Eco­lo­gía Social. La Cum­bre sobre los Sis­te­mas Ali­men­ta­rios y algu­nos con­tex­tos de interés

Por Tre­vor Page, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 27 de sep­tiem­bre de 2021.

IPS [Ima­gen: Pin­tu­ra de la cáma­ra fune­ra­ria de Sen­ned­jem, en Egip­to, 1200 años antes de Cris­to. Los bue­yes se han uti­li­za­do en la agri­cul­tu­ra para arar duran­te al menos 3000 años. Foto: Tre­vor Page]

LETHBRIDGE, Cana­dá – ¿Por qué la ONU cele­bra este jue­ves 23 una Cum­bre sobre Sis­te­mas Ali­men­ta­rios? Hay dos temas que nece­si­tan ser dis­cu­ti­dos a nivel de lide­raz­go inter­na­cio­nal: Mucho antes de la cri­sis de la covid, el núme­ro de per­so­nas ham­brien­tas en el mun­do esta­ba aumen­tan­do. ¿Por qué? ¿Cuál es la cau­sa de esta inquie­tan­te tendencia? […]

LETHBRIDGE, Cana­dá – ¿Por qué la ONU cele­bra este jue­ves 23 una Cum­bre sobre Sis­te­mas Ali­men­ta­rios? Hay dos temas que nece­si­tan ser dis­cu­ti­dos a nivel de lide­raz­go inter­na­cio­nal: Mucho antes de la cri­sis de la covid, el núme­ro de per­so­nas ham­brien­tas en el mun­do esta­ba aumen­tan­do. ¿Por qué? ¿Cuál es la cau­sa de esta inquie­tan­te tendencia?

Y, ¿pue­de un país pre­ten­der real­men­te tener segu­ri­dad ali­men­ta­ria, a menos que pro­duz­ca o pue­da com­prar sufi­cien­tes ali­men­tos para ali­men­tar a su pobla­ción y que sus habi­tan­tes pue­dan acce­der a can­ti­da­des sufi­cien­tes para man­te­ner­se sanos y saludables?

Son pre­gun­tas inquie­tan­tes, ya que el cli­ma extre­mo comien­za a mos­trar el poder des­truc­ti­vo que el cam­bio cli­má­ti­co ten­drá sobre el pla­ne­ta y sus habitantes.

En la Cum­bre se deba­ti­rán toda una serie de cues­tio­nes rela­cio­na­das con el sis­te­ma ali­men­ta­rio, entre ellas: la pro­duc­ción, la trans­for­ma­ción, la cade­na de sumi­nis­tro, el con­su­mo, la nutri­ción, la malnu­tri­ción, la ayu­da ali­men­ta­ria y los residuos.

Pro­duc­ción de alimentos

Los ali­men­tos, o los nutrien­tes que con­tie­nen, son el com­bus­ti­ble del cuer­po. La agri­cul­tu­ra y la pro­duc­ción de ali­men­tos de for­ma orga­ni­za­da es uno de los pri­me­ros esfuer­zos huma­nos. Comen­zó en la media luna fér­til de Medio Orien­te, unos 10 000 años antes de Cristo.

Aun­que la meca­ni­za­ción domi­na la for­ma de pro­du­cir ali­men­tos hoy en día en los prin­ci­pa­les paí­ses pro­duc­to­res de ali­men­tos, la trac­ción ani­mal sigue sien­do impor­tan­te en muchas par­tes del mundo.

Hoy en día, cose­cha­do­ras de millo­nes de dóla­res se encar­gan de segar, tri­llar, reco­ger y aven­tar en una sola ope­ra­ción en los cam­pos de cerea­les de Amé­ri­ca del Nor­te y Euro­pa. Pro­gra­ma­das con GPS, se con­ver­ti­rán en máqui­nas sin con­duc­tor den­tro de una década.

Las fru­tas y ver­du­ras cul­ti­va­das en gran­jas ver­ti­ca­les en las ciu­da­des uti­li­zan­do la acua­po­nía ya están sur­gien­do en todo el mun­do. La acui­cul­tu­ra tam­bién pue­de tras­la­dar­se a las gran­jas ver­ti­ca­les, lo que aba­ra­ta­rá el pre­cio del pes­ca­do para los habi­tan­tes de las ciudades.

