Bra­sil. A 5 años del jui­cio polí­ti­co: la rela­ción entre junio de 2013 y el auge de la extre­ma derecha

Por Caro­li­ne Oli­vei­ra. Resu­men Lati­no­ame­ri­cano, 18 de abril de 2021.

Cómo la extre­ma dere­cha se apro­pió de las mani­fes­ta­cio­nes legí­ti­mas con­tra el aumen­to del ser­vi­vio de trans­por­te públi­co y ame­na­za la democracia.

Hace cin­co años, la Cáma­ra de Dipu­tados comen­zó a votar el pro­ce­so de acu­sa­ción de la ex pre­si­den­ta Dil­ma Rous­seff, a tra­vés de un arre­glo par­la­men­ta­rio que deri­vó en la des­ti­tu­ción del man­da­to: 367 par­la­men­ta­rios vota­ron a favor del impe­di­men­to. Uno de ellos, Jair Mes­sias Bol­so­na­ro, has­ta enton­ces del Par­ti­do Social Cris­tiano (PSC-RJ), dedi­có su voto a la memo­ria del tor­tu­ra­dor del Ejér­ci­to Car­los Alber­to Brilhan­te Ustra , “el pavor de Dil­ma Rous­seff”, y a un Bra­sil sobre todo y Dios sobre todos «.

Cin­co años des­pués del hecho polí­ti­co , Bra­sil de Fato publi­ca una serie de infor­mes sobre el tema, abor­dan­do el con­tex­to de la épo­ca y sus desa­rro­llos has­ta el día de hoy. Ver, en la colum­na de la dere­cha, los infor­mes ya publicados.

Con la mira­da movién­do­se del pre­sen­te al pasa­do, se nota que el dis­cur­so, que con­mo­cio­nó a tan­tos ese 17 de abril de 2016, así como la cons­truc­ción del jui­cio polí­ti­co, no salió de la nada, sino que fue un capí­tu­lo de una grie­ta. expues­tos des­de al menos tres años antes, más espe­cí­fi­ca­men­te, a par­tir de junio de 2013.

De MPL a MBL

El movi­mien­to del Día de Junio​comen­zó como una pro­tes­ta legí­ti­ma con una agen­da y acto­res amplia­men­te defi­ni­dos: con­tra el aumen­to de las tari­fas de los auto­bu­ses y el Movi­men­to Pas­se Livre (MPL). En pocos días, des­de unos pocos miles de per­so­nas en la capi­tal pau­lis­ta, lue­go de una fuer­te repre­sión poli­cial, comen­za­ron a pro­du­cir­se pro­tes­tas a millo­nes de par­ti­ci­pan­tes en dife­ren­tes ciu­da­des del país. Resul­ta­do: la agen­da defi­ni­da en torno a una deman­da espe­cí­fi­ca para un movi­mien­to dado se fue por el des­agüe . Había mucha gen­te allí, pero poca defi­ni­ción de sus moti­vos, con la agen­da en con­tra de aumen­tar el cam­bio a un segun­do plano.

“Hubo un momen­to en que las pro­tes­tas cre­cie­ron mucho. Las dos últi­mas mani­fes­ta­cio­nes antes de la revo­ca­ción del aumen­to de tari­fas fue­ron muy gran­des, cien­tos de miles de per­so­nas, al no ver ni el comien­zo ni el final de la mani­fes­ta­ción, yen­do en múl­ti­ples direc­cio­nes. Y, en ese momen­to en que la mani­fes­ta­ción cre­ce a este nivel, es evi­den­te que la cohe­sión entre las posi­cio­nes polí­ti­cas de los que están ahí se pier­de en algún nivel ”, dice Gabrie­la Dan­tas, acti­vis­ta del MPL que estu­vo pre­sen­te en las mani­fes­ta­cio­nes de 2013.

En este mis­mo momen­to, las deman­das empe­za­ron a ir en otras direc­cio­nes, más dis­per­sas, como para los equi­pos públi­cos «FIFA están­dar». Al mis­mo tiem­po, sur­gie­ron gru­pos vin­cu­la­dos a la dere­cha, como Movi­men­to Bra­sil Livre (MBL), Vem Pra Rua y Revol­ta­dos Onli­ne, todos los cua­les vinie­ron pos­te­rior­men­te a apo­yar el jui­cio polí­ti­co de Rousseff.

