Argen­ti­na. Mar­ga­ri­ta Mei­ra: «El deli­to de la Tra­ta es de lesa huma­ni­dad por­que el Esta­do es responsable»

Por María Torre­llas, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano 25 de setiem­bre de 2020

En esta sema­na don­de se lucha con­tra la Tra­ta, por­que el 23 de sep­tiem­bre es el día con­tra la Tra­ta con fines de explo­ta­ción sexual de muje­res, niñas y trans, con­ver­sa­mos con Mar­ga­ri­ta Mei­ra ella es la fun­da­do­ra de la Orga­ni­za­ción Madres Víc­ti­mas de la Tra­ta. En 1991 comien­za la bús­que­da de su hija que estu­vo des­apa­re­ci­da en la red de Tra­ta, Susa­na Bec­ket, y lue­go encon­tra­da ase­si­na­da. Ha lucha­do todos estos años des­de la orga­ni­za­ción por encon­trar jus­ti­cia para su hija y para todas las des­apa­re­ci­das, ase­si­na­das. En su Orga­ni­za­ción encuen­tran ampa­ro las muje­res que sufrie­ron explo­ta­ción sexual y sus fami­lia­res. Está en esta lucha incan­sa­ble como las Madres de Pla­za de Mayo. De hecho, tam­bién dan vuel­tas a la Pla­za de Mayo, has­ta la pandemia.

-En esta sema­na don­de se visi­bi­li­za el fla­ge­lo que supo­ne la Tra­ta de muje­res, niñas, trans para la explo­ta­ción sexual, don­de son des­apa­re­ci­das, secues­tra­das para ser pros­ti­tui­das, ¿qué está pasan­do en medio de la pandemia?

-Lati­noa­mé­ri­ca es la que más sufre la Tra­ta de per­so­nas con fines de explo­ta­ción sexual. Es una ale­gría que se pue­da hablar por­que los medios dere­chis­tas no me dan micró­fono. No impor­ta, segui­mos de pie. Esta sema­na empe­za­mos la sema­na de No más Tra­ta, por­que ese es el Día inter­na­cio­nal y noso­tras hace­mos una sema­na de movi­das, por­que el día 30 noso­tras pusi­mos el nom­bre Madres Vic­ti­ma de Tra­ta.
En el 88 puse el Come­dor comu­ni­ta­rio con Susy, mi hija, ella des­apa­re­ce en el 91 y en el 92 la encon­tré muer­ta. Yo esta­ba emba­ra­za­da de mi últi­mo hijo. Fue una lucha dura. No pasé ham­bre por­que tenía el comedor.Trabajaba para sos­te­ner el alqui­ler y muy sola en esos años, don­de de la Tra­ta no se habla­ba, solo la his­to­ria de Raquel Liber­man en el año 29. Lue­go que­dó todo muy tapa­do. Mi mari­do me acom­pa­ña­ba, si bien no era papá de Susy.
Cami­na­ba y cami­na­ba, él tenía secun­da­ria enton­ces enten­día más, pero yo solo ape­nas la pri­ma­ria hecha en la sel­va de Misio­nes. Me cos­tó mucho enten­der en qué país vivía­mos. Pen­sé que la jus­ti­cia esta­ba para el pue­blo y no. La jus­ti­cia está en con­tra del pue­blo y eso lo fui des­cu­brien­do, y me dolió mucho. He cami­na­do sin poder encon­trar jus­ti­cia para Susy. Eso si, está pre­so Raúl Mar­tin, ex jefe de la SIDE, por suer­te se logró meter­lo pre­so, fue socio de Macri, de Menem, de Duhal­de y de Aldo Rico.
Con la lucha y el cami­nar fui des­cu­brien­do quié­nes son los res­pon­sa­bles de la Tra­ta en Argen­ti­na. Son esta gen­te que te nom­bré. Mi hija estu­vo secues­tra­da en Sham­poo, que para mi era un boli­che bai­la­ble, no sabía qué eran los pros­tí­bu­los, enten­día muy poco. La ase­so­ra tute­lar Vir­gi­nia Lou­ren­co, me decía que la iban a cui­dar, pero yo pedía que me la encuen­tren, no que­ría que la cui­den. Un ami­go me dijo que vaya a la SIDE, no sabía que era. Ahí esta­ba Stiu­so, Raúl Mar­tin y el Lau­chón, ellos me pro­me­tie­ron que iban a encon­trar a Susy y resul­ta que ellos la tenían en su pros­tí­bu­lo. Eso me lo ente­ré con los años de lucha, por Lore­na Mar­tin, la hija de Raúl Mar­tin. Ella me con­tó del dine­ro que le lle­va­ba a Macri de par­te del padre. Ahí enten­dí que la Tra­ta es un nego­cio millo­na­rio.
Estos días cami­nan­do con una víc­ti­ma de Tra­ta, ella salu­da a uno en una cue­va de dro­ga, está denun­cia­do y todo, pero la poli­cía y los jue­ces no entien­den. Ella salu­da a los nar­cos, yo le digo que para mí «son no gra­tos, por qué los salu­das», me dice que ella venía «a pun­ta de pis­to­la a com­prar un kilo de cocaí­na acá».

