Esta­do espa­ñol. Iña­ki Gil de San Vicen­te: «La «demo­cra­cia» no depu­ró la estruc­tu­ra fran­quis­ta con lo que, por endo­ga­mia, esta se repro­du­jo en su mis­ma sal­sa autoritaria»

Por Iña­ki Gil de San Vicen­te, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 22 de agos­to de 2021.

SIETE RESPUESTAS AL COLECTIVO NUEVA REVOLUCION (I de II)

Nota: el colec­ti­vo Nue­va Revo­lu­ción ha publi­ca­do en dos entre­gas las res­pues­tas al cues­tio­na­rio que nos envió sobre el nacio­na­lis­mo espa­ñol, las dere­chas, el fran­quis­mo, etcé­te­ra; aquí están las dos entre­gas en una.

  1. En la tran­si­ción, la dere­cha espa­ño­la tenía tres expre­sio­nes polí­ti­cas: Unión de Cen­tro Demo­crá­ti­co, Alian­za Popu­lar y Fuer­za Nue­va, que no deja­ban de ser tres orga­ni­za­cio­nes here­de­ras del fran­quis­mo. Aho­ra la dere­cha vuel­ve a estar frag­men­ta­da en tres blo­ques, que podrían tener cier­ta ana­lo­gía con aque­llos. ¿Sigue sien­do esta dere­cha here­de­ra del régi­men ante­rior y por eso es tan beli­ge­ran­te con la Memo­ria Antifascista?

Antes de seguir, con­vie­ne pre­ci­sar los tres nive­les de refle­xión que tene­mos que simul­ta­near en esta entre­vis­ta, sobre todo al ana­li­zar la «tran­si­ción espa­ño­la» des­de la expe­rien­cia de un pue­blo opri­mi­do, por­que su inter­ac­ción nos faci­li­ta com­pren­der que exis­te un nacio­na­lis­mo espa­ñol bási­co que va con diver­sas inten­si­da­des y care­tas des­de Vox has­ta gru­púscu­los de «izquier­da». No sir­ve de nada inten­tar defi­nir qué es la dere­cha y qué expre­sio­nes tie­ne sin hacer refe­ren­cia a ese espa­ño­lis­mo sus­tan­cial: el «gobierno más pro­gre­sis­ta», PSOE-UP, está sope­san­do ile­ga­li­zar aho­ra mis­mo o más ade­lan­te a Izquier­da Cas­te­lla­na con excu­sas anti­de­mo­crá­ti­cas, cuan­do en reali­dad se tra­ta de que todo el nacio­na­lis­mo espa­ñol sabe que el cas­te­lla­nis­mo es uno de sus peo­res enemi­gos por­que hun­de uno de los pila­res bási­cos de la «nación española».

Por esto es nece­sa­rio simul­ta­near tres nive­les de aná­li­sis: 1) en el nivel más super­fi­cial y visi­ble, fal­sa­men­te deci­si­vo pero feti­chi­za­do por el cen­tro-dere­cha y los refor­mis­mos, tene­mos la Cons­ti­tu­ción del ’78 o si se quie­re la demo­cra­cia par­la­men­ta­ria tal cual hoy es mag­ni­fi­ca­da por la pro­pa­gan­da. 2) en el nivel inter­me­dio y cada vez más visi­ble para sec­to­res crí­ti­cos, exis­te el poder omni­po­ten­te de la monar­quía cató­li­co-mili­tar esen­cial­men­te anti­de­mo­crá­ti­ca, poder into­ca­ble por, para y des­de la Cons­ti­tu­ción. Y 3) en el nivel pro­fun­do, deci­si­vo por cuan­to estruc­tu­ral pero invi­si­bi­li­za­do, exis­te la dic­ta­du­ra del capi­tal que tele­di­ri­ge los gui­ño­les de la monar­quía y del par­la­men­to; estos gui­ño­les tie­nen diver­sas auto­no­mías más o menos rela­ti­vas en deter­mi­na­das cues­tio­nes secun­da­rias, pero jamás en las vita­les para el capi­tal, como ire­mos viendo.

Sobre todo en lo rela­cio­na­do con la extre­ma dere­cha y el fas­cis­mo, no debe­mos come­ter el error de sub­es­ti­mar el uso revo­lu­cio­na­rio que pue­de hacer el pro­le­ta­ria­do del par­la­men­to, del nivel 1, dese­chán­do­lo total y cie­ga­men­te; pero tam­po­co debe­mos caer en el error con­tra­rio, el feti­chis­mo par­la­men­ta­ris­ta, sobre­es­ti­man­do sus muy limi­ta­das atri­bu­cio­nes. La for­ma más efec­ti­va de no come­ter esos dos peli­gro­sos erro­res de fri­vo­li­dad, es una pero doble: cono­cer el mate­ria­lis­mo his­tó­ri­co y saber que la acción par­la­men­ta­ria siem­pre tie­ne que estar al ser­vi­cio de la lucha de clases.

El «régi­men ante­rior» era la for­ma de domi­na­ción ade­cua­da a las nece­si­da­des del capi­tal has­ta que empe­za­ron a agu­di­zar­se más allá de lo con­tro­la­ble las con­tra­dic­cio­nes que minan al Esta­do espa­ñol des­de el siglo el siglo XVI, por poner una fecha. Sur­gie­ron dife­ren­cias en el blo­que de cla­ses domi­nan­te en el «régi­men ante­rior», inclui­da la Igle­sia y el Ejér­ci­to, por­que este blo­que tenía que enfren­tar­se a una cri­sis inter­na y exter­na de una mag­ni­tud has­ta enton­ces des­co­no­ci­da, de mane­ra que pro­gre­si­va­men­te y con muchas dis­cu­sio­nes y, sobre todo, bajo la pre­sión cre­cien­te de la lucha de las cla­ses y nacio­nes opri­mi­das, se fue impo­nien­do una fac­ción que nece­si­ta­ba que el nivel 3, el de la pro­pie­dad de las fuer­zas pro­duc­ti­vas y el de la dic­ta­du­ra del capi­tal, siguie­ra exis­tien­do con cam­bios for­ma­les en el nivel 2, el de la monar­quía fran­quis­ta, y con la crea­ción de un nivel 1, el de la «demo­cra­cia».

Los cam­bios intro­du­ci­dos a la monar­quía fran­quis­ta, nivel 2 arri­ba vis­to, con­sis­tie­ron en lla­mar­la «monar­quía cons­ti­tu­cio­nal» en vez de fran­quis­ta, pero que en reali­dad siguió sien­do cató­li­co-mili­tar, capi­ta­lis­ta y espa­ño­la, incon­ci­lia­ble con la demo­cra­cia en cuan­to «poder del pue­blo» y tan corrup­ta como siem­pre. Para que esta tram­pa tuvie­ra éxi­to había que crear de la nada el nivel 1, el más super­fi­cial, la Cons­ti­tu­ción del ’78, e impo­ner­la con men­ti­ras, pro­me­sas, corrup­cio­nes, repre­sio­nes y mie­do. Los sec­to­res más reac­cio­na­rios se opu­sie­ron tenaz­men­te inclu­so recu­rrien­do al terro­ris­mo y gra­cias a la genu­fle­xión cen­tris­ta y refor­mis­ta logra­ron una cuá­dru­ple vic­to­ria cua­li­ta­ti­va: que no se depu­ra­ra la estruc­tu­ra fran­quis­ta del Esta­do; que siguie­ra la monar­quía cató­li­co-mili­tar ofi­cial­men­te lla­ma­da «cons­ti­tu­cio­nal»; que se ani­qui­la­ra toda remo­ta posi­bi­li­dad de repu­bli­ca­nis­mo; y que se refor­za­ra la dic­ta­du­ra del capi­tal y la «uni­dad espa­ño­la» bajo la for­ma de una «demo­cra­cia par­la­men­ta­ria» muy ampu­tada y auto vigi­la­da por ella mis­ma, por­que ella mis­ma se decla­ra defen­so­ra del capi­tal y de la into­ca­ble monar­quía católico-militar. 

Las tres dere­chas de enton­ces eran «here­de­ras del fran­quis­mo», es cier­to, pero es una ver­dad secun­da­ria por­que ata­ñe sólo a la for­ma de la domi­na­ción del capi­tal, ya que lo deci­si­vo, la ver­dad pri­ma­ria, era y sigue sien­do que la inmen­sa mayo­ría de fuer­zas socio­po­lí­ti­cas eran y son pila­res del capi­tal, como vere­mos. Las dere­chas fran­quis­tas sabían des­de antes de 1978 que si cam­bia­ban algu­nas cosas su poder bási­co no esta­ría en peli­gro, aun­que sí tuvie­ran que ceder algu­nas de sus pre­ben­das. Sola­men­te una muy enana par­te de ella, la más faná­ti­ca repre­sen­ta­da por Fuer­za Nue­va y gru­púscu­los afi­nes, que­ría retro­ce­der al fran­quis­mo puro y duro. UCD y AP, repre­sen­tan­tes mayo­ri­ta­rio y mino­ri­ta­rio de la bur­gue­sía más espa­ño­lis­ta, acep­ta­ban las refor­mas cons­ti­tu­cio­na­les y el maqui­lla­je de la monar­quía a cam­bio del for­ta­le­ci­mien­to del poder del capital.

La vir­tua­li­dad de uti­li­zar la dia­léc­ti­ca entre los tres nive­les –super­fi­cial, medio y rai­zal– vuel­ve a demos­trar­se en la des­unión-unión de la actual dere­cha: está des­uni­da en el nivel super­fi­cial, tie­ne dife­ren­cias en el mediano y está uni­da en lo esen­cial, en la raíz de la defen­sa a muer­te de la pro­pie­dad pri­va­da. La des­unión se mues­tra a dia­rio y sobre todo en los momen­tos elec­to­ra­les cuan­do se des­pe­da­zan feroz­men­te para comer­se unas los votos de las otras; las dife­ren­cias en el nivel mediano, se mues­tran en sus acuer­dos secre­tos o públi­cos para copar sillo­nes siem­pre bajo la pro­tec­ción de la monar­quía; y la unión incon­di­cio­nal se mues­tra en su defen­sa a muer­te del capi­tal y de la uni­dad espa­ño­la, que es lo mis­mo, e inclu­so en algu­nas insi­nua­cio­nes indi­rec­tas de que ata­rían más en cor­to a la monar­quía cató­li­co-mili­tar para sal­var­se ellas.

