Orga­ni­zar­se fren­te a lo que se ave­ci­na (I de II)

«Hallar­se por un momen­to en mino­ría con un pro­gra­ma correc­to —en tan­to orga­ni­za­ción— es mejor que tener un gran núme­ro de segui­do­res, que solo nomi­nal­men­te pue­den ser con­si­de­ra­dos como par­ti­da­rios.»1

La pan­de­mia cor­tó de raíz un pro­ce­so de deba­tes inter­na­cio­na­lis­tas entre izquier­das de nacio­nes opri­mi­das que avan­za­ba poco a poco. Des­de hace un tiem­po, se han reto­ma­do los con­tac­tos nun­ca rotos y, como es lógi­co, los cam­bios habi­dos des­de fina­les de 2019 han aña­di­do nue­vas cues­tio­nes sobre las que refle­xio­nar en una ron­da que empe­za­rá a media­dos de julio en Gali­za. En el artícu­lo que aho­ra se pre­sen­ta, que será segui­do por otro, se pro­pon­drán algu­nas ideas a deba­tir sobre la cri­sis en su gene­ra­li­dad, sobre la situa­ción esta­tal y las dos gran­des opcio­nes del capi­tal, y el papel que en ellas jue­gan las dife­ren­tes fuer­zas ultra­de­re­chis­tas y fas­cis­tas, giran­do todas ellas alre­de­dor de un pun­to crí­ti­co: el pro­ble­ma de la orga­ni­za­ción revo­lu­cio­na­ria. El segun­do artícu­lo inten­ta­rá explo­rar los prin­ci­pa­les retos a supe­rar por esas orga­ni­za­cio­nes inde­pen­den­tis­tas en la fase post pandémica.

Hemos cita­do arri­ba a Engels no solo por­que está sien­do redes­cu­bier­to como una de las men­tes más bri­llan­tes del siglo XIX, sino por­que ade­más hace casi cien­to cua­ren­ta años, a fina­les de 1882, recor­dó una lec­ción que ya para enton­ces había adqui­ri­do el ran­go de teo­ría y que des­de enton­ces vuel­ve con dra­má­ti­ca fre­cuen­cia: la nece­si­dad de la orga­ni­za­ción para pre­ve­nir seve­ras derro­tas. Lo hizo en medio de áspe­ros deba­tes sobre estra­te­gia y tác­ti­ca sos­te­ni­dos entre varios blo­ques polí­ti­cos: posi­bi­lis­tas, mar­xis­tas, socia­lis­tas, anar­quis­tas, etc. La Comu­na de 1871 fue la excu­sa para gol­pear con más fuer­za a las izquier­das. La pri­me­ra gran depre­sión ini­cia­da en 1873 endu­re­ció las repre­sio­nes como se vio en 1878 con las leyes anti­so­cia­lis­tas ale­ma­nas. En 1876 se clau­su­ró la Pri­me­ra Inter­na­cio­nal y habría que espe­rar has­ta 1889 para que sur­gie­ra la Segun­da. Las per­se­cu­cio­nes solo logra­ban retra­sar por un tiem­po la orga­ni­za­ción de gru­pos obreros.

La cri­sis for­za­ba la intro­duc­ción de nue­vas indus­trias para derro­tar a la cla­se obre­ra y des­truir empre­sas obso­le­tas, por lo que la lucha de cla­ses entra­ba en una nue­va fase impul­sa­da tam­bién por las rei­vin­di­ca­cio­nes nacio­na­les y anti­co­lo­nia­les, y de las muje­res tra­ba­ja­do­ras. Los crí­me­nes del colo­nia­lis­mo eran denun­cia­dos por la mayo­ría de las izquier­das que a la vez exi­gían el des­man­te­la­mien­to de los ejér­ci­tos. Estos y otros cam­bios se refle­ja­ban en la ela­bo­ra­ción teó­ri­ca del mar­xis­mo. Fue en este con­tex­to en el que Engels vol­vió a defen­der la nece­si­dad de una orga­ni­za­ción revo­lu­cio­na­ria dife­ren­cia­da de las posi­bi­lis­tas, refor­mis­tas, radi­ca­les, uto­pis­tas…, pero siem­pre inser­ta en la com­ple­ji­dad de las luchas con­cre­tas y nun­ca ais­la­da de las masas. Este era un cri­te­rio siem­pre defen­di­do por ambos amigos.