-Vos con­tás que tam­bién des­cu­bris­te cómo fis­ca­les, la poli­cía, los comi­sa­rios están todos implicados.

-Todos, Car­los Stor­ne­lli, está pro­ce­sa­do y sigue de fis­cal. A él le pedí por mi hija. No que­dó un juez, el juez de meno­res, la ase­so­ra tute­lar Vir­gi­nia Lou­ren­co, a ella la nom­bra­ron de secre­ta­ria de un juz­ga­do des­pués de lo que no hizo por mi hija.
Encon­tré a mi hija de mila­gro por­que un taxis­ta me dijo que lle­va­ba de pasa­je­ro al ase­sino y cóm­pli­ce y escu­chó que Susy esta­ba muer­ta y ellos esta­ban preo­cu­pa­dos. Y así me ente­ré y así pude reti­rar el cuer­po. Esta­ba emba­ra­za­da, que­ma­da, gol­pea­da. Le alqui­la­ron un depar­ta­men­to y mien­tras dor­mía le abrie­ron el gas, le obs­tru­ye­ron la ven­ta­na con cin­ta y tam­bién la sali­da de cale­fón. Está pro­ba­do el homi­ci­dio. El juez Raw­son Paz y Mura­to­re no sé si viven y dón­de están, pero segu­ro cobren sus suel­dos. No sabían leer, por­que los infor­mes de los tres foren­ses el juez no lo enten­dió que fue homi­ci­dio. A mí me pare­ce que tene­mos que apro­ve­char que se quie­re refor­mar la jus­ti­cia. Hay que tirar estos jue­ces por la ventana.

-¿Estos días habeis res­ca­ta­do chicas?

-Tene­mos un caso de aho­ra, hace 15 días res­ca­té a una chi­ca que hacía dos años se esca­pó del pros­tí­bu­lo, y ¿qué hizo la ofi­ci­na de res­ca­te del 145? la dejó tira­da y estos pro­xe­ne­tas la tra­je­ron nue­va­men­te. Fui y la res­ca­té, la lle­vé de vuel­ta a su Seño­ría por­que no hicie­ron nada. No alla­na­ron, no lle­va­ron pre­sos y siguen los prostíbulos.

Eso se tie­ne que cono­cer, que, en medio de la pan­de­mia, que nos obli­gan a la cua­ren­te­na, la pros­ti­tu­ción sigue y la Tra­ta tam­bién. Qué datos tenés de esta situa­ción. Telám sacó una nota de que res­ca­ta­ron 446 per­so­nas, inclu­ye Tra­ta labo­ral y la sexual.

-Cla­ro ellos meten a todos en la mis­ma bol­sa. Pero la Tra­ta labo­ral podés pedir auxi­lio, podés gri­tar, un vecino tal vez hace algo. Una piba en un pros­tí­bu­lo no pue­de gri­tar por­que la gol­pean. No pue­de pedir auxi­lio. Cuan­do entran los vio­la­do­res, le pegan, la mal­tra­tan y no te digo cuan­do entra un poli­cía a vio­lar­las, la vio­lan con las armas. Esto es la poli­cía que tene­mos. Los polí­ti­cos saben, por­que ellos recau­dan de la Tra­ta para sus cam­pa­ñas polí­ti­cas y sino pre­gún­ten­le a Riton­do, Miguel Ángel Toma o a Duhal­de. Toda esa gen­tu­za son vio­la­do­res, pro­xe­ne­tas y asesinos.

