Con Vic­tor Jara regre­sa nues­tra vida. Com­ba­tien­tes ase­si­na­dos ¡Pre­sen­tes! por Boltxe Kolek­ti­boa [Bideoak]

Decla­ra­ción de Boltxe Kolek­ti­boa 09/​12/​05

36 años ya, de aquel ase­si­na­to. Uno más a sumar a la san­gría que sacu­dió a Lati­noa­mé­ri­ca bajo la direc­ción del geno­ci­da Henry Kis­sin­guer. Argen­ti­na, Uruguay,Paraguay,Brasil, Chi­le, fue­ron el tea­tro de ope­ra­cio­nes de la CIA y las fuer­zas arma­das al ser­vi­cio de la oli­gar­quía de aque­llos tiem­pos. A Eus­kal Herria lle­gó un buen núme­ro de com­pa­ñe­ras y com­pa­ñe­ras que no solo vinie­ron a refu­giar­se, tam­bién nos ense­ña­ron mucho de sus posi­cio­nes polí­ti­cas, cono­cí­mos su his­to­ria y apren­di­mos los fun­da­men­tos bási­cos de la soli­da­ri­dad de cla­se, ense­ñan­zas que en Paki­to Arria­ran y otros como él, cimen­tó la soli­da­ri­dad a tra­vés de la san­gre pro­pia.

San­gre vas­ca ver­ti­da en El Sal­va­dor, san­gre vas­ca en Nica­ra­gua. Entre todas las tra­ge­dias y los crí­me­nes con­tra la Huma­ni­dad el de Vic­tor Jara ocu­pa un lugar espe­cial. Eran los tiem­pos de Qui­la­pa­yun, Inti Ili­ma­ni y del mis­mo Vic­tor. Eran tiem­pos en que sus can­cio­nes engra­sa­ban nues­tra deter­mi­na­ción para com­ba­tir la Dic­ta­du­ra san­grien­ta fran­quis­ta. Y sufrí­mos con Chi­le, con Argen­ti­na, con El Sal­va­dor, con Nika­ra­gua, sufrí­mos con Gua­te­ma­la como lo hici­mos con Perú Vene­zue­la, como poco des­pués sufrí­mos con Txi­ki, Otae­gi, Bae­na, Gar­cia Sanz y San­chez Bra­vo.

Cuba era y sigue sien­do, nues­tro dia­man­te, nues­tra per­la del Cari­be en media de toda la muer­te y el horror, aho­ra mira­mos con espe­ran­za a Vene­zue­la, Boli­via y a otros pro­ce­sos que se encuen­tran en sus pro­pias encru­ci­ja­das, como Bra­sil o Uru­guay. Tam­po­co olvi­da­mos al pue­blo her­mano y már­tir de Hon­du­ras en esta hora tre­men­da para su pue­blo tra­ba­ja­dor y patrió­ta.

El entie­rro de Vic­tor Jara abre nues­tras venas como Galeano abrió las de su con­ti­nen­te. El mila­gro de inter­net per­mi­te que vie­jos kon­pas de lucha chi­le­nos, argen­ti­nos, uru­gua­yos, pue­dan leer estas líneas des­de el lugar en que hoy estén. Que lo lean en Nica­ra­gua, en Cos­ta Rica, o en el mar­ti­ri­za­do Cono Sur Lati­no­ame­ri­cano.

Vic­tor Jara nos per­te­ne­ce, no solo per­te­ne­ce a la Izquier­da chi­le­na, no. Aun­que la emo­ción más fuer­te se viva en el Chi­le de los már­ti­res. A las kon­pas y a los kon­pas que pasas­teis por Eus­kal Herria un fuer­te abrazo,:a las gen­tes del MIR Tan solo espe­ra­mos que hoy ten­ga­mos en vues­tros cora­zo­nes el mis­mo lugar que habeis deja­do en los nues­tros en nues­tro peque­ño país.

A las muje­res y hom­bres ase­si­na­dos por el fas­cis­mo yan­qui – euro­peo – pino­che­tis­ta, a las per­so­nas des­apa­re­ci­das, a Sal­va­dor Allen­de y a Vic­tor Jara, ¡ Com­pa­ñe­ras y com­pa­ñe­ros caí­dos por el Pue­blo Tra­ba­ja­dor de Chi­le! ¡Pre­sen­tes!.

