Recur­sos crí­ti­cos, impe­ria­lis­mo y gue­rra con­tra Rusia

Todas las gran­des gue­rras e inter­ven­cio­nes mili­ta­res de Esta­dos Uni­dos en el últi­mo cuar­to de siglo han comen­za­do con pre­ten­sio­nes de gran pro­pó­si­to moral.

En Irak, se dijo a la pobla­ción esta­dou­ni­den­se que un loco esta­ba desa­rro­llan­do armas de des­truc­ción masi­va. En Afga­nis­tán, había que eli­mi­nar a los yiha­dis­tas tali­ba­nes para libe­rar el país y encon­trar a Osa­ma Bin Laden. En Libia, Muam­mar Gad­da­fi obs­tru­yó el anhe­lo del país por la «demo­cra­cia» y los «dere­chos humanos».

Según esti­ma­cio­nes con­ser­va­do­ras, entre 755.000 y 786.000 per­so­nas han muer­to direc­ta­men­te en com­ba­te en Afga­nis­tán, Irak, Siria, Pakis­tán y Yemen des­de que comen­za­ron los con­flic­tos diri­gi­dos por Esta­dos Uni­dos en esos paí­ses, en su mayo­ría civi­les. En Libia, don­de murie­ron dece­nas de miles de per­so­nas, el país ha que­da­do arrui­na­do por una déca­da de gue­rra civil. Las esti­ma­cio­nes tota­les de las muer­tes cau­sa­das por los con­flic­tos diri­gi­dos por Esta­dos Uni­dos en el últi­mo cuar­to de siglo son mucho más ele­va­das, des­de 3 millo­nes has­ta 12 millo­nes, debi­do a los efec­tos catas­tró­fi­cos del colap­so médi­co, nutri­cio­nal y de las infraestructuras.

Esta asom­bro­sa des­truc­ción des­mien­te la pre­ten­sión de que estas gue­rras de agre­sión se basen en algo remo­ta­men­te pare­ci­do a un pro­pó­si­to moral.

No es nin­gún secre­to que la gue­rra tie­ne en su base cau­sas eco­nó­mi­cas y geo­po­lí­ti­cas más fundamentales.

¿Por qué en Esta­dos Uni­dos –un país don­de todo gira en torno al dine­ro– la gue­rra, una de las mayo­res expor­ta­cio­nes del país, sería una excep­ción? ¿Aca­so Orien­te Medio, el cen­tro de la «gue­rra con­tra el terro­ris­mo», es el pun­to cen­tral de las reser­vas futu­ras más bara­tas de petró­leo y gas? ¿Es sim­ple­men­te una feliz coin­ci­den­cia para el Pen­tá­gono que Gada­fi y Hus­sein se hayan sen­ta­do sobre dos de los mayo­res sumi­nis­tros sin explo­tar de esa codi­cia­da mate­ria prima?

Como decla­ró Alan Greens­pan, expre­si­den­te de la Reser­va Fede­ral y arqui­tec­to cla­ve de la polí­ti­ca eco­nó­mi­ca esta­dou­ni­den­se, en unas memo­rias de 2007: «Me entris­te­ce que sea polí­ti­ca­men­te incon­ve­nien­te reco­no­cer lo que todo el mun­do sabe: la gue­rra de Irak tie­ne que ver en gran medi­da con el petró­leo». Greens­pan fue dura­men­te repren­di­do inclu­so por hacer esta sim­ple observación.

Las gue­rras, por supues­to, requie­ren gran­des movi­li­za­cio­nes de recur­sos eco­nó­mi­cos y polí­ti­cos. En los últi­mos vein­ti­cin­co años, Esta­dos Uni­dos ha gas­ta­do dece­nas de billo­nes de dóla­res en gue­rras. Y, aun­que algu­nos se enri­que­cen horri­ble­men­te con este gas­to, los ele­va­dos cos­tes no se paga­rían si no se obtu­vie­ran resultados.

El impe­ria­lis­mo y las fuer­zas impul­so­ras del cer­co de Esta­dos Unidos/​OTAN a Rusia

Es en este con­tex­to que debe enten­der­se el actual impul­so hacia la gue­rra con­tra Rusia. Una com­pren­sión seria de cual­quier con­flic­to mili­tar impor­tan­te debe ana­li­zar estas fuer­zas eco­nó­mi­cas y geo­po­lí­ti­cas. Sin embar­go, la cober­tu­ra mediá­ti­ca de la esca­la­da de la gue­rra en Ucra­nia care­ce de este tipo de análisis.

En la medi­da en que se men­cio­nan estas cues­tio­nes, es de la mane­ra más pue­ril y uni­la­te­ral: Rusia inti­mi­da a sus veci­nos a tra­vés de su impor­tan­te sumi­nis­tro de gas natu­ral, y Esta­dos Uni­dos y Euro­pa tra­tan de inter­ve­nir heroi­ca­men­te para dete­ner­lo. Sin embar­go, no se pre­gun­ta qué intere­ses tie­nen Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos euro­peos en Ucra­nia o, para el caso, en Rusia.

Si un his­to­ria­dor hones­to de la gue­rra tra­ta­ra de enten­der este con­flic­to, se vería obli­ga­do, inde­pen­dien­te­men­te de sus con­clu­sio­nes, a plan­tear al menos las siguien­tes preguntas:

  • ¿Cuá­les son los intere­ses eco­nó­mi­cos y geo­po­lí­ti­cos de la expan­sión de la OTAN y la Unión Euro­pea hacia el este?
  • ¿Qué impor­tan­cia tie­ne el con­trol geo­po­lí­ti­co y eco­nó­mi­co de Ucrania?
  • ¿Qué inte­rés ten­dría Esta­dos Uni­dos en des­mem­brar Rusia en Esta­dos más peque­ños sin fuer­zas mili­ta­res? ¿Cómo podrían inten­tar conseguirlo?
  • ¿Cuál es la rela­ción entre la actual gue­rra en Ucra­nia y los obje­ti­vos geo­po­lí­ti­cos de Esta­dos Uni­dos en Eura­sia? La cla­se diri­gen­te esta­dou­ni­den­se sí tie­ne res­pues­tas a estas pre­gun­tas, solo que pre­fie­re no com­par­tir­las dema­sia­do públicamente.

Ya en 1997, Zbig­niew Brze­zins­ki, exase­sor de segu­ri­dad nacio­nal de Esta­dos Uni­dos y arqui­tec­to de la polí­ti­ca exte­rior esta­dou­ni­den­se en Ucra­nia, decla­ró que «la capa­ci­dad de Esta­dos Uni­dos para ejer­cer la pri­ma­cía mun­dial» depen­de de que pue­da evi­tar «la apa­ri­ción de una poten­cia euro­asiá­ti­ca domi­nan­te y antagonista».

Brze­zins­ki, hablan­do en nom­bre del impe­ria­lis­mo esta­dou­ni­den­se tras la diso­lu­ción de la URSS, pen­sa­ba espe­cí­fi­ca­men­te en Rusia. Sos­te­nía que Ucra­nia era fun­da­men­tal para que Esta­dos Uni­dos afir­ma­ra su hege­mo­nía fren­te a Rusia en Eura­sia. «Sin Ucra­nia», escri­bió, «Rusia deja de ser un impe­rio euro­asiá­ti­co». Por supues­to, los ami­gos de Brze­zins­ki en el Depar­ta­men­to de Esta­do y el Pen­tá­gono nun­ca cues­tio­na­ron la pre­mi­sa cen­tral, que Esta­dos Uni­dos tie­ne dere­cho a «ejer­cer la pri­ma­cía glo­bal», ni con­ta­ron los cadá­ve­res de esa ambición.

Tras el gol­pe de Esta­do de 2014 en Ucra­nia, en el que Esta­dos Uni­dos y Ale­ma­nia inter­vi­nie­ron para des­ti­tuir al pre­si­den­te pro­rru­so Vík­tor Yanu­kó­vich, Brze­zins­ki expu­so la inten­ción de los mili­ta­res esta­dou­ni­den­ses de arras­trar a Rusia a una pro­lon­ga­da y cos­to­sa inva­sión de Ucrania.

