Inter­na­cio­nal. Cri­mea: razo­nes his­tó­ri­cas y lega­les de su retorno a Rusia

Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 24 de abril de 2021.

El 22 de febre­ro del año 2014 gru­pos ultra­na­cio­na­lis­tas, neo­na­zis, gru­pos proeuro­peis­tas vin­cu­la­dos a regí­me­nes como Fran­cia, Gran Bre­ta­ña y el infal­ta­ble Esta­dos Uni­dos, pro­pi­cia­ron un Gol­pe de Esta­do en Ucra­nia, don­de se apar­tó del gobierno al ex pre­si­den­te Vik­tor Yanukovich.

Un pro­ce­so de des­es­ta­bi­li­za­ción, ‑que se gene­ró y desa­rro­lló con sor­pren­den­te rapi­dez, dan­do cuen­ta del gra­do de pre­pa­ra­ción de los gru­pos proeuro­peis­tas, para así lle­var ade­lan­te su agen­da des­es­ta­bi­li­za­do­ra. La cro­no­lo­gía for­mal se ini­ció el día 21 de noviem­bre del año 2013, cuan­do el Con­se­jo de Minis­tros de Ucra­nia emi­tió una orden de sus­pen­sión del pro­ce­so de fir­ma del Tra­ta­do de Aso­cia­ción entre Ucra­nia y la Unión Euro­pea, deci­sión basa­da en la idea de desa­rro­llar rela­cio­nes eco­nó­mi­cas y polí­ti­cas con su entorno inme­dia­to, en espe­cial Rusia. Pero, sobre todo, en la fal­ta de con­sen­sos res­pec­to a seguir las clá­si­cas exi­gen­cias del Fon­do Mone­ta­rio inter­na­cio­nal: aumen­to de las tari­fas de gas, con­ge­la­ción de los sala­rios públi­cos y recor­tes pre­su­pues­ta­rios des­ti­na­dos a gas­to social. Yanu­ko­vich, por su par­te se pre­gun­tó «¿Qué tipo de acuer­do es este cuan­do nos acep­tan y ‘nos ponen de rodi­llas’? […] dan­do la úni­ca res­pues­ta sobe­ra­na que se podía dar “Creo que no hay que ceder, tene­mos que pro­te­ger nues­tros pro­pios intere­ses». Con ello Yanu­ko­vich acti­vó el plan golpista.

Como acti­va­dos por un resor­te, algu­nos cen­te­na­res de per­so­nas, con­tra­rias a la deci­sión del gobierno se reu­nie­ron en el cen­tro de la capi­tal de Ucra­nia para pro­tes­tar con­tra la deci­sión de no entrar en tra­ta­ti­vas con la ávi­da y voraz Euro­pa. De los gri­tos se pasó a la acción de gru­pos liga­dos a la ultra­de­re­cha ucra­nia­na y cho­ques con las fuer­zas poli­cia­les. Los meses de diciem­bre del año 2013 y enero del año 2014 cons­ta­ta­ron un incre­men­to de la vio­len­cia. Con cam­bios evi­den­tes, ya la exi­gen­cia no era sólo fir­mar el acuer­do con la Unión Euro­pea sino la renun­cia de Yanu­ko­vich y su gobierno en pleno. El movi­mien­to ultra­na­cio­na­lis­ta y para­mi­li­tar Sec­tor dere­cho reco­no­ció ser el autor de los asal­tos a minis­te­rios y ofi­ci­nas públi­cas, la orga­ni­za­ción de las pro­tes­tas y sus accio­nes vio­len­tas, inclu­yen­do el ase­si­na­to de miem­bros de la poli­cía que mar­ca­ron aque­llos meses pre­vios al gol­pe final.

