Radio y TV Mar­tí, un “fias­co” de cos­tos des­me­su­ra­dos- Cubadebate

Las trans­mi­sio­nes radia­les y tele­vi­si­vas de Esta­dos Uni­dos hacia Cuba no con­si­guie­ron más que una audien­cia raquí­ti­ca y un efec­to polí­ti­co nulo en la isla de régi­men socia­lis­ta. Eso sí, se comie­ron casi 700 millo­nes de dóla­res en 27 años.

Ese es el diag­nós­ti­co estam­pa­do en un infor­me del Comi­té de Rela­cio­nes Exte­rio­res del Sena­do de Esta­dos Unidos.

“Radio y TV Mar­tí no logra­ron avan­ces dis­cer­ni­bles ni en la socie­dad cuba­na ni en mate­ria de influen­cia sobre el gobierno”, afir­ma el docu­men­to redac­ta­do por los miem­bros del gober­nan­te Par­ti­do Demó­cra­ta del Comi­té y publi­ca­do el lunes.

Menos de dos por cien­to de los cuba­nos sin­to­ni­zan Radio Mar­tí, mien­tras casi nadie mira la pro­gra­ma­ción de su tele­vi­so­ra her­ma­na, no sólo por la exi­to­sa inter­fe­ren­cia ope­ra­da por el gobierno cubano, sino por la con­vic­ción gene­ral de que las noti­cias que trans­mi­ten no son “obje­ti­vas”, afir­ma el documento.

El infor­me de 15 pági­nas recla­ma que los dos medios sean tras­la­da­dos de su actual sede, la sudo­rien­tal ciu­dad esta­dou­ni­den­se de Mia­mi, a Washing­ton, y pues­tos bajo con­trol de La Voz de Amé­ri­ca, un medio esta­tal cuyas “nor­mas perio­dís­ti­cas” son más pro­fe­sio­na­les, afirma.

El diag­nós­ti­co, divul­ga­do en medio de deba­tes legis­la­ti­vos sobre la inefi­ca­cia de la polí­ti­ca esta­dou­ni­den­se de blo­queo eco­nó­mi­co a Cuba, fue dura­men­te cri­ti­ca­do por par­la­men­ta­rios dere­chis­tas de línea dura, defen­so­res acé­rri­mos de Radio y TV Mar­tí y de la enti­dad que las super­vi­sa, la Offi­ce of Cuba Broad­cas­ting (OCB).

El pre­si­den­te del Comi­té, sena­dor “John Kerry, y su per­so­nal están resuel­tos a matar a la OCB”, acu­só el repre­sen­tan­te Lin­coln Díaz-Balart, de ori­gen cubano, en una entre­vis­ta publi­ca­da por el dia­rio The Mia­mi Herald.

Lo que debe­ría hacer el gobierno de Barack Oba­ma, ter­ció el sena­dor demó­cra­ta Russ Fein­gold, es dejar de finan­ciar esos dos medios.

“Cuan­do esta­mos con un défi­cit fis­cal astro­nó­mi­co (…), nece­si­ta­mos eli­mi­nar todo gas­to inefi­cien­te y super­fluo”, sos­tu­vo Fein­gold, miem­bro del Comi­té, en una car­ta diri­gi­da a Obama.

“Este pro­gra­ma es una reli­quia de la Gue­rra Fría, no cum­ple con reglas perio­dís­ti­cas y es un ejem­plo nota­ble de des­per­di­cio guber­na­men­tal”, agregó.

El infor­me apa­re­ce en momen­tos de escep­ti­cis­mo sobre un des­con­ge­la­mien­to de las rela­cio­nes entre el gobierno de Oba­ma y La Habana.

En su pri­mer año de man­da­to, Oba­ma levan­tó las duras res­tric­cio­nes impues­tas por su ante­ce­sor Geor­ge W. Bush (2001−2009) a los via­jes de cuba­nos-esta­dou­ni­den­ses a Cuba y al envío de reme­sas de dine­ro a sus fami­lias en esa isla caribeña.

Pare­cía el comien­zo de medi­das para des­mon­tar más de 50 años de blo­queo eco­nó­mi­co. Pero los ges­tos per­ma­ne­cen con­ge­la­dos des­de hace más de seis meses.

Los dos gobier­nos reto­ma­ron con­ver­sa­cio­nes sobre cues­tio­nes migra­to­rias y una muy modes­ta amplia­ción del inter­cam­bio cul­tu­ral y cien­tí­fi­co, ade­más de lle­var a cabo una elo­gia­da ini­cia­ti­va de apo­yo a los médi­cos cuba­nos que pres­tan coope­ra­ción en Hai­tí, devas­ta­do por el terre­mo­to de enero.

Pero la muer­te en febre­ro de un pre­so polí­ti­co cubano tras una lar­ga huel­ga de ham­bre y la deten­ción de un con­tra­tis­ta esta­dou­ni­den­se que sumi­nis­tra­ba equi­pos de comu­ni­ca­cio­nes a gru­pos judíos, enfria­ron el entu­sias­mo de la Casa Blan­ca en la refor­ma de las rela­cio­nes bilaterales.