En un artícu­lo, Occi­den­te debe­ría armar a Ucra­nia, publi­ca­do por el Atlan­tic Coun­cil en 2014, Brze­zins­ki habla de una inva­sión rusa de Ucra­nia como algo casi segu­ro. Sub­ra­ya que Esta­dos Uni­dos y los paí­ses de la OTAN debe­rían proporcionar

armas dise­ña­das espe­cial­men­te para per­mi­tir a los ucra­nia­nos empren­der una efi­caz gue­rra urba­na de resis­ten­cia. No tie­ne sen­ti­do tra­tar de armar a los ucra­nia­nos para que se enfren­ten al ejér­ci­to ruso en cam­po abier­to… Si las prin­ci­pa­les ciu­da­des, por ejem­plo Khar­kiv, por ejem­plo Kiev, se resis­tie­ran y la lucha calle­je­ra se con­vir­tie­ra en una nece­si­dad, sería pro­lon­ga­da y cos­to­sa. Y el hecho es –y aquí es don­de el momen­to de toda esta cri­sis es impor­tan­te– que Rusia no está toda­vía pre­pa­ra­da para empren­der ese tipo de esfuer­zo. [Énfa­sis en el original]

En últi­ma ins­tan­cia, los Esta­dos Uni­dos y la Unión Euro­pea die­ron más de 20 mil millo­nes de dóla­res de ayu­da mili­tar y eco­nó­mi­ca a Ucra­nia entre el gol­pe de Esta­do de 2014 y 2019 –apo­yan­do la gue­rra de Ucra­nia con­tra los sepa­ra­tis­tas rusos en el Don­bass, que se cobró la vida de tre­ce mil per­so­nas, prin­ci­pal­men­te civi­les étni­ca­men­te rusos, otro hecho con­ve­nien­te­men­te ausen­te de la cober­tu­ra de la gue­rra. Aho­ra, Esta­dos Uni­dos está en pro­ce­so de inun­dar Ucra­nia con arma­men­to, inclu­yen­do misi­les anti­tan­ques avan­za­dos, arti­lle­ría y otros equi­pos. Esta­dos Uni­dos está en camino de gas­tar más de 40.000 millo­nes de dóla­res solo este año, lo que no inclu­ye las armas de los Esta­dos europeos.

La anti­ci­pa­ción sor­pren­den­te­men­te pre­ci­sa de Brze­zins­ki sobre la actual «pro­lon­ga­da y cos­to­sa» gue­rra, en gran par­te urba­na, con­tra­di­ce, en su anti­ci­pa­ción lógi­ca de lo que esta­ba por venir, la pro­pa­gan­da bidi­men­sio­nal de que Putin, un hom­bre loco, inva­dió Ucra­nia por ambi­cio­nes irra­cio­na­les e impe­ria­les. Por muy deses­pe­ra­da y reac­cio­na­ria que fue­ra la deci­sión de Putin de inva­dir Ucra­nia, las cau­sas fun­da­men­ta­les de la gue­rra se encuen­tran en estas ambi­cio­nes más pro­fun­das y cal­cu­la­das del impe­ria­lis­mo esta­dou­ni­den­se en Eura­sia tras la diso­lu­ción de la URSS, que impli­can la expan­sión agre­si­va de la OTAN hacia el este.

Lenin sobre el imperialismo

En su obra El impe­ria­lis­mo: la eta­pa supe­rior del capi­ta­lis­mo, escri­ta en 1916, Lenin argu­men­tó que el cre­cien­te desa­rro­llo téc­ni­co del capi­ta­lis­mo mun­dial –la socia­li­za­ción y con­cen­tra­ción de las fuer­zas de pro­duc­ción– había dado paso a una nue­va y últi­ma era para el capi­ta­lis­mo, la épo­ca impe­ria­lis­ta. Mien­tras que el increí­ble desa­rro­llo, o socia­li­za­ción, de las fuer­zas pro­duc­ti­vas exi­gía la pro­pie­dad socia­lis­ta, un puña­do cada vez más estre­cho de oli­gar­cas finan­cie­ros con­tro­la­ba las fuer­zas pro­duc­ti­vas en for­ma de cár­te­les y mono­po­lios estre­cha­men­te con­tro­la­dos por el capi­tal finan­cie­ro –lo que hoy apa­re­ce como la gigan­tes­ca cor­po­ra­ción mul­ti­na­cio­nal, conec­ta­da en una red de víncu­los con los prin­ci­pa­les ban­cos e ins­ti­tu­cio­nes financieras.

Lenin sub­ra­yó que el impe­ria­lis­mo no era una opción polí­ti­ca sino un impul­so inelu­di­ble de la pro­duc­ción capi­ta­lis­ta avan­za­da en la épo­ca impe­ria­lis­ta. «La domi­na­ción», escri­bió Lenin, «y la vio­len­cia que se aso­cia a ella, son las rela­cio­nes más típi­cas de la “últi­ma fase del desa­rro­llo capi­ta­lis­ta”; esto es lo que inevi­ta­ble­men­te debe resul­tar, y ha resul­ta­do, de la for­ma­ción de mono­po­lios eco­nó­mi­cos todopoderosos».

Lenin enfa­ti­zó que, entre otras cosas, este desa­rro­llo y con­cen­tra­ción de las fuer­zas pro­duc­ti­vas bajo el capi­tal finan­cie­ro moti­va­ría una caza rapaz para con­tro­lar los recur­sos cla­ve del mun­do: «Cuan­to más se desa­rro­lla el capi­ta­lis­mo», escri­bió, «más sur­ge la nece­si­dad de mate­rias pri­mas, más se agu­di­za la com­pe­ten­cia, y cuan­to más febril­men­te avan­za la caza de mate­rias pri­mas en todo el mun­do, más deses­pe­ra­da se vuel­ve la lucha por la adqui­si­ción de colonias».

Las trans­for­ma­cio­nes de la eco­no­mía mun­dial iden­ti­fi­ca­das por Lenin en 1916 no han hecho más que inten­si­fi­car­se. El desa­rro­llo de las fuer­zas pro­duc­ti­vas en los últi­mos cien años hace que la eco­no­mía capi­ta­lis­ta de prin­ci­pios de siglo parez­ca solo una som­bra de su tama­ño y com­ple­ji­dad actuales.

El con­trol de las mate­rias pri­mas no con­sis­te sim­ple­men­te en que un país aca­pa­re recur­sos para su pro­pio uso. Se tra­ta igual­men­te, si no más, de ase­gu­rar que las mate­rias pri­mas y los mer­ca­dos cla­ve per­ma­nez­can en manos de una alian­za de poten­cias impe­ria­lis­tas lide­ra­da, en el mun­do actual, por Esta­dos Unidos.

En este con­tex­to, la impor­tan­cia de negar el acce­so a estos mate­ria­les (o tener la capa­ci­dad de negar el acce­so en caso de gue­rra) a los adver­sa­rios es tam­bién fun­da­men­tal. En el aná­li­sis deta­lla­do de la Cor­po­ra­ción RAND sobre cómo Esta­dos Uni­dos podría ganar una gue­rra con­tra Chi­na, por ejem­plo, se afir­ma: «Si Chi­na es vul­ne­ra­ble a la esca­sez crí­ti­ca en una gue­rra con Esta­dos Uni­dos, podría ser… en el sumi­nis­tro de petró­leo, del que impor­ta alre­de­dor del 60 por cien­to y tie­ne una reser­va estra­té­gi­ca decla­ra­da de solo diez días». La mayor par­te del petró­leo de Chi­na pro­vie­ne de la región del Gol­fo Pér­si­co, que Esta­dos Uni­dos domina.

Es impor­tan­te des­ta­car que Lenin tam­bién seña­ló que no se tra­ta solo de la pro­duc­ción actual de mate­rias pri­mas. Lenin expli­có que el capi­tal finan­cie­ro «tam­bién está intere­sa­do en posi­bles fuen­tes de mate­rias pri­mas, por­que el desa­rro­llo téc­ni­co actual es extre­ma­da­men­te rápi­do, y por­que la tie­rra que hoy es inú­til pue­de ser fér­til mañana…».

En otras pala­bras, las prin­ci­pa­les empre­sas capi­ta­lis­tas se esfuer­zan por anti­ci­par su futu­ra nece­si­dad de mate­rias pri­mas de todo el mun­do, para pre­pa­rar­se para el ince­san­te rit­mo del desa­rro­llo técnico.

Las vas­tas rique­zas de Rusia

El pro­pó­si­to de este ensa­yo es con­tri­buir al aná­li­sis de la pági­na web del Par­ti­do Socia­lis­ta Mun­dial sobre los orí­ge­nes his­tó­ri­cos y polí­ti­cos de la cre­cien­te ame­na­za de con­flic­to arma­do entre Esta­dos Uni­dos y Rusia. En par­ti­cu­lar, exa­mi­nar el papel de los recur­sos geo­es­tra­té­gi­cos en el impul­so de las fuer­zas de Esta­dos Unidos/​OTAN para domi­nar la masa terres­tre euroasiática.

Rusia es el país más gran­de del mun­do. Aun­que su eco­no­mía es rela­ti­va­men­te minús­cu­la en com­pa­ra­ción con las poten­cias impe­ria­lis­tas, su masa terres­tre se extien­de por dos con­ti­nen­tes, con una exten­sión total de 6,6 millo­nes de millas cua­dra­das. Los siguien­tes paí­ses, Cana­dá (3,8 mi2), Chi­na (3,7 mi2) y Esta­dos Uni­dos (3,6 mi2) están muy por detrás en cuan­to a tama­ño. Solo Rusia com­pren­de el 11% de toda la masa terres­tre del mundo.

