Gua­te­ma­la. A 23 años del ase­si­na­to de Gerar­di reite­ran la voca­ción de denun­cia fren­te a la pro­ble­má­ti­ca nacional

Por Lour­des Álva­rez Náje­ra. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 27 de abril de 2021.

Docu­men­tar y pre­sen­tar la cons­tan­cia de cien­tos de tes­ti­mo­nios de per­so­nas y comu­ni­da­des que sufrie­ron per­se­cu­ción, des­apa­ri­cio­nes y eje­cu­cio­nes bru­ta­les duran­te el Con­flic­to Arma­do Interno en Gua­te­ma­la, fue una sen­ten­cia a muer­te para mon­se­ñor Juan José Gerar­di, que hace 23 años pro­nun­ció su últi­mo dis­cur­so en refe­ren­cia a la voca­ción e impor­tan­cia del tra­ba­jo de la igle­sia cató­li­ca para la “denun­cia legí­ti­ma, dolo­ro­sa, que debe­mos escu­char con pro­fun­do res­pe­to y espí­ri­tu solidario”.

Gerar­di fue ase­si­na­do el 26 de abril de 1998, dos días des­pués de pre­sen­tar el infor­me del Pro­yec­to lnter­dio­ce­sano de Recu­pe­ra­ción de la Memo­ria His­tó­ri­ca Gua­te­ma­la: Nun­ca Más (REMHI), por su ase­si­na­to fue­ron sen­ten­cia­dos en 2001 los mili­ta­res Byron Dis­rael Lima Estra­da, su hijo Byron Lima Oli­va, Obdu­lio Villa­nue­va y el sacer­do­te Mario Orantes.

El 12 de febre­ro de 2003, en el Pre­ven­ti­vo para Hom­bres de la zona 18 de la ciu­dad capi­tal, Villa­nue­va fue eje­cu­ta­do y deca­pi­ta­do jun­to a otros reos en un inci­den­te que fue cali­fi­ca­do como pug­nas terri­to­ria­les entre pandilleros.

En el 2016, Lima Oli­va murió de for­ma vio­len­ta en el Cen­tro Pre­ven­ti­vo Pavón, en el muni­ci­pio de Frai­ja­nes, en un inci­den­te arma­do que inclu­yó la deto­na­ción de granadas.

El 29 de diciem­bre de 2019, falle­ció Lima Estra­da en su casa, por­que des­de el 13 de julio del 2012, fue bene­fi­cia­do con esa medi­da por haber cum­pli­do la mitad de su condena.

Oran­tes logró una medi­da de reduc­ción de pena y en el 2013 que­dó en liber­tad. Uno de los prin­ci­pa­les tes­ti­gos del Minis­te­rio Públi­co (MP) en este caso Rubén Cha­nax Son­tay, se encuen­tra bajo un pro­gra­ma espe­cial de protección.

Reite­ran voca­ción de denuncia

La Ofi­ci­na de Dere­chos Huma­nos del Arzo­bis­pa­do de Gua­te­ma­la (ODHAG), en el con­tex­to de las acti­vi­da­des por el 23 ani­ver­sa­rio del ase­si­na­to de Mon­se­ñor Juan Gerar­di, reite­ró el 20 de abril que es nece­sa­rio denun­ciar la ins­ta­la­ción de lo que se cono­ce como el #Pac­to­De­Co­rrup­tos en el país, que se refle­ja en accio­nes tar­días, débi­les y con­fu­sas para aten­der a la pobla­ción duran­te la pandemia.

“Nece­si­ta­mos denun­ciar tam­bién el ace­le­ra­do dete­rio­ro de la cali­dad éti­ca y pro­fe­sio­nal de los fun­cio­na­rios y auto­ri­da­des polí­ti­cas, a par­tir de que el gobierno ante­rior, con tal de esqui­var y dete­ner la lucha con­tra la corrup­ción, dis­pu­so expul­sar la Comi­sión Inter­na­cio­nal Con­tra la Impu­ni­dad (CICIG) y se ha logra­do ins­ta­lar pro­gre­si­va­men­te el “pac­to de los corrup­tos” en los tres pode­res del Esta­do y en la mayo­ría de las ins­ti­tu­cio­nes guber­na­men­ta­les”, enfa­ti­za un comu­ni­ca­do de esa ins­ti­tu­ción religiosa.

Para Nery Rode­nas, direc­tor de la ODHAG, las acti­vi­da­des de con­me­mo­ra­ción del ase­si­na­to de Mon­se­ñor Gerar­di de este año enfa­ti­zan la impor­tan­cia de su vida y su tra­ba­jo en favor de la paz y la ver­dad, por­que ade­más de la situa­ción de pan­de­mia de coro­na­vi­rus que se vive, exis­ten actos de corrup­ción que vul­ne­ran los dere­chos huma­nos de la pobla­ción guatemalteca.

“Cree­mos que las accio­nes que se están hacien­do duran­te la pan­de­mia dejan mucho qué desear, por­que se espe­ró has­ta des­pués de las fies­tas de fin de año y Sema­na San­ta para imple­men­tar res­tric­cio­nes, cuan­do se sabe que hay aglo­me­ra­cio­nes en esas fechas, que al evi­tar­se se habría pro­te­gi­do el dere­cho a la vida y la salud de las per­so­nas”, resal­tó Rodenas.

Para la ODHAG el aumen­to de los casos posi­ti­vos de COVID-19 es refle­jo de dis­po­si­cio­nes guber­na­men­ta­les o minis­te­ria­les que gene­ran con­fu­sión en la pobla­ción, “no hay cla­ri­dad sobre las accio­nes o lo que se debe hacer, tam­po­co son accio­nes radi­ca­les, son accio­nes tar­días, débi­les y con­fu­sas”, aña­dió Rodenas.

Según esa ins­ti­tu­ción, exis­te un camino cues­ta arri­ba en el acce­so a jus­ti­cia para la pobla­ción del país y exis­ten gran­des retro­ce­sos en mate­ria de dere­chos humanos.

Bea­ti­fi­ca­ción de misio­ne­ros en Quiché

Las acti­vi­da­des de con­me­mo­ra­ción a Mon­se­ñor Gerar­di tam­bién coin­ci­die­ron con la bea­ti­fi­ca­ción de los 10 #Már­ti­res­Del­Qui­ché, entre sacer­do­tes y cate­quis­tas, inclui­do un niño de solo 12 años, quie­nes fue­ron secues­tra­dos, tor­tu­ra­dos y ase­si­na­dos entre 1980 y 1990, duran­te el con­flic­to arma­do interno en Gua­te­ma­la. La cere­mo­nia con­tó con la asis­ten­cia de unas 10 mil per­so­nas al Cole­gio Nues­tra Seño­ra del Rosa­rio, en San­ta Cruz del Quiché.

Fuen­te: Pren­sa Comunitaria

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