Los 5 y la pro­pa­gan­da encu­bier­ta por Sal­va­dor Capo­te

Este 27 de noviem­bre se cum­plen nue­ve años des­de el comien­zo del ama­ña­do jui­cio con­tra los 5 héroes cuba­nos anti­te­rro­ris­tas (más de once des­de que fue­ron encar­ce­la­dos). Inevi­ta­ble­men­te, la fecha nos trae a la memo­ria otro 27 de noviem­bre, el de 1871, cuan­do en la Cuba colo­nial fue­ron fusi­la­dos ocho cuba­nos ino­cen­tes, estu­dian­tes de medi­ci­na, víc­ti­mas estos últi­mos del deseo de ven­gan­za de los volun­ta­rios espa­ño­les, víc­ti­mas los pri­me­ros de la polí­ti­ca hos­til de Esta­dos Uni­dos hacia Cuba y de la frus­tra­ción, el ren­cor y la into­le­ran­cia de un exi­lio obce­ca­do.

Lle­var a cabo el jui­cio en Mia­mi, don­de la mani­pu­la­ción mediá­ti­ca había crea­do ya una irres­pi­ra­ble atmós­fe­ra con­tra los acu­sa­dos, fue la recrea­ción de un cir­co romano con el “polli­ce ver­so” pre­via­men­te esta­ble­ci­do. Pero no sabía­mos enton­ces, aun­que muchos lo sos­pe­chá­ba­mos, que el mis­mo gobierno que los pro­ce­sa­ba era el que paga­ba a nume­ro­sos perio­dis­tas para que encen­die­ran con­tra ellos la hogue­ra inqui­si­to­rial. El escán­da­lo se pro­du­jo varios años más tar­de, el 8 de sep­tiem­bre de 2006 (los 5 cum­plían ya con­de­nas increí­ble­men­te exa­ge­ra­das), cuan­do docu­men­tos fede­ra­les obte­ni­dos por The Mia­mi Herald reve­la­ron que por lo menos 10 perio­dis­tas loca­les habían acep­ta­do dine­ro del gobierno de Esta­dos Uni­dos como pago de pro­gra­mas en Radio y TV Mar­tí. Recor­de­mos los nom­bres de algu­nos de los que men­cio­na Oscar Corral (1) en su repor­ta­je: Pablo Alfon­so y Wil­fre­do Can­cio Isla de El Nue­vo Herald; Helen Agui­rre Ferre, edi­to­ra de la pági­na de opi­nión y el colum­nis­ta Ariel Remos, de Dia­rio Las Amé­ri­cas; Miguel Cos­sío, direc­tor del noti­cie­ro, y Juan Manuel Cao, repor­te­ro, ambos del Canal 41 de TV; Car­los Alber­to Mon­ta­ner, quien com­pa­re­ce con fre­cuen­cia en radio y tele­vi­sión y sus artícu­los se publi­can en algu­nos dia­rios; y Ninos­ka Pérez Cas­te­llón, de Radio Mam­bí. El mejor paga­do fue Pablo Alfon­so, que reci­bió $ 175,000 y la peor Ninos­ka Pérez, con sólo $ 1,550.

Los pagos rea­li­za­dos por la “U.S. Offi­ce of Cuba Broad­cas­ting”, que tie­ne a su car­go Radio y TV Mar­tí, a perio­dis­tas loca­les que, en mayor o menor gra­do, con­for­man con sus artícu­los y comen­ta­rios una opi­nión sobre Cuba, y sobre todo en el perio­do en que trans­cu­rrió el pro­ce­so judi­cial con­tra los 5, no sólo cons­ti­tu­yen una muy gra­ve fal­ta de éti­ca sino que son ile­ga­les por­que vul­ne­ran res­tric­cio­nes esta­ble­ci­das por el Con­gre­so. Estas prohi­ben cla­ra­men­te la uti­li­za­ción de fon­dos fede­ra­les para finan­ciar la pro­pa­gan­da encu­bier­ta den­tro del terri­to­rio de los Esta­dos Uni­dos. La U.S. Govern­ment Accoun­ta­bi­lity Offi­ce (GAO) defi­ne la pro­pa­gan­da encu­bier­ta como infor­ma­ción que se ori­gi­na en el gobierno, éste no se la atri­bu­ye y se publi­ca des­de otras fuen­tes. En nues­tro caso espe­cí­fi­co: los pagos secre­tos, rea­li­za­dos a tra­vés de Radio y TV Mar­tí, emi­so­ras que cum­plen con agen­das fede­ra­les cuyo obje­ti­vo es Cuba, a perio­dis­tas supues­ta­men­te inde­pen­dien­tes que desa­rro­llan en otros medios de infor­ma­ción agen­das simi­la­res, vio­lan la ley. Estos mis­mos cri­te­rios sobre la pro­pa­gan­da encu­bier­ta se expli­can en el memo­ran­dum de 2005 de la Casa Blan­ca (Offi­ce of Legal Coun­cil) en oca­sión del escán­da­lo con Arms­trong Williams, cono­ci­do comen­ta­ris­ta de la tele­vi­sión, cuan­do se des­cu­brió que la admi­nis­tra­ción de Geor­ge W. Bush le había paga­do $240,000 para que apo­ya­se públi­ca­men­te sus ini­cia­ti­vas de polí­ti­ca edu­ca­cio­nal (“No Child Left Behind Law”).