Por tan­to, la frag­men­ta­ción en tres blo­ques de la dere­cha actual es cier­ta, pero es rela­ti­va en fun­ción de la gra­ve­dad menor o mayor de los peli­gros que afron­ta en su con­jun­to o en sus frag­men­tos. Tan­to en su uni­dad como en sus dife­ren­cias, siguen sien­do abier­ta o sola­pa­da­men­te más que «here­de­ras del fran­quis­mo»: son reser­vas de varias inten­si­da­des de fran­quis­mo socio­ló­gi­co y has­ta polí­ti­co que pue­den ser acti­va­das por el grue­so del blo­que de cla­ses domi­nan­te cuan­do la cri­sis del Esta­do sea irre­so­lu­ble por el cen­tris­mo, el refor­mis­mo y las bur­gue­sías regio­na­lis­tas y autonomistas.

Debe­mos tener en cuen­ta que el fran­quis­mo se creó ofi­cial­men­te en 1937 con el Decre­to de Uni­fi­ca­ción de corrien­tes espa­ño­lis­tas que de un modo u otro tenían una lar­ga data, y que adqui­rie­ron más soli­dez con en el Mani­fies­to del Blo­que Nacio­nal de 1934, mucho más cohe­ren­te que la dema­go­gia de una Falan­ge recién crea­da. Ello le dotó al fran­quis­mo de care­tas varias que podía cam­biar según sus nece­si­da­des, lo que uni­do al incon­di­cio­nal apo­yo impe­ria­lis­ta y del Vati­cano, expli­ca por qué ape­nas tuvo difi­cul­ta­des para tran­si­tar por varias fases en las que ade­más de mos­trar care­tas varias tam­bién apli­có eco­no­mías dife­ren­tes. No tene­mos aquí espa­cio para expo­ner­las, pero el fran­quis­mo abier­ta­men­te nazi de gru­púscu­los de Vox es dife­ren­te a los lla­ma­dos pro-yan­quis, «desa­rro­llis­tas», «aper­tu­ris­tas», etc. La dere­cha pue­de recu­rrir según sus nece­si­da­des a cada uno de estos «fran­quis­mos», pero nun­ca pue­de renun­ciar a él.

Y por esto mis­mo el peli­gro mor­tal para el fran­quis­mo en su con­te­ni­do esen­cial, ade­más de en sus con­ti­nen­tes for­ma­les, es pre­ci­sa­men­te el del anti­fas­cis­mo, el de la Memo­ria His­tó­ri­ca. Aquí la uni­dad de cla­se impe­ria­lis­ta espa­ño­la y monár­qui­ca se impo­ne sin com­pa­sión sobre las nimie­da­des egoís­tas que se auto fago­ci­tan por sillo­nes y votos que faci­li­ten corrup­cio­nes múl­ti­ples. La Memo­ria ver­da­de­ra, no la fal­si­fi­ca­ción men­ti­ro­sa que quie­re impo­ner la alian­za entre cen­tro-dere­cha y refor­mis­mo, es inacep­ta­ble por­que des­pier­ta el fan­tas­ma de la lucha de cla­ses y de libe­ra­ción de las nacio­nes opri­mi­das no sólo des­de de la I Repú­bli­ca de 1873, sino aho­ra mis­mo, cuan­do la dere­cha y el cen­tro-refor­mis­mo legi­ti­man a cri­mi­na­les fas­cis­tas como Millán-Astray, Meli­tón Man­za­nas, Rosón en Lugo, etc., o a la Legión, para­dig­ma del terror… o cuan­do jus­ti­fi­can o no com­ba­ten la impu­ni­dad neonazi.

Es com­pren­si­ble la beli­ge­ran­cia de la dere­cha con­tra la Memo­ria y el anti­fas­cis­mo por­que reabren las lla­gas supu­ran­tes de su lar­go régi­men de terror públi­co, por­que des­cu­bren cómo el fran­quis­mo des­tru­yó toda liber­tad e impu­so una lar­ga noche de dolor y mie­do. Por esto mis­mo el anti­fas­cis­mo y la Memo­ria topan con el per­ma­nen­te boi­co­teo silen­cio­so de la Igle­sia, sin la cual jamás se hubie­ra derra­ma­do tan­ta san­gre ni se hubie­ra tar­da­do tan­to tiem­po en empe­zar a recu­pe­rar hue­sos y tro­ci­tos de piel huma­na, bas­tan­te de ella de muje­res e infan­cia vio­la­da, tor­tu­ra­da y fusi­la­da: esta­mos ante uno de tan­tos crí­me­nes de la his­to­ria cris­tia­na, que lle­ga­ron al extre­mos de la com­pra y tra­ta de recién naci­dos de «fami­lias rojas» para «edu­car­los en el amor a Dios y a España».

Pero tam­bién hay que decir que, sin pro­fun­di­zar aho­ra en las pocas dife­ren­cias –que no opo­si­cio­nes y menos aún con­tra­dic­cio­nes– entre anti­fas­cis­mo y Memo­ria, hay que decir que ambos sacan a la luz la natu­ra­le­za explo­ta­do­ra y opre­so­ra de la Cons­ti­tu­ción y de la monar­quía cató­li­co-mili­tar por lo que tam­po­co son impul­sa­dos por el cen­tro-refor­mis­mo. Des­de la Cons­ti­tu­ción sólo pue­de impul­sar­se una «memo­ria» par­cial y abs­trac­ta, que refuer­za la domi­na­ción del blo­que de cla­ses domi­nan­te, nece­si­ta­do en ocul­tar que esa Cons­ti­tu­ción fue y es la tapa­de­ra de estruc­tu­ras fran­quis­tas nun­ca depu­ra­das. Con la Memo­ria, otro tan­to, con la gra­ve­dad de que el PSOE y el PCE aban­do­na­ron en el olvi­do opro­bio­so el geno­ci­dio fas­cis­ta para no impor­tu­nar a la derecha

  • La cues­tión terri­to­rial ha ser­vi­do de unión entre todo el espec­tro de la dere­cha, enten­dien­do esta des­de Vox has­ta una par­te sig­ni­fi­ca­ti­va del PSOE. ¿Sigue sien­do la uni­dad de Espa­ña el man­tra que repi­te la dere­cha para ocul­tar las terri­bles des­igual­da­des socia­les que se dan en el estado?

La uni­dad del Esta­do espa­ñol es un axio­ma y un apo­teg­ma para las fuer­zas socio­po­lí­ti­cas y sin­di­ca­les esta­ta­lis­tas por­que su ente­ra visión psi­co­po­li­ti­ca está deter­mi­na­da por el nacio­na­lis­mo espa­ñol, a excep­ción de una peque­ña, hon­ro­sa y has­ta heroi­ca izquier­da inter­na­cio­na­lis­ta. Pode­mos recu­rrir al símil del tron­co espa­ño­lis­ta: las ramas más impe­ria­lis­tas de la dere­cha; las ramas cons­ti­tu­cio­na­lis­tas, auto­no­mis­tas y has­ta defen­so­ras de un fede­ra­lis­mo de papel estru­ja­do, sin hablar de esa ente­le­quia de «nación de nacio­nes» for­ma­da por una «nación polí­ti­ca inte­gra­do­ra» y «nacio­nes cul­tu­ra­les peri­fé­ri­cas»; y una rami­ta de «izquier­da» que nie­ga la exis­ten­cia de nacio­nes opri­mi­das y su dere­cho a la auto­de­ter­mi­na­ción e independencia.

El tron­co nacio­na­lis­ta espa­ñol se levan­ta sobre las raí­ces de la explo­ta­ción de muje­res tra­ba­ja­do­ras, cla­ses explo­ta­das y nacio­nes opri­mi­das, sobre el exter­mi­nio y saqueo colo­nial e impe­ria­lis­ta, sobre el nacio­nal-cato­li­cis­mo de la Igle­sia y el poder into­ca­ble de la monar­quía mili­tar. Con­for­me se refor­za­ba la dic­ta­du­ra del capi­tal –nivel 3– iban sur­gien­do ramas diver­sas de ese nacio­na­lis­mo rai­zal fun­cio­na­les a las nece­si­da­des de la fac­ción domi­nan­te del blo­que de cla­ses domi­nan­te en cada fase. Otras fac­cio­nes bur­gue­sas espa­ño­las y «peri­fé­ri­cas» ela­bo­ra­ban sus nacio­na­lis­mos o regio­na­lis­mos fuer­tes en la medi­da de lo posi­ble. El fran­quis­mo fra­ca­só en el inten­to de impo­ner su impe­ria­lis­mo al res­to, y la solu­ción fue crear en la mitad de los ’70 los nive­les 2 y 1, con lo que el blo­que de cla­ses domi­nan­te logra­ba ampliar la ofer­ta de mati­ces nacio­na­lis­tas espa­ño­les, auto­no­mis­tas y regio­na­lis­tas en el mer­ca­do de la mani­pu­la­ción incons­cien­te de la estruc­tu­ra psí­qui­ca de masas alie­na­das. El mar­ke­ting polí­ti­co-empre­sa­rial ducho en ampliar la ofer­ta de mer­can­cías ideo­ló­gi­cas ha cose­cha­do un recien­te éxi­to con la deva­lua­ción de inde­pen­den­tis­mos de izquier­da en sobe­ra­nis­mos interclasistas.