El Con­gre­so legis­la­ti­vo dis­cu­te un pro­yec­to de ley que faci­li­ta­ría a los agri­cul­to­res y gana­de­ros esta­dou­ni­den­ses los trá­mi­tes para ven­der sus pro­duc­tos a Cuba y, sobre todo, pon­dría fin a la vie­ja prohi­bi­ción de via­jar al país isle­ño que pen­de sobre los ciu­da­da­nos de Esta­dos Unidos.

El pro­yec­to de Ley para la Mejo­ra de las Expor­ta­cio­nes y la Refor­ma de las San­cio­nes Comer­cia­les cuen­ta ya con unos 190 pro­mo­to­res en la Cáma­ra de Repre­sen­tan­tes, de 435 escaños.

La ini­cia­ti­va “está muy cer­ca de ser apro­ba­da en el pleno”, según el espe­cia­lis­ta Geoff Tha­le, de la no guber­na­men­tal Ofi­ci­na en Washing­ton para Asun­tos Lati­no­ame­ri­ca­nos. “Pero no está cla­ro si los líde­res (del legis­la­ti­vo) deja­rán que lle­gue a esa ins­tan­cia”, añadió.

Hay un pro­yec­to simi­lar que cuen­ta con el res­pal­do de 40 sena­do­res en la cáma­ra alta, pero allí podría fra­ca­sar, agre­gó Tha­le. Y el Poder Eje­cu­ti­vo no está hacien­do nada a favor ni en con­tra de la ini­cia­ti­va, indicó.

Para Tha­le, el infor­me sobre Radio Mar­tí cons­ti­tu­ye “un desa­fío gene­ra­li­za­do a los intere­ses y estruc­tu­ras que han sos­te­ni­do por tan­to tiem­po nues­tra polí­ti­ca hacia Cuba”.

Radio Mar­tí fue lan­za­da en 1983 por el gobierno de Ronald Reagan (1981−1989), y la siguió sie­te años des­pués TV Mar­tí. Sus seña­les se han emi­ti­do des­de trans­mi­so­res colo­ca­dos en glo­bos estra­tos­fé­ri­cos, avio­nes sobre­vo­lan­do el mar cer­ca de Flo­ri­da y emi­so­ras pri­va­das de ese esta­do, el más cer­cano al terri­to­rio cubano.

Según el Ser­vi­cio de Inves­ti­ga­ción del Con­gre­so, la gigan­tes­ca ope­ra­ción insu­mió más de 630 millo­nes de dóla­res del Teso­ro esta­dou­ni­den­se has­ta el 31 de octu­bre de 2008.

En 2009, últi­mo año del gobierno de Bush, la COB reci­bió más de 35 millo­nes de dóla­res, redu­ci­dos a 32,5 millo­nes para el actual ejer­ci­cio, mien­tras la admi­nis­tra­ción de Oba­ma ha soli­ci­ta­do un pre­su­pues­to de 29,2 millo­nes para el año fis­cal 2011 que se ini­cia el 1 de octubre.

Algu­nos legis­la­do­res demó­cra­tas pidie­ron cor­tes más drás­ti­cos y otros, como Fein­gold, que se eli­mi­ne por com­ple­to a los dos medios.

Una de las cosas que han mejo­ra­do en este lap­so es la cali­dad de la tele­vi­sión cuba­na, afir­ma el infor­me, que incor­po­ró pro­gra­mas extran­je­ros de entre­te­ni­mien­to, como las series esta­dou­ni­den­ses “The Sopra­nos” y “Grey’s Ana­tomy”, y que retrans­mi­te pro­gra­ma­ción del canal de noti­cias CNN en Español.

El repor­te inclu­ye estu­dios pre­vios y entre­vis­tas con varias fuen­tes, inclu­si­ve con el per­so­nal de la OCB, para con­cluir que éste “no cum­ple con las nor­mas bási­cas del perio­dis­mo”, trans­mi­te “infor­mes sin fun­da­men­to sobre Cuba como si fue­ran noti­cias legí­ti­mas” e incu­rre en “len­gua­je ofen­si­vo e incendiario”.

El diplo­má­ti­co Way­ne Smith, que enca­be­zó la Ofi­ci­na de Intere­ses de Esta­dos Uni­dos en Cuba des­de fines de los años 70 has­ta 1981, opi­na que el gobierno de Oba­ma “debió qui­tar del aire TV Mar­tí” ape­nas fue inves­ti­do y tras­la­dar Radio Mar­tí a la órbi­ta de La Voz de América.

Los dos medios fue­ron “un fias­co des­de el pri­mer momen­to, por ser mera pro­pa­gan­da. La Voz de Amé­ri­ca era muy cui­da­do­sa, tenía su pun­to de vis­ta, pero se cui­da­ba de sumi­nis­trar fuen­tes y de ser equi­li­bra­da”, dijo Smith.

En cam­bio, la COB “sólo expo­ne un pun­to de vis­ta: el de los ultra­de­re­chis­tas exi­lia­dos cuba­nos”, sentenció.

(Toma­do de IPS)

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