
En Hong Kong, se acabó el juego para los separatistas
Con la condena del magnate de los medios Jimmy Lai a veinte años de prisión por «atentar contra la seguridad nacional», se abre una nueva página en la historia de Hong Kong. No solo porque esta figura simbolizó la connivencia de algunos de los individuos más ricos de la ciudad portuaria con potencias extranjeras, sino también porque este veredicto judicial demuestra que la República Popular China, desde los disturbios de 2019, ha reafirmado claramente su autoridad