Ha sido nece­sa­ria esta expli­ca­ción pre­via para saber que no sólo la dere­cha recu­rre al man­tra de la uni­dad espa­ño­la para jus­ti­fi­car los ata­ques a las cla­ses tra­ba­ja­do­ras, tam­bién lo hace la alian­za guber­na­ti­va entre cen­tro-dere­cha y refor­mis­mo: aho­ra, el «gobierno más pro­gre­sis­ta» man­tie­ne des­de verano de 2018 las duras medi­das anti obre­ras de Zapa­te­ro y Rajoy, se nie­ga a subir los sala­rios, man­tie­ne la ley Mor­da­za, no per­si­gue los desahu­cios, tole­ra los abu­sos empre­sa­ria­les, etc., con la excu­sa de que lo pri­me­ro es recu­pe­rar la «eco­no­mía nacio­nal». En pos de lo cual hay que man­te­ner la monar­quía cató­li­co- mili­tar, con­tem­po­ri­zar con la Gran Ban­ca y con esa enor­me trans­na­cio­nal que es el Vati­cano, sacri­fi­car al Pue­blo Saha­raui, armar a dic­ta­du­ras atro­ces como la sau­dí y ayu­dar a «demo­cra­cias» cri­mi­na­les como la de Colom­bia, bus­car el hun­di­mien­to de Vene­zue­la y Cuba, ple­gar­se a las cre­cien­tes exi­gen­cias polí­ti­co-mili­ta­res de los EEUU, etc.

Lo que dife­ren­cia en este asun­to a la dere­cha del cen­tro-refor­mis­ta en el gobierno es que la pri­me­ra lo dice con bru­tal sin­ce­ri­dad y lo impo­ne allí don­de tie­ne fuer­za, mien­tras que la segun­da lo hace con cinis­mo bru­tal para jus­ti­fi­car que lo impo­ne, sabien­do que cuen­ta con el apo­yo de la buro­cra­cia sin­di­cal, del auto­no­mis­mo bur­gués, del sobe­ra­nis­mo inter­cla­sis­ta y de la social­de­mo­cra­cia inter­na­cio­nal. Pero lo que debe­mos asu­mir es que tan­to la dere­cha como el cen­tro-refor­mis­ta defien­den lo que les exi­ge la dic­ta­du­ra del capi­tal con el con­se­jo de la monar­quía, esce­ni­fi­can­do «áspe­ros deba­tes» en los par­la­men­tos de turno y en el de Madrid.

  • Vox es aho­ra la cara más visi­ble de ese fran­quis­mo socio­ló­gi­co que, casi cin­cuen­ta años des­pués de la muer­te del dic­ta­dor, sigue ancla­do en la polí­ti­ca espa­ño­la, pero ¿no sigue tam­bién el fran­quis­mo infec­tan­do muchos esta­men­tos de nues­tro poder judi­cial, del ejér­ci­to, de los medios de comunicación?

Vox es aho­ra la cara más visi­ble del fran­quis­mo socio­ló­gi­co más estric­to tal cual pue­de expre­sar­lo esta corrien­te en la actual coyun­tu­ra. Es más estric­to des­de lue­go que el fran­quis­mo polié­dri­co del PP en las pasa­das elec­cio­nes de Madrid, lo que le ha per­mi­ti­do cani­ba­li­zar mucho voto de Vox y Cs., pero tam­bién algu­nos del nacio­na­lis­mo espa­ño­lis­ta más puro del PSOE y has­ta de fran­jas obre­ras. Si se habla «micro­fas­cis­mos», de las «múl­ti­ples caras del fas­cis­mo», etc., hay que hacer lo mis­mo con el fran­quis­mo. El fran­quis­mo socio­ló­gi­co no sólo «infec­ta» esta­men­tos de la judi­ca­tu­ra, ejér­ci­to, pren­sa, etc., del blo­que de cla­ses domi­nan­te –que en abso­lu­to son «nues­tros» y menos aún de las nacio­nes opri­mi­das – , sino que ver­te­bra­ba la cos­mo­vi­sión de estos apa­ra­tos del capi­tal antes de que los admi­nis­tra­ran las y los jue­ces, mili­ta­res, perio­dis­tas, etc., actuales.

El fran­quis­mo, en cuan­to sin­cre­tis­mo de las corrien­tes espa­ño­lis­tas ante­rio­res al Decre­to de Uni­fi­ca­ción ofi­cia­li­za­do en Sala­man­ca en 1937, creó el cemen­to ideo­ló­gi­co que cohe­sio­na­ba la estruc­tu­ra del Esta­do al ser­vi­cio del capi­tal, ideo­lo­gía expre­sa­da en el lema de «por el Impe­rio hacia Dios», que inte­gra­ba en un úni­co deli­rio impe­rial-cató­li­co los sue­ños de gran­de­za de la bur­gue­sía de un país en decli­ve impa­ra­ble. El fun­cio­na­ria­do, los mili­ta­res, y los fie­les perio­dis­tas, etc., acti­vos has­ta casi fina­les del siglo XX se for­ma­ron des­de la infan­cia en esas fan­ta­sías, excep­to mino­rías admi­ra­bles. Muchos de ellos espe­ra­ban ansio­sos al menos un «gol­pe de timón» que ase­gu­ra­ra si no la vuel­ta del fran­quis­mo al menos un orden auto­ri­ta­rio que impi­die­ra la «revan­cha roja». La vic­to­ria cuá­dru­ple obte­ni­da al impo­ner la Cons­ti­tu­ción del ’78 les tran­qui­li­zó un poco, y a pesar del fra­ca­so del Teje­ra­zo sus­pi­ra­ron ali­via­dos con el exqui­si­to tra­to que el PSOE les daba, en com­pa­ra­ción a los ata­ques anti­obre­ros y a las repre­sio­nes de los dere­chos de las nacio­nes oprimidas.

La «demo­cra­cia» no depu­ró la estruc­tu­ra fran­quis­ta con lo que, por endo­ga­mia, esta se repro­du­jo en su mis­ma sal­sa auto­ri­ta­ria, disi­mu­lan­do su fran­quis­mo con el bar­niz cons­ti­tu­cio­nal. Otra vez hay que admi­rar los peque­ños gru­pos demo­crá­ti­cos que resis­tie­ron y resis­ten en la tri­tu­ra­do­ra judi­cial y en otras buro­cra­cias, que fue­ron expul­sa­dos del ejér­ci­to o arrin­co­na­dos en los sóta­nos, que fue­ron recha­za­dos por pren­sa, etc. Pero, sobre todo, fue y es la lógi­ca de poder y de obe­dien­cia egoís­ta inser­ta en el sis­te­ma edu­ca­ti­vo, en el Esta­do, en la indus­tria, en la edu­ca­ción y en la socie­dad la que selec­cio­na a su per­so­nal, acep­tán­do­lo o expul­sán­do­lo. Esta lógi­ca fue refor­za­da por los gobier­nos de dere­chas, y nun­ca cam­bia­da radi­cal­men­te por los del cen­tro-refor­mis­ta. Nin­guno, por ejem­plo, ha hecho un esfuer­zo sos­te­ni­do para moder­ni­zar la buro­cra­cia judi­cial, que es una de las más atra­sa­das de la Unión Europea.

Es así como se entien­de la situa­ción de pre colap­so del apa­ra­to judi­cial y su ser­vi­dum­bre, la pobre­za inte­lec­tual del sis­te­ma edu­ca­ti­vo públi­co y pri­va­do, la impron­ta fran­quis­ta del ejér­ci­to, el poder polí­ti­co del perio­dis­mo, etc. No se tra­ta por tan­to de una «infec­ción» des­de el exte­rior, sino de que, por un lado y como vere­mos más exten­sa­men­te lue­go, des­de antes del Mani­fies­to de 1934 y de la Uni­fi­ca­ción de 1937, el impe­ria­lis­ta espa­ñol ya cimen­ta­ba el Esta­do como se demos­tró en la des­truc­ción atroz de la II Repú­bli­ca, etc., bas­ta leer la pren­sa espa­ño­la del últi­mo ter­cio del siglo XIX. Y por otro lado, en que ese fran­quis­mo socio­ló­gi­co y sus múl­ti­ples expre­sio­nes visi­bles e invi­si­bles for­man par­te del inte­rior de esas estruc­tu­ras de poder esta­tal, para y extra-esta­tal, por­que todas ellas están suje­tas a la lógi­ca cie­ga del capi­tal y a las nece­si­da­des de man­te­ner a cual­quier pre­cio su mar­co geo­es­tra­té­gi­co de producción/​reproducción lla­ma­do “Espa­ña”, o sea, al nivel 3, el deci­si­vo, aun­que en algu­nos pro­ble­mas pue­dan sor­pren­der­nos con una apa­rien­cia de «demo­cra­cia» en el nivel 1, impor­tan­te en lo coyun­tu­ral pero de impor­tan­cia menor a esca­la histórica.

  • Hay varios libros, como el de Miguel Urbán, “La emer­gen­cia de Vox”, en el que se ana­li­za la irrup­ción de la ultra­de­re­cha en nues­tro pano­ra­ma polí­ti­co, pero, aun­que el diag­nos­ti­co sea cer­te­ro, nos ofre­ce pocas herra­mien­tas para com­ba­tir­lo. ¿Qué armas tene­mos para enfren­tar un fenó­meno como este, ava­la­do por las éli­tes eco­nó­mi­cas, por la pren­sa y por los jueces?

Lo pri­me­ro que tene­mos que hacer es supe­rar el doble error de creer por un lado que la implan­ta­ción del fran­quis­mo en los apa­ra­tos del Esta­do es sólo una «infec­ción» exte­rior; y por otro lado redu­cir el fran­quis­mo a mera «reali­dad socio­ló­gi­ca», lo cual es cier­to en su for­ma abs­trac­ta por lo que es nece­sa­rio con­cre­tar­la en su reali­dad mate­rial. Por dos cami­nos dife­ren­tes, ambas inter­pre­ta­cio­nes nos lle­van a una derro­ta estra­té­gi­ca por­que no ata­ca­mos el pro­ble­ma en su raíz: el fran­quis­mo como expre­sión de la his­tó­ri­ca cri­sis estruc­tu­ral del Esta­do espa­ñol en cuan­to ver­da­de­ra «nación falli­da» según los cáno­nes euro burgueses. 

