Colom­bia. El nue­vo ciclo de la vio­len­cia: Pdet y zonas futu­ro de guerra

Por Nepo­mu­ceno Marín. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 5 de enero de 2021.

El balan­ce obje­ti­vo de los Acuer­dos de paz y su men­ti­ro­sa imple­men­ta­ción, cuan­do no la des­truc­ción deli­be­ra­da de lo poco que se ha eje­cu­ta­do por par­te del régi­men fas­cis­ta del uri­bis­mo que enca­be­za el señor Ivan Duque (des­ca­ra­da mario­ne­ta del ex Pre­si­den­te Alva­ro Uri­be), mues­tra que la vie­ja vio­len­cia de las eli­tes domi­nan­tes en el Esta­do y la socie­dad colom­bia­na ha regre­sa­do con mucha fero­ci­dad y con­tun­den­cia para aplas­tar cual­quier pro­ce­so de cam­bio y trans­for­ma­ción sus­tan­cial del país.

La nue­va vio­len­cia de las oli­gar­quías corres­pon­de a un plan de exter­mi­nio sis­te­má­ti­co de los líde­res socia­les (de res­ti­tu­ción de tie­rras des­po­ja­das, ambien­ta­lis­tas y de los dere­chos huma­nos), a la eje­cu­ción per­ma­nen­te de masa­cres y al ase­si­na­to de gue­rri­lle­ros rein­cor­po­ra­dos que acep­ta­ron inge­nua­men­te ubi­car­se en unas zonas orga­ni­za­das espe­cial­men­te entre el Ejér­ci­to y el sec­tor de las Farc (Timo­chen­ko, Cata­tum­bo y Loza­da) impli­ca­dos en la des­truc­ción del movi­mien­to de la resis­ten­cia agra­ria y cam­pe­si­na cons­trui­da por Maru­lan­da y sus com­pa­ñe­ros fun­da­do­res de la guerrilla.

Por for­tu­na, un sec­tor muy impor­tan­te del movi­mien­to arma­do no comió el cebo, con­ser­van­do prin­ci­pios, pro­gra­mas y obje­ti­vos revo­lu­cio­na­rios en la pers­pec­ti­va socia­lis­ta. Es el sec­tor que hace pre­sen­cia direc­ta en terreno, acom­pa­ñan­do y lide­ran­do las luchas cam­pe­si­nas y agra­rias, al igual que las movi­li­za­cio­nes popu­la­res con­tra el neoliberalismo.

En esta nota que­re­mos resal­tar un cam­po en el que es pro­tu­be­ran­te la manio­bra de enga­ño de los agen­tes y fun­cio­na­rios del gobierno en mate­ria de paz y erra­di­ca­ción de la violencia.

En el pri­mer capí­tu­lo de los Acuer­dos de paz de La Haba­na sobre la Refor­ma Rural Inte­gral se esta­ble­ció que el ins­tru­men­to para su eje­cu­ción serían los Pro­gra­mas de Desa­rro­llo con Enfo­que Terri­to­rial y sus Pla­nes de Acción. Al momen­to de orga­ni­zar esa infra­es­truc­tu­ra ins­ti­tu­cio­nal se orde­nó cons­ti­tuir 16 Pdet con 170 muni­ci­pios de los 1113 que exis­ten en la actua­li­dad por todo el terri­to­rio nacio­nal[1].

Esos muni­ci­pios son los que regis­tran mayo­res nive­les de pobre­za, mise­ria, pre­ca­rie­dad ins­ti­tu­cio­nal y vio­len­cia gene­ra­li­za­da. Son terri­to­rios con la mayor pre­sen­cia de movi­mien­tos arma­dos revo­lu­cio­na­rios, orga­ni­za­dos para la defen­sa de los cam­pe­si­nos y la movi­li­za­ción por sus derechos.