En esta vas­ta masa terres­tre hay una serie de impor­tan­tes mine­ra­les y recursos.

Rusia pro­du­ce apro­xi­ma­da­men­te el 40% del gas natu­ral de la Unión Euro­pea y casi el 12% del petró­leo mun­dial. Rusia es tam­bién el segun­do país del mun­do con más reser­vas de car­bón, 175.000 millo­nes de tone­la­das. Estos recur­sos desem­pe­ñan un papel fun­da­men­tal en el con­flic­to actual. En medio de la esca­sez de sumi­nis­tros ener­gé­ti­cos a nivel mun­dial, estos recur­sos son un impor­tan­te impe­di­men­to para el impe­ria­lis­mo esta­dou­ni­den­se en todo el mun­do, pero espe­cial­men­te en su esfuer­zo por com­ba­tir el ascen­so de Chi­na. Esta cues­tión será obje­to de un pró­xi­mo artículo.

Ade­más de los hidro­car­bu­ros, Rusia con­tie­ne can­ti­da­des masi­vas de meta­les bási­cos. Rusia es el ter­cer país con mayo­res reser­vas de hie­rro, con 25.000 millo­nes de tone­la­das. Tam­bién posee la segun­da mayor reser­va de oro (6.800 tone­la­das) y está casi empa­ta­da en el quin­to pues­to en pla­ta. El país es tam­bién el mayor pro­duc­tor de dia­man­tes, pro­du­cien­do, por tér­mino medio, un ter­cio de los dia­man­tes del mun­do en los últi­mos años.

Aun­que cada uno de estos recur­sos mere­ce aten­ción para enten­der las ambi­cio­nes geo­es­tra­té­gi­cas de Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos, este artícu­lo ana­li­za un aspec­to menos cono­ci­do de la polí­ti­ca mun­dial de recur­sos: los mine­ra­les crí­ti­cos. Los mine­ra­les crí­ti­cos se refie­ren a una serie de meta­les y mine­ra­les cada vez más vita­les para la pro­duc­ción mun­dial que, en las pró­xi­mas dos déca­das, se espe­ra que se dis­pa­re su deman­da. Rusia cuen­ta con impor­tan­tes fuen­tes de una gran varie­dad de mine­ra­les crí­ti­cos que, según Esta­dos Uni­dos, serán cru­cia­les para el poder eco­nó­mi­co y polí­ti­co mun­dial en el siglo XXI.

Mine­ra­les crí­ti­cos y cre­ci­mien­to de las fuer­zas productivas

Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos impe­ria­lis­tas se encuen­tran en una lucha por los lla­ma­dos mine­ra­les y meta­les crí­ti­cos. Actual­men­te, Esta­dos Uni­dos tie­ne una lis­ta de cin­cuen­ta mine­ra­les que con­si­de­ra crí­ti­cos. Algu­nos, como el alu­mi­nio o el pla­tino, son rela­ti­va­men­te bien cono­ci­dos. Otros –como el neo­di­mio, una tie­rra rara, o el rodio, un miem­bro del gru­po de meta­les del pla­tino– ape­nas se cono­cen, aun­que son cada vez más vita­les para la eco­no­mía mundial.

El avan­ce de la indus­tria elec­tró­ni­ca y su inte­gra­ción en muchos otros pro­ce­sos de fabri­ca­ción y pro­duc­tos aca­ba­dos son el motor del cre­ci­mien­to de la impor­tan­cia de estos minerales.

Las indus­trias que antes se con­ce­bían como inde­pen­dien­tes de la elec­tró­ni­ca han impul­sa­do una nue­va deman­da de todo tipo de equi­pos digi­ta­les avan­za­dos y de alto ren­di­mien­to. Los coches, por ejem­plo, «tie­nen aho­ra más tec­no­lo­gía que los orde­na­do­res», según un infor­me de la empre­sa de logís­ti­ca DHL. La con­sul­to­ra McKin­sey pre­di­ce que la indus­tria de los semi­con­duc­to­res pasa­rá de 590.000 millo­nes de dóla­res en 2021 a más de un billón en 2030, y que los semi­con­duc­to­res para auto­mó­vi­les tri­pli­ca­rán su tama­ño, pasan­do de 50.000 a 150.000 millo­nes de dólares.

Los mine­ra­les crí­ti­cos son nece­sa­rios para esta explo­sión de apa­ra­tos de alta tec­no­lo­gía. Como escri­be la Aso­cia­ción de la Indus­tria de Semi­con­duc­to­res: «En muchos casos no hay alter­na­ti­vas cono­ci­das a estos mate­ria­les que satis­fa­gan nues­tras nece­si­da­des fun­cio­na­les y, por lo tan­to, un sumi­nis­tro segu­ro y con­ti­nuo de mate­ria­les crí­ti­cos es de vital impor­tan­cia para nues­tra indus­tria». Solo en la indus­tria de los semi­con­duc­to­res se des­ti­nan cada año unos 40.400 millo­nes de dóla­res en minerales.

Otra fuer­za cla­ve detrás de la pri­sa por con­tro­lar estos recur­sos es la tran­si­ción hacia las ener­gías reno­va­bles. Aun­que son insu­fi­cien­tes para los cam­bios drás­ti­cos que se nece­si­tan para hacer fren­te al cam­bio cli­má­ti­co, se ha ini­cia­do un aumen­to sus­tan­cial de la deman­da de tec­no­lo­gías reno­va­bles. El mer­ca­do de vehícu­los elec­tró­ni­cos (VE) y de alma­ce­na­mien­to de bate­rías va a cre­cer de for­ma explo­si­va, pasan­do de 185.000 millo­nes de dóla­res en 2021 a 980.000 millo­nes en 2028.

La Agen­cia Inter­na­cio­nal de la Ener­gía (AIE), que depen­de de la Orga­ni­za­ción para la Coope­ra­ción y el Desa­rro­llo Eco­nó­mi­cos (OCDE), publi­có en 2021 un infor­me titu­la­do The Role of Cri­ti­cal Mine­rals in Clean Energy Transitions (El papel de los mine­ra­les crí­ti­cos en las tran­si­cio­nes hacia la ener­gía lim­pia), en el que se hacían cui­da­do­sas esti­ma­cio­nes del futu­ro cre­ci­mien­to de la deman­da de una serie de mine­ra­les. La AIE seña­ló que, inclu­so en su esce­na­rio menos ambi­cio­so de desa­rro­llo sos­te­ni­ble, la deman­da mun­dial de litio se mul­ti­pli­ca­ría por 42 entre 2020 y 2040. En ese mis­mo perio­do, la agen­cia pre­vé que la deman­da mun­dial de gra­fi­to se mul­ti­pli­ca­ría por 25, la de cobal­to por 21, la de níquel por 19 y la de meta­les de tie­rras raras por siete.

Estas asom­bro­sas esti­ma­cio­nes son moti­vo de preo­cu­pa­ción para la OCDE y el orden geo­po­lí­ti­co lide­ra­do por Esta­dos Uni­dos que repre­sen­ta. Como decla­ró el año pasa­do Fatih Birol, direc­tor de la AIE, «los datos mues­tran un des­ajus­te inmi­nen­te entre las ambi­cio­nes cli­má­ti­cas refor­za­das del mun­do y la dis­po­ni­bi­li­dad de mine­ra­les crí­ti­cos que son esen­cia­les para rea­li­zar esas ambi­cio­nes». Este «des­ajus­te» tie­ne el poten­cial de hun­dir las eco­no­mías en el des­or­den y, lo que es más impor­tan­te, de limi­tar las ambi­cio­nes impe­ria­lis­tas de Esta­dos Unidos.

Esta­dos Uni­dos, Chi­na y los mine­ra­les críticos

Entre los cin­cuen­ta mine­ra­les crí­ti­cos cita­dos por el gobierno esta­dou­ni­den­se, lo que lla­ma la aten­ción es que ape­nas nin­guno de ellos se pro­du­ce prin­ci­pal­men­te en Esta­dos Uni­dos. Debi­do a una mez­cla de geo­lo­gía y eco­no­mía, Esta­dos Uni­dos solo pro­du­ce la mayor par­te de su sumi­nis­tro de cin­co de los cin­cuen­ta mine­ra­les de la lis­ta. Vein­ti­nue­ve de los cin­cuen­ta mine­ra­les son 100% impor­ta­dos, y cua­ren­ta lo son en un 75% o más.

Esta depen­den­cia de Esta­dos Uni­dos de los sumi­nis­tros extran­je­ros de mine­ra­les crí­ti­cos ha sido una fuen­te de pro­fun­da preo­cu­pa­ción den­tro de la cla­se diri­gen­te esta­dou­ni­den­se, espe­cial­men­te mien­tras se pre­pa­ra para una con­fron­ta­ción mili­tar con China.

