Perú. Al fin de la batalla…

Por Gus­ta­vo Espi­no­za M.,Resumen Lati­no­ame­ri­cano, 17 de abril de 2021.

foto: Pedro Castillo

Al fin de la batalla,

y muer­to el com­ba­tien­te, vino hacia él un hombre

y le dijo: “no mue­ras, te amo tánto! ”

César Valle­jo

No podría­mos los perua­nos decir que esta­mos “al fin de la bata­lla”. Esta lucha cul­mi­na­rá –en este perio­do- el 6 de junio, cuan­do sea­mos capa­ces de derro­tar a la varian­te nipo­na del “mode­lo” Neo Nazi que quie­re impo­ner al modo que lo hicie­ra en la últi­ma déca­da del siglo pasa­do, y que pre­ten­die­ra reedi­tar con una mayo­ría fic­ti­cia en el par­la­men­to disuel­to a fin de sep­tiem­bre del 2018.

De todos modos, como en el poe­ma de Valle­jo, aquí tam­bién, y has­ta noso­tros, lle­gó la voz del hom­bre peruano que nos exi­ge man­te­ner­nos vivos para per­se­ve­rar en una lucha que se nutre de la san­gre de los ase­si­na­dos, del recuer­do de los des­apa­re­ci­dos, del mar­ti­rio de los tor­tu­ra­dos, del sacri­fi­cio de los encar­ce­la­dos, del gri­to de las muje­res este­ri­li­za­das; vale decir, de la memo­ria viva que ali­men­ta el cora­zón y la con­cien­cia de los peruanos.

La dere­cha en nues­tro país tie­ne diver­sos voce­ros. Uno de ellos, ha dicho muy oron­do que si bien es cier­to que la ver­tien­te naran­ja posee una “pesa­da mochi­la” de opro­bio y vile­zas; el pro­fe­sor Cas­ti­llo ten­drá en su con­tra una herra­mien­ta más pode­ro­sa: el anti comunismo.

Este, ha sido ali­men­ta­do en todos los paí­ses, y en el nues­tro, para man­te­ner ate­rro­ri­za­da y escla­vi­za­da a la pobla­ción entera.

Ven­drán los comu­nis­tas y te qui­ta­rán a tus hijos, te expro­pia­rán tus mise­rias, te pri­va­rán de tu dere­cho a pen­sar, te arre­ba­ta­rán tu coci­na y has­ta las tazas de tu repos­te­ro, te impe­di­rán salir y con­ver­sar con tus ami­gos, te ence­rra­rán tras un muro de silencio.

Pero, ade­más, ven­drán para que­dar­se –aña­de Alfo M. des­de su cómo­do refu­gio en Madrid, don­de com­par­te aires con el íncli­to juez Hinos­tro­za Paria­chi, tam­bién pro­te­gi­do por la Keiko.

Y para con­fir­mar todo ello tru­ca­rán fotos, y nos pon­drán una de Pedro Cas­ti­llo no mon­ta­do en un caba­llo, sino en un coche bom­ba. Nos dirán que des­cu­brie­ron agen­das que con­fir­man que Cas­ti­llo era el encar­ga­do de lle­var las actas del Comi­té Cen­tral de Sen­de­ro, y que redac­ta­ba las pro­cla­mas de Abi­mael. Nos dirán tam­bién que con Cas­ti­llo, Ele­na Ipa­rra­gui­rre, será la “Pri­me­ra Dama” en Pala­cio de Gobierno.

Y encon­tra­rán quien les crea eso por­que ahí esta­rán, des­de Mila­gros Lei­va has­ta Ros­sa­na Cue­va, pasan­do por Phi­llis But­ters, José Bar­ba, Gui­ller­mo Thor­di­ke y Rafael Rey, repi­tien­do tar­de, maña­na y noche las mis­mas “pri­mi­cias”.

Pero sería mara­vi­llo­so que esta vez el pue­blo les diga ¡Bas­ta!. Esas monu­men­ta­les men­ti­ras, no enga­ñan más. Hay que lla­mar a las cosas por su nom­bre y hablar de lo que real­men­te intere­sa a los perua­nos: el ham­bre, la mise­ria, las enfer­me­da­des, la edu­ca­ción y el trabajo.

