Vene­zue­la. Entre­vis­ta con Cami­lla Fabi Saab: «Libe­ren a Alex Saab, un hom­bre bueno que fue víc­ti­ma del bloqueo»

Por Geral­di­na Colot­ti, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 20 de noviem­bre de 2021.

“Lo expli­ca­ré de una mane­ra colo­quial y sen­ci­lla.. Esta­dos Uni­dos odia al Socia­lis­mo. ¿Por­que? Por­que si el pobre pro­gre­sa lo pue­den explo­tar­los menos. Y el capi­ta­lis­mo, el mode­lo eco­nó­mi­co de los Esta­dos Uni­dos, se basa en la plus­va­lía que no es otra cosa sino cuán­to pue­des explo­tar al tra­ba­ja­dor para que este pro­duz­ca más y cues­te menos ”. Así escri­be el empre­sa­rio Alex Saab en la segun­da car­ta des­de la cár­cel de Cabo Ver­de, envia­da a Radio Colom­bia el 15 de diciem­bre de 2020. La edi­to­rial El Bun­ker ha publi­ca­do sus escri­tos en un libro titu­la­do Car­tas de Alex Saab des­de su secues­tro, con el pró­lo­go de Mario Sil­va y la pre­sen­ta­ción de Pedro Carvajalino.

Saab, ciu­da­dano colom­bo-vene­zo­lano de ori­gen pales­tino-liba­nés, dipló­ma­ti­co extra­di­ta­do a la fuer­za a Esta­dos Uni­dos, expli­ca cómo en un prin­ci­pio con­ti­nuó la tra­di­ción fami­liar y, a los 18 años, era el jefe de una gran empre­sa tex­til y, a la edad de 21, poseía «una de las empre­sas tex­ti­les más gran­des de Colom­bia» y sin ayu­da públi­ca. Lue­go, rela­ta cómo se ganó la con­fian­za del gobierno boli­va­riano por su hones­ti­dad y pro­fe­sio­na­lis­mo y por ello cho­có con el obje­ti­vo de Esta­dos Uni­dos de que­rer a toda cos­ta lograr un «cam­bio de régi­men en Venezuela».

El volu­men fue pre­sen­ta­do en la Feria Inter­na­cio­nal del Libro de Vene­zue­la (Fil­ven) y el 19 se deba­tió con las dele­ga­cio­nes de más de 60 paí­ses que se encuen­tran en Vene­zue­la, con moti­vo de acom­pa­ñar las mega­elec­cio­nes regio­na­les, que ten­drán lugar este domin­go 21 de noviem­bre. La acti­vi­dad fue pre­si­di­da por Lai­la Tajel­di­ne, Harrys Roger, Pedro Car­va­ja­lino, quie­nes expu­sie­ron sobre este caso sin pre­ce­den­tes en la his­to­ria del dere­cho inter­na­cio­nal, y por la eco­no­mis­ta ita­lia­na Cami­la Fabri de Saab, joven espo­sa de Alex Saab, quien nos con­ce­dió esta entrevista.

¿Quién es Alex Saab y por qué fue depor­ta­do a Esta­dos Unidos?

Alex es un empre­sa­rio que tra­ba­ja para el gobierno boli­va­riano, un envia­do espe­cial del gobierno vene­zo­lano com­pro­me­ti­do con el comer­cio inter­na­cio­nal. Se tra­ta de ali­men­tos, hoga­res, medi­ci­nas, inclu­so gaso­li­na. Alex es un diplo­má­ti­co, cuya inmu­ni­dad ha sido infrin­gi­da en con­tra de la Con­ven­ción de Vie­na. Cuan­do fue secues­tra­do, se diri­gía a Irán en una misión huma­ni­ta­ria. Debe­ría haber impor­ta­do insu­mos con­tra el covid, ali­men­tos, gaso­li­na, mate­rias pri­mas, todo lo que Esta­dos Uni­dos y sus alia­dos impi­den que Vene­zue­la reci­ba al impo­ner «san­cio­nes». Alex es un hom­bre bueno que siem­pre ha ayu­da­do a todos, si pue­des escu­char­lo te darás cuen­ta por ti mismo.

¿Cómo se pro­du­jo el su arres­to y cómo se ente­ró usted?