En sep­tiem­bre de 2020, la admi­nis­tra­ción de Trump fir­mó la Orden Eje­cu­ti­va 13953, que decla­ra­ba una emer­gen­cia nacio­nal a la que se enfren­ta­ba Esta­dos Uni­dos en su ase­gu­ra­mien­to de mine­ra­les crí­ti­cos. La orden decla­ra­ba: «Estos mine­ra­les son indis­pen­sa­bles para nues­tro país», pero «actual­men­te care­ce­mos de la capa­ci­dad de pro­du­cir­los en for­ma pro­ce­sa­da en las can­ti­da­des que nece­si­ta­mos… Para 31 de los 35 mine­ra­les crí­ti­cos, Esta­dos Uni­dos impor­ta más de la mitad de su con­su­mo anual. Esta­dos Uni­dos no tie­ne pro­duc­ción nacio­nal para 14 de los mine­ra­les crí­ti­cos y depen­de com­ple­ta­men­te de las impor­ta­cio­nes para abas­te­cer su demanda».

Casi medio año des­pués, en febre­ro de 2021, la Admi­nis­tra­ción Biden fir­mó la Orden Eje­cu­ti­va (OE) 14017 para «refor­zar la resis­ten­cia de las cade­nas de sumi­nis­tro de Esta­dos Uni­dos». La orden se suma­ba a la EO 13953 de Trump, otor­gan­do juris­dic­ción al Depar­ta­men­to de Ener­gía para inves­ti­gar los ries­gos de la cade­na de sumi­nis­tro y ofre­cer recomendaciones.

Los resul­ta­dos del pri­mer año de esta orden se die­ron a cono­cer el 24 de febre­ro de 2022, el mis­mo día de la inva­sión rusa de Ucra­nia, en un Plan para revi­ta­li­zar la fabri­ca­ción esta­dou­ni­den­se y ase­gu­rar las cade­nas de sumi­nis­tro crí­ti­cas. Dos días antes, se cele­bró una reu­nión de pro­mo­ción de las medi­das en lo que res­pec­ta a los mine­ra­les crí­ti­cos. Asis­tió el jefe del sin­di­ca­to Uni­ted Steel­wor­kers, Tom Con­way, con quien Biden se reu­nió en pri­va­do para ase­gu­rar­se de que el sin­di­ca­to deten­dría una huel­ga nacio­nal de petró­leo y res­pal­da­ría la cam­pa­ña de gue­rra. Duran­te esta reu­nión, Biden decla­ró que su admi­nis­tra­ción había ayu­da­do a faci­li­tar miles de millo­nes de dóla­res de nue­vas inver­sio­nes en «mine­ra­les crí­ti­cos como el litio, el gra­fi­to, las tie­rras raras… que son muy nece­sa­rios para tan­tos pro­duc­tos estadounidenses».

El 31 de mar­zo de 2022, Biden invo­có la Ley de Pro­duc­ción de Defen­sa para garan­ti­zar un sumi­nis­tro «fia­ble» de estos mine­ra­les. Esta ley es una orden de tiem­po de gue­rra que data de la Gue­rra de Corea y que per­mi­te al gobierno, en nom­bre de la defen­sa nacio­nal, con­tro­lar y diri­gir la inver­sión privada.

La preo­cu­pa­ción del Esta­do esta­dou­ni­den­se no es sim­ple­men­te que no pro­duz­ca y con­tro­le estos recur­sos vita­les, sino que lo haga Chi­na, el prin­ci­pal obje­ti­vo de sus ambi­cio­nes geoestratégicas.

Chi­na domi­na el tra­ta­mien­to de mine­ra­les crí­ti­cos. Tam­bién desem­pe­ña un papel impor­tan­te en la extrac­ción (mine­ría) de muchos mine­ra­les. En cam­bio, Esta­dos Uni­dos no lide­ra ni la extrac­ción ni el tra­ta­mien­to de nin­guno de estos mine­ra­les prin­ci­pa­les. El ejem­plo más con­tun­den­te es el de las tie­rras raras. Este con­jun­to de 17 mine­ra­les, aho­ra vital para la indus­tria elec­tró­ni­ca y de defen­sa mun­dial, se pro­ce­sa casi exclu­si­va­men­te en Chi­na. Esta­dos Uni­dos pro­du­ce más del 10% de las tie­rras raras del mun­do, pero se ve eclip­sa­do por China.

Duran­te un tiem­po, Esta­dos Uni­dos se con­ten­tó con per­mi­tir que Chi­na domi­na­ra el pro­ce­sa­mien­to y, en menor medi­da, la extrac­ción de estos mine­ra­les. La extrac­ción y el pro­ce­sa­mien­to de meta­les y mine­ra­les es una de las par­tes más peli­gro­sas para el medio ambien­te de la indus­tria mun­dial. Hacer­lo de for­ma bara­ta supo­ne una con­ta­mi­na­ción desen­fre­na­da y unos resi­duos tóxi­cos que cons­ti­tu­yen un impor­tan­te pro­ble­ma para la salud huma­na. Chi­na ha ser­vi­do de taller de explo­ta­ción de la eco­no­mía capi­ta­lis­ta duran­te varias déca­das. Dado que las ope­ra­cio­nes pro­duc­ti­vas de las nacio­nes impe­ria­lis­tas se con­cen­tran en las inmen­sas ciu­da­des-fábri­ca de Chi­na, inclui­da la elec­tró­ni­ca, tenía sen­ti­do con­cen­trar allí el pro­ce­sa­mien­to eco­nó­mi­co glo­bal de mine­ra­les, inclui­dos sus residuos.

Sin embar­go, en los últi­mos quin­ce años, Esta­dos Uni­dos ha con­si­de­ra­do cada vez más a Chi­na como una ame­na­za exis­ten­cial para su hege­mo­nía mun­dial y ha reorien­ta­do su estra­te­gia mili­tar glo­bal para «con­te­ner», es decir, doblar y sub­yu­gar a Chi­na. La crea­ción de cade­nas de sumi­nis­tro com­pe­ti­ti­vas para estos mate­ria­les vita­les es una par­te cla­ve de este esfuerzo.

Bajo la admi­nis­tra­ción Oba­ma, se lle­vó a cabo una reorien­ta­ción masi­va de las fuer­zas arma­das esta­dou­ni­den­ses para cer­car a Chi­na y afir­mar el poder polí­ti­co y eco­nó­mi­co esta­dou­ni­den­se en la región de Asia-Pací­fi­co. En 2016, el enton­ces jefe del Esta­do Mayor del Ejér­ci­to, el gene­ral Mark A. Milley, obser­van­do una «Chi­na en ascen­so», decla­ró que en las pró­xi­mas déca­das una gue­rra entre Esta­dos Uni­dos y un adver­sa­rio impor­tan­te «está casi garan­ti­za­da». En mar­zo de 2021, el jefe salien­te del Man­do Indo-Pací­fi­co de Esta­dos Uni­dos, el almi­ran­te Phil David­son, advir­tió de la posi­bi­li­dad de una gue­rra con Chi­na den­tro de seis años. Ape­nas unos meses des­pués, en noviem­bre, el gene­ral Milley, actual jefe del Esta­do Mayor Con­jun­to, decla­ró que inclu­so podría pro­du­cir­se una gue­rra en los pró­xi­mos dos años.

No hace fal­ta mucha ima­gi­na­ción para con­si­de­rar cómo una gue­rra, que com­pren­de direc­ta­men­te el 40% de la eco­no­mía mun­dial y casi dos mil millo­nes de per­so­nas, podría con­ver­tir­se rápi­da­men­te en una ter­ce­ra gue­rra mun­dial de pro­por­cio­nes catastróficas.

Mien­tras el ejér­ci­to esta­dou­ni­den­se gas­ta billo­nes de dóla­res en la pre­pa­ra­ción de este con­flic­to, se preo­cu­pa espe­cial­men­te por la cues­tión de las tie­rras raras y otros mine­ra­les crí­ti­cos que son vita­les para la eco­no­mía gene­ral, así como para el arma­men­to sofis­ti­ca­do. La estra­te­gia gene­ral del impe­ria­lis­mo esta­dou­ni­den­se para dete­ner el ascen­so de Chi­na y some­ter su vas­to mer­ca­do interno al capi­tal finan­cie­ro esta­dou­ni­den­se, pien­sa el Pen­tá­gono, no ten­drá éxi­to sin cade­nas de sumi­nis­tro más amplias y mejor pro­te­gi­das para estos mine­ra­les crí­ti­cos. Esta­dos Uni­dos tie­ne una gran influen­cia sobre Chi­na en lo que res­pec­ta a las impor­ta­cio­nes de petró­leo, pero Chi­na tie­ne influen­cia sobre Esta­dos Uni­dos en lo que res­pec­ta a los mine­ra­les críticos.