Una cri­sis mucho más gra­ve y per­ma­nen­te que la que en los ’20 y ’30 sufrie­ron Ale­ma­nia e Ita­lia, por lo que no pode­mos limi­tar­nos a copiar las lec­cio­nes anti­fas­cis­tas en estos y otros Esta­dos por valio­sas que sean, sino que debe­mos adap­tar­las a las expre­sio­nes con­cre­tas que adquie­re el fran­quis­mo tan­to en su uni­dad esta­tal espa­ño­la como en las nacio­nes que opri­me den­tro de él.

Dicho muy bre­ve­men­te, lo que aho­ra deno­mi­na­mos nacio­nal-cato­li­cis­mo es, como veni­mos insis­tien­do, una cons­tan­te nece­sa­ria en la for­ma­ción del capi­ta­lis­mo espa­ñol, que se fue crean­do con las opre­sio­nes nacio­na­les des­de al menos el siglo XIII en la penín­su­la antes y des­pués de inva­dir otros con­ti­nen­tes. Des­de fina­les del siglo XV la Inqui­si­ción ayu­dó a fusio­nar la reli­gión, la nación y la polí­ti­ca con la iden­ti­dad del Esta­do, pro­ce­so que no se dio así en nin­gún otro Esta­do euro­peo al menos con la fuer­za y per­sis­ten­cia que tie­ne en el espa­ñol, ni siquie­ra en Por­tu­gal e Ita­lia y mucho menos en Ale­ma­nia, por citar tres paí­ses que sufrie­ron el fas­cis­mo genérico.

Las ten­sio­nes entre fac­cio­nes de las cla­ses domi­nan­tes empe­za­ron a mos­trar a comien­zos del siglo XVI los lími­tes insu­pe­ra­bles que ya ame­na­za­ban al Esta­do espa­ñol, y una fac­ción, la ven­ce­do­ra a la lar­ga, optó por apo­yar­se en una poten­cia extran­je­ra, abrien­do así la vía de bus­car ayu­da en el exte­rior para solu­cio­nar siquie­ra tran­si­to­ria­men­te el ver­da­de­ro pro­ble­ma: el «pro­ble­ma espa­ñol». A raíz del quin­to cen­te­na­rio del aplas­ta­mien­to de la Revo­lu­ción Comu­ne­ra, un his­to­ria­dor nos ha recor­da­do que des­de enton­ces nin­gu­na monar­quía ha sido de direc­to ori­gen ‘espa­ñol’. Monar­quías ‘extran­je­ras’; cato­li­cis­mo uni­ver­sa­lis­ta supe­di­ta­do al Impe­rio; cen­tra­lis­mo aus­tra­cis­ta; ultra­cen­tra­lis­mo bor­bó­ni­co; nacio­na­lis­mo espa­ñol en la Cons­ti­tu­ción de Cádiz de 1812; poder omní­vo­ro de los capi­ta­les fran­ce­ses, bel­gas, bri­tá­ni­cos, etc.; fugaz Casa de Sabo­ya-Aos­ta; derro­ca­mien­to de la I República…

Se fue crean­do así esa intran­si­gen­cia de Cáno­vas que pese a ello, por ejem­plo, des­pués de inva­dir el terri­to­rio vas­co y des­truir el his­tó­ri­co Dere­cho Foral, tuvo que reco­no­cer la nece­si­dad de un acuer­do en 1878 con su bur­gue­sía por­que la sim­ple ocu­pa­ción mili­tar y la repre­sión lin­güís­ti­co-cul­tu­ral no bas­ta­ban para «paci­fi­car» a las y los vas­cos: los Con­cier­tos Eco­nó­mi­cos. Tuvo que hacer­lo por­que el Esta­do no daba más de sí per­dien­do los res­tos del Impe­rio y, como se vería al tiem­po, sien­do ver­gon­zo­sa­men­te humi­lla­do en Annual por las cabi­las rife­ñas en 1921. Mien­tras tan­to la lucha de cla­ses y las rei­vin­di­ca­cio­nes de las nacio­nes opri­mi­das aña­dían pre­sión des­de den­tro al nacio­na­lis­mo estatal.

Es mucha la impor­tan­cia de esta «cesión» tác­ti­ca de Cáno­vas y el con­jun­to de cri­sis que se sin­cro­ni­zan des­de ese momen­to, para defi­nir la lucha actual con­tra el fran­quis­mo por­que, sin saber­lo, Cáno­vas reac­ti­va­ba el núcleo del pro­ble­ma his­tó­ri­co irre­so­lu­ble: ni el cen­tra­lis­mo aus­tra­cis­ta ni el hiper­cen­tra­lis­mo bor­bó­ni­co, ni el inte­rregno sabo­yano, ni el auto­no­mis­mo limi­ta­do de la II Repú­bli­ca, ni la dic­ta­du­ra fran­quis­ta apo­ya­da por el nazi­fas­cis­mo y lue­go el impe­ria­lis­mo occi­den­tal, ni el Esta­do de las Auto­no­mías vigi­la­do por la Casa Real, nada de esto ha podi­do cons­truir la «nación espa­ño­la» según el canon euro bur­gués de Esta­do-nación. Al con­tra­rio, ha ido pudrien­do el pro­ble­ma en la medi­da en que las con­tra­dic­cio­nes del capi­ta­lis­mo mun­dial agu­di­za­ban los abis­mos que hacen del Esta­do una «nación fallida».

Aquí, en este fra­ca­so per­ma­nen­te, radi­ca la razón de la fero­ci­dad de la rama fran­quis­ta del tron­co del nacio­na­lis­mo espa­ñol, tam­bién de la dure­za con­tra­in­sur­gen­te de la rama cons­ti­tu­cio­na­lis­ta como se ha vis­to en la gue­rra sucia y el terror de Esta­do con­tra el inde­pen­den­tis­mo vas­co, o en las repre­sio­nes con­tra otras nacio­nes, o el racis­mo, o el ata­que al cas­te­lla­nis­mo, etc. Hay que par­tir de esta reali­dad para poder ela­bo­rar pri­me­ro la estra­te­gia anfi­fas­cis­ta y anti­fran­quis­ta, y des­pués la lucha con­tra el nacio­na­lis­mo cen­tro-refor­mis­ta por­que las tres, a pesar de sus dife­ren­cias, sos­tie­nen a su modo los nive­les 2 y 3, la monar­quía cató­li­co-mili­tar y la dic­ta­du­ra del capi­tal, aun­que el extre­mo fran­quis­ta quie­re aca­bar con el nivel 1, el del parlamentarismo.

Par­tien­do de aquí pode­mos ya avan­zar algu­nas ideas ele­men­ta­les sobre el anti­fran­quis­mo tan­to en las nacio­nes opri­mi­das como en el Esta­do espa­ñol y Europa.

4.1.- La pri­me­ra y fun­da­men­tal es cono­cer nues­tra his­to­ria como pue­blo opri­mi­do; su com­po­si­ción de cla­ses, sus luchas y la influen­cia que en ellas ha teni­do la alian­za entre la bur­gue­sía autóc­to­na y el Esta­do ocu­pan­te; la exis­ten­cia de un fran­quis­mo autóc­tono y qué fac­cio­nes y gra­dos de fana­tis­mo proes­ta­ta­lis­ta tie­ne; qué rela­cio­nes tie­ne con el esta­tal, cuál es su ideo­lo­gía, y qué rela­cio­nes de uni­dad de cla­se tie­ne con la bur­gue­sía auto­no­mis­ta o regio­na­lis­ta, es decir, qué intere­ses de cla­se les unen en la defen­sa de la dic­ta­du­ra del capi­tal, aun­que pue­dan tener dis­cre­pan­cias en los otros dos nive­les. Ade­más, debe­mos estu­diar qué otras ramas del tron­co nacio­na­lis­ta espa­ñol exis­ten y qué fuer­za tie­nen, cómo jus­ti­fi­can la repre­sión de nues­tros dere­chos nacio­na­les y cómo se opo­nen direc­ta o indi­rec­ta­men­te a nues­tra len­gua y cul­tu­ra, etc.

4.2.- Esta es la base para, sobre ella, avan­zar en una polí­ti­ca de fren­te úni­co anti­fas­cis­ta que ten­ga al menos dos nive­les: el deci­si­vo y rec­tor, bus­car la uni­dad anti­fas­cis­ta y de libe­ra­ción nacio­nal de cla­se de todas las capas socia­les que com­po­nen el pue­blo tra­ba­ja­dor y su cen­tra­li­dad pro­le­ta­ria; y el segun­do y secun­da­rio, supe­di­ta­do al pri­me­ro, cuan­do sea nece­sa­rio bus­car acuer­dos tác­ti­cos anti­fas­cis­tas con otras fuer­zas demo­crá­ti­cas y pro­gre­sis­tas. La estra­te­gia hacia la inde­pen­den­cia socia­lis­ta debe diri­gir la prác­ti­ca del fren­te úni­co en el nivel deci­si­vo de la defen­sa de los dere­chos y nece­si­da­des ele­men­ta­les, de la Memo­ria y de la cul­tu­ra y len­gua pro­pia, etc., inclui­da la urgen­cia de un Esta­do obre­ro pro­pio; mien­tras que en el nivel de los acuer­dos tác­ti­cos con fuer­zas refor­mis­tas estas rei­vin­di­ca­cio­nes deben ser pre­sen­ta­das de una for­ma más general.