En unos momen­tos en que el Esta­do de Excep­ción vuel­ve al pre­sen­te de Eus­kal Herria apo­ya­do por la Euro­pa Impe­ria­lis­ta con­ta­mos con otro mili­tan­te vas­co más des­apa­re­ci­do hace 9 meses. Se le age­ga a los Lasa, Zaba­la, Per­tur, Larre. Crí­me­nes con des­apa­ri­cio­nes y tor­tu­ras por el terror de esta­do his­pano – fran­ce­ses :con las señas de los méto­dos de las tres A.

A ellos les suma­mos a las víc­ti­mas de la déca­da en que EEUU y las oli­gar­quías cri­mi­na­les deci­die­ron aca­bar con las vidas de las van­guar­dias lati­no­ame­ri­ca­nas, como les suma­mos tam­bién a los muer­tos ino­cen­tes de los pue­blos de Afga­nis­tán, Irak o Pakis­tán.

Como decía el Himno de la Uni­dad Popu­lar chi­le­na, que­da pen­dien­te demos­trar que esta vez no se tra­ta, de cam­biar un pre­si­den­te. Que será el pue­blo quien cons­tru­ya un Chi­le bien dife­ren­te. Y ese camino empren­dió Vic­tor Jara, en ese camino que­dó tor­tu­ra­do como se tor­tu­ra en Guan­ta­na­mo o enlas cár­ce­les secre­tas de la CIA. Como se sigue tor­tu­ran­do en Eus­kal Herria, igual que siem­pre, por des­gra­cia. El capi­tal muta las for­mas, afi­na con la com­pli­ci­dad de los media y de la «izquier­da» de la mas­ca­ra­da, silen­cia sus crí­me­nes.

Deben pasar 36 años para hacer un ges­to de recuer­do, sin con­se­cuen­cias para los dege­ne­ra­dos que des­tru­ye­ron a dece­nas de miles de jóve­nes com­ba­tien­tes revo­lu­cio­na­rias y revo­lu­cio­na­rios, en Ame­ri­ka Lati­na, Asia, Áfri­ca, Euro­pa o EEUU. O para evi­den­ciar­se como gol­pean terri­ble­men­te a la juven­tud y a las orga­ni­za­cio­nes popu­la­res vas­cas, hoy. O para fre­nar la san­gria de jóve­nes anti­fas­cis­tas por todo el mun­do con los para­bie­nes de las judi­ca­tu­ras, media y cuer­po poli­cia­les.

El cemen­to del sacri­fi­cio de Allen­de, Enri­quez, Vic­tor Jara y los miles de víc­ti­mas de Pino­chet lla­ma a todas las comu­nis­tas y a todos los comu­nis­tas del mun­do ¡al com­ba­te socia­lis­ta!, pero su lla­ma­mien­to, estre­me­ce espe­cial­men­te en las calles en las que, ¡como no!…nos dete­ne­mos a pen­sar en las muje­res y hom­bres ausen­tes, en las víc­ti­mas del terror de esta­do y en quie­nes les qui­sie­ron y les que­reis.
Pen­sad en que igual sen­ti­mien­to tene­mos para nues­tras már­ti­res, espe­cial­men­te para nues­tros már­ti­res lucha­do­res y lucha­do­ras..

A todas y todos, un cáli­do abra­zo des­de Eus­kal Herria, don­de segui­mos com­ba­tien­do con las ban­de­ras y la fuer­za que nos dan todos y todas nues­tros már­ti­res.

«Mi tum­ba no anden bus­can­do
por que no la encon­tra­rán.
Mis manos son las que van
en otras manos, bus­can­do,
mi voz, la que está gri­tan­do,
mi sue­ño, el que sigue ente­ro.
Y sepan que solo mue­ro
si uste­des van aflo­jan­do.
Por­que el que murió pelean­do,
vive en cada com­pa­ñe­ro».

¡Com­ba­tien­tes y mili­tan­tes de la revo­lu­ción, mar­ti­res de nues­tra cla­se, allá de don­de seais, con Vic­tor Jara! ¡Pre­sen­tes!.

Boltxe Kolek­ti­boa

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