Cómo se rea­li­za la ley de Trata

Mi mari­do en el año 1999 me dice que va a estu­diar abo­ga­do por­que acá no se pue­de hacer nada. Estu­dió y se reci­bió. No te ima­gi­nas lo que fui­mos des­cu­brien­do a medi­da que estu­dia­ba. Cuan­do en el 2006 res­ca­ta­mos a una chi­ca, nues­tros dipu­tados dije­ron: Ah, no hay ley de Tra­ta, vamos a votar una ley de Tra­ta. Estu­vie­ron de 2006 al 2008 tra­ba­jan­do la ley de Tra­ta. ¿Para qué? Para votar en con­tra de las chi­cas. Por­que ahí esta­ban todas las pro­xe­ne­tas de AMMAR y Soros ponien­do pla­ta a los dipu­tados, para mi, ellas pusie­ron pla­ta, por­que sino, no se expli­ca cómo vota­ron en con­tra de tra­ta­dos inter­na­cio­na­les. Mi mari­do me dice que ya hay que decla­rar­la incons­ti­tu­cio­nal esa ley y denun­ciar en los orga­nis­mos inter­na­cio­na­les que acá vota­ron una ley asque­ro­sa. Así fui­mos a luchar. No pudi­mos entrar en Dipu­tados en ese momen­to. Me fui con Sole una chi­ca que res­ca­ta­mos y Sole les dijo de todo, como que no ten­dría­mos que tener pros­tí­bu­los, si con 20 per­so­nas alcan­za para cerrar un pros­tí­bu­lo. Clau­dia Ruc­ci y com­pa­ñía, des­pués de eso no nos deja­ron entrar más. Entró Gus­ta­vo Vera, La casa del Encuen­tro, Fabia­na Tuñez, Susa­na Tri­mar­co y noso­tras afue­ra.
Bueno así se votó esa ley que des­pués se corri­gió, aun­que no sir­ve para nada por­que se for­mó un Con­se­jo Fede­ral Con­tra la Tra­ta que no fun­cio­na des­de 2012. Esta­mos pidien­do que el Con­se­jo Fede­ral Con­tra la Tra­ta fun­cio­ne al igual que el 145 para que saquen a la pro­xe­ne­ta de Sai­da Gat­ti que entre­ga nue­va­men­te a las pibas a los pros­tí­bu­los. Res­ca­ta­mos dos pibas y las vol­vió a entre­gar y vol­vi­mos a res­ca­tar­las nue­va­men­te. Ellas siguen en sus cargos.

«Tam­bién pedi­mos que se vote que el deli­to por Tra­ta sea de lesa huma­ni­dad, pero no se regla­men­tó. Pedi­mos ban­co de hue­llas dac­ti­la­res de NN por­que jus­to levan­ta­mos el cuer­po de Nata­lí Cas­tro ente­rra­da como NN en demo­cra­cia. 5 años la bus­ca­mos y la fis­cal la ente­rró como NN sin cote­jar las hue­llas en el regis­tro civil y avi­sar­le a la mamá y a su papá, que se murió de tris­te­za. Mai­ra nun­ca se mudó, ese fis­cal tenía dos minu­tos para encon­trar a la fami­lia y avi­sar­les, pero no, la ente­rra­ron como NN. Lo mis­mo Marie­la Tasat, 15 años bus­cán­do­la y esta­ba ente­rra­da como NN en democracia».

Como dice Nora Cor­ti­ñas, ella dice que es más duro lo nues­tro, por­que esta­mos luchan­do en demo­cra­cia. Es lamen­ta­ble el país en el que vivimos. 

Esta­mos pidien­do que en todas las ofi­ci­nas de Tra­ta tra­ba­je una mamá o una víc­ti­ma, por­que de Tra­ta no se apren­de en nin­gu­na facul­tad y mi mari­do dice que no se ve Tra­ta y en psi­co­lo­gía tam­po­co se ve Tra­ta. Enton­ces así no van a fun­cio­nar los orga­nis­mos, si no hay per­so­nas idóneas.