4.3. A la hora de com­ba­tir al fran­quis­mo debe­mos expli­car con ejem­plos la inter­ac­ción de los tres nive­les con los que hemos empe­za­do, en las con­vo­ca­to­rias de masas, en las char­las y deba­tes, etc., por­que un peli­gro invi­si­ble pero efec­ti­vo de la dema­go­gia fran­quis­ta «blan­da» y en menor medi­da de la «dura» es que en la mayo­ría de las situa­cio­nes pre­ten­de disi­mu­lar o has­ta negar su ideo­lo­gía fas­cis­ta. Muchos sec­to­res refor­mis­tas tien­den a creer que lo que lla­ma­mos fran­quis­mo «blan­do» es sim­ple «dere­cha demo­crá­ti­ca», lo mis­mo que cree que el actual gobierno PSOE-UP es el «más pro­gre­sis­ta de la his­to­ria». De este modo, lo deci­si­vo, la dic­ta­du­ra del capi­tal que­da impu­ne, y ape­nas se denun­cia el papel con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rio de la monar­quía cató­li­co-mili­tar. Como efec­to de ello, se man­tie­nen las negras y tor­men­to­sas nubes ideo­ló­gi­cas del españolismo.

4.4.- Dado que una de las lec­cio­nes his­tó­ri­cas más repe­ti­das con­fir­ma que la mejor for­ma de derro­tar al fas­cis­mo en gene­ral antes de que coja más fuer­za, es la movi­li­za­ción de masas en base a un fren­te úni­co que man­ten­ga la ofen­si­va estra­té­gi­ca. Y dado que estas mis­mas lec­cio­nes mues­tran cómo el refor­mis­mo es con­tra­rio a esta lucha con­jun­ta, se hace impres­cin­di­ble avan­zar en la uni­dad de base anti­fas­cis­ta en todos los luga­res en don­de las bases de los par­ti­dos refor­mis­tas están moles­tas por la pasi­vi­dad de su direc­ción. La expe­rien­cia mues­tra que las bases de los par­ti­dos refor­mis­tas tien­den a des­bor­dar a sus direc­cio­nes en la lucha anti­fas­cis­ta, pero tie­nen difi­cul­ta­des psi­co­po­lí­ti­cas para rom­per con ellas si no exis­te una izquier­da revo­lu­cio­na­ria fuer­te y deci­di­da, y una fle­xi­ble, amplia y radi­cal uni­dad de masas anti­fas­cis­ta. Por tan­to, hay que crear las dos condiciones.

4.5.- Es prio­ri­ta­rio anu­lar la con­ta­mi­na­ción ideo­ló­gi­ca peque­ño bur­gue­sa y de cla­ses medias arrui­na­das en el pro­le­ta­ria­do, por­que no sólo son inca­pa­ces de ela­bo­rar una estra­te­gia anti­fas­cis­ta sino por­que osci­lan hacia el fas­cis­mo cuan­do ven la pasi­vi­dad refor­mis­ta, la debi­li­dad revo­lu­cio­na­ria y el des­con­cier­to obre­ro y popu­lar. Esta lec­ción his­tó­ri­ca con­fir­ma la nece­si­dad del com­ba­te teó­ri­co y socio­po­lí­ti­co con la ideo­lo­gía peque­ño-bur­gue­sa, rea­li­za­do siem­pre con la peda­go­gía del ejem­plo prác­ti­co y con la cla­ri­dad de la con­cep­ción estra­té­gi­ca, que siem­pre debe estar presente.

4.6.- Las fuer­zas más efi­ca­ces con­tra el fas­cis­mo gené­ri­co son el pro­le­ta­ria­do en cuan­to tal y el migran­te en con­cre­to, las nacio­nes obre­ras opri­mi­das, las muje­res tra­ba­ja­do­ras, la juven­tud tra­ba­ja­do­ra y estu­dian­til, las orga­ni­za­cio­nes y sin­di­ca­tos, la inte­lec­tua­li­dad y el pro­fe­so­ra­do crí­ti­co inclui­do los tra­ba­ja­do­res de la cien­cia, la pren­sa demo­crá­ti­ca y un par­la­men­to pro­gre­sis­ta deci­di­do a parar el avan­ce fas­cis­ta… Tan­to el fren­te úni­co con su fuer­za de masas pro­le­ta­rias como con su secun­da­ria capa­ci­dad de acuer­dos tác­ti­cos con el refor­mis­mo han de mili­tar sis­te­má­ti­ca­men­te den­tro de estos colec­ti­vos, en el inte­rior de su vida colec­ti­va, ayu­dan­do a orga­ni­zar movi­li­za­cio­nes anti­fas­cis­tas que ade­más pre­fi­gu­ren en el pre­sen­te con­quis­tas socia­lis­tas futuras.

4.7.- Por no exten­der­nos, un deci­si­vo uni­ver­so de lucha anti­fas­cis­ta es el rela­cio­na­do con las liber­ta­des y dere­chos con­cre­tos, las sexo-afec­ti­vas, los dere­chos sexua­les, el anti patriar­ca­do, la éti­ca mar­xis­ta o sim­ple­men­te liber­ta­ria, la lucha con­tra el feti­chis­mo en cual­quie­ra de sus expre­sio­nes, etc. Tam­bién la divul­ga­ción del ateís­mo comu­nis­ta, la denun­cia de la irra­cio­na­li­dad, la nece­si­dad de movi­li­zar­se con­tra el poder del Esta­do Vati­cano, alia­do bási­co del espa­ñol, al que ayu­da en la domi­na­ción de las nacio­nes que opri­me. La izquier­da revo­lu­cio­na­ria y el anti­fas­cis­mo en gene­ral sufren aquí una de sus gran­des debi­li­da­des que no hace sino refor­zar la irra­cio­na­li­dad, el mie­do y el auto­ri­ta­ris­mo inhe­ren­te a la estruc­tu­ra psí­qui­ca alienada.

IÑAKI GIL DE SAN VICENTE

EUSKAL HERRIA 15 de agos­to de 2021

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SIETE RESPUESTAS AL COLECTIVO NUEVA REVOLUCION (II de II)

Nota: el colec­ti­vo Nue­va Revo­lu­ción ha publi­ca­do en dos entre­gas las res­pues­tas al cues­tio­na­rio que nos envió sobre el nacio­na­lis­mo espa­ñol, las dere­chas, el fran­quis­mo, etcé­te­ra; aquí están las dos entre­gas en una.

  • Con la entra­da en el gobierno de UP la izquier­da esta­tal se ha des­mo­vi­li­za­do, y no pare­ce que aso­me nin­gún pro­yec­to que pue­da vol­ver, a cor­to pla­zo, a ilu­sio­nar a los votan­tes de izquier­da, a no ser en las nacio­nes don­de las fuer­zas sobe­ra­nis­tas pare­cen cre­cer en apo­yos. ¿Qué aná­li­sis haces de la situa­ción de la izquier­da en Cata­lun­ya, Eus­ka­di y Gali­za, y en el res­to del estado?

La izquier­da esta­tal se esta­ba des­mo­vi­li­zan­do mucho antes de enero de 2020. La olea­da de luchas, las mareas, la «indig­na­ción», etc., que lle­vó al 15‑M/​2011 empe­zó a decre­cer en movi­li­za­cio­nes en el año y medio que va de las elec­cio­nes euro­peas de 2014 a las gene­ra­les espa­ño­las de 2015, y en la for­ma elec­to­ral de apo­yo de esas izquier­das a UP el pri­mer bata­ca­zo fue en las gene­ra­les espa­ño­las de 2019. El refor­mis­mo y la buro­cra­ti­za­ción minis­te­rial de UP han ace­le­ra­do el retro­ce­so elec­to­ral que refle­ja el hun­di­mien­to de las espe­ran­zas infun­da­das del 15‑M. Las izquier­das revo­lu­cio­na­rias que no se deja­ron fas­ci­nar por aque­llos can­tos de sire­na ni tam­po­co por los del «gobierno más pro­gre­sis­ta» de enero de 2020 están capean­do el tem­po­ral con dis­tin­ta suer­te, com­pa­ra­do con el hun­di­mien­to de UP. 

Para 2018 – 19 el capi­ta­lis­mo espa­ñol era uno de los que más se debi­li­ta­ba antes de la pan­de­mia. La deba­cle del año lar­go de 2020 ha ele­va­do las con­tra­dic­cio­nes a nive­les inima­gi­na­bles para el triun­fa­lis­mo pue­ril y sui­ci­da de hace sólo tres lus­tros. Según el FMI exis­te una «cri­sis sin pre­ce­den­tes». No vamos a exten­der­nos aho­ra en los aná­li­sis sobre el con­tex­to que pre­sen­ta­mos a deba­te en este verano en diver­sos artícu­los, sola­men­te decir que las esti­ma­cio­nes más rea­lis­tas sobre la recu­pe­ra­ción post Covid-19 no se atre­ven ape­nas a pasar del 3%, y eso gra­cias a una sal­va­je explo­ta­ción social, como aca­ba de exi­gir el círcu­lo de jóve­nes empre­sa­rios espa­ño­les, CEAJE: «Todo aque­llo que sea fle­xi­bi­li­zar y aba­ra­tar el des­pi­do es algo positivo».

Las izquier­das esta­ta­les e inde­pen­den­tis­tas se enfren­tan por tan­to a un pano­ra­ma durí­si­mo, favo­ra­ble para el refor­za­mien­to de las diver­sas expre­sio­nes del fran­quis­mo sobre todo una vez que el dine­ro públi­co masi­va­men­te inyec­ta­do ape­nas reac­ti­ve la indus­tria esta­tal que no sea cons­truc­ción, turis­mo, auto­mo­triz…, y esta últi­ma con difi­cul­ta­des. La soga de la deu­da se irá cerran­do más alre­de­dor el cue­llo obre­ro y popu­lar, que no el del blo­que de cla­ses domi­nan­te. Ciñén­do­nos al peli­gro de Vox y de otros fran­quis­mos, está cla­ro que el «gobierno más pro­gre­sis­ta» no va a movi­li­zar a las cla­ses tra­ba­ja­do­ras, ni va a lan­zar una sos­te­ni­da denun­cia de la ideo­lo­gía fran­quis­ta gené­ri­ca. Por su par­te, otros refor­mis­mos duros levan­ta­rán un poco sus crí­ti­cas, pero tam­po­co poten­cia­rán el anti­fas­cis­mo masi­vo, sino que lo limi­ta­rán a llo­ros parlamentarios.