Líde­res del Movi­mien­to Bra­sil Libre, impul­so­res del jui­cio polí­ti­co a Dil­ma Rousseff 

“Es evi­den­te que sec­to­res más cer­ca­nos a las éli­tes, más a la dere­cha, inten­ta­rán inten­tar uti­li­zar estos ins­tru­men­tos y recur­sos [de las mani­fes­ta­cio­nes] tam­bién, con la dife­ren­cia de que ellos esta­ban del lado domi­nan­te y noso­tros no. Enton­ces, tenían toda una estruc­tu­ra para hacer esto con finan­cia­mien­to de gran­des empre­sas que no es la mis­ma estruc­tu­ra que un movi­mien­to social hori­zon­tal y autó­no­mo, como el MPL ”, expli­ca Dantas.

En ese momen­to, las encues­tas indi­ca­ban que la popu­la­ri­dad del pre­si­den­te del PT, que había alcan­za­do un récord del 79% en mar­zo de ese año, lue­go de las mani­fes­ta­cio­nes, había baja­do al 31%. En agos­to de 2015, cayó al 8% y la cri­sis aumentó.

«Cri­sis de hegemonía»

En cier­to modo, esta explo­sión de las calles pro­vo­có una recon­fi­gu­ra­ción de las fuer­zas polí­ti­cas, tan­to en la calle, como en los par­ti­sa­nos, en el Con­gre­so Nacio­nal. Para Tathia­na Chi­ca­rino, poli­tó­lo­ga y pro­fe­so­ra de la Fun­da­ción Escue­la de Socio­lo­gía y Polí­ti­ca de São Pau­lo (FESPSP), “hay una frag­men­ta­ción de los gru­pos que de algu­na mane­ra apo­ya­ron y vota­ron por los gobier­nos del PT”, dice Chi­ca­rino. «La coa­li­ción de gobierno del PT sufrió con­mo­cio­nes muy gra­ves como resul­ta­do de las Jor­na­das de junio».

Un año des­pués, los mis­mos sec­to­res que sur­fea­ron la ola de las Jor­na­das de Junio​no acep­ta­ron el resul­ta­do de las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les de 2014, que nue­va­men­te eli­gie­ron a Rousseff.

“En 2014, tuvi­mos unas elec­cio­nes muy difí­ci­les, con el dis­cur­so de odio ya apa­re­cien­do allí. Al día siguien­te, MBL, Revol­ta­dos Onli­ne y Vem Pra Rua, pedi­rán el jui­cio polí­ti­co de Dil­ma. El resul­ta­do de las elec­cio­nes no fue sufi­cien­te para repri­mir toda esa con­tien­da que tenían allí, una con­tien­da gol­pis­ta. Hubo un gol­pe par­la­men­ta­rio en la medi­da en que se secues­tró la sobe­ra­nía popu­lar que vie­ne a tra­vés del voto y se cons­tru­yó el cri­men de res­pon­sa­bi­li­dad ”, argu­men­ta Chicarino.

De dere­cha a extre­ma derecha

Según el inves­ti­ga­dor, 2013 reve­la dos aspec­tos de la dere­cha que se exa­cer­ba­ron has­ta que ter­mi­na­ron en el sur­gi­mien­to de una extre­ma dere­cha. Una es la opues­ta a las polí­ti­cas afir­ma­ti­vas cons­trui­das por los gobier­nos del PT, como la imple­men­ta­ción de cuo­tas racia­les en las uni­ver­si­da­des y el Pro­gra­ma Bol­sa Famí­lia . Por otro lado, un aspec­to con­tra­rio a las cues­tio­nes de raza, géne­ro y sexua­li­dad que comen­zó a plan­tear­se pre­ci­sa­men­te en este período.

Estos aspec­tos uni­rán a dos sec­to­res de la dere­cha: los con­ser­va­do­res y los libe­ra­les, per­mi­tien­do el sur­gi­mien­to de la extre­ma dere­cha, que es extre­ma por­que está fue­ra de lo que sería con­sis­ten­te con una dispu­ta demo­crá­ti­ca, expli­ca el pro­fe­sor. “Hay un dere­cho que siem­pre ha exis­ti­do en Bra­sil, en el Con­gre­so Nacio­nal”, como es el ejem­plo de Jair Bol­so­na­ro, “pero que por el pro­ce­so de rede­mo­cra­ti­za­ción, nun­ca tuvo un papel protagónico”.