Otro caso demo­ra­do y desidia del Estado

Hace unos días, encon­tra­mos tira­das gra­cias a la gen­te a una chi­ca en un rin­cón del Hos­pi­tal Evi­ta por Catan. Tira­da des­de un auto, sucia, en con­di­cio­nes lamen­ta­bles, fui­mos con un abo­ga­do a ver­la y una mamá María López. Dijo que esa era Ailen López. Cuan­do la vió dijo: es mi Ailén. Le toma­ron las hue­llas sin lavar­le las manaos, y esta­ban tan sucias que no se veían. Esto fue lo pri­me­ros días de mar­zo, antes de la pan­de­mia. Toda­vía esta­mos espe­ran­do el ADN. María está casi al bor­de de la locu­ra espe­ran­do a si es Ailen u otra de las chi­cas que esta­mos bus­can­do como la de San Miguel del Mon­te, Cami­la. Aun el esta­do no le hace ADN. Cuan­do al chi­co que lo mata la poli­cía en el sur le hacen el ADN en dos días. ¿Por qué a esta chi­ca que no habla, que está mal mal, no le pue­den hacer el ADN. Esta­mos pidien­do y el esta­do ausen­te. Que locu­ra pen­sar que pue­de ser tu hija y enci­ma no la entre­gan ni la dejan ver más. No sabe­mos dón­de está esa chi­ca. El juez tie­ne que saber, pero está ausen­te pare­ce que no tie­ne tiem­po. Esta son cosas que pasan a diario.

-Qué papel están jugan­do las nue­vas ofi­ci­nas de Géne­ro, que depen­den del Minis­te­rio de las Muje­res, Géne­ros y Diversidad.

-Estos días lla­ma­ron de la ofi­ci­na de Tra­ta de la Pla­ta a Sil­via Gon­zá­les que tie­ne dos hijas víc­ti­mas de Tra­ta inter­na­das en psi­quiá­tri­cos la lla­man para ver cómo la pue­den ayu­dar. Sil­via se puso con­ten­ta, por­que al fin apa­re­ce el Esta­do. Pero ella le dice que el pro­ble­ma es Tra­ta y una chi­ca de ape­lli­do Gómez, le dice: «Ah no enton­ces no, la Tra­ta no es vio­len­cia, es un nego­cio». Esa es la res­pues­ta de la ofi­ci­na de Géne­ro de La Pla­ta que el pre­si­den­te puso como minis­te­rio. Sil­via me lla­mó des­com­pues­ta. Me dijo lla­má vos por­que yo no la aguan­to. La lla­mo a esta chi­ca, le digo que cómo le pudo haber dicho eso a una mamá, que sí es un nego­cio, pero para los pro­xe­ne­tas, para AMMAR, para los pros­tí­bu­los, pero no lo es para las pibas secues­tra­das y ase­si­na­das. Esta es la ofi­ci­na de géne­ro. Esta­mos pidien­do que cam­bien a esa gente.

La minis­tra no nos reci­be, sí se reu­nió con AMMAR, con las pro­xe­ne­tas. Tam­bién pedi­mos a la ONU que nos diga por qué no cola­bo­ra con la lucha con­tra la Tra­ta en Argen­ti­na. Por qué no cola­bo­ra con este deli­to tan gra­ve. La ONU está para los deli­tos gra­ves, no para lle­var un col­chón al come­dor. Está para catás­tro­fes, como la Tra­ta, pero acá no está. Se lo pedi­mos a Vic­to­ria Tolo­sa Paz, estos días, que por favor pida esa expli­ca­ción a la ONU, ella es la repre­sen­tan­te. No pode­mos seguir así. No pode­mos hacer de Esta­do. Res­ca­ta­mos pibas por­que el Esta­do está ausen­te. Las res­ca­ta­mos noso­tros nue­va­men­te, es gravísimo.

«Lo tene­mos que decir a lar­go y ancho del país. Me due­le mucho cuan­do se le da micró­fono a los de afue­ra. No, demos el micró­fono a la gen­te de acá, de Argen­ti­na. Para que oigan sus ver­da­des, para que gri­ten sus nece­si­da­des. Hay muchas víc­ti­mas que quie­ren hablar».

-Es bueno que las y los lec­to­res sepan que la cifra que hay es de 27 mil des­pa­re­ci­das en demo­cra­cia por la Tra­ta para la explo­ta­ción sexual. Es una cifra que no se pue­de creer.
-Esta­mos lle­gan­do a las 30 mil des­apa­re­ci­das de la dic­ta­du­ra, pero esta­mos en democracia.

-Te que­ría hacer una pre­gun­ta per­so­nal ¿cómo se hace para supe­rar todo este dolor que has pasa­do con tu com­pa­ñe­ro, esta lucha de años, cómo se hace para con­ver­tir el dolor en lucha?

