Uru­guay. Men­sa­je a Pepe Múji­ca des­de Eus­kal Herria: «La cagas­te compañero»

Por Jose Mari Espar­za Zaba­le­gi, Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 14 de julio de 2021.

Edi­tor

Amo al Uru­guay, mi segun­do país. Mi abue­lo nació en Trein­ta y tres (sí, 33) y se crió entre ombús y tatu­se­ras. Siem­pre admi­ré al país más pro­gre­sis­ta de Suda­mé­ri­ca, su cul­tu­ra, sus escri­to­res, su impron­ta vas­ca, su soli­da­ri­dad con todos nues­tros exi­lios. Admi­ré a los tupa­ma­ros y su inten­to épi­co de hacer patria para todos; al gran Sen­dic; a Pepe Múji­ca, su aus­te­ro pre­si­den­te… Estoy orgu­llo­so de haber­los editado.

Pepe Múji­ca sabe muy bien lo que es el ais­la­mien­to y la tor­tu­ra. Y sabe como pocos que los poli­cías son meros ins­tru­men­tos de los jue­ces, de quie­nes depen­den. Y que no es nece­sa­rio haber mane­ja­do la bol­sa, la pica­na o la bañe­ra para ser un tor­tu­ra­dor. O un jefe de torturadores.

Aca­bo de leer el libro de Bal­ta­sar Gar­zón La Encru­ci­ja­da. Ideas y valo­res fren­te a la indi­fe­ren­cia. El pró­lo­go de Pepe Múji­ca me par­tió el alma. La cagas­te com­pa­ñe­ro. Espe­ro que tuvie­ras un mal día, o un mal con­se­jo, o que algún mal­sín te lo redac­ta­ra mien­tras plan­ta­bas flo­res en tu cha­cra. Por­que si no es así, y eras cons­cien­te de lo que escri­bías, el peca­do es mucho mayor que una sim­ple cagada.

Dices en tu pró­lo­go que “siem­pre hubo sapiens que por lo menos tra­ta­ron de sal­var la dig­ni­dad de la espe­cie. Bal­ta­sar Gar­zón es uno de ellos”. No es eso lo que cuen­ta mi pai­sa­na Eider Ola­zi­re­gi: “Sufrí veja­cio­nes sexua­les y calcu­lo que me des­ma­yé cua­tro veces en las sesio­nes de tor­tu­ra Todo se lo con­té a Gar­zón, que lo escu­chó con abso­lu­ta indi­fe­ren­cia. Lue­go que­dé en liber­tad”. “Cuan­do me qui­ta­ban la bol­sa –cuen­ta Domin­go Aiz­pu­rua- me apli­ca­ban elec­tro­dos por todo el cuer­po: en la pun­ta de los dedos de los pies, en los labios, en los pezo­nes, en las manos, en los tes­tícu­los, en el pene… ante Gar­zón decla­ré todo lo que me hicie­ron”. “Me los apli­ca­ban por todo el cuer­po ‑recuer­da el nava­rro Josu Unsión-. Era una bre­ve des­car­ga, una bre­ve para­da y otra vez a lo mis­mo… me que­da­ron sen­das mar­cas en las sie­nes… Gar­zón me envió a la cár­cel adon­de vino a visi­tar­me una Comi­sión de Dere­chos Huma­nos del Par­la­men­to Euro­peo… A pesar del tiem­po trans­cu­rri­do los médi­cos pudie­ron com­pro­bar las mar­cas de los elec­tro­dos en las sie­nes”. “Al día siguien­te fue simi­lar ‑narra Encar­na­ción Mar­tí­nez- colo­cán­do­me varias veces la bol­sa, apli­cán­do­me elec­tro­dos, simu­la­cros de vio­la­ción… Delan­te de Gar­zón, narré dete­ni­da­men­te todas estas sal­va­ja­das. Más aún, cuan­do inten­té ense­ñar­le la mar­ca que tenía en la espal­da, ese juez tuvo el valor de decir­me que no era nada impor­tan­te. Y sí lo era: tuve que ingre­sar en urgen­cias en el Hos­pi­tal, don­de per­ma­ne­cí cin­co días en esta­do muy gra­ve has­ta el extre­mo que me tuvie­ron que inyec­tar 27 litros de suero”.