Debo adver­tir sin embar­go que Radio y TV Mar­tí no fue­ron las úni­cas vías para alqui­lar con­cien­cias. Tam­po­co fue­ron las úni­cas uti­li­za­das para crear el cli­ma de odio que hizo impo­si­ble un jui­cio jus­to para los 5. En febre­ro de 2006 se dio a cono­cer una lis­ta de 17 ins­ti­tu­cio­nes cubano-ame­ri­ca­nas que reci­bían fon­dos de la “Natio­nal Endow­ment for Demo­cracy”. Esta y otras agen­cias fede­ra­les dis­tri­bu­yen gene­ro­sa­men­te recur­sos millo­na­rios entre dece­nas de orga­ni­za­cio­nes del exi­lio e ins­ti­tu­cio­nes de diver­so tipo inclu­yen­do uni­ver­si­da­des. Con estos fon­dos se finan­cian nume­ro­sas publi­ca­cio­nes tan­to en los medios tra­di­cio­na­les como en el espa­cio ciber­né­ti­co y se pagan sala­rios de comu­ni­ca­do­res, pro­fe­so­res, inves­ti­ga­do­res, ana­lis­tas polí­ti­cos y otros inte­lec­tua­les. Sos­pe­cho que los nom­bres de per­so­nas e ins­ti­tu­cio­nes que han sido reve­la­dos has­ta el pre­sen­te, no sin serias reti­cen­cias y obs­tácu­los, gra­cias a la Ley de Liber­tad de Infor­ma­ción (“Free­dom of Infor­ma­tion Act”), con­for­man sólo una minús­cu­la par­te de la reali­dad. Son sor­pren­den­tes, ade­más, los extra­ños veri­cue­tos por los que cir­cu­la el dine­ro que ali­men­ta la pro­pa­gan­da con­tra la isla des­obe­dien­te, como tal vez la lla­ma­ría Noam Chomsky (2). En agos­to de 1997, por ejem­plo, cuan­do se pro­du­cían accio­nes terro­ris­tas con­tra ins­ta­la­cio­nes turís­ti­cas en La Haba­na, Luis Posa­da Carri­les, des­de El Sal­va­dor, envió un fax a sus socios en Esta­dos Uni­dos, una copia del cual fue obte­ni­da por el New York Times y publi­ca­da en su edi­ción del 12 de Julio de l998. En el fax, Posa­da Carri­les se que­ja­ba de la poca res­pues­ta, a su jui­cio, de los medios infor­ma­ti­vos ante el esta­lli­do de las bom­bas y ter­mi­na­ba advir­tien­do: “¡Si no hay publi­ci­dad, no hay pago!”.

Recien­te­men­te (sep­tiem­bre 9, 2009), la Aso­cia­ción de Esta­dos Uni­dos para la Jus­ti­cia Social (“US Part­nership for Civil Jus­ti­ce Fund”), actuan­do a nom­bre del Comi­té Nacio­nal de Esta­dos Uni­dos para la Libe­ra­ción de los Cin­co Cuba­nos (“US Natio­nal Com­mit­tee to Free the Cuban Five”), inter­pu­so una deman­da en la Cor­te del Dis­tri­to de Colum­bia con­tra la Jun­ta de Direc­to­res de las Tras­mi­sio­nes (US Broad­cas­ting Board of Direc­tors) debi­do a su nega­ti­va ile­gal a la difu­sión públi­ca del finan­cia­mien­to del gobierno a los perio­dis­tas. La publi­ca­ción de los docu­men­tos podría des­truir la cre­di­bi­li­dad de dece­nas de perio­dis­tas en el sur de la Flo­ri­da y, pro­ba­ble­men­te, de las empre­sas de comu­ni­ca­ción don­de tra­ba­jan, y per­mi­ti­ría demos­trar el doble papel desem­pe­ña­do por el gobierno, como acu­sa­dor y como mani­pu­la­dor de la pren­sa, duran­te un jui­cio en el cual el jura­do no fue ais­la­do y estu­vo inmer­so todo el tiem­po en un ambien­te satu­ra­do de fal­sas infor­ma­cio­nes acer­ca de Cuba y de los Cin­co.