-Cuan­do te matan a una hija bus­cas jus­ti­cia, bus­can­do jus­ti­cia te encon­trás con esto que te cuen­to, no lo saco de un dia­rio, lo saco de lo que vivo con las chi­cas. No me pen­sé jamás encon­trar­me con este desas­tre que es la Tra­ta de per­so­nas y que el Esta­do es pro­xe­ne­ta, el Esta­do es cóm­pli­ce. No hay otro nom­bre, cuan­do el dije a mi mari­do que el deli­to de Tra­ta ten­dría que ser de lesa huma­ni­dad, él me decía que tenía­mos que pro­bar que el pre­si­den­te sea due­ño de pros­tí­bu­los y lo pro­ba­mos. Lo hable con el juez Rozans­ki, sí es de lesa huma­ni­dad me dijo. Tie­ne que ser de lesa huma­ni­dad por­que el Esta­do man­tie­ne los pros­tí­bu­los abier­tos y eso está prohi­bi­do enton­ces es responsable.

Pero eso nos cos­tó años de lucha. Te lo resu­mo en estas pala­bras, pero son 28 años de lucha. Un juez me dijo usted está loca y que tenía que ir al siquia­tra. El ser­vi­cio de inte­li­gen­cia te dice que la está bus­can­do y son ellos los que la están explo­tan­do en su pros­tí­bu­lo. Hoy Shan­poo está cerra­do, por­que el due­ño está en Can­cún, Méxi­co. Pero la jue­za Ser­vi­ni de Cubría los encu­bría. A Raúl Mar­tin lo había deja­do ir a Can­cún, pero hace un año que bajó la orden des­de la Cor­te Supre­ma que lo tenían que dete­ner y Ser­vi­ni lo tuvo que dete­ner en Méxi­co, esta­mos espe­ran­do que lo trai­gan, lo tie­ne que traer, aca tie­ne que estar pre­so. Lore­na Mar­tín dice que a su papá no lo van a traer, por­que si vie­ne lo van a matar. Tie­ne muchos cóm­pli­ces y esos no quie­ren ir pre­sos con él y por eso lo van a matar. Eso dice la pro­pia hija que denun­ció al padre. La lucha te da un poco de ale­gría, por­que ver a estos pre­sos como a Ismael Gar­cía, jefe de cam­pa­ña del PRO está pre­so por Tra­ta. Tam­bién meti­mos a una de AMMAR en Mar del Pla­ta jun­to con dos más. Es algo. Es poco, nos fal­ta visibilización.

-En Ita­lia te die­ron el pre­mio a “La Don­na dell’Anno” (la Mujer del Año) como reco­no­ci­mien­to por tu lucha.

  • Si, en Ita­lia, tam­bién en Ale­ma­nia, Sui­za y Fran­cia, pero quie­ro que pase en mi país, en Argen­ti­na. Quie­ro que se sepa lo que es la Tra­ta. La Tra­ta son los pros­tí­bu­los don­de a nues­tras hijas las vio­lan más de 40 tipos por día y has­ta 60, dijo Ele­na Mon­ca­da. Las que­man, las dro­gan, las alcoho­li­zan y si su cuer­po no resis­te la matan. Eso es la Tra­ta. No tie­ne otro nom­bre. El pros­tí­bu­lo deja 2 millo­nes de pesos por día por­que ven­den 1 kilo de cocaí­na y hay días que ven­día 1 kilo y medio más alcohol y pases de las pibas. Esto es gra­ví­si­mo. A mí me for­ti­fi­ca cada lucha. No me debi­li­ta, pero hay mamás que se depri­men mucho y con el tiem­po las pone­mos de pie para que sigan luchan­do con noso­tras.
    Cuan­do nos lla­man para res­ca­tar a las chi­cas, no tene­mos nada, hay que hacer­lo. Oja­lá que la gen­te nos acom­pa­ñe, somos como las nue­vas Madres de Pla­za de Mayo, damos vuel­ta a la pirá­mi­de el 3er vier­nes de cada mes.
    Hace años estu­ve sola pero aho­ra somos una ban­da. Es un orgu­llo que se visi­bi­li­ce la Tra­ta, oja­lá lle­gue el día en que no haya un pros­tí­bu­lo más abier­to. Esa es nues­tro deseo y que vayan pre­sos todos los pro­xe­ne­tas. En eso estamos.
  • Tras­crip­ción: Julia Mottura

Itu­rria /​Fuen­te

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