En 2021 resur­ge en las nacio­nes opri­mi­das este deba­te urgen­te ante la nue­va eta­pa en la cri­sis abier­ta por la ter­ce­ra gran depre­sión de 2007 agra­va­da des­de 2020. Mien­tras, la lucha de cla­ses rebro­tó con fuer­za y el impe­ria­lis­mo mul­ti­pli­có sus sal­va­ja­das con­tra los pue­blos; des­de 2014 – 2015 se agu­di­za­ron las pug­nas entre el impe­ria­lis­mo y el blo­que de poten­cias emer­gen­tes; des­de 2016 los fuga­ces y débi­les repun­tes eco­nó­mi­cos vol­vie­ron a caer; la pan­de­mia de ini­cios de 2020 supu­so un cam­bio cua­li­ta­ti­vo en la his­to­ria de las cri­sis del capi­tal; según el infor­me del FMI de abril de 2021 la pan­de­mia había supues­to una caí­da de ‑3,3% del PIB mun­dial, que por el efec­to rebo­te se recu­pe­ra­ría al 6,0% en 2021 para caer al 4,4% en 2022… Pero las pers­pec­ti­vas para el Sur Glo­bal son demo­le­do­ras y las del pro­le­ta­ria­do del Nor­te son muy duras. Pero quie­nes más lo sufri­mos y sufri­re­mos somos las cla­ses explo­ta­das de los pue­blos opri­mi­dos por­que, al impe­dír­se­nos por la fuer­za crear Esta­dos pro­pios, la inde­fen­sión nos hun­de en el fon­do del temporal.

Des­de los años 50 el capi­ta­lis­mo sufre una caí­da de la pro­duc­ti­vi­dad del tra­ba­jo, des­de la déca­da los 70 una caí­da de la tasa media de ganan­cia y una caí­da en las inver­sio­nes en fuer­zas pro­duc­ti­vas o acti­vos fijos, así como una sobre­abun­dan­cia de capi­tal fic­ti­cio y un aumen­to de la lla­ma­da «eco­no­mía cri­mi­nal» para com­pen­sar con ganan­cias espe­cu­la­ti­vas de alto ries­go e ile­ga­les la caí­da de los bene­fi­cios. A esta senil decre­pi­tud2 se le suma aho­ra un inquie­tan­te aumen­to de la infla­ción3; un enca­re­ci­mien­to expo­nen­cial de las nue­vas tec­no­lo­gías; una cri­sis socio­eco­ló­gi­ca, sani­ta­ria y de recur­sos al lími­te; un aumen­to sal­va­je de los pre­cios de los ali­men­tos bási­cos: un 40% en la últi­ma déca­da y el agua ya es el «oro azul», un empo­bre­ci­mien­to al alza y una con­cen­tra­ción y cen­tra­li­za­ción de la pro­pie­dad mun­dial en poquí­si­mas per­so­nas, como lo con­fir­ma el recien­te infor­me del Cre­dit Suis­se4.

El capi­ta­lis­mo espa­ñol ha acre­cen­ta­do sus debi­li­da­des5 en 20152021 enfren­tán­do­se a un «esce­na­rio seve­ro»6. Vuel­ve a correr el ries­go de caer de la semi­pe­ri­fe­ria a la peri­fe­ria de la Unión Euro­pea, con­de­na­do a la depen­den­cia del turis­mo y de los ser­vi­cios, a ser base de segun­da de la OTAN por el pac­to entre Esta­dos Uni­dos y Marrue­cos, a una len­ta des­in­dus­tria­li­za­ción y a per­der com­pe­ti­ti­vi­dad mun­dial… La últi­ma vez que se mani­fes­tó este peli­gro recu­rren­te fue en la cri­sis de 1968−1978÷82. A comien­zos de los años 70 la bur­gue­sía esta­ba a la defen­si­va fren­te a las luchas de las cla­ses y de las nacio­nes opri­mi­das. La fac­ción bur­gue­sa menos fran­quis­ta pasó al ata­que ayu­da­da por el impe­ria­lis­mo, la genu­fle­xión del refor­mis­mo duro y de la izquier­da blan­da, más la soli­dez de las anclas irra­cio­na­les for­ja­das por siglos de auto­ri­ta­ris­mo y cua­ren­ta años de fran­quis­mo, die­ron la vuel­ta a la tor­ti­lla en 197882. La estruc­tu­ra del fran­quis­mo que­dó intac­ta sos­te­nien­do con la monar­quía mili­tar7 la «demo­cra­cia cons­ti­tu­cio­nal». La izquier­da esta­ta­lis­ta empe­zó a disol­ver­se, man­te­nien­do la lucha, sobre todo, aque­llas que, incon­ci­lia­bles con el impe­ria­lis­mo espa­ñol, tenían una estra­te­gia polí­ti­co-orga­ni­za­ti­va y éti­ca inasi­mi­la­ble por la monar­quía mili­tar: la inde­pen­den­cia socia­lis­ta de sus pue­blos trabajadores.