Como se dijo en la con­fe­ren­cia de pren­sa de la Casa Blan­ca del 31 de mar­zo, en la que se anun­ció el uso de la Ley de Pro­tec­ción de la Defen­sa para ase­gu­rar los mine­ra­les crí­ti­cos, «Esta­dos Uni­dos depen­de de fuen­tes extran­je­ras poco fia­bles para muchos de los mate­ria­les estra­té­gi­cos y crí­ti­cos nece­sa­rios para la tran­si­ción a la ener­gía lim­pia, como el litio, el níquel, el cobal­to, el gra­fi­to y el man­ga­ne­so para las bate­rías de gran capa­ci­dad… Hemos teni­do que impor­tar una par­te impor­tan­te de ellos –cer­ca del 100% de las impor­ta­cio­nes– de otros paí­ses, espe­cial­men­te de China».

La pren­sa euro­pea ha expre­sa­do un sen­ti­mien­to simi­lar, con un artícu­lo del Tele­graph en el que se afir­ma que «el domi­nio de Chi­na sobre los mine­ra­les crí­ti­cos pue­de ser tan peli­gro­so para Euro­pa como el arma ener­gé­ti­ca de Rusia… Euro­pa se ha des­per­ta­do muy tar­de a la lucha mun­dial por los mate­ria­les críticos».

Los mine­ra­les crí­ti­cos de Rusia

La pro­fun­da nece­si­dad del capi­tal finan­cie­ro esta­dou­ni­den­se de domi­nar las fuen­tes actua­les y futu­ras de mine­ra­les crí­ti­cos, así como el des­pro­por­cio­na­do con­trol de Chi­na sobre ellos, cons­ti­tu­ye una par­te impor­tan­te del telón de fon­do del impul­so de la gue­rra con­tra Rusia.

Aun­que Rusia no es el pro­vee­dor exclu­si­vo de nin­gún mine­ral crí­ti­co impor­tan­te, el aná­li­sis que sigue deta­lla cómo desem­pe­ña un papel prin­ci­pal en la pro­duc­ción de una varie­dad de mine­ra­les cla­ve, y posee una par­te impor­tan­te de las reser­vas mun­dia­les. Para enten­der el impul­so más amplio de Esta­dos Uni­dos para domi­nar Eura­sia y sub­yu­gar a Rusia, no se pue­de pasar por alto el papel de estos recur­sos clave.

Níquel

Rusia es uno de los mayo­res extrac­to­res de níquel del mun­do. Sue­le ocu­par el ter­cer o cuar­to lugar, tras Indo­ne­sia, Fili­pi­nas y casi empa­tan­do con Sudáfrica.

En el mun­do se extraen casi 2,5 millo­nes de tone­la­das de níquel al año. El mayor uso de este metal crí­ti­co es el ace­ro. La pro­duc­ción de ace­ro inoxi­da­ble requie­re la infu­sión del ace­ro con otros ele­men­tos para crear una alea­ción. El lla­ma­do níquel de cla­se uno, la for­ma más pura de níquel, hace que el ace­ro sea más fuer­te y duro, espe­cial­men­te a bajas tem­pe­ra­tu­ras. Tam­bién pro­por­cio­na resis­ten­cia al calor y a la oxidación.

Dos ter­ce­ras par­tes de la pro­duc­ción de níquel se des­ti­nan al ace­ro inoxi­da­ble, que a su vez se uti­li­za en la cons­truc­ción, los bar­cos, algu­nos coches, en la indus­tria médi­ca (para una gran varie­dad de ins­tru­men­tos), en la ener­gía y la indus­tria (sobre todo cuan­do se requie­re un alma­ce­na­mien­to lige­ro y resis­ten­te a la corro­sión), así como en los uten­si­lios de coci­na. El níquel tam­bién for­ma una varie­dad de alea­cio­nes más sofis­ti­ca­das que se uti­li­zan en la pro­duc­ción de palas de tur­bi­na (para moto­res a reac­ción, la indus­tria naval y cen­tra­les eléc­tri­cas), elec­tró­ni­ca (orde­na­do­res por­tá­ti­les, telé­fo­nos, cáma­ras digi­ta­les) y herra­mien­tas de medi­ción de alta precisión.

La AIE pre­di­ce que la pro­duc­ción mun­dial de níquel debe mul­ti­pli­car­se por 19 en los pró­xi­mos 18 años para cum­plir su Esce­na­rio de Desa­rro­llo Sos­te­ni­ble (SDS), una mul­ti­pli­ca­ción asom­bro­sa de la pro­duc­ción actual. El pol­vo de sul­fa­to de níquel es un com­po­nen­te cla­ve de las bate­rías de iones de litio, for­man­do la par­te prin­ci­pal del cáto­do de la batería.

El papel de Rusia en la pro­duc­ción mun­dial de níquel se refle­ja en la subi­da de su pre­cio tras el esta­lli­do de la gue­rra. El níquel coti­za­ba a menos de 20.000 dóla­res por tone­la­da en 2021. Aho­ra, está a poco menos de 30.000 dóla­res por tone­la­da. En las pri­me­ras sema­nas de la gue­rra el pre­cio aumen­tó bre­ve­men­te un 100%. Rusia tie­ne 6,9 millo­nes de tone­la­das de reser­vas de níquel, o el sie­te por cien­to del total mun­dial. Rusia es el cuar­to país con más reservas.

Prác­ti­ca­men­te toda la pro­duc­ción rusa se lle­va a cabo en la región del círcu­lo polar árti­co, bajo la com­pa­ñía Nor­nic­kel, la mayor empre­sa meta­lúr­gi­ca de Rusia (sin con­tar el hie­rro y el ace­ro). Nor­nic­kel sue­le ser una de las dos prin­ci­pa­les empre­sas pro­duc­to­ras de níquel del mun­do. La divi­sión de Kola de Nor­nic­kel, su prin­ci­pal fuen­te de pro­duc­ción, está situa­da cer­ca de la fron­te­ra con Fin­lan­dia en el círcu­lo polar árti­co, una fron­te­ra que podría mili­ta­ri­zar­se rápi­da­men­te tras la soli­ci­tud de Fin­lan­dia de ingre­sar en la OTAN. La región es tam­bién fuen­te de una impor­tan­te pro­duc­ción de cobre y paladio.

La cali­dad del níquel ruso tam­bién es dig­na de men­ción. Aun­que Rusia solo pro­du­ce el 10% del níquel mun­dial, pro­du­ce el 20% de su níquel de cla­se uno –la for­ma refi­na­da más valio­sa uti­li­za­da en la pro­duc­ción de ace­ro y alea­cio­nes avan­za­das– debi­do a las reser­vas de mayor cali­dad que se encuen­tran en Rusia.

Meta­les del gru­po del pla­tino (MGP)

Rusia es uno de los prin­ci­pa­les pro­duc­to­res de meta­les del gru­po del pla­tino (MGP). Los MGP inclu­yen seis meta­les que tie­nen pro­pie­da­des quí­mi­cas y físi­cas simi­la­res y que, ade­más, sue­len encon­trar­se jun­tos en depó­si­tos mine­ra­les. Aun­que son dis­tin­tos del níquel, los MGP se encuen­tran en el mis­mo mine­ral y a veces se extraen con­jun­ta­men­te. Los tres más impor­tan­tes son el pala­dio, el pla­tino y el rodio. Los otros son el osmio, el iri­dio y el rute­nio. El 25% de los pro­duc­tos manu­fac­tu­ra­dos con­tie­nen MGP o los nece­si­tan en el pro­ce­so de fabri­ca­ción, según la con­sul­to­ra Agiboo.

Rusia está apro­xi­ma­da­men­te empa­ta­da con Sudá­fri­ca como prin­ci­pal pro­duc­tor de pala­dio. Un infor­me de la Uni­ver­si­dad de Colum­bia sobre mine­ra­les crí­ti­cos seña­la, sin embar­go, que el sumi­nis­tro suda­fri­cano de pala­dio ha esta­do «aso­la­do por huel­gas duran­te la últi­ma déca­da», lo que lo hace menos fia­ble. El mun­do pro­du­jo apro­xi­ma­da­men­te 210.000 kilo­gra­mos de pala­dio en 2019, según el Ser­vi­cio Geo­ló­gi­co de Esta­dos Uni­dos. Rusia pro­du­jo el 40 por ciento.

Al igual que en la pro­duc­ción de níquel, la extrac­ción rusa de este mine­ral crí­ti­co se cen­tra en Nor­nic­kel, que es el mayor pro­duc­tor pri­va­do de pala­dio del mun­do. La pro­duc­ción está domi­na­da por dos minas espe­cí­fi­cas de la empre­sa, Okt­yabrsky y Taimyrsky, ambas situa­das en el círcu­lo polar árti­co, en el extre­mo nor­te de Sibe­ria. Las dos minas son tan impor­tan­tes que una inun­da­ción que las afec­tó el año pasa­do para­li­zó una quin­ta par­te del sumi­nis­tro mun­dial de pala­dio. Ambas minas pro­du­cen rodio y pla­tino como par­te del mis­mo pro­ce­so gene­ral de extracción.