El 12 de junio de 2020, el avión en el que via­ja­ba Alex hizo esca­la en Cabo Ver­de para abas­te­cer­se de com­bus­ti­bi­le. El día ante­rior había pedi­do ate­rri­zar en otros paí­ses como Arge­lia y Marrue­cos. Al prin­ci­pio, Arge­lia había per­mi­ti­do el ate­rri­za­je, pero des­pués de las 2 de la madru­ga­da se revir­tió. Cabo Ver­de era enton­ces «casual­men­te» el úni­co país de posi­ble trán­si­to. Y tan pron­to como el avión tocó el sue­lo allí, los poli­cías abor­da­ron para secues­trar a Alex y lo derri­ba­ron por la fuer­za. Le han qui­ta­do las cre­den­cia­les diplo­má­ti­cas fir­ma­das por el pre­si­den­te Nico­lás Madu­ro, los pasa­por­tes y la vali­gia diplo­ma­ti­ca que jamás debe­ría ser abier­ta por las leyes del mun­do. A las 6 de la tar­de reci­bí una lla­ma­da de él. Me dijo que lla­ma­ra a los abo­ga­dos por­que sus secues­tra­do­res le habían dicho que tenían una orden de Inter­pol, pero no le habían mos­tra­do nada. Des­de enton­ces no he sabi­do nada, has­ta que vi que des­de mi celu­lar, conec­ta­do a una tar­je­ta de cré­di­to, había paga­do la prue­ba Pcr que le habían hecho en el aero­puer­to. En una pri­me­ra car­ta a las auto­ri­da­des de Cabo Ver­de, Alex cuen­ta cómo un ofi­cial que no se iden­ti­fi­có pero que habla­ba un inglés per­fec­to lo obli­gó a bajar del avión citan­do una aler­ta roja de Inter­pol. Una fal­se­dad por­que ‑expli­ca- eran las 8 de la noche en Cabo Ver­de, las 11 de la noche en Lyon, don­de se encuen­tra una ofi­ci­na de Inter­pol. Sabe­mos que la aler­ta roja se emi­tió el 13 de junio, y ade­más lle­gó a nom­bre de otra per­so­na y lue­go fue can­ce­la­da, por lo que obvia­men­te se tra­tó de un secues­tro. El secues­tro de un diplomático.

Des­de enton­ces, Alex ha esta­do ence­rra­do en una cel­da duran­te dos días, sin comer y en la oscu­ri­dad. Mien­tras tan­to, el fun­cio­na­rio que lo arres­tó lo pre­sio­nó para que fir­ma­ra una orden de extra­di­ción volun­ta­ria, a lo que se negó. Lue­go lo lle­va­ron a la cár­cel de la isla de Sal. Allí lo ais­la­ron, le pusie­ron una bol­sa en la cabe­za para asfi­xiar­lo, lue­go lo lle­va­ron a un juez sin siquie­ra per­mi­tir­le un intér­pre­te. De allí lo tras­la­da­ron a la isla de San Vicen­te, sin la asis­ten­cia médi­ca nece­sa­ria para un ope­ra­do de cán­cer de estó­ma­go como es Alex. Duran­te meses se ha vis­to obli­ga­do a dor­mir en el piso. Lue­go lo han lle­va­do de regre­so a la isla de Sal, don­de lo han reci­bi­do las mis­mas per­so­nas que lo habían tor­tu­ra­do los dos pri­me­ros días y ha per­ma­ne­ce allí casi 7 meses. Cabo Ver­de ha per­ma­ne­ci­do sor­do a deci­sio­nes y pro­nun­cia­mien­tos inter­na­cio­na­les como el del Comi­té de Dere­chos Huma­nos de la ONU o Cedeao, el Tri­bu­nal de Jus­ti­cia de la Comu­ni­dad Eco­nó­mi­ca de los Esta­dos de Áfri­ca Occi­den­tal, el blo­que de paí­ses al que tam­bién per­te­ne­ce Cabo Ver­de. Lo han trai­do a casa por car­cel el 25 de enero, casi dos meses des­pués de dic­ta­da la deci­sión y en con­di­cio­nes de con­trol abso­lu­to y ais­la­mien­to total. Su her­ma­na, la úni­ca que pudo visi­tar­lo, dijo que des­de los pri­me­ros meses Alex ha per­di­do casi 20 kilos y que está muy débil.

¿Es cier­to que Alex Saab inten­tó sui­ci­dar­se cuan­do esta­ba pre­so en Cabo Ver­de y que aho­ra esta­ría dis­pues­to a fir­mar una con­fe­sión para evi­tar una con­de­na en Miami?

No es ver­dad. Dije­ron que Alex inten­tó cor­tar­se las venas con un bolí­gra­fo para arre­ba­tár­se­lo y evi­tar que escri­bie­ra. Lo cier­to es que irrum­pie­ron en su cel­da de noche y lo gol­pea­ron y hirie­ron, y le par­tie­ron los dien­tes. Lo con­mo­ve­dor es que ense­gui­da todos los pre­sos, que cono­cie­ron la huma­ni­dad, la gene­ro­si­dad y la esta­tu­ra moral de mi espo­so, le ofre­cie­ron su bolí­gra­fo. E inclu­so aho­ra, tras la extra­di­ción ile­gal a Esta­dos Uni­dos, Alex se man­tie­ne fir­me en sus con­vic­cio­nes, como escri­bió en una car­ta públi­ca diri­gi­da al gobierno boli­va­riano. Aun­que Cabo Ver­de per­ma­ne­ció sor­do a todos los lla­ma­mien­tos huma­ni­ta­rios y ni siquie­ra res­pon­dió a todos los ampa­ros, y de hecho per­mi­tió la extra­di­ción cuan­do estos aún no se habían ago­ta­dos y el pro­ce­di­mien­to pre­vis­to aún esta­ba en cur­so, segui­mos luchan­do por su libe­ra­ción, con­fia­mos en que los car­gos serán retirados.