La vic­to­ria bur­gue­sa de 1978 – 1982 fue inca­paz de «moder­ni­zar Espa­ña» de modo que la ter­ce­ra gran depre­sión mos­tró al «rey des­nu­do», nun­ca mejor dicho. Los gol­pes dados a las cla­ses y nacio­nes opri­mi­das para con­te­ner la cri­sis fue­ron tan duros que para 2010 – 2011 se esta­ban fusio­nan­do las rei­vin­di­ca­cio­nes socio­eco­nó­mi­cas y labo­ra­les con las estric­ta­men­te polí­ti­cas, abrien­do una eta­pa de movi­li­za­cio­nes que se suma­ban a las inter­na­cio­na­les. Pero a dife­ren­cia de 1968−1978÷82, en 2010, excep­tuan­do meri­to­rios colec­ti­vos revo­lu­cio­na­rios, no exis­tía una izquier­da polí­ti­co-sin­di­cal y socio­cul­tu­ral de tal nom­bre en Esta­do, y la izquier­da aber­tza­le tam­bién gira­ba rápi­da­men­te al paci­fis­mo par­la­men­ta­rio siguien­do el sen­de­ro abier­to a fina­les del siglo XIX, readap­ta­do en la déca­da de 1970 por el euro­co­mu­nis­mo y los refor­mis­mos post.

Sí exis­tían gru­pos mayo­ri­ta­ria­men­te jóve­nes de la peque­ña bur­gue­sía, de la lla­ma­da «cla­se media» —fuer­za de tra­ba­jo con sala­rios altos — , fran­jas pro­gres del fun­cio­na­ria­do, «tra­ba­ja­do­res de la cul­tu­ra», auto­ex­plo­ta­dos, etc., gol­pea­dos por la cri­sis y con sus cer­te­zas e ilu­sio­nes tan des­tro­za­das que ansia­ban la luz de un líder que les pro­me­tie­se todo sin exi­gir­les mili­tan­cia revo­lu­cio­na­ria algu­na. Las cla­ses pro­le­ta­rias, debi­li­ta­das des­de la déca­da de 1980 por los reite­ra­dos gol­pes y trai­cio­nes del refor­mis­mo aguan­ta­ban como podían en medio de un silen­cia­mien­to mediá­ti­co de sus luchas. La cas­ta inte­lec­tual se esfor­za­ba al máxi­mo por demos­trar lo inde­mos­tra­ble: que el «ciu­da­dano» había suplan­ta­do al pro­le­ta­rio y que los dere­chos nacio­na­les eran reso­lu­bles por la monar­quía militar.

Asis­tía­mos al fin de una lar­ga fase de lucha de cla­ses y al ini­cio muy difi­cul­to­so de otra. El refor­mis­mo debe olvi­dar la his­to­ria o ter­gi­ver­sar­la tan­to que sea impo­si­ble extraer de ella lec­cio­nes crí­ti­cas. Se nos ase­gu­ra­ba que todo era tan nove­do­so que los «vie­jos dog­mas» esta­ban supe­ra­dos por la fres­cu­ra del prag­ma­tis­mo posi­bi­lis­ta y del sen­ti­do común: lo deci­si­vo son los votos y el «jue­go par­la­men­ta­rio». Con­tra tan­ta cegue­ra, en la coyun­tu­ra de 2011 se die­ron deba­tes8 aún mino­ri­ta­rios sobre la orga­ni­za­ción revo­lu­cio­na­ria, cuyo obje­ti­vo no es otro que la des­truc­ción del Esta­do bur­gués y la crea­ción del Esta­do obre­ro, diná­mi­ca en la que la orga­ni­za­ción ha de com­ba­tir con­tra al menos ocho tre­men­das fuer­zas que sos­tie­nen al capital:

1) La cre­du­li­dad social en las pro­me­sas bur­gue­sas como efec­to del feti­chis­mo y de la alie­na­ción. 2) La efec­ti­vi­dad del machis­mo, del racis­mo, del opio reli­gio­so, etc., para refor­zar al capi­tal con su terror mate­rial y sim­bó­li­co. 3) La omni­pre­sen­te mani­pu­la­ción mediá­ti­ca9. 4) Los lími­tes de la mera pro­tes­ta más o menos espon­tá­nea sin estra­te­gia polí­ti­ca ni sos­tén teó­ri­co. 5) La capa­ci­dad bur­gue­sa para pudrir esas luchas en el pan­tano par­la­men­ta­rio. 6) La ten­den­cia al refor­mis­mo buro­crá­ti­co de los par­ti­dos par­la­men­ta­ris­tas. 7) La ten­den­cia al pac­tis­mo eco­no­mi­cis­ta del sin­di­ca­lis­mo. 8) La efec­ti­vi­dad de las mul­ti­fa­cé­ti­cas repre­sio­nes y vio­len­cias del Esta­do y de la «sor­da coer­ción del capital».

