Colom­bia. Can­cio­nes para una protesta

Por Lay­la Mar­tí­nez. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 1 de sep­tiem­bre de 2021.

Fren­te a la tibie­za de los nom­bres con­sa­gra­dos, gran can­ti­dad de can­cio­nes de dife­ren­tes esti­los se han com­pues­to espe­cí­fi­ca­men­te para las pro­tes­tas en Colom­bia y han lle­ga­do a con­ver­tir­se en autén­ti­cos himnos.

Diez días des­pués del comien­zo del Paro Nacio­nal en Colom­bia, Malu­ma se des­per­tó en su man­sión de las afue­ras de Mede­llín y abrió su cuen­ta de Ins­ta­gram. Las imá­ge­nes de las mani­fes­ta­cio­nes debie­ron de dar­le bas­tan­te pere­za. Una lata todas aque­llas des­apa­ri­cio­nes, deten­cio­nes y pali­zas a manos de la poli­cía. Él tenía un tema que pro­mo­cio­nar pero la gen­te esta­ba a otra cosa. Abrió sus sto­ries y lan­zó una encues­ta a sus segui­do­res: “¿Es hora de sacar músi­ca o nos que­da­mos en los pro­ble­mas del país?”. La res­pues­ta fue un no masi­vo y las redes se lle­na­ron de men­sa­jes cri­ti­can­do al can­tan­te. Algu­nos iro­ni­za­ban con parar las pro­tes­tas para que Malu­ma pudie­se sacar su can­ción, otros com­pa­ra­ban su acti­tud con lo que había suce­di­do en Puer­to Rico dos años antes, cuan­do Bad Bunny, Daddy Yan­kee y Resi­den­te se habían uni­do a las mani­fes­ta­cio­nes con­tra el gober­na­dor, Ricar­do Roselló.

Sha­ki­ra había tar­da­do sie­te días en pro­nun­ciar­se. Solo lo había hecho des­pués de nume­ro­sas crí­ti­cas por su silen­cio y tras la masa­cre del valle del Cau­ca, don­de fue­ron ase­si­na­dos 18 manifestantes

La encues­ta podía haber sido una sim­ple tor­pe­za del can­tan­te o de quien tra­ba­je para él lle­van­do las redes socia­les. El pro­ble­ma era que llo­vía sobre moja­do. Los can­tan­tes más cono­ci­dos del país habían teni­do una acti­tud cues­tio­na­ble con las movi­li­za­cio­nes. A pesar de la inten­si­dad del con­flic­to y de la enor­me vio­len­cia poli­cial, Sha­ki­ra había tar­da­do sie­te días en pro­nun­ciar­se. Solo lo había hecho des­pués de nume­ro­sas crí­ti­cas por su silen­cio y tras la masa­cre del valle del Cau­ca, don­de fue­ron ase­si­na­dos 18 mani­fes­tan­tes. Pero lo de Malu­ma y J. Bal­vin había sido mucho peor. Sus men­sa­jes en redes no solo habían sido tibios y vagos, sino que habían lle­ga­do a con­de­nar la vio­len­cia de las pro­tes­tas sin men­cio­nar siquie­ra la de la poli­cía. La úni­ca que había esta­do a la altu­ra había sido Karol G., que había denun­cia­do el ase­si­na­to de civi­les, había com­par­ti­do denun­cias de las des­apa­ri­cio­nes y había acu­sa­do al pre­si­den­te Iván Duque de ser res­pon­sa­ble de lo que esta­ba sucediendo.

La dis­tan­cia de los músi­cos más famo­sos del país con lo que suce­día en las calles se refle­jó en la caí­da de las escu­chas de regue­tón en las pla­ta­for­mas de strea­ming. El perio­dis­ta colom­biano Juan Car­los Esco­bar Cam­pos repa­só las cifras duran­te el Paro y encon­tró que el regue­tón había sido el géne­ro más pena­li­za­do. La baja­da era espe­cial­men­te acu­sa­da en el caso de Malu­ma, que había per­di­do un 23,7% res­pec­to al fin de sema­na ante­rior al comien­zo del Paro, y de J. Bal­vin, que había per­di­do un 15,9%. En el otro extre­mo se situa­ba Calle 13, cuyas escu­chas habían aumen­ta­do un 371%. Las can­cio­nes “Lati­noa­mé­ri­ca”, “El aguan­te” y “Afi­lan­do los cuchi­llos” se habían meti­do en la lis­ta de las más escu­cha­das a pesar de los años que hacía des­de su lan­za­mien­to. Resi­den­te había apo­ya­do las pro­tes­tas des­de sus redes sociales.

Es cier­to que la mayor par­te de las can­cio­nes de regue­tón no tie­nen un con­te­ni­do polí­ti­co, al menos no en el sen­ti­do habi­tual de este tér­mino, así que qui­zá no es lo que más ape­tez­ca escu­char en una movi­li­za­ción de esa enver­ga­du­ra. Pero tam­bién es ver­dad que esta dis­tan­cia era espe­cial­men­te sig­ni­fi­ca­ti­va si tene­mos en cuen­ta la dife­ren­cia con lo suce­di­do en Puer­to Rico y si lo pone­mos en el con­tex­to del impor­tan­te papel que ha juga­do la músi­ca en el Paro. Can­tan­tes y esti­los musi­ca­les que habi­tual­men­te tam­po­co se aso­cian con un esti­lo abier­ta­men­te polí­ti­co habían toma­do par­ti­do, como la solis­ta de bala­das Adria­na Lucía, que había retrans­mi­ti­do las mar­chas en direc­to y se había nega­do a reu­nir­se con el pre­si­den­te, o la Orques­ta Filar­mó­ni­ca de Bogo­tá, que dio varios con­cier­tos en la calle para lla­mar a la movilización.

De la ciu­dad de Bue­na­ven­tu­ra, una zona con una impor­tan­te pobla­ción afro­des­cen­dien­te que ha sido muy gol­pea­da por el paro y la pan­de­mia, tam­bién han lle­ga­do algu­nos de los temas que han mar­ca­do las manifestaciones

Es más lla­ma­ti­vo aún si tene­mos en cuen­ta la gran can­ti­dad de can­cio­nes de dife­ren­tes esti­los que se han com­pues­to espe­cí­fi­ca­men­te para las pro­tes­tas y que han lle­ga­do a con­ver­tir­se en autén­ti­cos him­nos. Uno de los casos más cono­ci­dos es el de Edson Velan­dia y Adria­na Liz­cano, cuyos temas “Todo rega­la­do” y “El infil­tra­do” se corea­ban duran­te las mani­fes­ta­cio­nes. De la ciu­dad de Bue­na­ven­tu­ra, una zona con una impor­tan­te pobla­ción afro­des­cen­dien­te que ha sido muy gol­pea­da por el paro y la pan­de­mia, tam­bién han lle­ga­do algu­nos de los temas que han mar­ca­do las mani­fes­ta­cio­nes, como “Los Tom­bos Son Unos Hp Vaya Vaya”, de AndressDj, El Fla­co & Su Pon­che, que habla de la mani­fes­ta­ción como una rum­ba (fies­ta) y de los poli­cías (tom­bos) como unos hijos de puta. De esa zona tam­bién pro­ce­de la con­sig­na que ha esta­do pre­sen­te en todas las pro­tes­tas: “El pue­blo no se rin­de, carajo”.

Dibu­jo de por­ta­da: Lau­ra Waechter

Fuen­te: El Salto

Itu­rria /​Fuen­te

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