El pre­cio del pala­dio se ha dis­pa­ra­do en los últi­mos años. Antes de 2019, el pre­cio ron­da­ba los 30.000 dóla­res por kilo. En los últi­mos dos años ha cre­ci­do has­ta una media de unos 75.000 dóla­res por kilo­gra­mo. Al prin­ci­pio de la gue­rra, superó bre­ve­men­te los 100.000 dóla­res por kilo­gra­mo cuan­do los comer­cian­tes de mate­rias pri­mas reac­cio­na­ron a la inva­sión de Rusia en Ucrania.

El uso cen­tral del pala­dio es como cata­li­za­dor. La mitad del sumi­nis­tro mun­dial de pala­dio y pla­tino se uti­li­za para los con­ver­ti­do­res cata­lí­ti­cos. Los con­ver­ti­do­res cata­lí­ti­cos trans­for­man los gases de com­bus­tión tóxi­cos de los coches (monó­xi­do de car­bono, dió­xi­do de nitró­geno) y otros vehícu­los en dió­xi­do de car­bono y agua. Se encuen­tran en prác­ti­ca­men­te todos los vehícu­los moder­nos y son esen­cia­les para redu­cir la con­ta­mi­na­ción. Los otros dos prin­ci­pa­les MGP, el pla­tino y el rodio, tam­bién se uti­li­zan para el mis­mo fin. Las nor­ma­ti­vas más estric­tas sobre los gases de esca­pe exi­gen mayo­res can­ti­da­des de estos MGP.

El rodio ha expe­ri­men­ta­do un aumen­to de pre­cio aún mayor en los últi­mos años. El rodio pasó de 2.500 dóla­res por onza a prin­ci­pios de 2019 a 23.890 dóla­res por onza en 2021 (tras el sus­to de las inun­da­cio­nes de Okt­yabrsky y Taimyrsky en Rusia). Aho­ra está más cer­ca de los 17.000 dóla­res la onza, unas sie­te veces su pre­cio de hace unos años.

La subi­da del pre­cio del rodio y el pala­dio es tan fuer­te que ha pro­vo­ca­do un aumen­to masi­vo de los robos de cata­li­za­do­res. Según el esta­do nor­te­ame­ri­cano de Colo­ra­do, los robos de con­ver­ti­do­res cata­lí­ti­cos en el esta­do aumen­ta­ron más del 5.000% entre 2019 y 2021. Rusia es el segun­do pro­duc­tor mun­dial de rodio y pla­tino. Sin embar­go, a dife­ren­cia de lo que ocu­rre con el pala­dio, Sudá­fri­ca está sus­tan­cial­men­te por delan­te de Rusia en su pro­duc­ción debi­do a las mayo­res reser­vas sudafricanas.

Más allá de los con­ver­ti­do­res cata­lí­ti­cos, los MGP se uti­li­zan en prác­ti­ca­men­te toda la elec­tró­ni­ca y en una amplia varie­dad de otros dis­po­si­ti­vos e indus­trias. Aun­que se uti­li­zan en peque­ñas can­ti­da­des, su omni­pre­sen­cia en la elec­tró­ni­ca pro­vo­ca una fuer­te deman­da. Cua­tro de los MGP se uti­li­zan para reves­tir los elec­tro­dos, lo que los hace esen­cia­les para la indus­tria elec­tró­ni­ca. El pla­tino y el rute­nio son nece­sa­rios para el com­po­nen­te mag­né­ti­co de las uni­da­des de dis­co duro, que siguen cons­ti­tu­yen­do la mayor par­te del alma­ce­na­mien­to elec­tró­ni­co mundial.

El pla­tino tam­bién se uti­li­za en los cables de fibra ópti­ca y en las tur­bi­nas de los avio­nes (recu­brien­do las palas para pro­te­ger­las de la corro­sión). La indus­tria médi­ca requie­re MGP. Por ejem­plo, el pala­dio se uti­li­za en las coro­nas den­ta­les y los MGP se emplean gene­ral­men­te en los medi­ca­men­tos de qui­mio­te­ra­pia y en la radio­te­ra­pia. Otros usos de los MGP son el hidro­cra­queo del petró­leo, los sen­so­res, el tra­ta­mien­to del agua, los mar­ca­pa­sos y des­fi­bri­la­do­res, la joye­ría, las pan­ta­llas LCD, las pilas de com­bus­ti­ble y los cri­so­les indus­tria­les de alta gama en la indus­tria metalúrgica.

Mine­ra­les de tie­rras raras

En la actua­li­dad, Chi­na domi­na la pro­duc­ción y el pro­ce­sa­mien­to mun­dial de mine­ra­les de tie­rras raras. Los ele­men­tos de tie­rras raras (ETR) son un con­jun­to de 17 mine­ra­les dife­ren­tes cada vez más impor­tan­tes para la pro­duc­ción de elec­tró­ni­ca avan­za­da. No son raros en tér­mi­nos abso­lu­tos, pero sí es raro encon­trar­los en una con­cen­tra­ción sufi­cien­te para que su extrac­ción resul­te económica.

Divi­di­dos nor­mal­men­te entre los ETR pesa­dos y los lige­ros, estos mine­ra­les se encuen­tran com­bi­na­dos entre sí. Chi­na extrae el 60% y pro­ce­sa cer­ca del 90% de las tie­rras raras. Su apli­ca­ción común en la elec­tró­ni­ca avan­za­da, inclui­do el hard­wa­re mili­tar, ha lle­va­do a la cla­se diri­gen­te esta­dou­ni­den­se a dar la voz de alar­ma ante la pro­pie­dad de Chi­na sobre la cade­na de valor de las tie­rras raras. En 2022, la admi­nis­tra­ción Biden anun­ció una impor­tan­te ini­cia­ti­va para esti­mu­lar la inver­sión de miles de millo­nes de dóla­res en la pro­duc­ción y el pro­ce­sa­mien­to nacio­nal de las tie­rras raras.

Rusia toda­vía no cons­ti­tu­ye una par­te sus­tan­cial de la cade­na de pro­ce­sa­mien­to o pro­duc­ción de ETR. Sin embar­go, cuen­ta con impor­tan­tes reser­vas que, si se explo­tan, podrían con­tri­buir a la pro­duc­ción mun­dial de ETR. Rusia cuen­ta con apro­xi­ma­da­men­te el 10% de las reser­vas mun­dia­les de ETR, lo que la sitúa en el cuar­to lugar des­pués de Chi­na, Viet­nam y Bra­sil. Los ETR se uti­li­zan en los moto­res de los coches eléc­tri­cos, en la elec­tró­ni­ca por­tá­til, en los ima­nes (fre­cuen­te­men­te nece­sa­rios para la elec­tró­ni­ca), en los gene­ra­do­res de las tur­bi­nas eóli­cas y en el mate­rial mili­tar. Por ejem­plo, se cree que un sub­ma­rino nuclear de cla­se Vir­gi­nia nece­si­ta 4,2 tone­la­das de tie­rras raras, y un avión de com­ba­te F‑35 requie­re 427 kg.

Los cli­mas extre­mos de los depó­si­tos de ETR de Rusia, la tec­no­lo­gía reque­ri­da para pro­ce­sar ETR y la alta inten­si­dad de capi­tal de los pro­yec­tos de ETR han prohi­bi­do, has­ta aho­ra, el desa­rro­llo de ETR de Rusia. Un impor­tan­te con­sul­tor de inves­ti­ga­ción de Deloit­te, Dimitry Kasat­kin, dijo a S&P Glo­bal Mar­ket Inte­lli­gen­ce en 2019 que «Rusia reque­ri­rá tiem­po y con­di­cio­nes exter­nas favo­ra­bles, como bajos ries­gos geo­po­lí­ti­cos y eco­nó­mi­cos», para desa­rro­llar su poten­cial de ETR. Sin embar­go, la rup­tu­ra de Rusia en Esta­dos más peque­ños con un estre­cho con­trol eco­nó­mi­co por par­te de Esta­dos Uni­dos y otras nacio­nes impe­ria­lis­tas podría pro­por­cio­nar esa inver­sión y el «bajo ries­go geo­po­lí­ti­co y eco­nó­mi­co» nece­sa­rio para desa­rro­llar esos pro­yec­tos de ETR.