Esos Pdet fue­ron uti­li­za­dos ini­cial­men­te para con­vo­car a las comu­ni­da­des a deli­be­ra­cio­nes para ela­bo­rar los Pla­nes de acción que a la pos­tre ter­mi­na­ron sien­do unas lis­tas de mer­ca­do con obras de cemen­to sin mayor tras­cen­den­cia en la modi­fi­ca­ción del lati­fun­dio, la demo­cra­ti­za­ción de la pro­pie­dad rural y la trans­for­ma­ción de los terri­to­rios en fun­ción de los enfo­ques étni­cos, de mujer y social (case­tas comu­na­les, can­chas depor­ti­vas, puen­tes pea­to­na­les, come­do­res comu­ni­ta­rios así como otras obras de peque­ña enver­ga­du­ra). Obras civi­les que se con­vir­tie­ron en la feria elec­to­re­ra de los poli­ti­que­ros ofi­cia­lis­tas que repar­ten entre sus clien­te­las esas inver­sio­nes suje­tas al des­po­jo y las abe­rran­tes prác­ti­cas de corrup­ción, tal como se pue­de obser­var en el Pdet del Alto Patía, el más impor­tan­te de todos, pues está inte­gra­do por 24 muni­ci­pios del Nari­ño, Cau­ca y Valle del Cau­ca, un terri­to­rio com­ple­ta­men­te mili­ta­ri­za­do con la pre­sen­cia de casi 30 mil uni­da­des del Ejér­ci­to, la Mari­na, la Poli­cía, la Fuer­za Aérea y dis­po­si­ti­vos de inte­li­gen­cia y acción judi­cial en el mar­co de la gue­rra con­tra las dro­gas[2]

Con el gobierno de Ivan Duque esos Pdet fue­ron trans­for­ma­dos en áreas de gue­rra median­te la cons­ti­tu­ción de las deno­mi­na­das Zonas Estra­té­gi­cas de Inter­ven­ción Inte­gral (ZEII) o Zonas Futu­ro, adop­ta­das median­te la Ley 1941 del 2018[3], con sus Pla­nes Espe­cia­les de Inter­ven­ción inte­gral, apro­ba­dos con el Decre­to 2278 del 2019[4], que en esen­cia son estra­te­gias mili­ta­res para eje­cu­tar pla­nes vio­len­tos de ase­si­na­tos y masa­cres de cam­pe­si­nos, como en efec­to vie­ne suce­dien­do con una febril pre­sen­cia adi­cio­nal de gru­pos neo para­mi­li­ta­res orques­ta­dos des­de las Bri­ga­das mili­ta­res, los bata­llo­nes de gue­rra y los dis­po­si­ti­vos policiales.

De acuer­do con la Ofi­ci­na del Alto Comi­sio­na­do de Paz y del Minis­te­rio de Defen­sa las Zonas Futu­ro se están imple­men­tan­do ini­cial­men­te en 64 muni­ci­pios y 1995 vere­das del Pací­fi­co nari­ñen­se; el Sur de Cór­do­ba, Meta, Gua­via­re, Caque­tá, el Bajo Cau­ca antio­que­ño, el Cata­tum­bo, en Nor­te de San­tan­der, El Pie­de­mon­te, en Arau­ca. Tam­bién se con­tro­la­rá el 48% de los Par­ques Nacio­na­les Naturales.

En reali­dad esas «Zonas Futu­ro» son el regre­so dis­fra­za­do de las Zonas de Con­so­li­da­ción y Reha­bi­li­ta­ción del Gobierno Uri­be. Zonas que deja­ron des­truc­ción, mon­ta­jes judi­cia­les y muer­te en los terri­to­rios. Son una con­ti­nui­dad de las polí­ti­cas con­te­ni­das en el Plan Colom­bia para con­tro­lar algu­nos terri­to­rios que son de su inte­rés; según docu­men­tos ofi­cia­les del gobierno, como la polí­ti­ca de segu­ri­dad y defen­sa, la ley de orden públi­co y el decre­to 2278 de 2019.

De acuer­do con los fun­cio­na­rios del gobierno de Ivan Duque son zonas que tie­nen baja pre­sen­cia del Esta­do, altos índi­ces de cri­mi­na­li­dad y de eco­no­mías ile­ga­les, tam­bién bajos índi­ces de garan­tía de dere­chos fun­da­men­ta­les para los habi­tan­tes, sin embar­go, en estas zonas abun­dan los recur­sos natu­ra­les ya sea para la mine­ría e hidroeléctricas.

Lo que hay detrás de esa polí­ti­ca es poder inter­ve­nir no sola­men­te con enti­da­des civi­les del Esta­do, sino con la fuer­za públi­ca y de poli­cía los terri­to­rios. En estos terri­to­rios hay intere­ses eco­nó­mi­cos públi­cos y pri­va­dos, y una diná­mi­ca social y orga­ni­za­ti­va que ha evi­ta­do el saqueo de los recur­sos natu­ra­les. Es por tal razón que el Gobierno expi­de esta polí­ti­ca con la que pre­ten­de con­tro­lar el terri­to­rio y la pobla­ción que las habita.

Pero todo esto ocu­rre en reali­dad por­que el gobierno del señor Duque no es otra cosa que un ter­cer perio­do de gobierno de Uri­be, que está pre­ten­dien­do reto­mar la Segu­ri­dad Demo­crá­ti­ca, lo que con­lle­va a reac­ti­var uno de los com­po­nen­tes del Plan Colom­bia que es la con­so­li­da­ción terri­to­rial[5].