El «gobierno más pro­gre­sis­ta» inten­ta aman­sar a la fie­ra y qui­tar­le votos endu­re­cien­do las repre­sio­nes: está tan­tean­do si le con­vie­ne ile­ga­li­zar aho­ra mis­mo a Izquier­da Cas­te­lla­na o espe­rar para más ade­lan­te, cuan­do nece­si­te mos­trar a bases fran­quis­tas con hechos repre­si­vos que la «demo­cra­cia espa­ño­la» es anti comu­ne­ra, como es anti cata­la­na, anti anda­lu­za, etc. La dosi­fi­ca­ción de las repre­sio­nes de los dere­chos nacio­na­les por par­te de los «gobier­nos demo­crá­ti­cos» espa­ño­les es una cons­tan­te des­de que estos exis­ten: dosi­fi­can esas repre­sio­nes para, entre otras razo­nes, ense­ñar al nacio­na­lis­mo más dere­chis­ta que ellos tam­bién son espa­ño­les y que tam­po­co tole­ra­rán a los pue­blos opri­mi­dos velei­da­des inde­pen­den­tis­tas. La expe­rien­cia al res­pec­to de la tan aplau­di­da como des­co­no­ci­da II Repú­bli­ca, es demoledora.

El PSOE sabe que una par­te sus­tan­ti­va del espa­ño­lis­mo se esfu­ma­rá en la nada si el cas­te­lla­nis­mo sigue arrai­gan­do en el pue­blo ya que su sola exis­ten­cia abre pers­pec­ti­vas inacep­ta­bles para la dic­ta­du­ra del capi­tal, para la monar­quía y para la Cons­ti­tu­ción: ¿hubie­ra exis­ti­do la actual Espa­ña, si hubie­se triun­fa­do la Revo­lu­ción Comu­ne­ra? ¿Hubie­ra triun­fa­do una revo­lu­ción bur­gue­sa con efec­tos difí­ci­les de ima­gi­nar aho­ra? ¿Qué mode­lo de Esta­do o de Esta­dos penin­su­la­res podría haber aho­ra? Sin caer en his­to­ria-fic­ción, otra de las razo­nes de que el Esta­do es una «nación falli­da» radi­ca en la alian­za inter­na­cio­nal entre las fuer­zas reac­cio­na­rias y una monar­quía extran­je­ra para aplas­tar aún más la liber­tad, aplas­ta­mien­to que sí es seña iden­ti­ta­ria del nacio­na­lis­mo español.

Seme­jan­tes inte­rro­gan­tes pue­den ayu­dar mucho al inter­na­cio­na­lis­mo den­tro del Esta­do aho­ra, cuan­do tien­den a con­fluir al menos cua­tro diná­mi­cas: Una, el aumen­to de la con­cien­cia sobe­ra­nis­ta en Gali­za, Eus­kal Herria, y Paï­sos Cata­lans, el refor­za­mien­to en las dos últi­mas de las orga­ni­za­cio­nes inde­pen­den­tis­tas revo­lu­cio­na­rias y los inten­tos de coor­di­na­ción de gru­pos inde­pen­den­tis­tas en Gali­za. Dos, el agra­va­mien­to de la cri­sis capi­ta­lis­ta a pesar de algu­nos repun­tes tran­si­to­rios y de la inten­sa pro­pa­gan­da sobre el defi­ni­ti­vo final de la cri­sis. Tres, el arro­lla­ror tsu­na­mi de la indus­tria cul­tu­ral impe­ria­lis­ta una de cuyas prio­ri­da­des es mer­can­ti­li­zar y des­truir las cul­tu­ras de los pue­blos resis­ten­tes. Y cua­tro la dure­za del nacio­na­lis­mo cons­ti­tu­cio­nal y repu­bli­cano espa­ñol, y la ame­na­za del ascen­so del fas­cis­mo genérico.

Como efec­to de ello y de otras diná­mi­cas meno­res, cre­cen las con­tra­dic­cio­nes que impul­san los con­flic­tos nacio­na­les. Usan­do con­cep­tos mar­xis­tas siem­pre nece­sa­rios, se agu­di­za la con­tra­dic­ción expansivo/​constrictiva inhe­ren­te al con­cep­to sim­ple de capi­tal, es decir y vis­to des­de el lado de la nación tra­ba­ja­do­ra opri­mi­da, los pue­blos pue­den ir toman­do con­cien­cia de que nece­si­tan peren­to­ria­men­te de un Esta­do obre­ro pro­pio que les pro­te­ja del impe­ria­lis­mo, en nues­tro caso el sub impe­ria­lis­mo espa­ñol sub­su­mi­do en el occi­den­tal bajo hege­mo­nía yan­qui. Pero esta con­cien­cia­ción no es auto­má­ti­ca sino que exi­ge deter­mi­na­das con­di­cio­nes, entre ellas la exis­ten­cia de un inde­pen­den­tis­mo socia­lis­ta organizado.

La con­tra­dic­ción tam­bién hace que, des­de la pers­pec­ti­va peque­ño bur­gue­sa y de cla­ses medias de estas nacio­nes, tien­da a aumen­tar lo que des­de hace unos años se deno­mi­na sobe­ra­nis­mo en sus­ti­tu­ción del auto­no­mis­mo pac­tis­ta fra­ca­sa­do enton­ces, como la ver­sión autóc­to­na del engru­do for­ma­do por social­de­mó­cra­tas, euro­co­mu­nis­tas, ex trots­kis­tas y ex maoís­tas, pikett­ya­nos y zize­kis­tas, des­en­can­ta­dos del 15‑M/​2011, pos­mo­der­nos pro­gres, y ex independentistas.

No debe sor­pren­der­nos que la con­tra­dic­ción expansivo/​constrictiva inhe­ren­te al con­cep­to sim­ple de capi­tal gene­re dos con­cep­cio­nes de nación tan opues­tas: la pro­le­ta­ria y la peque­ño-bur­gue­sa, ya que tam­bién aquí bulle la uni­dad y lucha de con­tra­rios. Por su par­te, la mis­ma con­tra­dic­ción tam­bién expli­ca por qué la bur­gue­sía de la nación opri­mi­da opta sin tapu­jos por el ban­do del Esta­do opre­sor. El vie­jo sobe­ra­nis­mo fue popu­la­ri­za­do por el sec­tor menos reac­cio­na­rio del PNV alre­de­dor de 2003, en otro con­tex­to muy dife­ren­te al actual. La glo­ria de aquel sobe­ra­nis­mo duró jus­to el tiem­po que tar­dó el Esta­do en mos­trar su poder polí­ti­co, eco­nó­mi­co y mili­tar. Demos­tra­do quien man­da, el PNV pur­gó a esa fac­ción diri­gen­te y vol­vió a la mansedumbre.

A los pocos años la «nue­va estra­te­gia» de la izquier­da aber­tza­le empe­zó a lla­mar­se sobe­ra­nis­ta dejan­do el inde­pen­den­tis­mo para algu­nos actos públi­cos. Des­de oto­ño de 2017 el nue­vo sobe­ra­nis­mo rele­gó rápi­da­men­te al inde­pen­den­tis­mo de sec­to­res de la media­na y peque­ña bur­gue­sía cata­la­na y de fran­jas popu­la­res. En Gali­za y Eus­kal Herria, y en menor medi­da en Cata­lun­ya, Uni­dad Pode­mos cayó en pica­do por el tra­ba­se de dece­nas de miles de sus votan­tes al nue­vo sobe­ra­nis­mo, mucho más atra­yen­te para su nacio­na­lis­mo espa­ñol por­que acep­ta incon­di­cio­nal­men­te el nivel 1, el par­la­men­ta­ris­ta, y no com­ba­te ni la monar­quía cató­li­co-mili­tar y ni la dic­ta­du­ra del capi­tal. Para estos tráns­fu­gas de UP, ese sobe­ra­nis­mo les resul­ta cómo­do y refuer­za su pro­gre­sía y de ahí sus votos, por ahora.

  • En la esfe­ra inter­na­cio­nal tam­po­co hay moti­vos para la espe­ran­za, aun­que en Amé­ri­ca Lati­na se han pro­du­ci­do impor­tan­tes movi­li­za­cio­nes popu­la­res, vemos como poten­cias emer­gen­tes como Tur­quía siguen man­te­nien­do polí­ti­cas impe­ria­lis­tas, hos­ti­gan­do a pue­blos como el kur­do o el arme­nio, a la vez que recru­de­cen la repre­sión inte­rior. ¿Hay algún hori­zon­te espe­ran­za­dor que se haya abier­to en estos años para las pró­xi­mas generaciones?

En la India la lucha cam­pe­si­na avan­za con fuer­za, acer­cán­do­se a la lucha obre­ra en ciu­da­des y pue­blos: no hace mucho que alre­de­dor de 100 millo­nes de per­so­nas han hecho la huel­ga más gran­de del mun­do. En Sudá­fri­ca, las movi­li­za­cio­nes con­tra la corrup­ción polí­ti­ca y empre­sa­rial sólo pue­den ser con­te­ni­das con repre­sio­nes cada vez más duras. En Túnez, Líbano, Egip­to… el males­tar social es cre­cien­te y has­ta en la cruel dic­ta­du­ra marro­quí hay resis­ten­cias de fon­do. Hace muy poco, una masi­va huel­ga ha para­li­za­do los ferro­ca­rri­les de Ale­ma­nia. En Sui­za han sur­gi­do movi­li­za­cio­nes en varias ciu­da­des a fina­les de mayo de este año. Una tras­na­cio­nal tan pode­ro­sa y tan escla­vis­ta como Ama­zon ha teni­do que lidiar hace pocos meses con huel­gas en varios paí­ses… Y en Tur­quía, para cen­trar­nos en la pre­gun­ta, a comien­zos de 2020 los meta­lúr­gi­cos sos­tu­vie­ron una tenaz huel­ga que tuvo amplia reper­cu­sión en las izquier­das revo­lu­cio­na­rias internacionales.

