Argen­ti­na. Poli­cías acu­sa­dos de ase­si­nar a Clau­dio Romano patru­llan las calles porteñas

Por Nahuel Lag. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 8 abril 2020

«Cui­da­do,
poli­cías pro­ce­sa­dos por homi­ci­dio patru­llan la Ciu­dad», advir­tió la
Corre­pi. Se tra­ta de los efec­ti­vos de la Poli­cía de la Ciu­dad Alejandra
Bea­triz Man­za­ne­lli, Daniel Isa­bel López, y Darío Ramón Pérez, quienes
espe­ran en liber­tad el jui­cio oral en su con­tra por el homicidio
cali­fi­ca­do del remi­se­ro Clau­dio Romano. Con la asis­ten­cia legal
del gobierno por­te­ño, los tres poli­cías no solo patru­llan la Ciu­dad sino
que uti­li­za­ron las medi­das de ais­la­mien­to social para excu­sar­se de
hacer su com­pa­re­cen­cia men­sual ante la Justicia. 

«Creía­mos que, al menos, esta­ban apar­ta­dos de sus
fun­cio­nes poli­cia­les. Pero no. Están en acti­vi­dad, sin restricción
algu­na», apun­tó la Corre­pi al denun­ciar que los tres ofi­cia­les acusados
de homi­ci­dio con­ti­núan patru­llan­do las calles por­te­ñas. «Estoy
indig­na­da. Esos tres poli­cías mata­ron a Clau­dio y están patru­llan­do la
Ciu­dad como si nada», lamen­tó Lucía Sán­chez Cáce­res, la mujer de Romano,
en diá­lo­go con Página/​12

«Esto
demues­tra que por ser poli­cías tie­nen pri­vi­le­gios, por­que cualquier
otro ciu­da­dano esta­ría dete­ni­do. Ade­más, repre­sen­tan un peli­gro porque
lo que hicie­ron con Clau­dio lo pue­den hacer nue­va­men­te», advirtió
Cáce­res y se mos­tró expec­tan­te a la espe­ra del jui­cio oral que debería
rea­li­zar­se este año, lue­go de un camino que des­cri­bió como «un
encu­bri­mien­to total y abso­lu­to des­de el pri­mer día». 

La denun­cia
de la Corre­pi sobre las ple­nas fun­cio­nes en las que el Minis­te­rio de
Segu­ri­dad por­te­ño, a car­go del vice­je­fe Die­go San­ti­lli, man­tie­ne a los
tres acu­sa­dos ocu­rrió de «mane­ra total­men­te acci­den­tal», lamen­tó la
Corre­pi. Fue a par­tir de una pre­sen­ta­ción que reali­zó el abo­ga­do Manuel
Rama­llo, defen­sor de la Poli­cía de la Ciu­dad, para excu­sar, a par­tir de
las medi­das de ais­la­mien­to por el Coro­na­vi­rus, a sus repre­sen­ta­dos de la
com­pe­ra­cen­cia men­sual que deben hacer ante la Justicia. 

En ese
pre­sen­ta­ción, en la que rela­tan la difi­cul­tad de cum­plir con el mandato
por el cie­rre de los tri­bu­na­les, el abo­ga­do de la Poli­cía de la Ciudad
deja cla­ro que sus defen­di­dos siguen en fun­cio­nes: «Que ante las medidas
sani­ta­rias de públi­co cono­ci­mien­to y la res­tric­ción impues­ta de
cir­cu­la­ción,de la que esta­mos excep­tua­dos, dada nues­tra con­di­ción de per­so­nal poli­cial en ser­vi­cio», reve­la la presentación.

Tras
la denun­cia de Corre­pi, sobre la pre­sen­ta­ción judi­cial en la que se
seña­la que los impu­tados están en con­di­ción de «per­so­nal poli­cial en
ser­vi­cio», el Minis­te­rio de Segu­ri­dad por­te­ño acla­ró que se mantienen
«cum­plien­do tareas admi­nis­tra­ti­vas», por lo que «no tie­nen con­tac­to con
publi­co, sino que están tra­ba­jan­do en otras repar­ti­cio­nes de la policía
don­de no rea­li­zan patru­lla­jes u ope­ra­ti­vos», y sos­tu­vie­ron la decisión
de no sepa­rar­los de la fuer­za: «has­ta que no ten­gan una con­de­na firme
tie­nen que trabjar».

«Si están en ser­vi­cio acti­vo, no están en
dis­po­ni­bi­li­dad. La dis­po­ni­bi­li­dad es una situa­ción de revis­ta que
impli­ca la sus­pen­sión de la acti­vi­dad, en for­ma pre­ven­ti­va, has­ta que se
resuel­va la cau­sa penal. Lue­go deben ser exo­ne­ra­dos si se los con­de­na, o
rein­cor­po­ra­dos al ser­vi­cio acti­vo si se los absol­vie­ra. Otra cosa es
que los ten­gan fue­ra de la vis­ta de la gen­te para pro­te­ger­los. Pero no
los sus­pen­die­ron, sal­vo que hayan men­ti­do en su escri­to y mien­ta de paso
el minis­te­rio al decir que están tra­ba­jan­do en otra repartición»,
seña­ló la refe­ren­te de Corre­pi, María del Car­men Ver­dú, res­pec­to de la
res­pues­ta del minis­te­rio porteño. 