Ivan Duque quie­re con las Zonas Futu­ro dar una diná­mi­ca más ace­le­ra­da para poder extraer los bie­nes comu­nes de la natu­ra­le­za. El Plan Colom­bia, en su con­ti­nui­dad, sigue sien­do un plan con­tra­in­sur­gen­te que va orien­ta­do a des­ar­ti­cu­lar cual­quier expre­sión de resis­ten­cia o de opo­si­ción al sis­te­ma polí­ti­co de la oligarquía

En estos terri­to­rios lo que se quie­re es garan­ti­zar el círcu­lo del nego­cio com­ple­to del nar­co­trá­fi­co. Tal es el caso del Pací­fi­co Nari­ñen­se y el Cata­tum­bo, zonas don­de hay alta pro­duc­ción de coca, pero don­de tam­bién des­de hace muchos años hay una pre­sen­cia mili­tar muy fuer­te, y lo que se quie­re es lograr ins­tau­rar una fuer­za mili­tar con toda una legi­ti­mi­dad para garan­ti­zar no sola­men­te el extrac­ti­vis­mo, sino un nego­cio del nar­co­trá­fi­co sin con­tra­tiem­pos que bene­fi­cie a esta eli­te polí­ti­ca en el poder regio­nal y local.

Por otro lado, en regio­nes como el Nor­des­te Antio­que­ño, hay una acti­vi­dad his­tó­ri­ca de las comu­ni­da­des cam­pe­si­nas, que gira alre­de­dor de la mine­ría arte­sa­nal y que las comu­ni­da­des han logra­do orga­ni­zar; que hoy en esa pre­ten­sión del Esta­do de con­tro­lar todo bien natu­ral, quie­re inter­ve­nir para seguir satis­fa­cien­do las rique­zas de las gran­des transnacionales.

En regio­nes como el depar­ta­men­to de Arau­ca, esta inter­ven­ción la jus­ti­fi­can para con­tro­lar la eco­no­mía ile­gal del con­tra­ban­do. Esta polí­ti­ca de inter­ven­ción es un paque­te de agre­sión inte­gral que se pro­fun­di­za en con­tra de los sec­to­res popu­la­res, el teji­do social que lar­ga­men­te ha bata­lla­do en estos rin­co­nes olvi­da­dos y en los que el gobierno cen­tral tie­ne una deu­da his­tó­ri­ca de inver­sión social.

Para el caso del depar­ta­men­to de Arau­ca, las Zonas Futu­ro se ubi­can en 311 vere­das de los muni­ci­pios de Arau­qui­ta, Sara­ve­na, For­tul y Tame. Van a inter­ve­nir el pie­de­mon­te arau­cano, don­de está el mayor acu­mu­la­do his­tó­ri­co de resis­ten­cia en el depar­ta­men­to de Arau­ca, zona que está mili­mé­tri­ca­men­te cua­dri­cu­la­da y entre­ga­da en con­ce­sión para la explo­ra­ción petro­le­ra. Zona pro­duc­ti­va que la ha pues­to en el pri­mer ren­glón de pro­duc­ción de plá­tano, cacao, gana­de­ría y leche.

Las Zonas futu­ro tie­ne un com­po­nen­te muy alto en lo mili­tar, ideo­ló­gi­co, social, eco­nó­mi­co, es decir, mayor pie de fuer­za para estos muni­ci­pios que garan­ti­ce el expan­sio­nis­mo extrac­ti­vis­ta de las petro­le­ras y mayor repre­sión al movi­mien­to social.

La inver­sión social que se plan­tea en las Zonas Futu­ro es efí­me­ra, simi­lar a la del Plan Colom­bia que solo lle­vó pro­gra­mas asis­ten­cia­lis­tas a las comu­ni­da­des, y que sir­vió para incluir a las fami­lias cam­pe­si­nas humil­des en el con­flic­to armado.

Las comu­ni­da­des deben tener cla­ro que toda la inver­sión que el gobierno pre­ten­de hacer con las ZEII, va orien­ta­da y con­tro­la­da por el Ejér­ci­to, que a su vez bus­ca foca­li­zar ambien­tes socia­les de coop­ta­ción como los jóve­nes con el pro­gra­ma “jóve­nes a lo bien”.