Des­de el exte­rior el gobierno del ex pre­si­den­te nor­te­ame­ri­cano Barack Oba­ma daba su apo­yo a los mani­fes­tan­tes al igual que las can­ci­lle­rías euro­peas mos­tran­do su cla­ra intro­mi­sión en los asun­tos inter­nos ucra­nia­nos, visi­bi­li­za­dos aún más por las pro­pias con­fe­sio­nes de Vic­to­ria Nuland (tal como lo sos­tu­ve en el artícu­lo sobre el Don­bass escri­to para www​.segun​do​pa​so​.es (1) El mes de febre­ro del año 2014 mar­có su pun­to de vio­len­cia máxi­ma con más de 100 muer­tos entre mani­fes­tan­tes y fuer­zas de segu­ri­dad. Yanu­kó­vich fir­mó una reso­lu­ción para con­vo­car elec­cio­nes anti­ci­pa­das y crear un Gobierno de tran­si­ción. Se pac­tó una tre­gua el día 21 de febre­ro. Deci­sión esté­ril que duró exac­ta­men­te un día, pues el día 22 de febre­ro del año 2014 la opo­si­ción con­cre­tó el Gol­pe de Esta­do usur­pan­do el car­go del pre­si­den­te legí­ti­mo de Ucra­nia. Se nom­bró a Ale­xán­der Tur­chí­nov (estre­cho cola­bo­ra­dor de la ex pri­me­ra minis­tra Yulia Timoshen­ko) como pre­si­den­te inte­ri­no, ade­más de con­vo­car­se a elec­cio­nes anti­ci­pa­das, que final­men­te se rea­li­za­ron el 25 de mayo del año 2014. Disol­vió el Tri­bu­nal Cons­ti­tu­cio­nal, revo­can­do ade­más la ley que con­sa­gra­ba el uso del ruso como len­gua ofi­cial en Cri­mea y otras regiones.

Esta­dos Uni­dos, Gran Bre­ta­ña y otros paí­ses occi­den­ta­les apo­ya­ron deci­di­da­men­te el Gol­pe de esta­do en Ucra­nia y su vec­tor anti-ruso. Esto, por­que enca­ja per­fec­ta­men­te en sus tác­ti­cas colo­nia­les tra­di­cio­na­les de “divi­de y ven­ce­rás” y avan­zar así en su idea de cer­car a Rusia, ais­lar­la y colo­car en sus fron­te­ras occi­den­ta­les a dece­nas de miles de efec­ti­vos de la Orga­ni­za­ción del Tra­ta­do del Atlán­ti­co Nor­te (OTAN) des­de los paí­ses bál­ti­cos has­ta, pre­ci­sa­men­te Ucra­nia, que es fun­cio­nal a esta polí­ti­ca des­ti­na­da a ejer­cer polí­ti­cas de máxi­ma pre­sión en diver­sos ámbi­tos y que se expre­sa en san­cio­nes, blo­queos, pro­vo­ca­cio­nes entre otras acciones.

Ucra­nia en todo este con­cier­to la pode­mos defi­nir como un cua­si Esta­do. Esto, por­que las regio­nes occi­den­tal y sur­es­te de Ucra­nia nun­ca exis­tie­ron den­tro de un solo Esta­do, se desa­rro­lla­ron bajo la influen­cia de dife­ren­tes comu­ni­da­des cul­tu­ra­les (prin­ci­pal­men­te euro­peas y rusas). Se unie­ron arti­fi­cial­men­te en una sola enti­dad tras el colap­so del impe­rio ruso y el esta­ble­ci­mien­to de la ex Unión de Repú­bli­cas Socia­lis­tas Sovié­ti­ca (URSSS). Des­de el pun­to de vis­ta del estu­dio sico­ló­gi­co y socio­ló­gi­co, es posi­ble pro­fun­di­zar sobre el hecho que la pobla­ción de las regio­nes occi­den­tal y sur­es­te expe­ri­men­tan un mar­ca­do y mutuo anta­go­nis­mo a nivel sub­cons­cien­te, espe­cial­men­te tras el colap­so en diciem­bre del año 1991 de la ex URSS.

Tras el gol­pe de Esta­do en Ucra­nia, la fede­ra­ción rusa decla­ró y en eso pasó a la acción de garan­ti­zar, for­za­da­men­te, la segu­ri­dad de sus com­pa­trio­tas en una penín­su­la, Cri­mea, for­mal­men­te deno­mi­na­da has­ta febre­ro del año 2014 como Repú­bli­ca Autó­no­ma de Cri­mea. Una penín­su­la ubi­ca­da en las cos­tas del Mar Negro, que esta­ba, no sólo bajo la idea del gobierno gol­pis­ta de Kiev y el elec­to en mayo del año 2014, de con­cre­tar ope­ra­cio­nes puni­ti­vas, como aque­llas que ya se esta­ban imple­men­tan­do con­tra el Don­bass y aque­llas zonas que se habían pro­cla­ma­do como Repú­bli­cas Popu­la­res (Lugansk y Donetsk). Rusia ha seña­la­do, en múl­ti­ples opor­tu­ni­da­des, que res­pe­ta el prin­ci­pio de inte­gri­dad terri­to­rial, pero siem­pre va a poner la defen­sa de la vida y los dere­chos de las per­so­nas en pri­mer lugar. Más aún si ellas son de ascen­den­cia, idio­ma y cul­tu­ra rusa, sufren una polí­ti­ca de repre­sión e his­tó­ri­ca­men­te exis­te la nece­si­dad de vol­ver al cur­so his­tó­ri­co ori­gi­nal, por enci­ma de los lími­tes for­ma­les creí­dos inamovibles.