Nio­bio

El nio­bio, cuyo núme­ro ató­mi­co es el 41 en la tabla de ele­men­tos, es otro mine­ral crí­ti­co del que Rusia está dota­da. Su uso prin­ci­pal es como alea­ción para refor­zar impor­tan­tes estruc­tu­ras. Una peque­ña can­ti­dad –el 0,1% del pro­duc­to final– pue­de aña­dir­se al ace­ro para aumen­tar su resis­ten­cia. Este ace­ro espe­cial pue­de uti­li­zar­se en tube­rías de gas y otros pro­yec­tos de infra­es­truc­tu­ras crí­ti­cas. El nio­bio tam­bién se uti­li­za para crear las lla­ma­das super­alea­cio­nes –alea­cio­nes de altí­si­mo ren­di­mien­to que van más allá del mejor ace­ro– para su uso en moto­res de cohe­tes. En su for­ma de ferro­nio­bio (uti­li­za­do para el ace­ro), el mer­ca­do del nio­bio se dupli­ca­rá entre 2015 y 2025.

La pro­duc­ción de nio­bio está domi­na­da por Bra­sil, que pro­du­ce 66 de las apro­xi­ma­da­men­te 75 mil tone­la­das anua­les. Sin embar­go, el año pasa­do, Poly­me­tal, el mayor pro­duc­tor ruso de oro y pla­ta, anun­ció que el pro­yec­to mine­ro Tom­tor, en el extre­mo orien­tal de Rusia, aña­di­ría 700.000 tone­la­das de óxi­do de nio­bio a las reser­vas mun­dia­les. Esto supo­ne unas cua­tro veces la can­ti­dad de reser­vas que con­tie­ne Esta­dos Uni­dos, aun­que está muy lejos de los 16 millo­nes de tone­la­das de reser­vas pro­ba­das de Brasil.

Tom­tor ya es cono­ci­do por sus enor­mes reser­vas de fos­fa­to, uno de los tres prin­ci­pa­les fer­ti­li­zan­tes uti­li­za­dos en la agri­cul­tu­ra. La mina de Tom­tor es tam­bién la sede de las reser­vas de ETR más impor­tan­tes de Rusia. Poly­me­tal afir­ma que la mina es el ter­cer mayor yaci­mien­to indi­vi­dual de mine­ra­les de tie­rras raras, des­pués del mon­te Weld, en Aus­tra­lia Occi­den­tal, y el inex­plo­ra­do Kva­nef­jeld, en Groen­lan­dia, que se espe­ra con­ver­tir en esta déca­da en un impor­tan­te lugar de extrac­ción de ETR.

Cobal­to

La pro­duc­ción mun­dial de cobal­to está domi­na­da por la Repú­bli­ca Demo­crá­ti­ca del Con­go (RDC), que pro­du­ce el 70%. La pro­duc­ción de cobal­to de la RDC es cono­ci­da por su depen­den­cia del tra­ba­jo infan­til escla­vo. Hace poco más de dos años, el gru­po Inter­na­tio­nal Rights Advo­ca­tes deman­dó a Apple, Alpha­bet, Dell, Micro­soft y Tes­la ale­gan­do que las empre­sas eran cóm­pli­ces de la muer­te de 14 niños mine­ros con­go­le­ños. El inci­den­te es solo la pun­ta del ice­berg de las atro­ci­da­des que se come­ten para pro­du­cir esta sustancia.

Al igual que los ETR, el cobal­to es esen­cial para muchos dis­po­si­ti­vos elec­tró­ni­cos en peque­ñas can­ti­da­des. El cobal­to es espe­cial­men­te impor­tan­te para la tran­si­ción hacia las ener­gías reno­va­bles. La AIE sugie­re que la pro­duc­ción de cobal­to debe aumen­tar un 21% en su Esce­na­rio de Desa­rro­llo Sos­te­ni­ble (SDS).

Rusia es el segun­do país pro­duc­tor de cobal­to. Pro­du­jo unas 6.100 tone­la­das, o el cua­tro por cien­to de la cuo­ta mun­dial, en 2019. Aun­que está muy por detrás del impo­nen­te papel de la RDC, Rusia ha decla­ra­do pre­via­men­te sus pla­nes de aumen­tar su pro­duc­ción en otras 2.000 tone­la­das al año, ele­van­do su cuo­ta de pro­duc­ción mun­dial al ocho por cien­to este año. Algu­nas de estas reser­vas se encuen­tran en el fon­do marino de la cos­ta rusa del Pací­fi­co, al nor­te de Japón.

Gra­fi­to

Rusia es el sex­to pro­duc­tor mun­dial de gra­fi­to. Se espe­ra que el gra­fi­to, des­pués del litio, sea el que más aumen­te duran­te la tran­si­ción a las ener­gías renovables.

El gra­fi­to se uti­li­za en diver­sas indus­trias. Como es alta­men­te con­duc­tor, se uti­li­za con fre­cuen­cia en pane­les sola­res, elec­tro­dos y bate­rías. El gra­fi­to no es tan raro ni tan caro como los otros mine­ra­les y pro­duc­tos quí­mi­cos men­cio­na­dos ante­rior­men­te. Su pro­duc­ción tam­bién está más repar­ti­da geo­grá­fi­ca­men­te, ya que la sus­tan­cia –una for­ma cris­ta­li­na del car­bono, uti­li­za­da habi­tual­men­te en los lápi­ces– es rela­ti­va­men­te abun­dan­te en todo el mundo.

Sin embar­go, se extrae prin­ci­pal­men­te de Chi­na (650.000 tone­la­das), lo que gene­ra un pro­fun­do males­tar en la cla­se diri­gen­te esta­dou­ni­den­se. Los siguien­tes mayo­res pro­duc­to­res son Mozam­bi­que (120.000 tone­la­das), Bra­sil (95.000), Mada­gas­car (47.000), India (34.000), Rusia (24.000) y Ucra­nia (19.000).

Sin embar­go, Rusia está inten­tan­do aumen­tar drás­ti­ca­men­te su pro­duc­ción. Cuen­ta con dos gran­des empre­sas, Dal­graphi­te y Ural­graphi­te, que pre­ten­den aumen­tar su pro­duc­ción ante el auge de la deman­da de bate­rías para vehícu­los eléc­tri­cos que uti­li­zan gra­fi­to en gran­des cantidades.

Litio

Aun­que Rusia no es un pro­duc­tor impor­tan­te de litio, la región orien­tal de Ucra­nia, pre­do­mi­nan­te­men­te rusa, cuen­ta con impor­tan­tes reser­vas. El litio es el ingre­dien­te cla­ve de las bate­rías de iones de litio que se uti­li­zan en coches eléc­tri­cos, telé­fo­nos móvi­les, orde­na­do­res por­tá­ti­les y otros apa­ra­tos elec­tró­ni­cos. Un Tes­la tie­ne una can­ti­dad de litio equi­va­len­te en peso a una bola de bolos.

Un docu­men­to de 2022 de la Aca­de­mia Nacio­nal de Cien­cias de Ucra­nia suge­ría que Ucra­nia tenía unas 500.000 tone­la­das de litio que podrían extraer­se de for­ma ren­ta­ble solo en su región orien­tal. Aun­que las reser­vas son esti­ma­cio­nes que a menu­do se reeva­lúan una vez que comien­za la pro­duc­ción, esto con­ver­ti­ría a Ucra­nia en el quin­to mayor posee­dor de reser­vas de litio del mun­do, des­pués de Chi­le, Aus­tra­lia, Argen­ti­na y China.

En noviem­bre de 2021, una empre­sa de pro­pie­dad aus­tra­lia­na lla­ma­da Euro­pean Lithium anun­ció que había acor­da­do la com­pra de una empre­sa petro­le­ra ucra­nia­na, Petro Con­sul­ting, que había ini­cia­do el pro­ce­so de obten­ción de per­mi­sos para explo­rar y poten­cial­men­te extraer de dos de los mayo­res depó­si­tos de litio de Ucra­nia. Dado que muchos de estos yaci­mien­tos se encuen­tran en el dispu­tado este de Ucra­nia, don­de el gobierno ucra­niano ha esta­do libran­do una gue­rra civil con­tra los sepa­ra­tis­tas rusos, la for­ma en que se desa­rro­llen estas reser­vas está liga­da al des­tino de la gue­rra actual. Sin embar­go, el anun­cio de la empre­sa seña­la­ba que estas reser­vas aún se con­si­de­ran de natu­ra­le­za «con­cep­tual» y que se requie­re una mayor explo­ra­ción para eva­luar su potencial.

Otros mine­ra­les crí­ti­cos importantes

Rusia es el ter­cer pro­duc­tor de escan­dio, un mine­ral que a veces se cla­si­fi­ca como par­te de las tie­rras raras. El escan­dio se uti­li­za prin­ci­pal­men­te en la pro­duc­ción de alea­cio­nes super­li­ge­ras para artícu­los metá­li­cos de alto rendimiento.