La pobla­ción del depar­ta­men­to de Arau­ca vivió en car­ne pro­pia la polí­ti­ca cri­mi­nal de las Zonas de Reha­bi­li­ta­ción y Con­so­li­da­ción, mer­ced a la polí­ti­ca de Segu­ri­dad Demo­crá­ti­ca, de Uri­be y el Plan Colom­bia, que sig­ni­fi­có mise­ria, muer­te, des­pla­za­mien­to. Fue en ese perio­do (2004−2010) don­de más se incre­men­tó la per­se­cu­ción, las cap­tu­ras masi­vas y el asesinato.

El Ejér­ci­to de Colom­bia con el nom­bre de para­mi­li­ta­res ase­si­na­ba cam­pe­si­nos, comu­na­les, defen­so­res de dere­chos huma­nos, diri­gen­tes socia­les. Ejem­plo de ello es la masa­cre el 5 de agos­to de 2004 en Caño Seco, muni­ci­pio de Sara­ve­na, en con­tra de Héc­tor Ali­rio Mar­tí­nez, líder cam­pe­sino; Leo­nel Goye­ne­che y Jor­ge Prie­to, líde­res sin­di­ca­les. Ade­más de la masa­cre come­ti­da en Flor Ama­ri­llo, Piña­li­to, y Cra­vo Cha­ro, muni­ci­pio de Tame. Masa­cre don­de se ase­si­na­ron 11 cam­pe­si­nos por para­mi­li­ta­res en com­pli­ci­dad con el ejér­ci­to los días 19 y 20 de mayo de 2004.

Hoy con las Zonas Futu­ro, el gobierno pre­ten­de des­em­pol­var esas prác­ti­cas geno­ci­das. Lejos de per­se­guir el nar­co­trá­fi­co, por el con­tra­rio, lo va a fortalecer.

Ante esta situa­ción, des­de las comu­ni­da­des y orga­ni­za­cio­nes socia­les se pro­po­nen for­ta­le­cer los ins­tru­men­tos de denun­cia y movi­li­za­ción; todo lo que vaya en con­tra de la vida y del movi­mien­to popu­lar, debe ser denun­cia­do y con­fron­ta­do a tra­vés de la movi­li­za­ción. El peli­gro se ave­ci­na. Las comu­ni­da­des no deben dejar­se enga­ñar con pro­gra­mas asis­ten­cia­lis­tas que solo bus­can poner­nos al ser­vi­cio de la gue­rra. La pobla­ción debe apro­piar­se de las figu­ras que las orga­ni­za­cio­nes y el movi­mien­to social han crea­do para la defen­sa de la vida y los territorios.

Hoy la tarea de las comu­ni­da­des y los movi­mien­tos socia­les será nue­va­men­te la defen­sa y la per­ma­nen­cia en el terri­to­rio, como legí­ti­mo derecho.

Esa es la tarea del inme­dia­to futu­ro fren­te al enga­ño de la paz neo­li­be­ral de San­tos, Duque y la ros­ca de la Rosa que lide­ran Timo­chen­ko, Loza­da y Catatumbo.


[1] Ver al res­pec­to en el siguien­te enla­ce elec­tró­ni­co https://​www​.reno​va​cion​te​rri​to​rio​.gov​.co/​e​s​p​e​c​i​a​l​e​s​/​e​s​p​e​c​i​a​l​_​P​D​ET/

[2] Ver el siguien­te enla­ce elec­tró­ni­co https://​www​.eles​pec​ta​dor​.com/​c​o​l​o​m​b​i​a​2​0​2​0​/​p​a​i​s​/​l​o​s​-​p​d​e​t​-​e​s​t​a​n​-​d​i​v​o​r​c​i​a​d​o​s​-​d​e​l​-​a​c​u​e​r​d​o​-​d​e​-​p​a​z​-​l​o​s​-​r​e​c​l​a​m​o​s​-​d​e​-​l​a​s​-​c​o​m​u​n​i​d​a​d​es/

[3][3] Ver el siguien­te enla­ce elec­tró­ni­co http://​www​.suin​-juris​col​.gov​.co/​v​i​e​w​D​o​c​u​m​e​n​t​.​a​s​p​?​r​u​t​a​=​L​e​y​e​s​/​3​0​0​3​6​011

[4] Ver el siguien­te enla­ce elec­tró­ni­co https://​www​.fun​cion​pu​bli​ca​.gov​.co/​e​v​a​/​g​e​s​t​o​r​n​o​r​m​a​t​i​v​o​/​n​o​r​m​a​.​p​h​p​?​i​=​1​0​4​212

[5] Ver al res­pec­to el siguien­te enla­ce elec­tró­ni­co en el que nos hemos apo­ya­do para la cons­truc­ción de esta nota https://​tro​chan​do​sin​fron​te​ras​.info/​z​o​n​a​s​-​f​u​t​u​ro/Zona de los archi­vos adjuntos

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