El exper­to inde­pen­dien­te de la ONU Alfred de Zayas dijo que el caso de Saab es simi­lar al de los Cin­co agen­tes cuba­nos, injus­ta­men­te con­de­na­dos por un tri­bu­nal de Mia­mi don­de se sabe que las sen­ten­cias son de natu­ra­le­za polí­ti­ca. ¿Cono­ce el caso de los Cin­co Cuba­nos y qué espe­ran­zas lega­les hay para Alex?

Sí, conoz­co el caso de los Cin­co héroes Cuba­nos y creo que la com­pa­ra­ción es legí­ti­ma, inclu­so con­si­de­ran­do la cam­pa­ña mediá­ti­ca de men­ti­ras y des­cré­di­to con­tra Alex y nues­tra fami­lia. Uno de los 5 héroes, René, nos apo­yó mucho, leí su twit­ter. Cuba ha uni­do su voz a la de otros paí­ses que, como Rusia, Chi­na y los paí­ses del Alba, con­si­de­ran injus­tas e ile­ga­les las «san­cio­nes» impues­tas por Esta­dos Uni­dos, que se pone en gen­dar­me del mun­do. El 15 de noviem­bre, ante un tri­bu­nal de Geor­gia, nues­tros abo­ga­dos han pre­sen­ta­do un argu­men­to con­tun­den­te, el de la inmu­ni­dad diplo­má­ti­ca, que fue vio­la­da en el caso de Alex por­que ‑dice Esta­dos Uni­dos- ellos no lo reco­no­cen por­qué no ha pre­sen­ta­do ante sus cre­den­cia­les a ellos. Pero, nin­gún diplo­má­ti­co de nin­gún país es obli­ga­do a pre­sen­tar sus cre­den­cia­les a Esta­dos Uni­dos ante de ejer­cer su fun­ción. Otro ejem­plo del des­equi­li­brio que los EE.UU. quie­ren impo­ner tam­bién en este cam­po. Mien­tras tan­to, la soli­da­ri­dad hacia Alex está cre­cien­do, inclu­so en Ita­lia. Ha habi­do mani­fes­ta­cio­nes en Esta­dos Uni­dos, Cana­dá, Vene­zue­la. La gen­te empie­za a can­sar­se de la arro­gan­cia de Esta­dos Uni­dos. Las acu­sa­cio­nes con­tra Alex se basan en un por­tal que reci­be dine­ro de la CIA y se toma al pie de la letra, “arman​do​.info.” Aho­ra, 7 de los 8 car­gos han sido reti­ra­dos, el de «cons­pi­ra­ción y lava­do de dine­ro» per­ma­ne­ce en pie, por el hecho de que el dine­ro de Vene­zue­la debe ser nece­sa­ria­men­te el resul­ta­do de la corrup­ción. ¿Pero quién dice eso?

¿Qué es Vene­zue­la para usted y cómo ves el pro­ce­so elec­to­ral del 21 de noviembre?

Mi fami­lia siem­pre se ha con­si­de­ra­do apo­lí­ti­ca, y yo tam­bién cuan­do, des­pués de ter­mi­nar la escue­la secun­da­ria en Ita­lia y matri­cu­lar­me en la facul­tad de eco­no­mía, cono­cí a Alex y me ena­mo­ré de él. Y, al res­pec­to, quie­ro acla­rar que las noti­cias que se difun­die­ron sobre mí son fal­sas. No tra­ba­jé en un alma­cén ni hice des­fi­les de moda, ni fui “esca­la­do­ra social”. Nun­ca me ha fal­ta­do nada en casa. Tan­to es así que, tras nues­tras que­jas, algu­nos pro­gra­mas de tele­vi­sión se vie­ron obli­ga­dos a rec­ti­fi­car. Des­pués, cono­cien­do bien Vene­zue­la y esta gen­te que tan­to ama Alex y por quien arries­ga­ba su vida, me for­mé opi­nio­nes y ya no pude per­ma­ne­cer indi­fe­ren­te. La soli­da­ri­dad del gobierno boli­va­riano, del pre­si­den­te Madu­ro es fuer­te y con­mo­ve­do­ra. Y estoy feliz de ver que el país se recu­pe­ra eco­nó­mi­ca­men­te a pesar del blo­queo de Esta­dos Uni­dos. Un país ale­gre y hos­pi­ta­la­rio, muy ale­ja­do de la idea que exte­rior­men­te se pre­sen­ta en los medios de comu­ni­ca­ción. Alex me con­ta­gió con su gran amor por la revo­lu­ción boli­va­ria­na y hoy sé de qué lado estar.

Itu­rria /​Fuen­te

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