Fue­ron deba­tes enton­ces mino­ri­ta­rios por­que aún se man­te­nían vivas las espe­ran­zas sur­gi­das al calor de las movi­li­za­cio­nes en 201015 y de las pro­me­sas refor­mis­tas. La ley del desa­rro­llo des­igual y com­bi­na­do se vol­vió a demos­trar cier­ta: la pren­sa bur­gue­sa reco­no­cía asus­ta­da que, por ejem­plo, aumen­ta­ba el estu­dio de tex­tos revo­lu­cio­na­rios clá­si­cos; en el Esta­do fran­cés, en 2010 hubo inten­sas movi­li­za­cio­nes; en Gre­cia, Syri­za pare­cía tocar el cie­lo con los dedos pocos ins­tan­tes antes de su trai­ción en 2015; en Esta­dos Uni­dos resur­gie­ron gru­pos crí­ti­cos; en Eus­kal Herria se rea­li­za­ron varias huel­gas gene­ra­les; los resul­ta­dos elec­to­ra­les de Uni­das-Pode­mos esta­ban a la vis­ta pero ocul­ta­ban un cán­cer que ya empe­za­ba a pudrir­la inter­na­men­te; en los Paï­sos Cata­lans el inde­pen­den­tis­mo cobra­ba fuerza…

Pero los gran­des recur­sos del capi­tal logra­ron que la des­ilu­sión e indi­fe­ren­cia empe­za­ran de nue­vo a debi­li­tar a muchos de los movi­mien­tos sobre todo allí don­de no exis­tían luchas inde­pen­den­tis­tas. Si tras 1982 sur­gió el «des­en­can­to» en la izquier­da esta­ta­lis­ta, que dejó la vía libre al socio libe­ra­lis­mo del PSOE, a su terro­ris­mo, a su acep­ta­ción de la OTAN…; si fue así enton­ces, aho­ra, a par­tir de 2015 la des­ilu­sión empe­zó a cun­dir en las bases al ver cómo la buro­cra­cia evi­ta­ba el cho­que fron­tal con la bur­gue­sía. El refor­mis­mo blan­do apo­yó las Mar­chas por la Dig­ni­dad has­ta 2014, año del can­to del cis­ne de la «indig­na­ción». Las mar­chas y otras movi­li­za­cio­nes refle­ja­ban la poten­cia cie­ga de las masas no auto­or­ga­ni­za­das fue­ra de la buro­cra­cia refor­mis­ta. En Gre­cia suce­dió lo mis­mo, por citar un solo ejem­plo de cómo por sí mis­mas las famo­sas «con­di­cio­nes obje­ti­vas» para el esta­lli­do de la rebe­lión ape­nas sir­ven de mucho si no van inter­na­men­te uni­das a las no menos céle­bres «con­di­cio­nes sub­je­ti­vas», entre las que des­ta­ca la orga­ni­za­ción revolucionaria.

En este con­tex­to, hay que hacer espe­cial men­ción a tres de los ocho sopor­tes del poder que se recru­de­cie­ron des­de esa épo­ca. El pun­to 2), el aumen­to del terror patriar­cal, del racis­mo y de los fas­cis­mos, que por otras vías refor­za­ban el mie­do pro­vo­ca­do por el pun­to 8), las repre­sio­nes del Esta­do como la ley Mor­da­za que para­li­za con mul­tas a las ya empo­bre­ci­das cla­ses tra­ba­ja­do­ras y en espe­cial a su pre­ca­ri­za­da juven­tud rebel­de, la repre­sión dura sobre Cata­lun­ya des­de octu­bre de 2017, etcétera.

Y el pun­to 5) va cobran­do fuer­za con­for­me la corrup­ción his­tó­ri­co-estruc­tu­ral gol­pea al blo­que de cla­ses domi­nan­te sobre todo en Madrid, pero tam­bién en Cata­lun­ya, Eus­kal Herria, Cas­ti­lla, Anda­lu­cía… Se dice que el lla­ma­do «régi­men del 78» está en cri­sis, cuan­do en reali­dad ocu­rre que el capi­ta­lis­mo espa­ñol vuel­ve a estar en ries­go de des­plo­me. La insis­ten­cia en la cri­sis del «régi­men del 78» des­vía a las cla­ses y nacio­nes explo­ta­das del ver­da­de­ro pro­ble­ma, enga­ñán­do­las para aman­sar­las en el redil par­la­men­ta­rio. La monar­quía mili­tar se asfi­xia en su inmo­ra­li­dad, y el Par­ti­do Podri­do deja el gobierno en verano de 2018. El refor­mis­mo se lan­za a crear espe­ran­zas en el Par­la­men­to como vía úni­ca para supe­rar el «régi­men del 78» y median­te una «segun­da tran­si­ción» cons­truir una «demo­cra­cia plena».

