Eco­lo­gía social. Este­la Lemes: “Los agro­tó­xi­cos enfer­man y matan”

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 3 de mayo de 2021.

La Jus­ti­cia de Entre Ríos reco­no­ció que la docen­te rural Este­la Lemes pade­ce una enfer­me­dad cau­sa­da por las cons­tan­tes fumi­ga­cio­nes con agro­tó­xi­cos que caen sobre la escue­la en la que tra­ba­ja. “Es un pre­ce­den­te jurí­di­co que hay que tomar­lo con todo lo que con­lle­va», exi­gió Lemes en la pro­vin­cia don­de aún hoy está per­mi­ti­do fumi­gar a 100 metros de las escuelas.

La Sala II Labo­ral de la Cáma­ra de Ape­la­cio­nes de Gua­le­guay­chú falló a favor de la docen­te rural Este­la Lemes, reco­no­ció que las fumi­ga­cio­nes con agro­tó­xi­cos sobre la escue­la N° 66 Bar­to­li­to Mitre de la loca­li­dad de Cos­ta Uru­guay Sur la enfer­ma­ron y le orde­nó a la ART del Ins­ti­tu­to Autár­qui­co Pro­vin­cial del Segu­ro de Entre Ríos que la indem­ni­ce y se hago car­go de su tra­ta­mien­to. “Luché por mí, por mi enfer­me­dad y por mis guri­ses, para que se sepa que los agro­tó­xi­cos enfer­man y matan”, cele­bró Este­la la lar­ga lucha judi­cial que lle­vó ade­lan­te y que mar­ca un pre­ce­den­te jurí­di­co rele­van­te sobre el impac­to de los agro­tó­xi­cos en la salud. 

“Para mí siem­pre fue­ron agro­tó­xi­cos. Cuan­do me habla­ban de ‘agro­quí­mi­cos’ o ‘fito­sa­ni­ta­rios’, yo les decía: ‘agro­tó­xi­cos’: Yo sé que entran en el cuer­po y te enfer­man”, sen­ten­ció Lemes, en diá­lo­go con Radio Nacio­nal Gua­le­guay­chú, horas des­pués del fallo de la Sala II, que revir­tió el fallo de pri­me­ra ins­tan­cia del juez labo­ral Luis Javier Frosch, quien le dio la razón a la ART. “Había gen­te que decía que era men­ti­ra, que no era ver­dad mi enfer­me­dad. Nun­ca men­tí, todo es ver­dad”, les recor­dó Lemes. 

Las avio­ne­tas fumi­ga­do­ras con agro­tó­xi­cos comen­za­ron a sobre­vo­lar la escue­la Bar­to­li­to Mitre en 2006. En 2010, Este­la pasó a la acción. Fil­mó un video que mos­tra­ba cómo la avio­ne­ta fumi­ga­ba a pocos metros de la escue­la y, cuan­do hacía manio­bras, deja­ba caer el veneno sobre el terreno don­de esta­ban estu­dian­tes y docen­tes. Ese año, Lemes denun­ció lo suce­di­do ante la secre­ta­ría de Ambien­te muni­ci­pal y lo repi­tió los años siguien­tes

Diez años des­pués de las pri­me­ras fumi­ga­cio­nes, un estu­dio de labo­ra­to­rio le dio la razón: tenía gli­fo­sa­to en san­gre. “Me dejó una afec­ción mus­cu­lar muy gran­de. Se me están atro­fian­do de a poco los múscu­los de todo mi cuer­po; prin­ci­pal­men­te en el lado dere­cho. Ade­más, la par­te neu­ro­nal no tie­ne vuel­ta atrás. Eso ya está afec­ta­do y lo que se rom­pe, no se recom­po­ne”, le con­tó la docen­te al dia­rio entre­rriano El Día tras el fallo de los jue­ces Vicen­te Mar­tín Rome­ro, Alber­to Adrián Welp y Fabián Artu­ro Ronconi.

La cau­sa de Este­la Lemes y un pre­ce­den­te judi­cial para la lucha con­tra los agrotóxicos 

La pro­vin­cia de Entre Ríos tie­ne una lar­ga lucha con­tra las fumi­ga­cio­nes con agro­tó­xi­cos y su impac­to en la salud, que lle­vó a que en el muni­ci­pio de Gua­le­guay­chú el gli­fo­sa­to fue­ra prohi­bi­do. Sin embar­go, el gober­na­dor pro­vin­cial Gus­ta­vo Bor­det logró sal­tar un his­tó­ri­co fallo del tri­bu­nal supre­mo pro­vin­cial a tra­vés de un decre­to y otras estra­te­gias lega­les para man­te­ner la fumi­ga­ción con agro­tó­xi­cos a solo 100 metros terres­tres y 500 aéreos de las escue­las, cuan­do la orga­ni­za­ción de los veci­nos había logra­do ale­jar­las a 1.000 metros terres­tres y 3.000 metros. 

El decre­to pro­vin­cial fue ava­la­do por el mis­mo Supe­rior Tri­bu­nal de Jus­ti­cia que había orde­na­do ale­jar las fumi­ga­cio­nes de las escue­las, aun­que orde­nó levan­tar barre­ras vege­ta­les en torno a los esta­ble­ci­mien­tos edu­ca­ti­vos. Mien­tras que el decre­to habla de supues­tos pun­tos cen­ti­ne­las de con­trol, que son recha­za­dos por los gre­mios docen­tes y las orga­ni­za­cio­nes ambientales. 

El fallo reco­no­ció que fui fumi­ga­da mien­tras tra­ba­ja­ba. Los agro­tó­xi­cos enfer­man y matan. Se hizo jus­ti­cia”, fue la pri­me­ra reac­ción de Este­la cuan­do cono­ció el fallo que le daba la razón ante una pro­ble­má­ti­ca que el Poder Eje­cu­ti­vo bus­ca ocultar. 

“No fue nada fácil para mí, des­pués de tan­to tiem­po de luchar y enfren­tar­me a todo tipo de situa­cio­nes: gen­te que me apo­ya­ba y gen­te que me decía que deje de luchar, gen­te que decía que era men­ti­ra, que no era ver­dad mi enfer­me­dad”, repa­só Lemes en la entre­vis­ta con Radio Nacio­nal y alen­tó a no dete­ner la lucha con­tra los agro­tó­xi­cos: “No hay que­dar­se quie­to cuan­do se pelea por algo que es jus­to”.

En esa cru­za­da de con­cien­ti­za­ción sobre el efec­to de los agro­tó­xi­cos, el fallo a favor de la docen­te rural resul­ta rele­van­te por­que reco­no­ce los efec­tos nega­ti­vos que las fumi­ga­cio­nes tie­nen sobre la salud. “No es solo un pre­ce­den­te para nues­tra pro­vin­cia si no para nues­tro país. Esta­mos afir­man­do que los agro­tó­xi­cos enfer­man”, sen­ten­ció Lemes y sub­ra­yó: “Es un pre­ce­den­te que hay que tomar­lo con todo lo que con­lle­va. El país tie­ne que saber que los agro­tó­xi­cos enfer­man y matan”.

Fuen­te: Agen­cia Tie­rra Viva

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