Pen­sa­mien­to crí­ti­co. Tla­li, la Mujer Originaria

Por Mar­ce­lo Val­ko*, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 10 de sep­tiem­bre de 2021.

I Hace pocos días se cono­ció una noti­cia que es un indi­ca­dor níti­do que están soplan­do nue­vos vien­tos que emer­gen de lo pro­fun­do de Amé­ri­ca. Hace un año la esta­tua de Cris­tó­bal Colón ubi­ca­da en el cén­tri­co Paseo de la Refor­ma en ciu­dad de Méxi­co fue reti­ra­da por la muni­ci­pa­li­dad con el pre­tex­to de res­tau­rar­la, dado que en repe­ti­das oca­sio­nes había sido ata­ca­da con pin­tu­ra y su pedes­tal gra­fi­tea­do hacien­do alu­sión al geno­ci­dio per­pe­tra­do en la Con­quis­ta e inclu­so se había sal­va­do por muy poco de ser derri­ba­da por mani­fes­tan­tes que repu­dia­ban seme­jan­te home­na­je. La esta­tua había sido ela­bo­ra­da por el escul­tor fran­cés Char­les Cor­dier e inau­gu­ra­da el 12 de octu­bre de 1892 para el cuar­to cen­te­na­rio del Des­cu­bri-MIEN­TO que dejó más MIENTOS que Des­cu­bris. Vale con­sig­nar que el bron­ce de Colón no esta­ba solo sino que al pie del pedes­tal lo acom­pa­ña­ban cua­tro frai­les entre ellos Bar­to­lo­mé de las Casas hacien­do hin­ca­pié en la evan­ge­li­za­ción. Recor­de­mos que Las Casas fue el que sugi­rió la impor­ta­ción de afri­ca­nos para ali­viar el tra­ba­jo de los indí­ge­nas… Duran­te un año el pedes­tal se man­tu­vo vacío. Esta sema­na nos ente­ra­mos que la inten­den­cia del DF no vol­ve­rá a colo­car allí a Colón sino una esta­tua de la Mujer Ori­gi­na­ria talla­da en pie­dra que ten­drá casi sie­te metros de altu­ra crea­da por el artis­ta mexi­cano Pedro Reyes. Esta obra lla­ma­da “Tla­li” que sig­ni­fi­ca Tie­rra en náhuatl repre­sen­ta un giro ideo­ló­gi­co de pri­mer orden.

II Aun hay otros datos igual­men­te sig­ni­fi­ca­ti­vos. Recor­de­mos que los libros nos ense­ñan que en un momen­to dado los azte­cas logra­ron expul­sar a las hues­tes de Cor­tés de Tenoch­titlan (hoy Méxi­co DF). La his­to­ria ofi­cial deno­mi­na aquel 30 de junio de 1520 como “La noche tris­te”. Los estu­dian­tes asi­mi­lan con el títu­lo un posi­cio­na­mien­to des­de un “noso­tros” inclu­si­vo fren­te a los “ellos” que en reali­dad son los otros, y de ese modo nos ins­ta­lan una angus­tia aje­na, la angus­tia que aque­lla noche pade­cie­ron los geno­ci­das. Ese epi­so­dio narra las pena­li­da­des de las tro­pas espa­ño­les que huye­ron de la ciu­dad tras haber mata­do a man­sal­va, vio­la­do, des­trui­do y roba­do todo lo que estu­vo a la mano. Per­der par­te del botín en la hui­da “fue tris­te” y esta amar­gu­ra la tras­la­da­ron duran­te qui­nien­tos años. Recor­de­mos que en la visión de la his­to­ria ofi­cial, todas las rique­zas de los pue­blos ori­gi­na­rios se trans­for­ma­ban auto­má­ti­ca­men­te en teso­ros o boti­nes que los euro­peos encon­tra­ban y se apo­de­ra­ban natu­ral­men­te. Aho­ra bien, aque­lla noche de la hui­da espa­ño­la Cor­tés se apo­yó en un árbol que aún exis­te y obvia­men­te pasó a ser cono­ci­do como el “árbol de la tris­te­za”. Sabe­mos que algu­na espe­cie de coní­fe­ra vive qui­nien­tos años o más y qui­zás sea aquel árbol u otro inven­ta­do por los escri­bas de la his­to­ria, la cues­tión es que ese árbol cono­ci­do en Méxi­co como “el árbol de la tris­te­za” a par­tir de aho­ra fue renom­bra­do como “el árbol de la noche vic­to­rio­sa”. No se tra­ta de mera semán­ti­ca, por el contrario.