Expon­dré a con­ti­nua­ción algu­nos resul­ta­dos de un estu­dio que reali­zo acer­ca del com­por­ta­mien­to de órga­nos de pren­sa de Mia­mi en el perio­do que va des­de el 27 de noviem­bre del año 2000 has­ta el 8 de junio de 2001, que corres­pon­de al tiem­po trans­cu­rri­do des­de el ini­cio del pro­ce­so con­tra los 5 has­ta que fue­ron con­si­de­ra­dos cul­pa­bles por el jura­do. Aun­que parez­ca increí­ble, en esos 194 días el Nue­vo Herald publi­có 806 artícu­los que podían influir nega­ti­va­men­te en el pro­ce­so judi­cial, sin con­tar cien­tos de des­pa­chos de agen­cias noti­cio­sas selec­cio­na­das (EFE, Reuters, Fran­ce Pres­se y Asso­cia­ted Press) car­ga­dos igual­men­te de infor­ma­cio­nes ten­den­cio­sas con­tra Cuba y con­tra los 5. En ese mis­mo inter­va­lo, The Mia­mi Herald publi­có 305 artícu­los con las mis­mas carac­te­rís­ti­cas, sin con­tar igual­men­te con nume­ro­sos des­pa­chos de agen­cias de noti­cias, pero casi exclu­si­va­men­te de la Asso­cia­ted Press. En total, sólo en estos dos perió­di­cos, se publi­ca­ron 1,111 artícu­los, un pro­me­dio de más de cin­co por día, lo cual pue­de dar una idea de la sobre­sa­tu­ra­ción mediá­ti­ca a que estu­vo some­ti­do Mia­mi en temas rela­cio­na­dos con los 5. 1,111 artícu­los en con­tra, ni uno solo a favor y, repi­to, en sólo dos perió­di­cos. No todos, por supues­to, exhi­ben la mis­ma viru­len­cia, ni todos los auto­res se pre­sen­tan igual­men­te viru­len­tos. El espec­tro tran­si­ta des­de los car­ga­dos de pura pon­zo­ña has­ta aque­llos que se pre­ten­de cla­si­fi­car como obje­ti­vos; pero abso­lu­ta­men­te todos con­tri­bu­yen a reafir­mar los este­reo­ti­pos que se uti­li­zan en Mia­mi para inter­pre­tar la reali­dad y que acer­ca de la revo­lu­ción cuba­na y de sus líde­res el exi­lio into­le­ran­te ha crea­do y repe­ti­do macha­co­na­men­te duran­te medio siglo.

De los 806 artícu­los de El Nue­vo Herald, 120 se atri­bu­yen a la Redac­ción, o a los Ser­vi­cios de la Redac­ción del dia­rio, inclu­yen­do nume­ro­sos edi­to­ria­les. De los 355 de The Mia­mi Herald, 67 se atri­bu­yen al “Herald Staff” o a los “Herald Wire Ser­vi­ces”, lo cual mues­tra un amplio com­pro­me­ti­mien­to de las direc­cio­nes de ambos dia­rios con la agen­da anti­cu­ba­na, pero mucho mayor en El Nue­vo Herald.

De los 686 artícu­los res­tan­tes de El Nue­vo Herald, 239 (35 %), lle­van la fir­ma de los cua­tro perio­dis­tas de ese dia­rio que ya sabe­mos reci­bían dine­ro del gobierno a tra­vés de Radio y TV Mar­tí: 123 de Wil­fre­do Can­cio Isla, 96 de Pablo Alfon­so, 11 de Car­los Alber­to Mon­ta­ner y 9 de Olga Con­nor, estí­mu­lo mate­rial que nos ayu­da a enten­der su entu­sias­mo infor­ma­ti­vo. Can­cio Isla, por ejem­plo, lle­gó a publi­car has­ta tres artícu­los incen­dia­rios en el mis­mo día (l9 de enero, 2001). Rui Ferrei­ra (que no está en la lis­ta de los 10) escri­bió 105 artícu­los, pero el alto núme­ro se rela­cio­na con su tarea de cubrir regu­lar­men­te el pro­ce­so judi­cial. El nue­vo res­to, 342 artícu­los, se repar­te entre otros 128 auto­res. La sos­pe­cho­sa con­cen­tra­ción de artícu­los en unos pocos auto­res es tam­bién mar­ca­da, aun­que no tan­to, en The Mia­mi Herald, pero no deseo men­cio­nar nom­bres has­ta cono­cer los con­tra­tos entre el gobierno y los perio­dis­tas que la Jun­ta de Direc­to­res de las Trans­mi­sio­nes tie­ne el deber de publi­car.