Con la fisu­ra abier­ta por la mag­ni­tud de la oscu­ri­dad que alcan­zó las Jor­na­das de Junio, el PT ata­có en las calles y en el Con­gre­so Nacio­nal y el sur­gi­mien­to de una dere­cha auto­ri­ta­ria, el cam­po que­dó al des­cu­bier­to. Des­de enton­ces, pasan­do por las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les de 2014 y el jui­cio polí­ti­co de 2016, el lema “Mi par­ti­do es Bra­sil” trans­for­ma­do por el equi­po de Jair Bol­so­na­ro en “ Bra­sil sobre todo, Dios sobre todo ”, en un sim­bo­lis­mo que se pue­de inter­pre­tar como la repre­sión. de par­ti­dos polí­ti­cos, ins­tru­men­tos intrín­se­cos al jue­go demo­crá­ti­co y ausen­cia de dife­ren­cias. «Ya había un poco de ese ger­men para desa­fiar a la demo­cra­cia misma».

Ausen­cia de tra­di­ción democrática

Los exper­tos seña­lan que junio de 2013 pue­de leer­se como uno de los fac­to­res del ascen­so de la extre­ma dere­cha, pero no solo el úni­co. Por el con­tra­rio, ade­más de este rela­to, exis­te la ausen­cia de una tra­di­ción demo­crá­ti­ca en Bra­sil, que refle­ja cómo se apli­can o dejan de apli­car­se las nor­mas. Des­pués de todo, una demo­cra­cia está for­ma­da por nor­mas, reglas y per­so­nas, en línea con el estu­dio del pro­fe­sor Chicarino.

“No podría­mos haber acep­ta­do cier­tas cosas como la socie­dad, por ejem­plo, el voto de Bol­so­na­ro duran­te el jui­cio polí­ti­co. Esto no podría haber sido acep­ta­do, por­que es una afren­ta a la demo­cra­cia, como ins­ti­tu­ción y como valor. Esto fue apa­re­cien­do y legi­ti­mán­do­se ”, dice el pro­fe­sor y rela­cio­na el epi­so­dio con el ses­go auto­ri­ta­rio de la his­to­ria bra­si­le­ña, ya que el país pasó la mayor par­te de su his­to­ria fue­ra de la demo­cra­cia, que impreg­na las instituciones.

El maes­tro dice que en Bra­sil hay una estruc­tu­ra pen­du­lar: a veces más demo­cra­cia, a veces más auto­ri­ta­ris­mo. «Pero en reali­dad lo que pen­sa­mos de una demo­cra­cia ins­tru­men­tal, que es tener están­da­res e ins­ti­tu­cio­nes, y sus­tan­ti­vas, fuer­tes en rela­ción a los valo­res, nun­ca lo tuvi­mos en Brasil».

Junio​de 2013 no es solo para la extre­ma derecha

Tan­to Dan­tas como Chi­ca­rino refuer­zan, sin embar­go, que es impo­si­ble conec­tar junio de 2013 solo con el ascen­so de la extre­ma dere­cha. De las mani­fes­ta­cio­nes, hubo varias direcciones.

“Siem­pre nos gus­ta recor­dar que junio no es una sola cosa. Junho nos tra­jo dife­ren­tes movi­mien­tos, colec­ti­vos y orga­ni­za­cio­nes, nue­vas herra­mien­tas polí­ti­cas. Pode­mos ver refle­jos de esto en las ocu­pa­cio­nes esco­la­res de los estu­dian­tes de secun­da­ria en 2015 y 2016 , por ejem­plo. Pode­mos ver esto refle­ja­do en la huel­ga de barren­de­ros que tuvo lugar en Río de Janei­ro. Aumen­to de las ocu­pa­cio­nes de vivien­das. Una serie de otras luchas que exis­ten des­de hace mucho tiem­po, pero que fue­ron impul­sa­das por este momen­to de explo­sión social ”, dice la acti­vis­ta del MPL Gabrie­la Dantas.

Fuen­te: Bra­sil de Fato

Itu­rria /​Fuen­te

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