III Otro dato. El pasa­do miér­co­les 8 de sep­tiem­bre fue reti­ra­da la esta­tua ecues­tre del gene­ral Robert Lee en Rich­mond. El monu­men­to de bron­ce rea­li­za­do por el artis­ta fran­cés Anto­nin Mer­cié que home­na­jea­ba al líder de la Con­fe­de­ra­ción tenía la altu­ra de un edi­fi­co de seis pisos y pesa­ba doce tone­la­das ubi­ca­do en lo alto de un pedes­tal don­de estu­vo por más de 120 años. El alcal­de de la ciu­dad se hizo pre­sen­te para super­vi­sar el reti­ro y seña­ló que Rich­mond “ya no es la capi­tal de la Con­fe­de­ra­ción”. Recor­de­mos que uno de los moti­vos de la Gue­rra de Sece­sión entre 18611865 fue la abo­li­ción de la escla­vi­tud que los esta­dos sure­ños desea­ban mantener.

IV Reto­me­mos para fina­li­zar la esta­tua de la Mujer Ori­gi­na­ria que será empla­za­da en Méxi­co en reem­pla­zo de Colón. Recor­de­mos que en Argen­ti­na Osval­do Bayer tuvo ese sue­ño, des­mo­nu­men­tar la esta­tua ecues­tre del gene­ral Julio Roca empla­za­da en la ciu­dad de Bue­nos Aires para reem­pla­zar­la por un monu­men­to a la Mujer Ori­gi­na­ria, una her­mo­sa lucha de la que hago un rac­con­to en “Des­mo­nu­men­tar a Roca” (Ed. Sudes­ta­da) y en “Pedes­ta­les y Pron­tua­rios” (Ed. Con­ti­nen­te). El reem­pla­zo de la seña­lé­ti­ca de calles con nom­bres de geno­ci­das o monu­men­to que los home­na­jean en altos pedes­ta­les no es un tema menor, ni mucho menos banal. Nada es más peli­gro­so que una esta­tua en su apa­ren­te inmo­vi­li­dad ya que la esta­tua­ria no cesa de decir, de sig­ni­fi­car, de acos­tum­brar­nos al sta­tus quo. En sín­te­sis nos domes­ti­ca con la dia­léc­ti­ca del amo y el escla­vo. Siem­pre bus­ca­ron lavar­nos la cabe­za de una u otra mane­ra comen­zan­do por el cole­gio don­de nos con­ta­ron muchas cuen­tos des­de una posi­ción anto­ja­di­za obli­gán­do­nos a adop­tar­los de modo subliminal.

Lo suce­di­do en Méxi­co nos recuer­da que tene­mos tareas pen­dien­tes. Nos encon­tra­mos atra­ve­san­do tiem­pos de cam­bios. La his­to­ria ofi­cial obra maes­tra de la oli­gar­quía domi­nan­te y domi­na­do­ra con sus enga­ños de nega­ción, dis­tor­sión y sus­ti­tu­ción comien­za a res­que­bra­jar­se. Un nue­vo para­dig­ma aso­ma en el hori­zon­te. Las voces que pre­ten­die­ron silen­ciar por siem­pre toman la pala­bra, se hacen acción y la ver­dad sur­ge incon­te­ni­ble. Es len­to, pero viene…


*Autor de nume­ro­sos tex­tos como Des­mo­nu­men­tar a Roca, Des­cu­bri-MIEN­TO, Caza­do­res de Poder, Pedes­ta­les y Pron­tua­rios, El Malón que no fue y Peda­go­gía de la Des­me­mo­ria http://​mar​ce​lo​val​ko​.com

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