Las gran­jas ver­ti­ca­les redu­ci­rán en gran medi­da los cos­tes de mano de obra y las nece­si­da­des de trans­por­te. La meca­ni­za­ción redu­ce enor­me­men­te el núme­ro de per­so­nas dedi­ca­das a la agri­cul­tu­ra y, en con­se­cuen­cia, el coste.

La robó­ti­ca y la agri­cul­tu­ra digi­tal ya están entre noso­tros en algu­nas par­tes del mundo.

Pero en la mayor par­te del mun­do, los méto­dos manua­les tra­di­cio­na­les y la trac­ción ani­mal con­ti­nua­rán has­ta que la ele­va­da inver­sión nece­sa­ria para la tec­no­lo­gía de van­guar­dia sea fac­ti­ble para todos.

Luchan­do con la naturaleza

A pesar de los avan­ces tec­no­ló­gi­cos, la sequía pue­de afec­tar gra­ve­men­te a un cul­ti­vo. Los cul­ti­vos de cerea­les en el oes­te de Cana­dá y Esta­dos Uni­dos se han vis­to gra­ve­men­te afec­ta­dos por la sequía este año. El cam­bio cli­má­ti­co repre­sen­ta el mayor desa­fío has­ta la fecha para la agri­cul­tu­ra, y para la espe­cie huma­na en general.

La agri­cul­tu­ra es el mayor emi­sor de gases de efec­to inver­na­de­ro que con­tri­bu­ye al cam­bio climático.

Según la Orga­ni­za­ción de las Nacio­nes Uni­das para la Ali­men­ta­ción y la Agri­cul­tu­ra (FAO), la cría de gana­do repre­sen­ta la mayor pro­por­ción debi­do al metano pro­du­ci­do por la fer­men­ta­ción enté­ri­ca, así como por el estiér­col que se deja en los pastos.

Tam­bién según la FAO, 44 % de los gases de efec­to inver­na­de­ro (GEI) se emi­ten en Asia, 25 % en Amé­ri­ca, 15 % en Áfri­ca, 12 % en Euro­pa y 4 % en Oceanía.

¿Es la agri­cul­tu­ra eco­ló­gi­ca la res­pues­ta a una ali­men­ta­ción más sana y tam­bién el camino a seguir por­que es más ama­ble con el planeta?

En for­ma meca­ni­za­da se reco­lec­ta ceba­da en la cam­pa­ña de 2021, en Alber­ta, en Cana­dá. El grano es subas­ta­do y las ganan­cias igua­la­das por el gobierno cana­dien­se. Foto: Tre­vor Page

Dife­ren­tes inves­ti­ga­cio­nes han reve­la­do que los ali­men­tos vege­ta­les cul­ti­va­dos de for­ma eco­ló­gi­ca tie­nen mayo­res nive­les de anti­oxi­dan­tes. Tam­bién hay prue­bas de que los ali­men­tos eco­ló­gi­cos tie­nen nive­les más bajos de meta­les pesa­dos y tóxi­cos y menos resi­duos de pes­ti­ci­das, por ejem­plo, los hue­vos, la car­ne y los pro­duc­tos lác­teos ecológicos.

Las gran­jas eco­ló­gi­cas uti­li­zan menos ener­gía y tie­nen menos emi­sio­nes de GEI. Tam­bién redu­cen la con­ta­mi­na­ción cau­sa­da por el uso gene­ra­li­za­do de fer­ti­li­zan­tes nitro­ge­na­dos en las explo­ta­cio­nes indus­tria­les, cuya esco­rren­tía pro­vo­ca la eutro­fi­za­ción de las masas de agua.

La agri­cul­tu­ra eco­ló­gi­ca se basa en nutrir el sue­lo con abono, estiér­col y rota­cio­nes regu­la­res, man­te­nién­do­lo cubier­to de dife­ren­tes cul­ti­vos a lo lar­go del año. Así se secues­tra el car­bono, cons­tru­yen­do un sue­lo más sano.

El pro­ble­ma es que los ali­men­tos cul­ti­va­dos orgá­ni­ca­men­te son más caros que los pro­du­ci­dos industrialmente.

Por tér­mino medio, se ven­den 25 % más caros que los que se ven­den en los supermercados.

Ade­más, la mayo­ría de los agri­cul­to­res eco­ló­gi­cos tie­nen que com­ple­men­tar sus ingre­sos con una ocu­pa­ción adi­cio­nal para poder lle­gar a fin de mes.