A ini­cios de 2020 se cons­ti­tu­ye el gobierno PSOE-UP y los refor­mis­mos, tam­bién los sobe­ra­nis­tas, se lan­zan a sal­var la demo­cra­cia espa­ño­la ante el peli­gro fas­cis­ta al alza. Una fac­ción del capi­tal ha logra­do así recu­pe­rar el poder del gobierno para defen­der sus intere­ses cuan­do, como hemos vis­to, la ter­ce­ra gran depre­sión vuel­ve a agra­var­se des­de 2016. Y al muy poco tiem­po, esta­lla la pan­de­mia. Para enton­ces las bases con visión esta­ta­lis­ta esta­ban des­ac­ti­va­das en casi todas las luchas prác­ti­cas, limi­tán­do­se a votar cuan­do sona­se la cam­pa­na, y de la peque­ña y hon­ro­sa izquier­da esta­tal se escin­de una rami­ta nacio­na­lis­ta que nie­ga o res­trin­ge al máxi­mo los dere­chos de los pue­blos no espa­ño­les, y has­ta nie­ga Eus­kal Herria, Paï­sos Cata­lans, Gali­za… sea­mos nacio­nes: solo exis­te Espa­ña. Se retro­ce­de así al nacio­na­lis­mo repu­bli­cano del Par­ti­do Comu­nis­ta de Espa­ña triun­fan­te des­de la pri­ma­ve­ra de 1937.

Pero Cata­lun­ya resis­te la repre­sión; Eus­kal Herria comien­za a recu­pe­rar la izquier­da que no se ha paci­fi­ca­do; colec­ti­vos que luchan por los dere­chos de Gali­za, Anda­lu­cía, Cas­ti­lla y otros pue­blos res­pon­den de diver­sos modos, algu­nos des­apa­re­cen de fac­to, pero otros son capa­ces de ini­ciar deba­tes inter­na­cio­na­lis­tas cor­ta­dos brus­ca­men­te por la pan­de­mia y aho­ra recu­pe­ra­dos. Y en barrios empo­bre­ci­dos10 y pre­ca­ri­za­dos resur­gen resis­ten­cias pese a la dura repre­sión: la pro­pa­gan­da pri­me­ro las ocul­ta, lue­go inten­ta des­acre­di­tar­las como nega­cio­nis­tas, delin­cuen­tes e irres­pon­sa­bles. El poli­va­len­te arse­nal repre­si­vo, el fer­vor mediá­ti­co y la pusi­la­ni­mi­dad refor­mis­ta impo­nen un cli­ma de pasi­vi­dad con dosis de cola­bo­ra­cio­nis­mo dela­tor del pue­blo con­tra sí mis­mo. Se infun­de mie­do e inso­li­da­ri­dad. A la dere­cha se le per­mi­te sal­tar­se sus pro­pias leyes, que, a su vez, macha­can a los y las pro­le­ta­rias con el vis­to bueno del «gobierno pro­gre­sis­ta». Las elec­cio­nes auto­nó­mi­cas en Vas­con­ga­das, Gali­za y Cata­lun­ya mues­tran dife­ren­cias con la media esta­tal y la abs­ten­ción mues­tra el has­tío crí­ti­co de sec­to­res populares.

Al desas­tre eco­nó­mi­co cau­sa­do por la impo­ten­cia de la buro­cra­cia esta­tal para supe­rar la pan­de­mia se le suma la cri­sis que vol­vía a agra­var­se des­de antes de 2020 de modo que, otra vez, ulu­la el fan­tas­ma del des­plo­me espa­ñol en la jerar­quía impe­ria­lis­ta. Pero a dife­ren­cia del páni­co de los años 70 y de 2007, aho­ra el con­tex­to mun­dial es otro. El FMI venía advir­tien­do des­de al menos 2015 que las cre­cien­tes des­igual­da­des las­tra­ban la eco­no­mía y con ella se mul­ti­pli­ca­ba el ries­go de esta­lli­dos socia­les, como ya ocu­rría. Sus adver­ten­cias fue­ron cada vez más alar­man­tes has­ta la de comien­zos de 2021: hay que sua­vi­zar algo insus­tan­cial del neo­li­be­ra­lis­mo y con­ce­der algu­na «jus­ti­cia social» para sal­var Occi­den­te, ame­na­za­do tam­bién por el auge euroasiático.