Y demos­trar cómo la cla­se domi­nan­te lide­ra­da por el Kei­kis­mo en los últi­mos vein­te años y antes por el padre; expo­lió al país y se robó todo, has­ta mime­ti­zar­se con una oli­gar­quía envi­le­ci­da y en derro­ta. Kei­ko Fuji­mo­ri, con pose ange­li­cal, ase­gu­ra que ella, “no terru­quea­rá” al pro­fe­sor Castillo.

Para eso tie­ne sus Pit­bull que nos dirán que el Perú nau­fra­ga­rá, que se que­da­rá sin cré­di­tos, sin recur­sos y sin dólar por cul­pa de una “polí­ti­ca extre­mis­ta”; y que mejor era la otra, sin oxí­geno, sin camas UCI, sin hos­pi­ta­les y sin escuelas.

Des­de el anti­co­mu­nis­mo se pue­de olvi­dar que el mejor poe­ta peruano –César Valle­jo- fue comu­nis­ta; que el más ilus­tre pen­sa­dor del siglo XX, José Car­los Mariá­te­gui, tam­bién lo fue. Y que lo fue­ron en el mun­do hom­bres y muje­res del valor de Hen­ri Bar­bus­se, Pablo Picas­so, Nazim Hik­met, Paul Valery, Dolo­res Iba­rru­ri, los espo­sos Curié, Pablo Neru­da y Saramago.

Con sus nom­bres en la memo­ria, ¿alguien podría decir que las ideas del socia­lis­mo son sinó­ni­mo de atra­so o sal­va­jis­mo, que el socia­lis­mo impli­ca igno­ran­cia y atra­so espiritual?.

En con­tras­te, cabe evo­car a los anti­co­mu­nis­tas: Adol­fo Hitler, Al Capo­ne. Lucky Luciano, Fran­cis­co Fran­co, Jor­ge Rafael Vide­la, Augus­to Pino­chet, Alber­to Fujimori.

En los años 50 del siglo pasa­do, el Pre­si­den­te de Gua­te­ma­la, Juan José Aré­va­lo, escri­bió un libro que hoy tie­ne ple­na actua­li­dad: “El anti­ko­mu­nis­mo en Amé­ri­ca Lati­na”. En él se bur­la­ba de las rabie­tas impe­ria­les que bus­can deni­grar las legí­ti­mas aspi­ra­cio­nes de los pue­blos de nues­tro continente.

Por eso, pre­mo­ni­to­ria­men­te, escri­bía la pala­bra con “K”, que podría ser el sím­bo­lo elec­to­ral de Kei­ko en nues­tro tiem­po. La “K” per­mi­tía incor­po­rar todos los males de la tie­rra, a las deman­das legí­ti­mas de las poblaciones.

Hoy se deni­gra a Cuba, pero la Patria de Mar­tí tie­ne la mejor edu­ca­ción de Amé­ri­ca Lati­na, con­fir­ma­da por la UNESCO; la mejor polí­ti­ca de salud de nues­tro con­ti­nen­te, como lo acre­di­ta la OMS; los mejo­res pro­gra­mas de empleo, como lo reco­no­ce la OIT. 

Y aho­ra mis­mo tie­ne lo que nin­gún país del con­ti­nen­te: sus pro­pias vacu­nas para enfren­tar el COVID. Y con­tra ella dicen “no que­re­mos ser como Cuba” ¿Le han pre­gun­ta­do a los cuba­nos si ellos qui­sie­ran ser como el Perú, con sus mise­rias y sus muertos?

En nues­tro tiem­po, el anti­co­mu­nis­mo no es sino un estro­pa­jo que sir­ve para encu­brir vile­zas. A su som­bra solo se pue­de cobi­jar la hez de la socie­dad que bus­ca impo­ner a cual­quier pre­cio, el fas­cis­mo redi­vi­vo. ¡Hay que cerrar­le el paso!

Itu­rria /​Fuen­te

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