa­cio­nes occi­den­ta­les sobre los supues­tos pro­gra­mas nuclea­res mili­ta­res de Irán o Siria. Aun­que el pro­to­co­lo de los Esta­dos ribe­re­ños del mar Cas­pio no esti­pu­la otra cosa que la entre­ga de armas a Irán en caso de ata­que, el pre­si­den­te Med­ve­dev ha men­cio­na­do una posi­ble inter­ven­ción direc­ta de Rusia y ha adver­ti­do a Esta­dos Uni­dos que una gue­rra en Irán podría con­ver­tir­se en una Ter­ce­ra Gue­rra Mun­dial. Sobre esa base, Mev­de­ved ha expre­sa­do su apo­yo al pro­yec­to de des­nu­clea­ri­za­ción de la región, o sea al des­man­te­la­mien­to del arse­nal nuclear de Israel. La cues­tión aca­ba de ser pre­sen­ta­da a la AIEA.

En octubre de 2009, Turquía y Armenia finalmente establecen relaciones diplomáticas. El espacio caucásico se abre a Ankara (De izquierda a derecha, los presidentes de Turquía y de Armenia, Gul y Sargsyan).
En octu­bre de 2009, Tur­quía y Arme­nia final­men­te esta­ble­cen rela­cio­nes diplo­má­ti­cas. El espa­cio cau­cá­si­co se abre a Anka­ra (De izquier­da a dere­cha, los pre­si­den­tes de Tur­quía y de Arme­nia, Gul y Sargs­yan).

Para Mos­cú tie­ne par­ti­cu­lar impor­tan­cia el ayu­dar a Tur­quía a resol­ver sus ten­sio­nes secu­la­res con Gre­cia y Arme­nia, inclu­yen­do los con­flic­tos de Chi­pre y del Alto Kara­baj. De esa mane­ra, pue­de ser que Anka­ra se ale­je defi­ni­ti­va­men­te de Tel Aviv y Washing­ton, recu­pe­ran­do así su total inde­pen­den­cia. El pre­si­den­te tur­co Abdu­la Gull dado pasos impor­tan­tes, aun­que insu­fi­cien­tes, en direc­ción de Ere­ván. Renun­cian­do a 95 años de odio, Tur­quía y Arme­nia han esta­ble­ci­do rela­cio­nes diplo­má­ti­cas. Otros pro­gre­sos deben pro­du­cir­se pró­xi­ma­men­te en cuan­to a un acer­ca­mien­to de Anka­ra con Ate­nas con la ben­di­ción del patriar­ca orto­do­xo Ciril I de Mos­cú. Des­de ese pun­to de vis­ta, la visi­ta de Recip Erdo­gan a Gre­cia cons­ti­tu­ye un acon­te­ci­mien­to his­tó­ri­co que reac­ti­va el pro­ce­so de recon­ci­lia­ción en el mar Egeo, que si ini­ció en los años 1930 y fue inte­rrum­pi­do por la Segun­da Gue­rra Mun­dial.

Los presidentes de Rusia y Turquía, Dimitri Medvedev y Abdula Gul. Los enemigos de la guerra fría se convierten en socios en aras de estabilizar el «Medio Oriente y el Cáucaso». © Servicio de prensa del Kremlin.
Los pre­si­den­tes de Rusia y Tur­quía, Dimi­tri Med­ve­dev y Abdu­la Gul. Los enemi­gos de la gue­rra fría se con­vier­ten en socios en aras de esta­bi­li­zar el «Medio Orien­te y el Cáu­ca­so». © Ser­vi­cio de pren­sa del Krem­lin.

Rom­pien­do con la estra­te­gia de Esta­dos Uni­dos en el Mar Negro y el Cas­pio, Anka­ra ha acep­ta­do una gigan­tes­ca inver­sión rusa para la cons­truc­ción de un oleo­duc­to entre Sam­sun y Cey­han. Este oleo­duc­to debe lle­var al Medi­te­rrá­neo el petró­leo ruso del Mar Negro, eli­mi­nan­do así la nece­si­dad de tras­la­dar­lo a tra­vés de los estre­chos, poco con­ve­nien­tes para el trán­si­to de mate­rias con­ta­mi­nan­tes. De la mis­ma mane­ra, Anka­ra estu­dia actual­men­te su posi­ble par­ti­ci­pa­ción en el pro­yec­to de gaso­duc­to ruso cono­ci­do como South Stream. Una con­fir­ma­ción de la par­ti­ci­pa­ción tur­ca haría inú­til el pro­yec­to rival que pro­po­nen Esta­dos Uni­dos y la Unión Euro­pea bajo la deno­mi­na­ción de Nabuc­co.

En suma, el apo­yo ruso garan­ti­za la con­ti­nui­dad del trián­gu­lo Tehe­rán-Damas­co-Anka­ra ante la hos­ti­li­dad de Esta­dos Uni­dos y de la Unión Euro­pea. El equi­li­brio estra­té­gi­co del Medio Orien­te aca­ba de regis­trar una trans­for­ma­ción. La onda expan­si­va pue­de exten­der­se al Cáu­ca­so.

Thierry Meys­san
Ana­lis­ta polí­ti­co fran­cés. Fun­da­dor y pre­si­den­te de la Red Vol­tai­re y de la con­fe­ren­cia Axis for Pea­ce.

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