Pese a sus dife­ren­cias, los pla­nes de Esta­dos Uni­dos y Bru­se­las para evi­tar el desas­tre tie­nen en común: una inten­sa pro­pa­gan­da en la nue­va «era de jus­ti­cia» para recu­pe­rar la cre­du­li­dad pasi­va de las cla­ses explo­ta­das; una gigan­tes­ca inver­sión públi­ca a fon­do per­di­do en nue­vas tec­no­lo­gías e infra­es­truc­tu­ras bási­cas que bene­fi­cia­rán a la gran bur­gue­sía11 y a la cas­ta mili­tar-poli­cía­ca sobre todo en Esta­dos Uni­dos12; una adap­ta­ción del sis­te­ma edu­ca­ti­vo y polí­ti­co para crear una fuer­za de tra­ba­jo alta­men­te pro­duc­ti­va y obe­dien­te; un lige­ro aumen­to del con­trol del frau­de fis­cal, del lava­do de dine­ro, de los pri­vi­le­gios de las gran­des cor­po­ra­cio­nes y de los paraí­sos fis­ca­les; un impul­so limi­ta­do al capi­ta­lis­mo ver­de; un con­trol más estric­to de los Esta­dos débi­les para que obe­dez­can a los fuer­tes; un inten­so des­pres­ti­gio de Eura­sia y una poten­cia­ción del occi­den­ta­lis­mo para jus­ti­fi­car la pro­vo­ca­ción de gue­rras loca­les y regio­na­les de saqueo, y nor­ma­li­zar el cli­ma de terror sub­ya­cen­te si se endu­re­ce la ter­ce­ra gue­rra fría13 con Eurasia.

La dere­cha sabe que si par­te de esos pla­nes lle­gan al Esta­do, se esfu­ma­rán muchas de sus posi­bi­li­da­des de lle­gar al gobierno, por eso hace de las elec­cio­nes auto­nó­mi­cas de Madrid la pun­ta de lan­za para derri­bar al PSOE. Este se guía por una estra­te­gia cen­tra­da en obe­de­cer a Bru­se­las para reci­bir esa masa de euros que moder­ni­za­rán el capi­ta­lis­mo espa­ñol según dicen; nego­ciar con los apo­yos refor­mis­tas algu­nas medi­das que con­ten­ga el empo­bre­ci­mien­to galo­pan­te para des­ac­ti­var pre­vi­si­bles pro­tes­tas popu­la­res; nego­ciar con las bur­gue­sías regio­na­lis­tas el repar­to de un tro­zo del pas­tel euro­peo para evi­tar que giren hacia el PP; rein­tro­du­cir a Cata­lun­ya en la demo­cra­cia espa­ño­la sua­vi­zan­do un poqui­to la repre­sión con los indul­tos y ganán­do­se a la peque­ña bur­gue­sía con otro tro­ci­to; for­ta­le­cer el gobierno y la monar­quía mili­tar para, en su momen­to, apli­car las seve­ras res­tric­cio­nes nego­cia­das en secre­to con Bru­se­las; rear­mar14 al ejér­ci­to y for­ta­le­cer su papel en la OTAN; y ver la posi­bi­li­dad de echar a Uni­das-Pode­mos agra­de­cién­do­le sus ser­vi­cios al rey y a la patria. Entre otros prin­ci­pios irre­nun­cia­bles des­ta­can la nega­ti­va faná­ti­ca a todo refe­rén­dum y a toda Amnistía.

Por aho­ra pare­ce que se están logran­do los obje­ti­vos fun­da­men­ta­les: la bur­gue­sía feliz por­que sabe que se va a que­dar con la mejor par­te de la tar­ta, la Igle­sia com­pra­da como Judas con las trein­ta mone­das de las inma­tri­cu­la­cio­nes, el Ejér­ci­to con­ten­to con el rear­me15 y has­ta el rey para agra­de­cer el tra­to exqui­si­to que reci­be su padre, han acep­ta­do los indul­tos, dejan­do en ridícu­lo a la dere­cha; las fuer­zas sobe­ra­nis­tas reite­ran una y mil veces su «com­pro­mi­so con la demo­cra­cia»; Bru­se­las empie­za a abrir el gri­fo de euros y el gobierno guar­da silen­cio sobre las con­di­cio­nes de pago de la deu­da, tam­bién silen­cia las nue­vas clau­di­ca­cio­nes ante la OTAN y las bases yan­quis; retra­sa todo lo posi­ble las refor­mas tan­tas veces pro­me­ti­das16 como inme­dia­tas y urgen­tes como los desahu­cios17; se nota la recu­pe­ra­ción eco­nó­mi­ca del efec­to rebo­te aun­que se cen­tre en los ser­vi­cios y ape­nas en la indus­tria; las resis­ten­cias obre­ras y popu­la­res están tar­dan­do un tiem­po en reac­ti­var­se si toma­mos como refe­ren­cia la olea­da de 201015.