El lide­raz­go ucra­niano siem­pre tuvo un tra­to con Cri­mea como una zona de exclu­sión, como una colo­nia, un terri­to­rio don­de sus habi­tan­tes eran con­si­de­ra­dos de segun­da cate­go­ría. No pres­tó aten­ción al desa­rro­llo de su esfe­ra socio­eco­nó­mi­ca, el turis­mo, un espa­cio don­de los gru­pos indus­tria­les no pudie­ron desa­rro­llar­se por fal­ta de apo­yo, con altí­si­mos cos­tos medioam­bien­ta­les en aque­llas ramas pro­duc­ti­vas que se eje­cu­ta­ban sin con­trol de pro­tec­ción algu­na, con­vir­tién­do­se en una región con bajos indi­ca­do­res de desa­rro­llo humano. No fue extra­ño enton­ces, que el 11 de mar­zo del año 2014 (al calor de los suce­sos en Kiev, los ata­ques con­tra el Don­bass y la con­duc­ta de ene­mis­tad mos­tra­da hacia Rusia) Cri­mea se pro­cla­ma como repú­bli­ca, abar­can­do la otro­ra repú­bli­ca Autó­no­ma de Cri­mea y la ciu­dad con esta­tus espe­cial lla­ma­da Sebastopol.

El día 16 de mar­zo del año 2014 se efec­tuó el lla­ma­do refe­rén­dum sobre el esta­tus polí­ti­co de Cri­mea, que con­sul­tó a su pobla­ción sobre el ingre­so del terri­to­rio en la Fede­ra­ción de Rusia o el retorno a la Cons­ti­tu­ción de Cri­mea de 1992. Triun­fó amplia­men­te el ingre­so del terri­to­rio a Rusia que fue refren­da­do al día siguien­te, el 17 de mar­zo cuan­do la repú­bli­ca fue esta­ble­ci­da ofi­cial­men­te como Esta­do inde­pen­dien­te y cuyo gobierno soli­ci­tó, de inme­dia­to, su ane­xión a la fede­ra­ción rusa. El día 18 de mar­zo se fir­ma­ron los acuer­dos de ane­xión de Cri­mea y Sebas­to­pol a Rusia con­vir­tién­do­se, for­mal­men­te en enti­da­des fede­ra­les. Una Repú­bli­ca, en el caso de Cri­mea bajo sobe­ra­nía rusa y la ciu­dad de Sebas­to­pol bajo la con­si­de­ra­ción y esta­tus de ciu­dad federal.

La incor­po­ra­ción de Cri­mea a Rusia fue, en lo for­mal, un pro­ce­so ape­ga­do a las leyes inter­na­cio­na­les. Se lle­vó a cabo en base a un pro­ce­di­mien­to demo­crá­ti­co, como es el refe­rén­dum, don­de el 97% de su pobla­ción votó a favor de unir­se a la fede­ra­ción rusa. Adi­cio­ne­mos, que ade­más se hizo bajo el mar­co y el espí­ri­tu del dere­cho inter­na­cio­nal reco­no­ci­do para las nacio­nes en mate­ria de su auto­de­ter­mi­na­ción. La his­to­ria en esto es impla­ca­ble. La incor­po­ra­ción de Cri­mea a la fede­ra­ción rusa tuvo lugar en el mar­co del res­ta­ble­ci­mien­to de la jus­ti­cia his­tó­ri­ca. Es un terri­to­rio que duran­te siglo per­te­ne­ció a Rusia. Has­ta el año 1954 la penín­su­la era par­te de Rusia, en el seno de la ex URSS y fue “rega­la­da” por deci­sión par­ti­cu­lar y capri­cho­sa del otro­ra deje de la ex URSS Niki­ta Khrush­chev – de madre naci­da en la Ucra­nia Occi­den­tal. Un Khrush­chev que tra­ba­jó y vivió lar­gos años en Ucra­nia inclu­so como jefe polí­ti­co entre el año 1938 y 1948 (2).