La cau­sa 

El cri­men por el que espe­ran el jui­cio oral ocu­rrió el 1 de octu­bre pasa­do. Romano fue fusi­la­do de 9 tiros en la calle Mala­bia, en el barrio de Villa Cres­po. El bru­tal ata­que poli­cial que­dó regis­tra­do en una cáma­ra de segu­ri­dad cer­ca­na. La defen­sa de la Divi­sión Asun­tos Pena­les de la Poli­cía de la Ciu­dad inten­tó pre­sen­tar el caso como «legí­ti­ma defen­sa», pero la Cáma­ra de Ape­la­cio­nes lo des­car­tó de plano en noviem­bre pasa­do: «Los dis­pa­ros con­tra un hom­bre heri­do de bala, ten­di­do en el sue­lo, fue­ron com­ple­ta­men­te inne­ce­sa­rios». «Bas­ta­ba con que se ale­ja­ran pocos metros para neu­tra­li­zar toda ame­na­za», agre­gó el fallo de Cámara. 

En el video se ve la esce­na com­ple­ta de
aquel día. Romano lle­ga repen­ti­na­men­te, ensan­gren­ta­do, has­ta el móvil
poli­cial en el que esta­ban Man­za­ne­lli y Pérez y ata­ca a uno de ellos con
una nava­ja a tra­vés de la ven­ta­na. La res­pues­ta poli­cial fue un primero
dis­pa­ro, que hirió la pier­na del remi­se­ro y lo dejó ten­di­do en el piso.
Lue­go, Romano inten­ta­ría incor­po­rar­se tres veces y reci­bi­ría una patada
en la cabe­za, dos nue­vos dis­pa­ros y otros cin­co más. 

La
infor­ma­ción que fal­ta en la cau­sa es la de los móvi­les que lle­va­ron a la
reac­ción des­me­di­da de los uni­for­ma­dos. Lucía recuer­da que ella habló
con Clau­dio media hora antes de que le dis­pa­ra­rán y que, 15 minutos
antes, él había avi­sa­do a su jefe que se diri­gía a la calle Mala­bia a
bus­car a los pasa­je­ros de una sede de la ART, a la que viajaba
sema­nal­men­te cada dos años. 

«Él cono­cía a todos los poli­cías de
la zona, por­que habla­ba segui­do con ellos, muchos se pre­sen­ta­ron como
tes­ti­gos y habla­ron bien de Clau­dio. Pero los tres acu­sa­dos nega­ron que
lo cono­cían. Los regis­tros de las cáma­ras de segu­ri­dad de la Ciu­dad de
los minu­tos pre­vios nun­ca apa­re­cie­ron, sien­do que hay tres por cada
calle. Clau­dio tenía heri­das en las muñe­cas y pun­ta­zos en la panza.
Cuan­do bajó del auto fue direc­to a bus­car a Pérez, pero ellos nie­gan que
lo hubie­sen cono­ci­do», repa­só Lucía. 

Lucía mar­ca otros dos pun­tos: la Poli­cía de la Ciu­dad fue la
encar­ga­da en rea­li­zar el pri­mer peri­ta­je sobre el auto de Clau­dio, a
pesar de que había par­ti­ci­pa­do del hecho. Lue­go se orde­nó hacer una
nue­vo peri­ta­je a car­go de la Poli­cía Fede­ral. La mujer de Romero
recuer­da que, tres meses des­pués, cuan­do fue a reti­rar el auto, un
ofi­cial le dijo: «Tenés que enten­der, esto no es encu­bri­mien­to… Son
todos com­pa­ñe­ros de tra­ba­jo y cuan­do uno se man­da una maca­na, los otros
tra­tan de ayudarlo». 

A la espe­ra del jui­cio oral

A pesar
del accio­nar bru­tal de los poli­cías, la defen­sa de la Poli­cía de la
Ciu­dad con­si­guió la pri­sión pre­ven­ti­va domi­ci­lia­ria de la Man­za­ne­lli y
la ofi­cial López –por tra­tar­se de madres de niños lac­tan­tes – , y a
media­dos de octu­bre, se pagó una cau­sión de 100 mil pesos para que los
tres impu­tados que­da­rán en liber­tad
 has­ta el jui­cio oral, que este año lle­va­rá ade­lan­te el Tri­bu­nal Oral Nº 12, don­de enfren­ta­rán pedi­dos de perpetua. 

«Cui­da­do,
veci­nes de Ciu­dad de Bue­nos Aires, y en espe­cial de Villa Cres­po: en
cual­quier esqui­na se pue­den cru­zar con estos tres ejem­pla­res de gatillo
fácil. Ten­gan cui­da­do, no se expon­gan, que ya vimos en los videos de lo
que son capa­ces», advir­tió la Corre­pi tras cono­cer­se en la situa­ción en
la que están los imputados. 

Por su par­te, Lucía alen­tó a que el
jui­cio oral no se vea demo­ra­do más allá de este año por las
res­tric­cio­nes que gene­ró la pan­de­mia de coro­na­vi­rus para que los
poli­cías «ten­gan la con­de­na que se mere­cen, que es per­pe­tua a lo tres».
«Todos tuvie­ron opor­tu­ni­dad de dete­ner­se y no hacer lo que hicie­ron. Es
un caso de desidia e incom­pe­ten­cia como poli­cías. Es indig­nan­te que esa
gen­te sea agen­te poli­cial, por­que debe­rían cui­dar a los cui­da­da­nos y no
matar en la for­ma que lo hicie­ron con Clau­dio», sentenció.

Itu­rria /​Fuen­te

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