El gobierno espe­ra que el rebo­te eco­nó­mi­co, la llu­via de euros, la repre­sión, la pro­pa­gan­da y el refor­mis­mo, apa­guen las chis­pas socia­les antes de que se pro­pa­guen como incen­dios. Para refor­zar la ima­gen de una serie­dad y visión estra­té­gi­ca que no exis­te en la dere­cha, el PSOE ha publi­ci­ta­do su Espa­ña 205019 sobre todo, impi­dan el cre­ci­mien­to de orga­ni­za­cio­nes revo­lu­cio­na­rias y difi­cul­ten la apa­ri­ción otras nue­vas. Como hemos vis­to, el pro­ble­ma de la orga­ni­za­ción es aho­ra más gra­ve que en 1882, en espe­cial para las nacio­nes opri­mi­das, tema que tra­ta­re­mos en el siguien­te artículo.

Iña­ki Gil de San Vicente

Eus­kal Herria, 24 de junio de 2021

  1. F. Engels: Car­ta a Berns­tein de 28 de noviem­bre de 1882, AA.VV.: Teo­ría mar­xis­ta del par­ti­do polí­ti­co, PyP, nº 7, Cór­do­ba 1971, p. 129.
  2. https://​kao​sen​la​red​.net/​a​l​g​u​n​a​s​-​n​o​t​a​s​-​s​o​b​r​e​-​l​a​-​s​i​t​u​a​c​i​o​n​-​d​e​-​l​a​-​e​c​o​n​o​m​i​a​-​m​u​n​d​i​al/
  3. https://​dia​rio​-octu​bre​.com/​2​0​2​1​/​0​6​/​1​9​/​e​l​-​c​a​p​i​t​a​l​i​s​m​o​-​m​u​n​d​i​a​l​-​s​e​-​d​i​r​i​g​e​-​h​a​c​i​a​-​u​n​a​-​e​t​a​p​a​-​p​r​o​l​o​n​g​a​d​a​-​d​e​-​i​n​f​l​a​c​i​o​n​-​y​-​e​s​t​a​n​c​a​m​i​e​n​to/
  4. https://​www​.wsws​.org/​e​s​/​a​r​t​i​c​l​e​s​/​2​0​2​1​/​0​6​/​2​4​/​i​n​e​q​-​j​2​4​.​h​tml
  5. http://​www​.elcap​tor​.com/​e​c​o​n​o​m​i​a​/​q​u​i​n​c​e​-​e​v​i​d​e​n​c​i​a​s​-​e​c​o​n​o​m​i​c​a​s​-​n​o​-​s​e​-​d​e​b​i​a​n​-​o​l​v​i​dar
  6. https://www.sinpermiso.info/textos/el-escenario-severo-del-banco-de-espana-y-que-su-nota-informativa-calla-una-deuda-publica-del-1226‑y
  7. https://​rebe​lion​.org/​l​a​-​m​o​n​a​r​q​u​i​a​-​m​i​l​i​t​a​r​-​c​o​m​o​-​o​b​s​t​a​c​u​lo/
  8. https://​www​.lahai​ne​.org/​e​s​t​_​e​s​p​a​n​o​l​.​p​h​p​/​i​p​o​r​-​q​u​e​-​y​-​c​o​m​o​-​d​e​b​e​m​o​s​-​o​r​g​a​n​i​z​a​r​noshttps://www.lahaine.org/est_espanol.php/ipara-que-y-como-debemos-organizarnos‑y
  9. https://​mpr21​.info/​l​a​-​p​o​l​i​c​i​a​-​e​s​p​a​n​o​l​a​-​e​s​t​a​-​i​n​f​i​l​t​r​a​d​a​-​a​b​i​e​r​t​a​m​e​n​t​e​-​e​n​-​t​o​d​o​s​-​l​o​s​-​m​e​d​i​o​s​-​d​e​-​p​r​e​n​sa/
  10. https://​rebe​lion​.org/​e​s​p​a​n​a​-​s​e​g​u​n​d​o​-​p​a​i​s​-​d​e​-​l​a​-​u​e​-​c​o​n​-​m​a​y​o​r​-​p​o​b​r​e​z​a​-​i​n​f​a​n​t​il/