Las san­cio­nes con­tra Rusia por la incor­po­ra­ción de Cri­mea no sólo son inú­ti­les, sino que care­cen de sen­ti­do, for­ta­le­cen una deci­sión que da cuen­ta de la reali­dad demo­grá­fi­ca, de sen­ti­mien­tos, de cer­ca­nía, de bús­que­da de pro­tec­ción y sobre todo a un tema de jus­ti­cia his­tó­ri­ca. Ten­ga­mos pre­sen­te, que en Kiev, al igual que en otros paí­ses don­de se con­cre­tan accio­nes des­es­ta­bi­li­za­do­ras, con­tra gobier­nos con­si­de­ra­dos enemi­gos de Washing­ton y Euro­pa, en Ucra­nia esas accio­nes fue­ron orga­ni­za­das por ONGs inter­na­cio­na­les, par­ti­dos polí­ti­cos y movi­mien­tos terro­ris­tas con­tro­la­das por las men­cio­na­das poten­cias occi­den­ta­les, a tra­vés de sus ser­vi­cios de inte­li­gen­cia y su pro­pio cuer­po diplo­má­ti­co. En ese plano, Rusia no es un país que tiem­ble ante una ame­na­za o el movi­mien­to de tro­pas o la nave­ga­ción de naves de gue­rras por el Mar Negro o las pala­bras alti­so­nan­tes de algún diri­gen­te con más ver­bo­rrea que otro. Si Rusia mue­ve sus tro­pas en su terri­to­rio es par­te de sus deci­sio­nes, como lle­var­las o reple­gar­las y en ese sen­ti­do las opi­nio­nes de la OTAN no defi­nen el cur­so de las accio­nes mili­ta­res que tome Moscú.

El regre­so de la Penín­su­la de Cri­mea a la juris­dic­ción de Ucra­nia es impo­si­ble. Así sos­te­ni­do por ejem­plo, por el pre­si­den­te de la Duma del esta­do (Cáma­ra Baja del par­la­men­to ruso) Vya­ches­lav Volo­din, quien, ante el refe­rén­dum del 16 de mar­zo del año 2014 afir­ma “Cri­mea es aho­ra par­te inalie­na­ble de Rusia y el prin­ci­pal méri­to en eso per­te­ne­ce a sus habi­tan­tes, que expre­sa­ron su volun­tad en el refe­ren­do del 16 de mar­zo de 2014. La gen­te hizo tal elec­ción por­que tene­mos una his­to­ria común, el país fue divi­di­do injustamente…Rusia no pue­de exis­tir sin Cri­mea, por­que allí están sus orí­ge­nes, fue allí don­de el prín­ci­pe Vla­dí­mir reci­bió el bau­tis­mo y des­pués con­vir­tió a la fe cris­tia­na orto­do­xa al pue­blo ruso»” (3) Cri­mea está com­ple­ta­men­te inte­gra­da con otras regio­nes de la fede­ra­ción Rusa y prue­ba de ello es lo que acon­te­ce en el estre­cho de Kerch, que conec­ta el Mar Negro con el mar de Azov y don­de ha sido cons­trui­do un puen­te (para auto­mo­to­res y ferro­ca­rril) el más lar­go de Euro­pa, inau­gu­ra­do el año 2018 de vein­te kiló­me­tros de lon­gi­tud por el pre­si­den­te Vla­di­mir Putin y que ha sella­do esa unión entre la pun­ta Chush­ka en la penín­su­la de Tamán en Rusia y la Penín­su­la de Kerch, en la penín­su­la de Crimea.

La vida de la pobla­ción de Cri­mea, tras su incor­po­ra­ción a Rusia ha mejo­ra­do osten­si­ble­men­te. En un bre­ve perío­do de tiem­po, el gobierno ruso ha pro­por­cio­na­do a los repre­sen­tan­tes de las mino­rías nacio­na­les (según el cen­so del año 2014 cons­ti­tui­dos por Tár­ta­ros de Cri­mea y Tár­ta­ros con un 12,6%, Ucra­nia­nos con un 15,6% y otras mino­rías como arme­nios, bie­lo­rru­sos, entre otros que cons­ti­tu­yen un 4% de la pobla­ción gene­ral) y los Rusos que viven en la penín­su­la que cons­ti­tu­yen el 67,9% de la pobla­ción, dota­dos de dere­chos y liber­ta­des sig­ni­fi­ca­ti­va­men­te mayo­res que los tuvo de Ucra­nia en 30 años.