Las resis­ten­cias obre­ras son sis­te­má­ti­ca­men­te ocul­ta­das por la pren­sa bur­gue­sa, de modo que ter­mi­na­mos cre­yen­do que la lucha de cla­ses se extin­guió hace tiem­po. Tam­bién se nos ocul­ta la bru­ta­li­dad del ata­que bur­gués: los des­pi­dos masi­vos duran­te la pan­de­mia, por ejem­plo. Se esti­ma que para octu­bre de 2020 habían sido con­de­na­dos al «des­em­pleo ocul­to» más de 30 millo­nes de tra­ba­ja­do­res en los 25 Esta­dos de la OCDE, y los datos ya dis­po­ni­bles sobre las estra­te­gias del capi­tal anun­cian más y más des­pi­dos. Cual­quie­ra que ten­ga un míni­mo cono­ci­mien­to del capi­ta­lis­mo, sabrá que los des­pi­dos masi­vos indi­can que exis­te una masi­va lucha de cla­ses por deba­jo de toda pro­pa­gan­da por­que, aun­que no se vea, exis­te una dia­léc­ti­ca entre cri­sis socio­eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca, des­pi­dos y cie­rres empre­sa­ria­les, y lucha de clases.

Siem­pre exis­te un «hori­zon­te espe­ran­za­dor» por­que si no la socie­dad huma­na ya se habría extin­gui­do, o no hubie­ra sur­gi­do. Por lo gene­ral, la fra­se «hori­zon­te de espe­ran­za» es uti­li­za­da por algu­nos cris­tia­nos para decir que su dios está detrás de lo per­cep­ti­ble por méto­dos nor­ma­les, hori­zon­te sólo tras­pa­sa­ble por la fe. Para la dia­léc­ti­ca atea se tra­ta de que la uni­dad y lucha de con­tra­rios, el aumen­to cuan­ti­ta­ti­vo y el sal­to cua­li­ta­ti­vo, y la nega­ción de la nega­ción gene­ran reali­da­des nue­vas que pue­den ser guia­das hacia las solu­cio­nes de los pro­ble­mas, hacia la aper­tu­ra de futu­ros mejo­res si actua­mos en su deve­nir interno.

Bajo la opre­sión tur­ca, las cla­ses y nacio­nes explo­ta­das, arme­nios, kur­dos y otros pue­blos, mal­vi­ven en un pre­sen­te feroz: en 2018 el cam­bio dólar/​lira era de 14,55, pero a fina­les de julio de 2021 era de 18,70. En 2020, el 10% de la pobla­ción, la gran bur­gue­sía, se apro­pia­ba del 32,5% de la rique­za mien­tras que el 10% más empo­bre­ci­do tenía que mal­vi­vir con el míse­ro 2,2%; y si amplia­mos la mues­tra ocu­rría que el 20%, la bur­gue­sía, se que­da­ba con el 47,5%, la cla­se obre­ra y cam­pe­si­na o sea el 60% reci­bía el 46,5%, y el pro­le­ta­ria­do más empo­bre­ci­do, el 20%, sólo 6%.

El «hori­zon­te de espe­ran­za» se amplia­rá en Tur­quía en la medi­da en que la lucha de cla­ses y de libe­ra­ción nacio­nal avan­ce en la sen­da abier­ta por los 130.000 tra­ba­ja­do­res del metal que en enero de 2020 deci­die­ron endu­re­cer sus movi­li­za­cio­nes con­vo­can­do una gran huel­ga, abor­ta­da por la pan­de­mia. Aho­ra, como en todo el capi­ta­lis­mo, la sua­vi­za­ción tran­si­to­ria de la pan­de­mia debie­ra per­mi­tir el reini­cio de la espe­ran­za, sabien­do que la repre­sión será tan­to o más dura como la de 2016 cuan­do se des­pi­dió a 6000 aca­dé­mi­cos, se enjui­ció a otros 785 y se cerra­ron al menos16 medios de comu­ni­ca­ción; o las 36.000 per­so­nas some­ti­das a inves­ti­ga­ción en 2019 de las que fue­ron encar­ce­la­das casi 4000, lo que no impi­dió que en 2020 vol­vie­ran las pro­tes­tas estu­dian­ti­les en la mitad de la pan­de­mia, cri­sis que apro­ve­chó Erdo­gan en mar­zo de 2021 para crear una doc­tri­na fas­cis­ta de los dere­chos humanos.

La invo­lu­ción neo­fas­cis­ta del régi­men tur­co, que tie­ne el segun­do mayor ejér­ci­to de la OTAN des­pués del yan­qui, res­pon­de en pri­mer lugar a que la gran bur­gue­sía sien­te que el pro­le­ta­ria­do y los pue­blos opri­mi­dos no se dan por ven­ci­dos, y que el empeo­ra­mien­to dra­má­ti­co de las con­di­cio­nes de mal­vi­ven­cia pue­de acer­car el «hori­zon­te de espe­ran­za» si el pue­blo mejo­ra su auto­or­ga­ni­za­ción. La deri­va neo­fas­cis­ta de Erdo­gan, como la de Bol­so­na­ro, Trump, Abas­cal, etc., res­pon­de a la inquie­tud de una fac­ción del gran capi­tal inter­na­cio­nal por la mar­cha de la lucha de cla­ses, por el hecho de que el capi­ta­lis­mo al que repre­sen­tan es más débil que el capi­ta­lis­mo occi­den­tal más glo­ba­li­za­do, y que éste a su vez está retro­ce­dien­do rápi­da­men­te ante Eurasia.

Goethe fue una de las per­so­nas que mejor demos­tró el núcleo prác­ti­co indes­truc­ti­ble del «hori­zon­te de espe­ran­za»: «En el prin­ci­pio era la Acción». Has­ta lle­gar a la Acción, Goethe fue des­car­tan­do la Pala­bra, el Sen­ti­do, la Fuer­za…, dese­chó las tres y se vol­có en la Acción. Era en 1790, en ple­na revo­lu­ción fran­ce­sa, cuan­do Goethe ele­vó la Acción al prin­ci­pio de todo en su obra Faus­to. La acción revo­lu­cio­na­ria era la espe­ran­za que se había hecho pre­sen­te. Beetho­ven se dejó lle­var por ella y en 1803 dedi­có a Napo­león su Ter­ce­ra Sin­fo­nía lla­ma­da Heroi­ca, pero bien pron­to tam­bién a él le defrau­dó esa revo­lu­ción que paría un Impe­rio, y le reti­ró la dedi­ca­to­ria. ¿Se había cerra­do para siem­pre el «hori­zon­te de espe­ran­za? No, por­que la Acción fue vivi­fi­ca­da por las con­tra­dic­cio­nes del nue­vo capi­ta­lis­mo, de modo que en 1845 Marx escri­bió la oncea­ba tesis sobre Feuer­bach: « Los filó­so­fos no han hecho más que inter­pre­tar de diver­sos modos el
mun­do, pero de lo que se tra­ta es de trans­for­mar­lo

Dicho de otro modo: la espe­ran­za es la acción de trans­for­mar el mun­do. Por tan­to nun­ca se cie­rra su hori­zon­te. Las lec­cio­nes de la derro­tas y de las vic­to­rias nos per­mi­ten ver que aho­ra mis­mo se están abrien­do hori­zon­tes de lucha y por ello de espe­ran­za. Pode­mos enu­me­rar una lar­ga lis­ta de movi­li­za­cio­nes que se están pro­du­cien­do, como hemos hecho muy rápi­da­men­te al comien­zo de este últi­mo pun­to; tam­bién pode­mos rea­li­zar aná­li­sis deta­lla­dos de las cri­sis que azo­tan al capi­ta­lis­mo, como hemos hecho en los ante­rio­res tex­tos; pode­mos estu­diar las con­tra­dic­cio­nes entre las fac­cio­nes bur­gue­sas mun­dia­les, etc., como tam­bién lo hemos hecho, pero lo que sus­ten­ta el «hori­zon­te de espe­ran­za» es la con­cep­ción mate­ria­lis­ta y dia­léc­ti­ca de la his­to­ria, en la que la éti­ca de la rebe­lión y la soli­da­ri­dad, la crí­ti­ca socio­eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca, el méto­do de pen­sa­mien­to cien­tí­fi­co-crí­ti­co y, como sín­te­sis, la Acción, for­man una unidad.

  • Algo de lo que está fal­to estos tiem­pos, tan­to los cua­dros sin­di­ca­les como los acti­vis­tas socia­les, es de una for­ma­ción polí­ti­ca, algo que, hace solo unas déca­das, se nos anto­ja­ba impres­cin­di­ble. ¿Qué lec­tu­ras reco­men­da­rías para una for­ma­ción crí­ti­ca de los que mili­ta­mos en el antifascismo?

Los tex­tos que se ofre­cen refle­jan diver­sas corrien­tes sobre el fas­cis­mo, así que hay que estu­diar­los y deba­tir­los colec­ti­va y crí­ti­ca­men­te. El lis­ta­do sigue el año de edición. 

