Perú. Los Fuji­mo­ri de malas: juez recha­za pedi­do; otro reanu­da juicio

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 2 de sep­tiem­bre de 2021

Mien­tras un juez recha­zó el pedi­do de Alber­to Fuji­mo­ri para que se infor­me al Gobierno que no pue­de ser cam­bia­do de penal; el jui­cio con­tra Kei­ko se aca­ba de reanudar.

Son días adver­sos para la fami­lia Fuji­mo­ri en Perú. Tras per­der las elec­cio­nes en segun­da vuel­ta, aho­ra padre e hija deben enca­rar sus pro­ce­sos con la justicia.

Mien­tras un juez recha­zó el pedi­do de Alber­to Fuji­mo­ri para que se infor­me al Gobierno que no pue­de ser cam­bia­do de penal; el jui­cio con­tra su hija Kei­ko se aca­ba de reanudar.

Fuji­mo­ri padre teme que le pase lo mis­mo que a su exase­sor Vla­di­mi­ro Mon­te­si­nos; mien­tras que Kei­ko, en liber­tad con­di­cio­nal, espe­ra que un juez no admi­ta las prue­bas y tes­ti­gos en su contra.

Pedi­do rechazado

Fue el Juz­ga­do Supre­mo de Inves­ti­ga­ción Pre­pa­ra­to­ria el que decla­ró impro­ce­den­te la soli­ci­tud de la defen­sa de Alber­to Fuji­mo­ri para que se infor­me al Gobierno que no podía ser cam­bia­do de penal.

Fuji­mo­ri hizo este pedi­do a raíz de las decla­ra­cio­nes que brin­dó el actual minis­tro de Jus­ti­cia, Aní­bal Torres, cuan­do toda­vía no tenía este car­go y era ase­sor del equi­po téc­ni­co de Pedro Castillo.

Torres había opi­na­do en con­tra de la per­ma­nen­cia de Fuji­mo­ri en una “cár­cel dora­da” duran­te una entre­vis­ta ofre­ci­da a Idee­le­ra­dio el 17 de junio.

La defen­sa de Fuji­mo­ri ale­gó que lo dicho por el actual minis­tro es prue­ba de una “inde­bi­da afec­ta­ción al pro­ce­so”, argu­men­to que la Cor­te Supre­ma des­es­ti­mó el últi­mo 31 de agos­to.

El juez valo­ró que lo dicho por Torres era una opi­nión polí­ti­ca que no está acom­pa­ña­da por algún tipo de acción que pue­da afec­tar los dere­chos del reo Fuji­mo­ri, por lo que recha­zó el pedido.

Alber­to Fuji­mo­ri teme que le pase lo mis­mo que a su exase­sor Vla­di­mi­ro Mon­te­si­nos: ser tras­la­da­do de pri­sión para poner­le fin a las «cár­ce­les doradas».

En el fon­do del asun­to, la noto­ria preo­cu­pa­ción de Alber­to Fuji­mo­ri sur­ge lue­go de que el actual Gobierno deci­die­ra cam­biar de pri­sión a su exase­sor Vla­di­mi­ro Montesinos.

Mon­te­si­nos fue envia­do al penal Ancón II, en Lima, tras des­cu­brir­se los pri­vi­le­gios de los que goza­ba en el penal de supues­ta máxi­ma segu­ri­dad de la Base Naval del Callao, cus­to­dia­da por la Mari­na de Guerra.

Des­de enton­ces, el titu­lar de Jus­ti­cia y Dere­chos Huma­nos, Aní­bal Torres, no ha des­car­ta­do la posi­bi­li­dad de que Fuji­mo­ri tam­bién sea cam­bia­do de pri­sión. “Todo está en eva­lua­ción”, dijo.

Fuji­mo­ri cum­ple una con­de­na de 25 años de cár­cel en el penal Bar­ba­di­llo, ubi­ca­do en el dis­tri­to de Ate, por vio­la­ción de los dere­chos huma­nos duran­te su gobierno entre 1990 y 2000.

Jui­cio reanudado

Por otro lado, quien tam­bién tie­ne su futu­ro en las manos de un juez es Kei­ko Fuji­mo­ri. El jui­cio en su con­tra por pre­sun­to lava­do de acti­vos se reanu­do el últi­mo 31 de agosto.

La Fis­ca­lía pide 30 años de cár­cel para la excan­di­da­ta pre­si­den­cial, acu­sa­da de haber reci­bi­do pre­sun­ta­men­te 1,2 millo­nes de dóla­res de la cons­truc­to­ra bra­si­le­ña Odebrecht.

El dine­ro, que el par­ti­do de Fuji­mo­ri (Fuer­za Popu­lar) no decla­ró a nin­gu­na auto­ri­dad elec­to­ral, habría ser­vi­do para finan­ciar sus cam­pa­ñas elec­to­ra­les de 2011 y 2016, según la Fiscalía.

El jui­cio del caso Ode­brecht con­tra Kei­ko Fuji­mo­ri, que inclu­ye a otros 40 acu­sa­dos, que­dó sus­pen­di­do en mar­zo de 2020 debi­do a que Fuji­mo­ri par­ti­ci­pa­ba de las elec­cio­nes presidenciales

Fis­ca­lía pide 30 años de pri­sión para Kei­ko Fuji­mo­ri por el caso Odebrecht.

Ese mis­mo mes el fis­cal pro­vin­cial José Domin­go Pérez pre­sen­tó los car­gos de lava­do de acti­vos, orga­ni­za­ción cri­mi­nal y obs­truc­ción a la jus­ti­cia con­tra Fuji­mo­ri y el res­to de acusados.

El jui­cio aho­ra se aca­ba de reanu­dar con la aper­tu­ra de la audien­cia pre­via en la que el juez Víc­tor Zúñi­ga deci­di­rá si admi­te las prue­bas y los tes­ti­gos de la Fis­ca­lía con­tra los acusados.

Esta eta­pa es cono­ci­da en el pro­ce­so legal como el con­trol de acu­sa­ción. Es la fase pre­via al jui­cio con­tra Kei­ko y los otros impli­ca­dos, y podría durar entre 36 y 48 meses.

Fuji­mo­ri, mien­tras tan­to, debe seguir su pro­ce­so en liber­tad con­di­cio­nal y con la prohi­bi­ción de aban­do­nar el país y de comu­ni­car­se con los otros acu­sa­dos y tes­ti­gos del caso.

Nada de esto, sin embar­go, ha impe­di­do has­ta el momen­to que siga acti­va en sus redes socia­les y en even­tos públi­cos que pro­mue­ven abier­ta­men­te la vacan­cia del pre­si­den­te Pedro Castillo.

FUENTE: Ser­vin­di



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