Elec­cio­nes en Rei­no Uni­do: un frau­de gene­ral- Helen Yafre

Las elec­cio­nes gene­ra­les en Rei­no Uni­do son un frau­de, se pre­sen­tan como el pun­to cul­mi­nan­te de la vida polí­ti­ca en este país, pero en reali­dad, repre­sen­tan una subas­ta gro­se­ra por los votos de la cla­se media.

En el siglo XIX, antes de la intro­duc­ción de vota­cio­nes secre­tas, los votos se com­pra­ban y ven­dían abier­ta­men­te en las calles.

Hoy se inten­ta hacer pare­cer como el pro­ce­so más res­pe­ta­ble. Los can­di­da­tos no com­pran los votos direc­ta­men­te con dine­ro o favo­res, pero siguen, como una nue­va for­ma de soborno, con la pro­me­sa de redu­cir los impues­tos y de man­te­ner los pri­vi­le­gios de la cla­se media.

Quien­quie­ra que gane estas elec­cio­nes, ya sea el par­ti­do Labo­ris­ta (de gobierno), el Con­ser­va­dor o el Libe­ral-demó­cra­ta, será la cla­se obre­ra quien debe­rá pagar por la cri­sis del capitalismo.

Los polí­ti­cos y medios de pren­sa inten­tan des­viar nues­tro eno­jo sobre el res­ca­te finan­cie­ro de ban­cos corrup­tos con dine­ro públi­co, hacia un fal­so con­sen­so de la nece­si­dad de pagar la deu­da nacional.

Es noto­rio cómo las prin­ci­pa­les fuer­zas polí­ti­cas com­pi­ten por intro­du­cir las más seve­ras reduc­cio­nes al gas­to del Esta­do. Todo esto se refle­ja en el cie­rre de hos­pi­ta­les, más pri­va­ti­za­cio­nes de escue­las, más des­em­pleo, menos bene­fi­cios socia­les y menos apo­yo para los más pobres y vulnerables.

La mayo­ría de la pobla­ción no tie­ne ilu­sio­nes en este pro­ce­so y no sal­drá a votar, a pesar de los espec­tácu­los en deba­tes tele­vi­si­vos, pues está cons­cien­te que no hay dife­ren­cias subs­tan­cia­les entre los partidos.

Estos dicen que es un sis­te­ma polí­ti­co abier­to, con liber­tad de repre­sen­ta­ción, mien­tras la reali­dad mues­tra una dic­ta­du­ra burguesa.

Las elec­cio­nes han sido una even­to mediá­ti­co, un pro­ce­so irri­so­ria­men­te lla­ma­do demo­cra­cia, en el cual el pue­blo lle­ga a ser un espec­ta­dor; una audien­cia. La for­ma en que se lle­van a cabo las elec­cio­nes deve­la una inten­ción de des­ar­mar a la gen­te polí­ti­ca­men­te, en espe­cial a la cla­se obrera.

Los polí­ti­cos apa­re­cen en luga­res inte­rio­res dise­ña­dos con audien­cias selec­cio­na­das específicamente.

Se sabe que la indus­tria del espec­tácu­lo es la ins­pi­ra­ción por la esce­na y la actua­ción. Pro­fe­sio­na­les de mar­ke­ting y direc­to­res de comu­ni­ca­ción son con­tra­ta­dos para inven­tar y ensa­yar afo­ris­mos, fra­ses magis­tra­les y «sound bites» – adu­la­cio­nes, dis­tor­sio­nes, men­ti­ras y fra­ses sin serie­dad y sinceridad.

Mien­tras pro­ce­de este cir­co, la izquier­da opor­tu­nis­ta nos ins­ta a votar otra vez para el par­ti­do Labo­ris­ta – para «no dejar ganar a los con­ser­va­do­res», para «no dejar ganar al par­ti­do nacio­na­lis­ta bri­tá­ni­co (BNP)â�Ö por creer en el mito de que «toda­vía los Labo­ris­tas repre­sen­tan a la cla­se obrera».

La reali­dad es cla­ra: votar por el par­ti­do Labo­ris­ta sig­ni­fi­ca un voto para más gue­rra, racis­mo y repre­sión. Es un voto para ade­lan­tar los intere­ses de las cor­po­ra­cio­nes y para más saqueo del res­to del mun­do. Esta decla­ra­ción se sus­ten­ta en el récord de gobierno labo­ris­ta duran­te los últi­mos 13 años.

En Rei­no Uni­do, la resis­ten­cia a la cri­sis capi­ta­lis­ta aumen­ta­rá en los años siguien­tes. Los sec­to­res socia­lis­tas apo­ya­rán las fuer­zas radi­ca­les e inde­pen­dien­tes que sur­gi­rán para des­en­mas­ca­rar la dic­ta­du­ra de la bur­gue­sía, deman­dar ver­da­de­ra jus­ti­cia eco­nó­mi­ca y social, y poder político.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on Facebook
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.