Así que, a pesar de los bene­fi­cios para la salud huma­na y para el pla­ne­ta, ¿tie­ne futu­ro la agri­cul­tu­ra eco­ló­gi­ca? La res­pues­ta es un rotun­do “SÏ”, tan­to por par­te de los pro­duc­to­res como de los consumidores.

Aun­que a nivel mun­dial, solo 1,5 % de las tie­rras de cul­ti­vo son eco­ló­gi­cas, en 16 paí­ses 10 % o más de todas las tie­rras agrí­co­las son eco­ló­gi­cas, y las pro­por­cio­nes están creciendo.

Los paí­ses con la mayor pro­por­ción orgá­ni­ca de sus tie­rras de cul­ti­vo tota­les son Liech­tens­tein, con 38,5 %, Samoa, con 34,5 %, y Aus­tria, con 24,7 %, según IFOAM Orga­nics Inter­na­tio­nal.

For­ma­ción de raí­ces salu­da­bles de papas rojas en una gran­ja en Taber, en Cana­dá, don­de se prac­ti­ca la agri­cul­tu­ra rege­ne­ra­ti­va. Foto: Tre­vor Page

Actual­men­te, los ali­men­tos eco­ló­gi­cos son más bien una opción de esti­lo de vida, tan­to para el pro­duc­tor como para el consumidor.

Pero si su cre­ci­mien­to es un indi­ca­dor de la preo­cu­pa­ción por nues­tra salud y por la del pla­ne­ta, y cada vez más gen­te está dis­pues­ta y pue­de pagar el cos­te extra que supo­ne, enton­ces los pro­duc­tos eco­ló­gi­cos pue­den ver­se como un indi­ca­dor de bien­es­tar y de reduc­ción de la des­igual­dad, que es una de las prin­ci­pa­les cau­sas de con­flic­to en el mun­do actual.

Aun­que la huma­ni­dad ha cre­ci­do con una die­ta de sólo tres cerea­les: tri­go, maíz y arroz, las pata­tas son en reali­dad más nutri­ti­vas. Ade­más, la pata­ta pue­de cul­ti­var­se en tie­rras mar­gi­na­les y sólo requie­re un ter­cio del agua nece­sa­ria para cul­ti­var los tres prin­ci­pa­les cerea­les del mundo.

Hace cin­co años, Chi­na deci­dió dupli­car su pro­duc­ción de pata­tas y aña­dir­las a la die­ta de su cre­cien­te pobla­ción. ¿Debe­ría Áfri­ca seguir su ejemplo?

Con­clu­sión

La Cum­bre sobre Sis­te­mas Ali­men­ta­rios se rea­li­za en Nue­va York el jue­ves 23 de sep­tiem­bre, duran­te la Sema­na de Alto Nivel de la Asam­blea Gene­ral de la ONU.

Los líde­res mun­dia­les se reu­ni­rán para encon­trar un terreno común y for­mar alian­zas que ace­le­ren nues­tro camino hacia la rea­li­za­ción de los Obje­ti­vos de Desa­rro­llo Sos­te­ni­ble (ODS) en esta déca­da de acción que que­da antes de que lle­gue el año 2030, cuan­do es el año tope para su cumplimiento.

¿Con­se­gui­re­mos hacer reali­dad el ham­bre cero? Si nos toma­mos en serio este obje­ti­vo, la res­pues­ta inclu­ye repen­sar y redi­se­ñar nues­tros sis­te­mas ali­men­ta­rios para hacer­los más sostenibles.

Tre­vor Page, anti­guo direc­tor de Emer­gen­cias del Pro­gra­ma Mun­dial de Ali­men­tos. Tam­bién tra­ba­jó en la FAO, Acnur y en el Depar­ta­men­to de Asun­tos Polí­ti­cos y de Con­so­li­da­ción de la Paz de las Nacio­nes Unidas.

Fuen­te: https://​ips​no​ti​cias​.net/​2​0​2​1​/​0​9​/​l​a​-​c​u​m​b​r​e​-​s​o​b​r​e​-​l​o​s​-​s​i​s​t​e​m​a​s​-​a​l​i​m​e​n​t​a​r​i​o​s​-​y​-​a​l​g​u​n​o​s​-​c​o​n​t​e​x​t​o​s​-​d​e​-​i​n​t​e​r​es/, Rebe­lión.

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