Algu­nos de los artícu­los sólo era posi­ble que se publi­ca­sen en el mun­do surrea­lis­ta de Mia­mi. Por ejem­plo, el de Can­cio Isla del 4 de junio de 2001 ‑cua­tro días antes de que el jura­do pro­nun­cia­se el vere­dic­to de cul­pa­bi­li­dad- titu­la­do “Cuba usó alu­ci­nó­ge­nos al adies­trar a sus espías”. Citan­do como fuen­te a un anó­ni­mo y mis­te­rio­so ex ofi­cial cubano “iden­ti­fi­ca­do por los seu­dó­ni­mos de Alex y José”, Can­cio Isla desa­rro­lla toda una fan­tás­ti­ca his­to­ria según la cual Cuba uti­li­zó téc­ni­cas de hip­no­sis y alu­ci­nó­ge­nos para modi­fi­car la con­duc­ta y con­tro­lar las men­tes a lar­ga dis­tan­cia de sus agen­tes. ¿Qué moti­vó este dis­pa­ra­ta­do artícu­lo? Ya para esa fecha Can­cio y los que le paga­ban a Can­cio no podían enten­der como Gerar­do, Ramón, Fer­nan­do, René y Anto­nio, habían podi­do man­te­ner una con­duc­ta tan valien­te y tan dig­na des­pués de casi tres años de encar­ce­la­mien­to, ame­na­zas y duros cas­ti­gos. Para expli­cár­se­lo, nece­si­ta­ron recu­rrir a hipó­te­sis en la esfe­ra de la para­psi­co­lo­gía. Sin embar­go hoy, des­pués de casi once años sepa­ra­dos del mun­do exte­rior, los Cin­co héroes cuba­nos se man­tie­nen más fir­mes que nun­ca. ¿Qué expli­ca­ción pue­de ofre­cer aho­ra el señor Can­cio?

Sabe­mos que con fon­dos del gobierno los medios de comu­ni­ca­ción de Mia­mi con­su­ma­ron la infa­mia, pero el públi­co tie­ne dere­cho a saber­lo con nom­bres y ape­lli­dos.

¿Por qué, si está obli­ga­da por la ley, no es un asun­to de segu­ri­dad nacio­nal, y la soli­ci­tud fue pre­sen­ta­da hace ya más de diez meses (23 de enero, 2009), la Jun­ta no per­mi­te el acce­so a los docu­men­tos? La res­pues­ta la sabe­mos. Por­que el jui­cio a los 5 fue un jui­cio polí­ti­co y por­que, con las exor­bi­tan­tes con­de­nas que resul­ta­ron de él, se inten­ta­ba cas­ti­gar no sólo a los 5, cuya cul­pa­bi­li­dad no fue demos­tra­da, sino tam­bién a la isla rebel­de. Lo que sí demos­tró el irre­gu­lar pro­ce­so, rea­li­za­do en la atmós­fe­ra de his­te­ria crea­da por los medios, finan­cia­dos quien sabe has­ta que gra­do por fon­dos fede­ra­les y que cul­mi­nó con la jue­za Lenard repar­tien­do cade­nas per­pe­tuas y dobles cade­nas per­pe­tuas como si aspi­ra­se a batir un record Güi­nes, es que Esta­dos Uni­dos pue­de ser un país de leyes pero no es un país de dere­cho ni, mucho menos, un país de jus­ti­cia. Son, por si alguien no lo sabe, cate­go­rías dife­ren­tes.

1. Oscar Corral: “10 Mia­mi Jour­na­lists Take U.S. Pay”, The Mia­mi Herald, Sep­tem­ber 8, 2006.
2. Noam Chomsky: “El pro­ble­ma de Cuba para los Esta­dos Uni­dos, como resul­ta explí­ci­to en los docu­men­tos inter­nos, es la des­obe­dien­cia”. Entre­vis­ta con Ber­nie Dwyer para Radio Hava­na Cuba, 11th Sep­tem­ber

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