  11. https://​rebe​lion​.org/​e​m​p​r​e​s​a​s​-​d​e​l​-​i​b​e​x​-​3​5​-​s​e​r​i​a​n​-​l​a​s​-​g​r​a​n​d​e​s​-​b​e​n​e​f​i​c​i​a​r​i​a​s​-​d​e​-​l​o​s​-​f​o​n​d​o​s​-​d​e​-​r​e​c​o​n​s​t​r​u​c​c​i​o​n​-​e​u​r​o​p​e​os/
  12. https://​www​.resu​men​la​ti​no​ame​ri​cano​.org/​2​0​2​1​/​0​6​/​2​1​/​e​s​t​a​d​o​s​-​u​n​i​d​o​s​-​d​e​s​e​s​p​e​r​a​d​o​-​i​n​t​e​n​t​o​-​d​e​-​r​e​v​e​r​t​i​r​-​e​l​-​i​n​g​e​n​t​e​-​d​e​s​a​r​r​o​l​l​o​-​c​h​i​no/
  13. https://​www​.lahai​ne​.org/​m​u​n​d​o​.​p​h​p​/​e​n​c​u​e​n​t​r​o​-​p​u​t​i​n​-​b​i​d​e​n​-​m​a​s​-​p​a​r​e​c​ido
  14. https://​cana​rias​-sema​nal​.org/​a​r​t​/​2​9​9​6​7​/​l​o​s​-​3​0​0​0​0​-​d​e​s​a​h​u​c​i​o​s​-​d​e​l​-​g​o​b​i​e​r​n​o​-​m​a​s​-​p​r​o​g​r​e​s​i​s​t​a​-​d​e​-​l​a​-​h​i​s​t​o​r​i​a​-​d​u​r​a​n​t​e​-​e​l​-​2​020
  15. https://​cana​rias​-sema​nal​.org/​a​r​t​/​3​0​2​9​7​/​e​l​-​e​s​t​a​d​o​-​e​s​p​a​n​o​l​-​d​e​s​t​i​n​a​-​m​a​s​-​d​e​-​3​0​0​0​0​-​m​i​l​l​o​n​e​s​-​a​-​g​a​s​t​o​-​m​i​l​i​t​a​r​-​y​-​d​e​-​c​o​n​t​r​o​l​-​s​o​c​ial
  16. https://​www​.izquier​da​dia​rio​.es/​E​l​-​G​o​b​i​e​r​n​o​-​a​l​a​r​g​a​-​l​a​-​e​d​a​d​-​d​e​-​j​u​b​i​l​a​c​i​o​n​-​m​i​e​n​t​r​a​s​-​c​r​e​c​e​-​e​l​-​d​e​s​e​m​p​l​e​o​-​j​u​v​e​n​i​l​-​e​s​a​-​n​o​-​e​s​-​l​a​-​s​a​l​idahttps://​insur​gen​te​.org/​l​a​-​m​o​c​h​i​l​a​-​a​u​s​t​r​i​a​c​a​-​o​t​r​a​-​q​u​i​t​a​-​d​e​-​d​e​r​e​c​h​o​s​-​a​-​l​o​s​-​t​r​a​b​a​j​a​d​o​r​es/
  17. https://​cana​rias​-sema​nal​.org/​a​r​t​/​2​9​9​6​7​/​l​o​s​-​3​0​0​0​0​-​d​e​s​a​h​u​c​i​o​s​-​d​e​l​-​g​o​b​i​e​r​n​o​-​m​a​s​-​p​r​o​g​r​e​s​i​s​t​a​-​d​e​-​l​a​-​h​i​s​t​o​r​i​a​-​d​u​r​a​n​t​e​-​e​l​-​2​020
  18. https://​elpais​.com/​o​p​i​n​i​o​n​/​2​021 – 05-21/luces-largas.html[/​note astu­ta­men­te ambi­guo en su con­te­ni­do que el por­ta­voz ofi­cio­so del socia­li­be­ra­lis­mo ya ha empe­za­da a escri­bir diti­ram­bos y suge­ren­cias «crí­ti­cas» para refor­zar la pre­cam­pa­ña elec­to­ral. Uno de sus obje­ti­vos es que estas medi­das, la repre­sión18 https://​www​.elsal​to​dia​rio​.com/​a​s​t​u​r​i​a​s​/​c​o​n​d​e​n​a​n​-​a​-​t​r​e​s​-​a​n​o​s​-​y​-​m​e​d​i​o​-​d​e​-​c​a​r​c​e​l​-​a​-​s​i​e​t​e​-​s​i​n​d​i​c​a​l​i​s​t​a​s​-​d​e​-​l​a​-​c​n​t​-​p​o​r​-​c​o​n​c​e​n​t​r​a​c​i​o​n​e​s​-​d​e​l​a​n​t​e​-​d​e​-​l​a​-​p​a​s​t​e​l​e​r​i​a​-​s​u​i​z​a​-​d​e​-​g​i​jon

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