No hay vuel­ta atrás, por más tro­pas que la OTAN dis­pon­ga como ame­na­za con­tra Rusia, por más que Ucra­nia se incor­po­re a la OTAN. Rusia es lo sufi­cien­te­men­te pode­ro­sa, para que esos afa­nes beli­cis­tas cho­quen con una pre­pa­ra­ción, una orga­ni­za­ción y cla­ra orien­ta­ción polí­ti­ca mili­tar, en el mar­co de armas pro­ba­das en terreno y que han mos­tra­do su efi­ca­cia en mate­ria de avio­nes, arti­lle­ría, misi­les, comu­ni­ca­cio­nes e inte­li­gen­cia. Cri­mea, tal como lo sos­tie­ne el pre­si­den­te Vla­di­mir Putin es un asun­to cerrado.

1. Recor­de­mos en este pro­ce­so, que la fun­cio­na­ria esta­dou­ni­den­se, ex secre­ta­ria de Esta­do asis­ten­te para Euro­pa, Vic­to­ria Nuland, reco­no­ció ante medios de infor­ma­ción de su país, que des­de el año 1991 has­ta el 2013 habían “inver­ti­do” más de cin­co mil millo­nes de dóla­res en Ucra­nia, para impul­sar una agen­da pro-euro­peís­ta y pro­cli­ve a la orga­ni­za­ción del Tra­ta­do del Atlán­ti­co Nor­te (OTAN). Finan­cian­do orga­ni­za­cio­nes No Guber­na­men­ta­les y par­ti­dos opo­si­to­res a la idea de impe­dir una rela­ción más estre­cha entre Ucra­nia y Rusia.

2. Inclu­so medios de dere­cha como ABC de Espa­ña han dado cuen­ta de esta ver­dad his­tó­ri­ca y el año 2016 escri­bía sobre esta deci­sión de Khrush­chev “El día en que Krus­chev rega­ló la penín­su­la de Cri­mea a Ucrania

En febre­ro de 1954, el enton­ces pre­si­den­te de la U.R.S.S. cedió este terri­to­rio a los ucra­nia­nos en con­me­mo­ra­ción del 300 ani­ver­sa­rio de su adhe­sión a Rusia…Una vez en lo más alto del poder sovié­ti­co, pasa­ron los días has­ta la lle­ga­da de 1954, un año muy repre­sen­ta­ti­vo para Krus­chev, pues se corres­pon­día con el 300 ani­ver­sa­rio de la adhe­sión de Ucra­nia a Rusia. Sus dos tie­rras más ama­das se encon­tra­ban de cele­bra­ción. Por ello, puso su cabe­za a cavi­lar y tomó una repen­ti­na y des­con­cer­tan­te deci­sión: rega­la­ría la penín­su­la de Cri­mea, de 27.000 kiló­me­tros cua­dra­dos, a la R.S.S. de Ucra­nia. https://​www​.abc​.es/​h​i​s​t​o​r​i​a​/​2​0​1​4​0​3​2​7​/​a​b​c​i​-​k​r​u​s​c​h​e​v​-​r​e​g​a​l​a​-​c​r​i​m​e​a​-​u​c​r​a​n​i​a​-​2​0​1​4​0​3​2​6​1​6​1​7​.​h​tml. “Niki­ta Krus­chev ‑pri­mer secre­ta­rio del Par­ti­do Comu­nis­ta de la Unión Sovié­ti­ca entre 1953 y 1964‑, deci­dió rega­lar­la a los ucra­nia­nos en un ges­to de bue­na volun­tad para con­me­mo­rar el 300º ani­ver­sa­rio de la ane­xión de Ucra­nia al impe­rio zaris­ta. La deci­sión se tomó en ape­nas 15 minu­tos duran­te una sesión del Pre­sí­dium del Comi­té Cen­tral del PCUS, y nadie se atre­vió a alzar la voz. El ges­to, que en la coyun­tu­ra actual pue­de pare­cer des­ca­be­lla­do, esta­ba enton­ces car­ga­do de sim­bo­lis­mo y sen­ti­do” https://​www​.elpe​rio​di​co​.com/​e​s​/​i​n​t​e​r​n​a​c​i​o​n​a​l​/​2​0​1​4​0​5​1​6​/​c​r​i​m​e​a​-​e​l​-​r​e​g​a​l​o​-​e​n​v​e​n​e​n​a​d​o​-​3​2​7​627

Fuen­te: www​.segun​do​pa​so​.es

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