Según un infor­me de la Uni­ver­si­dad de Colum­bia, el escan­dio «se uti­li­za mucho en los sec­to­res aero­es­pa­cial y de defen­sa», con­cre­ta­men­te en su for­ma de alea­ción de alu­mi­nio y escan­dio. Los equi­pos depor­ti­vos de alto ren­di­mien­to tam­bién uti­li­zan esta alea­ción. Estas alea­cio­nes solo con­tie­nen un por­cen­ta­je muy peque­ño de escan­dio, pero es sufi­cien­te para refor­zar el mate­rial de for­ma sig­ni­fi­ca­ti­va. Por ejem­plo, solo se pro­du­cen entre 15 y 25 tone­la­das al año en todo el mundo.

Según el Ser­vi­cio Geo­ló­gi­co de Esta­dos Uni­dos, Rusia ha esta­do ave­ri­guan­do si pue­de fabri­car escan­dio de for­ma efi­caz como sub­pro­duc­to del refi­na­do de alú­mi­na en los Mon­tes Ura­les, lo que podría aumen­tar con­si­de­ra­ble­men­te su producción.

Rusia es el ter­cer pro­duc­tor de espon­ja de tita­nio. El tita­nio se pro­du­ce de dos mane­ras, como espon­ja para su uso en la meta­lur­gia o como pig­men­to. Si bien Rusia no desem­pe­ña un papel des­ta­ca­do en la pro­duc­ción de pig­men­tos de tita­nio, que está geo­grá­fi­ca­men­te dis­per­sa, sí desem­pe­ña un papel impor­tan­te en la pro­duc­ción de espon­ja de mayor valor. Tras la inva­sión rusa de Ucra­nia, Boeing anun­ció que deja­ría de com­prar tita­nio ruso para sus aviones.

Rusia pro­du­ce alre­de­dor del 6% del alu­mi­nio mun­dial. Tes­la ha sido un impor­tan­te clien­te de este alu­mi­nio, pro­du­ci­do prin­ci­pal­men­te por la cor­po­ra­ción RusAl. Gran par­te de las ope­ra­cio­nes de RusAl se basan en la impor­ta­ción de bau­xi­ta y alú­mi­na de Aus­tra­lia, don­de se extrae. El pro­ce­so de refi­na­do, como el de otros mine­ra­les, es extre­ma­da­men­te tóxi­co y requie­re fábricas

Rusia es uno de los prin­ci­pa­les pro­duc­to­res de poli­si­li­cio. El poli­si­li­cio es la for­ma más refi­na­da del sili­cio, que se uti­li­za en las célu­las foto­vol­tai­cas, o pane­les sola­res. El poli­si­li­cio es más bien el resul­ta­do de la trans­for­ma­ción del mine­ral de sili­cio, por lo que no es espe­cial­men­te raro. Chi­na domi­na más del 80% del sumi­nis­tro de poli­si­li­cio. Sin embar­go, ante­rior­men­te, has­ta 2009, Rusia era el líder. Varios pro­yec­tos, inclui­do uno de la empre­sa rusa Nitol Solar, han fra­ca­sa­do debi­do a la vola­ti­li­dad de los pre­cios y a la insu­fi­cien­cia de capi­tal, pero con inver­sio­nes Rusia podría aumen­tar la pro­duc­ción. El pre­cio se ha tri­pli­ca­do des­de 2019 debi­do al auge del uso de la ener­gía solar.

Con­clu­sio­nes

En el pre­fa­cio de A Quar­ter Cen­tury of War: The US Dri­ve for Glo­bal Hege­mony 1990 – 2016 (Un cuar­to de siglo de gue­rra: el impul­so de Esta­dos Uni­dos hacia la hege­mo­nía mun­dial), el pre­si­den­te del con­se­jo edi­to­rial inter­na­cio­nal del WSWS, David North, escribió

La exis­ten­cia de la Unión Sovié­ti­ca y de un régi­men anti­ca­pi­ta­lis­ta en Chi­na pri­vó a Esta­dos Uni­dos de la posi­bi­li­dad de acce­der y explo­tar sin res­tric­cio­nes la mano de obra, las mate­rias pri­mas y los mer­ca­dos poten­cia­les de una gran par­te del glo­bo, espe­cial­men­te de la masa terres­tre euro­asiá­ti­ca. Obli­gó a Esta­dos Uni­dos a tran­si­gir, en mayor medi­da de lo que hubie­ra pre­fe­ri­do, en las nego­cia­cio­nes sobre cues­tio­nes eco­nó­mi­cas y estra­té­gi­cas con sus prin­ci­pa­les alia­dos en Euro­pa y Asia, así como con paí­ses más peque­ños que apro­ve­cha­ron las opor­tu­ni­da­des tác­ti­cas que ofre­cía la Gue­rra Fría entre Esta­dos Uni­dos y la Unión Soviética.

La diso­lu­ción de la Unión Sovié­ti­ca en diciem­bre de 1991, com­bi­na­da con la res­tau­ra­ción del capi­ta­lis­mo en Chi­na tras la masa­cre de la Pla­za de Tia­nan­men de junio de 1989, fue vis­ta por la cla­se domi­nan­te esta­dou­ni­den­se como una opor­tu­ni­dad para repu­diar los com­pro­mi­sos de la era pos­te­rior a la Segun­da Gue­rra Mun­dial, y para lle­var a cabo una rees­truc­tu­ra­ción de la geo­po­lí­ti­ca mun­dial, con el obje­ti­vo de esta­ble­cer la hege­mo­nía de Esta­dos Unidos.

La esca­la­da béli­ca entre la OTAN y Rusia es el resul­ta­do devas­ta­dor de este pro­ce­so. En la actua­li­dad, los estra­te­gas mili­ta­res y polí­ti­cos tie­nen los ojos pues­tos en un resul­ta­do: el des­mem­bra­mien­to total de Rusia.

Anders Östlund, miem­bro del Cen­tro de Aná­li­sis de Polí­ti­cas Euro­peas, finan­cia­do por el Depar­ta­men­to de Esta­do de Esta­dos Uni­dos, y resi­den­te en Kiev, escri­bió: «La gue­rra de Rusia con­tra Ucra­nia ter­mi­na­rá con la rup­tu­ra de la Fede­ra­ción Rusa. Será sus­ti­tui­da por peque­ñas repú­bli­cas des­mi­li­ta­ri­za­das y sin poder con la neu­tra­li­dad escri­ta en sus cons­ti­tu­cio­nes». La visión de Östlund de una serie de Esta­dos des­mem­bra­dos y «sin poder» es una ven­ta­na a las ambi­cio­nes gene­ra­les de Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos euro­peos en Rusia.

En medio del increí­ble desa­rro­llo de la elec­tró­ni­ca avan­za­da y las tec­no­lo­gías de ener­gía reno­va­ble, se espe­ra que los mine­ra­les crí­ti­cos estén en auge en las pró­xi­mas déca­das. Rusia es una de las prin­ci­pa­les fuen­tes de estos mate­ria­les. En el futu­ro podría desem­pe­ñar un papel aún más impor­tan­te si se rea­li­zan inver­sio­nes suficientes.

La rup­tu­ra de Rusia y su domi­na­ción por el capi­tal esta­dou­ni­den­se sería un pel­da­ño estra­té­gi­co en los esfuer­zos de la cla­se domi­nan­te esta­dou­ni­den­se por impo­ner un «nue­vo siglo ame­ri­cano» median­te la subor­di­na­ción de Chi­na y Eura­sia en gene­ral a sus obje­ti­vos. Los recur­sos jue­gan un papel impor­tan­te. En medio de la per­ma­nen­te nece­si­dad de petró­leo y gas natu­ral, así como de la cre­cien­te nece­si­dad de mine­ra­les crí­ti­cos, Rusia es vis­ta como una masa terres­tre vital con una vas­ta gama de riquezas.

El deber de los socia­lis­tas es opo­ner­se a estos pro­ce­di­mien­tos reac­cio­na­rios. La lucha por la hege­mo­nía y los recur­sos de Esta­dos Uni­dos, su inten­to de com­pen­sar su decli­ve eco­nó­mi­co de varias déca­das, ame­na­zan con una catás­tro­fe para la cla­se obre­ra internacional.

Pero, como expli­có el WSWS en su cele­bra­ción del Pri­me­ro de Mayo de 2022, «las con­tra­dic­cio­nes que ame­na­zan la gue­rra mun­dial tam­bién crean las con­di­cio­nes para la revo­lu­ción socia­lis­ta mun­dial». El reto al que se enfren­ta la cla­se obre­ra es este: for­ta­le­cer y ace­le­rar las ten­den­cias obje­ti­vas que con­du­cen a la revo­lu­ción, al tiem­po que se soca­van y debi­li­tan las que con­du­cen a la gue­rra mun­dial». Estas son las tareas de los Par­ti­dos Socia­lis­tas de la Igual­dad en todo el mundo.

Gabriel Black

27 de mayo de 2022

Fuen­te: https://​www​.wsws​.org/​e​n​/​a​r​t​i​c​l​e​s​/​2​0​2​2​/​0​5​/​2​8​/​m​i​n​e​-​m​2​8​.​h​tml

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