Jabu­la­ni: la pelo­ta pen­sa­da en Ingla­te­rra, cosi­da en Pakis­tán y rema­ta­da en Sudá­fri­ca – Juan Luis Sánchez

Esa pelo­ta, con la que jue­gan en el Mun­dial de Fút­bol de Sudá­fri­ca 2010, se lla­ma Jabu­la­ni y Casi­llas dice que es como “un balón de pla­ya”, que pesa dema­sia­do poco, que si le pegas fuer­te hace cosas raras en aire.Jabu­la­ni es el nom­bre comer­cial ele­gi­do por Adi­das para el balón ofi­cial del Mun­dial de Sudá­fri­ca 2010 y en zulú sig­ni­fi­ca rego­ci­jo, cele­bra­ción, ale­gría. Un con­cep­to suda­fri­cano para una pelo­ta pen­sa­da por los inge­nie­ros y los aca­dé­mi­cos de la Unvier­si­dad de Lough­bo­rough, en Ingla­te­rra. “Con úni­ca­men­te ocho nove­do­sos pane­les 3D, sella­dos tér­mi­ca­men­te y por pri­me­ra vez mol­dea­dos esfé­ri­ca­men­te con goma EVA y poliu­re­tano ter­mo­plás­ti­co, el balón posee ade­más una redon­dez de una pre­ci­sión exac­ta” dice la nota de pren­sa que repro­du­cen como autó­ma­tas casi todos los medios depor­ti­vos del mun­do. Todo sofis­ti­ca­ción: “la super­fi­cie del balón tie­ne una tex­tu­ra con ranu­ras desa­rro­lla­da por Adi­das y lla­ma­da Grip’n’Groove“.

Lo usa Tsha­ba­la­la, lo usa Mes­si, lo usa Casi­llas aun­que se que­je, lo usan los ído­los; los niños y no tan niños de todo el mun­do quie­ren hacer­se con uno. Por eso Adi­das hace répli­cas como chu­rros en la ciu­dad pakis­ta­ní de Sial­kot, don­de los tra­ba­ja­do­res fabri­can una ver­sión menos sofis­ti­ca­da de esta pelo­ta cada dos horas y media. Si están 12 horas cosien­do les da tiem­po a hacer 5 balo­nes. Cobran como máxi­mo 3 euros al día. “El pro­ble­ma del paro es tan gra­ve aquí que los jefes saben que pue­den pagar­nos muy poco y que no tene­mos alter­na­ti­va”, dice al dia­rio bri­tá­ni­co The Daily Tele­graph un tra­ba­ja­dor de una de las manu­fac­tu­re­ras de Sial­kot, don­de se con­cen­tra bue­na par­te de la fabri­ca­ción inter­na­cio­nal de balo­nes de fútbol.


Un tra­ba­ja­dor cose balo­nes en una de las fábri­cas de Sial­kot, Pakis­tán (Irfan Mirza)

Estos artis­tas y arte­sa­nos del balón no reci­ben por­ta­das a todo color con titu­la­res épi­cos y emo­cio­na­dos. Lo que reci­ben es de 60 a 90 euros al mes que, según Labor Rights Forum, supo­ne la mitad del míni­mo que nece­si­ta un tra­ba­ja­dor en Pakis­tán para man­te­ner a su fami­lia y dar­le edu­ca­ción a sus hjos. “Mi mari­do y yo le hemos teni­do que expli­car a nues­tra hija que no vamos a poder pagar­le sus estu­dios. Ella inclu­so ha ame­na­za­do con sui­ci­dar­se”, dice Mali­ka, una madre de 36 años que man­tie­ne a duras penas su tra­ba­jo en la fábri­ca. “La per­so­na que hace el balón de Adi­das está orgu­llo­so de ello”, dice William Ander­son, el jefe de res­pon­sa­bi­li­dad social cor­po­ra­ti­va de Adi­das en la zona. “Ellos no tie­nen la per­cep­ción de que vivan en la pobre­za. Le paga­mos más de lo que gana­rían en la agri­cul­tu­ra, por ejem­plo”, dice Ander­son.

Hoy mis­mo, en El Cor­te Inglés, cada répli­ca del Jabu­la­ni se ven­de por 25€. La gama alta, la pelo­ta que se usa en los par­ti­dos del Mun­dial, se fabri­ca en Chi­na y en la tien­da nos cues­ta 120€. Adi­das tie­ne como obje­ti­vo supe­rar las ganan­cias pro­du­ci­das duran­te el Mun­dial de 2006, de unos 800 millo­nes de dólares.
Empre­sa de cos­tu­ra de balo­nes depor­ti­vos de todo tipo, en Sial­kot (Ch. Khawar)

No es una cues­tión sólo de dine­ro. El tra­ba­jo infan­til y tem­po­ral, los des­pi­dos espon­tá­neos, la car­ga exce­si­va de tra­ba­jo dia­ria. Como en cual­quier empre­sa de cos­tu­ra masi­va, no son raras las lesio­nes: “los tra­ba­ja­do­res pue­den per­der un dedo si algo va mal con la máqui­na. O en la fase de pega­do y estam­pa­do, están expues­tos a altas tem­pe­ra­tu­ras y pro­duc­tos quí­mi­cos tóxi­cos”. Según Labor Righst Forum, “no hay ni for­ma­ción ni infor­ma­ción sobre acci­den­tes labo­ra­les y los dere­chos que les corresponden”.

Adi­das no es la úni­ca mar­ca que fabri­ca en Pakis­tán, India, Chi­na o Tai­lan­dia en empre­sas que tie­nen la licen­cia ofi­cial de la FIFA pero que no cum­plen los míni­mos labo­ra­les, según el infor­me “Mis­sed the Goal for Wor­kers: the Reality of Soc­cer Ball Stit­chers”. Puma, Wil­son, Vision, Regent o Capi­tal están entre las mar­cas que tra­ba­jan o com­pran en las indus­trias inspeccionadas.

Fuen­te: http://​perio​dis​mo​hu​mano​.com/​e​c​o​n​o​m​i​a​/​j​a​b​u​l​a​n​i​-​l​a​-​p​e​l​o​t​a​-​p​e​n​s​a​d​a​-​e​n​-​i​n​g​l​a​t​e​r​r​a​-​c​o​s​i​d​a​-​e​n​-​p​a​k​i​s​t​a​n​-​y​-​r​e​m​a​t​a​d​a​-​e​n​-​s​u​d​a​f​r​i​c​a​.​h​tml

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