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https://​www​.mar​xists​.org/​e​s​p​a​n​o​l​/​z​e​t​k​i​n​/​1​9​2​3​/​a​g​o​s​t​o​/​f​a​s​c​i​s​m​o​.​htm

Trotsky: Bona­par­tis­mo, fas­cis­mo y gue­rra. Agos­to 1940

https://​www​.mar​xists​.org/​e​s​p​a​n​o​l​/​t​r​o​t​s​k​y​/​1​9​4​0​/​a​g​o​s​t​o​/​2​0​.​htm

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Enzo Tra­ver­so: Espec­tros del fas­cis­mo: pen­sar las dere­chas radi­ca­les en el siglo XXI. 19-09-2016 https://​www​.sin​per​mi​so​.info/​t​e​x​t​o​s​/​e​s​p​e​c​t​r​o​s​-​d​e​l​-​f​a​s​c​i​s​m​o​-​p​e​n​s​a​r​-​l​a​s​-​d​e​r​e​c​h​a​s​-​r​a​d​i​c​a​l​e​s​-​e​n​-​e​l​-​s​i​g​l​o​-​xxi

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J. L. Matí­nez: León Trostky: el fas­cis­mo es “el par­ti­do de la des­es­pe­ran­za con­tra­rre­vo­lu­cio­na­ria”. 27-07-2016 https://​www​.izquier​da​dia​rio​.es/​L​e​o​n​-​T​r​o​t​s​k​y​-​e​l​-​f​a​s​c​i​s​m​o​-​e​s​-​e​l​-​p​a​r​t​i​d​o​-​d​e​-​l​a​-​d​e​s​e​s​p​e​r​a​n​z​a​-​c​o​n​t​r​a​r​r​e​v​o​l​u​c​i​o​n​a​ria

Ernets Man­del: El Fas­cis­mo. Sare Anti­fa­xis­ta. Bil­bo 2017.

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Miguel A. Jimé­nez: El nazis­mo tra­ves­ti­do de tera­pia huma­nis­ta. 29-01-2018 https://​rebe​lion​.org/​e​l​-​n​a​z​i​s​m​o​-​t​r​a​v​e​s​t​i​d​o​-​d​e​-​t​e​r​a​p​i​a​-​h​u​m​a​n​i​s​ta/

Teo­do­ro Nel­son: Once tesis sobre el fas­cis­mo. 09-04-2018 https://​cana​rias​-sema​nal​.org/​a​r​t​/​2​2​5​4​2​/​o​n​c​e​-​t​e​s​i​s​-​m​a​r​x​i​s​t​a​s​-​s​o​b​r​e​-​e​l​-​f​a​s​c​i​smo

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Matías Maie­llo: Bona­par­tis­mo de toga 26-08-2018 https://​www​.laiz​quier​da​dia​rio​.com/​B​o​n​a​p​a​r​t​i​s​m​o​-​d​e​-​t​oga

Ángel Ferre­ro: Neo­bo­na­par­tis­mo, neo­fas­cis­mo y el impo­si­ble retorno a un capi­ta­lis­mo nacio­nal. 16-09-2018 https://​www​.elsal​to​dia​rio​.com/​h​i​s​t​o​r​i​a​/​n​e​o​b​o​n​a​p​a​r​t​i​s​m​o​-​n​e​o​f​a​s​c​i​s​m​o​-​i​m​p​o​s​i​b​l​e​-​r​e​t​o​r​n​o​-​c​a​p​i​t​a​l​i​s​m​o​-​n​a​c​i​o​nal

Michael More: El fas­cis­mo de hoy es una son­ri­sa en tele­vi­sión. 22-09-2018 https://​www​.sin​per​mi​so​.info/​t​e​x​t​o​s​/​e​l​-​f​a​s​c​i​s​m​o​-​d​e​-​h​o​y​-​e​s​-​u​n​a​-​s​o​n​r​i​s​a​-​e​n​-​l​a​-​t​e​l​e​v​i​s​i​o​n​-​e​n​t​r​e​v​i​s​t​a​-​a​-​m​i​c​h​a​e​l​-​m​o​ore

Ana Gon­zá­lez-Pára­mo: El Movi­mien­to: Ban­non, Abas­cal y la ‘inter­na­cio­nal popu­lis­ta’. 4-12-2018 https://​blogs​.publi​co​.es/​c​o​n​m​d​e​/​2​0​1​8​/​1​2​/​0​4​/​e​l​-​m​o​v​i​m​i​e​n​t​o​-​b​a​n​n​o​n​-​a​b​a​s​c​a​l​-​y​-​l​a​-​i​n​t​e​r​n​a​c​i​o​n​a​l​-​p​o​p​u​l​i​s​ta/

Dimi­trov: «Dis­cur­so de aper­tu­ra del Sex­to Con­gre­so de la Inter­na­cio­nal Comu­nis­ta de la Juven­tud». Fren­te al Fas­cis­mo. Sare Anti­fa­xis­ta. Bil­bo 2018

Daniel Sei­xo: ¿Es Vox un par­ti­do fas­cis­ta? 26-04-2019. https://​nue​va​re​vo​lu​cion​.es/​e​s​-​v​o​x​-​u​n​-​p​a​r​t​i​d​o​o​-​f​a​s​c​i​s​ta/

Enzo Tra­ver­so: Pos­fas­cis­mo. Fas­cis­mo como con­cep­to «trans­his­tó­ri­co» 3-12-2019 https://​vien​to​sur​.info/​p​o​s​f​a​s​c​i​s​m​o​-​f​a​s​c​i​s​m​o​-​c​o​m​o​-​c​o​n​c​e​p​t​o​-​t​r​a​n​s​h​i​s​t​o​r​i​co/

Gabriel Rockhill: Fas­cis­mo: ¡Aho­ra lo ves, aho­ra no lo ves! 5-12-2020 https://​rebe​lion​.org/​f​a​s​c​i​s​m​o​-​a​h​o​r​a​-​l​o​-​v​e​s​-​a​h​o​r​a​-​n​o​-​l​o​-​v​es/

Gabriel Rockhill: Libe­ra­lis­mo y fas­cis­mo: Socios cri­mi­na­les. 26-12-2020 https://​www​.lahai​ne​.org/​m​u​n​d​o​.​p​h​p​/​l​i​b​e​r​a​l​i​s​m​o​-​y​-​f​a​s​c​i​s​m​o​-​s​o​c​i​o​s​-​c​r​i​m​i​n​a​les

Redac­ción: ¿Por qué el gobierno espa­ñol se abs­tu­vo en la vota­ción de la ONU que con­de­na­ba el nazis­mo? 23-12-2020 https://insurgente.org/por-que-el-gobierno-espanol-se-abstuvo-en-la-votacion-de-la-onu-que-glorificaba-el-nazismo//

Alber­to Gar­cía: Frei Korps, los ardi­ti y los bol­che­vi­ques (a los cien años de la entra­da en vigor de Tra­ta­do de Ver­sa­lles) 11-11-2020 https://​hojas​de​ba​te​.es/​p​o​l​i​t​i​c​a​/​f​r​e​i​-​k​o​r​p​s​-​a​r​d​i​t​i​-​b​o​l​c​h​e​v​i​q​u​e​s​-​c​i​e​n​-​a​n​o​s​-​e​n​t​r​a​d​a​-​v​i​g​o​r​-​t​r​a​t​a​d​o​-​v​e​r​s​a​l​l​es/

Nick Beams: El auge del para­si­tis­mo finan­cie­ro y la apa­ri­ción del fas­cis­mo. 27-01-2021 https://​www​.wsws​.org/​e​s​/​a​r​t​i​c​l​e​s​/​2​0​2​1​/​0​1​/​2​7​/​p​a​r​a​-​j​2​7​.​h​tml

Daniel Domín­guez: ¿Qué es el falan­gis­mo en 2021? El falan­gis­mo en el seno de Vox. Mar­zo de 2021 https://​rebe​lion​.org/​e​l​-​f​a​l​a​n​g​i​s​m​o​-​e​n​-​e​l​-​s​e​n​o​-​d​e​-​v​o​x​-​ii/

Said Boua­ma­ma: Com­pren­der el fas­cis­mo y la fas­cis­ti­za­ción para hacer­les fren­te. 20-04-2021 https://​elsud​ame​ri​cano​.word​press​.com/​2​0​2​1​/​0​4​/​2​0​/​c​o​m​p​r​e​n​d​e​r​-​e​l​-​f​a​s​c​s​i​m​o​-​y​-​l​a​-​f​a​s​c​i​s​t​i​z​a​c​i​o​n​-​p​a​r​a​-​h​a​c​e​r​l​e​s​-​f​r​e​n​t​e​-​p​o​r​-​s​a​i​d​-​b​o​u​a​m​a​ma/

Ame­lia Mar­tí­nez Lobo: De los neo­cón a los neo­na­zis. 20-04-2021 https://www.rosalux.eu/es/article/1927.de-los-neoc%C3%B3n-a-los-neonazis.html

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Daniel Cam­pio­ne: Un tal Hitler comien­za a emer­ger. 29-07-2021 https://www.lahaine.org/mundo.php/un-tal-hitler-comienza‑a

Quinn Slo­bo­dian: Los hijos bas­tar­dos de Hayek. 17-07-2021 https://​www​.sin​per​mi​so​.info/​t​e​x​t​o​s​/​l​o​s​-​h​i​j​o​s​-​b​a​s​t​a​r​d​o​s​-​d​e​-​h​a​yek

Redac­ción: Nazis­mo ordi­na­rio. 1-08-2021 https://​dia​rio​-octu​bre​.com/​2​0​2​1​/​0​8​/​0​1​/​n​a​z​i​s​m​o​-​o​r​d​i​n​a​r​i​o​-​t​r​a​d​i​c​i​o​n​a​l​-​c​o​n​g​r​e​s​o​-​d​e​-​v​e​t​e​r​a​n​o​s​-​d​e​-​l​a​s​-​s​s​-​c​e​l​e​b​r​a​d​o​-​e​n​-​e​s​t​o​n​i​a​-​f​o​to/

IÑAKI GIL DE SAN VICENTE

EUSKAL HERRIA 15 de agos­to de 2021

Itu­rria /​Fuen­te

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