Y así podría­mos con­ti­nuar, ad nau­seam, has­ta las casi 5.000 denun­cias de tor­tu­ra que has­ta aho­ra ha reco­no­ci­do el Gobierno Vas­co, una par­te de las cer­ca de 10.000 que espe­ra­mos reco­ger. Con 24 años en un tri­bu­nal de excep­ción, dedi­ca­do a per­se­guir la disi­den­cia polí­ti­ca, Gar­zón es, sin duda, el juez euro­peo que más denun­cias de tor­tu­ra ha escu­cha­do, sin que jamás, jamás, hicie­ra nada que no fue­ra negar­las y ocul­tar­las. Denun­cias acce­si­bles en las webs de las ONGs; perió­di­cos y orga­nis­mos con­tra la tor­tu­ra; suma­rios; libros; infor­mes de Amnis­tía Inter­na­cio­nal; Tri­bu­nal de Estrasburgo…

Gar­zón sabía que la tor­tu­ra es deli­to de lesa huma­ni­dad, impres­crip­ti­ble, y optó por poner tie­rra por medio de sus felo­nías ante­rio­res, pro­cla­mán­do­se, con un cinis­mo pro­pio de una men­te enfer­ma, en bri­ga­dis­ta inter­na­cio­nal de los dere­chos huma­nos. Aho­ra es pre­si­den­te de la Fun­da­ción Inter­na­cio­nal Bal­ta­sar Gar­zón Pro-dere­chos huma­nos y Juris­dic­ción Uni­ver­sal; pre­si­den­te y direc­tor eje­cu­ti­vo del cen­tro inter­na­cio­nal de dere­chos huma­nos de la Unes­co y doc­tor hono­ris cau­sa en 29 uni­ver­si­da­des. Un zorro cui­dan­do gallinas.

El hom­bre que ha vis­to a cien­tos de sus encar­ce­la­dos en régi­men de inco­mu­ni­ca­ción y total ais­la­mien­to duran­te déca­das, escri­be aho­ra que Julián Assan­ge está “en una cár­cel con con­di­cio­nes muy res­tric­ti­vas, prác­ti­ca­men­te ais­la­do duran­te años” situa­ción que no duda de cali­fi­car “de tor­tu­ra”. Y el que escu­cha­ba impa­si­ble a muje­res que denun­cia­ban los abu­sos sexua­les y vio­la­cio­nes pade­ci­das bajo su “pro­tec­ción” (una reco­pi­la­ción pen­dien­te para el actual movi­mien­to femi­nis­ta) aho­ra dice pen­sar “en las muje­res que sufren agre­sio­nes, ver­ba­les y físi­cas de hom­bres cobar­des”. Y quien cerró perió­di­cos, revis­tas y tapó toda voz dis­cor­dan­te, dice que “No se pue­de per­mi­tir la pon­zo­ña que los medios de comu­ni­ca­ción tras­mi­ten… Des­gra­cia­da­men­te hay dema­sia­dos monar­cas den­tro del mun­do jurí­di­co que des­ve­lan su poder a tra­vés de deci­sio­nes que van más allá de la rec­ta e impar­cial impar­ti­ción de la jus­ti­cia”. Vivir para ver.

La para­do­ja es que, si siguie­ra ade­lan­te la Juris­dic­ción Uni­ver­sal que él mis­mo pro­po­ne para los deli­tos de tor­tu­ra, él debe­ría de ser uno de los pri­me­ros en sen­tar­se en el ban­qui­llo, siquie­ra por poner cor­ti­nas al infierno. Espe­ro que enton­ces Pepe Múji­ca no sal­ga de nue­vo en su defen­sa. Mi que­ri­do Uru­guay no se mere­ce eso.

Itu­rria /​Fuen­te

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