Viva la resistencia libia, vivan sus hijas e hijos combatientes

Y aquí en Euro­pa, la izquier­da calla mien­tras el pue­blo de Libia recom­po­ne sus líneas pre­pa­rán­do­se para una lar­ga resis­ten­cia a pesar­de los ni – nis y del esca­so entu­sias­mo soli­da­rio de los demás.

De Garcia Lorca a Arnaldo Otegi, el esperpento faccioso español

ETA ha dado la pala­bra a la socie­dad vas­ca para que esta se expre­se libre y direc­ta­men­te, pero aque­llo que E.T.A. asu­me con natu­ra­li­dad es inasu­mi­ble para los pará­si­tos que viven de la vio­len­cia y el enfren­ta­mien­to.

España blinda sus colonias interiores ante sus competidores internacionales

Pues bien, no va a tar­dar mucho en lle­gar el día en que el capi­tal más fuer­te, el del pri­mer mun­do comer­cial arra­se a los capi­ta­les peri­fé­ri­cos, inclu­so en los terri­to­rios has­ta la fecha reser­va­dos como coto cerra­do de los esta­dos.

Ahora los ni – nis callan ante el terror de la OTAN y Al Qeda en Libia, siguiendo el guión

Edi­to­ria­la Los ele­men­tos fas­hion de la izquier­da occi­den­tal se han har­ta­do de lla­mar ase­sino a Gadaf­fi y a su régi­men. Es curio­so pero todo el mun­do cono­ce lo que está suce­dien­do aho­ra… las matan­zas de sol­da­dos y lea­les a Gadaf­fi y estos, los de las liber­ta­des demo­crá­ti­cas se han reti­ra­do a sus pubs favo­ri­tos has­ta que

Shir Lashalom!, una canción para la paz

De mane­ra inusual, en medio de otra actua­ción que en Euro­pa recuer­da a la sinies­tra y cri­mi­nal Red Gla­dio de los años 70 y 80 tam­bién el recuer­do y la apues­ta de paz en Orien­te Medio nos lle­va a ren­dir un home­na­je a las segun­das víc­ti­mas de los cri­mi­na­les de gue­rra y ase­si­nos pro­fe­sio­na­les sio­nis­tas jun­to a las vidas labo­ris­tas trun­ca­das por su mano en Norue­ga.

Por encima de zarzas y matas, a la libertad volando sobre la Audiencia Nacional

Bil­du es una coa­li­ción lla­ma­da a hacer his­to­ria, que a nadie le que­pa duda algu­na. La mito­lo­gia vas­ca atri­bu­ye a las entra­ña­bles bru­jas vas­cas la fra­se ¡por enci­ma de las zar­zas y matas, van las bru­jas!. Nun­ca via­ja­ron en esco­bas a nin­gún lado, pero fue­ron con­de­na­das y ase­si­na­das